La profesional y la técnico
— Lana: Es un mensaje de Stella, lo contestaré llegando a casa —dijo mientras dejaba algunas cosas en su casillero.
Me dirigí a la salida, Lola ya estaba en Vanzilla. Fuimos ha recoger a Lily a la secundaria, Lucy como nunca pidió que la recogiéramos.
Al llegar a casa todas subieron a dejar sus cosas para bajar y almorzar.
Decidí contestar el mensaje en este momento, el cual decía:
" Lana, han pasado varios días desde que salimos pero te quería preguntar si quisieras venir hoy y ver alguna película... ya sabes, también porque Lía ya dijo su primera palabra, bueno... si tienes tiempo Lanita".
— Lana: Claro que iré Stella —dijo eso mientras le contestaba el mensaje a su cuñada.
— Lola: Así que... ¿Vas dónde tu amiga? —le dijo eso mientras salía del lado de la escalera donde se había escondido.
— Lana: Aún no cambias, ¿No? —le dijo con algo de molestia.
— Lola: Solo me gusta saber cosas ajenas a mí —le dijo con una sonrisa.
— Lana: Pues sí, iré donde Stella a visitar a ella y a Lía... esto es como una preparación para... ya sabes —le dijo con molestia en su rostro.
— Lola: Creo que esta vez tú puedes hacerlo sola, ya no me inmiscuiré en tus asuntos —le dijo mientras se iba a la cocina para almorzar.
Estos días que han transcurrido siento a Lola con ganas de saber cómo es mi amistad con Stella.
Lola no creía que Stella fuera mi amiga de un día para el otro, ya conté que Lola no se llevaba bien con Stella, pero lo que no sabía es que tuvieron una discusión fuerte hace años cuando Lincoln estaba en la preparatoria con Stella.
Con los años decidieron olvidar esa estúpida discusión, pero aún había desconfianza entre las dos.
Almorzamos las cuatro porque papá y mamá no estaban en casa, habían ido donde la tía Ruth.
Me cambié de ropa, me puse unos jeans, con una playera gris y mi gorra roja. Bajé y les dije que iba a salir.
— Lily: Saluda a Stella y a Lía de mi parte —le dijo con una sonrisa su hermana menor.
— Lucy: También de parte mía suspiro... —dijo con una leve sonrisa.
— Lana: Claro, les mandaré sus saludos... ¿Lola dónde está? —preguntó con curiosidad.
— Lily: Se fue a sus clases de gimnasia —le dijo sonriendo.
— Lana: Claro... bueno adiós —dijo recordando recién eso.
Salí caminando de manera calmada, hoy me iba a quedar hasta tarde donde Stella.
Mientras me dirigía a la parada de autobuses que queda por el parque, Charles II me daba su compañía.
En el vecindario era conocido como el perro agresivo, eso fueron los primeros meses allí en la avenida Franklin.
Cuando el cartero solo venía a dejar la correspondencia, salió corriendo y le mordió con ira su bolso.
Tambíen cuando vio a un dueño gritando a su perro por haber ensuciado la entrada de su casa, Charles corrió donde él con la intención de morderlo pero lo detuve a pocos pasos de que lo haga, eso asustó al señor y a su perro.
Hizo más cosas, por eso las personas del vecindario tenían ese concepto de él, cuando alguien viene a preguntar algo primero se fija si está o no está Charles II.
— Lana: Charles, ya sabes que tienes que regresar a casa rápido, nos vemos más tarde —le dijo eso mientras le acariciaba su cabeza.
Charles solo movió un poco la cola y se fue corriendo a casa. Se notaba que era muy tranquilo pero no sentía que fuera un perro feliz.
Tomé el primer autobús, mientras estaba sentada pensaba en Lincoln.
Ya se van a cumplir casi dos semanas desde que se ha ido por su trabajo.
Después de tomar esos dos autobuses, llegué a la casa de la nueva familia Loud.
Toqué el timbre, tardó unos segundos pero me abrió la puerta.
— Stella: Tardaste Lana, Lía no para de decir su primera palabra —le dijo eso mientras le tomaba del brazo a la fontanera.
— Lana: Eso me llena de intriga —le contestó muy alegre.
Al entrar Lía estaba en su silla de bebe jugando con una sonaja mientras repetía su primera palabra.
— Lía: Pa, pa, pa, papá, pa —no dejaba de sonreír al decir esa palabra.
— Stella: Lía, mira quien vino —le dijo a su hija que no paraba de decir esa palabra.
La bebé volteó, me vio y botó su sonaja al piso y siguió diciendo su primera palabra.
Stella se notaba muy alegre al ver a su hija decir aunque triste también.
— Stella: Aunque yo quería que dijera mamá, soy la que estoy con ella más tiempo —dijo con una mueca de tristeza.
— Lana: De repente es una señal de que va a ser alguien que se pegue mucho a Lincoln —le dijo con una agradable sonrisa.
— Stella: Sí eso eso significa que Lincoln la atienda más veces en la madrugada, me agrada la idea —dijo en tono de bromista.
Nos reímos un buen rato de lo que dijo, realmente esos momentos con ella son bien divertidos.
— Stella: ¿Qué te parece si vemos una maratón de El recolector? —le preguntó dándole un leve codazo.
— Lana: ¿No se asustará Lía al estar con nosotras y ver esas masacres? —dijo Lana con un rostro de no estar convencida.
— Stella: Tranquila ella en media hora se duerme —le dijo sonriente mientras tomaba en brazos a su hija para dormirla.
Y se cumplió lo que dijo, Lía se quedó bien dormida, con esos ojitos cerrados, esa pequeña nariz y labios, esas orejas en miniatura y ese poco de cabello castaño que tenía, era un angelito.
— Stella: Hoy como nunca ha estado despierta desde las seis de la mañana —dijo suspirando y sentándose en el sofá con mucho cansancio.
— Lana: Recuerdo que con Lily era algo parecido, había días donde se despertaba muy temprano y quería jugar hasta tal hora donde se dormía hasta el día siguiente —dijo recordando como su hermanita menor era antes de llegar al año de edad.
— Stella: Yo dormí con ella, en la mañana me despertó golpeándome con su sonaja en mi brazo y diciendo pa, pa, papá —dijo con una gran sonrisa.
— Lana: Jajaja, una bonita manera de empezar el día —dijo en son de burla.
— Stella: Ya quiero verte en el futuro en las mismas —dijo riéndose y ponerle una supuesta situación futura.
— Lana: Quién sabe... —solo respondió eso mirando al vacío.
— Stella: Bueno, podemos comenzar viendo la película —dijo eso mientras colocaba el CD de El recolector en el reproductor.
Mientras veíamos la película, noté a Stella más triste.
— Lana: ¿Qué te sucede Stella? —le preguntó la fontanera.
— Stella: Lana... a veces siento que soy muy injusta con Lincoln —dijo con un rostro culposo.
— Lana: ¿Por qué? No entiendo —en serio no comprendía de repente eso que sentía su cuñada.
— Stella: Lincoln se fue a Illinois algo pensativo, habíamos discutido un día antes... ese día que vinieron tus padres y Lily —le dijo eso mientras miraba la película.
— Lana: Exactamente, ¿Por qué fue la discusión? —le pregunta con mucha curiosidad.
— Stella: Fue por Lía, yo a veces me siento exhausta por atender a mi hija, no creas que solo lo hago por obligación, yo la amo y adoro pero sinceramente no estuve preparada para esto —lo dijo sintiéndose muy mal.
— Lana: Stella, no eres la única en el mundo que no está preparada, no te culpo, seguro tenías otros planes para tu futuro... —trataba que su amiga dejara de sentirse mal.
— Stella: Lana, yo si tenía en mis planes futuros a mi hija sino que... no me imaginaba que sería terminando la universidad, pensaba ser profesional por un tiempo y... —dijo con tono de voz muy culposo.
— Lana: Pero Stella es normal, ¿Sabes por qué te digo? Porque mi mamá nos contó que ella tenía pensado en ir a Inglaterra junto a mi padre a vivir, pero el embarazo donde concebiría a Lori hizo que se quedarán hasta que tenga un año de edad pero luego vino la noticia del embarazo de Leni, de ahí Luna y ya sabes el orden consecutivo de nosotros, no te debes sentir mal por eso Stella —le dijo eso mientras le daba una sonrisa para que no pensara en que era una mala madre.
— Stella: Lana... —solo dijo eso para no decir algo más y en lugar de eso le dio un abrazo a su cuñada.
Sentía que Stella quería decir algo más pero ese abrazo hizo que dejara de pensar en que estaba haciendo mal sintiendo eso.
— Stella: Gracias Lanita, sí que eres una gran amiga —le dijo en tono de agradecimiento.
— Lana: Para eso estamos nosotras, para apoyarte a ti y a Linky —le dijo dándole una agradable sonrisa con sus ojos cerrados.
Y sin más decidimos seguir con la película que estaba a la mitad.
Luego de horas de horas terminamos de ver las tres primeras partes de El recolector.
Ya eran cerca de las diez, ambas decidimos pedir hamburguesas de Burpin' Burgers.
Al llegar el pedido a domicilio decidimos que comeríamos en el piso de la sala.
Parecíamos dos infantes porque comenzamos a pelear por la mostaza, la mayonesa y las papas.
— Stella: Te aseguro que estos momentos los atesoraré en mi mente Lana, es divertido pasarla contigo —le dijo eso mientras le quitaba algunas papas.
— Lana: ¡Oye! ¡Jajaja! Tienes razón, estos momentos son únicos —le dijo eso mientras trataba de recuperar sus papas.
En ese momento Stella se da cuenta que el Walkie-Talkie no ha percibido algún sonido proveniente de la habitación de Lía.
— Stella: Lana voy a revisar a Lía, me parece raro no escuchar nada, de repente no lo prendí el que se quedó en su habitación —dijo eso con preocupación.
Se fue a la habitación de su hija, yo me dirigí al sofá para sentarme con más comodidad.
Todo permanecía apagado, me refiero a las luces de la sala y cocina, solo la televisión y el reproductor de DVD estaban encendidos.
En ese instante suena el timbre de la casa, como Stella estaba atendiendo a Lía decidí sabe quién era a esta hora.
Abrí la puerta y para mí sorpresa habían hombres con instrumentos musicales.
Al ver bien quienes eran, me di cuenta de algo, era la banda favorita de Lincoln, Smooch.
Ellos estaban sin maquillaje, estaban ahí con algunos violines y guitarras acústicas.
— Vocalista: Esto es dedicado para ti Stella —le dijo eso mirando a la fontanera y comenzó a cantar— " I know your eyes in the morning Sun
I feel you touch me in the pouring rain
And the moment that you wander far from me
I wanna feel you in my arms again
And you come to me on a summer breeze
Keep me warm in your love, then you softly leave
And it's me you need to show...
How deep is your love
— Resto de la banda: Is your love, how deep is your love?
I really mean to learn
'Cause we're living in a world of fools
Breaking us down
When they all should let us be
We belong to you and me... —le seguían el ritmo al vocalista.
Todo eso era muy repentino y más cuando alguien salí de atrás con un gran oso de peluche.
Al dejar ese gran peluche, me di cuenta que era mi hermano... era Lincoln.
En ese instante Lincoln me toma de la cintura, me inclina hacia abajo, él también hizo lo mismo.
No se daba cuenta que era yo, las luces estaban apagadas, estaba sin gorra y me hice una cola igual a la de Stella.
Su rostro de él estaba a pocos centímetros del mío.
Estaba muy sonrojada y muda por lo que hizo Lincoln.
— Lincoln: Amor ya regresé —solo dijo eso mientras salía poco a poco de la emoción de volver después de casi dos semanas de estar fuera de Royal Woods— ¡¿Lana?!
En ese instante Lincoln se dio cuenta quien era, pero seguíamos en la misma posición...
