Hablando de los negocios y los días 2
Salí con Lily de la casi y nos dirigimos a la parada de autobuses para ir a ver correr a Bobbie Fletcher y encontrar a Lincoln.
Y llegamos a la parada de la pista de carreras, caminamos hasta la entrada y vimos a los lejos a Lincoln con su hija en brazos.
Noté que algunas chicas que pasaban por ahí decían que era tierno ver a un hombre con su hija, eso me llenaba de celos.
— Lana: Hola Lincoln, hola Lía —dijo en voz alta mientras se acercaba.
— Lily: Hermanito, sobrinita —se notaba muy alegre.
— Lincoln: Hermanas, llegaron a tiempo —dijo muy alegre—. Entremos, ya va a comenzar.
Entramos y nos sentamos en las gradas del medio. Vimos a varios pilotos de distintos Estados, pero la que más brillaba era Bobbie Fletcher, era la favorita para ganar.
Les mostraron a los corredores la bandera de nuestro país y comenzó las cuatrocientas millas de Royal Woods.
— Lincoln: Lana, apenas vi que estaban a la venta estos boletos, no pude evitar comprarlos para pasar un agradable momento juntos —le dijo eso con una sonrisa.
— Lana: Lincoln... g-gracias, en verdad yo debí ser la que debió decirte para... tener este momento para hablar —lo decía con mucha culpa.
— Lincoln: Lana, solo disfrutemos esta carrera y charlemos —le dijo de una manera dulce.
— Lana: E-Está b-bien —se sentía nerviosa pero muy feliz.
— Lily: ¡Sí! Mira pequeña, la del coche rojo con amarillo es Bobbie F. —señalaba a la corredora para que la bebé mire.
Lía en brazos de Lily parecía estar disfrutando del evento. Miraba a Lincoln de reojo, me di cuenta que estaba algo triste.
— Lana: Linky... sé que los meses anteriores fui evasiva... antes que nada quiero disculparme por eso —dijo con mucha culpa.
— Lincoln: Pero también fue mi error no hablar contigo y preguntarte como te sentías respecto a Stella, hay que ser sinceros, Lynn y Leni en realidad son muy sobreprotectoras conmigo por eso se tardaron en aceptar a Stella, en cambio tú sí, hasta ahora que recién me entero son buenas amigas —le dijo con una seriedad que cambió a una sonrisa en el transcurso de sus palabras.
— Lana: Ese es el error que cometí, juzgar a Stella sin querer conocerla a fondo, siento que se lleva a quien por un tiempo fue mi mejor amigo y... —quiso poner su mejor rostro pero le era imposible por el momento.
— Lincoln: Y es por eso que tomaste la decisión de hacerte amiga de ella para conocer a fondo a tu cuñada, eso es muy maduro, digamos que eres mucho más madura que Lynn y Leni —lo decía muy feliz y en son de ser gracioso.
— Lana: Jajaja sí, Lincoln, de veras no quisiera perderte, eres... muy importante para mí, quisiera decirte algo —no pudo decir algo que desde hace mucho debe decir.
— Lincoln: Desde hace mucho quieres decirme algo, ¿No? Todo a su tiempo, hermanita ustedes son mucho más importantes para mí, no me perderás, no te debes preocupar de eso, yo siempre voy a estar para ustedes, puede que ya no viva con todas y papá pero cuando más me necesites... yo estaré ahí, no solo yo también Stella que ahora es de la familia —en sus palabras se notaba mucha sinceridad.
Lincoln no le dio tanta importancia a lo que quiero decirle pues es como dice, todo a su tiempo. Él de verdad es un gran hombre, Stella debe saber que ese chico que estará a su lado hasta que la muerte los separe es el mejor chico sobre la faz de la tierra.
Ya can varios minutos de carrera, en ese momento Bobbie Fletcher va donde los pits para que le cambien de neumáticos y gasolina, levantan la bandera amarilla para que avancen de manera lenta porque no solo ella había ido. Luego de eso se puso en marcha.
Me contaba sobre su trabajo mientras tenía a Lía en mi regazo, la pequeña jugaba con mis dedos.
Yo escuchaba con un sonrisa de tonta, casi siempre al estar al lado suyo actúo de manera torpe.
Por ejemplo fue cuando nos lanzaron unos hot dogs y al tenerlos en mis manos se me caen al suelo debido a que el puso sus manos bajo las mías, también cuando me abrazó al ver que Lía no llora conmigo, me sonrojé bastante, Lily me vio y se quedó pensativa, y todo eso me vuelve una torpe.
— Lincoln: Lanita, espero que todas me apoyen con la organización de la boda, quiero sorprenderla, necesito de tu ayuda, si es posible convence a Stella de ser una de las damas de honor —lo decía con una mueca de tristeza— para que ella no se desanime, pues cree que al tener a Lía todavía no debemos casarnos —luego sonrió—, necesito que trates de convencerla de hacerlo ahora, ya sabes como mensajes subliminales, llévala a la tienda de vestidos, a la pastelería, pasen por una iglesia, pero lo más importante... dile que Lincoln lo hace porque la ama con su corazón.
Las últimas palabras de Lincoln eran las que yo debía decirle, sin embargo... debo tratar de ayudar. Solo le di una sonrisa, fue difícil regalarle esa sonrisa que le afirmaba que iba hacer aquello.
Lía se estaba durmiendo en mis brazos, el ruido no impedía que se acueste en mi pecho, la abracé con mucha ternura y me quedé con ella lo que restaba del evento.
Ya quedaban pocas vueltas, Bobbie no se dejaba alcanzar por los demás pilotos, era muy segura al manejar y tenía una precisión en las curvas.
Finalmente el banderín de cuadros blancos y negros se alzó, Bobbie llegó primera, todos los que somos de acá estábamos eufóricos.
Salimos con paciencia del estadio de circuitos de carreras, Lía se mantenía dormida en mis brazos, solo salude a Bobbie de lejos, ella me reconoció y me devolvió el saludo. Saliendo Lincoln me fotografió con ella y Lily al lado.
— Lincoln: Lana, Lily, vengan conmigo y Lía a mi casa para almorzar, llama a casa y diles que tardarás en llegar —les propuso esperando un sí.
— Lana: Claro, tengo a Lía en brazos, no quiero que se despierte y llore —lo dijo mirando a su sobrinita.
— Lily: Dalo por hecho Lincoln —le respondió con una gran sonrisa.
En ese momento llamé a casa y les dije que almorzaría donde Lincoln, Lola me dijo que no había problema.
Entonces paramos un taxi y nos dirigimos a su casa de mi hermano. Lily se sentó de copiloto, Lincoln conmigo atrás preguntándome sobre Lucy, Lola y Lisa.
— Lana: Ellas están muy bien, Lisa pasa casi todo el día en la universidad, Lucy sigue en su Club y preparándose para estudiar literatura, Lola... bueno ya sabes como es ella, gimnasia, clases de etiqueta, modelaje y más cosas —le sonrió al decir eso.
— Lincoln: ¿Y tú? ¿Has pensado en tu futuro? ¿Sabes que vas a estudiar? —le preguntó con mucha curiosidad.
— Lana: Bueno... estuve pensando en estudiar mecánica automotriz o veterinaria, pero mi enfoque está en querer hacer que mi negocio de Repara Loud crezca, es por eso que necesito saber mucho más sobre reparación, mantenimiento y gestión de sistemas automotrices —lo había pensado mucho este tiempo.
— Lincoln: Me siento contento al escuchar eso, aquí en Royal Woods o en Detroit hay buenos institutos donde son muy reconocidas por salir de allí buenos expertos en motores, además que le tengo una sorpresa a Stella que tiene que ver con Detroit, pero será más adelante —estaba feliz por ver a su hermanita ya querer ser una gran técnica en ese rubro.
Conversamos algunas cosas más, además que Lily quería también conversar con su hermanito aunque Lincoln le dijo que llegando a casa conversaría con ella lo que quisiese.
Lincoln ya le había dicho a Stella que estábamos yendo a su casa, ella contesto algo distraída por lo que estaba haciendo en ese instante.
Lincoln sin decirme algo me besó en la frente. Mis mejillas lentamente se ponían de color rojo.
— Lincoln: Sé que lograrás lo que te propones hermanita, sé que serás la mejor en eso y más cosas, espero que mi boda salga bien y que tu ingreso a esos institutos sea lo mejor —me dio una agradable sonrisa.
Y finalmente el taxi se aparcó frente a la casa de mi hermano. Stella estaba fuera de la puerta esperando que le diera a Lía en sus brazos para acostarla en su cuna.
Entramos y Stella dejo con cuidado a su hija en su habitación, luego volvió con nosotros.
— Lincoln: ¿En que podemos ayudar amor? —le preguntó a su futura esposa.
— Stella: Por ahora tú y Lily siéntanse cómodos, Lana y yo cocinaremos, ¿Me puedes ayudar, no? —lo dijo de manera amigable.
Yo mire en unos pocos segundos a Lincoln, de verdad el quería que lo ayudara con Stella, todavía no he podido ser sincera pero a estas alturas... Ya no se que hacer.
— Lana: Dalo por hecho cuñada —lo dijo con un gran entusiasmo.
