Capítulo 3

"Dennis, tengo mis dudas de ese Ingeniero Robotech convertido como si nada en Capitán de nave espacial. Entiendo que estamos faltos de personal calificado, ¡pero esto es ridículo! ¡el Consejo Expedicionario está cometiendo otro error con esta decisión, más al asignarle esta misión vital por pequeña que parezca!"

Comunicado interno del Almirante Nigel Aldershot al Coronel Dennis Maistroff. Base Tirol de la REF.

La puerta del puente de la Nave Transporte Super Dimensional SDCV-116 UES Argo clase Ikazuchi se abrió con un sonido neumático. Su recién asignado Capitán atravesó la puerta con cierta duda y nerviosismo, aunque trataba de que no se notara. La tripulación estaba completa, trabajando bajo una luz amarillenta y estaba compuesta por diez tripulantes acomodados delante del asiento del Capitán y sentados espalda con espalda en dos grupos de tres, uno entre ellos, justo delante del asiento del Capitán, y tres sentados al frente mirando a la proa de la nave. Uno de los jóvenes oficiales del puente, el Teniente Martin Colton, Primer Oficial de la nave, que ocupaba uno de los puestos delanteros se percató de la entrada de su Capitán y se levantó de su asiento con rapidez y haciendo la venia y con voz firme y elevada se dirigió al resto de la tripulación.

- ¡Atención!, ¡Capitán en el puente!

El resto de la tripulación se paró y saludó. El Capitán John Jefferson no respondió el saludo, solo hizo un gesto de asentimiento mientras se tocaba la visera de la gorra con su enguantada mano y les respondió un.

- Descansen.

El Primer Oficial se acercó al Capitán y le preguntó.

- ¿Alguna orden, Señor?"

El Capitán Jefferson, aun incómodo en su uniforme de tareas le respondió.

- No, ninguna por ahora"

Pero preguntó.

- ¿Cuál es nuestro tiempo estimado de despegue?

- Aproximadamente T-120 minutos, Señor.

"Aproximadamente dos horas" pensó el Capitán Jefferson.

- Estaré en la sección de ingeniería, cualquier cosa ubíqueme allí.

Dijo mientras se quitaba los incómodos guantes y la gorra y los dejaba sobre la consola del asiento del Capitán. Esto confundió al Teniente Thomas Sebastian, un joven de cabello ondulado pelirrojo, y ojos marrones, que ocupaba el puesto de Ingeniero Robotech del SDCV-116 Argo que entre sus tareas tenía la de ser el vínculo entre el puente y la sección de ingeniería, sentado en el puesto a la izquierda del Capitán. Sebastian quiso ofrecer sus sevicios al Capitán, pero éste era especial y ya era tarde, el Capitán ya se encontraba cruzando la puerta del puente. El Capitán John Jefferson cruzó más aliviado la puerta del puente. Afuera del mismo se encontraban dos soldados en Armadura Corporal Táctica CBR-5 armados con rifles de asalto M-25 Wolverine. Su propósito era guardar el puente de toda persona no autorizada a esa sección crítica de la nave. El Capitán John Jefferson se adentró en una serie de corredores con inusual conocimiento, parecía conocer la nave casi como si la hubiese diseñado. Y eso no era del todo exagerado. John Jefferson era un hombre delgado, tal vez más que el promedio, sobre todo de un Capitán, de aproximadamente 1.70 metros de altura, cabello negro y corto, con algunos mechones en punta que caían sobre su frente, ojos azules claros y 53 años de edad. Su comisión como Capitán no era de más de un año atrás, un novato en la flota de la Fuerza Expedicionaria Robotech, con lo cual le extrañaba que le dieran el comando del Argo, una nave Robotech clase Ikazuchi, diseñada para transportar a zonas de conflicto a más de 144 Veritechs VF/A-6 Alpha en sus bahías de lanzamiento rápido y otra cantidad casi similar de mechas y naves auxiliares en sus hangares internos, y en caso de romperse la cadena de mando, un clase Ikazuchi, con sus 702 metros de longitud, podía tomar el puesto de nave comando o insignia de la flota. No solo esto extrañaba y preocupaba al Capitán Jefferson si no también la misión asignada, que en parte le concernía. La función de John Jefferson en la Fuerza Expedicionaria Robotech antes de ser Capitán era la de Ingeniero Robotech. Desde que tenía 16 años de edad había sido pupilo del excéntrico Dr. Emil Lang en la Academia Robotech en Isla Macross aprendiendo sus primeros conocimientos en Robotecnología, luego acompañó al Doctor Lang como uno de sus asistentes en el viaje de regreso a la Tierra desde la lejana órbita de Plutón enfrentando a los Zentraedi, y después la experiencia del viaje y estadía forzada en Tirol, planeta de los Amos Robotech, debido al daño de los Generadores de Transposición del SDF-3 por parte del enfrentamiento con los inescrupulosos Invid. Situación que duró hasta casi un año atrás. John Jefferson se había convertido en un gran Ingeniero Robotech, pero no estaba a la altura del Dr. Emil Lang, el Profesor Lazlo Zand, el Dr. Harold Penn e incluso el Dr. Richard Burke, por mencionar algunos. En parte por eso quiso cambiar de vocación e inscribirse en la Escuela de Oficiales Superiores de la Fuerza Expedicionaria Robotech para ser Capitán.
Después de todo, prácticamente sabía todo sobre las naves de la Fuerza Expedicionaria, solo le faltaba aprender de tácticas, estrategias, protocolos y demás formalismos relacionados que le llevaron casi un año de fuerte estudio. El Consejo Expedicionario no estaba muy seguro al respecto, pero una pequeña ayuda del Almirante Hunter y soporte del Dr. Lang habían contribuido a su éxito. Pero ahora el Almirante Hunter y el Dr. Lang estaban desaparecidos, incluso Exedore, a quien conoció por ser del círculo de relaciones del Dr. Lang, había muerto. Habían pasado dos semanas desde que se perdió contacto con el Capitán Grant y el Ark Angel, quienes tenían la misión de encontrar el SDF-3 y su tripulación, y una guerra abierta con los Haydonitas parecía inminente.
El Capitán John Jefferson tomó un ascensor que lo llevaría desde lo alto de la nave, donde se encontraba el puente, hasta las entrañas de la nave donde se encontraba la Sección de Ingeniería, pasando por los hangares de Veritechs.
Luego de descender del ascensor, Jefferson caminó por otra inmensidad de laberínticos corredores hasta llegar a la Sección de Ingeniería. Allí se encontraban los Generadores de Transposicíon, las Calderas Réflex, las Matrices de Almacenamiento de Protocultura y acceso a otros sistemas remotos esparcidos por la nave, como el Sistema Antigravedad, por lo cual encontró en su entrada otros dos soldados con Armadura Corporal Táctica CBR-5 y rifles de asalto M-25 Wolverine guardando la Sección.
El Capitán Jefferson hizo un rápido saludo a los guardianes mientras entraba a la Sección de Ingeniería y estos se lo devolvieron prontamente.
Pasada la puerta donde se encontraba todo el equipo Robotech descripto, había gran cantidad de ingenieros trabajando en ellos, haciendo últimos ajustes y mantenimiento antes del despegue.
El Capitán se dirigió a unas pequeñas oficinas en el lugar en búsqueda del Ingeniero en Jefe a cargo de todo el funcionamiento de los sistemas Robotech de la nave, y allí encontró un hombre de unos 72 años, alto, algo entrado en peso, de cabello ondulado y barba entrecana, vistiendo un pantalón y zapatos de civil y una camisa roja con cierres amarillos, similar a la del Capitán, con una bata blanca sobre ella sin cerrar.
El Capitán Jefferson sorprendido al ver al Ingeniero en Jefe le dijo con una sonrisa.

- ¡Dr. Penn! ¡No sabía que usted iba a ser mi Jefe de Ingenieros!

El Doctor Harry Penn rio ante la sorpresa de ver al Capitán John Jefferson y con real alegría en sus palabras le respondió.

- ¡J.J! ¡Yo tampoco sabía que tu ibas a ser el Capitán designado para esta misión! ¿Cómo te encuentras?

J.J era el apodo de John Jefferson que le daban sus amigos y gente de confianza, y el Dr. Harry Penn podría decirse que era un poco de ambos, ya que se conocían desde hace más de 25 años. John Jefferson más relajado de encontrar al Dr. Penn, le respondió.

- Estoy bien Dr. Penn, pero esta es mi primera misión, de la cual no me han dado mucho detalle y me asignaron un clase Ikazuchi para ejecutarla y me siento nervioso de no ser capaz de llevarla a cabo.

A lo cual Harry Penn palmeó la espalda de "J.J" y le dijo.

- Tranquilo muchacho. La misión no es gran cosa, pero si de vital importancia. No estoy en obligación de discutirla todavía contigo, tengo órdenes sobre eso también, pero ya serás informado a su debido tiempo por el Almirante Aldershot, y sé que lo harás bien.

John Jefferson se relajó un poco, como al encontrar un viejo amigo. El Dr. Penn aun en su tono alegre le dijo.

- ¿Y bien?, ¿Qué te hace venir personalmente a Ingeniería desde el lejano puente, además de saber quién estaba a cargo?

John Jefferson fue sincero con el Dr. Penn al tiempo que reía.

- La verdad, creo que me siento más cómodo aquí. Pero estaba pensando en una recalibración de las 16 torretas de rayos de partículas de la nave, por si nos topamos con fuerzas Haydonitas".
Las torretas de rayos de partículas eran dieciséis esferas cortadas por la mitad con tres cañones de forma cuadrada en cada una de ellas, agrupadas en pares. Ocho a lo largo de la parte superior de la nave y ocho en la parte inferior. Podían rotar 360 grados horizontalmente y 180 grados verticalmente, y eran las principales armas defensivas de la clase Ikazuchi.
El Dr. Penn miró pensativo a John Jefferson mientras se tomaba la barba y le preguntó.

- ¿Reconfigurarlas? ¿Para qué?

John Jefferson procedió a explicarle.

- Si dejamos pasar un flujo de Protocultura mayor, la energía descargada por los cañones será más poderosa, por lo tanto más destructiva.

El Dr. Harry Penn le rebatió.

- Si hacemos eso, el exceso de energía podría sobrecargar los cañones, dañándolos e incluso haciéndolos estallar.

Pero John Jefferson agregó.

- No si retrasamos el tiempo de respuesta entre disparo y disparo, en digamos, el doble de tiempo.

El Dr. Penn se quedó unos segundos callado y pensativo, y al fin dijo con una sonrisa cómplice.

- Podría funcionar, ¿qué tal si lo probamos?

- Y agregó.

- Quítate ese saco de Capitán, que parece que no es para ti, y toma una bata del perchero y vamos a trabajar.

El Capitán John Jefferson sonrió y se quitó el saco blanco y cruzado de Capitán con tres bandas de oro en sus charreteras y empuñaduras doradas, indicando su rango, y lo colgó en el perchero y de allí tomó una bata blanca similar a la del Dr. Penn y se la puso. Juntos salieron de la pequeña oficina a realizar pruebas de recalibración de los cañones de energía del Argo.
Una hora y media después de realizar simulaciones computadas entre la entrega de Protocultura por parte de una Caldera Réflex y un cañón de rayos de partículas parecía que habían llegado al equilibrio entre la entrega de energía y el tiempo de espera entre disparos. La teoría de John Jefferson parecía estar correcta y el Dr. Penn satisfecho le dijo.

- Le diré a los muchachos que cuando terminen los diagnósticos previos al despegue, comiencen la recalibración de los cañones.

Justo cuando John Jefferson iba a agregar algo, un Rayo Proyector de comunicaciones se materializó en la Sección de Ingeniería. Era el Teniente Colton buscando al Capitan Jefferson

- Señor, lamento interrumpir, pero tiene una comunicación del Almirante Aldershot desde la superficie de Base Tirol. ¿Quiere contestarla allí, o lo hará desde el puente?.

El Capitán John Jefferson le respondió que lo haría desde el puente, donde ahora pertenecía, mientras volvía a ponerse el saco de Capitán y saludaba rápidamente al Dr. Penn.
El Capitán John Jefferson volvió a deshacer el camino andado por los laberínticos corredores y el ascensor y llegó al puente agitado. Respiró profundamente y dijo al Teniente Colton que lo comunicara con el Almirante Aldershot. Colton hizo una seña a la Oficial de Comunicaciones y tras introducir unos comandos en su consola una enorme pantalla semitransparente, un Rayo Proyector, se formó en los espacios abiertos del puente. En ella apareció un muy serio Almirante Aldershot. El Almirante era un hombre mayor, de unos 79 años, flaco, de cabellos blancos, algo calvo y un finísimo y largo bigote blanco y utilizaba un delicado bastón. Había sido la cabeza de la RDF por muchos años, lo cual lo había convertido en un hombre duro y esperaba lo mismo de los demás. Este se dirigió al Capitán Jefferson sin saludar.

- Capitán Jefferson, ¿Dónde estaba? Hace un rato me comuniqué con el puente y me mantuvieron esperando.

John Jefferson por el contrario se paró rígido, hizo la venia saludándolo y dijo una pequeña mentira blanca.

- Almirante Aldershot, Señor, disculpe, pero estaba haciendo una inspección a la nave.

Aldershot preguntó sarcásticamente.

- ¿Y cómo la encontró?"

Jefferson le respondió.

- Excelente, a ella y su tripulación.

Aldershot desconfiado le dijo.

- Me alegra que sea así.

Jefferson cambió el tema de la conversación, y le dijo.

- Señor, lo esperaba abordo del Argo para recibir las órdenes finales de la misión.

El Almirante Nigel Aldershot se puso colérico al escuchar esto y gritando le respondió.

- Señor Jefferson, ¿cree que con esta pierna y este bastón puedo moverme demasiado? No, será informado de las órdenes a usted y su tripulación del puente por este medio. ¡No espere protocolos honorarios, ya es suficiente que usted haya sido elegido, considerado, para esta misión!

- El Capitán John Jefferson se quedó petrificado al oír esta respuesta y solo atinó a decir un.

- Si, Señor.

El Almirante Aldershot continuó.

- Bien, ahora escuche, su misión es escoltar desde Tirol a la base lunar ALuCE al SDCL-128 Perseus.
El capitán Jefferson intentó analizar la ridícula información que estaba escuchando. La designación SDCL era por Crucero Liviano Super Dimensional, un clase Garfish, una nave pequeña de 179 metros que usualmente era la escolta de naves más grandes como la clase Ikazuchi a la que pertenecía el Argo asignada a él, ¡y no al revés! El Capitán Jefferson no dijo nada y dejó continuar al Almirante.

- Sé lo que está pensando, Capitán, pero ahora le explicaré. El Perseus será comandado por el Capitán Strauss…

Mientras decía esto otra pantalla de Rayo Proyector se formó al lado de la del Almirante con una imagen del Capitán Strauss. Los dos Capitanes se saludaron en silencio y el Almirante continuó.

- … y debe ser escoltado hasta ser entregado al mando del General Reinhardt en la Luna y sus Ingenieros Robotech. ¿Por qué? Porque el Perseus es un Garfish que contaba con Tecnología Sombra que nuestros Ingenieros Robotech, encabezados por el Dr. Penn, el Dr. Cochrane e ingenieros Karbarranos, creemos lograron quitar de él todos los componentes de los Dispositivos Sombra de la nave, si esto es así nos libraríamos de las trampas cazabobos puestas por los traidores Haydonitas. La nave es única y debe ser entregada al General Reinhardt para que sus Ingenieros Robotech aprueben o refuten la remoción de los Dispositivos Sombra. Su misión es protegerla y escoltarla hasta ALuCE y recuerde, Capitán Jefferson, no active los Dispositivos Sombra de su nave, ¡no se exponga a ser detectado por los Haydonitas! ¿Entendió ahora su misión?

El Capitán Jefferson respondió un.

- Si, Señor, Si.

A lo cual el Almirante agrego al Capitán Jefferson y al Capitán Strauss.

- Buena suerte y buen viento, caballeros.

La comunicación se cortó y las dos pantallas con la imagen del Almirante Aldershot y el Capitán Strauss desaparecieron. El Capitán Jefferson preguntó a su Primer Oficial.

- ¿Las coordenadas de rendez-vous con el Perseus han sido transmitidas?

- Si, Señor.

Le respondió el Teniente Colton. El Capitán Jefferson volvió a preguntar.

- ¿Tiempo estimado para el despegue?

- T-10 minutos, Señor.

Luego el Capitán se dirigió al Teniente Sebastian.

- Teniente, ¿Todos los Sistemas Réflex están listos?

El Teniente Sebastian se alegró de que acudiera a él y este le respondió.

- Todos los Sistemas Réflex están en línea, y a la espera de activar el Sistema Antigravedad.

- Gracias Teniente.

Respondió el Capitán. Ya a pocos minutos de despegar el Capitán tomó su puesto, y se puso la gorra y los incómodos guantes. El Teniente Colton avisó al Capitán.

- T-10 segundos, Señor.

Y el Capitán respondió.

- Gracias Teniente, al llegar a cero activen el Sistema Antigravedad, y una vez en órbita de Tirol procedan al punto de rendez-vous con el Perseus.

El conteo llegó a su segundo final y el Argo encendió sus generadores del Sistema Antigravedad, haciendo que la nave se elevase lentamente en el inminente anochecer de la corta órbita de Tirol, tercera luna del planeta Fantoma, una vez mundo hogar de los Maestros de la Robotecnia. Ya en órbita el Argo acudió al punto de encuentro con el Perseus, y ambos se alejaron propulsados por sus propulsores Réflex a un punto alejado del campo gravitacional de Fantoma para realizar el salto hiperespacial, la Transposición, que los transportaría a las cercanías del satélite natural de la Tierra. Ya en posición, lejos de atracciones gravitacionales, el Perseus tomó posición cerca del Argo para ser transportado en la burbuja formada por los Generadores de Transposición del Argo. El Teniente Colton informó al Capitán.

- El Perseus ya está en posición para realizar el salto hiperespacial dentro de la esfera generada por el Argo.

- Perfecto, comiencen conteo de Transposición a la cuenta de T-5 minutos.

Respondió el Capitán Jefferson. El tiempo pasó y del Argo se comenzó a generar una esfera de color violácia que envolvió ambas naves, Argo y Perseus, curvó las dimensiones de espacio-tiempo y lanzó por éllas a velocidades mayores a la de la luz a las dos naves. Por los ventanales del puente parecía que las estrellas pasaban a inmensa velocidad dejando una estela de luz. El Capitán Jefferson aun recordaba el accidentado salto hiperespacial del SDF-1 Macross y sus síntomas de doble visión o visión desenfocada que eran comunes en los Generadores de Transposición de las naves Zentraedi de esa época, pero los generadores habían evolucionado y ahora tenían otros efectos.
El Perseus, aunque podía hacer su propia Transposición, viajaba en la esfera del Argo para poder estar en contacto visual y de comunicación entre ambas naves, de lo contrario podrían viajar incomunicadas entre los múltiples pliegues dimensionales del Hiperespacio que generaban las Transposiciones.
El Capitán John Jefferson preguntó a su Primer Oficial.

- ¿Cuánto es el tiempo aproximado de llegada a la Base Lunar ALuCE?

A lo cual el Teniente Colton respondió.

- Aproximadamente 12 horas, Señor.

- Bien, estaré en mis cuarteles personales hasta el próximo turno.

Respondió el Capitán Jefferson mientras se levantaba de su puesto y abandonaba el puente.
Durante las doce horas que tomó la Transposición, el Capitán Jefferson pasó varias veces por el puente a revisar el estado de la misión y el desempeño de la tripulación. Afortunadamente era una buena tripulación. También pasó gran cantidad de tiempo en la Sección de Ingeniería con el Dr. Penn, recalibrando los cañones de rayos de partículas, y tomándose un tiempo de descanso en sus cuarteles personales abordo del Argo.
Pasadas las doce horas el Argo emergió del Hiperespacio en la órbita lejana de la Luna junto a su compañero de viaje, el Perseus.
El Capitán Jefferson ordenó.

- Fijen curso a la Base Lunar ALuCE y procedan hacia ella.

- Si, Señor.

Fue la respuesta generalizada. El Argo y el Perseus se acercaron a la Luna y su base de destino, y el Capitán ordenó a su Oficial de Comunicaciones, la Teniente Susan Blane, una joven de cuerpo pequeño, cabello rubio recogido y ojos verdes, que se comunicara a la Base ALuCE. La comunicación fue establecida con un Rayo Proyector de Imagen en el medio del puente, en donde apareció un Joven de peculiar cabello color naranja, llamado Spencer "Sparks" Parks y dijo.

- Aquí el Teniente Parks de la Base Lunar ALuCE". El Capitán Jefferson se dirigió a él y dijo.

- Aquí el Capitán John Jefferson, Comandante del SDCV-116 UES Argo, conjuntamente con la nave SDCL-128 UES Perseus de Base Tirol, solicitando permiso para atracar, y con un mensaje clasificado para el Teniente General Gunther Reinhardt del Almirante Nigel Aldershot.

Sparks escuchó esto detenidamente y le dijo.

- Pueden atracar en las bahías 16 y 17. El General Reinhardt estará allí para recibirlos. Bienvenidos a la Base ALuCE.

La Base Lunar ALuCE, de las siglas en ingles Ingeniería Civil Lunar Avanzada, había sido una base civil hasta la Segunda Guerra Robotech, cuando el Comandante Supremo Anatole Leonard decidió militarizarla como punto estratégico en su lucha contra los Amos Robotech. Luego fue utilizada por la Fuerza Expedicionaria Robotech para esconder su flota de los Invid en el asalto final a Punto Réflex, y aun día seguía albergando en sus inmensas instalaciones una parte restante de la Fuerza Expedicionaria Robotech para proteger a la Tierra de posibles ataques Haydonitas.
Las naves Argo y Perseus atracaron en las bahías asignadas ayudadas por sus Sistemas Antigravedad.
El Capitán Jefferson y el Capitán Strauss, junto con el Dr. Penn y otros Ingenieros Robotech descendieron de sus naves en las bahías de atraco subterráneas que literalmente se extendían por kilómetros para albergar una flota de naves Robotech. Allí, los estaba esperando el General Gunther Reinhardt de la Fuerza Expedicionaria Robotech, hombre duro, de 51 años, cabellos algo largos de tonalidad azul/lavanda, vistiendo un uniforme de tareas de saco cruzado negro, camisa roja, botas hasta la rodilla y muchos adornos en dorado, marcando la importancia de su rango. Junto a él con un uniforme similar, pero blanco y más modesto en la ornamentación, estaba un hombre de color, con cabello oscuro corto, bigote, y unos anteojos de marco grueso, el Capitán Desmond Nobutu, Comandante de la Base Lunar ALuCE. Los Capitanes John Jefferson y Damien Strauss se presentaron y saludaron formalmente. Aunque no hacía falta el Capitán Jefferson presentó al Dr. Harry Penn al General Reinhardt, quien le explicaría al General el motivo de su presencia y la misión que los llevaba allí. Y formalmente el SDCL-128 UES Perseus fue entregado y explicado la importancia de su revisión por parte de los científicos de la Base ALuCE. Finalmente, una vez que el General Reinhardt fuese informado por el Dr. Harry Penn de las peculiaridades únicas del Perseus, la de creer haber podido remover todo Sistema Sombra, y aun así quedando una nave Robotech completamente funcional, el Capitán Desmond Nobutu ofreció albergue en la Base ALuCE a los tripulantes del Argo y Perseus. El Capitán Jefferson declinó su oferta alegando que dormiría abordo de su nave, pero aceptaría de buena gana un tour por las instalaciones de la Base ALuCE.
Después de unas horas reparadoras de sueño en sus cuarteles privados en la nave Argo, el Capitán John Jefferson fue despertado por el sonido del comunicador de su habitación.
El Capitán pulsó un botón táctil de forma hexagonal en una pantalla plana anexada a la pared cercana a su cama. La pantalla se encendió y apareció el rostro del General Reinhardt con cara de enojo y desesperación, y sin mucho preámbulo le dijo.

- ¡Capitán, hemos recibido una muy mala transmisión de Tirol. La Base Tirol y la ciudad continua de Tiresia fueron atacadas por fuerzas Haydonitas!

El Capitán Jefferson confundido preguntó.

- ¿Cuándo se originó la comunicación?

- Hace diez horas terrestres.

Le respondió el General. El Capitán Jefferson pensó que eso no fue demasiado tiempo después de que el Argo y el Perseus partieran hacia la Tierra. Y la flota restante de Tirol no era muy numerosa para repeler el ataque. El Capitán desesperado le dijo al General Reinhardt.

- Aunque sea demasiado tarde, parto inmediatamente a Tirol.

A lo cual el General Reinhardt dijo

- Lo siento Capitán, pero no puedo darle ninguna nave de apoyo, ni el SDF-4, necesito cada una de ellas disponibles para un posible ataque Haydonita a la Tierra.

- Lo entiendo General, gracias de todas formas. ¿Podría comunicarme con el Dr. Penn?.

El General sin despedirse transfirió la comunicación, y el Dr. Penn con cara compungida apareció en la pantalla. El Capitán Jefferson sin dejarle hablar preguntó.

- ¿Se enteró del ataque a Tirol, Doctor?.

Harry Penn le contestó que sí, entonces John Jefferson le dijo.

- Estoy volviendo a Tirol. ¿Puedo contar con usted? ¿Viene con nosotros?

El Doctor Penn respondió.

- ¡Claro, muchacho! El Perseus puede esperar, los Ingenieros Robotech de aquí lo harán bien sin mí.

John Jefferson agradeció al Dr. Penn diciéndole que lo esperaba abordo y cortó la comunicación mientras se vestía, no el uniforme de tareas de Capitán, sino un uniforme de combate, más cómodo, comprendido por un pantalón gris suelto, las botas hasta la rodilla, un cinturón, y un buzo gris con el cuello ancho similar al del otro uniforme. Mientras terminaba de vestirse se comunicó con el puente del Argo. El siempre eficiente Martin Colton estaba ahí, del otro lado de la pantalla. El Capitán sin dejarlo hablar le dijo.

- Declara la emergencia de combate y prepárense a despegar en T-20 minutos. Reúnan a todo el personal que pueda estar en la base, si no están listos en ese tiempo, partiremos sin ellos.

El Teniente Colton comprendió la seriedad de las palabras con las que hablaba el Capitán, y no hizo esperar su respuesta de

- ¡A la orden, Capitán!

John Jefferson terminó de vestirse y salió apresuradamente hacia el puente del Argo. En el camino comenzó a escuchar la alarma general que decía.

- Alerta de combate. Este no es un simulacro. Todo el personal del SDCV-116 Argo repórtese a sus estaciones de combate en T-20 minutos y contando para el despegue.

El Capitán llegó al puente en T-10 minutos y preguntó como si lo exigiese.

- ¿Situación?

Todas las estaciones del puente fueron reportando una a una.

- Luz verde, Capitán.

Una comunicación del General Reinhardt apareció en la imagen de Rayo Proyector diciendo.

- Buena suerte, Capitán.

Llegado el tiempo límite, el Argo despegó con sus Sistemas Antigravedad de la bahía de atraco número 16 y se alejó de la Luna para realizar un salto hiperespacial. Llegado al punto el Capitán Jefferson marcialmente ordenó.

- ¡Ejecuten Transposición! ¡Destino: Tirol!