— Lincoln: Estaré antes de completar las dos semanas en Royal Woods —dijo el peliblanco al saber que su jefe ya no necesitaba de su presencia.
Lincoln había hecho muchas cosas referentes a su trabajo esos días, él quería darle una gran sorpresa a Stella es por eso que les dijo a su amigo el vocalista de Smooch para que le cantara algunas canciones a Stella.
Quería que Stella olvidara esa absurda discusión que tuvieron pues se fue con eso en mente y pensando en alguien más también.
La noche sería la ocasión perfecta, así la banda se ahorraba la persecución de sus fans en Royal Woods.
Un día antes que llegue a Royal Woods, el vocalista de la banda de Smooch le dijo para que fueran juntos.
Pero un momento... ¿Cómo surgió esa amistad?
Sencillo, fue cuando Luna le pidió una vez a Lincoln que la ayudara a ser persuasiva, no solo a ella sino a todas nosotras.
Eso llevó a que cuando el necesitaba convencer a papá y mamá para que le den dinero para ir al concierto de Smooch que necesitaba le dijeran que no había dinero por habérselo dado a todas al convencerlos.
Al notar triste a Lincoln por no haber conseguido por lo que tanto se había preparado, pusimos al máximo lo que nos había enseñado.
Llegamos a casa con la banda Smooch para un concierto privado, les habíamos persuadido de un modo magistral para que lleguen hasta ese punto.
Les contamos la historia de Lincoln, fue tan divertida que le prometieron darle pases privados para un próximo concierto.
A ellos también les enseño el modo de ser persuasivo. Ahora cuando venían a Royal Woods y cualquier ciudad se hospedaban en los mejores hoteles, sabían como convencer a los organizadores de los conciertos.
— Vocalista: Muy bien Lincoln, le cantaremos cerca a las diez, no creo que se quede dormida tan temprano, ¿O sí? —le dijo mientras hacían una parada en una tienda de obsequios para parejas.
— Lincoln: Ella tiene un buen oído, así esté dormida se despertará por el sonido del timbre, voy a comprar eso rápido —le dijo mientras bajaba de la furgoneta de la banda.
Era una furgoneta de color celeste, parecida al la maquina del misterio, cada vez que conducían se vestían con una capucha, lentes y gorra.
Esa furgoneta la banda la utilizaba cuando quería estar de incógnito en ciertos lugares.
Lincoln al entrar a la tienda fue con una señorita y le dijo que le venía por el pedido que hizo hace dos días.
Al salir de la tienda, en sus manos tenía un peluche enorme de un osito.
— Vocalista: ¿A quién te vas a declarar amigo? —le dijo en tono de broma.
— Baterista: ¿Es novia o amante? —le dijo con algo de burla.
— Lincoln: Jajaja, muy graciosos, es que necesito engreírla como se merece —les dijo con una gran sonrisa de alegría.
Y se la pasaron todo el camino conversando sobre el nuevo álbum que pensaban lanzar para el fin del año.
Lincoln era querido por la banda, se podría decir que era el fan número uno fuera de bromas.
Y llegaron donde nos encontrábamos Stella, Lía y yo, él sin de mí.
— Vocalista: Muy bien chicos tomen las guitarras y sus violines —les dijo porque ya se iban a posicionar frente a la puerta.
Bajaron todos excepto Lincoln porque él iba hacer aparición cuando ellos entonen el coro de la canción.
En ese momento abro la puerta y me sorprendo por ver a la banda Smooch pero sin su maquillaje.
Comenzaron a cantar y me quedé sorprendida, no siempre tienes a una gran banda al frente pero no era para mí pues al comienzo dijeron que era dedicada para Stella.
En ese momento veo que detrás de ellos sale Lincoln con un oso de peluche.
Por la oscuridad no se dio cuenta que era yo debido a que me tomó de la cintura y me inclino hacia atrás para besarme.
Sinceramente me deje llevar por su acción, estaba tan sorprendida por todo que no podía articular palabra alguna.
La luz nocturna que entró por la abertura de la puerta hizo que él se diera cuenta que era yo, en el momento preciso que estaba demasiado cerca su rostro con el mío.
Se sorprendió tanto que me soltó y caí de espaldas al suelo. El vocalista y el bajista dejaron de cantar y sus guitarras para ir a ayudarnos.
— Lincoln: ¡¿Estás bien hermana?! —dijo con preocupación.
— Lana: Auch... Sí... todavía puedo levantarme —dijo mientras era ayudada a ser levantada y con un sonrojo que iba desapareciendo.
— Lincoln: Discúlpame hermanita, gracias chicos —dijo con cierta culpa, abrazándome y agradeciendo a sus amigos.
En ese momento todos los de la banda se quedaron sorprendidos con eso que escucharon, no sabían que su novia era su hermana.
— Lincoln: ¿Sucede algo? —se dio cuenta que actuaban extraños.
— Vocalista: No... no es nada... es más, te entiendo —se notaba que tenía que hablar de manera delicada.
— Baterista: Sí hermano, te entendemos, uno nunca sabe de quien se enamora... —se notaba que era algo embarazoso hablar de eso para él.
— Lincoln: Creo que no entienden... —se notaba que era un momento algo embarazoso y peculiar, pero seguía abrazando a su hermana.
— Bajista: Te entiendo completamente, nos hubieses dicho antes, no es nada malo, yo tengo unos primos de Lousiana que son hermanos y son novios —dijo con una sonrisa, para el era normal.
— Guitarrista: Viejo no tiene nada de malo, ahora entiendo la famosa frase de "amabilidad sureña" —dijo en tono de broma.
— Lincoln: No entienden, ella es mi hermana... —no lo dejaron terminar de hablar.
— Tecladista: Y eso no es malo, se deben conocer mucho, es normal, ¿No es la confianza y el mutuo conocimiento de cada uno de los pilares de una relación? Y creo que siendo hermanos cumplen con eso —dijo con mucho convencimiento.
De repente detrás nuestro se escucharon los pasos de alguien que se acercaba.
— Stella: Lana, ¿A quién le están cantando... ¿Lincoln? —se sorprendió al ver a su novio en casa.
— Lincoln: Hola amor —soltó lentamente a su hermano de sus brazos y fue con su novia.
En ese momento la banda comprendió lo que quería decir su amigo peliblanco. Yo solo miraba sin expresión ese momento.
Y sin más Lincoln la beso por los días que no la veía, ella lo recibió con ansias. La banda se dio una mirada y se pusieron a cantar y tocar nuevamente.
Yo solo me alejé un poco de ellos, tomé mi gorra y me senté en el sofá, procuré no interrumpir ese momento, también procuré no mirar, al menos por unos momento... que va.
— Stella: Linky, no pensé que vendrías a estas horas y hoy, pensé que todavía tardarías unos días más —dijo mientras se miraban a los ojos.
— Lincoln: Stella, amor, fue algo de suerte que esté ahora aquí, realmente mi jefe no me iba a dejar irme sin ordenar a los trabajadores de allí, se podría decir que estaban perdid... —no pudo decir más porque le dio otro beso.
Al terminar de cantarles, se disculparon por la confusión, Stella preguntó cuál, Lincoln le dijo que pensaban que yo era su novia.
— Stella: Pues si no conociera quien es tu novia y te veo con Lanita también diría lo mismo —lo dijo de manera amigable haciéndole un guiño a la fontanera.
— Lincoln: Bueno... eso es halagador para mí pues estar con mi hermanita sería un privilegio —lo dijo de buena manera.
Al escuchar eso trataba de sonreír lo necesario... que Lincoln diga eso de mí es como... no lo sé exactamente pero de lo triste que estaba por haber aclarado la confusión me puse muy feliz por ese cumplido.
La banda de Smooch nos pidieron disculpas por los malentendidos, me dieron una camiseta para compensarlo, no me esperaba eso pero una camiseta del grupo oficial no lo tiene cualquiera. Se fueron en su vehículo que se parecía mucho a la maquina del misterio luego de desearles lo mejor a Stella y a Lincoln además de esperar una invitación para la boda.
— Lincoln: Estoy sorprendido por ver a las dos juntas... no sabía que se fueran amigas —dijo con mucha curiosidad.
— Stella: Pues vaya que eres ciego cariño —dijo dándole un abrazo.
— Lincoln: Me imagino que Lía está durmiendo, voy a verla —le dio un beso a Stella mientras se iba.
Se fue a la habitación de su hija, al entrar se dio cuenta que se mantuvo dormida después de todo el ruido hecho por la banda.
Salió de la habitación de su hija, tenía ganas de conversar pero yo ya debía irme, pues en relación de dos, el tercero sobra.
— Lana: Bueno... ustedes tendrán mucho que hablar... además es tarde para mí —dijo con algo de incomodidad.
— Stella: Te entiendo Lana, fue agradable tu visita —le respondió muy sonriente por estar con Lincoln.
— Lincoln: Lana, déjame acompañarte a parar un taxi —le dijo a su hermanita con una sonrisa.
Yo acepté, me despedí de Stella pero le dije que le de un gran beso a Lía de mi parte, ella me dijo que lo haría.
Lincoln ya había llamado a un taxi para que me recogiera. Se paró frente a mí.
— Lincoln: Lana... perdóname por ese malentendido y si hubo otro entre tu y yo —dijo con algo de tristeza.
— Lana: Linky no te preocupes... por lo otro, no es nada... solo celos de hermana... —fue difícil decir eso.
Lincoln se sintió más aliviado que no fuera algo que él me haya hecho. Después de meses que lo veo.
— Lana: ¿Te parece si vengo el domingo para conversar contigo? —le propuso eso con una leve sonrisa.
— Lincoln: ¿Te parece mejor si ese día salimos los dos junto con Lily para charlar? Tengo unas entradas para ver correr a Bobbie Fletcher, además a Stella no le agradan tanto las carreras —se lo dijo mostrándole unos boletos.
Me había olvidado por completo de que mi heroína venía a Royal Woods... será un buen momento para pasar el rato con mi hermanito y decirle muchas cosas.
En otro lugar, un hombre estaba sentado en la barra de un bar de gente adinerada. Si ella no le iba a hablar entonces tendría que buscarla, eso se decía...
