Esta historia fue escrita hace tanto pero tanto tiempo, y hasta ahora vengo a editarla. Agregue un par de cosillas más, edite los errores ortográficos, aunque aun así estoy segura que se me fueron algunos :/

Advertencia: No yaoi, personajes extremadamente OoC, palabras vulgares y de un humor un tanto infantil xD tomen en cuenta que la escribí a los 15, hoy en día tengo 23. Les aseguro que los años no pasan en balde :/

Las canciones no me pertenecen, créditos totales a sus respectivos compositores.

Espero les guste :D


Rockola Dorada

Una tarde tranquila del caluroso mes de abril, en el Santuario de Athena se disponían a organizar las recién compradas chucherías de Saori.

Había ido de shopping a un mercado negro en Atenas, comprando todo lo que se le cruzo en el camino total compro un cuadro falso de Picasso, una saeta de fuego para ir a darse el rol, una espada laser de la guerra de las galaxias, un peluche del tamaño de Aldebarán, una rockola y demás chucherías que de seguro ni sabia como se usaban.

—¿Dónde pongo esto? —preguntó Mu jadeando, mientras alzaba una estufa.

—Por ahí. —señalo la pelilila el rincón del salón, mientras arrastraba una sierra eléctrica.

¿Para qué carajos la quería? Se preguntarán, sinceramente no tengo ni idea de que pasaba por la cabeza de la cebollita morada.

—Puedo preguntar una cosa. —Saori asintió sin mirarle siquiera —¿Para qué quieres todo esto? —Shion cargaba con un mazo. Dohko alzaba una caja de herramientas que en su interior contenía dados, pinzas, matracas, llaves, una cruz y demás. El pobre chino apenas daba paso.

—No lo sé. —alzo los hombros mientras dejaba la sierra sobre el trono. —Para algo han de servir algún día. —se llevó ambas manos a la cabeza, ajustando el moño que ataba su larga cola de caballo.

—A la derecha, a la derecha. —ordenaba Saga a su gemelo tratando de ver lo que tenía frente a sí.

—¿La tuya o la mía? —logro articular con dificultad el pobre y cansado Kanon.

Él y su sexy gemelo cargaban un hermoso sillón curveado de color vino, a simple vista parecería un mueble común y corriente, pero para los conocedores era fácil deducir que era un sillón tantra. Solo que Saori porque simplemente le gusto el color lo compro. Sobre el sillón de pecado se encontraba Aldebarán acostado abrazando con fuerza oso de peluche del tamaño de Dohko cuando era una réplica exacta de Yoda.

Ambos santos de Géminis venían alzándole desde la casa de Aries. Él torito Dorado se cansó con los tres primeros escalones y cayó al suelo porque se le bajo la presión. Los gemelos como buenos y humildes vecinos decidieron ayudarle dándole un chocolate.

Pero jamás les paso por la cabeza que el abusivo de Alde se subiría al sillón y les pediría que le llevaran hasta la casa del Patriarca.

—¡La tuya! —gritó, haciendo un esfuerzo sobre humano por no perder el equilibrio. No habían hecho ninguna parada, obviamente para llegar más rápido. El temblor en sus manos y piernas era la consecuencia de su alocada decisión.

—¡Golpe avisa! ¡golpe avisa! ¡Me vale ser grosero pues tengo prisa! —gritó Milo detrás de ellos seguido de Camus. Cada uno traía un enorme florero importado de Francia -en la parte de abajo decía Made In China- y el francés en su espalda traía una mochila con varios libros; Novelas juveniles y un extraño libro completamente negro de la pasta.

¿Para qué Saori compro eso? Si ni le gustaba leer -cuentan los Santitos Dorados que ni sabía leer su propio nombre-. Lo que es ser una ricachona gastalona.

—Haber yo les oriento. —dijo Shion luego de deshacerse de su pesado mazo, observo detenidamente a los gemelos y a su carga, analizando donde podían dejarla —Den un paso a la derecha. —les señalo a un lado, los gemelos obedecieron.

—Un pasito al lado. —siguió Milo.

—Un paso hacia adelante. —dijo Camus. Los santos de Géminis hicieron lo que les dijeron.

—Un paso para atrás. —colaboro Saori.

—Y una vuelta, un brinquito y volvemos a empezar ¡¿Qué les pasa?! —bufo Saga, soplándose sus flequillos que le entorpecían la vista —Déjenos lo hacemos solo ¡Muévete Kanon!

—¡Eso intento! —le grito de regreso —¡Este animal pesa un montón! —con un movimiento de cabeza señalo al Tauro, el cual le miro indignado.

—¡Llegue! —gritó el hindú dejándose caer sobre el piso. El santo de Virgo cargaba una pantalla plana, la cual coloco con cuidado en el suelo antes de dejarse caer.

—¡Aun lado! ¡Aun lado! —Seiya entro que apenas y daba paso, cargaba un refrigerador y solito -para algo es burro-.

—¡Alde! —exclamó la pelilila al ver descender al Toro del sillón en cuanto los gemelos lo dejaron en el piso —Descansa pues debes venir sumamente cansado. —el hombre asintió con su carita llena de pena —Siéntate. —ordeno —Descansa. Tu eres el único que se ha cansado al cargar ese objeto tan pesado. —le quito el oso de peluche y le palmeo la espalda, los gemelos bufaron —¿Qué haces acostado Shaka? Levántate y tráele un vaso de agua a Alde. —chasqueo los dedos, el hindú de mala gana se dirigió a la cocina —Pero de la casa de Tauro.

—¿Qué? ¡¿Hasta, hasta ya?! —señalo la bajada de los escalones.

—Lo que escuchaste, tú te la pasas sentado todo el día por eso nunca te cansas. Ahora ve y tráele un vaso de agua desde la casa de Tauro, así sentirías lo que sintió Alde al venir en el calorón ¡Pero ya! —aplaudió, el rubio salió soltando palabrotas, y diciendo "Hubiera dejado que Hades la matara, maldita bruja pelo morado" —A ver si así se le hace nalga. —dijo en cuanto Shaka se perdió de su vista.

—Ni volviendo a nacer ese cara de mona tendrá pompas, Cebollita, ya acéptalo. —dijo Kanon sonriendo con burla, ganándose un golpe en la nuca por parte de Saga.

—¡Suavecito para arriba! ¡Para arriba! —Aioria y Aioros traían a cuestas una rockola en forma de un BlackBerry gigante de un desgastado color morado, varios parches de cinta negra le adornaban —Suavecito para un lado, para un lado. Y ahora empieza a bajar. Suavecito para abajo, para abajo. —con una lentitud que podría rivalizar con una tortuga dejaron la rockola en el suelo.

—Y ahora empieza a menear. —se burló Milo, el cual ya se encontraba sentado a un lado de Saga, Mu, Kanon y Camus. Los cuatro se abanicaban con las manos, todos menos Camus, él ni calor sentía. Como bien rezaba el dicho; La suerte del cubo con patas, los acalorados la desean.

—Un poco a la derecha. —Nemo venia ordenando a Ángelo y Shura, los cuales traían una enorme cama Queen Size y sobre ella estaba un hornito de Mi Alegría —Ahora colóquenla suavemente en el suelo. Muy bien. —aplaudió con suavidad al ver que le hicieron caso —Ahora permítanme descansar, estoy agotado. —el Santo de Piscis se dejó caer cual pluma sobre el suave colchón.

—¿Se puede saber de qué mojarra? —Ángelo se llevó las manos a las caderas mientras daba golpecitos en el suelo con la punta de su pie, su mirada jamás se apartó del desfachatado peliceleste que solamente sonreía con altanería—Si nada más venias ordenándonos que hacer.

—¿Y crees que es poco venir dándoles ánimos? —preguntó fingiendo estar indignado mientras se apoyaba sobre sus codos para regresarle la mirada.

—No sabía que dar ánimos es; ¡Muevan su maldito culo! ¡Son unos malditos flojos! ¡Deberían hacer ejercicio! ¡Pero moviditos! —Shura imito la voz chillona Piscis, a la par de sus palabras chasqueaba los dedos —¡Mi abuela que jamás conocí, era más fuerte y rápida que ustedes!

—Malagradecidos, no se dan cuenta que fue por mí que llegaron más rápido.

—Pues de que Nemo los hizo venir rápido, sí, es cierto, los hizo venirse. —todos voltearon a ver a Aioros con sorpresa —¿Qué?

—Nada Potra, solo que hay que tener cuidado con lo que decimos. —musito Saga desde su lugar —Uno nunca sabe con qué persona pervertida te puedes topar.

—Tengo calooooor. —Kanon se dejó caer en el piso con ambos brazos y piernas bien extendidos, como si fuera una estrella de mar. Saga le imito poco después, pues lo fresco del suelo era lo único que tenían a la mano.

—Siento que se me derrite el cerebro. —dijo Milo a su lado.

—¿Apoco si tienes cerebro? —cuestiono con burla el mayor de los gemelos, Milo le regalo un suave pellizco en el muslo. Saga solo rio con travesura.

—Camus, quiero aire acondicionado a la de ya. —Milo le apunto con ambos dedos índices y le guiño un ojo.

—¿Qué? Me ves cara de ventilador o ¿Qué? —entrecerró su seductora mirada y alzo su extraña ceja.

—Anda Camuchislimpuchis. —Camus respiro hondo, odiaba con cada fibra de su ser ese maldito apodo —Y te juro que no te pediré nada más.

—Si, Milo, si… —en su mano derecha una pequeña esfera parecida al cristal se formó, dentro de ella se podían contemplar unos pequeños y hermosos copos de nieve. La esfera creció un poco más, hasta que estallo en mil fragmentos, esparciéndose por el lugar. El aire en cuestión de segundos se tornó más fresco y pequeñísimas partículas de nieve se podían ver al contraste de la luz que entraba por las ventanas.

—Aw. —musito Milo —Y luego te quejas de que te digo Elsa ¡Si todo lo que haces parece mágico!

—Mágico será el día que te congele los cojones, tío. —se carcajeo Shura al ver como el galo apretaba fuertemente los puños y mataba con la mirada al Bicho.

—¿Todo esto sirve? —cuestiono Aioros mientras revisaba una grabadora, ignorando a sus camaradas —No, no sirve —dijo al enchufarla y trono, un hilito de humo comenzó a brotar de ella.

—Son cosas de marca. —respondió Saori con sobrada confianza —Obvio sirven, sirven más que Kanon.

—Te voy a demandar con DTC, por Bullying laboral. —Kanon la señalo con el dedo, de modo acusador.

—¿DTC? —alzo ambas cejas y le observo como si tuviera dos cabezas en lugar de una.

- Sí, Derechos de Trabajadores de Caballeros. —la adolescente solo rodo los ojos, exasperada.

—Ya llegué. —Shaka se dejó caer, sin dejar caer el vaso de agua —Odio no poder usar mi poder. —sollozo, o eso intento, parecían sollozos de gato en celo —Ni mi hermosa armadura de Virgo que perdí en una apuesta con Shion. —el patriarca le tapó la boca, todos le miraron con desconfianza.

—Es el cansancio. —sonrió nervioso —Solo eso ¿Verdad Shaka?

—Sí, sí, el calor me derrite las neuronas.

—Tú no tienes cerebro, no entiendo porque se te derretirían las neuronas. —Kanon choco su puño con Saga, ambos soltaron una carcajada al ver al rubio mirarlos con furia contendida.

—Ya cállate, copia de mierda.

—Más les vale no usarla, ni usar su cosmos. —interrumpió Saori antes de que continuaran con su pelea —Todavía les falta una semana más y les levanto el castigo. —dijo agachándose y quitándole el vaso al rubio para entregárselo a Alde —Aparte de que les hice creer a varias personas que las armaduras estaban embargadas. —murmuro, frunciendo el ceño.

—Técnicamente la de Virgo si lo está. —Shion se miró las uñas fingiendo interés.

—Todo es por tu culpa maldito gato pulgoso. —Milo señalo al minino- Si no hubieses echo lo que hiciste, nada de esto estaría pasando. Desde hace rato que hubiéramos terminado de subir todo esto. —señalo su alrededor —Yo estaría en casa viendo el nuevo episodio de Girls of the Playboy Mansion. Y no solo es tu culpa, también la del árbitro vendido. —con rapidez volteo hacia el viejo Maestro.

—Les dije que me encandilo el sol, por eso no vi bien. —Dohko retrocedió varios pasos, salvaguardando su seguridad.

—Esa que te la crea tu abuela. —Shion entrecerró sus ojos en su dirección.

—Fue por enojo, aparte ya me tenía hasta la madre con su burla. —Aioria se llevó las manos a la cabeza —Y lo hice por el equipo, no solo por mí. —se excusó.

—Esa que te la crea tu hermano. —Shaka se incorporó para poder verle directamente a los ojos. Por culpa de ese imbécil estaba endeudado hasta las narices y tuvo que recurrir a una solución demasiado escabrosa que ponía en riesgo su libertad en caso de ser descubierto ¡Maldito gato!

—Lamentablemente, yo tampoco le creo. —Aioros negó con la cabeza.

—¡Que fue un accidente!

—Lo siento hijo, pero los testigos decimos —se incluyó —lo contrario. —Shion soltó un amargo suspiro al recordar lo que había acontecido hace dos semanas.


—¡Pásala! ¡Pásala! —gritó Seiya a todo pulmón a su compañero Shiryu.

Los caballeros, las marinas y los espectros jugaban un partido de Fútbol "amistoso" o eso decían en un principio, pues conforme avanzaba el juego la rivalidad entre ambos bandos se hizo más visible.

El equipo de Athena era formado por; Saga, Kanon, Milo, Shura, Ángelo, Aioria, Seiya, Shiryu, Ikki, Hyoga y Shun.

El nombre del equipo era: Los Sexys del Santuario y la copia del más Sexy -claramente se referían a Kanon-.

El equipo de Poseidón y Hades -sí, esos dos se unieron para hacer su equipo de jugadores- era conformado por: Sorrento, Ío, Kaysa, Krishna, Isaac, Baian, Valentine, Radamanthys, Minos, Aiakos y Lune.

Los cuales se autonombraron; Los Guapetones y un feo -obviamente por Kaysa-.

El árbitro era nada más y nada menos que Dohko de Libra. Sí el mismo maestro de Shiryu. Fue elegido como árbitro por simplemente ser el santo de Libra.

El narrador del partido era el aprendiz de Aries, Kiki.

—¡Señoras y señores este partido está que ardeee! —gritó el mocoso pelirrojo —Aiakos le quita la pelota a Milo, se la pasa a Sorrento, este a Ío ¡Pero nuestro gran tirador se la quita! ¡Kanon! Está a punto de hacer una asombrosa anotación ¡NOOOO! Radamanthys le quita la pelota ¡Eso Saga! Saga se la quita y se la pasa a Seiya...

¡Sí! La copia -hablo de Kanon- sirvió de algo en toda su mundana e inútil existencia, metió un hermoso gol en el primer tiempo y Radamanthys en el segundo, estaban a seis minutos de terminar el partido.

Lo que leyeron bien, ambos equipos estaban empatados 1 a 1.

Lo que se tomaría como un simple y sano entretenimiento -ajaa- se llevó hasta las cumbres del ganar-ganar. No solo para el equipo vencedor, también para Shaka el cual había apostado a favor de sus compañeros una fuerte suma de dinero.Las apuestas corrían entre los espectadores, espectros y los santos de Plata. Los cuales en señal de apoyo apostaban a favor de sus superiores y amigos.

Mientras los otros dorados no dejaban de brindarle su apoyo a sus compañeros o apostar en caso de Shaka.

—¡DORADOS! ¡DORADOS! ¡VAMOS A GANAR! ¡ESTE CAMPEONATO NO LO VAMOS A LLEVAR! —coreaban Aioros, Shion, Nemo y Mu los cuales tenían pintado el rostro con el color de la bandera de Grecia y en sus camisas el rostro de sus compañeros que estaban defendiendo el honor del Santuario.

Camus por su parte, leía un libro, no le gustaba el futbol.

Las Amazonas no se quedaban atrás. Shaina y Marín coordinaban a sus compañeras para que hiciesen la mejor porra de todas y sonaba más o menos así.

¡DORADOS! ¡DORADOS! ¡CACHUCACHU RARA CACHU CACHU RARA! ¡AIORIA! ¡AORIA! —la que gritaba más emocionada era Marín.

No era la única que apoyaba al ágil y extremadamente sexy Aioria.

—¡MI GATO! ¡MI GATO! ¡¿DONDE ESTA MI GATO?! —¡Ahí, ahí! le respondían los chicos señalando al portero "El Minino" —¡AAAIIIOOORIIIIIAAA! ¡RARARARARA! —gritaba Aioros a todo pulmón, mientras jalaba su camisa con el rostro de su hermano —¡MI PONY! ¡MI PONY! ¡RARARARA! —se dio la vuelta y en la espalda tenía la fotografía de su alumno.

—¡Escúchenme! —Shion se puso de pie y miro a todos los espectadores —¡Hagamos la ola!

Y todos los habitantes del Santuario hicieron la famosa ola soltando gritos de júbilo y apoyo.

Cuando vieron como Khishna le pasaba la pelota a Sorrento comenzaron a gritar con furia;

—¡EEEEEEEEEEEH! —extendieron los brazos con las palmas extendidas, moviéndolas al compás de su canto —¡PLUTOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Y no solo los fanáticos y compañeros, también Shaka que era el más efusivo a la hora de apoyar a sus camaradas.

- ¡MALDITA SEA SHURA! ¡FIJATE! ¡LA PUTA PELOTA PASO POR TUS PIES! ¡VAMOS! —gritó Shaka desde las gradas del Coliseo —¡GANAREMOS! ¡GANAREMOS! ¡A LOS PECECITOS CHINGAREMOS Y DE PASO CULOS DE ESPECTROS PATEAREMOS! —para porras como esa no necesitaban más —¡ESO ES EQUIPO DORADO! —gritó al ver como Ángelo le quitaba la pelota a Aiakos —¡SAQUEN EL FUUUUUUUAAAAA QUE LLEVAMOS DENTRO!

—Shaka ¿Quieres callarte? Das vergüenza ajena. —susurro Camus a su lado.

—Como tú no entiendes el espíritu futbolero ¡NOOOOOO...! —gritó con furia al ver como Dohko le marcaba un penal a Kanon por "supuestamente" patear a Radamanthys ¡Ni lo toco!

—¡ESTA CIEGO EL ÁLBITRO! —gritó Kiki, su voz se escuchaba hasta el rincón más apartado, debido a las bocinas —¡NO ES PENAL! ¡NI LO TOCO!

El enojo no se hizo esperar rápidamente se armó una trifulca, no solo por parte de los espectadores, también por los jugadores de Athena. Mientras los espectros y visitantes de Atlantis festejaban como locos.

Los Sexys del Santuario y la copia del más Sexy se acercaron gritando y manoteando al Libra, que no sabía que hacer al estar rodeado de sus niños, por puro reflejo saco una carta amarilla y señalo a Kanon. Al gemelo tuvieron que atraparlo antes de que se lanzara sobre el viejo maestro.

Luego de eso, Dohko volvió a decir que se tenía que hacer el penal.

—¡ÁLBITRO VENDIDO! —para sorpresa de todos, esta vez fue Shion el que comenzó a insultar —¡POR ESO GRECIA ESTA COMO ESTA! ¡VENDIDO! —le mostro el pulgar y lo bajaba para abajo, no dejaba de abuchearle —¡MALDITO ÁLBITRO VENDIDO!

Una vez calmada la situación -o eso se quería creer-.
Dohko coloco el balón a la distancia establecida para un penal, el tirador seria Radhamantys que sonreía con malicia. A la derecha estaba su equipo, haciendo changuitos con las manos. A la izquierda estaban los Santos Dorados y de Bronce, casi comiéndose las uñas.

El silencio se hizo en la tribuna, Shion no parpadeaba ni un segundo para no perderse ni un solo detalle, Shaka yacía de rodillas rezándole a Buda para que Aioria lograra interceptar el balón, Aioros se persignaba una y otra vez.

Radamanthys mostro su cruel sonrisa, retrocedió un metro del balón para tomar impulso y corrió con todas sus fuerzas.

En mal momento le fallaron los reflejos al Gato. Aioria no logro detener el trayecto del balón. Dando como resultado un gol de "Los Guapos y El Feo" los cuales festejaron su sucio triunfo.

El partido había terminado 2-1 el marcador final.

—¡MALDITO ÁRBITRO! —gritó Shaka, mientras tomaba una silla y la lanzaba hacia Dohko, el cual echo a correr —¡VENDIDOOOOO! ¡ARDERAS EN EL INFIERNOOOOO!

—¡EH! ¡SHAKA! —le gritó Thanathos a lo lejos. Junto a él se encontraba Poseidón y Hades que festejaban con visible alegría, mientras Hypnos se echaba una siestecita —¡QUIERO MIS 5000 EUROS! —el hindú comenzó a mentar la madre al pobre de Dohko -siendo sinceros, se lo merecía ¡Árbitro vendido! ¡No era penal!-.

—¡NO ES JUSTO CARNAL! ¡NO ES JUSTO! Aioros lloro amargamente en los brazos de Mu, el cual le palmeaba la cabeza e intentaba tranquilizarlo.

—¡NOS VAMOS AL MUNDIAL! ¡NOS VAMOS AL MUNDIAL! —Minos corrió como loco alzando la copa de la victoria, la cual era la armadura de Géminis, solamente llevaba el casco. Sus otros compañeros se dirigieron a buscar la Armadura que más les gustase.

Si, apostaron las armaduras entre ellos, el equipo ganador se quedaba con la armadura que quisiesen.

—Por mierda, te lo digo por mierda. —Saga no dejaba de zarandear a Kanon —¡Por tu puta culpa perdí mi armadura! ¡Muy seguros de ganar! ¡¿No?! ¡Nada más un gol! ¡nada más uno!

—Peor hubiera sido que ninguno. —logro decir —¿Y por qué por mi culpa?

—Porque me forzaste a jugar.

—Óyeme, óyeme, tú fuiste el que me obligo. —se defendió la copia marca patito.

—Sí, pero... ¡NADA MÁS UN GOL! —y continúo ahorcándole.

—Si alguien pregunta por mí —Afrodita se puso de pie —, estoy avergonzándome de ser compañero de ellos. —dicho esto se dio la vuelta —Y si me ven salir de la casa de Libra, dirán que Dohko resbalo en el baño y se quebró el cuello. —los demás asintieron.

—Les ganamos. —Minos comenzó a dar vueltas alrededor de Aioria, el cual estaba furioso —Ganamos, ganamos… —se pasó el casco de una mano a la otra, sin dejar de sonreír —ganamos... ¡GANAMOS!

—¡Ya cállate! —Aioria atrapo el casco antes de que lo cogiera el juez y se lo sorrajo en la cabeza, le dio de patadas y puñetazos y de tanto en tanto le volvía a dar con el casco en la cabeza. Sus compañeros intervinieron y los apartaron.

A Minos se le llevo de urgencia al hospital más cercano por la enorme cantidad de sangre que derramaba.El titiritero aprendió tres cosas ese día...

Uno; Nunca te burles de un equipo perdedor.

Dos; No te metas con un lindo gatito.

Tres; El casco de Géminis, a pesar de parecer un balde de agua, es jodidamente filoso.


—Bueno, si lo golpee, pero si se lo merecía. Ya me tenía hasta la madre. —se defendió el santo de Leo, sacando de sus recuerdos al viejo Patriarca.

—Yo no hablo de eso. —dijo la pelilila —Hablo de cómo fue que no viste venir el balón. —se llevó las manos a las caderas —Si supuestamente los gatos tienen una vista excelente.

—¿Debo tomarla como una ofensa?

—Solo una cosa me quedo clara. —dijo Mu con voz calmada —No era penal. —sollozo, sus compañeros asintieron.

—Maldito árbitro vendido. —Shion entrecerró los ojos hacía Dohko, el cual se escondía tras la rocola.

—Déjenlo ya. Ya lo pasado, pasado. —dijo Shaka en tono calmado -o eso intento aparentar-.

—Entonces los 10 euros que te debo ya están en el pasado. —dijo Mu sonriente, el rubio rápidamente corrigió.

—Deudas son deudas amigo mío, esas jamás quedan en el pasado. —dijo sabiamente.

—En especial si te vienen a cobrar a cada rato. Como Thanathos que quiere que le pagues sus 5000 euros y que sea en billetes de mexicanos. —Ángelo sonrió de medio lado, mientras el hindú lo fulminaba con la mirada.

—Bueno, bueno. Déjense de idioteces y acomoden mis cosas. —aplaudió la pelilila —Menos tu Alde, debes estar cansadísimo.

—Pero estoy agotado. —se quejó el Patriarca —Quiero descansar.

—No, Shion. —Saori negó con la cabeza —Debes hacer ejercicio, esta lonja no se te quitara si estas todo el día sentado sin hacer nada. —le palmeo su bien formado abdomen —Estoy pensando seriamente en llevarte a un gimnasio de Athenas, para ver si bajas tantito.

—Ya les eh dicho que no estoy gordo, solo retengo líquidos. —dijo calmado mientras se abrazaba a sí mismo.

—Sí. Y también retines tamales, gorditas, frijoles, hamburguesas, sincronizadas, tacos, pizzas, pozole…—comenzó a enumerar Shaka.

—Cállate Shaka, cállate. —entrecerró sus rosáceos ojos.

—Sí. —intervino Dohko para defender a Shion —No le digan sus verdades a la Borrega.

—¿Tú también? —dijo mientras volvió a tomar el mazo y lo llevaba al sótano, seguido de Dohko —Para amigos como tú, no necesito enemigos.

El tiempo paso sin prisa alguna, el sol poco a poco fue ocultándose tras las montañas que rodeaban el sagrado lugar, dejando ver apenas unos escasos rayos de luz. Mientras tanto, los Santos Dorados habían tomado otro breve descanso. Ya habían llevado la mayoría de muebles nuevos a su sitio, lo único que quedaba era un par de cajas que contenían una licuadora, plancha, cubiertos de plata y una que otra figurilla de porcelana. Y la rockola todavía se encontraba ahí.

—Enchúfala. —pidió Milo a Shura mientras acomodaba una plancha, él se había encargado de revisar la utilidad de los aparatos electrodomésticos—No sirve. —dijo poniéndola sobre su mano, a lo poco que él sabía era que esa cosa tenia que silbar al momento de ser conectada.

—Milo, no te recomiendo que hagas eso. —Camus no dejaba de leer una de la recién adquisición literaria de Saori; Harry Potter y la piedra filosofal. Pero eso no quitaba el hecho que no se diera cuenta de las estupideces de Milo.

—¿Qué me puede pasar? —murmuro sonriente. En su rostro se formó una mueca de horror al sentir hierro quemante en su palma.

—Te puedes quemar. —respondió con simpleza el elegante francés.

—¡ME QUEMO! —salto cual conejo, corrió buscado una jarra con agua para ponerse en la quemada. —¡AY AGUA! ¡AY AGUA!

—Pues tómatela. —Nemo se había acostado sobre el sillón del pecado -Saori pidió que se dejara en el salón principal para sus visitas -, descansaba tan cómodamente que estaba pensando comprar uno igual.

Un sonido les hizo volver la vista a Kanon, el gemelo había encendido la rockola, esa cosa tenía luces que hacían que entrecerraran la mirada con molestia.

—Como se usa esto. —Kanon entrecerró los ojos, mientras observaba la ya encendida rockola, en ella aparecía una lista de varias canciones y en la parte baja de la pantalla decía aleatorio —Dicen que echando a perder se aprende. —comenzó a picar aquí y allá el pequeño tablero, nada se escuchó nuevamente —Y que cuando uno no sabe usar las cosas, hay que decir que estas no sirven ¡Saori, no sirve esta madre!

—¡Kanon, no digas malas palabras! —vocifero Shion desde los peldaños, Dohko a su lado rodo los ojos.

—¿Qué haces copia marca patito? —Aioros se acercó al gemelo menor ignorando el grito del Santo Padre, frunció el ceño al ver el encogimiento de hombros del menor de los Santos de Géminis.

—Tratando de saber usar esta cosa. —murmuro sin voltear a verle, sus manos aun jugueteaban con la pantalla.

—Déjame ver. —Aioros aparto con un empujón a Kanon y se colocó frente a la rockola —No por nada estuve catorce años muerto, se mucho de estas cosas modernas. —se trono los nudillos y sonrió con suficiencia. Sus dedos agiles empezaron a moverse con sobrada confianza sobre el panel de control. Moviendo de arriba para abajo la flecha que estaba en la pantalla. Selecciono el modo aleatorio.

Kanon abrió la boca para decir algo cuando la música comenzó a sonar a todo volumen.

No te acuerdas esos días tan felices

Cuando todo era sencillo y transparente

La nobleza era costumbre de toda la sociedad

No te acuerdas ese cine en blanco y negro

Las canciones llegadoras de José Alfredo

Cuando la música norteña sonaba tradicional

Cuando los duranguenses eran de durango

Y la gasolina no costaba tanto

Como extraño esos días de ayer

Ay como extraño esos días inocentes

Cuando la coca se la pasaban tomando

Y una chaqueta era parte del vestuario

Ay como extraño esos días de ayer

Ay esos días como quisiera volver

Cuando un palo se lo echaban a la lumbre

Y un puñal era el arma de costumbre

Ay como extraño esos días de ayer

Aioros pauso la música y volteo hacia sus compañeros con una sonrisa traviesa iluminando su rostro. Los chicos le miraron confundidos, algo pasaba por la mente del Sagitario. Una idea… temblaron de pies a cabeza al recordar que todas las malas y buenas ideas que tenía la Potra ellos siempre terminaban o presos o entre un barranco.

—Juguemos. —dijo juntando ambas palmas y observando a cada uno de sus amigos.

—¿A qué? —Milo tenía la mano pegada a la frente del galo, de algo debía servir además de mejor amigo —¡De una vez te aviso que no pienso jugar a brincar la raya contigo!

—¡Pregúntale a la rocola! —la emoción se podía escuchar en su voz. Ignoro el último comentario.

—Estas loco, Po… —Saga no pudo terminar debido a que Kanon le tapó la boca y soltó un "¡Sí!" obviamente por ambos.

—¡Es una buena idea! —exclamo Saori gustosa, Seiya se acercó al igual que el resto.

—Bien ¿Cómo se juega? —pregunto Shaka acercándose y sentándose en el suelo, todos habían formado una especie de circulo alrededor de la rockola.

—Es sencillo; Ustedes hacen ustedes una pregunta, yo la pongo en modo aleatorio. La canción que salga será la respuesta a lo que preguntaron. Es fácil. —les explico con una sonrisa de oreja a oreja —Por ejemplo ¿Cuál de todos los presentes es el más idiota?

Presiono el botón en modo aleatorio y la rockola contesto;

Este es el corrido del caballo blanco

Que en un día domingo, feliz arrancara

Iba con la mira de llegar al norte

Habiendo salido de Guadalajara

Todos voltearon hacia Seiya, el cual se cruzo de brazos visiblemente molesto.

—Porquería mentirosa. —mascullo entre dientes el pony con alas.

—¿Quién sigue? —pregunto sonriente.

—¡Sigo yo! —exclamo Saori emocionada —¿Por qué Seiya no se me declara?

Ahora todos miraron con sorpresa a la joven de cabellos morados, que sonrió con inocencia. Seiya a su lado se ponía mas colorado que la remera que portaba en esos momentos.

—A no, no, no. —Shion se levantó de golpe y se fue a sentar en medio de esos dos, empujando con demasiada rudeza al castaño —Tu no tendrás novio hasta que los pollos ladren, los gatos digan pío y los perros maúllen.

—¿Pero por qué? —demando la chiquilla haciendo un puchero.

—Porque yo lo mando. Tu eres mi niña menor y llegaras virgen y pura a la tumba.

—¡¿Qué?!

—Mejor porque no escuchamos la respuesta de la rockola. —dijo a media voz el pobre de Seiya, sonriendo nerviosamente al ver las miradas fulminantes de los Santos Dorados. Saori era su hermanita y no dejarían que un inútil bueno para nada como Seiya la engatusara.

No se da ni cuenta que cuando la miro

Por no delatarme me guardo un suspiro

Que mi amor callado se enciende con verla

Que diera la vida para poseerla

No se da ni cuenta que brillan mis ojos

Que tiemblo a su lado y hasta me sonrojo

Que ella es el motivo que a mi amor despierta

Que ella es mi delirio y no se da cuenta

Esta cobardía de mi amor por ella

Hace que la vea igual que a una estrella

Tan lejos, tan lejos en la inmensidad

Que no espero nunca poderla alcanzar

—Queda aclarado que Seiya no se le declara a Saori por cobarde. — Aioros pauso de nuevo la rockola, mirando con desaprobación a su alumno.

—Todo hombre tiene miedo de que le rechacen. —Saga asió al pony por los hombros y lo atrajo a su pecho, dándole una especie de abrazo. Con ese gesto, Seiya se sintió reconfortado —Tienes miedo a que te diga "no" y te mande a la friendzone forever- —Kanon soltó una carcajada al escuchar el tono de voz que empleo su hermano al decir lo último. Cuando Saga quería podía imitar una voz fresa.

—Claro que no y vallan con su siguiente pregunta. —con brusquedad aparto a Saga y se volvió a cruzar de brazos, enojado.

—A Pato, Pollo, Pollito y Lagartija les encantara saber la razón de porque no te le declaras a Saori. —Shura se burló —Quizá cuando regresen de Japón les digamos.

—¡Ni se les ocurra! —gritó señalándoles de manera amenazante.

—Siguiente pregunta. —Aioros miro a sus compañeros.

—¿Qué piensa Saga de mí? —preguntó Kanon

—¿Cómo que qué pienso de ti? Pues que eres un inútil. —respondió el mayor.

—Dejemos que la rocola responda. —Aioros le volvió a dar Play.

Rata inmunda

Animal rastrero

Escoria de la vida

Adefesio mal hecho

Infrahumano

Espectro del infierno

Maldita sabandija

Cuánto daño me has hecho

—Otra canción. —exigió Kanon con los puños fuertemente apretados.

—Pero… —el castaño miro a Saga que luchaba por no soltarse a reir.

—¡Otra canción eh dicho Potra!

—Ya voy, ya voy.

Siempre que me hablan de ti

Es para hacerme llorar

Siempre que me hablan de ti es para darme la queja

Que te ha ido muy mal

Con lágrimas te advertí

Sólo te van a engañar

Y hoy de fracaso en fracaso

Mencionas mi nombre y eso me hace llorar

Cuánto quieres porque me olvides

Cuánto quieres porque te alejes

Cuánto valen tus desprecios

Cuánto quieres porque te vayas y me dejes vivir en paz

Pobre leña de pirul que no sirves ni pa' arder

Pobre leña de pirul que no sirves ni pa' arder, nomás para hacer llorar

—Creo que ahí está tu respuesta, Kanon. No me sirves ni para arder. En pocas palabras; Eres un inútil. —respondió Saga entre risas.

—¡Cállate!

—Sigo yo. —logro decir Saga —¿Qué opinan las ex-novias de Kanon?

—¿Qué van a pensar? Que soy el único que las llevaba a la cima del cielo. —sonrió lobunamente.

—Uh, esto ya va a nivel personal. —canturreo Milo.

—Desde un principio fue nivel personal. —le respondió Aioria.

La música empezó a sonar.

Me dejaste...

y me dejaste bien dejada!

y ahora que estoy abandonada...

supe lo que perdí!

Me dejaste

como una papa sin catsup,

como una uña sin mugre...

¡Y la mugre eres tú!

Me dejaste

como un oído sin cerilla,

como un diente sin masilla...

¡y la masilla eres tú!

Me dejaste

como la Bella Durmiente,

como camarón de la corriente...

y el corriente eres tú!

Me dejaste

como un borracho sin tequila,

como un bebé sin su mamila...

¡y el mamila eres tú!

Creerás que estoy sufriendo,

que ansiosa espero tu regreso,

sin tí yo soy la que salió perdiendo...

pero perdiendo mis complejos!

Ahora me vengo,

me subo, me bajo,

me voy

¡y la paso brutal!

Me dejaste

como un ojo sin lagaña,

telaraña sin araña...

y la araña eres tú!

Me dejaste

como una cueva sin osos,

como un nopal sin lo baboso...

y el baboso eres tú!

Me dejaste

como a Tin-Tan sin su Camal,

como a Tarzán sin su puñal...

y el puñal eres tú!

Ahora me vengo,

me subo, me bajo,

me voy, me regreso,

me quiero ¡y la paso brutal!

—Maldita porquería de mierda. —Kanon se había puesto de pie y le había asestado un par de patadas a la vieja rockola, mientras sus compañeros se morían de risa.

¿Qué culpa tenía la pobre rocola? Si no decía más que la pura verdad.

—Óyeme, no le pegues que me salió cara. —Saori le lanzo una zapatilla directo a la nuca, pero Kanon era demasiado rápido para ser golpeado por un simple zapato.

—Siguiente.

—¿Shaka tiene novia, esposa o alguna amante que no conozcamos? —pregunto Shura.

—Soy un hombre espiritual Shura, no puedo ni debo ceder a los placeres de la carne. —replico el santo de Virgo.

No me compares con él, no olvides ese detalle

yo soy el original, aunque la mente te falle

el bato con el que estas a enfrentarme no se anima

sabe que piensas en mi cuando lo tienes encima

sí lo quieres engañar ya sabes dónde me encuentro

Agarras pal boulevard y manejas para el centro

ahí te voy a esperar con todo y preservativos

si te preguntan quién soy tu di que somos amigos

te quiero hacer el amor, pero cierra la cortina

no podemos presumir la relación clandestina

quiero quitarte el sostén con la fuerza de mis dientes

si te gusta la función disfrutarla y no la cuentes

te quiero hacer el amor de diferente manera

ya no preguntes porque no ando con una soltera

solo quería rescatar a una mujer olvidada

la que se quejó de que, la que me busco porque, su bato no la tocaba.

Te quiero hacer el amor, pero cierra la cortina

No podemos presumir la relación clandestina

Quiero quitarte el sostén con la fuerza de mis dientes

Si te gusta la función disfrútala y no la cuentes.

Te quiero hacer el amor de diferente manera

Ya no preguntes porque no ando con una soltera

Solo quería rescatar a una mujer olvidada

la que se quejó de que, la que me busco porque su bato no la tocaba.

En cuanto la canción dejo de sonar todos miraron asombrados al Virgo.

—Creo que esa cosa —el rubio señalo la rockola —tiene vida propia y lee las mentes ¡Adivino que tengo una amante!

—¿Quién sigue? —pregunto un tanto incomodo Aldebarán. A su lado Mu sonreía por puro compromiso.

—¡Yo! ¡Yo! ¡Yo! —Milo brinco alzando la mano.

- Sí, Cojijo. —le dio la palabra Aioros.

—¡Sí! Mi pregunta es "Oh sabia rockola" —realizo una dramática reverencia sin levantarse de su lugar —¿Camus sufrirá algún día por amor?

—Pero que menuda tontería. —Camus bajo el libro que estaba leyendo y rodo los ojos con fastidio.

—Respondiendo en... 3... 2... 1…

—Perezoso y burro. —murmuro Saga sin dejar de sonreír, Aioros capto la referencia y le mostro la lengua.

Si estás pensando que sufriendo estoy

Estas soñando, no sabes quién soy

Soy insensible a heridas de amor

Jamás exclamo un ¡ay! de dolor

Te has engañado me siento muy bien

No te eh extrañado no tengo por que

Fuiste aventura como muchas mas

Amor a oscuras sin felicidad

Tal vez te quise lo mismo que tu

cuando te fuiste volví a ver la luz

¡Otra vez! ¡otra vez! otra vez

¡Vivo en paz! ¡Vivo en paz!

No estas conmigo, no estoy contigo

Por eso ahora mismo vivo muy en paz

No estas conmigo, no estoy contigo

Por eso ahora mismo vivo muy en paz

Si estás pensando que sufriendo estoy

Estas soñando, no sabes quién soy

Soy insensible a heridas de amor

Jamás exclamo un ¡ay! de dolor

—Eso responde a tu pregunta Milo, yo jamás sufriré de amor. —dijo con una sonrisa envidiable e irresistible el maldito francés —Bueno, mi pregunta ¿Qué es lo que quieren las chicas de Milo?

—Que van a querer Camus. Este cuerpecito. —se señaló de pies a cabeza.

Qué ganas de no verte nunca más, aunque me muera

Hacerme de coraje y escapar por esa puerta

Qué ganas de no verte nunca más y ser valiente

Decirte que con él estoy mejor, que me comprende

A él le sobra el tiempo como a mí

A él le arde la sangre como a mí

Con él me encuentro nueva, tan dispuesta, tan entera

Tan mujer de carne y hueso para dar

Qué ganas de no verte nunca más

Qué ganas de no verte nunca más

Qué ganas de cerrar este capítulo en mi vida

Donde fuiste una mentira y nada más

Qué ganas de no verte nunca más

Qué ganas de no verte nunca más

Haberme dado cuenta que contigo estoy desierta

Que no tengo más paciencia que inventar

Qué ganas de no verte nunca más, te lo confieso

No pidas que me vuelva a equivocar, no pidas eso

Qué ganas de no verte nunca más y ser valiente

Decirte que con él estoy mejor, que me comprende.

—Qué pena mi amigo, que pena. —le palmeo la cabeza sin ocultar la sonrisa de satisfacción que curveaba sus labios.

—Yo quiero preguntarte algo "Oh sabio aparato" ¿Qué hace Aioros cuando una mujer le da el cortón y luego le piden volver a intentarlo? —pregunto Shaka con interés.

—¿Eso a ti que te importa? —pregunto tranquilo, alzando una ceja con curiosidad.

—Ya potra, ponle play. —le mando Ángelo.

Cuando lejos me encuentre de ti

Cuando quieras que yo este contigo

No hallaras un recuerdo de mi

Ni tendrás más amores conmigo

Y te juro que no volveré

Aunque me haga pedazos la vida

Si una vez con locura te ame

Ya de mi alma estarás despedida

No volveré

Te lo juro por Dios que me mira

Te lo digo llorando de rabia

No volveré

No parare

Hasta ver que mi llanto a formado

Un arroyo de olvido anegado

Donde yo tu recuerdo ahogare

Fuimos nubes que el viento aparto

Fuimos piedras que siempre chocamos

Gotas de agua que el sol reseco

Borracheras que no terminamos

En el tren de la ausencia me voy

Mi boleto no tiene regreso

Lo que tengas de mi te lo doy

Pero yo te devuelvo tus besos

No volveré

Te lo juro por Dios que me mira

Te lo digo llorando de rabia

No volveré

No parare

Hasta ver que mi llanto a formado

Un arroyo de olvido anegado

Donde yo tu recuerdo ahogare

—¿Eso responde tu pregunta?

—Sí. Totalmente.

—¿Quien sigue?

—Yo, quiero hacer otra pregunta. —la cabra alzo la mano nuevamente —¿Yo le rogaría a una chica que volviese conmigo?

Otra vez

Camino sin dirección

Acompañado por la inmensidad

De una noche fría y gris

Y la luna

Que llena el crepúsculo

Me baña en matices de nostalgia

Al reflejar tu rostro

Me siento tan triste, amor

Tan infeliz

Tan lleno de ansiedad

No sé qué nos separó

Y cómo negarle a mi corazón

Que aún te amo

Que aún te extraño

Los días sin ti

Son como morir

Aún

Te amo

¿Dónde estás?

¡No quiero perderte!, no, oh, no

No sé si piensas en mí

Como yo en ti

Oh, ¡me haces tanta falta!

Qué vale el orgullo si

Me siento así

Si eres gran parte de mí

¿Dónde supones que

Debo ocultar

¿El dolor que llevo aquí?

Si aún te amo

Si aún te extraño

Los días sin ti

Son como morir

Aún

Te extraño

Oh, uoh-oh-oh

No sé qué nos separó

Y puede hacer

Este abismo entre los dos

No quiero esta soledad

Te quiero a ti

¡Te quiero solo a ti!

Y aún te amo

Aún te extraño

Los días sin ti

Son como morir

Aún

Te amo

—Eh ahí la respuesta, la dolorosa respuesta. —Shura suspiro ante las palabras de Nemo.

—Última pregunta. —Kanon alzo la mano —¿Qué piensan de Saga sus ex- novias?

—Eso ya lo pregunté yo. —Saga entrecerró los ojos.

—Dijiste "Qué piensan de Kanon" no de ti. —le mostro la lengua de manera infantil.

—Ay va carnal. —dijo el centauro.

Lo mejor que te puedo desear

es que te vaya mal,

lo peor que tú puedes hacer es querer regresar,

lo mejor de tu vida fui yo,

no lo puedes negar,

y lo peor de mi vida eres tú,

hoy me acabo de enterar.

Lo mejor que te paso,

fue conocerme a tu edad,

para olvidar mi amor,

vas a tener que llorar.

Lo mejor que te paso fue conocerme a tu edad,

nunca olvidaras quien fui,

eso lo puedo jurar...

Inolvidable a si me dicen mis ex- amores...

Saga sonreía de una manera que bien podría suponerse que estaba promocionando una famosa pasta dental. Kanon por su parte parecía que estaba masticando un ajo.

—Vamos con la siguiente por favor. —Aioros hacía todo lo posible por no carcajearse.

—Sigo yo. —Shion alzo la mano —¿Mu quiere casarse y tener hijos? o ¿qué quiere realmente?

—¿Como dijo? —cuestiono con sus ojos abiertos de par en par la linda borrega.

—Quiero saber si quieres matrimonio, porque yo ya quiero nietecitos. —dijo sonriente.

—Confórmese con Kiki. —respondió tajante —Yo aun quiero estar soltero.

—Kiki no es tu hijo, es tu alumno.

—Entonces tenga mocosos propios. —replico el pelilila —Bien que le encanta de rabo verde con las Doncellas. —lo ultimo lo dijo en voz extremadamente bajita.

—¡¿Qué dijiste?!

—Nada a pa´, nada.

—¡Ay va la rola!

Tequila con limón y un poco de ron,

tequila con limón y un poco de ron...

Solo hace un mes yo la conocí,

y ves que sin pensar mi amor yo le di,

tal vez la eh perdido al fin.

Dame más tequila con limón.

—¡No! Tu jamás te hundirás en la depresión por amor, me escuchaste. —le grito desde su sitio —No te perderás en el alcoholismo por el desprecio de una mujer.

—Me lastima mas su sobreprotección que las mujeres, eso se lo aseguro.

- ¿Quien sigue?

—Yop. —Aioria se acercó —¿Quién es el santo dorado preferido de Saori?

—Que pregunta hermano. —Aioros se carcajeo —Obviamente su santo preferido soy yo, ya que arriesgue mi propio pellejo para salvarla... Aunque de todos modos termine morido.

—Se dice "muerto" y de todos modos le pregunte a la rockola, no a ti. —dijo tranquilo.

—Esas contestaditas no me gustan gato, no me gustan. —dijo mientras le daba a la rocola.

Si tú supieras lo que siento a tu lado,

yo me estoy enamorando,

y estoy loco por ti.

Si tan solo tú supieras lo que yo siento cuando me miras,

es como arrebatar la billetera y correteado junto de la tira,

la adrenalina mi cuerpo gira,

y la ausencia cuando te retiras.

Las ganas de hacerte el amor sin mirar el reloj,

aunque pierda la gira.

Tú sabes que es verdadero

dejaría todo mi Visio y dinero.

Por ser el en tu vida y amor el primero,

el único, melódico, tu fiel enamorado crónico,

que bien podría quedarse afónico

por mantenerte vendiendo periódico...

Si tú supieras lo que yo siento a tu lado,

yo me estoy enamorando y

estoy loco por ti.

Todos voltearon instintivamente hacia Saga.

—¿Qué? —preguntó alzando su ceja derecha y cruzado de brazos.

—Nada, nada, pero como eres el único loco en este Santuario. —Afrodita trago fuerte.

—Somos dos, Ángelo y yo. —entrecerró sus ojos jades.

—No, yo soy sádico, no loco bipolar como tú. —se defendió el cangrejo. —Bueno sigo yo ¿Saga perdonaría una infidelidad?

—De una vez te respondo; No.

—Veamos que dice la rockola. —sonrió Aldebaran, realmente se estaba divirtiendo.

Ciérrame las puertas en la cara,

pásame con otra por enfrente,

grítame que no con la mirada,

para ver si dejo de quererte...

Vuélveme me a decir que no me quieres

para que me quede bien clarito,

para ver si en todas las paredes

dejo de escribir te necesito...

Ya lo sé,

que, aunque llore te pida y te implore

no vas a volver,

ya lo sé,

pero a mi corazón como diablos se lo hago entender...

Ya lo sé,

que, aunque tú no me quieras

yo siempre te recordare,

mírame,

dime que, aunque te pida

te llore, te ruegue

y te implore no vas a volver.

—Jamás perdonaría yo una infidelidad. —dijo sin perder el temple.

—Pero las chicas si tienen que perdonarte a ti. —Saori arqueo la ceja y se cruzó de brazos.

—Sí.

—Idiota.

—No la verdad no. —Saga suspiro —No tienen por qué perdonar a alguien que las ha lastimado. Aunque realmente yo jamás sería infiel si estoy comprometido.

—Espero tus palabras sean sinceras. —murmuro Saori entrecerrando los ojos.

—Si mocosita, son sinceras. —se estiro lo mas que pudo para poder revolverle los cabellos a la joven diosa.

—Ya. Que me despeinas. —soltó una risilla al apartar la mano de Saga.

—Yo quiero preguntarle algo a la señora rockola. —Dohko se puso de pie y se paró junto a Ángelo —¿Como me ira hoy con Alice?

—¿Quién Alice? —cuestiono Shion mirándole sin entender.

—La muchacha que hace el aseo en mi templo. —dijo sonriente.

—¿La sexy chica de cuerpo súper sensual, ojos verdes y cabellera negra? —preguntó Shaka con sus ojos zafiros abiertos de par en par.

—Esa misma. —contesto el Libra.

—Muévete a darle Play Aioros, esa chica esta re sabrosa. —dijo Milo.

—Ya va la respuesta...

Esta noche cena Pancho,

sí me porto bien,

esta noche cena Pancho,

sí me porto bien...

—No más preguntas. —dijo de lo más sonriente.

—Ay por Athena. —Shion negó con la cabeza —Nunca cambiaras.

—Bien. Ya rápido sus preguntas. —aplaudió Aioros.

—¡Yo! ¿A Aioria le hacen de chivos los tamales? —cuestiono el torito.

—Pero que preguntas Aldebaran. —el gato rodó sus ojos.

Sacaremos a ese buey de la barranca,

sacaremos ese buey de la barranca,

sacaremos a ese buey de la barranca,

de la barranca sacaremos ese buey.

—...

—Nadie diga ni una sola palabra. —siseo entre dientes el minino.

—Voy yo. —Nemo carraspeo y soltó la pregunta —¿Shaka se droga?

—¡¿Qué dijiste?! —salto sobre él —Que me la pase todo el día en casa oliendo el relajante y alucinante incienso no significa que me drogue.

—Claro... Ponle play Aioros.

Alza la mano si te gusta marihuana,

alza la mano si te gusta fumar...

—Un rotundo sí.

—Otra pregunta. —el hindú se situó junto a él Sagitario —¿Nemo dejara de ser un idiota algún día?

—¿Qué estás diciendo? —el sueco se acercó amenazante.

—Está preguntando algo que nunca va a pasar. —Ángelo soltó una carcajada.

—Hazte a un lado potra. —Shaka se abalanzo sobre el botón y la canción comenzó a sonar.

Mi gusto es,

y ¿quién me lo quitara?,

solamente dios del cielo me lo quita,

mi gusto es...

La carcajada de todos no se hizo esperar, Nemo sufría un tic en el ojo.

—Por gusto eres un idiota. —soltó a reír el Cáncer.

—¡Cállense!

—Agrádese que eres idiota por gusto. —Saga soltó una carcajada —No como Kanon que es idiota de nacimiento.

—Mira cabrón, si soy idiota de nacimiento tu eres pendenj...

—¡No digas groserías Kanon! —Shion le cubría los oídos a Saori, Dohko a Mu y Aioros a Seiya.

—¿Sabes? ¡La siguiente canción te la dedico! —dijo Kanon mientras apretaba violentamente el botón.

Donde este hoy y siempre,

yo te quiero conmigo.

Necesito cuidados,

necesito de ti.

Si me voy a donde valla,

yo te llevo conmigo,

no me dejes ir solo,

necesito de ti...

Tú me sabes bien cuidar,

tú me sabes bien guiar

todo lo haces muy bien tú,

ser muy buena es tu virtud

cómo te puedo pagar todo lo que haces por mí.

Todo lo feliz que soy,

todo este grande amor,

solamente con mi vida,

ten mi vida, te la doy...

Pero no me dejas nunca, nunca, nunca,...

Te lo pido por favor.

—Ejem... —los demás presentes se aclararon la garganta.

—Eh. Sí necesitas de mí. —Saga trago saliva —Para lavarte tu ropa, para —comenzó a fallarle la garganta —para...

—¡Hermano! —Kanon le abrazo impidiéndole continuar, se arrodillo frente a él y le tomo de los hombros —Yo siempre te necesito, no solo para que me arregles mi ropa, también para no sentirme solo. Y para hacerme enojar. Aunque hay veces que te pasas de lanza...

—El trabajo de los hermanos mayores es joderle la existencia a los más pequeños. —murmuro mientras le devolvía le abrazo.

—¿Entiendes algo de esto? —preguntó Milo en voz baja a Camus.

—No... —dijo alzando ambas cejas.

—Creo que aquí encaja el dicho de "Entre locos se entienden" —unos asintieron a lo dicho por Aioria, otros se limpiaban las lágrimas.

—¡Ahg! ¡Qué lindo! —exclamo Shion —Lastima que no tengo mi cámara para tomarles una foto. —hizo un mohín de disgusto.

—Siguiente pregunta. —Aioros se limpió una lagrimita traicionera.

—¿Cuál es el santo dorado preferido de Shion? —susurro Mu.

Era del signo libraaa,

la que yo quise ayer,

era del signo libra

es lo único que se.

Todos voltearon hacia los maestros.

—¿Qué? —Dohko hizo una pose de victoria —No sé de qué se sorprenden, soy el consentido por el simple hecho de conocerle desde hace 200 y pico de años.

—Cierra el pico Dohko. —se cruzó de brazos el Lemuriano.

—Tengo otra pregunta. —Shura hablo —Si Alde cortara a su novia ¿Esta le rogaría?

—Yo no tengo novia. —el torito le miro.

—Eso ya lo sé.

—Listo y contestando. —Aioros le volvió a dar.

Quiero a pesar de el enojo,

y la inmensa tristeza al saber que te marchas,

Darte unos cuantos motivos que llenen tu ego

y te quieras quedar.

Soy tu pulmón tu suspiro,

tu noche de abrigo,

tu fresco y tu mar.

Soy tu frazada caliente,

tu amor suficiente

y tu taza de té.

No te pido que guardes silencio,

ni que me grites,

ni que me hables.

No te pido que des media vuelta

que vuelvas a hablarme y que bailes un vals.

No te pido que me eches de menos,

ni hablar de felicidad.

No te vayas, no te vayas.

—Me gusto la respuesta. —soltó una sonora carcajada el Tauro.

—Yo quiero preguntar dos cosas... —dijo Aioros —¿Ángelo es gay?

Apenas termino de decir esa pregunta Saga y Kanon se levantaron de golpe.

—¡¿Que dijiste?! —gritó, ambos gemelos le tomaron de los brazos impidiendo que se lanzara sobre el Sagitario.

—Es un juego, lo dice de broma. —Kanon trato de calmarle.

—¿Nemo y él solo son amigos? O ¿hay algo más?

—¡¿Acaso quieres morir otra vez Potra?! —exclamo Saga intentando contener el avance de Cáncer.

—Esperaba eso de Bicho o Gato, pero no de ti Potra. No de ti. —dijo entre dientes el hombre.

—Vamos con las respuestas. —Shaka apretó el botón y..

Valor, valor,

que obscuro es un armario,

sal de allí, vente aquí...

tu destino es ser feliz...

Fiesta, fiesta, pluma, pluma gay,

pluma, pluma, gay,

pluma, pluma, pluma, gay...

—¡Dale a la siguiente, a la siguiente! —Milo soltó una carcajada, Camus se mordía los labios, sinceramente tenía ganas de reír como nunca al ver el rostro desfigurado de sus dos compañeros.

No como,

no duermo,

no vivo, pensando en su amor.

Siempre creí que los celos,

eran un juego y son el infierno que arde sin control.

Quien me lo iba a decir

que también a mí me robarían la razón...

Mío ese hombre es mío...

A medias, pero mío, mío, mío...

Para siempre mío, mío, mío...

Ni te le acerques que es mío,

con otra, pero mío, mío.

Ese hombre es mío.

—¡SUELTENME! —gritó furioso, Nemo tenía los ojos abiertos de par en par, si no se sentaba se caería, ya que temblaba como gelatina. Kanon y Saga lo soltaron como si les quemase el solo contacto con su piel.

—¡NOOOOO! —gritó Aioros al ver como se le acercaba amenazante el guardián de la cuarta casa.

—¡Vas a ir al infierno! —exclamo señalándole con su dedo índice.

—¡Mamá! —el Sagitario se refugió tras Aioria, el cual extendió ambos brazos como si fuera un escudo humano.

Creo que cabe mencionar que Ángelo no iba tras Aioros... Iba tras la rockola.

La cual por medio de la telequinesis de Mascara, salió volando a quien sabe dónde. Dejando un hueco en el techo de la casa del patriarca, varios escombros cayeron al piso.

—¡Se va! ¡se va! ¡Se fue! —grito Milo, mientras la rockola se perdía entre las nubes.

—Problema resuelto. —dijo tranquilamente, mientras se limpiaba las manos —Un enemigo menos.

—Tu… —Saori miraba asesinamente al cangrejo —Como te atreves. —su cosmos comenzó a arder.

—¿Saben? más vale aquí corrió que aquí quedo. —Shaka comenzó a caminar hacia la salida, sus compañeros no tardaron en seguirle.

—¿A dónde creen que van? con esa escopeta colgando atrás. —dijo la pelilila con la motosierra en mano. Con su cosmos la había convocado como si su arma se tratase.

—A salvar nuestras vidas. —Kanon tomo de la mano a Saga y en un parpadeo el Triángulo Dorado apareció, engulléndolos a ambos.

—Que miedosos. —dijo Mascara —De seguro no sabe ni usarla. —señalo la motosierra.

—¿A no? —la chiquilla encendió el aparato y comenzó a caminar lentamente hacía los presentes.

—Ángelo, en boca cerrada no entran moscas. —Shura comenzó a respirar agitadamente.

—¡VENGAN AQUI! ¡ÁNGELO MASCARA DE LA MUERTE DE CÁNCER! ¡ME LAS VAS A PAGAAAAR!

Todos bajaron corriendo las escaleras como alma que perseguía Thanathos cobrando su dinero, con la diosa de la guerra pisándole los talones, sin soltar la motosierra.


Diez minutos después, Atlantis; Pilar Del Océano Indico. Ósea en casa de Krishna de Chrysaor.

—Haber si entendí. —Ío se recargo sobre el pilar mientras escuchaba a el relato de Kaysa, que lo confundió más que la modelo que intento decir quién era Confucio —Krisshna estaba limpiando su lanza, sentado en un verde limón, con la mano limpiaba la hoja, con la hoja el buey se hizo un corte.

—Síp.

—Le cayó algo pesado y este lo aplasto, peor que mosca en retrovisor quedo.

—Síp.

—Trastornado quedo, ya que todo se ensucio, volvió a sentarse en el limón y retomo su labor.

—Que si con una fregada. —bufo fastidiado.

—¿Y qué fue lo que le cayó?

—¡UN PLATILLO VOLADOR! —se escuchó el grito de Baian.

—Es una rockola, ignorante. —Sorrento le dio un golpe en la cabeza con su flauta.

—Oh ¿Qué hacemos con ella? —Ío miro a sus compañeros, Isaac alzo los hombros, Kaysa frunció el ceño, Baian no dejaba de observar un pez que pasaba por allí, Khishna siguió limpiando su lanza y Sorrento carraspeo.

—Que tal que se la llevamos a don Pose. —sugirió Siren.

—Sí. Y ¿alguien sabe cómo se usa? —pregunto Isaac.

—No. Pero de algo le ha de servir a nuestro señor. —dicho esto alzaron el aparato entre los cuatro y llevaron la rockola al Soporte Principal, dejando a Ío y Khishna solos.

Estaba la pájara pinta, sentada en un verde limón, con el pico recoge las hojas con las alas recoge el amor... ay sí, ay no... ¿Dónde estará mi amor? Dame la mano, dame la otra, dame un besito que sea de tu boca... Muak, muak... —cantaba el peli blanco y lanzaba besitos en dirección de Ío.

—Eh. Nos vemos luego Krish... —dicho esto, Ío se alejó a toda prisa a alcanzar a sus compañeros.


En El Santuario, Varias Horas Después...

El sol ya se había ocultado, la noche reinaba en el lugar, varios dormían en sus templos y a otros les gustaba importunar.

—Pst, pst, pst... —siguieron llamando al caballero de Sagitario. —Pst.

—¿Qué quieres Shaka? —preguntó el centauro mientras salía de la novena casa, vestía un pantalón de franela y traía su camisa en la mano.

—Vengo a traerte lo prometido. —saco de su túnica 1000 euros —Aquí está la paga por el favorcito que me hiciste... Cuéntalos.

—No Shaka —sonrió —, confió en ti y sé que nunca me robarías. —dicho eso comenzó a contarlo.

—Dijiste que confiabas en mí. —el hindú entrecerró los ojos.

—Sí, pero que tal la de malas que falta... Demasiada confianza mata al hombre Shakita.

—Sí, sí. —comenzó a descender hacia la octava casa.

—Tengo una pregunta Shaka. —dijo metiéndose los euros en el lugar más atractivo de los hombres... La cartera —¿Porque me pediste que preguntara esas cosas? Ángelo se puso furioso. Y Saori peor, por poco nos mata. Lo bueno que Kanon y Saga la mandaron por Otra dimensión directo y sin escalas a Japón. Pobre de Mascara, quedo muy golpeado. —frunció el ceño.

—Se merecía eso y más. Lo de las preguntas lo hice por venganza. —Aioros frunció el ceño —Bien, te lo cuento, debido a que él le dijo a Thanathos donde encontrarme.

—Todo mundo sabe dónde vives. —dijo entrecerrando los ojos. —En el Santuario, en la sexta casa, vecina de Leo y Libra.

—Mira, todo mundo que no es todo mundo, sabe dónde vivo, pero si todo el mundo supiera donde vivo, desde hace mucho que hubieran venido las personas del banco, la casa de empeño, la de la tanda, los del lugar de apuestas clandestinas de Rodorio, Elektra, etcétera, etcétera... Pero Thanathos no sabía, y el maldito de Mascara le dijo. —se sopló su flequillo.

—Quizá no sabía que le debías. —dijo mientras se revolvía los cabellos.

—¿Cómo no? Ese tarado se la pasa diciendo que le debo a Thanathos y que quiere su dinero en billetes de quinientos en pesos mexicanos. —se cruzó de brazos.

—Pues por lo que veo, tienes un montón. —volvió a sacar su fajo de billetes, mostrándoselos —Tienes el dinero suficiente para pagar tus deudas.

—Sí, sí, solo procura no tallarlo mucho, se pueden despintar... Adiós Aioros. —dijo perdiéndose en la oscuridad de la noche.

Aioros parpadeo y analizo la recién información brindada por el rubio, saco un billete del fajo y comenzó a revisarle.

—Shaka... —tallo levemente con el pulgar un extremo de un billete y este se borró, dejando su dedo manchado —¿Son falsos? —preguntó a la infinita oscuridad —¡SHAKA!


Fin


*Sillon Tantra; es desconocido para muchos y gran favorito de otros, se trata de un sillón con forma curvada ideal para disfrutar de nuevas posiciones del Kamasutra con la pareja. Gracias a su forma es de lo mas cómodo para todas aquellas personas que sufren de problemas de la espalda o movilidad*

Gracias infinitas por volver a leer esta vieja historia. Espero les haya gustado y perdonen lo terribles errores de ortografía que posiblemente se me escaparon.

Gracias también a las personas que comentaron y le dieron fav la primera vez que esta historia fue publicada :3

SafiroBipolar