Capítulo 4

¡Mi muchacho!, ¡Qué le sucedió a mi muchacho!

Comentario atribuido a Cabell después del ataque Haydonita a Tirol.

La corta noche de Tirol, que giraba al gigante planeta Fantoma en el Sistema Valivarre, había caído hace un par de horas.
En la órbita de Fantoma habían realizado un salto hiperespacial cuatro naves, dos Acorazados Haydonitas y dos Cruceros Pesados, y avanzaban lentamente hacia Tirol.
Al llegar a la órbita del satélite natural de Fantoma abrieron fuego contra los astilleros orbitales de Tirol y los destruyeron.
Para cuando la debilitada Fuerza Expedicionaria Robotech se percató del ataque ya era tarde. Los Cruceros Pesados Haydonitas abrieron los paneles móviles de su casco, desplegando varios escuadrones de sus cazas apodados "Wraiths". Estos eran especiales, debajo de sus fuselajes llevaban atracados horribles Mechas cuadrúpedos, apodados "Infiltradores", para desplegar en tierra. En el suelo, en Base Tirol, gigantesca instalación de la REF aledaña a la ciudad de Tiresia, naves espaciales y Veritechs trataban de despegar pero eran atacados duramente por los cazas Haydonitas. Mayor oportunidad de despegar tenían los Veritech VF/A-6 Alpha que las naves espaciales, en su mayoría clases Garfish e Ikazuchi, que dependían de los lentos Sistemas Antigravedad para despegar, o en su defecto, retrocohetes. Los cazas descendían del cielo nocturno sobre la Base Tirol disparando sus lasers intermitentemente sobre las naves que despegaban y aquellas que aún seguían en tierra con poca oportunidad de salvarse del fuego Haydonita de la destrucción. En el gran edificio continuo de las pistas de aterrizaje, también objetivo de las fuerzas Haydonitas, que albergaba las oficinas y cuarteles de la Base Tirol, un grupo de hombres miraba el horrendo espectáculo desde una gran oficina de decoración barroca.
El Almirante Nigel Aldershot apoyado en su fino bastón miraba impotente desde un gran ventanal la gran destrucción, acompañado de su oficial adjunto, el Coronel Dennis Maistroff, y el Almirante Raul Forsythe. El Almirante Aldershot gritaba colérico a nadie en particular

- ¡Cómo puede estar pasando esto! ¡Cómo no estamos preparados!

Afuera en la oscuridad, escuadrones de Alphas trataban de contener los cazas Haydonitas, pero el daño y en alguno de los casos, destrucción de las naves de la Fuerza Expedicionaria Robotech era inevitable.
En uno de los Acorazados Haydonitas, lideraba un nuevo triunvirato Haydonita formado por Vowad, Llan y Anad, luego del conformado por Veidt, Volkar y Valok que fue destruido en la explosión de la Estación Espacial Libertad, realizada por el Capitán Vince Grant al detonar los misiles Neutron-S almacenados en su interior para poder escapar de las fuerzas Haydonitas. Este nuevo triunvirato, tras consultar con su líder, apodada La Consciencia, La IA de su planeta Haydon IV, recibieron nuevas órdenes. Vowad, aunque era el líder del triunvirato, no se sentía cómodo con su posición. En el pasado La Consciencia servía a los Haydonitas, pero a partir del "Evento", la partida de la Regess del planeta Tierra como un espíritu, un Fenix, de luz con todos sus hijos, los Haydonitas pasaron a servir a La Consciencia. Vowad recibió las ordenes de La Consciencia de un dispositivo circular que emitía un haz de luz rojo, similar a un laser, directo en su Dzentile, un gran ojo rojo , que era lo único que sobresalía de sus túnicas y diferenciaba cada uno de los Haydonitas. Vowad luego de recibir las ordenes de La Consciencia se reunió con sus dos compañeros Llan y Anad y les dijo con voz sintetizada.

- La Consciencia quiere que presionemos el ataque. La Fábrica de Protocultura, y la nave que la contiene aparentemente no están en esta luna olvidada e indefensa, y si no, debemos encontrar humanos o Tiroleanos que hayan contribuido en su concepción.

Anad agregó.

- Esto no es como se había previsto al principio. La Matriz o la nave que la contiene no se encuentra en ningún lado.

Llan se dirigió a ambos.

- Busquemos entre la población a sus creadores.

Vowad se mostró de acuerdo.

- Muy bien, despleguemos dos escuadrones de Infiltradores a buscarlos en Tiresia.

Tiresia, la ciudad capital de Tirol, adyacente a la base atacada de la Fuerza Expedicionaria Robotech sufriría su tercer ataque y devastación. La primera de ellas fue en 2022 cuando fue atacada, casi destruida y tomada por el Regente Invid en busca de sus preciadas Flores de la Vida. Luego liberada por el arribo del SDF-3 y la Fuerza Expedicionaria Robotech que le llevó un mes hacer replegar las fuerzas del Regente. La segunda vez, aunque más leve fue durante la huida del traidor General T.R. Edwards. Este tenía en su poder una Computadora Viviente Invid, capturada en el ataque de 2022, una especie de cerebro flotando en soluciones biológicas que comandaba las legiones de Inorgánicos, Mechas drones sin piloto, que el Regente Invid utilizaba para mantener el orden en sus mundos conquistados. Y Edwards uso esta como distracción en su escape activándola para desplegar el dormido ejército de Inorgánicos que aún quedaban en el planeta causando una considerable destrucción del mismo. Pero esta vez los Haydonitas jugaban con la destrucción de Tiresia. Dos escuadrones de cazas, cargando los Mechas cuadrúpedos apodados Infiltradores, se separaron del grupo que atacaba Base Tirol y se dirigió a la próxima ciudad de Tiresia. Sobrevolando bajo, los cazas expulsaron los Infiltradores que cargaban debajo de su fuselaje, y estos cayeron en las calles de Tiresia para una nueva destrucción de la misma. Los Infiltradores, Mechas cuadrúpedos de patas traseras cortas, se apoyaban en las más largas delanteras para un movimiento rápido pero torpe, y un gran pecho conformado por lo que se asemejaba a dos grandes tambores, contaban con armamento en sus patas delanteras, dos cañones automáticos, y dos lasers en lo alto de su extraño cuerpo y, como era de esperarse contaban con Campos Dimensionales Sombra para no ser detectados. Una vez que los Infiltradores Haydonitas pisaron el suelo de Tirol comenzaron su destructivo avance sobre las calles de Tiresia moviéndose singularmente debido a el extraño e irregular diseño de sus patas y embistiendo todo edificio que pudiera albergar habitantes Tiroleanos que tuvieran información de la Fábrica de Protocultura, como alguna vez hizo el Regente Invid buscando sus Flores de la Vida.
La noticia del ataque a Tiresia no se hizo esperar en los Cuarteles Generales de Base Tirol. El Almirante Aldershot sorprendido y ocultando su temor recibió la noticia del Coronel Maistroff, a quien se dirigió.

- "¡Ordene que un escuadrón de Veritechs abandone la lucha en las pistas de aterrizaje y que guarden el edificio de los cuarteles!

El Almirante Forsythe intentó discutir la decisión con Nigel Aldershot.

- ¡Pero Nigel, necesitamos proteger esas naves! ¡la flota de la REF está siendo diezmada!.

A lo cual Aldershot le respondió.

- ¡Esas naves no son nada, si no queda nadie para comandarlas! ¡Por eso debemos defender el edificio!

Raul Forsythe calló, y pensó también en los indefensos ciudadanos de Tiresia. Aldershot agregó.

- Además, los atacantes no parecen saber nada de nuestra base de refuerzo, recientemente establecida en Rilac.

Maistroff al ver la decisiva respuesta del Almirante Aldershot dijo.

"Voy a dar la orden de que un escuadrón de Veritechs abandone la refriega y sea asignado a guardar el edificio.

Y se dirigió hacia la puerta a comunicar personalmente la orden del Almirante Aldershot, cuando lo interrumpió el Almirante Forsythe y le dijo.

- Haga que escuadrones de Cyclones intercepten a los invasores de la ciudad.

Maistroff acató la orden y salió de la habitación.
En las calles de la ciudad de Tiresia, los Infiltradores embestían viejos edificios, tumbando sus paredes en busca de Rem, Cabell o Lang, ya que eran bien conocidos por los Haydonitas de cuando se consideraban aliados con la Fuerza Expedicionaria Robotech y se pudo reproducir la Matriz de Protocultura. El Dr. Emil Lang era imposible que fuera encontrado porque se hallaba abordo del desaparecido SDF-3. En cuanto a Cabell, este se encontraba en su laboratorio, cuando este fue atacado y huyo por las laberínticas catacumbas que conducían al Salón Real, la enorme pirámide en el centro de la ciudad de Tiresia construida por los Amos Robotech durante la época de la Gran Transición. Rem fue otra historia.
Los escuadrones de Cyclones VR-052 Battler, motocicletas Robotech convertibles en Armadura Personal, pintados con pintura de baja visibilidad verde agua recorrían las calles de Tiresia y abrían fuego contra los Infiltradores que se cruzaban en su camino, en plena destrucción de la ciudad. En tanto que el escuadrón Tiger de Veritechs VF/A-6 Alphas se separaban de la refriega con los cazas Haydonitas sobre las enormes pistas de aterrizaje de las naves espaciales y se dirigió a proteger el enorme edificio anexo de los Cuarteles Generales de la Fuerza Expedicionaria Robotech, rodeando el edificio en modalidad Battloid.
En el centro de Tiresia, el club nocturno abierto por la REF para distracción de sus tropas y manejado por Lynn Minmei había cesado su actividad por el sonido del combate en las calles de Tiresia. Sus asistentes petrificados esperaban la resolución del conflicto, incluida la propia Lynn Minmei, quien se hallaba en el escenario junto a Bowie Grant, hijo del Capitán Vince Grant, en los teclados, y acompañado de las Musas de los Amos Robotech sobrevivientes, Música y Allegra, quienes se detuvieron de cantar salmos de la época de la Gran Transición, antes de los Amos Robotech. Entre el público, medio inconsciente se encontraba Rem, reciente amor de Lynn Minmei, clon de Zor y co-creador de la segunda Matriz de Protocultura buscada por los Haydonitas, ahora perdida abordo del SDF-3. Su estado de semiconsciencia se lo producía escuchar los viejos salmos de la dulce voz de Lynn Minmei, voz que ganó la Primera Guerra Robotech contra los Zentraedi, junto a la de las Musas, quienes tenían el efecto de apaciguar a los clones creados por los Amos Robotech. Eran en esos momentos que Rem era Zor otra vez. Momentos que venían a su mente imágenes y recuerdos raciales del original Zor, algo que ansiaba y a la vez odiaba, ya que se sentía dos hombres atrapados en un mismo cuerpo, y que permitió recrear la segunda Matriz de Protocultura y alimentar la flota de naves Robotech de los humanos para liberar su mundo de la dominación Invid. Rem ocultaba lo que le producía el escuchar a Minmei y las Musas, pero Minmei sospechaba algo así, y lo callaba por su amor a él.
Subitamente los golpes de edificios demolidos se hicieron más fuertes, y de pronto un gran estruendo, como un estallido, hizo volar una de las paredes cercanas. En breve la polvareda de la destrucción del muro se disipó y reveló un Infiltrador parado en donde se encontraba la pared. Los asistentes al club nocturno pasaron de la petrificación al inmóvil miedo. El Infiltrador comenzó a escudriñar los asistentes al club nocturno, hasta que divisó a Rem entre ellos. El piloto del Infiltrador comunicó su hallazgo directamente al Triunvirato Haydonita de Vowad, Llan y Anad.

- He encontrado al clon de Zor

Vowad respondió con voz metálica.

- ¡Excelente, esto si es como lo habíamos previsto! Captúralo y tráenoslo enseguida.

El soldado Haydonita agrego.

- Hay más. Están también con él la mujer que derrotó a los Zentraedi con su canto y dos Musas de los Amos Robotech.

- Vowad agregó.

- Tráelos también, esto será un golpe para la moral de los humanos y Tiroleanos.

La cabina del Infiltrador se abrió debajo de su estructura, en el pecho, y un Haydonita descendió como flotando vestido con una túnica roja y negra que los cubría por completo, salvo por su Dzentile que brillaba rojo como el fuego. Los presentes, aterrados, en el club nocturno estaban inmovilizados ante la visión del Haydonita. Este se dirigió a la multitud con su característica voz sintetizada y dijo.

- Tu, clon de Zor, y ustedes las féminas del escenario vendrán conmigo.

Refiriéndose a Rem, Minmei, y las Musas, Música y Allegra.
Bowie Grant, quien se encontraba en el escenario corrió y saltó hacia el Haydonita mientras le gritaba.

- ¡No, patético alienígena sintético, no te los llevaras!

Bowie cayó a las piernas de la túnica a modo de tackle, tratando de sostenerlo y aferrarse por allí, pero el Haydonita levitó más allá de su alcance mientras reía con una voz metalizada, viendo como Bowie golpeaba el duro suelo. El Haydonita se dirigió a Bowie Grant.

- El patético eres tú, humano. Esto no lo habías previsto. Tu humanidad no se compara con el poder mecanizado de los Haydonitas. Si tanto te interesan estas personas, sufrirás su mismo castigo y las acompañarás.

El Haydonita mediante el uso de una especie de telekinesis dirigió a sus prisioneros abordo del Infiltrador. Luego se dirigió a los asistentes del club nocturno paralizados por el miedo.

- Que nadie intente nada heroico. ¡Su poder no es comparable al de los Haydonitas!

Tras esto subió a la cabina del Infiltrador y se alejó por el hueco por donde había ingresado. Ya en la calle, la destrucción de la ciudad de Tiresia continuaba, no solo por el daño infligido por los demás Infiltradores, sino por su combate con los Cyclones Robotech. El Haydonita que tenía prisionero a Rem, Minmei, Música, Allegra y Bowie se comunicó con Vowad, Llan y Anad y les dijo.

- Tengo a los prisioneros. Envíen a los cazas para la retirada.

Vowad respondió por los tres.

- Excelente. Ya van en camino.

Los dos escuadrones de Infiltradores fueron recogidos por un grupo de cazas y comenzaron la retirada, junto a las que atacaban la Base Tirol de la Fuerza Expedicionaria Robotech, la cual había quedado en ruinas, salvo por el edificio de oficinas y cuarteles y todas sus pistas de aterrizaje y la mayoría de sus naves espaciales habían sido severamente dañadas o destruidas.
Los cazas se reunieron con la pequeña flota de naves Haydonitas en órbita a Tirol, pero cuando se disponían a salir de ella para realizar un salto hiperespacial detactaron una pequeña nave, no más grande que un satélite artificial, que se dirigía a ellas con solo tres tripulantes.
Uno de los Acorazados Haydonitas abrió uno de sus paneles desplegables y atrajo la pequeña nave a su interior, luego dejaron la órbita de Fantoma e hicieron una Transposición hacia lo desconocido.