Capítulo 36

"El breve enfrentamiento entre el General Reinhardt y el Capitán Grant, secundado por el Capitán Jefferson, hizo resaltar que la amistad es a veces más fuerte que las órdenes militares."

Extracto de "La REF y los Hijos de la Sombra" de Joseph Gordon.

La flota de 52 naves comandadas por el General Reinhardt ingresaron al agujero negro lentamente manteniendo la formación, velocidad y distancia para evitar posibles colisiones, ya que en su interior no se veía nada, ni siquiera la luz emitida por las consolas de los puentes de las naves atraídas por la fuerte atracción gravitacional ejercida por el agujero negro.
El General Reinhardt se preguntaba que podrían encontrar allí, como le sucedió al Almirante Aldershot, que colisionó con su anterior nave, el UES Jutland, contra el gigantesco planeta Haydon IV. También se preguntaba y se preocupaba sobre que encontrarían tras salir del otro lado del agujero negro, ya que según Janice en su informe había mencionado que los Haydonitas habían dejado una flota de sus naves, que eran muy difíciles de derrotar, salvo destruyendo sus propulsores como había descubierto el Capitán John Jefferson, ya que el resto del casco estaba protegido por una barrera de defensa impenetrable pegado a él.
Tras una larga travesía en la oscuridad, la luz fue volviendo a iluminar lentamente el interior de las naves, y en el exterior comenzaron a iluminarse sus luces de posición. Definitivamente estabán saliendo por el otro extremo del agujero negro.
Janice tenía razón.
Más allá del horizonte de sucesos del agujero negro comenzaban a divisarse los Acorazados Haydonitas, reconocibles por su tamaño y su casco de forma romboidal y los Cruceros Pesados, más pequeños pero igual de peligrosos con cascos achatados.
Inmediatamente el General Reinhardt ordenó por un canal de radio de amplitud modulada a todas las naves de la flota.

- ¡Atención a todas las naves! ¡Hay una flota Haydonita allí afuera, como nos adelantó Janice! La computadora IFF estima su número en 50 naves. Cada nave que cruce el horizonte de sucesos apague el Dispositivo Sombra para evitar caer presa de los trucos Haydonitas, y abran fuego contra sus naves. ¡Comando Uno fuera!

El SDF-4 Liberator, que comandaba el General Reinhardt, fue el primero en alcanzar el espacio sin la fuerza gravitacional del agujero negro y tentando a la suerte no desconectó el Dispositivo Sombra y ordenó.

- ¡Carguen el Sincro Cañón! Veremos si tenemos suerte y los tomamos por sorpresa sin que nos destruyan.

El Sincro Cañón más grande construido en una nave de la Fuerza Expedicionaria Robotech tardó unos segundos en hacer una carga de energía. Cuando estuvo listo un oficial del puente avisó al General Rehinhardt.

- ¡Carga de energía completa! ¡Listo para disparar!

- ¡Fuego a discreción! ¡E inmediatamente apaguen el Dispositivo Sombra!

Ordenó el General Reinhardt.

- ¡Si, Señor!

Fue la respuesta.
El Sincro Cañón fue disparado y un haz de luz celeste emitida del gran agujero de la proa destruyó diez naves Haydonitas.
En circunstancias estratégicas más favorables, el Sincro Cañón del SDF-4 podría haber volatilizado la flota Haydonita entera de 50 naves.
El General Reinhardt, tras el disparo, preguntó.

- ¿Cuántas naves destruimos?

- Solo diez naves, Señor.

Fue informado el General Reinhardt, quien se lamentaba no haber podido destruir más naves Haydonitas con ese disparo de suerte. Luego ordenó.

- ¡Abran fuego con los cañones de partículas!

Los 28 cañones de partículas rotatorios, similares a los de la clase Ikazuchi, buscaban sus blancos en las naves Haydonitas y abrieron fuego impactando en los cascos de algunas de las naves restantes.
El General Reinhardt siguió impartiendo órdenes.

- ¡Que el CAG del SDF-4 prepare y lance todos los escuadrones de cazas Veritechs!

Pocos minutos después, 192 cazas Veritech eran lanzados desde las ocho Bahías de Lanzamiento Rápido del SDF-4 para enfrentar los cazas Haydonitas, apodados "Wraiths", que fueron desplegados por las naves Haydonitas.
La rápida y sorpresiva entrada en combate del SDF-4 contra la flota de 40 naves Haydonitas permitió que la flota de vanguardia de la Fuerza Expedicionaria Robotech saliera del efecto gravitatorio del agujero negro y se uniera a la refriega contra la fuerza Haydonita.
El General Reinhardt, enardecido, se dirigió a sus fuerzas utilizando la frecuencia de amplitud modulada.

- ¡Ataquen a las naves Haydonitas y desplieguen sus Veritechs! ¡No olviden apagar su Dispositivo Sombra! ¡El SDF-4 buscará entre tanto una firma de Transposición o rastro del SDF-3, pero manténgalos ocupados, y si pueden destrúyanlos! ¡Comando Uno fuera!

Abordo del SDCV-116 UES Argo, al escuchar el mensaje del General Reinhardt dirigido a todas las naves de la flota, el Capitán Jefferson también emitió un mensaje dirigido a toda la flota mediante la frecuencia de amplitud modulada.

- ¡Aquí el Capitán Jefferson, Comandante del UES Argo! ¡No olviden concentrar su fuego en los propulsores de las naves Haydonitas! ¡Ese es su punto débil! ¡Sus escudos pegados al casco de la nave no cubren esa zona! ¡Jefferson fuera!

El Capitán Jefferson esperaba que los otros Capitanes lo tuvieran en cuenta, y no lo ignoraran por ser el llamado "Capitán novato". Tal vez debió dejar al Capitán Grant enviar el mensaje.
Pensando en esto, el Capitán Jefferson miró al Capitán Vince Grant, quien le dijo.

- Capitán Jefferson, ¿desconectó el Dispositivo Sombra de la nave?

Cuando el Capitán Jefferson se disponía a contestar, el Teniente Colton intervino.

- Yo me tomé el atrevimiento de apagar el Dispositivo Sombra antes de que lo ordenase el Capitán.

El Capitán Jefferson, algo sorprendido, le respondió.

- Gracias, Teniente Colton. ¿Ordenó el despegue de los escuadrones de Veritechs?

- En proceso, Señor.

- Muy bien, Teniente Colton.

Respondió el Capitán Jefferson, quien luego se dirigió al Capitán Grant, acercándose y en voz baja le comentó.

- Este muchacho va a reemplazarme cualquier día de estos. ¡Y ese chico ingeniero suyo lo logró! ¡No creí que íbamos a lograr salir del agujero negro!

Hecho este comentario, el Capitán Jefferson se dirigió nuevamente al Teniente Martin Colton.

- ¡Que comiencen a disparar los cañones de partículas! ¡Pongan atención en los propulsores de las naves Haydonitas, como mencioné antes!

- ¡Si, Señor!

Respondió el eficiente y ocupado Teniente Colton.
El resto de las naves de la flota de la Fuerza Expedicionaria Robotech comenzaban a despertarse, tal como lo hizo el Argo, tras salir de la atracción gravitacional del agujero negro, desplegando sus escuadrones de Veritechs y los cañones de partículas, pero la flota Haydonita era dura de combatir.
La flota enemiga no solo había comenzado a moverse, si no a disparar sus baterías de lasers y los inútiles Rayos de Ondas Disruptoras, ya que las naves de la Fuerza Expedicionaria había apagado sus Dispositivos Sombra, que las hacían vulnerables.
El espacio se había llenado de cazas Haydonitas dando apoyo a los Acorazados y Cruceros Pesados Haydonitas, pero estaban para enfrentarlos los VF/A-6 Alpha y VF/B-9 Beta desplegándose lentamente de las naves de la flota de la Fuerza Expedicionaria Robotech.
El escuadrón Skull, liderado por la Teniente Comandante Maia Sterling, acompañado por el solitario Teniente Scott Bernard, que no había sido asignado a ningún escuadrón, volaba extraficialmente junto al escuadrón Skull, y se acercaban a la distancia a un escuadrón de cazas Haydonita.
El Teniente Marcus Rush volaba en uno de los flancos de la Teniente Sterling, protegiendo el Veritech VF/A-6Z pintado de rosa de su enamorada. Más atrás, en la retaguardia, volaba con su Veritech VF/A-6H pintado de azul y blanco el Teniente Comandante Scott Bernard.
Todos los Veritechs Alpha del escuadrón Skull llevaban acoplado un caza bombardero VF/B-9 Beta que les daba mayor impulso y velocidad, junto a una carga extra de misiles.
El escuadrón Skull se acercaba a la fuerza de cazas Haydonitas a rauda velocidad. Los cazas Haydonitas comenzaron a disparar a la distancia sus baterías de rojos rayos lasers. Los Veritechs del escuadrón Skull se abrieron de la formación y esquivaron las haces que provenían directamente del frente y dispararon sus armas EU-13 contra los atacantes, pero la distancia y la dispersión hicieron que los disparos fueron poco efectivos.

- ¿Esta bien, Comandante Sterling?

Preguntó Marcus Rush, disimuladamente llamándola por su rango a Maia Sterling, su secreta enamorada.

- Si, estoy bien, Marcus. Pero no pasó lo peor.

Le respondió Maia Sterling.
El escuadrón Skull volvió a su formación de vuelo y las distancias con el escuadrón de cazas Haydonitas se estaban acercando.
Aun más cercanos, ambos escuadrones estaban siendo blanco fácil y ambos abrieron fuego.
Maia Sterling abrió fuego con su arma EU-13 situado debajo de su ala derecha y obtuvo su primera victoria al impactar su disparo en uno de los cazas Haydonitas, volándolo en pedazos.
Más disparos fueron intercambiados entre los dos escuadrones, pero sin daños mayores. La cercanía era tal que las fuerzas Haydonitas se elevaron y pasaron por encima del escuadrón Skull, quien al mismo tiempo rompió la formación de cazas Veritech.
Para no perder tiempo y dar la vuelta y seguir a sus adversarios, Maia Sterling ordenó.

- ¡Aquí Líder Skull! ¡Cambien a modalidad Battloid y disparen contra esos cazas!

La orden fue obedecida de inmediato y en cuestión de segundos los cazas Veritech se transformaron en modalidad Battloid, la configuración robótica humanoide de un Veritech, manteniendo sin reconfigurar, adosado el más grande caza bombardero VF/B-9 Beta que le daba impulso al Battloid Alpha.
Rapidamente Scott Bernard tomó con ambos brazos del Battloid su arma EU-13 de 80 mm, apuntó y disparó al más cercano caza Haydonita. Este esquivó su disparo, pero Scott no se dio por vencido y disparó cuatro misiles infrarrojos de los hombros de su Battloid, que esta vez dieron en el blanco, destruyendo al caza Haydonita.
El escuadrón Skull estaba teniendo la ventaja, con dos derribos y ahora se encontraban en la posición ideal de las seis en punto de sus adversarios para disparar. Maia Sterling ordenó.

- ¡Vuelvan a cambiar a modalidad caza, persíganlos y cácenlos!

Los Battloids inmediatamente cambiaron a modalidad caza y comenzaron a perseguir los cazas Haydonitas que huían haciendo maniobras evasivas.
Marcus Rush decidió cambiar de nuevo su Veritech a modalidad Battloid impulsado por su Veritech Beta y comenzó a disparar su arma de mano en ráfagas en vaivén, y así logró acertarle a dos cazas Haydonitas.

- ¡Hurra! ¿Qué opinas de eso Scott?

Preguntó excitado Marcus Rush. Scott Bernard sonrió oculto detrás de su casco de combate y le dijo.

- ¡Muy bien, Marcus!

Maia Sterling en tono serio y marcial les dijo.

- ¡Ustedes dos! ¡Dejen de parlotear y concentrese en esos cazas!

- ¡Si, Señora!

Respondieron obedientes ambos.
Scott Bernard, quien parecía preferir los misiles a su arma EU-13 abrió los compartimientos superiores del fuselaje de su VF/A-6H Alpha, los mismos que quedaban posicionados en los hombros del Battloid, y lanzó cuatro misiles más contra dos cazas Haydonitas que había adquirido su mira del HUD. Los misiles hicieron impacto destruyéndolos.
Scott en tono de broma le dijo a Marcus.

- ¿Y qué te pareció eso, Marcus?

Marcus Rush no llegó a contestar. Maia Sterling fue más rápida.

- ¡Les dije a los dos que se callaran!

Mientras que desplegaba uno de los contenedores de ocho misiles en el fuselaje del VF/B-9 Beta y disparo seis misiles que impactaron y destruyeron tres huidizos cazas Haydonitas.

- Ahora, parlanchines, ¿qué tienen que decir?

Dijo orgullosa Maia Sterling, a lo cual Scott y Marcus no se animaron a hacer ningún comentario.
Quedaba un solo caza Haydonita del escuadrón que fue rápidamente destruido con extrema habilidad con el arma EU-13 por uno de los pilotos del escuadrón Skull.
El pequeño escuadrón Haydonita estaba acabado. Y quedaban muchos más a los cuales hacerles frente. Maia Sterling ordenó.

- Escuadrón Skull, regresemos al SDF-4 a reponer municiones.

Y el escuadrón Skull se dirigió en búsqueda de la Fortaleza Espacial.
El SDCV-116 UES Argo se encontraba aun lejos de la batalla principal con las naves Haydonitas.
El Capitán Jefferson no sabía como acercarse a la refriega y situarse en la popa, la parte posterior, de la nave Haydonita para poder dispararle a los propulsores. El Capitán Jefferson decidió consultarlo con el Capitán Grant, situado en el puente.

- Capitán Grant, espero no le moleste la consulta. ¿Pero cómo haría usted para acercarse a la popa de una de sus naves?

El Capitán Grant dudó un momento, con sus brazos cruzados detrás de su espalda, luego se inclinó hacia el Capitán Jefferson acercándose a su asiento, y le dijo.

- Si pudiera, haría con otra nave un ataque de tijeras, con la colaboración de otro Capitán. Mientras uno ataca por uno de sus lados y distrae el fuego enemigo, el otro toma ventaja y se adelanta por el otro de sus lados hasta alcanzar su popa. ¿Pero conoce a alguien con quien llevar a cabo la maniobra?

El Capitán Jefferson pensó unos segundos y dijo al Capitán Grant.

- Podría pedírselo muy educadamente al Almirante Aldershot o al Almirante Forsythe… pero no se si me harían caso. Aldershot seguramente se burlaría de mí.

El Capitán Jefferson pensaba en voz alta, más que responderle al Capitán Grant. Luego de unos segundos más, se preguntó como no se le había ocurrido antes y dijo enfático en voz alta.

- ¡La Capitán da Cruz! ¡Teniente Blane, comuníqueme enseguida con la Capitán da Cruz, por favor!

- Si, Señor.

La Teniente Blane operó su consola unos momentos tratando de comunicarse en la banda de amplitud modulada en búsqueda del SDCV-112 UES Hermes, comandado por la Capitán Helena da Cruz.

- ¿Ella confía en usted, Capitán Jefferson?

Preguntó el Capitán Grant. John Jefferson respondió.

- Si, lo hace. Fue de gran ayuda en varias ocasiones.

El Capitán Grant se quedó pensativo un momento recordando que el UES Hermes fue la otra nave que recogió la otra mitad de la tripulación de su nave, el Ark Angel.
La Teniente Susan Blane interrumpió los pensamientos del Capitán Vince Grant y llamó la atención del Capitán John Jefferson.

- Capitán, tengo a la Capitán da Cruz del otro lado de la línea de comunicación.

- Póngala en los altavoces, Teniente Blane.

- Si, Señor.

Respondió la joven Teniente.
La fuerte voz de la Capitán Helena da Cruz resonó en el puente.

- Soy la Capitán Helena da Cruz del SDCV-112 Hermes. ¿Es usted, Capitán Jefferson? ¿Qué desea?

El Capitán Jefferson respondió.

- Si, soy el Capitán John Jefferson. Estoy aquí reunido con el Capitán Grant, y me preguntaba si quiere colaborar en un plan para destruir naves Haydonitas.

- ¿Se refiere a su consejo de disparar a los propulsores de las naves Haydonitas? Es difícil ponerse a su popa.

Respondió la Capitán da Cruz.

- Si, a eso me refiero. El Capitán Grant me sugirió hacer un ataque de tijeras con dos naves para destruir una de ellas. Las dos se acercan, mientras una la distrae atacándola por un flanco, la otra avanza por el otro y avanza hacia su popa y dispara a sus propulsores, que son su punto débil.

- Entiendo, Capitán. Lo intentaremos. Espéreme. Me acercaré a su posición.

- De acuerdo, gracias Capitán da Cruz.

Dio por terminada la comunicación el Capitán Jefferson.
La nave de la Capitán da Cruz se acercó lentamente al UES Argo rodeado de enfrentamientos de cazas Veritechs y Haydonitas
Una vez cercanas las naves, vía comunicación en baja frecuencia de amplitud modulada decidieron que nave atacar. La Capitán da Cruz fue la primera en planteralo.

- Estoy de acuerdo con el plan, pero ¿cuál será la nave objetivo?

El Capitán Vince Grant tomó la palabra.

- Sugiero un Acorazado Haydonita. La forma de su casco es romboidal y su proa piramidal, la cual se abre para desplegar su armamento, y el cual dispara en un gran ángulo. Por el contrario, sus Cruceros Pesados tienen paneles movibles en sus cascos que despliegan armamento y cazas.

- Muy bien, que sea un Acorazado Haydonita. Yo atacaré su proa, y usted, Capitán Jefferson tratará de alcanzar su popa y disparará a sus propulsores. Nos moveremos al Acorazado Haydonita más cercano. Espero que tengamos éxito. Buena suerte Caballeros.

- Buena suerte, Capitán da Cruz.

Se despidió el Capitán Jefferson y cortó la comunicación. El Capitán Grant volvió a tomar la posición del Teniente Colton en el puente del UES Argo.
La Capitán da Cruz encabezó su nave, el UES Hermes, hacia el Acorazado Haydonita más cercano en el campo de batalla. De cerca era seguida por el UES Argo. El Acorazado Haydonita comenzó a abrir fuego desde su proa piramidal contra las dos naves, con un fuego de amplio rango de lasers. Las dos naves se abrieron de su camino hacia lados opuestos.
La Capitán da Cruz ordenó a su tripulación.

- ¡Abran fuego con los cañones de partículas hacia su sistema de armamento en la proa!

El UES Hermes comenzó a disparar sus 16 cañones de partículas contra la proa del Acorazado Haydonita mientras trataba de esquivar el fuego enemigo e intentaba atacar desde el lado de babor de la nave enemiga.
El UES Argo trataba de avanzar por el lado de estribor de la nave Haydonita. El Capitán John Jefferson ordenó a sus tripulantes.

- ¡Traten de avanzar rápidamente por su lado de estribor hacia la popa, y disparen a su proa apoyando a la Capitán da Cruz!

El UES Argo se escabulló, cubierto por el fuego del UES Hermes, por el lado de estribor del Acorazado Haydonita hasta traspasar su sección de popa. Las dos naves antagónicas estaban ahora espalda contra espalda.
El Capitán Jefferson, rápidamente, ordenó a los tripulantes del puente.

- ¡Abran fuego contra los propulsores de la nave Haydonita!

Los cañones de partículas del UES Argo rotaron sobre si mismas hasta mirar hacia la popa y abrieron fuego contra los cuatro propulsores del Acorazado Haydonita. Tras los impactos de los cañones del UES Argo la nave Haydonita explotó en pedazos.
El Capitán Jefferson se comunicó con la Capitán da Cruz, mediante la Teniente Blane, y le dijo.

- Gracias, Capitán da Cruz.

- Felicitaciones, Capitán Jefferson por la destrucción del Acorazado. Comunicaré a los otros Capitanes que su idea de disparar a los propulsores es correcta y la maniobra del Capitán Grant es exitosa. Por poco tenemos la superioridad numérica. Tenemos que tomar ventaja de ello.

Expresó la Capitán da Cruz al Capitán Jefferson. Luego transmitió a toda la flota como había prometido la táctica de los Capitanes Jefferson y Grant, y casi inmediatamente todas las naves de la flota trataron de ponerlas en práctica.
A bordo del SDF-4 Liberator, el escuadrón Skull, junto con Scott Bernard, habían arribado por la bahía de atraque a reponer municiones después de su enfrentamiento con el escuadron de cazas Haydonitas.
Maia Sterling y sus subordinados, junto al lobo solitario de Scott bernard habían descendido de sus mecanismos Robotech, mientras el personal técnico intercambiaba Baterías de Protocultura y reponía munición y misiles en sus cazas Veritech, para realizar una nueva salida a enfrentarse al persistente enemigo Haydonita, cuando la voz del propio General Gunther Reinhardt empezó a resonar por los altavoces de anuncios públicos del SDF-4 y transmitidas en las comunicaciones de amplitud modulada que estaban siendo utilizadas por los Mecha y las naves de la flota de la Fuerza Expedicionaria Robotech, para evitar el bloqueo de la flota Haydonita.

- ¡Atención, Damas y Caballeros. Les habla el General Reinhardt! ¡Hemos detectado una firma de Transposición del SDF-3, y nos disponemos a seguirla a ver si nos conduce hasta él a la brevedad! ¡Quiero que todos los escuadrones de Veritechs asignados al SDF-4 abandonen el combate y regresen a la nave! El resto de las naves de la flota permanecerán combatiendo la flota Haydonita. He escuchado la transmisión de la Capitán da Cruz sobre la victoria obtenida utilizando la estrategia desarrollada por el Capitán Grant y el Capitán Jefferson. Traten de ponerla en práctica. Les deseo la victoria y mucha suerte. El SDF-4 partirá en T-15 minutos. Reinhardt fuera.

Todos en la flota quedaron sorprendidos por la comunicación del General Reinhardt. Especialmente en el SDCV-116 UES Argo. Allí, un desesperado Capitán Vince Grant, fuera de si, se dirigió al Capitán Jefferson con una expresión desdibujada.

- ¡Capitán Jefferson, tengo que pedirle un favor!

El Capitán Jefferson, extrañado por la conducta del Capitán Grant, le respondió.

- Si, Capitán Grant. ¿Qué sucede?

El Capitán Grant respondió velozmente.

- ¡Tiene que seguir al SDF-4! ¡Aunque sea violando órdenes directas! ¡Tengo amigos en el SDF-3 y necesito saber su destino, aunque no sea el mejor esperado!

El Capitán Jefferson, seriamente y en un ademán inconsciente se toco la gorra, y respondió.

- Tengo un amigo con una hija en el SDF-3 y esta sufriendo internamente aunque no lo demuestre, asi que le concederé el favor, si asume la responsabilidad. ¡Probablemente el General Reinhardt querrá matarme, como mínimo!

- ¡No se preocupe, Capitán Jefferson, asumiré la responsabilidad y hablaré con el General Reinhardt! ¡Desde ya tiene toda mi gratitud!

Luego el Capitán Jefferson se dirigió a su Oficial de Comunicaciones, la Teniente Susan Blane y le pidió que se comunicara con la Capitán da Cruz, del SDCV-112 Hermes.
La Teniente Blane ejecutó algunos comandos en su puesto de tareas y dijo.

- Capitán, tengo a la Capitán da Cruz en espera en los altavoces.

- Gracias, Teniente Blane. Pase la comunicación.

Le respondió el Capitán Jefferson.
Con un sonido algo metálico y algo de estática, la voz de la Capitán da Cruz se hizo sentir.

- Capitán Jefferson. ¿Qué ocurre?

El Capitán Jefferson respondió.

- Capitán da Cruz, lamento comunicarle que con el Capitán Grant tenemos otros planes, asi que discúlpeme y busque otra nave para realizar la maniobra que hicimos y destruir otras naves Haydonitas. Nuevamente, sepa disculparme. UES Argo fuera.

Dicho esto, el Capitán Jefferson dio la orden de cortar la comunicación para no dar la oportunidad a la Capitán da Cruz de indagar más al respecto.
Luego, el Capitán Jefferson se dirigió al Teniente Colton, sentado en uno de los puestos delanteros del puente.

- Teniente Colton, por favor diríjanos a toda velocidad lo más cerca posible del SDF-4.

- Si, Señor.

Respondió el joven Teniente.
Lentamente, el SDF-4 estaba alejándose de la zona de combate para realizar la Transposición que probablemente lo llevaría al destino del SDF-3.
El SDCV-116 UES Argo cruzo a toda velocidad, esquivando el fuego cruzado, la zona de combate y alcanzó el SDF-4 del General Reinhardt.
Una vez allí, el Capitán Jefferson indicó al joven Colton.

- Teniente Colton, acérquese lo más posible al casco del SDF-4.

El Teniente Colton asintió a su Capitán y ejecutó la orden, y las dos naves, SDF-4 y SDCV-116, quedaron flotando muy cercanas en el espacio.
Muy cerca de cumplirse los quince minutos para la partida del SDF-4, el General Reinhardt vio la silueta del SDCV-116 Argo situado cerca de uno de los apéndices laterales, el de babor, de la nave. El General Reinhardt identificó el UES Argo por el número 116 pintado en el oscuro casco de la nave clase Ikazuchi.

- ¡¿Qué se propone el Capitán Jefferson?!

Exclamó iracundo el General Reinhardt, e inmediatamente pidió a Sparks que estableciese una comunicación con el Argo.

- ¡Capitán Jefferson! ¡Ya sé que se propone con esto! ¡No lo llevaré conmigo en la esfera de Transposición en búsqueda del SDF-3!

El Capitán Grant respondió por el Capitán Jefferson.

- ¡General Reinhardt, habla el Capitán Grant, esto no fue idea del Capitán Jefferson, si no mía! ¡Tengo muchos amigos en esa nave como para desperdiciar una oportunidad para encontrarla!

El General Reinhardt, aun exaltado, contestó al Capitán Grant.

- ¡Vince, el Almirante Hunter también es mi amigo, pero comprende los riesgos de este viaje! ¡Si no me obedeces y te retiras, abriré fuego contra el Argo!

Los 28 cañones de partículas del SDF-4 rotaron apuntando al UES Argo. El Capitán Jefferson ordenó no apuntar sus cañones al SDF-4, no retribuyendo la amenaza.

- ¡No, no lo hará, General Reinhardt! ¡No destruirá una nave completa con su tripulación, y media tripulación del Ark Angel!

Le dijo el Capitán Vince Grant, sabiendo que el General Reinhardt estaba exagerando. El General Gunther Reinhardt enojado y a los gritos se dirigió al Capitán Grant.

- ¡Maldicion, Vince! ¡Si algo no sale bien, será tu culpa!

Y luego el General Reinhardt cortó la comunicación.
Los quince minutos faltantes para realizar la Transposición habían llegado, y el SDF-4 comenzó a generar la esfera violácea para saltar al Hiperespacio cubriendo el SDF-4 y también el UES Argo.
El Capitán Jefferson pulsó algunas teclas de forma hexagonal alargadas horizontalmente en su consola y se comunicó con el Dr. Harry Penn en la Sección de Ingeniería, obviando a la Teniente Susan Blane.

- Si, J.J. ¿Qué sucede?

Preguntó el Dr. Harry Penn desde la pequeña pantalla de la consola. El Capitán Jefferson contestó.

- Dr. Penn, quería avisarle que vamos con el SDF-4 a seguir una firma de Transposición del SDF-3. No quiero darle falsas esperanzas, pero puede que encontremos alguna pista de su hija desaparecida.

- Gracias, J.J.

Ambos cortaron la comunicación y el SDF-4 ya casi había terminado de generar la esfera violácea que encerraba en su interior al SDF-4 Liberator y al SDCV-116 Argo, plegando la continuidad del espacio-tiempo hizo que ambas naves saltaran al Hiperespacio rumbo a la segunda estrella de la derecha.