Urano, así es como Fels lo llamo. Sin honoríficos pero de manera respetable. Fushiguro está seguro de que en la mitología griega, este era un Titán. Megumi juega, como un Quiz, a adivinar los Dioses de culturas que apenas conoce. La escuela de hechicería y sus altos mandos conservadores, son budistas y eso no ayuda demasiado. Obviamente, si no fuera por Tengen-sama y su religión, el Jujutsu no existiría en la actualidad. Pero como muchas veces dice Kugisaki 'esos viejos son muy anticuados' y Fushiguro le da la razón está vez. Revolviendo entre sus vagos conocimientos para saber que clase de Dios se está enfrentando. Su primera experiencia fue algo totalmente contrario a lo que se imaginaba de un Dios. Aunque, siendo justos, ¿Por qué esperaba tanto de ellos?
Fels habla respetuosamente al hombre con aspecto de anciano. La habitación, mucho más oscura que los túneles vagamente iluminados, rellenada con tan solo un trono bien cuidado y antorchas en cada extremo. Una atmósfera de ocultismo que mostraba con su túnica, mejor cuidada que las de su sirviente (Fushiguro ya vio lo que hay debajo de la túnica de Fels... El blanco pálido se mostró cuando el fuego de las antorchas iluminó su camino. Un escalofrío recorrió su columna y decidió no girar otra vez hacia él).
Fushiguro reconoce a un pez gordo cuando lo ve; Una posición altiva, la mirada escrupulosa y lo suficientemente viejo para presumir su 'sabiduria'. Contrariamente a lo que piensa de ellos, Megumi es preciado, su técnica es un milagro que pasa cada cientos de años, como el niño 'bendecido' por Dios, Megumi no puede evitar pensar que es una broma. Los peces gordos lo necesitan, necesitan su hechizo para que vuelvan a tener su gloria y tradicionalismos. A través de esos ojos traicioneros y las sonrisas indulgentes, intentan endulzarlo para que Fushiguro este de su lado.
Hasta que el rostro inamovible se le formaron más arrugas por lo que Megumi supone que es una mueca "No se que es lo que ocultas tan cautelosamente, solo llegaremos a una solución si nos lo muestras"
Fushiguro muerde sus labios, otra vez, mala suerte o su propia incompetencia, en este punto es muy tarde. Sabe muy bien que a lo que se refiere, su garganta se sella pero un hormigueo amenaza con expulsar la cena de aquel bar. Fushiguro sabe que el dedo sigue en su bolsillo, exudando cantidades absurdas de energía maldita sin siquiera estar contenido. En un mundo donde la energía maldita no existe, pero sorpresa, pueden ver a sus Shikigami y percibir el maldito dedo de Ryomen Sukuna.
Un toque que recuerda lo desagradable queen realidad es y frío, indiferente a la energía en forma de llama que libera. Megumi cree que esto es ridículo.
El rostro de piedra de Urano se rompe completamente. Su nariz cruje cuando ve directamente al Dedo de Ryomen Sukuna es la mano de Fushiguro y es posible que Fels tenga la misma reacción, si tuviera rostro. Un gemido de sorpresa y asco sale de la túnica oscurecida.
"¡Urano! ¡¿Que significa eso?!" La voz indistinguible habla con nerviosismo
"Lo que ha estado perturbando mis oraciones" Urano responde, con el rostro nuevamente impasible.
Sorpresa, ya lo habían descubierto desde su llegada y además, hay más dedos de Sukuna desparramados por el Laberinto. Megumi no puede estar tan jodido.
...
Urano es más 'accesible' de lo que creyó. Incluso cuando solo le dio vagas explicaciones acerca del dedo de Sukuna (en ningún momento menciono de quién es el dedo, solo es un "Objeto muy peligroso que no debe caer en malas manos". De todas formas, Ryōmen Sukuna ¿Existirá en este mundo como Dios? Fushiguro no se quita eso de su cabeza cuando en su mundo hay templos dedicados al rey de las maldiciones, si tan solo supieran quien es en realidad... Y otra muy vaga historia acerca de como se perdió en la ciudad más famosa del mundo.
Hizo lo mejor que pudo improvisar y fue terrible. Fels no estaba convencido y desconfiaba de él. En cambio, Urano, asintió atentamente con ese rostro inamovible y las quejas del encapuchado se ahogaron en la oscuridad de la habitación.
Fushiguro suspira. Ni siquiera él sabe que intenta explicar "Es cierto que no se dónde estoy y no puedo contactar con nadie conocido. Tampoco formó parte de una de esas Familias. Básicamente, estoy por mí cuenta" Suspira, ni siquiera intenta escucharse a si mismo más que pensar en más palabras siguientes: "Pero es verdad que este objeto es demasiado peligroso si continua perdido" Levanta el dedo de Sukuna y recuerda como Urano menciono que sentía como el calabozo era agitado por la misma energía que tiene en sus manos. ¿Cuántos dedos? ¿Donde? ¿Cómo llegaron? ¿Itadori? ¿Kugisaki? La ansiedad inflaba su pecho, pero también había un alivio, un alivio en forma de suspiro que mantenía las esperanzas de que quizás no esté solo.
Si los dedos lo siguieron a este mundo, entonces al menos uno de esos dos también. Megumi definitivamente los encontrará.
"El simple aspecto a primera vista dice demasiado, pero..." Urano entrecierra los ojos, a punto de decir algo pero allí termina "será mejor que la menor cantidad de personas y dioses sepan de esta existencia. Es más preocupante el caos que puedan desatar por descubrirlo que por la peligrosidad de este" Megumi encuentra sus ojos, buscando afirmar su declaración pero definitivamente es mejor que nadie lo encuentre y lo tome como un cofre del tesoro.
Ademas, Megumi no puede evitarlo, él ya...
"Eso será un problema" Fels responde, Urano no cambia su expresión pero gruñe "Cuando lo encontré a él, estaba luchando contra los hermanos Gulliver"
Megumi deduce lo problemático que fue encontrarse con esos 'hermanos Gulliver', tiene sentido, eran muy parecidos. Urano frunce sus labios, casi en un suspiro "Freya ya está al tanto..." Al instante, clava su mirada en Fushiguro, este casi se sobresalta "¿Algún otro Dios sabe de ti o eso?" Pregunta con animosidad, ni menciona el dedo.
La cabeza de Fushiguro reacciona, un poco de vergüenza surge pero lo termina diciendo "La Diosa Loki" Su frase termina en un suspiro y Fels es quien no tarda en responder
"¿¡También ella!?" Urano mira a Fels, reprochandolo con la mirada y este se aclara la garganta.
El Dios apoya su mejilla en su puño. Megumi nota como sus ojos observan nada más que la infinita oscuridad detrás de ellos "Loki no hará nada precipitado por un niño..." Toma un respiro "Pero Freya, una vez vio algo que le interese, no se detendra hasta tenerte" como un objeto o trofeo. Megumi tiene escalofríos al pensar en ello "Enviar a sus ejecutivos por ti es prueba de ello" Señala a Megumi
"Acerca de eso..." Fels se inclina "Él fue capaz de combatir contra los cuatro hermanos"
Un silencio sepulcral se apodera de la sala. Megumi no esta seguro de que decir, sea lo que sea, Urano lo mira de nuevo con esos ojos que parecen nunca parpadear "Solo se interesará más en ti" Fushiguro piensa seriamente que significa 'interesar' para un Dios, tampoco quiere averiguarlo.
"No importa, puedo luchar contra ellos" Fushiguro proclama. Solo debe golpearlos hasta que lo dejen en paz, así es como vivió hace mucho tiempo y lo volverá a hacer si debe.
Por un momento, los labios de Urano se levantaron, pero el rostro se mantuvo congelado "Hacerles frente a cuatro aventureros de nivel 5, demuestra lo capaz que eres" Fels dice "Si sigues negándote, la Diosa Freya no dudará en enviar a todos sus dependientes por ti y causar una guerra dentro de la ciudad. Es mejor que pases desapercibido y no llames la atención de nadie más" Explica. Aunque Fushiguro siente que es un niño siendo retado por un adulto.
Si es tal como dice, entonces Fushiguro concuerda que los Dioses son más lunáticos que los altos mandos de la hechicería. El destino del clan Inumaki, la situación con Maki-senpai y ni hablar de Itadori y lo desesperados que están por ejecutarlo.
"La ciudad de Rivira es la mejor opción para ti" Megumi jura haber escuchado acerca de esa ciudad de la boca de otras personas cuando estaba en el gremio.
"Se encuentra dentro del Calabozo" Fels comienza a explicar, afortunadamente "Es una zona segura donde los monstruos no se generan. Los aventureros más reacios a las leyes de la ciudad de Orario en la superficie, construyeron su propio campamento en ese piso" Anarquía, básicamente. Megumi piensa "Es un poco más duro vivir allí abajo, pero estarás lejos de los ojos del público"
"Si no tienes problemas con no volver al cielo durante un largo tiempo, Fels te escoltara hacia la ciudad" Urano dice
Fushiguro niega con su cabeza "Estaré bien. Cuánto más cerca este, antes recuperaré los dedos y me largare" Donde sea, de vuelta a su casa, de alguna manera... Pero lo hará, definitivamente.
"¿Eso significa que puedes encontrar los demás dedos?" Megumi asiente sin dudarlo, él lo hará. "Si puedes con las adversidades del Laberinto, lo dejaré en tus manos. Y si crees conveniente puedes platicar con Fels" El mencionado se acerca a Urano "Otorgarle todo lo necesario, no creo tener que mencionar la importancia de que esté bien preparado para el Calabozo"
La túnica se levanta para observarlo, un silencio dubitativo, dura unos segundos "Déjalo en mis manos" Declara finalmente "Vamos, Fushiguro"
Megumi asiente, pero se mantiene de pie en el lugar cuando la túnica avanza a través de la habitación, fuera de la iluminación de las antorchas. Urano al fin hace algo más que gruñir y levanta una ceja. Fushiguro aún sigue pensando en por qué mierda confía en alguien que se hace llamar Dios pero esto demuestra lo realmente mal que está su situación. Claro, está en otro mundo ¿Que mas puede esperar?
"De hecho, tambien estoy buscando a alguien más. Dos personas, en realidad..."
Más de mil años de vida y todavía no logra comprender a Urano.
En general, todas las entidades divinas resultan ser tan complejas para la mente de los mortales, cosas tan minusuosas como sus extravagantes formas de vestir o las singulares personalidades que poseen, los hacen únicos. La gente del mundo inferior se adapto con relativa naturalidad a lo largo de los años a culturas y tradiciones traídas de los mismo cielos, hogar de los Dioses. Él mismo observo los procesos durante siglos, quizás no tan atras en la historia desde la llegada de los Dioses, pero lo suficiente para presenciar grandes cambios en el mundo y la misma Ciudad de Orario.
Y aún así, luego de 714 años de servicio (Si,lo recuerda perfectamente), Fels no entiende lo que pasa por la cabeza de un Dios que nunca cambia.
Urano fue la única deidad que descendió al mundo con la sola intención de ayudar a a humanidad, sin afán de divertirse o estar en la primera fila para una 'obra de teatro' como todos los otros dioses subsecuentes a él. Hasta el día de hoy sigue actuando de la misma manera, sin regir en la ciudad o en el gremio de aventureros para no interferir con los propios destinos de estos, pero vigilando el hogar de los monstruos desde la oscuridad y mantenerlos a raya con su divina oración, por si algún evento inesperado ocurriera.
En el momento que decide tomar cartas en el asunto, es cuando Fels es engañado por las propias expectativas que él mismo formó. También es por eso que considera su relación como 'socios' y no amo y sirviente. Eso o solo la reminiscencia de un tonto y su costumbre de cuestionar a entidades mucho más grandes y poderosas que él, probablemente.
Sin embargo, las dudas empezaron cuando los monstruos parlantes aparecieron y Urano acepto su existencia y decidió ayudarlos sin pensarlo dos veces. Un Dios ayudando a Monstruos, una acción solidaria impensable para alguien como él o siquiera otro Dios, como Hermes y su sonrisa condescendiente. Al menos Fels puede decir con certeza que él y Urano estan en la misma página; desconfían de Hermes, pero es un aliado muy valioso para ellos quienes suelen trabajar solos y de forma anónima.
Y una vez más se vuelve a repetir. Urano, aquel Dios que siempre había visto serio e Impasible en ese trono de piedra como una estatua inamovible, hasta hace unos días atrás. La misma deidad inalterable que conocía, demostró una pequeña grieta de nerviosismo en su expresión. Incomodidad o incertidumbre, para Fels era algo nuevo intentar leer las emociones de Urano pero era claro que algo no andaba bien.
"El Calabozo esconde secretos desconocidos hasta para los Dioses" Eso fue lo que contesto Urano a un Fels curioso y tal vez arrepentido.
El Calabozo es una complejidad que los aventureros intentan discernir día tras día pero Fels cree que al misterio más grande del mundo le restan varios siglos más para ser descubierto, escuchar de un Dios tales palabras pueden ser desalentadoras. Quizás en su antigua vida, en un hambre insaciable de conocimiento, la declaración de Urano lo hubiera inspirada aún más. Pero ahora, es otra razón para ser llamado 'tonto'.
Presencias bastantes desagradables que lograron irrumpir en la oración del Dios y por si fuera poco, en un deseo avido de unirse, de pequeñas chispas a una llama. Aunque la situación se volvió más alarmante cuando una de las presencias escapó de la divinidad de Urano, es decir, fuera del Calabozo.
Fels no tardó en desplegar sus familiares por toda la ciudad de Orario y dentro del mismo Calabozo, además de alertar a los Xenos de posibles peligros.
Todo parecía estar controlado... Casi.
Al día siguiente, un monstruo es avistado en una calle al suroeste de la ciudad. Según testigos recopilados por los trabajadores del gremio, un monstruo con aspecto de lobo o perro, apareció de la nada en mitad de la calle y se desvaneció. Así fueron las palabras del jefe del gremio, el elfo Royman quien siempre era el encargado de informar personalmente a Urano sobre asuntos de tal seriedad. Se intentó mantener cierto grado de confidencialidad para las Familias de dependientes que presenciaron la aparición, pero los rumores fueron más rápidos que ellos y unas horas mas tarde el pánico y la confusión golpeó el Panteón del gremio en un tumulto de personas y aventureros.
El tiempo no apremiaba. Ganesha no tardó en enviar a sus mejores exploradores y guardias, mayormente para aliviar las quejas hacia el propio gremio. Afortunadamente, las Familias más influyentes como Loki y Freya, decidieron mantenerse al margen y no insinuarse en ningún momento. O eso es lo que pensó. De nuevo, recuerda por qué es un tonto.
Los familiares que dispuso en la ciudad detectan movimientos sospechosos en las zonas baldias de la ciudad. Fels llega a escenas de una batalla. Tres de los famosos Hermanos Gulliver están en la cima de un techo. No se pregunta por el cuarto cuando ve la silueta oscura de un animal. Un lobo grande, bípedo y un extraño símbolo en su frente, justo como las descripciones. Y más atrás, un niño, de aspecto ajetreado y sucio, su cabello estaba revuelto y tenía ojeras en un rostro algo pálido.
Un atuendo que hacía juego con su portador; completamente oscuro pero contenía manchas secas desconocidas (un tono rojizo en el cuello y los brazos, sangre, especula Fels) y unos distintivos botones en espiral. Un uniforme, ninguno que haya visto en las Familias que habitan en Orario. Pero ¿Que es ese monstruo y por qué los ejecutivos de la Diosa Freya están aquí?
Fels observa al chico, del otro lado de la calle, levantando sus ojos hacia los hermanos, parecía sonreír. Fels concluye, ante lo que ven sus cuencas vacías, que ese niño tendrá las respuestas que quieren. Antes de que los Pallum se abalanzen, la oscuridad de sus bombas consumen la calle y rápidamente toma al chico hacia un pasaje secreto cercano.
La respuesta se resume a una llama que en lugar emitir calor, siente una pesadumbre que lo haría vomitar si quedara algo de humano en su cuerpo. Urano rompe si expresión, arruga su nariz, como si un hedor infestara su habitación. Para Fels, es sorprendente que el niño pueda sostener ese dedo putrefacto en su mano desnuda sin que está se corrompa igualmente.
...
"¿Podemos confiar en él?" Fushiguro Megumi, recuerda el nombre y el orden en que lo menciono. Fushiguro parece más un apellido y Megumi es un nombre, reflexiona Fels. Una costumbre de las personas de medio oriente.
Urano medita, como los últimos días. Más de lo usual, cree Fels "No lo sé" Y a veces, deja mucho qué pensar "Es seguro decir que nos oculta información, aunque no pareció mentir con sus vagas explicaciones"
Fels está de acuerdo, pero... "¿Que quieres decir con que no pareció mentir?"
"Estoy diciendo que no se hasta que punto debemos creerle" Sigue sin comprender "No logre discernir entre la verdad o la mentira en sus palabras, simplemente mí divinidad no funcionaba"
La túnica de Fels se agita "No puede ser..." Es básicamente imposible ocultarle la verdad a una deidad, a excepción de los mismos Dioses o por descubrimientos más recientes; monstruos. Pero este tal, Fushiguro Megumi, no había nada extraño en él, más que ese repugnante- "Tal vez sera-"
"Ese dedo" Urano interrumpe, como si leyera su cabeza hueca, dice lo que ambos piensa "Tu tambien la sentiste, esa sensación repugnante que liberaba, pudo haber interferido" Los huesos de Fels tiemblan con recordar la llama azul, asegurándose de que no solo su aspecto fuera lo grotesco "Mencionó que lo necesitaba para encontrar a los faltantes, no pienso que sea de esa manera" Aunque su divinidad no funcione, puede leer a las personas. Fels también notó la misma cautela a la que se refiere Urano "Lo mejor será vigilarlo y descubrir si está conectado a los remanentes de Evilus o a alguna asociación externa"
Fels asiente, respetando las órdenes de la Deidad. La faccion oscura, Evilus, aún sigue en pie, o al menos remanentes que niegan a desaparecer. Es imposible que un simple civil tenga en sus manos tal objeto. El uniforme oscuro y los botones en espiral, no es solo un atuendo casual y los Hermanos Gulliver...
"¿No crees que este conectado a ninguna Familia?" Fels pregunta "Yo mismo presencie como los Hermanos Gulliver se apoyaban unos a otros para mantenerse de pie frente al chico" Fels siguió el rastro destructivo de una batalla hasta llegar hacia ellos y recuerda perfectamente que faltaba uno de los hermanos (Exhaustos, polvorientos, heridos y una sonrisa burlona. Fels es un tonto pero sabe conectar los puntos ¿Quien eres Fushiguro Megumi?) "Además menciono que tenía compañeros"
Urano continua sin deshacer su expresión "Puede actuar por su propia voluntad o se encuentra desvinculado de su Dios" efectivamente, él también pensó en esas posibilidades "No veo la necesidad de haber mentido con sus compañeros. Buscalos si puedes, es posible que descubramos más acerca de dónde pertenecen y que son en realidad" Fels cree que esto será un gran dolor de cabeza, si es que aún tuviera.
"Se precavido y asegúrate que el chico también lo sea. Encontrar los dedos y alejarlos del calabozo es la prioridad" La vehemencia con la que aclara 'dedo' es contundente para el cuerpo huesudo de Fels
"Básicamente, estamos caminando a ciegas y depositamos nuestras vagas esperanzas en un niño que apenas conocimos" Fels quiere reírse, pero la situación es tan severa que la tensión aún no ha abandonado el cuarto desde que lo dejo el chico.
Urano, de alguna manera, conserva su templanza, pero él sabe perfectamente que algo cambio en la Deidad al ver ese dedo, algo terriblemente mal que no puede discernir "Monsterphilia será dentro de poco y todo indica que algo pasara"
La suposición de un Dios nunca es algo bueno "¿Evilus hará su movimiento?" Pregunta, casi cambiando de tema pero siguen en la misma página. Últimamente ha habido demasiado movimiento por parte de ellos dentro del Calabozo. Urano sospecha que actuará pronto, no obstante, colaboran con la Familia Ganesha y Hermes para detener cualquier avance de la facción oscura.
"Probablemente, aunque no es muy claro, si este nuevo incidente es aislado o es su culpa" En algún punto todo es incierto, pero la situación no los desenfoca de lo que deben hacer "En cualquier caso, evitemos atraer más la atención. Los aventureros no necesitan saber que Evilus intenta regresar o que objetos grotescos infesten el Calabozo. No hables de esto más que conmigo o ese niño"
Sino fuera por la curiosidad pasada que aún sigue atormentandolo, posiblemente el chico hubiese terminado en otro lugar menos acogible que el Under Resort. Pero algo en él, más que su seguridad, la vida de las personas o el futuro del Calabozo y la ciudad, quiere saber que es lo que verdaderamente oculta.
Fels no necesita más razones para ser un tonto.
"Cuenta conmigo, Urano"
El día es tan luminoso como recuerda pero obviamente ese no es el cielo. Otra vez, volvió bajo tierra al llamado Calabozo para encontrar los dedos de Sukuna y además tiene algo de tiempo para apreciar el techo de la cueva, más bien, piso 18. ¿Cristal? Numerosos picos colgaban desde el supuesto 'cielo', un brillo inusual daba la sensación que la luz que percibía, era la misma que aparecería en los días soleados.
Fushiguro se pregunta si en verdad el dedo de Ryomen Sukuna estará bajo tierra, debajo de un cielo falso y rodeado de muchos Monstruos-no-maldiciones. Además de que hay muchos más pisos y cada unos es más grande que el anterior, según el esqueleto bajo la capucha. Y también tendrá que lidiar con ellos... (Megumi siente que esto cada vez más se convierte en una especie de Quest de un videjuego de RPG).
La desconfianza es mutua, Fels se lo hizo saber mientras caminaban por los pasadizos oscuros; siempre mantenía una distancia razonable y hablando lo justo y necesario para advertirle sobre la autonomía de los aventureros del piso 18. Él nunca se lo pidió, pero al final, ambas partes se necesitan. Ellos sintieron el poder de los dedos malditos pero desconocen su verdadero propósito. Megumi necesita de ese temor y precaución para encontrarlos, a los dedos de Ryomen Sukuna y a sus compañeros.
Pero... ¿Y si no están aquí?
Fushiguro lo piensa que su cabeza se revuelve. No tiene pruebas de que Itadori y Kugisaki también fueron enviados al Calabozo o a cualquier otra parte de ese mundo o si en realidad siguen en su mundo. La única vaga esperanza es un anciano que afirma que hay más dedos de Sukuna (pero ellos no saben que son en realidad) dentro del Calabozo y la desconfianza de Megumi lucha contra su voluntad de seguir buscando y buscando una salida. La estupidez de que los dioses prestarán su poder por 'diversión' y el peligro de Ryomen Sukuna en un mundo sin energía maldita.
Megumi revisa los lienzos que entrego Fels, que son demasiados. Parecen estar desesperados o son extremadamente precavidos. Estira los mapas de los pisos inferiores, cuánto más bajas más peligrosos y extensos se vuelven. Escasos, comparado con la cantidad de pisos que contiene el Laberinto, 100 en total y tan solo 59 de ellos explorados en los miles de años que existen los aventureros. Aunque la explicación fue que Urano detecto las presencias de los dedos en las cercanías de esos pisos, Fushiguro tiene planeado explorar un poco más.
Fushiguro quita sus ojos del papel, el cuarto dónde está y que Fels generosamente le pago con una bolsa de Valis (otra vez, la deuda sigue incrementándose, pero la culpa se apacigua al saber que ninguno lo hace por voluntad), ni siquiera sabe el nombre del hotel pero parece uno y eso es suficiente. Una habitación para una persona pero con el espacio para arrojar cualquier baratija. Megumi acomodo los pergaminos con los mapas de cada piso sobre un escritorio de madera áspera. Las áreas de la escuela son tradicionales pero esto supera a un chico de ciudad como Fushiguro, aunque las luces eran algo diferentes, no había electricidad pero si interruptores y el 'foco' en realidad es una piedra brillante, la misma que soltaban los monstruos al ¿Matarlos? ¿Exorcizarlos? ¿Despojarlos de sus cuerpos? Aún sigue confundido.
Evita pensar en como funcionarán los baños...
Fushiguro toma otro papel y deja de lado la precariedad medieval de la higiene. Otra vez, sus ojos suben y bajan por las letras inentendibles que tiñen el papel, pero en realidad su atención estaba puesta en otro parte, una imagen que no necesitaba idioma para leerse y letras que si podía entender;
Bors
Level 3
Gojō-sensei a menudo dice que hay que estar loco para ser un hechicero y Fushiguro cree que si todavía no lo está, entonces pronto lo será. Pero, en serio ¿Un sistema de niveles? ¿¡Como un videojuego!?
Entendía claramente lo que significaba, pero su cerebro tardaba en procesarlo, o mejor dicho, suena tan estúpido que no lo puede creer. Las coincidencias se amontonan entre sí cada vez su conoce un poco más. Puede que los hechiceros también tengan una distinción de poder por rangos, pero es más compleja que simples niveles como en un videojuego, también hay una Dungeon y Dioses.
Por un momento decide pensar en serio: ¿Que tan fuertes es un hechicero de primer grado medido en niveles? Él solo recuerda a Fels decir que los cuatro Pallum contra los que lucho son aventureros de primera clase ¿Cómo primer grado? Fushiguro se estresa.
Aleja el papel de sus manos y deja que su espalda descanse sobre la silla, incómodo pero se recuesta hasta largar un suspiro. Tomara un largo tiempo encontrar los dedos esparcidos, por el tamaño de cada piso que solo aumenta hasta el punto de que es mucho más grande que la misma ciudad de Orario y que no tiene ni las más mínima idea de cómo rastrear los dedos.
Megumi arrastra su mirada debajo de la cama, utilizando telas viejas, tapó el dedo de Ryomen Sukuna y allí lo escondió. No muy ingenioso pero más cómodo que tenerlo en su bolsillo. Urano insistió en que el dedo se mantuviera lejos del Calabozo pero Megumi lo convenció diciendo que era necesario para encontrar los demás Dedos. Claramente, mintió, pero es imposible dejar el objeto en manos ajenas. Sigue siendo un hechicero después de todo, se las arreglará, encontrará todos los dedos malditos perdidos y de alguna forma, volverá.
Finalmente decide que estudio suficiente y es hora de ir al 'trabajo de campo', como haría Gojō-sensei, quien emplea métodos más prácticos que otros profesores y eso funciona para Megumi. El mejor maestro es la experiencia de la batalla, sentir con tu propia carne la energía putrida de las tantas maldiciones que un hechicero exorcizara. La propia energía maldita aferrandose a tus huesos para que no se destruyan y los sentimientos negativos desbordandose en tu cabeza. Condiciones que carecen en este mundo pero Megumi insite en que sigue siendo un hechicero. A pesar de las advertencias de explorar territorio desconocido por si solo, Fushiguro lo hará de todos modos.
Aparta la silla y estira sus piernas en el suelo rugoso de madera y alfombra. Apaga la lámpara, está vez, sin volver a preguntarse como funciona. No es tan acogedor vivir en una habitación pequeña como cuando era niño, en los barrios bajos de Saitama, él y Tsumiki regresando de la escuela hasta los sucios departamentos. La basura en los callejones, los ratones en busca de comida y un extraño de cabello blanco con una sonrisa detestable, esa era la peor parte, Megumi se fastidio un poco. Lo único que hacía decente ese lugar era su cuarto pequeño pero suficiente para dos niños y Tsumiki esperándolo, seguramente para regañarlo por alguna pelea. Eso hasta que Gojō-sensei consiguió la tutoría de Megumi y los llevo a un lugar más aceptable. Fushiguro cree imposible que alguien tan sospechoso lo haya conseguido, pero atribuye todo al poder del clan Gojō.
Megumi sale del cuarto, la escasa seguridad que ofrece el cuarto que cuenta solo con una delgada puerta de madera que solo puede cerrarse desde dentro y una simple ventana, hace que Fushiguro guarde otra vez el dedo en su bolsillo. Básicamente, cualquier persona podría atravesar la pared o saltar hasta el techo de los departamentos, quizás por esa razón no se esforzaron en construir paredes más gruesas y limitaron todo a la buena voluntad de los aventureros.
Con lo único valuable en sus manos, Fushiguro se retiró del edificio, saludando con un simple asentimiento al recepcionista cuando en realidad estaba viendo las orejas de conejo que tenía en su cabeza, encima de un cabello frondoso y barba peluda. Megumi aún no se acostumbra, todavía...
¿Que debería hacer? Las advertencias de Fels fueron; no llamar la atención y no descender por los pisos en solitario, necesitas un equipo y mucho cuidado, dijo, aún aturdido por el hecho de que Megumi no sepa nada del calabozo.
Y Fushiguro se siente subestimado
Él es un hechicero, sabe ocultarse, pasar desapercibido, incluso exorcizar Maldiciones en presencia de personas sin energía maldita, aprovechandose de los lamentos de la gente común y Fushiguro no puede dejarlos así (recuerda todas las veces que fue visto como un bicho raro por intentar eliminar un espíritu maldito en el hombro de una persona, es vergonzoso, cada vez que recuerda). Y además, las Maldiciones son terriblemente peores que estos Monstruos que no son maldiciones, no será tan malo echar un vistazo. Gyokuken puede rastrear los caminos, piensa. Así que Megumi ya tomó su decisión.
También quiere escapar del campamento en el que se encuentra, porque ciudad, definitivamente no lo es. Más bien es el campamento al que van los estudiantes de secundaria en su viaje escolar; cocinar curry, bañarse en aguas termales y la prueba de valentía en el bosque. Al menos eso supone Megumi, quien faltó a toda esa clase de eventos por su labor como hechicero. Gojō-sensei fue muy estricto aunque Megumi se alegra de no ir acompañado de gente que no conocía o le caía mal (Básicamente todos. Él no era de hacer amigos y siguió empeorando luego de 'enderezar' a todos los delicuentes de la escuela). Y si Megumi tiene mas descalificativos, entonces diría basurero. Lo único limpio eran los caminos y la superficie es más que vendedores desplegando su mercancía en pequeños puestos y escombros esparcidos por todas partes. Hace parecer un lujo el lugar donde se hospedo Megumi, si no tomas en cuentas los ruidos de sus vecinos y él definitivamente quiere irse de allí.
Fushiguro camina lentamente, quiere hacerlo ma rápido peor hay demasiada gente, distraída por el llamado de los vendedores con orejas peludas y los quejidos de disconformidad. Tan solo queda ver el plano rojizo encima de su cabeza. Levanta su mirada, los cristales que efectivamente imitaban la luz del cielo, tomaron el color del atardecer. Para una persona, sería un paisaje utópico y sorprendente, otra maravilla del mundo y si Itadori estuviera allí seguramente tomaría una foto, pensar en eso lo irrita por alguna razón.
Pero Megumi es un hechicero
Un terreno bajo tierra, distante, alejado de la realidad o el sentido común; un area innato o una expansión territorial. La mente de Fushiguro estuvo golpeándolo una y otra vez con esa idea. Todo no es más que un gran territorio de un poderoso hechicero o espíritu maldito. Él está en peligro, su primer instinto es largarse de allí. Pero los dedos, Pero Itadori y Kugisaki y ¿Cómo saldrá de allí-?
"¿Eh? ¿Que pasa, mocoso?"
Fushiguro tropieza, tambalea unos pasos hasta que se recupera y sus ojos se enfocan. Tentado a levantar una ceja. Fushiguro es un hechicero pero también es Fushiguro. Inmediatamente reconoce a lo que tiene delante.
"Oh, no he visto tu rostro antes, ¿Eres nuevo niño?" Megumi reconoce perfectamente la falsa sugestividad, cuando en realidad otros de sus 'secuaces' se acercan desde detrás y la gente empieza a separarse con miedo y algunos con expectativas.
Megumi reconoce el mismo tono sarcástico, traicionado por sus rostros deformados y actitudes altivas. Delincuentes, como los de la escuela secundaria que golpeó, golpeó y golpeó. ¿Pensaban que eran mejores que otros por estar fuera de los engranajes de la sociedad? ¿O a Megumi le resultaban tan molestos que los golpeó día tras día hasta que dejaron de serlo? Fushiguro ya no recuerda porque lo hacía.
Su hombro se tensa, el hombre con aspecto salvaje está a su lado "Si te disculpas apropiadamente con un buen pago, lo dejaré pasar ¿Que piensas, compañero?" Frota sus dedos. Ya ha sido rodeado y nadie hace algo para evitarlo. Todos al margen, como si nada de esto ocurriera y fuera otro día normal.
Megumi ya recuerda los días de secundaria, si los profesores u otros estudiantes no actuaban ¿Que sería de él? Entonces se recuerda a sí mismo (siendo regañado por Tsumiki, todos los días, sin descanso y él pensaba que ella era la hipócrita) en la secundaria.
En ese caso; Fushiguro los golpea.
XXXXX
Y... Corte
Finalmente llegamos donde quería. Tarde un poco más de lo habitual (como siempre) pero valió la espera. Desde este punto supongo que habrá más encuentros y acción. Concretamente con la aparición de las Violas y más tarde Revis. Comenzaré vinculando a Megumi con la historia de Danmachi Oratoria y más adelante seguirá la historia de Bell, pero no esperen demasiado, me parece más interesante que siga a la Familia Loki contra Evilus que con la Familia Bestia y sus problemas menores. Aunque también planeo alterar a Bell de alguna forma con un hechicero en la Dungeon.
Megumi tuvo otro encuentro con una deidad, en este caso; Urano. Quien logro formar un 'acuerdo' por simple conveniencia de los dos, ambas partes desconfian de la otra, pero cada una hara su parte y algún que otro movimiento por separado. Cómo Fels, que, si no fuera por Urano seguramente hubiese enviado a una trampa a Fushiguro. El dedo de Sukuna pudo alarmar hasta al Dios protector del Calabozo, no quieren tomar riesgos o actuar muy pasivamente. Están en una situación delicada y Evilus no los dejara en paz.
Y Megumi no lo está haciendo del todo bien en Rivira... Pero se esforzará en encontrar los demás dedos de Sukuna.
Nisshi 25: Fushiguro no tiene planes de estar en ninguna Familia o incluso relacionarse a un Dios. Por el poco tiempo que estuvo en Orario, ya formó una imagen negativa de ellos, solo colabora con Urano porque será más fácil recuperar los dedos y encontrar a sus compañeros, si es que también están allí.
BrazilianOtaku: Aquí tienes, capítulo 5. Gracias por tu paciencia.
Creus: ¡Gracias por el apoyo!
Cómo siempre cualquier comentario y crítica son bienvenidos al igual que los votos que me dan ganas de seguir escribiendo.
Sin nada más que decir, chao.
