Preparando mis instrumentos y una salida

Al subir las escaleras, me topé con Lily, me dijo que tenía que hacerme una pregunta urgente, yo le dije que lo diga.

– Lily: Lana... ¿Por qué no me contaste que fuiste una señorita bonita y perfecta? —lo dijo con algo indignada.

– Lana: No creí que fuese tan importante, ¿Cómo te enteraste? ¿Acaso revisaste la caja que está debajo de mi cama? —lo dijo con un poco de molestia pero fingida.

– Lily: Bueno... El punto es que no me contaste, pensé que era tu mejor amiga pero dime qué se sintió ser alguien bonita y perfecta —lo dijo alegre.

– Lana: No es la gran cosa, no por minimizar lo que hacía Lola pero de veras que esa vez solo lo hice por los pases de Lactolandia y el apoyo de Linky —eso último lo dijo con una vocecita tierna.

– Lily: Es gracioso, me he dado cuenta que cuando dices Linky lo haces de una manera tierna y con sonrojo —estaba burlándose de su hermana.

– Lana: ¡Ay Lily! No digas eso... pero en verdad fue una bonita experiencia y anécdota —lo dijo de manera nerviosa.

Le conté que no fue fácil tratar de ser como Lola. Lily se quedó sorprendida más con mi relato y se fue a buscar a Lisa para molestarla.

Ya en la noche, específicamente en la hora de la cena mis padres comenzaron a hablarme sobre mi salida de esta tarde.

– Lynn Sr: Y bien Lana... ¿No nos tienes que contar algo? —lo dijo queriendo sonar amigable.

– Rita: Hija... ¿Qué tal te fue en tu salida? —lo dijo con una sonrisa.

– Lana: Pues... fui a... Visitar a Lincoln y a su familia... —lo dijo con cierta timidez.

– Lynn Sr: Hasta que por fin se te pasaron los celos hija... digo que bueno que visites a tu hermano, a Stella y a la pequeña Lía —lo dijo con una sonrisa nerviosa.

– Rita: ¡Lynn! Hija es bueno que hayas ido a visitar a tu hermano después de tiempo... —regañó a su esposo y le habló con amabilidad a su hija.

– Lana: Pero solo vi a Stella y a la pequeña Lía, Lincoln había viajado temprano por motivos de trabajo... —habló alegre y suspiró por lo último.

– Lucy: Bueno para otra visita quizás lo veas y le puedas hablar a tu hermanito... Suspiro —lo dijo con cierto tono de burla.

– Lana: No hables, se supone que me ibas a acompañar pero no importa —lo dijo con una molestia fingida pero después con una risa.

– Rita: Cariño me da mucho gusto que estés llevándote bien con Stella y me alegra que hayas visto a tu sobrina después de tiempo, ¿Acaso no es una ternurita? —su sonrisa se volvió más grande cuando habló de su nieta.

– Lisa: Me parece bueno el acercamiento unidad fraternal mayor aunque debo de mencionar que los celos a veces... —su tono variaba de serio a normal, seguía intentando ser más amigable.

– Lola: Ya no molesten a Lana, es un esfuerzo sobrehumano lo que está haciendo jijiji —lo dijo burlándose de su gemela.

La cena pasó así, conversando sobre mi visita a la casa de Linky.

También les conté que fui donde la señora Carmichael a reparar una fuga.

Al ver a todos recuerdo cuando éramos trece integrantes en la casa y las cenas eran divertidas.

Sentarme al lado o al frente de Lincoln... esos momentos valen más que el oro.

Ni bien terminó la cena fuimos a descansar en nuestras habitaciones.

Antes de eso Lola se quedó con la duda de que de manera rápida me haga amiga de Stella cuando desde hace tiempo siempre la evadí por cualquier cosa.

Era otro día en Royal Woods, yo solo iba a la preparatoria los lunes, jueves y viernes ya que algunos cursos eran dados por la tutoría especial de Lisa.

Le pedí que por favor me ayudara en eso para poder tener más tiempo para mí negocio.

A parte de que me iba bien en mi negocio, aprendía cada vez más ya que la práctica hace al maestro, a veces tengo la meta de trabajar en una empresa de autos para entrar en el rubro de armado.

Otros países ya utilizan solo maquinas para ensamblarlos pero acá en USA las personas lo armamos usando la ayuda de las máquinas, no dejamos que solo la máquina lo haga.

Entré primera a ducharme, después todas mis hermanas.

Cuando era el desayuno mamá tenía la costumbre de decirle bebé a desayunar.

Lily le decía que tenia más de diez años, que ya no era la bebé de antes.

Al terminar el desayuno fuimos rápido a Vanzilla, yo siempre me ofrezco a manejar los días que voy a la preparatoria.

Primero dejamos en la universidad a Lisa, de ahí en el club de lectura a Lucy, en la secundaria a Lily y ya Lola junto a mí en la preparatoria.

Ya a la salida de la preparatoria solo tenía que recoger a Lily ya que Lucy y Lisa solían regresar tarde.

Ese día en la preparatoria todo era de lo más normal. Lola era la típica chica popular pero no abusaba de eso. Los alumnos ahí sabían que ella participaba en los concursos de belleza de Royal Woods y regionales. Como era de esperarse los capitanes de los equipos de la preparatoria querían salir con ella pero los ignoraba. Eso no los daba por vencidos para poder salir con ella.

En la última clase que fue español, me llegó un mensaje a mi celular.

Abrí el mensaje, era el de Stella, decía: "Hola Lana, me dijiste que te avisara a qué hora podríamos salir, pensé que quizás a las cuatro y media estaría bien.
Entonces... ¿Está bien a esa hora?

Era una hora perfecta ya que a la una de la tarde salía, recogía a Lily, a las dos almorzaba en casa, descansaba y salía con ella.

Aunque no sé qué podría hablar con ella, lo único que sé es de reparaciones y animales.

Sinceramente no soy de conversar mucho pero daré mi mejor esfuerzo para darle una buena impresión.

De veras que nombrar a Stella aún me pone triste pero eso ya pasará.

Le mando un mensaje diciendo: "Hola Stella, esa hora es perfecta pero, ¿Dónde nos encontramos?"

En ese instante me responde: "Te espero en el centro de la ciudad, mejor dicho en el parque del centro, nos vemos".

Ya solo queda estar ahí a las cuatro y media de la tarde para encontrarme con ella.

La campana de la salida sonó y todos salimos con prisa.

Lola y yo ya estábamos en Vanzilla y nos dirigimos a recoger a Lily.

Ya con Lily en la van nos dirigimos a casa.

– Lola: ¿A qué hora vas a verte con Stella? —preguntó la modelo.

– Lana: A las cuatro y media en el centro de la ciudad —respondió con una ligera sonrisa.

– Lola: Bueno es tu decisión, y me parece una buena, que dejes de lado ese amor que sientes por él para ya aceptar que no es posible lo tuyo y que la chica que es el amor de su vida también es la madre de su hija... ¿Lana? —dijo de manera seria pero con una duda al final.

– Lana: No era necesario... Recordármelo hermanita... creo que llegando a casa necesito... ir a mi habitación... —lo que le dijo su gemela hizo que soltará algunas lágrimas.

No era broma, lo que me dijo Lola me hizo sentir muy triste, pero qué más da, es verdad lo que dice Lola.

Lily solo nos miraba pero no había escuchado nada de nuestra conversación porque estaba escuchando música con sus audífonos.

Al llegar a casa y estacionar a Vanzilla fuera de la cochera, fuimos recibidas por Charles y Walter.

Walter se posó en la cabeza de Lily, ella se alegraba cuando las mascotas se acercaban a ella.

Charles me vio y me movió la cola como saludo y fue donde Lola a saludarla.

Al principio a Lola no le gustaba que se acerque a ella porque le ladraba mucho pero después que entendió que ella no se parecía a mí para engañarlo y le agarró también cariño a ella.

Después fue a lamer la mano de Lily, ella se arrodilló para abrazar a Charles II.

Luego de eso entramos a la casa, papá y mamá no habían salido.

Almorzamos junto a ellos. En ese momento les dije que iba a salir y encontrarme con Stella.

Papá me dijo que le parecía bien ya que debo llevarme bien con mi cuñada, algo que Lynn y Leni tardaron en hacer.

Mamá me dijo que estaba alegre por mí ya que Stella se debe sentir sola.

Al terminar de almorzar fui a la cochera a buscar mis nuevas herramientas para ordenarlas con las viejas.

Mientras lo hacía pensaba en que es lo que iba a hacer esta tarde con Stella y mi sobrina.

Luego de arreglar todo, me dirijo a ducharme y cambiarme para salir.

Cuando ya estoy saliendo de mi cuarto, Lola se dirige a mí.

– Lola: Lana... Sé que quizás te lo repita pero por favor si esto es un paso para que puedas olvidar lo de Lincoln aprovecha todo para que te lleves bien con Stella quizás en ella encuentres a una buena amiga —le dijo con un tono de sinceridad que se podía ver.

– Lana: Lo sé, por eso acepté encontrarme con ella porque de verdad quiero cambiar y poder llevar mi vida de forma normal, todas las mañanas despertar pensando en Lincoln es hermoso y precioso pero no está bien, no te preocupes seré la mejor cuñada —sus palabras hacían que la tristeza tomara forma física.

La miré con una sonrisa y me fui rumbo a encontrarme con Stella.

Tomé el primer autobús que vi en la parada que está en el parque.

Y estoy rumbo a encontrarme con Stella...