Intuición de avería y de que algo más anda mal

— Lana: Stella... ¿Cómo pudiste? ¿Acaso tu amor siempre fue falso? Lo más importante ahora es la familia que dejaste, mi hermano y mi sobrina —lo dijo mientras trataba de incorporarse con el dolor de sus rodillas.

En otro lado de la ciudad, Lola caminaba rápido para poder tomar un autobús, no podía quedarse con la duda y las lágrimas que le nacían de la nada.

— Lola: Espero que Lincoln se encuentre bien, espero que solo sea un mal presentimiento —miraba a ambos lados antes de cruzar la calle.

En casa Lily le dijo a Lucy que al llamar al teléfono de casa de Lincoln estaba fuera de servicio, Lucy le dijo que lo llamó por el celular y no le contestaba.

— Lily: No lo sé, siento que algo malo pasa —le dijo muy asustada por su móvil.

— Lucy: Suspiro, no te miento, me siento igual, pero creo que es mejor ir allá —decía eso mientras caminaba rápido.

— Lily: Está bien, termino lo que hago y voy allá también, nos vemos —dijo eso y cortó la llamada.

Lisa estaba meditando en el anfiteatro anatómico de su universidad, su mente no la dejaba concentrase en abrir esos cuerpos inertes debido a que es hipotético caso que formo en su mente respecto a Lincoln. Decidió cerrarlo, salir de la universidad y darle una visita sorpresa a la familia Loud de su hermano.

— Lisa: Algo no está bien... No es que crea en algún presagio, pero está nevando más intenso de lo usual, dicen que cosas así suelen pasar como señal de algo —lo decía mientras se cubría con su abrigo y una bufanda e iba en dirección a la salida.

Mi padre Lynn y mi madre Rita estaban en su restaurante atendiendo pensando en que sería una magnífica boda la de su hijo con Stella.

Ese día los padres de Stella habían ido a visitar a unos amigos en Hazeltucky.

Lori estaba esperando a Bobby en el aeropuerto, en un momento la rubia mayor creyó haber visto a su cuñada pasar por el lado del embarque, miró y ya no estaba, pensó que solo fue su imaginación.

Leni visitó a la señora Carmichael, conversaron sobre los buenos tiempos, no dejaban de recordar a Miguel y Fiona, los cuales se habían ido a vivir a Hazeltucky, le contó que Fiona está esperando un hijo de Miguel, increíble. En un momento notó por la ventana que la nieve se hacía espesa.

Lynn practicaba con George hockey sobre hielo. En un momento dado ella para de imprevisto haciendo que su novio se cayera. Un escalofrío recorrió su cuerpo.

Luan estaba caminando con Benny, los acompañaban Luna con Sam. Mis hermanas en un momento dado se miran, ese tiempo meteorológico se sentía fuera de lo normal. Benny preguntó con Sam por qué se detuvieron repentinamente, dijeron que no era nada y siguieron caminando.

Charles y Cliffer estaban muy inquietos, las demás mascotas entendieron lo que ellos presentían. Charles comenzó a ladrar a la nada.

— Lana: ¡Taxi! ¡Taxi! ¡Demonios! —gritaba tratando de que alguno pare.

Todavía no había salido de la entrada del lugar, pero faltaba ese trecho de árboles. A lo lejos veía taxis pasar, no me escuchaban en esa distancia.

— Lana: Si esa revelación me duele mucho, no quiero imaginar cómo se lo esté tomando Lincoln, por lo menos Lía no entiende nada, ¡Maldita sea! ¡Maldición! Ya comenzaba a quererte como una hermana Stella, —nuevamente comenzó a llorar— debiste ser fuerte, pero de nada servía, vivirías una mentira —se secó sus lágrimas—. Espero que Lincoln te olvide con el tiempo, espero que llegar a tiempo y evitar que no cometa una locura.

Era su todo, eso es cierto. Fue a la chica que le dijo te amo de la manera más sincera, ni a nosotras, sus hermanas, nos ama como a ella.

Llegué a la calle que da a la pista, sin embargo, no pasó nada, justo en ese momento la nieve comenzó a arreciar. Sinceramente ya no se veía nada. Todo era blanco ante mis ojos.

Lola se puso a escuchar lo que su tiara transmitía en ese instante, solo se escuchaba un llanto levemente.

Sabía que era de Lincoln, sin embargo, quiso indagar más. Su tiara no solo transmitía, su tiara grababa todo, cortesía de Lisa.

— Lola: No... esto debe ser una broma... debe serlo... —su rostro denotaba que se sentía muy sorprendida.

Comenzó a llorar y esta vez ya sabía el motivo de las anteriores y actuales lágrimas.

Lily ya estaba en dirección a tomar el segundo autobús para llegar a la casa de Lincoln. Lucy seguía en el mismo autobús que tomó hace varios minutos.

Mis padres cerraron Lynn's Table temprano, la nevada no dejaba de aumentar en intensidad y dificultaba la visión de las personas y coches. Se dirigieron a casa pensando en que la recepción que habían planeado con los padres de Stella sería muy hermosa.

— Lana: ¡Tengo que llamar a Lola! —dice eso mientras saca su móvil, pero no había señal— ¡Rayos! Ni un maldito taxi, ni un maldito autobús, tendré que ir corriendo.

La distancia entre el faro y la casa de Lincoln no es la gran cosa, sería algo de media hora o un poco más sin transporte.

A lo lejos ve unas luces de un auto, exageraba un poco la luminosidad. Se paró al lado mío, bajo la ventana y me quedé sorprendida.

— Carmichael: ¿Lana? ¿Qué haces aquí? Por la radio están diciendo que esta nevada aumentará más, ¿Esas son heridas en tus rodillas? ¿Quieres que te lleve a casa? —le dijo algo sorprendida y con preocupación.

— Lana: Señora Carmichael, me ha salvado, por favor necesito que me lleve donde mi hermano, yo la guiaré —le dijo mientras subía y se abrochaba el cinturón.

— Carmichael: Debe ser serio por cómo te noto —seguía sorprendida.

— Lana: Es muy urgente, yo la guiaré no se preocupe, aprovechemos que la nevada no aumenta del todo para ir rápido —dijo eso y la señora Carmichael aceleró.

La señora Carmichael me miraba con extrañeza, yo solo no dejaba de estar inquieta en el asiento de copiloto. Me dijo que hace una hora estaba con Leni en su casa y que salió para hacer unas compras.

— Carmichael: Lana, ¿Es algo muy grave? Te lo digo porque te noto muy impaciente —le dijo de manera amigable.

— Lana: Solo le puedo decir que mi hermano ya no se casará y necesito saber si está bien junto a mi sobrina —lo dijo mientras recordaba lo de hace varios minutos —. Doble a la derecha y tome ese desvío —le dijo concentrándose en el camino.

Ya no me dijo nada hasta llegar allá, intuía que Stella lo había dejado debido a que no mencioné para nada a mi cuñada.

Lisa estaba con sus ojos cerrados pensando en varias cosas que eran suposiciones. Se notaba algo angustiada con esa corazonada. Su taxi estaba a casi once calles.

— Lana: Apárquese en esta calle señora Carmichael —le dijo Lana con angustia.

— Carmichael: Lana, Lana, tranquilízate por favor, te voy a acompañar —le dijo con seriedad.

Yo ya había bajado antes de que diga que me acompañaría. Corrí hasta la puerta, la cual estaba abierta.

Entré y vi todo oscuro, caminé tratando de no hacer ruido. Lo primero que hice fue ir a la habitación de mi sobrina.

Solo dormía sonriendo, me acerqué más y noté que su biberón estaba vacío y con signos de haber sido dado a ella hace horas.

Entonces fue cuando decidí pararme frente a la habitación de Lincoln.

Toqué una vez y la puerta se abrió sola, la había dejado junta. Entré y vi a Lincoln durmiendo con las luces apagadas.

La señora Carmichael entró, pero sin querer hizo un ruido fuerte.

Lincoln se despertó lentamente, se notaba que había llorado mucho, se notaba que no tenía fuerzas para levantarse.

— Lincoln: ¿Stella? ¿Eres tú? —lo dijo con dudas.

— Lana: Lincoln... soy Lana —le dijo de manera lenta.

— Lincoln: ¿La has visto? Tuve un sueño algo horrible... es mejor saber si ella está aquí —dijo tratando de despertarse del todo.

— Lana: Lincoln, ¿Estás bien? —se lo preguntó de manera amigable.

— Lincoln: Sí, solo quiero saber si Stella está con Lía, solo quiero saber si ella... no se ha ido —comenzó a llorar nuevamente.

— Lana: Lincoln... —dijo eso y lo abrazó.

— Lincoln: Hermanita, Stella se fue, Stella nos abandonó, Stella nunca fue sincera... YO LA AMO —lo dijo llorando con mucha intensidad.

La señora Carmichael nos vio desde el marco de la puerta sentados abrazados. En ese instante Lisa se encuentra con Lucy en la acera de la casa, ambas se dan una mirada de saber que algo no está bien.

Pero Lola ya había entrado unos segundos antes que ellas se encontraran, sin pensarlo fue donde estaba Lía, pero vio a la señora Carmichael y escuchó un llanto.

Lily salió de manera rápida del autobús, llamaba a Lucy, pero no le contestaba.

— Stella: Es lo mejor para todos, pero sobre todo para mí —lo dijo dando un suspiro al final.

— Hugh: Creo que exageraste —le dijo con seriedad.

— Stella: Es eso o que sufra más —lo dijo pensando por unos momentos en su hija y la amistad que había formado con la fontanera—. Ahora solo me queda vivir sin remordimientos.

Era un vuelo privado, ya lo había arreglado todo el profesor.

No solo dejaba a su familia propia sino también a sus padres y demás familiares.

En la casa de la avenida Franklin 1216, todas mis hermanas y parejas estaban angustiadas, ni Lucy, ni Lola, ni Lisa, ni Lily, ni yo contestaban a sus llamadas.

Lincoln estaba enloqueciendo, decía que iría por Stella, le pedía a Lisa que por favor averigüe a dónde se iba su exnovia, Lisa se negó, todas al enterarse les quedó más que claro no saber más sobre Stella. No valía la pena.

Lo siguiente era hacer que Lincoln entre en razón, pero se nota muy dolido, se notaba que Stella dejó marcas en ese corazón que dejaba roto y desconsolado...