Capítulo 31

"Después de nuestro increíble escape de Haydon IV, nuestro viaje por el Hiperespacio nunca nos pareció más maravilloso. La moral no estaba alta por las noticias recibidas, pero el descanso en el trayecto nos fue reparador"

Extracto de la bitácora del Capitán Vince Grant. SDFC-8 UES Ark Angel.

La Fortaleza Colonial Dimensional Sombra Ocho UES Ark Angel, comandada por el Capitán Vince S. Grant ejecutó una Transposición en fuga del Transfigurado planeta Haydon IV con destino Tirol.
En el puente de la nave se reunió la Princesa Invid Ariel con su amante Humano Scott Bernard. Al encontrarse se fusionaron en un fogoso beso.
Scott Bernard le dijo.

- Que bueno verte de nuevo, Ariel. Estaba preocupado por ti.

- Yo también estaba preocupada por ti, Scott. Que bueno que estes de regreso. Te amo Scott.

Le expresó sinceramente Ariel.

- Yo también, Ariel.

Concluyo Scott Bernard.
El Almirante Aldershot miró curioso a la extraña Ariel, vestida con su catsuit azul y naranja con su profundo escote y se preguntó quien era, pero no hizo ninguna pregunta ya que el Capitán Grant se dirigió a ella y le preguntó.

- ¿Alguna novedad en nuestra ausencia, Ariel?

- Solo un par de Hijos de la Sombra buscando Baterías de Protocultura.

Respondió Ariel.

- ¿Baterías de Protocultura? ¿Para qué querrían los Haydonitas Baterías de Protocultura?

Preguntó extrañado el Capitán Grant.

- No lo sé, Capitán.

Respondió sinceramente Ariel. Janice intervino.

- Eso puedo responderlo yo. Las Baterías de Protocultura fueron para reactivar los signos vitales de los Ancianos Robotech, quienes tienen un trato con Haydon. Tengo más cosas que considero importante contarle, Capitán.

- ¡No solo Haydon existe, si no los Ancianos Robotech están vivos y tienen un pacto con el!

Exclamo fuera de sí el Capitán Grant. Luego agregó.

- Supongo, Janice, que tienes mucho que contarme, pero espera a llegar a Tirol, para poder evaluar la situación.

Janice le repondió, como si suspirase.

- Está bien, Capitán. Como usted diga.

Tenían unas largas horas por delante en viaje por el Hiperespacio hacia Tirol y el Capitán Grant pensaba en que la tripulación descansase en el trayecto después de la contienda en Haydon IV.
El Capitán Grant le pidió a su Oficial de Comunicaciones que lo comunicara con Base Tirol, que a pesar de ser destruida, el edificio del Cuartel General de la Fuerza Expedicionaria Robotech había sobrevivido. El Teniente Mason, Oficial de Comunicaciones del UES Ark Angel estableció la comunicación con la Base Tirol y la puso en una enorme Pantalla de Rayos Proyectores a la vista del Capitán Grant. En ella apareció el Almirante Raul Forsythe, con sus cabellos blancos bien peinados, este reconoció al Capitán Grant y dijo.

- ¡Capitán Grant! ¡Está vivo! ¡Que bueno volver a verlo! ¡Creimos que su nave había sido destruida, la listamos como desaparecida! ¿Alguna noticia del SDF-3 y el Almirante Hunter?

Vince Grant, aun vestido con su Armadura Personal CVR-3M, le hizo la venia al Almirante Forsythe y le respondió.

- Almirante Forsythe. Es bueno volver a verlo también. Estuvimos desaparecidos por casi dos semanas porque estuvimos casi ininterrumpidamente en combate con Acorazados y Cruceros Pesados Haydonitas. Luego fuimos capturados por el planeta Haydon IV hasta que pudimos huir. Lamento informarle que no tengo aun noticias del Almirante Hunter y el SDF-3. Pero tengo alguien quien quiere hablar con usted.

Vince Grant cedió su lugar al Almirante Aldershot y este se dirigió al Almirante Forsythe.

- Hola Raul. ¿Cómo van las cosas sin mí?

- ¡Nigel! ¡Te creíamos muerto! ¡Dábamos por seguro que el Jutland había impactado en la superficie de Haydon IV!

Expresó sorprendido el Almirante Forsythe.

- Si, tienes razón. El Jutland impactó en la superficie de ese endiablado planeta y fue destruido. Mi vida fue salvada por Cabell, quien a último momento me arrastró a una cápsula de escape de la nave. Luego fui rescatado de los Haydonitas por las fuerzas del Capitán Grant. Algunos otros tripulantes del Jutland sobrevivieron también.

Relató el Almirante Aldershot. El Almirante Forsythe le respondió.

- Es bueno saber que tú y Cabell hayan sobrevivido a la destrucción del Jutland y que fueran rescatados de los Haydonitas por el Capitán Grant. Yo en cambio siento comunicarte que tuvimos un enfrentamiento con Haydon IV en Tirol y la Base de Rilac resultó destruida, conjuntamente con sus naves. De alrededor de 200 naves que teníamos nos quedaron unas 50.

El Almirante Aldershot apretó sus mandíbulas poniendo serio su rostro, pero no demostró enojo. El tono de su voz siguió siendo normal.

- Estamos dirigiéndonos a Tirol para formular contigo una estrategia para lidiar con Haydon IV. Y dime: ¿Cómo está Dennis?

Preguntó el Almirante.

- Lamento comunicarte que el Coronel Maistroff murió tratando de atacar un Acorazado Haydonita, creyendo que es lo que tú harías, apenado por tu muerte.

Le dijo el Almirante Forsythe al Almirante Aldershot omitiendo el momento de locura de Maistroff de tomar la nave por la fuerza y desobedecer órdenes.

- Pobre Dennis, siempre fiel…

Expreso apenado el Almirante Aldershot. Raul Forsythe continuó.

- Debido a nuestra derrota y aniquilación de la flota decidí acudir por refuerzos a la Tierra, con el General Reinhardt.

Al Almirante Forsythe se unió el Teniente General Gunther Reinhardt en la imagen semitransparente de la pantalla y se dirigió al Almirante Aldershot y al Capitán Grant, vestido con su uniforme de combate en lugar de su típico uniforme negro.

- Almirante, Capitán, es bueno saber de ustedes. He tomado el mando de las fuerzas restantes de la Fuerza Expedicionaria Robotech, cedidas por el Almirante Forsythe. Espero esto no le moleste Almirante Aldershot, pero en Adelante yo dirigiré las fuerzas Robotech. Tendremos una reunión informativa cuando lleguen a Tirol para intercambiar información e ideas para lidiar con las fuerzas Haydonitas.

Por supuesto que al Almirante Aldershot le molestó que tomaran su puesto, "Pero el idiota de Forsythe le había cedido el mando", pensaba Aldershot, sin embargo el Almirante Aldershot dijo.

- Para nada, General Reinhardt. Espero verlo en Tirol.

- General Reinhardt, nos veremos en unas horas en Tirol, Señor.

Culminó la conversación el Capitán Vince Grant, mientras hacía un saludo de despedida, cerrando la comunicación.
Luego el Capitán Grant ordenó que todo el personal no esencial para tripular la nave se retirara a descansar unas horas hasta la llegada a Tirol.
Ariel y Scott Bernard se retiraron a sus cuarteles comunes, al igual que Rem, quien compartía uno con Lynn Minmei. Cabell iría a un cuartel personal privado, mientras que el Almirante Aldershot tomaría uno asignado a los oficiales, amplio, con varias dependencias como el del Capitán Grant. La tripulación del puente siguió en sus puestos hasta el cambio de turno y Louie Nichols siguió en su puesto, junto a Janice, quien no necesitaba descansar.
Esto llamó la atención del Capitán Grant, quien se dirigió a Louie Nichols.

- Louie, la orden de ir a descansar era para tí también.

- Si, Capitán. Permaneceré en mi puesto unos momentos más. Quiero asegurarme que todo vaya bien con la nave. Despues me retiraré.

- Como quieras, Louie.

Le contestó el Capitán Grant, quien fue a quitarse la Armadura Personal CVR-3M que aun vestía, quedándose en su uniforme de combate y se dirigió a la Sección de Enfermería a ver como estaba su esposa, Jean Grant.
En los hangares del Ark Angel, la Teniente Comandante Maia Sterling y el Teniente Marcus Rush se dirigían a sus cuarteles a descansar. Al pasar por una máquina expendedora de Proto Cola, Maia Sterling empujó a Marcus Rush a un costado de la máquina y la pared. Marcus Rush, sorprendido, le dijo a Maia.

- ¡¿Qué sucede, Maia?!

- ¡Esto!

Le respondió Maia Sterling, mientras besaba a Marcus en su boca con gran pasión ocultos en el rincón.
El beso duró algunos minutos, y para Marcus Rush se sentía que estaba en el cielo.
Maia Sterling separó sus labios de los de Marcus Rush y le dijo.

- Esto es por preocuparte tanto por mí, allí en Haydon IV. Pero debemos mantener esto en secreto, al menos por ahora. No se ve bien que un oficial superior se relacione con un subordinado.

- Lo sé, Maia. Te amo y me gustaría que Alex nos hubiese llegado a ver juntos.

- Yo también lo sé. Yo también te amo, Marcus.

La Sección de Enfermería era un caos. La mayoría de las camas comunes se encontraban ocupadas por los heridos que habían sido evacuados al ser atrapados por Haydon IV con su gran fuerza gravitatoria que inmovilizó al UES Ark Angel y también por las fuerzas que dieron batalla en las calles de Glike junto al Capitán Grant. Había habitaciones privadas para los oficiales, pero Vince Grant no sabía si estaban ocupadas. Una docena de Técnicos de Emergencia Médica danzaban apresuradamente atendiendo los múltiples heridos. Vince Grant se detuvo algo confundido ante tal movimiento hasta que vio a su esposa, ya cambiada con su uniforme de Doctora. Vince Grant avanzó hacia ella y le dijo casualmente.

- Hola, Jean. ¿Todo bien por aquí?

- Todo lo bien que se puede estar. El número de heridos se ha multiplicado desde nuestro paseo por ese abominable planeta Haydon IV.

Le respondió seriamente Jean.

- Cuando lleguemos a Tirol veremos de transferirlos allí, para que tengan una mejor atención médica. ¿Qué tal Bowie?

Preguntó el Capitán Grant.

- Bowie esta bien. Le dije que tomaran una habitación de oficiales, para él, Música y Allegra, porque las pobres chicas no querían separarse, estaban aterradas.

Le respondió Jean Grant.

- Por mí está bien. Me dirijo a nuestros cuarteles y quería asegurarme que tú vayas también. Necesitas descansar.

- Yo iré después, cuando haya revisado algunos pacientes más. Deje esa horrible Armadura que me diste en nuestra habitación.

Dijo seriamente Jean Grant. Vince no queriendo discutir con ella le dijo.

- De acuerdo. Estaré esperándote, Jean.

Dijo el Capitán Grant antes de retirarse de la Sección de Enfermería. Luego tomó un vehículo APC que lo acercase a sus cuarteles. Entró en ellos. Se desvistió, se acostó y se durmió casi en el acto, sin poder esperar a su esposa, Jean.