El drenaje de agua y cosas personales
— Lynn Sr: Chicas, chicas, mantengan la calma, no peleen en vano, ahora mismo deben tratar de apoyar a Lincoln, no de darle más problemas, en especial tu Lynn —lo dijo de manera seria.
— Lynn: ¡No es posible que esa perra haya dejado a mi hermano y sobrina para largarse con ese profesor! —lo decía de manera iracunda.
— Lynn Sr: ¡Silencio! Tu madre ahora mismo está conversando con tu hermano, está pasando por algo muy difícil, mantengan la compostura respecto a esa chica —dijo muy molesto con la reacción de su hija deportista.
Horas antes...
Hace horas que las menores fuimos donde Lincoln, Lucy, Lisa y Lily se enteraron allí de lo que pasaba. No lo podían creer, todo ese ruido despertó a la pequeña Lía.
Lily se encargó de atender sus llantos, pero no se calmaba. Lincoln se levantó y le pidió a Lily que le dé a Lía para poder calmarla.
La pequeña se calmó solo un poco porque lloraba nuevamente, Lincoln se pasó horas tratando de que se durmiera.
La señora Carmichael conversó un momento con él, le aconsejó tratar de olvidar y enfocarse en lo que le debe importar más, sin embargo, en ese momento no quería escuchar eso, quería buscar a Stella a como dé lugar.
Le pidió a Lisa que la ubicara con sus contactos o su tecnología, Lisa le dijo que no, que necesitaba pensar en su hija antes que en Stella.
Lincoln le imploró, Lisa podía hacerlo, pero sabíamos que de nada servía encontrarla, ninguna pensó en ser vengativa, solo pensábamos en cómo se tomaría todo esto él y tratar de velar por la pequeña que no sabía nada de nada.
Lincoln se enojó con Lisa, pero la señora Carmichael y yo lo hicimos entrar en razón, solo se sentó en el suelo y siguió llorando de impotencia.
Le dijimos que esta noche la pasaría con nosotras en nuestro hogar. No podíamos dejarlo solo, en estos momentos solo pensaba en volver con Stella.
No quería ir, le rogamos por varios minutos, hasta que se dio cuenta que estaba siendo un poco egoísta, no pensaba en su hija.
Lucy manejó su auto con él, Lía y mis demás hermanas, la señora Carmichael me llevó en su auto nuevamente, pero rumbo a mi casa.
Me despedí de la señora Carmichael, antes de entrar a mi casa, me dijo que no Lincoln está demasiado frágil por no decir destrozado, que en estas situaciones debemos darle tiempo y no descuidar a la bebé, no dejar que él la descuide.
Nos paramos frente a la puerta, sin embargo, no nos dejaron pensar porque nos hicieron entrar en ese momento.
Al contarles un poco de lo sucedido, mamá se llevó a Lincoln a su habitación para hablarle, necesitaba saber que sucedió realmente.
Mientras las mayores nos pidieron que expliquemos lo que sabíamos.
La primera en explotar fue Leni, aunque no lo crean, después Luna, Luan, Lori. Lynn se quedó en silencio por unos minutos.
Me tomó del cuello de mi playera y me dijo que por qué no le di su merecido a esa maldita bruja. Le respondí que no valía la pena, en realidad pensaba en tratar de convencerla, no soy perfecta.
Papá se dio cuenta de ello y le dijo en voz alta que me bajara y se calmara. Lynn me bajó con frustración.
Actualmente...
Todas nos reunimos en la cochera para discutir sin poner nerviosos a nuestros padres y en especial a mi hermanito y sobrina, ella estaba durmiendo en la sala, en los brazos de papá.
Las mascotas nos siguieron, en especial Charles II.
— Lori: Literalmente estoy empezando a querer buscar y golpear a Stella —dijo muy enojada.
— Lucy: Nada ganamos enojándonos... suspiro —decía la chica de cabello negro.
— Luna: Ella se va feliz, dice que al final no lo quiere y lo deja con su hija de ambos, es imposible no enojarse —dijo muy enojada la castaña mayor.
— Luan: Con todo lo revelado, hasta dudo que Lía sea nuestra... —no dijo nada fue interrumpida.
— Lola: Ni siquiera lo pienses payasa, Lía es hija de Lincoln y nuestra sobrina, mejor haz de mimo y quédate en silencio —le dijo con mucho enojo al escuchar ese comentario.
— Leni: Pobre Linky, yo sabía que esa chica no era para Lincoln... ¿Por qué le tiene que pasar eso a él? ¿Ella no parecía una buena chica? —lo dijo muy triste, limpiándose las lágrimas que le brotaban en ese instante.
— Lola: Siendo sincera, desde pequeña yo no confiaba en ella, y en la actualidad solo lo hacía por nuestro hermano —dijo eso con seriedad.
— Lily: Chicas, voy a ver a nuestra sobrina —lo decía porque sabía que iban a terminar peleando entre ellas en vano.
Cuando la menor se fue, el ambiente se puso más tenso, Lynn no me miraba con buenos ojos, con lo que conté.
— Lynn: No puedo creer que la dejaras irse con toda su dentadura, ¡Engañó a tu hermano por años y la dejaste irse como si eso fuera de lo más normal! —estaba muy molesta con la actitud que tomaba la fontanera.
— Leni: Nunca apoyo a Lynn en eso, pero esta vez estaba justificado —lo dijo muy molesta y poniéndose de lado de Lynn.
— Lola: No era lo más sensato, ¿Piensan que con violencia arreglaran las cosas? —dijo parándose frente a Lynn.
— Luna: No, pero dejar que se burle de él yéndose, así como si no hubiera pasado nada —dijo molesta mirando a Lola.
— Lisa: No es lo correcto, eso no arreglará nada, todo está hecho, debemos apoyar a nuestra unidad fraternal masc... —no pudo terminar de hablar porque Lynn la tomó del cuello.
— Lynn: ¡No necesitamos tus palabras técnicas ahora! Además, puedes saber dónde está Stella, quiero arreglar las cosas a mi manera —le dijo con una mirada de furia.
— Lana: Suéltala ahora —lo dijo con un gran enojo.
— Lucy: Se supone que son las mayores, se supone que son las más maduras —dijo con su tono sombrío.
— Lori: ¡Lynn! ¡Ya basta! —dijo Lori imponiendo su autoridad de hermana mayor.
Lynn soltó a Lisa, mi hermana estaba un poco actúa de manera sobre protectora Leni, Lynn y Luna.
Lori estaba pensando mucho en todo lo acontecido en estas horas. Luan solo suspiraba por este momento.
— Lynn: Debería golpearte mejor a ti Lana, me estoy dando cuenta que no le hiciste nada a Stella porque te hiciste muy cercana a ella, no le hiciste nada porque era tu amiga —le dijo parándose frente a ella.
— Lana: Yo también fui engañada, ¿Lo sabías? Pero eso poco importa porque ahora solo debemos apoyar a Lincoln, así debe actuar alguien madura —lo dijo acercando su rostro a la deportista.
— Lynn: Pero no una hermana —lo dijo acercando más su rostro al de ella.
La tensión se podía sentir, Lori y Luna estaban preparadas para actuar, se dieron cuenta que los puños de las dos estaban temblando.
En la habitación de mis padres Lincoln escuchaba mamá en sus brazos. Rita en el fondo sufría igual que su hijo, Stella había ocultado su verdadero yo muy bien.
— Rita: ¡Ay Lincoln! Ella debe desaparecer de tu pensamiento —le dijo acariciándole su espalda.
— Lincoln: Pero mamá, ella siempre estará en mí, ella me dio mucho amor, su recuerdo de ella siempre estará en Lía, mi bebé es el fruto de los dos, cuando ese amor no se había quitado su disfraz de lobo —lo dijo muy triste.
— Rita: Lía no es Stella, es hija de ella, aunque se haya ido, pero en estos momentos más que hija de los dos, es tu motivo para superar todo lo que pasa en estos momentos —le dijo limpiándose sus lágrimas.
— Lincoln: Madre, no pienses que dejaré de lado a Lía, pero no me pidas que pueda olvidar del día a la mañana todo lo que pasé con Stella, duele mucho saber que fui un obstáculo en su vida —lo dijo abrazando más fuerte a su madre.
— Rita: Tú no eres nada de eso, ella debió ser sincera, ella sola colocaba el óbice, tú hija y tu amor fue lo mejor que te y le pasó en su vida, aunque ella te haya dicho eso, sabe que no es cierto, se va solo por egoísta —tomándolo de los hombros y mirándolo a la cara—. Prométeme que serás fuerte, prométeme que tu hija será primero en todo, no es obligación es amor y responsabilidad, eso no entendió ella —no soportando guardar lágrimas—, no es el fin del mundo hijo.
Lincoln la abrazó muy fuerte de nuevo. Papá estaba detrás de la puerta, estaba pensando en como se sentirá que te dejen como si fueras la nada, como si todo el amor dado no valiera algo.
Papá realmente tenía que hablar a solas con él, tenía que darle su charla padre e hijo, debía darle el apoyo necesario, el hecho que Lincoln sea adulto no quiere decir que sabe todo.
En tanto Lynn y yo habíamos salido de la cochera, en realidad salí primero, no quería problemas con ella, pero fue detrás mío.
— Lynn: ¡Claro! ¡Lárgate como tu amiguita Stella! ¡Ya veo por qué eran tan cercanas estos últimos meses! —le dijo en voz alta tratando de provocarla.
— Lana: Cierra la boca Lynn, no sabes nada, Lincoln y Lía son los más importantes ahora —se dirigía a la casa.
— Lynn: Algo me dice que tú sabias todo, por eso no le hiciste nada cuando te encontraste con ella —estaba enojada creyendo cosas erróneas.
— Lana: ¡Cállate! Solo mantente callada, no soy alguien impulsiva, prefiero tratar hablando —dijo mientras caminaba.
— Lynn: Stella se burló en el rostro de Lincoln y de todos, abandonó a su hija eso no le voy a perdonar, pero tú... eres su amiga por eso... —no dijo nada más porque la mecánica le dio un golpe en su rostro.
— Lana: ¡Debes aprender a cerrar la maldita boca! ¡Stella se fue! ¡Eso ya no importa! ¡Lo important... —no la dejó hablar porque le acertó un golpe en el rostro también.
Lori y Luna se tardaron en reaccionar, junto con las demás trataron de detenernos. Fue en Vano.
Aparté a mis hermanas menores y Lucy con una fuerza que nadie de ellas conocía, Lynn las apartó bruscamente a las mayores. Todas ellas se quedaron adoloridas.
Ninguna dudo en dar un golpe en el estómago, rostro, brazos, piernas, todo.
Me arrinconó contra la puerta de la cochera, pero a pesar que ella es deportista, le soporté todos sus golpes. Definitivamente esto no iba a quedar ahí.
En un momento dado la derribé al suelo y allí comenzamos a darnos con alma en nuestros rostros.
Yo estaba con enojo porque Lynn es muy impulsiva y por recordar a Hugh abrazando a Stella, ella porque cree que permití que Stella se fuera tranquila como si lo que hubiera hecho fuera algo que no es malo.
En ese momento Lily, papá, y mamá salen por el alboroto y se dan cuenta de lo que pasaba.
Lincoln estaba con su hija en brazos pensando en muchas cosas, seguía pensando en Stella, estaba con la idea de que esto solo era otro mal sueño.
Papá y mamá nos separaron, no podían creer en lo que sus ojos veían.
Mamá justo presenció cuando estaba sobre Lynn dándole varios golpes.
— Rita: ¿Qué les pasa? ¿Qué sucede Lana? —lo dijo muy horrorizada y con Lynn en sus brazos.
— Lynn Sr: Lynn te dije que te calmaras, Lana no le hubieses seguido su provocación —estaba enojado con sus dos hijas.
— Lynn: Madre, no entiendo cómo pudo dejar que se fuera bien, Stella tiene que pagar —dijo muy enojada escupiendo sangre y con varios golpes en su rostro.
— Lana: Ya no soporté su actitud prepotente, no puede amenazarnos a mí y a Lisa solo por no querer saber más de esa mujer —lo dijo con mucha tristeza, escupiendo sangre y con un moretón formándose en su rostro.
Nos habían tomado con mucha fuerza, no podía moverme, después de todo son nuestros padres, saben como calmar a sus hijos.
— Lynn: No intentes pelear conmigo de nuevo, tienes suerte que papá y mamá llegaran —lo dijo con mucha altanería y amenaza.
— Lana: Tú te ejercitarás, subirás montañas con bicicleta, correrás kilómetros de carreteras, practicaras varios deportes, pero yo retiro neumáticos, saco tuercas oxidadas por más de veinte años junto con cañerías que parecen haberse pegado a las construcciones, te lo advierto, no soy una debilucha —se lo dijo con un enojo que sacaba de lo más profundo de ella.
Las chicas se levantaban lentamente del suelo, no pensaron que dos de nosotras podíamos causar tantos estragos en unos instantes.
Lincoln no salió de su habitación, esa noche para nada, solo jugaba con su hija, pero comenzaba a fijarse bien los rasgos de su hija, la duda ya estaba sembrada en él, no podía negar que eso lo está matando por dentro...
