Nueva herramienta y amiga 2
– Stella: Y... entonces podemos ir a donde hayas pensado... —dijo en tono amable.
– Lana: Pues aún no sé qué otro lugar elegir —dijo suspirando.
– Stella: Piensa Lana... debes tener un lugar donde quieras divertirte —dijo dándole ánimos.
– Lana: No le digas a nadie... a Gus, Game & Grubs... —dijo avergonzada.
– Stella: ¡Lanita! Me he dado cuenta que no quieres que se enteren que Lincoln a influido mucho en ti pero eso no importa,¡Vamos a divertirnos niña! —le habló con comprensión y ansiosa de ir al Arcade.
Caminamos unas calles más, no estaba tan lejos el Arcade.
Mientras caminabamos me decía que recuerda cuando venía con Lincoln, Clyde, Rusty, Liam y Zach.
Fueron buenos tiempos con su grupo de amigos, aunque ella y Linky no pierden contacto con ellos.
Llegamos al Arcade G3, al entrar estaba llena de muchos niños y adolescentes.
Nos dirigimos al famoso juego de Dance Dance Revolution pero a mirarlo de lejos.
– Stella: No pienso darle a ese juego, por ese juego casi pierdo las ganas de venir acá, más que nada por Paige, ¿La conoces no? —lo dijo con algo de miedo al recordar e hizo una pregunta.
– Lana: Claro, es amiga de Lincoln, ella es la mejor en este juego, aunque su marcador nadie lo supera hasta ahora —dijo como si hablara de una leyenda.
– Stella: Pero... ¿Te parece si competimos ambas? —le propuso ese reto.
– Lana: Mmmm... creo que sí acepto —le dio una sonrisa a su cuñada.
– Stella: ¡¿Qué esperas?! Ven a ganarme —ya estaba en la plataforma esperando a su rival.
Y nos pusimos a jugar en el D2R hasta agotar los, fueron muchos minutos de baile y baile. Terminamos ganando dos bailes cada una.
– Lana: ... Eres buena en esto... Lincoln nunca me dijo que juegas como él... —hablaba muy agotada.
– Stella: ... Me he esforzado... tú no te quedas atrás niña... eres igual de habilidosa que Lincoln... —agotada pero dándole una sincera sonrisa.
– Lana: Bueno... ¿Quieres jugar en otro? —le preguntó a su cuñada.
– Stella: Pues te reto en Air Hockey —le dijo con gran entusiasmo.
– Lana: Dalo por hecho —dijo con una gran sonrisa.
Nos pasamos jugando en la mesa con el disco de hockey, fue bien divertido.
Después de eso fuimos a los demás juegos.
Después de casi dos horas nos retiramos de Gus, Game & Grubs. No llegamos a superar el puntaje de Paige en Dance Dance Revolution pero al menos lo intentamos.
Salimos fuera a ver que ya eran casi las ocho de la noche.
– Stella: Fue muy divertido, hace tiempo que no volvía a un Arcade, el tiempo pasa rápido delante de nuestras narices y no nos damos cuenta —dijo al ver que ya era alguien con responsabilidades.
– Lana: Ni que lo digas Stella, tan solo ayer creo que tenía seis años y me peleaba con Lola por cualquier cosa... —le dio la razón a lo que dijo su cuñada.
– Stella: Venir acá me ha hecho recordar muchas cosas que pasé pero aún somos jóvenes Lana, vamos a caminar mientras pienso a donde ir —le dijo con algo de melancolía.
– Lana: Tienes razón... caminemos... —dijo siguiéndola.
– Stella: Sabes Lana... estás horas han sido divertidas, desde la universidad y Lía no me divertía tanto —le dijo feliz.
– Lana: Descuida para todo hay tiempo —le dijo de manera amable a su cuñada.
– Stella: Tienes razón... Lana, no te había dicho pero esa chaqueta te queda bien, es raro verte vestida así, disculpa si suena grosero —le dijo con sinceridad.
– Lana: Bueno... solo quería dar una buena impresión... nada más —dijo dando una risa algo nerviosa.
– Stella: ¡Lana! No es necesario dar una grandiosa impresión, solo es divertirnos, no lo hagas solo para que me caigas bien, son la familia de mi novio, todas ustedes me caen bien, por eso se me hacía raro no verte con tu traje de fontanera —le dijo en tono de sorpresa y luego algo extrañada.
– Lana: Bueno... al menos te di una impresión jejeje —rio porque de verdad lo dio.
– Stella: Pero bueno, es normal querer dar una buena impresión, en fin... ¡Creo que ya sé donde ir! —dijo chasqueando los dedos por la última frase.
– Lana: ¿Dónde? Tu rostro me dice que es algo grandioso —le preguntó con intriga.
– Stella: Te mostraré mi lugar favorito de la ciudad, pero está un poco lejos de acá asi que tomemos el autobús de esa parada y vayamos, corre Lana —ni bien dijo a donde iban corrió al lugar indicado.
– Lana: ¡Hey! Espérame Stella —le dijo eso al verla correr.
Stella corría directo a la parada de autobuses que estaba al otro lado de la calle.
Al llegar ahí, justo en ese momento se acercaba un autobús, pagamos el boleto y nos sentamos en los asientos del fondo.
– Stella: No es más de media hora en autobús, no te preocupes Lanita, será genial ese lugar, es un parque que poca gente va por ser alejado y tampoco le dan tanto mantenimiento pero ya veras porque me encanta —le dijo dándole con el codo en señal de convencimiento.
Lana: ¡Rayos! Ella me va a llevar a un lugar que adora, realmente quiere ser mi amiga pero no sé si realmente yo esté preparada para hacer más amistad con ella pero... Todo por Linky —dijo en su mente la fontanera.
– Stella: ¿Todo bien Lana? —dijo con una sonrisa.
– Lana: Claro, solo pensaba en cómo debe ser ese parque —le respondió a su cuñada.
– Stella: De veras que te encantará Lana porque hay bastantes animales en los árboles como ardillas, búhos, conejos silvestres y más animales —le dijo para que no se desanime.
– Lana: Genial —dijo con una sonrisa.
En el camino me dio una leve descripción del lugar, eso hacía que la curiosidad me comiera por dentro.
Su descripción era algo genérica pero eso sirvió para lo que vería después.
Al llegar a la parada de autobuses, bajamos y caminamos una calle a la derecha de la parada.
Luego pasamos por una entrada repleta de pinos y otros árboles de la misma división.
Mientras avanzábamos más los árboles se juntaban y se ponían en fila y dejaban un paso con muchas hojas en el suelo, como si el otoño estuviera ahí siempre.
Se veía cada vez más cerca un lago y un gran cartel. Al estar cerca el cartel decía: Welcome to Woods Park.
El cartel estaba algo oxidado. Al pasar el cartel nos dimos cuenta que era un hermoso lago, parecido al que está en ese bosque cerca a la carretera.
Hay bancas alrededor del parque pero se notan un poco viejas.
Pero lo que más me sorprendió fue ver ese faro, alrededor de él habían rocas que daban apariencia de estar en el mar.
Había una que otra persona caminando por ahí.
De pronto en mi hombro una ardilla se subió. La miré y me miró, al terminar de inspeccionarme se bajó como subió, en silencio.
En ese instante vimos un grupo de ciervos bebiendo agua del lago.
Los búhos comenzaron a realizar su canto nocturno.
Unos conejos a lo lejos nos miraron y se escondieron en sus madrigueras.
– Stella: Este parque alguna vez fue muy visitado pero hubo un incidente que no se dio a conocer en toda Royal Woods, unos ciervos aparentemente con rabia porque algunos piensan que la niña los molestó, en fin, atacaron a una niña y la dejaron muy herida, los padres de la niña querían que hicieran que alejaran a los animales de aquí pero este parque se construyó en una reserva de vida silvestre, lo único que pasó fue que le hicieron una mala publicidad y ya casi nadie viene por miedo a los animales que viven acá... —lo contó con suma tristeza a su cuñada.
– Lana: Eso es terrible pero deben poner a guardabosques o vigilantes en este lugar, con ellos no hubiese habido ataque, eso te lo aseguro —le dijo con total seguridad en sus palabras.
– Stella: Pero... esperemos que este parque no aumente su mala fama —le dio una leve sonrisa a su cuñada.
– Lana: Lo que me sorprende es que Katherine Mulligan se le haya pasado esa noticia —le dijo con cierta sorpresa.
– Stella: Por eso te dije que no se dio a conocer pero de veras que poniéndolo en la perspectiva de Katherine, es sorprendente jejeje —lo dijo dando una carcajada al último.
– Lana: Stella, lo que me sorprende es que haya un faro, ¿Sabes por qué construyeron el faro? —preguntó a su cuñada.
– Stella: Pues... sígueme Lanita —le dijo mientras avanzaba hacia una dirección.
Me dijo que la siguiera, yo solo hice caso a su pedido.
Caminamos en dirección al faro, antes de llegar a él, había una roca gris con una cartera que decía:
"Este faro fue construido por Sir John Woods, británico, en 1927, un exmarinero que tuvo una esposa y dos hijos, los cuales viajaron a las Bahamas pero en una tormenta el barco despareció, con el corazón roto, Sir John Woods, se mudó a esta ciudad cinco años antes de que construyera en este parque el faro que fue logrado por un concurso de embellecer a la ciudad, el faro representa la espera, pues él tenía la esperanza de que en medio de ese mar se viera la luz de un faro que les ayudaría a llegar a la costa, en su caso sería llegar a él.
Murió en 1945, desde ahí se le da mantenimiento a este faro símbolo de la esperanza".
Es corta la historia pero algo triste, pobre hombre.
– Stella: Y esa es la historia del faro, cada alcalde de Royal Woods siempre en su presupuesto debe tener el mantenimiento de este faro y parque pero por ese suceso pasado se ha dejado de destinar dinero a este hermoso lugar —dijo con suma tristeza la chica de piel bronceada.
– Lana: No sabía que tuviera una gran historia este faro, pero... ¿Sir John Woods? —dijo con algo de duda en lo último.
– Stella: Antes está ciudad se llamaba Royal pero gracias al embellecer esta parte de la ciudad y otras en su tiempo pues... al conocer su historia, decidieron agregarle su apellido a la ciudad —lo dijo de manera alegre.
– Lana: Lo que uno se entera... —no dejaba de apreciar el lugar.
– Stella: Pero este lugar es mi favorito porque aquí siempre reflexiono antes de realizar algo por completo... bueno antes lo hacía de manera seguida, este lugar es muy preciado para mí —dijo con una calma inusual.
– Lana: Eso es bueno, siempre necesitamos un espacio para poder hablar con nosotros mismos... bueno yo tengo varios lugares, unos más inusuales que otros jiji —lo dijo con una leve risita pues recordaba el basurero de la primaria de Royal Woods.
– Stella: Este es un lugar preciado para mí Lana... no sé pero... algo me dice que nos llevaremos muy bien y es por esa corazonada que te traje aquí, a Lincoln lo traje cuando estábamos en la secundaria unas tres veces, ya se olvidó de este lugar pero no importa, ya se lo volveré a mostrar en otra ocasión —lo dijo siendo muy sincera.
– Lana: De veras que me siento halagada pero... espero llevarme muy bien contigo... amiga... —dijo con algo de dificultad.
Stella me dio una sonrisa, comenzó a contarme sobre las veces que venía a este parque y miraba a los animales interactuar junto a las personas.
Le dije que este lugar me hace recordar uno bastante familiar, me preguntó por aquel lugar, solo le dije que la llevaría también como ella me trajo acá.
En esos momentos, se nos acercaron unos ciervos.
Ella acarició la cabeza de uno y luego a otro.
Me dijo que estos animales eran muy mansos pero que ellos podían sentirse amenazados.
Y así fue como terminamos de pasar este día genial, sentadas en unas bancas conversando frente a un lago y un lindo faro.
Jamás pensé conocer este lugar y su historia, menos pensé tener un día de amigas con la chica que está con la persona que amo... pero todo porque esa persona sea feliz y yo pueda ser feliz pero principalmente aquella persona...
