Capítulo 32

"¡Janice es increíble! ¡Jamas hubiera pensado que sus bancos de memoria podrían almacenar tanta información obtenida en su conexión con la Consciencia!"

Comentario atribuido al Dr. Louis Nichols a los científicos Robotech reunidos con el General Reinhardt.

El SDFC-8 UES Ark Angel demoró aproximadamente unas nueve horas de viaje Hiperespacial en alcanzar Tirol.
Una vez en órbita a esta luna del gigante Fantoma sobre las ruinas de la Base Tirol, el Capitán Vince Grant de nuevo en su uniforme blanco, de saco cruzado y cuatro galones dorados, camisa violeta con cierres amarillos y botas hasta la rodilla ordenó comunicarse con los Cuarteles Generales de la Fuerza Expedicionaria Robotech en la destruida Base Tirol.
Los Cuarteles Generales de la Fuerza Expedicionaria Robotech dieron luz verde al Ark Angel de descender a las pistas de aterrizaje de la destrozada Base Tirol y tocar tierra donde pudiera.
La nave atravesó la atmósfera de Tirol y cercano al suelo encendió sus Sistemas Antigravedad que suavemente posaron la Fortaleza Espacial en donde la destrozada pista permitió hacerlo, conjuntamente con las 52 naves sobrevivientes que comprendían la flota de la Fuerza Expedicionaria Robotech que estaban atracadas en total desorganización en los restos de la Base Tirol. Entre ellas destacaba por su tamaño, aunque menor que el Ark Angel, el SDF-4 Liberator.
Una vez tocado el suelo, el Capitán Vince Grant ordenó que vehículos APC trasladasen los heridos y prisioneros de Haydon IV a las instalaciones del Cuartel General, también ordenó separar vehículos APC para trasladar al el Almirante Aldershot, el Dr. Nichols, Janice, Ariel, Scott Bernard, Cabell, Rem y él a el edificio de los Cuarteles Generales de la Fuerza Expedicionaria Robotech.
Una vez allí se dirigieron a la oficina del General Gunther Reinhardt que allí tenia en el edificio, y allí lo encontraron junto al Almirante Forsythe en plena comunicación con Bela, la Madre de las Praxianas en Nuevo Praxis. Bela relataba.

- …me pareció apropiado informarle, General, que Nuevo Praxis recibió, después de milenios de no hacerlo, la visita de su Primera Madre Haydon, pidiendo a las guerreras Praxianas que realizaran una cosecha de Flores de la Vida sin madurar a cambio de restablecer el perdido Whaashi, el dispositivo que nos regaló milenios atrás que nos permite reproducirnos y traer a la vida nuevas hermanas, reemplazando el aparato de clonación dado a nosotras por los Tiroleanos después de la destrucción de nuestro planeta original, Praxis.

- ¿Flores de la Vida sin madurar? ¡Protocultura!

Exclamo el General Reinhardt. Bela continuó su relato.

- Si, General. Las Flores de la Vida sin madurar son la base necesaria para producir Protocultura. Casi hubo un enfrentamiento entre mis hermanas por entregar tan precioso recurso, ya que el Whaashi es algo tan importante para nosotras. Por lo cual yo misma me reprimí de comenzar un enfrentamiento entre mis propias hermanas, y Haydon se llevó las Flores de la Vida.

- ¿No vieron el planeta de los Haydonitas en su sistema planetario? ¿Haydon se presentó solo?

Preguntó el General Reinhardt.

- No, General. Haydon se presentó sola, volando por los cielos de Nuevo Praxis. En ningún momento vimos su planeta. Aprovecho para solidarizarme con el pueblo de Tirol y los Humanos por el ataque de los Haydonitas a Tirol. Me gustaría ofrecerle nuestras naves de batalla, pero son tan pocas que sería un desperdicio hacerlo, si las necesitamos para defendernos. Lo siento, General.

Dijo sinceramente Bela. El General Reinhardt contestó.

- Aprecio su comunicación y su preocupación.

- No tiene que hacerlo, General. Recordamos lo que su pueblo hizo por nosotras. Mis saludos, General.

- Mis saludos también para usted, Bela.

Ambos cortaron la comunicación y Bela desapareció de la amplia pantalla.
El despacho del General Reinhardt era más espartano y funcional que el barroco del Almirante Aldershot, pero, salvo el propio Almirante Aldershot lo notó. Solo destacaba una fotografía enmarcada de Gunther Reinhardt con su padre, el Coronel Adam Reinhardt, muerto en la batalla contra los Invid en la Campaña de los Centinelas.
Finalizada la comunicación entre Bela y el General Reinhardt, ansioso y sin saludarse el Capitán Vince Grant se dirigió al General Reinhardt.

- General, el planeta Haydon IV, o lo que le queda de planeta estaba aproximadamente a tres años luz del planeta Nuevo Praxis. Y digo lo que queda del planeta, es que ya no tiene forma de tal, si no la de un Battloid de tamaño planetario.

- Es bueno verte de nuevo, Vince. Suponíamos que Haydon IV podía dirigirse a Nuevo Praxis por su firma de Transposición. En cuanto a su "nueva" forma, el Almirante Forsythe ya me puso al tanto de eso. Pero discutiremos todo eso en cuanto se hagan los arreglos para una reunión informativa en una de las salas del Consejo Expedicionario.

Le respondió el General Reinhardt.
Los preparativos para la reunión en una de las salas de reuniones del Consejo Expedicionario se hicieron contra reloj, cada minuto contaba ya que no se sabía cual sería la próxima acción de los Haydonitas o el destino del SDF-3.
El General Reinhardt no volvió a convocar al Consejo Expedicionario, porque entendía que el Consejo ya había tomado una decisión al respecto, aprobando la flota de 25 naves del Almirante Aldershot enviada a Haydon IV con la posibilidad de un enfrentamiento bélico.
La sala elegida del Consejo Expedicionario era amplia con una gran mesa en forma de herradura, donde se sentarían militares y científicos Robotech que tuvieran piezas de información de lo sucedido y discusiones de como proceder a partir de allí. Otros militares y científicos seguirían la reunión sentados en la sala o a través de la transmisión de la misma.
La mesa en forma de herradura, se llenó con el General Gunther Reinhardt en la cabecera de la mesa, donde se formaba la "U" de la herradura. A cada costado los Almirantes Nigel Aldershot y Raul Forsythe, y en el resto de los lugares, el Capitán Vince Grant, los científicos Tiroleanos Rem y Cabell, los científicos Humanos Harry Penn, Louie Nichols, Miles Cochrane, el Capitán John Jefferson a pedido del Dr. Harry Penn por ser un Capitán de la Fuerza Expedicionaria y un científico Robotech, la androide Janice y la Princesa Invid Ariel, junto al Teniente Comandante Scott Bernard, quien le hacía compañía a su pedido porque se sentía temerosa e incomoda frente a la mayoría de personas que desconocía.
El General Reinhardt era un hombre duro, como el Almirante Aldershot, pero sin su cinismo y ego. El General en cambio, era respetado por todos los hombres y mujeres bajo su mando. Aldershot no. Existía una leyenda urbana de que el General Reihardt conocía todas las tropas bajo su mando por su nombre, tal como se decía de Napoleon Bonaparte. También se decía lo mismo del Almirante Rick Hunter, al menos eso había escuchado Scott Bernard.
El General Reinhardt, consciente de esos rumores que se decían de él, comenzó a hablar.

- Creo que conozco a todos los sentados aquí. Pero pasaré a nombrarlos para aquellos que no se conozcan. Soy el General Gunther Reinhardt, Comandante en Jefe de la Fuerza Expedicionaria Robotech. A mi derecha se encuentra el Almirante Nigel Aldershot, líder de la flota de 25 naves que fue a mediar con las fuerzas Haydonitas, tras su ataque y destrucción de la Base Tirol. Creido muerto y rescatado de Haydon IV por las fuerzas del Capitán Vince Grant de la nave UES Ark Angel. A su lado la androide Janice, asistente del Dr. Lang y ahora perteneciente a la tripulación del Ark Angel. Junto a ella la Princesa Invid Ariel…

- ¡Que! ¡Un Invid entre nosotros!

Interrumpió el Almirante Aldershot iracundo y poniéndose de pie, señalando con un dedo índice acusatorio a Ariel. Esta se refugió temerosa en los brazos de Scott Bernard a su lado.
El General Reinhardt no miró al Almirante Aldershot y manteniendo la compostura, solo afirmando un poco su voz, le dijo.

- Cálmese y síentese, Almirante Aldershot. Ariel nos ha sido de gran utilidad, y los Invid son enemigos de los Haydonitas.

- ¡Yo doy fe de eso! Ella con sus poderes Invid nos advirtió del ataque Haydonita a la Estación Espacial Libertad, y luego nos ayudó a evacuar el personal de la Estación hacía el Ark Angel.

Expresó el Capitán Vince Grant en defensa de Ariel.
El Almirante Aldershot se sentó con rabia sin decir nada más. El General Reinhardt continuó.

- Al lado de Ariel se encuentra el Teniente Comandante Scott Bernard, perteneciente a la ofensiva contra los Invid del Escuadrón 21° de la División Marte, tras su derrota lideró un grupo de rebeldes hacia Punto Reflex, donde pudo penetrar sus defensas y tuvo contacto con la Regess Invid, gracias a Ariel. Al lado de él, se encuentra el renombrado científico Tiroleano Cabell y a su lado su pupilo, el clon de Zor, Rem. Mis disculpas, Rem, por presentarte como un clon de Zor, pero para que se entienda que eres una eminencia en Robotecnología. Rem fue raptado por los Haydonitas en el ataque de la Base Tirol.

El General Reinhardt hizo una pausa en su presentación y luego continuó.

- A mi izquierda se encuentra el Almirante Raul Forsythe, Ex-Capitán del SDF-3 durante la ausencia de la Almirante Hayes-Hunter en la Campaña de los Centinelas, y Comandante de la flota enviada a Haydon IV, cuando el Almirante Aldershot se creía muerto. Al lado del Almirante Forsythe se encuentra el Capitán Vince Grant, Comandante del UES Ark Angel enviado a buscar el desaparecido SDF-3 y la Matriz de Protocultura. A su lado su Ingeniero Robotech, el Dr. Louie Nichols. Seguido por el Dr. Harry Penn, eminente científico Robotech asignado como Jefe de Ingenieros del UES Argo. A su lado el Capitán John Jefferson, Ingeniero Robotech convertido en Capitán de la Fuerza Expedicionaria Robotech al mando del UES Argo. Por último el Dr. Miles Cochrane, otra eminencia de la ciencia Robotech, asignado a la destruida Estación Espacial Libertad y actualización de las naves a Tecnología Sombra. Una vez introducidos todos los presentes, podemos comenzar a intercambiar información.

Concluyó el General Reinhardt.
El Capitán Vince Grant tomo la palabra y dijo.

- Si me permite, General, me gustaría comenzar yo.

- Adelante, Vince. Tienes la palabra.

- Gracias, General. Hace aproximadamente dos meses comencé la búsqueda del desaparecido Almirante Hunter y su Fortaleza Espacial, el SDF-3, abordo del SDFC-8 UES Ark Angel. Todo comenzó en el Sector Omicrón, donde lo vi por primera vez, previo a la invasión a Punto Reflex en la Tierra por las fuerzas del General Reinhardt. Allí encontré al SDF-3, con sus sistemas de propulsión, armamento y comunicaciones dañados, producto de la prueba de uno de los misiles Neutrón-S, basados en tecnología Haydonita que creó con la detonación un enorme agujero negro. El Almirante Hunter quería que advirtiera a las fuerzas de la Tierra sobre el uso de estas armas contra los Invid y llevase a la Tierra la nave científica UES Deukalion, dañada también en la detonación, porque contenía información sobre la capacidad destructiva de un misil Neutrón-S. Atracado el Deukalion a mi nave, el UES Icarus, traté de llevarme con la burbuja creada por la Transposición al SDF-3, pero un ataque de naves desconocidas, que luego sabríamos que eran Haydonitas, o como los llaman los Invid, "los Hijos de la Sombra".

Ariel intervino, interrumpiendo al Capitán Grant y llamando la atención de todos los reunidos en la mesa.

- Si, mi Madre, la Regess, reconoció la tecnología y esas armas como los utilizados por los Hijos de la Sombra, que destruyeron nuestro primer planeta hogar, en la tecnología empleada por los Humanos en el ataque a Punto Reflex. Por eso decidió consumir toda la Protocultura del planeta y reunir todos sus hijos y abandonar la Tierra a otro plano de existencia, destruyendo los lamados misiles Neutrón-S, como regalo a mi, que me quedaría en la Tierra.

Ariel omitió mencionar su hermana con forma Humana, como ella, que también permaneció en la Tierra, la Princesa Invid Sera, enamorada del ex-soldado y miembro de la resistencia conocido como Lancer.
La palabra fue tomada por el General Reinhardt.

- Si, los misiles Neutrón-S fueron afortunadamente destruidos por el abandono del planeta Tierra por los Invid en una especie de Ave Fenix de energía pura. La trampa Haydonita era perfecta. Si hacíamos detonar la cantidad de misiles que llevábamos con la flota no quedarían ni la Tierra, ni la flota, ni nada. Puedes continuar, Vince.

El Capitán Vince Grant continuó su relato.

- Gracias, Señor. Como decía, regresamos al Sector Omicrón donde había quedado varado el SDF-3, pero no lo encontramos allí. No había rastros de su destrucción o firmas de Transposición del mismo. Por lo cual seguimos una firma de Transposición desconocida perteneciente al arribo de una de las naves Haydonitas. Esta nos llevó a una región distante del espacio, pero allí hace aproximadamente dos semanas entramos en combate con Acorazados y Cruceros Pesados Haydonitas. Debido a esto, como los Haydonitas bloquean e interceptan las comunicaciones no pudimos comunicarnos con la flota para avisarles o pedir refuerzos.

El Dr. Nichols interrumpió al Capitán Grant y acotó.

- Las únicas comunicaciones que los Haydonitas no bloquean son las de baja frecuencia de amplitud modulada, que utilizamos para comunicarnos con nuestros Veritechs.

- Si, eso descubrimos leyendo sus notas del UES Icarus, Dr. Nichols.

Dijo el Dr. Harry Penn, al tiempo que sonreía y hacía un gesto complice al Capitán John Jefferson.
Cabell agregó, sonriendo también.

- Si, muchacho. También en esas notas aprendimos la "Maniobra Nichols" para contrarrestar la fuerza de gravedad del agujero negro del Sector Omicrón.

Louie Nichols no dijo nada pero en un ataque de modestia, rara en él, sus mejillas se sonrojaron frente a las palabras elogiosas de dos eminencias científicas Robotech, como Cabell y el Dr. Harry Penn.
El Capitán Vince Grant continuó su relato.

- Como dije, tras dos semanas de casi continuo combate con naves Haydonitas, fuimos atrapados por las defensas planetarias de Haydon IV, que parecía poder movilizarse por el espacio. Estas defensas planetarias nos atraparon con poderosas fuerzas electromagnéticas que nos atraían a la superficie del planeta sin poder liberarnos con la fuerza de nuestros Propulsores Réflex, ni sistemas antigravedad. La "Maniobra Nichols" tampoco nos serviría ya que realizar una Transposición tan cerca de la superficie del planeta podría tener resultados inesperados. Por lo cual dejé de resistirme, ordené apagar los propulsores y el Sistema Antigravedad e hicimos un descenso suave sobre la superficie, en los límites de una transformada ciudad de Glike. La ciudad había sido modificada, sus edificios fueron empotrados en la superficie del planeta, en lo que supongo era estar en contacto con los sistemas subterráneos del planeta artificial, o facilitar su movilidad por el espacio. Solo quedaban las terrazas de los edificios apenas sobresaliendo por encima de sus calles. Temiendo ser capturado, y aun desconociendo los prisioneros tomados en el ataque a Base Tirol y los sobrevivientes del UES Jutland, mi hijo Bowie, las Musas clon, Lynn Minmei, Rem, Cabell y el Almirante Aldershot entre otros, tomé la decisión de abandonar la nave en Cyclones y perdernos en las calles de Glike aprovechando la confusión que provocaríamos, dejando abordo escondida a Ariel por si los Haydonitas la abordaban. Al abandonar la nave ordené a Janice y al Dr. Nichols encontrar y hackear la Consciencia, la Inteligencia Artificial que controla Haydon IV, para deshabilitar las defensas planetarias y poder escapar con nuestra nave, el Ark Angel. Janice ya había hecho esto con anterioridad, en la Campaña de los Centinelas, lo cual nos permitió poder derrotar a los Invid en ese planeta, liberándolo.
Janice cumplió su objetivo de deshabilitar las defensas del planeta y obtuvo mucha información de la Consciencia, que compartirá con nosotros, entre ella que los Haydonitas tenían prisioneros que debían ser rescatados, como mi hijo Bowie, las Musas sobrevivientes de los Maestros de la Robotecnia, Lynn Minmei, Rem, Cabell, el Almirante Aldershot, otros tripulantes del UES Jutland que se estrelló en el planeta y varios prisioneros de otras razas alienígenas. Procedimos con el rescate y escapamos en el Ark Angel. Al acerlo vimos que la forma del planeta había cambiado, no sé con que propósito, pero de una forma esférica típica de un planeta, ahora tenía la forma de un Battloid, o robot, ¡del mismo tamaño del planeta! Su transformación debío ser el terremoto que sentimos los que estábamos en su superficie. Y luego pudimos Transpositarnos a Tirol.

Habiendo terminado su relato el Capitán Grant, Ariel interrumpió.

- Cuando el Capitán Grant me dejó oculta abordo de la nave y él con el resto de la tripulación salieron en Cyclones a combatir los Hijos de la Sombra, descubrí un par de ellos introducirse en la nave y llevarse dos contenedores de Baterías de Protocultura, y no puedo saber con que propósito, ¡ya que los Hijos de la Sombra odian las razas que utilizan Protocultura y ellos no la utilizan!

- Ya expliqué eso a tí y al Capitán Grant en nuestro regreso a Tirol. Lo volveré a hacer si es necesario. Pero primero me gustaría escuchar la historia del Almirante Aldershot o el Almirante Forsythe.

Declaró Janice. El General Reinhardt cedió la palabra al Almirante Aldershot.

- Tras el ataque y destrucción de la Base Tirol, el Consejo Expedicionario aprobó mi petición de enviar una pequeña flota de 25 naves hacia Haydon IV a buscar respuestas por sus acciones, ya sean diplomáticas o bélicas, ya que hasta el momento los Haydonitas habían sido aliados nuestros en la lucha contra los Invid, cediéndonos la tecnología Sombra, que resultó en trampas cazabobos en nuestra contra. Nos dirigimos a Haydon IV pero sorpresivamente no encontramos el planeta en su ubicación. Rastreamos la posición del planeta por su firma de Transposición, la del elemento de mayor tamaño, y eso nos llevó al Sector Omicrón. Allí repetimos el proceso de búsqueda, rastreando el ir y venir de muchas naves Robotech. Ninguna de ellas nos mostró la del desaparecido SDF-3, sin embargo encontramos nuevamente la de Haydon IV dirigiéndose hacia el interior del agujero negro del Sector Omicrón, por increíble que parezca. Sospechamos que el SDF-3, al no encontrar ningún rastro de haber abandonado el lugar con un salto al Hiperespacio, debía haber traspasado el agujero negro y ese era el objetivo de Haydon IV. Gracias a las lecturas de Cabell de las bitácoras del UES Icarus y su agudo intelecto descubrió que con la apodada "Maniobra Nichols" podríamos atravesar el agujero negro sin que su gran fuerza gravitacional nos destruyese, como si fuera un agujero de gusano. Decidí tomar el riesgo y realizar la prueba de atravesarlo solo con mi nave, el SDBB-2 UES Jutland, a ver si tenía éxito. Cuando estaba ingresando al agujero negro, nos topamos, emergiendo de él, al gigantesco planeta Haydon IV. La nave se estrelló en su superficie, destruyéndose. Solo se salvaron algunos pilotos y sus Mechas que pudieron abandonar la nave, como la Teniente Dana Sterling y su Hovertanque, y algunos tripulantes, como mi caso que fui arrastrado por Cabell a una de las capsulas de escape. Luego fuimos atrapados por los Haydonitas, quienes nos condujeron a su calabozo, en donde fui interrogado gracias a un condenado aparato por la ubicación de la Matriz de Protocultura. Desgraciadamente no fui lo suficientemente fuerte mentalmente y develé que se encontraba en el SDF-3. También me preguntaron por la ubicación de la Fortaleza Espacial del Almirante Hunter y revelé mi suposición de que se encontraba al otro lado del agujero negro.

El Almirante Aldershot hizo una pausa en su relato. Se sentía apenado e impotente por su actuación en el interrogatorio Haydonita. Había bajado su cabeza y permanecía con los ojos cerrados y un puño cerrado sobre la mesa buscando fuerzas para continuar, pero Rem lo interrumpió.

- Yo también fui interrogado previamente con ese aparato, que llaman Sonda Mental, pero pese al dolor que inflingía traté de controlarme, aunque estuve a punto de revelarles la ubicación de la Fábrica de Protocultura. Les hice creer que estaban accediendo a los recuerdos del original Zor y mostré una imagen del SDF-1, lugar donde Zor ocultó la Matriz de Protocultura original, haciendo creer a los Haydonitas que se trataba de esa Fábrica de Protocultura, aunque estuve a punto de revelarles la verdad titubeando "SDF" que interpretaron como SDF-1. Pero cuando vi que habían atrapado a Cabell y al Almirante Aldershot supe que no resistirían la Sonda Mental y que todo estaba perdido. Siento que haya pasado por esa experiencia, Almirante Aldershot.

El Almirante Aldershot salió de su trance, dejó de apretar su mano sobre la mesa, abrió los ojos y levantó la cabeza al ver que nadie lo culpaba de nada. Recobró su compostura y continuó hablando.

- Gracias, Rem, por su comprensión. Continuaré mi relato. Luego del interrogatorio por parte de esas piezas de chatarra Haydonitas, nos abandonaron en ese oscuro calabozo por no sé cuantas horas hasta que fuimos rescatados por las fuerzas organizadas por el Capitán Vince Grant, y huimos hacia su nave, el Ark Angel con destino Tirol, no sin antes percatarnos en la monstruosidad que se había convertido ese condenado planeta. Esa es mi historia. No sé si quiere continuar Raul.

El General Reinhardt intervino desde la cabecera de la mesa en forma de "U".

- Gracias, Almirante Aldershot. Almirante Forsythe, si quiere continuar usted…

El Almirante Raul Forsythe tomó la palabra.

- Gracias, General. Comenzaré mi relato desde que el UES Jutland se estrelló contra la superficie del planeta Haydon IV y creimos que el Almirante Aldershot y su tripulación habían muerto. En una desorganizada formación de ataque en la que estábamos y la sorpresa de haber perdido nuestra nave insignia, el UES Jutland, y la aparición del planeta Haydon IV desde el interior del agujero negro, que lanzó tras nosotros una pequeña pero poderosa flota de Acorazados Haydonitas, tomé el mando de la flota y ordené la retirada. Desorganizados como estábamos, hicimos una Transposición hacia Tirol. Una vez allí, esperando las fuerzas Haydonitas, ordené que despegasen nuestras naves en la Base Rilac, unas 200 aproximadamente, esperando los Acorazados Haydonitas. Pero ellos no vinieron solos. El propio Haydon IV apareció en el sistema Valivarre. Destruyó aproximadamente 150 de nuestras naves, sin razón aparente se transformó en esa cosa abominable, similar a la configuración de ataque del SDF-1, un robot gigante, y con dos gigantes Sincro Cañones montados sobre sus "hombros" destruyó gran parte de la flota, quedando 52 naves, y la Base Rilac en Tirol. Dí la orden de retirada al lado opuesto del planeta Fantoma y ocultarnos en el material de los anillos de Fantoma, esperando que no nos siguiera y se retirara. Esto hizo, y nuestros rastreos del mismo nos indicó que parecía dirigirse a Optera, ahora llamado Nuevo Praxis. Luego contacté al General Reinhardt en la Base Lunar ALuCE, pidiendo refuerzos, quien acudió con solo tres naves…

El General Reinhardt interrumpió tajante y elevando la voz.

- ¡Ya le dije, Almirante Forsythe, que traje lo que podía asignarle. No podía dejar la Tierra indefensa! ¡Y le traje tres naves de las más poderosas, el SDF-4 y dos naves clase Shimakaze armadas con un Sincro Cañón cada una!

El Almirante Forsythe se enervó también.

- ¡Tres naves no harán nada, y los Sincro Cañones no harán diferencia porque no podrá usarlos debido a las armas Haydonitas que hacen de ellos trampas cazabobos y harán implotar las naves con sus Dispositivos Sombra! ¡Además las naves que quedaron en la Base ALuCE para defender la Tierra no serán suficientes, ya que 200 naves no pudieron proteger una base en Tirol! ¡Además todos los Comandantes de las flotas del Grupo Local nos negaron su ayuda por miedo a las represalias de los Haydonitas!

El General Reinhardt quedó pensativo ante las duras verdades expuestas por el Almirante Forsythe, que hasta sorprendieron al Almirante Aldershot.
Un momento después el General Reinhardt salió de su pensativa ensoñación.

- Lo siento, Almirante Forsythe. Sus palabras tienen mucha razón. Bela, la líder de la Hermandad Praxiana nos dijo que Haydon, no su planeta Haydon IV, las visitó y les pidió las Flores de la Vida sin madurar de Nuevo Praxis. Esto es la base para producir Protocultura con la Matriz. Aunque parezca un cuento de niños, al parecer Haydon es un ser que existe, y tiene las Flores de la Vida y la ubicación de la Fábrica de Protocultura, ¡lo que le daría un enorme poder Robotech para ser usado con quien sabe que propósito!

El grupo reunido en la mesa en forma de "U" o "herradura" se quedó silencioso frente a la exaltación y significado de las palabras del General Reinhardt. Este recuperó la compostura y prosiguió.

- Lo siento. Prosigamos. ¿Alguién quiere agregar algo más? ¿Janice?

- Si. Gracias, General.

Dijo calmada Janice y prosiguió.

- La mayoría de los que expusieron nos han dado un plano general de lo sucedido hasta ahora desde el punto de vista por lo sufrido por la Fuerza Expedicionaria Robotech. Yo expondré algunas de las cosas que supe al conectarme a la Consciencia, la IA que controla el planeta Haydon IV para deshabilitar sus defensas planetarias. Para comenzar aclararé que la figura mitológica del Grupo Local, Haydon, existe y es muy real. Como declaró Bela, la líder de las Praxianas, en su comunicación con el General Reinhardt.

Todos los presentes en la mesa estaban sorprendidos, pero nadie interrumpió a Janice, quien prosiguió su relato tras una breve pausa.

- Haydon es una raza, ser o entidad colectiva. Se presenta según sea apropiado de acuerdo a le o les convenga. Sus motivaciones las encontrarán difíciles de comprender y no me explayare sobre ellas. Solo diré que su gran poder, de manipular razas y el universo, no llegó a saciar sus necesidades sin otro desafío. Había llegado a un límite y no podía alcanzar la Trascendencia. Buscar su Realización en un lugar fuera de su continuidad. Pero podía ser que alguna otra raza podría lograrlo, por lo cual armó todo un plan para lograr un "Evento", la Transubstanciación de los Invid, que le diera acceso a otro plano de existencia. Los Invid lo lograron al dejar la Tierra y penetrar en él por el agujero negro del Sector Omicrón. La Consciencia Haydonita al detectar el "Evento" despertó a la raza Haydon durmiente en el interior de Haydon IV.

Todos los oyentes de Janice estaban sorprendidos y sin palabras al escuchar el poderío de Haydon y la Regess. Y de que la Regess y los Invid estuvieran del otro lado del agujero negro.

- ¿Los Invid dentro del agujero negro, donde se puede hallar el SDF-3?

Preguntó el General Reinhardt asombrado y lentamente, más como si se lo preguntase a sí mismo.

- Si, General. Y hay más. Cuando Haydon IV atravesó el agujero negro dejó una flota de naves Haydonitas vigilándolo del otro lado. Afortunadamente no deben haber encontrado el SDF-3. También Haydon hizo un trato con los Ancianos Robotech.

Declaró Janice.
Varios en la mesa murmuraban escandalizados por los datos recabados por Janice en la Consciencia.
Todos daban por muertos a los Ancianos Robotech. El Almirante Aldershot se adelantó con su enojo al General Reinhardt y demandó saber.

-¡¿Qué trato hicieron esos Matusalénicos Robotech con Haydon?!

- Los Ancianos Robotech le darían la ubicación de las Flores de la Vida para producir Protocultura, cosa que ya hicieron por lo sucedido en Nuevo Praxis, a cambio de darles el control del Grupo Local. Haydon debe estar engañándolos, porque la Regess está tomando porciones de nuestro universo, por ahora más alla de los límites del Grupo Local, para crear el suyo propio del otro lado del agujero negro del Sector Omicrón.

Los sentados a la mesa comenzaron a murmurar nuevamente espantado por las noticias. Cabell estalló entre el resto.

- ¡Vieron que tenía razón y nadie me escuchaba! ¡Nuestro universo está achicándose!

- ¡Callese, usted también, viejo matusalénico! ¡Tenemos otras cosas de que preocuparnos antes!

El General Reinhardt llamó a la calma entre Cabell y el Almirante Aldershot, y luego llamó a la calma de los demás preocupados sentados a la mesa.
El Dr. Penn preguntó a Janice algo que se preguntaban los científicos Robotech, como Cabell, Rem, Louie Nichols, Miles Cochrane, el Capitán John Jefferson, incluso el Capitán Vince Grant.

- Janice, dime: ¿Por qué Haydon está tan interesado en obtener Protocultura, si sus sirvientes intentan aniquilar todas las razas que la utilizan, o como dijo Ariel le temen a su poder?

- Aunque les parezca increíble, la tecnología Haydonita no es otra cosa que Robotecnología más avanzada que la nuestra. La llamaría Anti-Robotecnología, ya que se basa en la Anti-Protocultura.

Todos los conferenciantes se quedaron mudos y atentos salvo Cabell, que comentó.

- Con Zor, en la época de desarrollo de la Robotecnología, especulamos teóricamente que algo así podía existir, pero no pudimos demostrarlo.

El Dr. Penn volvió a dirigirse a Janice.

- Por favor, Janice. Explícate.

- Cada partícula tiene una imagen espejo, una anti-partícula que lleva una carga eléctrica opuesta, y esos pares podrían aniquilarse entre sí, en una suprema liberación de energía, como la materia y la antimateria. Lo mismo es aplicable también con la Protocultura, y eso es lo que los Haydonitas temen del poder de "nuestra" Protocultura. Si entra en contacto con su "Anti-Protocultura, de la cual están en crisis energética, y aparentemente, Haydon busca un reemplazo con nuestra Protocultura, nuestras Flores de la Vida y nuestra Matriz de Protocultura. Pero si ambas energías entran en contacto, la liberación de energía, la explosión, sería de incalculable poder destructivo.

Los reunidos en la mesa estaban más perplejos y admirados. Algo de temor se hacía presente. El Capitán John Jefferson se adelantó a la próxima pregunta lógica del Dr. Harry Penn.

- Disculpa, Janice. ¿Cómo, o de qué, obtienen esta "Anti-Protocultura".

- De flores cultivadas en Haydon IV apodadas "Flores de la Muerte".

- ¿Pero de dónde obtuvo Haydon estas flores?

Volvió a preguntar el Capitán Jefferson.

- De Optral. Significa "hogar" en lenguaje Invid, y fue el primer planeta que habitaron hasta que Haydon los ataco con primitivos misiles Neutrón-S, que destruían su ecosistema y aun no creaban agujeros negros, y la Regess llamó a los atacantes "Hijos de la sombra". Los Invid se movilizaron a Optera, que significa "segundo hogar", y allí Haydon se presentó de forma benigna y les dio las Flores de la Vida. Luego aparecería Zor, y la Regess lo confundiría con Haydon entregándole los secretos de las Flores de la Vida.

Resumió Janice, e intervino el Dr. Miles Cochrane.

- Todo esto es muy interesante, pero no explica como Exedore, antes de morir en el UES Deukalion en la prueba de detonación del misil Neutrón-S llevada a cabo por el Almirante Hunter, sabía algo de esto, ya que trató de advertirnos que Haydon había retornado y que había visto antes los misiles Neutron-S.

- Aparentemente Exedore, como consejero de los Amos Robotech, asistió con ellos a Haydon IV en busca de armas que podrían sumarse al arsenal de los Zentraedi. Al parecer vio el poder de los misiles Neutron-S en los registros de la Consciencia. Sobre su conocimiento de Haydon no logré encontrar nada en mi acceso a la Consciencia. Esto y poco más es lo que pude obtener de ella en mí recorrido por sus bancos de memoria. Lo siento.

El General Reinhardt preguntó a Janice.

- Janice, en tu acceso a la Consciencia, ¿lograste averiguar su localización o el de su invernadero y producción de Anti-Protocultura?

- Si, General. Tengo almacenado un esquema en bruto de todas las localizaciones importantes de Haydon IV, incluso en su forma robótica.

- Por la información que nos has dado, Janice, se me ocurren algunas ideas que tienen que ser pulidas aun para atacar y destruir Haydon IV, pero tal vez requieran algunos sacrificios.

Declaró el General Reinhardt. Luego se dirigió al Capitán Grant.

- Vince, ¿tu nave cuenta con una Barrera Omnidireccional?

El Capitán Grant respondió.

- No, Señor. No se si estaba planeado instalarle una.

El Dr. Nichols agregó

- Si, en el diseño de las naves clase Ark Angel estaba planeado con que contaran con una Barrera Omnidirecciónal para proteger de ataques a los colonos. Pero la Ark Angel no la tiene, no llegó a instalarse como los Dispositivos Sombra.

No hacía falta aclarar en la mesa que la Barrera Omnidireccional era un escudo de energía desarrollado por el Dr. Lang para proteger todos los flancos del SDF-1 Macross durante la Primera Guerra Robotech. Su sobrecarga destruyó una ciudad en el Cuadrante Ontario en un radio de 40 Kilómetros y también ayudó a destruir la Fortaleza Móbil del Líder de Todos los Zentraedi, Dolza.
El General Reinhardt volvió a dirigirse al Capitán Grant.

- Vince, llevaras el Ark Angel a Karbarra a que le instalen una Barrera Omnidireccional, ya que no nos quedan instalaciones sin destruir donde podamos hacerlo. Sé que los Karbarranos se negaron a ayudarnos con su flota, pero no creo que tengan problemas con instalar un dispositivo en una nave. Hablaré con el Comandante Hodel para arreglar las cosas. Luego te reunirás con la porción de la flota que quedará en este lado del agujero negro vigilándolo.

- Si, General. A sus órdenes.

Respondió obediente el Capitán Vince Grant. El General Reinhardt continuó.

- Yo, con el SDF-4 y la otra parte de la flota cruzaremos el agujero negro con la "Maniobra Nichols" en búsqueda del SDF-3 Pioneer. Almirante Forsythe, usted tiene razón. 200 Naves no defenderán la Tierra contra Haydon IV, por lo cual movilizaré esas naves hacia el agujero negro del Sector Omicrón. Espero estar haciendo lo correcto.

- Gracias, General Reinhardt. Creo que hace lo correcto.

Respondió el Almirante Forsythe. El General Reinhardt continuó.

- Almirante Aldershot, usted tomará el mando del SDCV-121 UES Pegasus, que está momentáneamente al mando del Capitán Carlton, y se unirá nuevamente a nuestra flota.

- Como usted diga, General.

Dijo seriamente el Almirante Aldershot. Reinhardt continuó.

- Dr. Cochrane, si no tiene inconveniente me gustaría de Jefe de Ingenieros del SDF-4 Liberator.

- Cuente conmigo, General Reinhardt.

- Gracias, Doctor.

Respondió Reinhardt, hizo una breve pausa, y continuó.

- Creo que es todo por ahora. Vince, Janice, Almirante Aldershot y Almirante Forsythe me gustaría tener unas palabras con ustedes en privado en mi despacho.

Y luego se puso de pie y dio por terminada la reunión. Los requeridos a la reunión privada en los cuarteles del General Reinhardt respondieron un "Si, Señor" casi al unísono.
Los científicos que permanecieron reunidos quedaron interrogantes sobre la reunión privada.

- ¿Por qué será esa reunión?

Quiso saber Cabell con actitud seria.

- Tal vez una reunión de los militares para ultimar detalles, pero no convocó al Capitán Jefferson.

Respondió dubitativo el Dr. Penn.

- No creo. Soy el "Capitán novato". ¿Recuerda? Por eso tal vez ni me consideró.

Los científicos Robotech estaban perplejos, pero tanto científicos como militares, debían empezar a hacer sus preparativos para una nueva contienda contra los Haydonitas.