Que Pachuca por Toluca, aquí su autor mexicano favorito o intento de autor, ¡PORFIN ESTOY DE REGRESO!, después de un hiatus tanto en mi vida como en la escritura por fin vengo con las fuerza recargadas para seguir con las historias, espero que con el inicio de esta pueda retomar el ritmo de antes, por lo mientras disfruten de este episodio y nos vemos la siguiente vez, y como siempre digo, ¡ahí los vidrios.


El Guerrero, el Lagarto y lo Sobrenatural

Capítulo 30

Mundo de los Familiares, miércoles 23:02pm

Con la llegada de la caída, Diego ahora tendría ventaja en su pelea contra la Quimera que por intentar atacar a uno o al otro entorpecía su movilidad, Nigel aprovechando su distracción se movería más y más cercas del punto acordado, la caída en su vuelo crearía dos flechas de luz y las arrojaría sobre el lomo del animal haciéndole mucho daño, ella sonreiría, pero escucharía la voz enojada de Diego reprendiéndola por su acto.

Diego: "¡No lo lastimes Reynare, solo debemos alejarlo lo más lejos posible!".

Reynare: "¡Eso me lo hubieras dicho antes!".

La caída esquivaría una mordida de la cabeza principal para que después Diego lo golpeara fuertemente derribándolo; Diego aterrizaría al lado del cuerpo listo para dispararle una bola de ki lo suficientemente fuerte como para lanzarlo a varios metros de distancia pero el rápidamente se daría cuenta que se habría colocado en punto de mira de la cabeza draconiana que inmediatamente dispararía su flama infernal, Diego sin esperar lo esquivaría fácilmente disparando su esfera de Ki que erraría el tiro levantando una cortina de humo, el Isekai aterrizaría al lado de Reynare y se prepararía para volver a atacar hasta que se percataría que cierto lagarto de collar habría caído de su bolsillo durante el salto dejándolo justo delante de la Quimera.

King: "Caramba Diego, ten más cuidado conmigo".

El pequeño lagarto se estaría sobando la cabeza mientras les daba una mirada molesta a ambos conocidos, ignorando por completo como la Quimera habría disipado la cortina de humo con el batir de sus alas y ahora lo estaba mirando fijamente, el pequeño lagarto lo miraría a los ojos y tanto Diego como Reynare habrían jurado que el color de King se habría vuelto completamente blanco por un instante.

King: "Ja…Ja…ja h-hola lindo gatito, estoy seguro que no quieres comerme… ¿Verdad?".

No faltaba que ni Diego y King supieran el idioma de la bestia para saber que decía cuando sus tres cabezas le rugían al mismo tiempo, el lagarto también gritaría a igual volumen antes de salir corriendo tan rápido como sus patas le permitían, esto llamaría la atención de la Quimera que ahora lo convertiría en su objetivo al perseguirlo bosque adentro.

Reynare: "¿No crees que deberíamos ir a ayudarlo?".

Diego: "Yo creo que sería lo mejor" mira a Nigel ya parado justo donde estaba el agujero negro "¿Crees poder ir a ayudarlo mientras yo me encargo de… ayudar a Nigel?".

Reynare: "… Muy bien, yo me encargo del pequeño tonto y tu ayuda a volver a casa a tu ídolo".

Diego: "Muy bien, muchas gra… ¿Qué fue lo último que dijiste?".

Reynare no le respondería y se iría volando detrás de ambos animales, Diego sabría que ella había escuchado toda la conversación con Nigel, pero ya trataría eso después e iría con el zoólogo a terminar con su trabajo.


Mientras tanto con King

King: "¡AHHHHHHHH DEJAME EN PAZ TONTO!".

El pequeño lagarto seguiría corriendo y esquivando a mas no poder a la Quimera que intentaba quemarlo o atraparlo entre sus garras una y otra vez en su persecución, en su huida el lagarto lograría divisar un gran troco hueco en el suelo con un rayo de sol cayendo sobre él, a King una gran sonrisa se dibujaría en su rostro al ver su salvación por delante.

King: "¡Eso es!".

King ingenioso saltaría sobre el troco y rápidamente se metería al el, el lagarto guardaría silencio y escucharía atentamente como la Quimera pasaría sobre el tronco y seguiría corriendo, los segundos pasaban y King ya no escucharía nada.

King: "¿Se fue?".

Con una gran sonrisa el lagarto saldría silenciosamente del tronco y miraría adelante y a los lados buscando a la gran bestia, pero no habría rastro alguno de ella, King soltaría un suspiro y se limpiaría el sudor de la frente, hasta que vería como se oscurecería un poco la zona donde estaba y empezaban a caer gotas de agua.

King: "Vaya, parece que va a llover".

El pequeño lagarto miraría hacia arriba encontrándose cara a cara con las tres cabezas de la quimera que estaba justo arriba del tronco.

King: "Em… hola…".

Una de las patas lo aplastaría contra el suelo dejando únicamente la cabeza al descubierto.

King: "Sabes… podríamos hablar sobre esto… ¡Ya se!, ¡Quieres comerme, pero puedo ofrecerte a alguien más gordo y apetitoso que yo!" la cabeza de león le mostraría sus colmillos afilados "¡O ya se, te traigo a dos vacas gordas y jugosas para ti solo!" la cabeza de Dragón inundaría sus fauces con llamas "¡AYUDAAAAAA!".

Y cuando lo iban a rostizar tres flechas de luz impactarían contra la espalda de la Quimera distrayéndolo lo suficiente como para que Reynare volara a ras de suelo y tomara a King, el lagarto respiraría aliviado y estaría por agradecerle, pero vería como esta estaba conteniendo las risas hasta que finalmente no pudo más y reiría a todo pulmón.

King: "¡¿De qué te estás riendo?!".

Reynare: "JAJAJAJAJA de como suplicabas por tu vida "Te traigo dos vacas gordas y jugosas para ti solo" JAJAJAJA".

El lagarto quería decirle de todo, pero se aguantaría y desviaría su mirada para decirle:

King: "Solo no le digas a Diego que hice eso".

Reynare: "Claro, siempre y cuando me cuentes algunas cosas de ti y de Diego".

El lagarto no la entendería, pero su pensamiento se distraería al ver como la Quimera habría vuelto al vuelo, ambos ya preparados para pelear se detendrían en el aire y lo encararían, la Quimera se les quedaría mirando y las cabezas secundarias les rugirían, pero la principal las reprendería haciendo que se calmaran, cosa que confundió a la caída y al lagarto, la cabeza de león daría un enorme rugido que no parecía ser de agresividad, sino de advertencia, y con eso daría media vuelta y regresaría al punto donde todo inicio.

King: "Supongo yo… que nos salvamos".

Reynare: "¿Crees que debamos seguirlo?".

King: "No lo creo, puede que su idioma sea algo primitivo, pero digo que no nos volvamos a acercar a su territorio nuevamente o sufriremos las consecuencias".

Reynare: "¿Dijo todo eso en un rugido?

King: "Para nosotros los animales las palabras sobran, así que si".

Reynare: "Espero entonces que Diego ya haya terminado con lo que debía hacer".

King: "Porque si no será almuerzo de león"


Momentos antes con Diego y Nigel

Cuando los chicos y la Quimera se perdieron a la vista, Diego se reuniría con Nigel que ya lo esperaba justo donde está el portal.

Diego: "Muy bien, ¿Esta listo para volver a casa?".

Nigel: "Como no tienes idea".

Diego: "Pues bien, es hora de iniciar".

Diego apartaría a Nigel del lugar y empezaría a abrirlo, con una respiración profunda y al cerrar los ojos se concentraría en ubicar el portal y "sujetarlo" en sus manos, su Ki empezaría a emanar y se empezaría a arremolinar en el suelo, Nigel sonreiría de lado a lado y animaría a Diego a seguir adelante, el chico escuchándolo metería más empeño al portal, pero:

Diego: "Algo anda mal".

Nigel: "¿Qué sucede?".

Diego: "No lo sé, se siente… roto, como si fuera un montón de vidrios quebrados".

Y justo cuando lo dijo su Ki habría logrado reabrir el portal, pero a diferencia del anterior este era una masa de vidrios rotos flotantes, Nigel curioso se acercaría a él y trataría de tocarlo, pero se detendría al instante

Nigel: "No mentías, pudiste reabrir el portal justamente como el apareció".

Diego: "Si… pero no he terminado".

Confundido el Zoólogo seguiría mirando, Diego seguiría concentrándose, su Ki ahora parecía convertirse en un par de manos gigantes blancas y se colocaban a ambos lados del portal, Diego sin aun abrir los ojos pondría sus propias manos en la misma posición que las de ki, ambas parecerían haberse sincronizado y como si fuera plastilina apretaría el portal con ambas manos, el dolor aparecería en sus manos pero se concentraría y empezaría a moldearlo, poco a poco los vidrios se convertirían en una masa de energía verde, hasta que finalmente volvería a dejarlo solo mostrando un portal idéntico al que había abierto en el club, las manos de ki desaparecerían y Diego doblaría rodilla por el excesivo uso de su Ki.

Diego: jadeo "Listo, tu portal está abierto".

Nigel: "De verdad, eso significa que ya puedo-".

Diego: "Si… y no solo eso, lo abrí justamente cuando te fuiste, será como si nunca te hubieras ido".

Nigel sonreiría y vería atreves del portal, logrando ver a sus amigos al otro lado preocupados por él.

Nigel: "No sé cómo poder pagarte esto".

Diego: "No tiene por qué pagarme señor Nigel, fue un gran placer poder ayudar al hombre que me inspiro a ser lo que soy ahora".

Aunque fueran pocas las palabras que dijo Diego, Nigel las apreciaría mucho y se sentiría orgulloso que alguien como el inspirara a generaciones a seguir adelante como buenas personas.

Nigel: "Ya no me tienes que decir señor, con solo Nigel será suficiente Diego".

El Zoólogo le extendería la mano y Diego con una gran sonrisa la estrecharía con la suya.

Diego: "Fue un honor haberlo conocido señor-digo Nigel".

Nigel: "Y por favor despídeme del maestro de los familiares y dile que le agradezco mucho por su ayuda".

¿?: "¿Por qué no me lo dices mejor tú mismo?".

Ambos voltearían a la gran arbolada y verían que de uno de los grandes arboles bajaría de un salto un hombre no muy bonito que digamos y se acercaría hasta ambos enfocándose en el Zoólogo.

Diego: "Usted debe ser el maestro de los familiares".

¿?: "Ni nadie menos, puedes llamarme Zatouji".

Diego: "Por supuesto (Sin duda, es idéntico a como aparece en el anime)".

Zatouji: "Me alegro que por fin hayas encontrado el camino de vuelta a casa Nigel".

Nigel: "Finalmente maestro, sé que es muy repentino…pero-".

Zatouji: "No digas más, entiendo muchacho, llego la hora de despedirnos, fue todo un placer poder compartir todos mis conocimientos contigo, espero que nunca me olvides y puedas volver a visitar a tu mentor".

Nigel: "Así lo haré".

El maestro se acercaría a su alumno para darle un gran abrazo de oso, Nigel sin vergüenza lo regresaría con gran apreció y se terminarían por separar antes de parase frente al portal.

Nigel: "Espero que algún día puedan venir a ver el parque, les aseguro que se divertirán".

Diego: "No te preocupes, iré antes de que te des cuentas".

Zatouji simplemente asentiría; y con la mano en alto el gran naturalista británico atravesaría el portal dejando atrás a sus amigos, Diego tendría un par de lágrimas en los ojos, pero se las limpiaría antes de cerrar el portal.

Zatouji: "No esperaba que fueras tan sentimental chico".

Diego: "Perdón, pero me recordó a algo que vi en el pasado".

Zatouji: "Te entiendo muchacho, pero la vida sigue así que…bueno, creo que será mejor que nos vayamos de aquí antes de que vuelva papá".

Diego: "¿Vuelva papá?".

Zatouji se detendría en seco y se palmaria la cara:

Zatouji: "Claro, Nigel no les advirtió porque no se lo había enseñado, escucha chico, este es el territorio de anidación de las Quimeras, si invades un nido seria como un ataque directo".

Diego: "Pero… no vi ningún nido desde que llegué aquí".

Zatouji: "¡No seas tonto!, las quimeras entierran sus huevos en el suelo y los entierran para evitar a los depredadores".

Diego: "Eso explicaría muchas cosas; pues muchas gracias por avisarme Zatouji".

Y así el Maestro de los familiares se iría del lugar saltando de árbol en árbol desapareciendo a la vista, Diego ahora solo se dispondría a ir a ayudar a sus amigos, pero se detendría en seco al sentir el Ki de su alumno cercas, el Isekai se sorprendería al verlo emerger de los arboles a toda velocidad antes de detenerse en seco frente a él.

Diego: "Issei, ¿Qué haces aquí?, se supone que ya deberías estar en el club con los demás".

Issei: "Y lo estaba, pero la presidenta me dijo que si no regresaban pronto el portal se cerraría y tendríamos que esperar hasta la siguiente luna llena para regresar a casa".

Diego: "Ok eso si es un problema, entonces será mejor ir a buscar a Reynare y- ".

Su plática se interrumpiría cuando Diego vería como la Quimera regresaba, Issei iba a preguntar qué era eso, pero Diego lo tomaría por el cuello de su camisa y se refugiarían entre la gran arbolada.

Issei: susurrando "¿Por qué nos escondemos?".

Diego: susurrando "Tu solo mira".

La Quimera aterrizaría y buscaría con la mirada y con sus poderosos olfatos al resto de intrusos en su territorio, pero parecía ser que los habría logrado ahuyentar así que una vez relajado se acercaría hasta donde estaba su nido; los chicos seguirían mirando y Diego notaria un leve sonido, parecían maullidos y chillidos, y parecía ser que no fue el único en escucharlos ya que las cabezas de la Quimera también buscaban el origen del ruido hasta que verían que venía de debajo del suelo, el león rápidamente empezaría escarbar el suelo con sus garras y cola sacando montones y montones de tierra hasta que por fin se vería lo que estuvo protegiendo todo este tiempo, del agujero y con sus primeros pasos un pequeño leoncito, un dragoncito y una cabrita asomarían sus cabezas antes de que el adulto los ayudara a salir empujándolos afuera, el pequeño bebe soltaría un bostezo simultaneo antes de que su padre empezara a lamerlo, Diego e Issei no podrían resistirse a decir al unísono "AWWWWW Que tierno" pero también notarían que no fueron los únicos que dijeron eso, detrás de ellos ya estaban Reynare y King que también habían visto todo.

Diego: "Me alegra ver que hayan salido ilesos de todo esto".

King: "¡Pues no fue gracias a ti!".

Todos: "¡SSSSHHHH!".

King: susurrando "Perdón".

Reynare: "Como sea, ¿Qué hace el pervertido aquí?".

Issei: "Cierto, tenemos que irnos ahora".

Diego: "Luego te explicó, tu solo corre".

Y sin más palabras el trio de humanos y lagarto atravesarían el bosque a toda velocidad, unos volando y otros corriendo hasta que verían el portal adelante y lo atravesarían de golpe.

Continuara…