Que Pachuca por Toluca, aquí su autor mexicano favorito o intento de autor trayéndoles el capítulo nuevo de nuestros protas Isekais más raros (O los segundos más raros almenos) que conozcamos, bien como siempre los animo a comentar si les ha gustado este capítulo o lo que quieran, bueno no hay mucho que decir así que aquí mi despedida habitual, ahí los vidrios.


El Guerrero, el Lagarto y lo Sobrenatural

Capítulo 14

Japón, Casa de Diego y King, sábado 9:30 am

No ha pasado mucho desde que Diego y Lucy se habían retirado de la casa dejando a King cuidando de la Basilisco, durante este tiempo King estuvo siempre al pendiente de ella evitando que se lastimara accidentalmente al moverse o corriendo a todo insecto que se acercara a las heridas que ella tenía, aunque lo ultimo los disfruto ya que, aunque él no lo admitiera disfrutaba de estos cuando se los comía cual lagartija fuera.

King: "Oyeee, te escuche".

Narrador: "¿Y me lo vas a negar?".

King: "Tu ganas esta ehh, pero ni se te ocurra decirle a Diego de esto".

Narrador: "Y eso porque, si de por si tu comías esto cuando aún eras una mascota".

King: "Lo sé, pero imagínate que tu empiezas a comportarte como una persona decente y en un instante te regresan todos estos instintos salvajes".

Narrador: "O ya entiendo, esos bichos fueron por tu instinto ¿verdad?".

King: "No me hagas decirlo narrador".

Narrador: "Bien, soy una tumba en este tema ¿de acuerdo?".

King: "Gracias, ahora sigues con la historia".

Narrador: "Muy bien, donde me quede… ha si"

Y así seguiría esta escena de no ser porque alguien, que nosotros conocemos estaba parada enfrente de la propiedad de nuestros protagonistas.

Koneko: "Muy bien, ya estoy aquí así que" bostezo "es hora de que empiece con esto".

Koneko con un simple movimiento de mano en su oído activaría un círculo mágico en miniatura que se desvanecería a la vez que empezaría a hablar con alguien.

Koneko: "Presidenta, me recibe".

Rias: "Te recibo, ya llegaste a la casa de Diego".

Koneko: "Así es, procederé a entrar y verificar su casa (Aunque es algo demasiado extremo aun para usted)".

Rias: "Bien Koneko, mantente siempre en contacto conmigo".

Una vez cortada la llamada Koneko entraría en los terrenos de la casa al estilo mexicano (ósea saltando el muro), ella trataría de entrar por la puerta delantera, pero por su muy mala suerte esta estaría bloqueada con un par de candados por dentro.

Koneko: "¿Por qué no abres?".

Ella seguiría tratando de forzar la puerta haciendo un escándalo en el proceso, King lograría escuchar todo esto así que iría a ver qué es lo que ocurría.

King: "¿Qué diantres es lo que ocurre aquí?".

Su respuesta llegaría al ver a Koneko intentando entrar a la casa, King se sorprendería de ver a Koneko así que rápidamente se escondería detrás de la pared.

King: "Pero que rayos hace ella aquí, se supone que en estos momentos o una de dos, debería estar dormida por sus instintos gatunos o debería estar siguiendo a Issei, bueno eso ya no importa, debo hablarle a Diego para que sepa, pero primero debo esconder a la Basilisco".

Dicho y hecho, King correría hasta llegar con la Basilisco que seguía dormida, el la empezaría a mover desesperadamente logrando despertarla.

Basilisco: "¿Qué? ¿Qué? ¿Qué es lo ocurre?".

King: "No hay mucho tiempo, tienes que esconderte ahora".

Basilisco: "Muy bien, guía el camino".

King empezaría a guiar a la Basilisco un poco más al fondo de la arbolada evitando que ella se chocase con algún árbol, una vez más adentro King la taparía con varios arbustos que había en el lugar.

King: "Muy bien, tu quédate aquí quietecita y no hagas ningún ruido ¿Entendiste?".

Basilisco: "Pero porque es todo este alboroto, acaso es un ladrón, y si es así no necesitas ayuda, podría fácilmente devorarlo".

King: "No, no es un ladrón, es un tanto más complicado que eso, tu solo escóndete y yo me encargo del resto, ¿De acuerdo?".

Con un siempre asentimiento de cabeza la Basilisco bajaría su cabeza al nivel del suelo, King por su parte correría nuevamente a donde estaba Koneko, pero su viaje seria corto ya que ella estaba entrando por la cornisa trasera.

King: "Rayos".

King sigilosamente entraría por detrás de ella y observaría que ella lo único que hacía era buscar algo entre las muchas cosas que había en la casa.

King: "¿Qué rayos es lo que buscas aquí?".

King correría hasta quedar por debajo de la mesa observando que hacia la nekomata, ella volvería a acomodar las almohadas del sillón para después ella quedarse un par de segundos viéndolo detenidamente.

Koneko: "Este sillón se ve tan cómodo, tanto como para poder dormir tranquilamente".

Ella se sentaría en el empezando a sentirse demasiado tranquila cerrando de poco a poco los ojos, pero su descanso se vería interrumpido cuando el círculo mágico volvería a aparecer en su oído.

Rias: "Koneko, haz logrado encontrar algo".

Koneko al escuchar la voz de su ama se enderezaría rápidamente y con los ojos bien abiertos le diría.

Koneko: "Noestabadormida".

Rias: "¿Cómo dices?".

Koneko: "Digo… nada fuera de lo común".

Rias: "Esta bien, sigue buscando y cualquier cosa que encuentres repórtamelo inmediatamente".

Koneko: "De acuerdo".

Ella desaparecería el círculo mágico y daría un rápido vistazo a toda la planta baja no encontrando nada, así que suspiraría en lo bajo y daría un vistazo a la escalera que dirigía al segundo piso, King al percatarse de eso se pondría aún más nervioso.

King: "(Por favor, no pienses en subir)".

Y para sorpresa de King Koneko se quedaría abajo, él podría dar un respiro de satisfacción antes de que viera a Koneko tomar el teléfono local de la casa y desconectarlo.

King: "(¡¿PORQUE HICISTE ESO?!)".

Koneko: "Mejor me aseguró de que no haya algún inconveniente o distracción aquí, ahora es momento de investigar arriba".

Una vez Koneko subió a la segunda planta King correría al teléfono y posteriormente al cable de conexión, el pensaría en volverlo a conectar, pero rápidamente desistiría de esa idea y correría al segundo piso observando que Koneko estaba revisando una de las habitaciones "Vacías", King aprovechando ese tiempo valioso que le quedaba correría hasta la habitación donde dormía para buscar algo urgentemente, Koneko lograría escuchar como la puerta de esa habitación había rechinado.

Koneko: "¿Qué fue eso?".

Ella movida por la curiosidad saldría de la habitación donde estaba y buscaría que fue lo que había escuchado, ella vería que una de las puertas de las habitaciones ahora se hallaba abierta, ella pensaría que fue el viento quien abrió la puerta, pero aun con ese pensamiento no se arriesgaría a confiarse, así que ella se asomaría muy a escondidas a la habitación no encontrando a nadie, ella terminaría de abrir la puerta por completo y entraría encontrando que esta estaba más lleno que las otras habitaciones.

Koneko: "Si esta habitación está más amueblada que las demás eso significa que las demás habitaciones eran para invitados, bueno ya que encontré en donde duerme Diego supongo que aquí será más probable que encuentre algo sospechoso".

Koneko empezaría a buscar en toda la habitación algo que pudiera servir como para incriminar a Diego o al menos tener algún respaldo para defenderlo, mientras buscaba ella encontraría algo debajo de la cama, ella lo sacaría de ahí viendo que era una mochila negra con rojo, ella inmediatamente vaciaría el contenido de esta encontrando algo que a ella sorprendería.

Koneko: "No puedo creerlo…".

Rias: "Encontraste algo importante Koneko".

Koneko: "Si presidenta, que a Diego le gusta el anime y tiene bastantes ratas putrefactas".

Y como lo había dicho Koneko en la cama lo que había era los animes de Dragón Ball GT y Zero no Tsukaima y el manga de Gate, además de varios Pinkis que ya estaban echados a perder.

Rias: "Eso no es relevante Koneko, busca algo que de verdad nos interese".

Y ahora todos estarán preguntándose, donde quedaron los demás animes/mangas y videojuegos que Diego tenia, pues bien, la respuesta esta justamente bajando por las escaleras, King iba saltando de escalón en escalón cargando todo el material que debían de mantener oculto a los de DXD.

King: "Y bien que le dije a Diego que debíamos esconder mejor todas estas cosas".

Pero mientras refunfuñaba este por accidente alzaría demasiado la voz alertando a Koneko quien rápidamente correría hacia la planta baja para ver quiera había hablado.

Rias: "Koneko, ¿Qué sucede?".

Koneko: "Estoy segura de que escuche a alguien hablar".

Ella al llegar a la planta baja ella no encontraría nada ni nadie, ella ya no le tomaría importancia, almenos hasta que ella estaba subiendo las escaleras, por el rabillo del ojo vería algo moverse por el suelo, ella inmediatamente correría persiguiendo lo que fuera que vio, esa cosa entraría por un agujero que había en la pared.

Koneko: "Un agujero en la pared, un familiar que no he visto desde que llegue a la casa y una cosa corriendo hacía el agujero, muy sospechoso".

Ella sin pensarlo se agacharía y trataría de ver que había haya adentro, al principio ella no vio nada, pero no se convenció de esto así que ella metería su mano tratando de tocar algo valioso, y más al fondo del agujero estaba King que estaba pegado a la pared sujetando el material que ocultaba.

King: "(Rayos, que se supone que debo hacer, me tiene contra las cuerdas, vamos cálmate King, si te alteras te encontrara mas rápido)".

El empezaría a ver que podía usar para salvarse de la nekomata de todas las cosas que tenía ahí guardadas, hasta que posaría su mirada en el fondo opuesto del agujero.

King: "(Eso es)".

El armándose de valor dejaría todo apoyado en la pared y correría por debajo de la mano de Koneko para llegar al otro lado y tomar lo que sea que tenía ahí.

Koneko: "Toque algo, ¿pero que fue?".

Ella volvería a asomarse encontrando a King con un cerillo encendido en su mano y aun lado de un platito lleno de alguna hierba extraña, King con una sonrisa en la cara y saludándola encendería esa hierva solo lo necesario para que humeara, Koneko no entendería que era lo que él estaba haciendo hasta que empezaría a oler el humo que salía, era un olor fuerte y amargo, lo suficiente como para hacer retroceder a Koneko quien se taparía la nariz con las manos.


Club del ocultismo

Rias: "Koneko ¿Qué sucede ahí?".

Koneko: "Acabo de encontrar al familiar de Diego y me hiso oler alguna especie de …".

Koneko ya no podría articular bien las palabras y empezaría a sentirse mareada.

Rias: "Koneko, ¿estás bien? responde".

Koneko: "Miauuuu".

Rias se sorprendería de lo que acababa de escuchar y seguiría escuchando esos maullidos sin fin.

Rias: "Koneko, ¿qué te sucede?, respóndeme".

Ahora lo que escucharía serian ronroneos y seguidos de estos ella escucharía una canción de cuna en español.

Rias: "Pero…que".


Casa de Diego y King

Koneko ahora se estaba revolcando en el sofá de la casa para inmediatamente empezar a lamerse las manos tal cual fuera un gato, King un poco más confiado saldría del agujero y se acercaría a ella encontrando que estaba empezando a girar en el mismo lugar para inmediatamente acurrucarse y cerrar los ojos, King se enternecería de esto y por compasión a la Nekomata el subiría rápidamente a su habitación y traería una cobija para ella, una vez tapada King estaría sobre ella.

King: "Ja, y quien dijo que no sabría defender la casa de intrusos".

Y por mera casualidad King lograría ver el círculo mágico que seguía activo en la oreja de Koneko, King se acercaría a su oído y alcanzaría a escuchar a Rias.

Rias: "Koneko, KONEKO, ¡KONEKO!".

Al escucharla, King se le prendería el foco y con una sonrisa de oreja a oreja se acercaría.


Club del ocultismo

Rias: "Koneko, por favor dime algo".

¿?: "Lo sentimos, el número que usted marco no está disponible, le sugerimos que espere la visita de su buen amigo Diego en las próximas horas".

Y por arte de magia la llamada se cortaría dejando a Rias no sabiendo que rayos acababa de suceder.

Rias: "Pero ¿qué he hecho?".

Continuara…