Capítulo 33
"Los preparativos para la partida de la flota remanente de la Fuerza Expedicionaria Robotech de Tirol en búsqueda del SDF-3 se hicieron con rapidez. Tenemos un plan para proceder, solo espero que los Haydonitas no nos la hagan difícil."
Extracto de los diarios personales del General Gunther Reinhardt.
Pasaron casi ocho horas de preparación de la flota a dirigirse al Sector Omicrón, salvo por la nave del Capitán Vince Grant, el Ark Angel, que se dirigiría a Karbarra.
Algunos tomaron un breve tiempo para descansar, como el Capitán John Jefferson que se tomó un momento para visitar a su familia, su esposa Ger y su hija Mara, antes de regresar al espacio junto a la tripulación del SDCV-116 UES Argo.
Los heridos graves de la Enfermería y de los viajeros rescatados en Haydon IV ya habían sido trasladados del Ark Angel a las instalaciones del Cuartel General de la Fuerza Expedicionaria Robotech. La nave estaba sola con su tripulación esencial. El Dr. Louie Nichols se encontraba en su puesto habitual, a la izquierda del asiento del Capitán, haciendo unos últimos diagnósticos a los tecnosistemas de la nave. Como ya era costumbre, Janice lo acompañaba. Louie, para ciertas cosas no era muy decidido, pero juntó coraje y preguntó a Janice.
- ¿De qué hablaron el General Reinhardt, el Capitán Grant, los Almirantes y tú en privado?
Janice se sintió incomoda con la pregunta y mintió a medias a Louie Nichols.
- Posibles estrategias para atacar Haydon IV basados en el ataque del SDF-1 a la Fortaleza de Dolza.
- ¿Es por eso que vamos a Karbarra a instalar una Barrera Omnidireccional?
Preguntó Louie Nichols. Janice respondió.
- Asi es, Louie.
Y sin decir nada más, ambos siguieron trabajando en la nave.
En una terraza de uno de los edificios sobrevivientes de la Base Tirol, apoyados muy cerca en una baranda y mirando la destrozada pista de aterrizaje y las naves espaciales irregularmente posadas en las partes sin dañar, se encontraban Lynn Minmei y Rem, quien se dirigió a ella.
- Minmei, He decidido acompañar a Cabell en la flota de búsqueda del Almirante Hunter y la Matriz de Protocultura. Es arriesgado, lo sé. Pero siento que debo hacerlo.
- No me agrada, Rem. Aunque te entiendo. Yo te acompañaré. No quiero que nuestro hijo pierda a su padre. Al menos quiero pasar más tiempo contigo, aunque sea hasta el final.
Dijo tristemente y preocupada Minmei. Rem la miró, con algo de sorpresa y preguntó.
- ¿Estás segura, Minmei? Es peligroso… y no quiero perderlos…
- Si, estoy segura, Rem. Te amo.
Respondió Minmei. A lo cual Rem dijo.
- Yo también te amo, Minmei.
Rem la atrajo hacia su cuerpo, y ambos se besaron en la solitaria terraza en la cual se encontraban.
Más tarde, en uno de los hangares de Veritechs del Ark Angel, se encontraban el Capitán Vince Grant, el General Gunther Reinhardt, los Tenientes Comandantes Maia Sterling y Scott Bernard, junto a la Princesa Invid Ariel.
- ¿Y bien? ¿De qué se trata esta reunión?
Quiso saber el Capitán Vince Grant. Maia Sterling tomó la delantera al hablar.
- Verá, Señor. Dado que el Ark Angel no cruzará el agujero negro, donde se cree que se encuentra el perdido SDF-3, debido a no poder hacerlo por no disponer de un Dispositivo Sombra, le pido permiso para que el escuadrón Skull, o solo mi persona, sea reasignada al SDF-4, si el General Reinhardt no tiene problemas con eso también.
- Aunque me imagino la respuesta, ¿puede darme una razón para ello?
- Si, Señor. Mis padres y amigos se encontraban abordo del SDF-3.
Respondió Maia Sterling.
- Supongo que su hermana, Dana, también querrá ser transferida al SDF-4. ¿No es así?
Preguntó el Capitán Grant. Maia Sterling perdió algo de su compostura y respondió.
- Supongo que si, Señor.
- No tengo problemas con su petición, a menos que el General Reinhardt tenga algo que decir.
Dijo Vince Grant. El General Reinhardt comentó.
- Ningún problema. Serán bienvenidos abordo del SDF-4.
- Vamos a extrañar al escuadrón Skull, Teniente.
Dijo con sinceridad el Capitán Grant. Maia Sterling hizo un saludo formal y dijo.
- ¡Gracias Capitán! ¡Gracias General!
Luego Maia se retiró rápidamente. El Capitán Grant se dirigió a Scott Bernard y Ariel y les dijo.
- Dejenme adivinar. Ustedes dos también quieren ser reasignados al SDF-4.
Scott Bernard, un poco incomodo, dijo.
- Señor… Yo… Será mejor que lo explique ella.
- Capitán, si los rumores son ciertos, que mi Madre, la Regess, se encuentra del otro lado del agujero negro, tal vez deba intervenir a favor de los Humanos, ya que los considera como "los Hijos de la Sombra" o que poseen "la influencia maligna de los Maestros de la Robotecnia".
Explicó humildemente Ariel, a lo cual el Capitán Vince Grant respondió.
- Nuevamente, si el General Reinhardt los acepta en su nave. No tengo problema.
- Seguro, Vince. Pueden venir también. Tenemos mucho espacio libre abordo.
Agregó inmediatamente el General Gunther Reinhardt.
- Gracias, Capitán.
Dijo Ariel con una amplia sonrisa.
El Capitán Grant estrechó la mano a Scott Bernard al tiempo que le decía.
- No, gracias a ustedes. Han hecho mucho por el Icarus y el Ark Angel.
Luego Scott Bernard saludó al General Reinhardt y le dijo.
- Gracias, Señor.
Y luego se retiraron dejando a solas al Capitán Vince Grant y el General Reinhardt, quienes comenzaron a caminar a los elevadores más próximos, rodeados de Veritechs VF/A-6 Alpha y VF/B-9 Beta, que no disponían de Dispositivos Sombra, que los hacía vulnerables frente a los Haydonitas. En el camino el General Reinhardt preguntó seriamente a Vince Grant.
- Partimos en dos horas, Vince. ¿Tu nave está lista? ¿Le has dicho a tu tripulación de la nueva misión del Ark Angel?
- Mi nave estará lista para la partida. El Dr. Nichols y la Teniente Svea se están encargando de ello. Sobre la misión, aun no les he dicho nada. Esperaré el momento adecuado para hacerlo.
Respondió sinceramente el Capitán Grant. El General Reinhardt continuó con la conversación.
- Aunque partamos todos al mismo tiempo, tú llegaras a Karbarra antes que nosotros, o la flota de la Base ALuCE, al Sector Omicrón, pero tardarás más tiempo en reunirte con nosotros porque tardaras tiempo en instalar la Barrera Omnidireccional, luego dirígete al Sector Omicrón, esperaremos por ti. Si te cruzas con el planeta Haydon IV, no lo ataques, síguelo a la distancia para ver cual es su objetivo o su destino, ¿comprendido, Vince?
- Si, General. Como usted ordene.
Respondió firmemente Vince Grant.
El Capitán y el General llegaron a los elevadores. El Capitán Vince Grant tomaría uno en dirección hacía arriba de la nave, hacía el puente. Por el contrario, el General Gunther Reinhardt se dirigiría hacia abajo, a abandonar la nave, donde un vehículo APC lo estaba esperando para transportarlo del Ark Angel al SDF-4 Liberator. Antes de partir el General Reinhardt le dijo a Vince Grant.
- Buena Suerte, Vince. Vas a necesitarla.
- Gracias, Señor. Buena Suerte para usted también.
Respondió Vince Grant, y tomó el elevador que lo conduciría a las cercanías del puente de mando del Ark Angel.
Abordo del SDCV-116 UES Argo, en la Sección de Ingeniería se encontraban el Dr. Harry Penn, Cabell, y el Capitán John Jefferson rodeados de frenética actividad de los otros Ingenieros Robotech ejecutando diagnósticos en el equipamiento Robotech y preparando la nave para su partida. Faltaba poco menos de dos horas para la partida de la flota liderada por el General Reinhardt hacia el Sector Omicrón.
Cabell estaba de visita en la nave, conversando con el Dr. Penn y el Capitán Jefferson, y esto extrañaba un poco al Dr. Penn, quien le preguntó.
- Cabell, ¿no deberías estar en el Pegasus, preparando todo para la partida?
- No, no, no. Ya no seré el Jefe de Ingenieros del viejo déspota del Almirante Aldershot. Cambié lugares con el Dr. Cochrane. El General Reinhardt no tuvo problema en aceptarlo. Es más, me pareció que estaba contento por el cambio, así que seré el Jefe de Ingenieros del SDF-4. Además Rem vendrá con nosotros, lo cual también alegró al General. Solo que no sé porque Rem insistió en que nos acompañara esa muchacha, Minmei.
- Así que el SDF-4 tendrá dos eminencias en Robotecnología. ¡Lo lamento por lo que padecerá el Dr. Cochrane con el Almirante Aldershot!
Declaró el Capitán John Jefferson.
- Si, eso mismo pienso, muchacho, aunque el Almirante Aldershot estuvo más calmado desde el incidente con el Jutland.
Respondió Cabell. El Dr. Penn se fue por la tangente y comentó.
- Rem si que sabe elegir sus acompañantes. ¿Para qué querría llevar a Lynn Minmei?
- Sinceramente, no lo sé.
De pronto el Dr. Penn se dirigió al Capitán John Jefferson.
- J.J. ¿No tienes tareas en el puente como preparativos para la partida?
- Si, Dr. Penn. Ya estoy yendo para allí, pero el Teniente Colton es tan eficiente que se debe estar encargando de todo. ¡Si sigue así, pronto me reemplazará como Capitán de la nave!
Dicho esto, el Capitán Jefferson saludó a los dos científicos y partió hacia el puente del UES Argo.
En tanto, en el puente del SDCV-121 UES Pegasus, el Almirante Aldershot, sentado en el puesto de Capitán, supervisaba los preparativos para el despegue ayudado por el Capitán Carlton, quien había cedido su mando, pero ahora cumplía el cargo de Primer Oficial del UES Pegasus. Los demás heridos pertenecientes a la Base Rilac que habían tripulado la nave al unirse a las fuerzas del Almirante Forsythe fueron trasladados a las instalaciones de la Base Tirol, y sus puestos relevados con nuevo personal.
La doble puerta deslizante del puente del UES Pegasus se abrió con su tradicional sonido neumático y por ella penetró el Dr. Miles Cochrane. Un hombre jovial de unos 55 años, alto y flaco, de cara de facciones angulosas y cabello pelirrojo peinado hacia atrás.
El Almirante Aldershot al verlo intentó incorporarse de su asiento con un viejo bastón, no tan fino como el que perdió en la destrucción del UES Jutland, sin la cabeza del Regente Invid tallado en su empuñadura.
El Dr. Cochrane lo detuvo.
- No se moleste en ponerse de pie, Almirante Aldershot. Solo venía a avisarle personalmente que la nave esta en optimas condiciones y lista para la partida.
El Almirante Aldershot sonrió y pensó que cabía la posibilidad que se llevase mejor con el científico Robotech para variar, no como Cabell, aunque debía admitir que este último le había salvado la vida en Haydon IV cuando se estrelló el UES Jutland.
Finalmente el Almirante Aldershot se dirigió al Dr. Cochrane.
- ¡Que buenas noticias, Dr. Cochrane! ¿Estamos listos para despegar, entonces?
- Si, Señor. Todo está en orden.
Respondió el Dr. Cochrane.
- ¡Bien! Otra oportunidad para medir fuerzas con los Haydonitas.
Veinte minutos faltantes para la hora destinada para la partida. El General Reinhardt vestido con su uniforme de combate gris/celeste ingresó en el puente del SDF-4. El puente era amplio como su nave, pero con menos personal que otras de la flota, como los de la clase Ikazuchi.
El General Reinhardt se dirigió a Sparks.
- ¿Estamos listos para la partida?
- Si, Señor. Terminando los últimos diagnósticos.
Respondió Sparks mientras el General Reinhardt se sentaba en el asiento de Capitán a esperar que finalicen los diagnosticos.
Las pruebas terminaron cerca de los veinte minutos faltantes para el despegue. El General Reinhardt se dirigió nuevamente a Sparks.
- Sparks, comunícame con las naves de la flota.
- Si, Señor.
Respondió Sparks y tras introducir algunos comandos en su consola estableció las comunicaciones.
Todas las naves de la diezmada flota apostada en la destruida Base Tirol recibieron la imagen proyectada en gigantes Pantallas de Rayos Proyectores. El General Reinhardt se dirigió a todos ellos.
- Damas y Caballeros. Es hora del despegue, a cumplir nuestras misiones asignadas. El Capitán Grant se dirigirá a Karbarra a instalar unos dispositivos en su nave, el Ark Angel. Luego se reunirá con el resto de nosotros en el Sector Omicrón, donde luego cruzaremos el agujero negro en búsqueda del Almirante Hunter y el SDF-3, ya que creemos que se encuentra del otro lado. Allí nos encontraremos también con la flota proveniente de la Tierra de aproximadamente 200 naves, quienes quedaran de vigía en el agujero. Espero que no nos encontremos con naves Haydonitas, ni tengamos que entrar en combate. Todos saben lo que tienen que hacer. Mi mejor deseo para todos ustedes. Reinhardt fuera.
Todas las naves, una a una, fueron activando sus Sistemas Antigravedad, elevándose lentamente del suelo de Tirol. Luego ya en el espacio activaron sus Propulsores Réflex y se alejaron de la fuerza gravitatoria de la luna Tirol y el planeta Fantoma y activaron sus Generadores de Transposición para saltar al Hiperespacio y dirigirse a sus destinos asignados. El Ark Angel saltó al Hiperespacio con destino al planeta Karbarra a instalar los dispositivos de una Barrera Omnidireccional, un campo de fuerza para detener el fuego enemigo que cubre la totalidad de la nave, con un tiempo estimado de llegada de aproximadamente ocho horas. El resto de la flota, liderada por el SDF-4 Liberator, formada irregularmente alrededor de la Fortaleza Robotech, saltando al Hiperespacio con destino al Sector Omicrón, con un tiempo estimado de llegada de aproximadamente 15 horas.
El General Reinhardt, al mando del SDF-4, confiaba no tener contratiempos, como enfrentarse a una flota Haydonita, o al multifacético planeta Haydon IV.
