Últimamente, la cabeza de Megumi ha estado demasiado pesada. Sus pensamientos solo revolotean alrededor de sus ojos y la almohada parece tan dura como una piedra fría. Su cabello desordenado rasca incómodamente su nuca, sin la voluntad para moverse de lugar, la mente de Megumi divaga, en aquel cuarto rustico, un hotel acordé a las zonas bajas de Roppongi y un mundo totalmente diferente. Megumi piensa y piensa y piensa, hasta que sus ojos caen rendidos y encuentre un mínimo de sueño, uno del que nunca despierte, porque cuando camina por este mundo, todo le parece una pesadilla viviente. Y al final, el sueño es mucho peor.
Megumi algunas veces deja de pensar en su situación actual y regresa a su mundo, dónde hay maldiciones y no se tiene que preocupar por saber si es exorcizar o matar. Megumi no se contiene al ser un hechicero, exorcizar maldiciones, acabar con las maldiciones y salvar a Tsumiki quien fue cruelmente maldecida.
Megumi aprieta su puño, los problemas se forman como si tuviera todo el tiempo del mundo, como si la posibilidad de que el tiempo pase más lento o rápido allí y es inevitable no pensar en ello y caer en la desesperación.
En resumen, tiene demasiados problemas, más de los que ya tenía pero al menos vigilar a sus dos compañeros sigue manteniendose sin importar el mundo (Itadori es demasiado idiota y Kugisaki muy temperamental ¿Que están haciendo esos dos?). No es que Megumi no pueda hacer más que arrastrarse, siguiendo las migajas que dejan los dedos de Ryōmen Sukuna en un mundo sin energía maldita lo que lo vuelve más tedioso. Los dedos de Sukuna, se supone que son más sencillos de encontrar en este contexto pero solo se encuentra con extensiones de cavernas, habitadas por monstruos que no son maldiciones pero lucen como una y de todas formas no lo son. Las condiciones de este mundo son tan apremiantes que parece que existen solo para molestarlo y lo está logrando.
La paciencia de Megumi, nunca creyó que pudiera ser posible, es sostenida por las dos figuras molestas de sus compañeros perdidos y considerando sus circunstancias, posiblemente enloquezca y en realidad no suena tan descabellado
Hasta que los rayos de luz (lo suficientemente reales para creer que es el sol, pero claro que no) lo despiertan, rebotando contra sus ojos incómodamente. Frunce el ceño hasta desviar su vista y encontrar el montón de hojas y anotaciones encima del escritorio.
Megumi ignora el sudor frío apegandose en su espalda y es otro día más que deberá superar.
...
Luego de días caminando por los enrevesados caminos, noches de desvelo, muchas pero muchas anotaciones y marcas en mapas, Megumi continua en su búsqueda 'implacable' de los dedos de Sukuna.
Desde que obtuvo una pizca y la prueba de que probablemente los dedos si se encuentren en alguno de los pisos del calabozo, Megumi estuvo realizando sus exploraciones con más seriedad o como un Hechicero. Aún no puede confiar en un esqueleto parlante que solo da malas vibras cada vez que se presenta, solo un par de veces y no pierde de vista la posibilidad de ser abandonado.
A Megumi le gustaría decir que solo puede confiar plenamente en sus instintos de hechicero, pero si tampoco puede sentir el abominable poder que emanan los dedos de Sukuna, entonces su problema es él o las absurdas condiciones de este mundo sin energía maldita (en general, todo este mundo le parece absurdo).
Anteriormente, atravesó desde el piso 18 hasta el piso 30. La ansiedad invadió su mente al caminar por las vías subterráneas, no por los paisajes utópicos o los Monstruos-no-maldiciones. Megumi no sintió la energía de ningún dedo. Luego del incidente de esas plantas y la mujer pelirroja, (poco quiere recordar pero siempre lo piensa como una burla de su desesperada esperanza) Megumi ha decidido explorar más a fondo los pisos subsecuentes, remarcando toda la información de los mapas y rastrillando todo el terreno posible junto a Gyokuken.
Entonces Megumi se lo toma un poco más en serio, como el hechicero de primer grado que es, cavilando hasta que su cabeza pese y se desvele en el escritorio aglutinados de pergaminos viejos y arrugados, bajo una noche artificial que sirven como recuerdo de la superficie, aunque claramente alejado de su propio mundo.
Megumi no es como los aventureros, hambriento por dinero, desesperado por reconocimiento. Cómo hechicero, obtendrá innegablemente uno y el otro no lo necesitara. Megumi no esta dispuesto a arriesgar su vida por cosas tan triviales para él, para este absurdo mundo. Él solo debe encontrar los dedos, encontrar a sus compañeros, encontrar la salida, porque eso es lo único que vale verdaderamente en este momento.
El día es siempre soleado, suponiendo que los cristales indiquen el clima exacto de la superficie e imaginando que es el cielo lo que cubre el techo del piso subterráneo, Megumi se estremece cada vez que sale por la puerta y un reflejo choca contra su rostro, un paisaje utópico que aparece de la nada bajo un laberinto interminable, Megumi no deja de pensar en un dominio y la capacidad de superponer un terreno encima de otro, y el duerme allí como si nada...
Al final, solo espera no sufrir un desorden de horarios cuando regrese a la superficie.
Una semana más a transcurrido y los restos que dejó el ataque de esas plantas aún es visible mientras camina por las calles vacías de la Ciudad de Rivira. El eco de los aventureros comenzaba más al centro del campamento, donde se supone que está la plaza de cristal, un lugar con varios cristales enterrados en el suelo, bastante fácil de saber. Las plantas no alcanzaron el pequeño dormitorio donde se hospeda Megumi y a decir verdad es lo único rescatable de toda esta situación, porque los dedos siguen perdidos, Itadori, Kugisaki y resulta que una mujer completamente extraña tiene uno de ellos.
A Megumi no le agrada para nada este mundo. Cómo si aún no pudiera adaptarse a su nuevo entorno y claro que no lo hace. Todo funciona de una manera diferente a la que conoce y lo está empezando a afectar. Ignorando la energía maldita de Sukuna pero justamente uno de sus dedos está acomodado en su bolsillo. Sin energía maldita o maldiciones pero luchando de todas formas, aún sabiendo que podría haberlo hecho mejor que eso... ¡Pero es obvio que no es su mundo! En este momento Megumi se percata que el puño de su brazo izquierdo está palpitando en el mismo lugar que fue golpeado. El sonido tradicional del comercio ambulante resuena cada vez más cerca. Si Megumi hubiese actuado como un Hechicero, no sé habría congelado al presenciar esa energía maldita como si nunca solo hubiera hecho ¡Es un hechicero de Jujutsu!
Ah, Megumi está demasiado frustrado.
Al entrar en la zona de comercio, que descaradamente arreglaron primero, Megumi decide envolverse en su mente, en su propio mundo. Si hay algo que no hace falta es un hechicero de otro mundo. El silencio abrupto de los vendedores y los susurros de los aventureros es suficiente para que Megumi finja que es solo más que él caminando hacia adelante, como si tuviera y supiera dónde ir, cuando en realidad sigue igual de perdido que desde un comienzo.
Este mundo tiende a exagerar demasiado, tanto sus habitantes, como claro, los dioses. En realidad, ellos podrían ser la verdadera razón... Y es que, los rumores sobre si mismo se vuelven tan estrictamente tontos y alejados de la realidad que es vergonzoso escuchar lo mismo una y otra vez. No es que Megumi quiera hacerlo, pero aunque lo haga, si continua intimidando a quienes esparcen los rumores, estos solo crecerían.
Entonces, al igual que ellos evitan el acercamiento a Megumi, él también los ignora, como la única forma para empatizar con estos aventureros y como un mínimo de respeto en no entrometerse más en este mundo, carente de energía maldita, carente de maldiciones. Pero los dedos de Ryōmen Sukuna están allí y Megumi es el único hechicero. Solo necesita eso, ser un hechicero. No un aventurero, no más Dioses o gente que sepa sobre el dedo de Sukuna. Megumi puede lograr y eso es lo único de lo que necesita convencerse.
Necesita, porque cuando está lo suficientemente dentro de su propio mundo, la conmoción lo devuelve hacia donde verdaderamente está de pie.
El tumulto de personas está distraída para que la presencia de Megumi no sea alertada, afortunadamente. Su curiosidad no es tan fuerte como para husmear al igual que las costumbres bizarras que parecen tener todos. Son más aventureros que fracasaron en su expedición, Megumi no cree que los aventureros sean tan estúpidos para no pensar dos veces antes de arriesgar su vida por dinero, al menos quiere creerlo. El olor a sangre y los gemidos desgarradores atraviesan el aire. Al menos el peligro de muerte es algo con lo que simpatiza con los aventureros y aún así, la incomodidad desborda en su pecho. Megumi acelera su caminata, en este momento ya ni le importa ser descubierto por el rostro de las personas ¿En qué momento le importó? Megumi chasquea su lengua, bajando su cabeza, el murmullo de los aventureros se separó en la lejanía del vasto piso, uno que tampoco intenta mirar porque es demasiado extenso y sus ojos podrían perderse en esos cristales brillantes.
Llega hasta el borde de la ciudad, la caravana de aventureros heridos continua transitando desde la entrada, arrastrando cuerpos y lamentos. Megumi continua sin siquiera echar un vistazo de lástima, incluso cuando lo nombran, los guardias se apartan rápidamente de su camino al verlo y otros aventureros se estremecen con su presencia.
No importa nada más que hundirse en las profundidades del calabozo y encontrarlos.
...
En realidad, no busca comparar monstruos y maldiciones de alguna forma, porque, tiene cosas mejores en que pensar. Pero definitivamente, estos Monstruos son demasiado débiles. Quizás tan horribles, feos y monstruosos como el aspecto de cualquier maldición, pero pierden indudablemente en términos de fuerza (Megumi casi salta del lugar cuando vio lo más parecido a un fénix acercándose a él. En lugar de maravillarse, Gyokuken solo tardo unos segundos en arrastrarlo hasta el suelo y devorarlo. Quizás semi tercer grado o cuarto). La mejor forma de combatir energía maldita es con otra fuente de energía maldita. De nuevo, mundo sin energía maldita y las cosas son mucho más fáciles para Megumi excepto para encontrar el dedo de Sukuna en un sinuoso camino bajo tierra.
Los pisos del calabozo aumentan su tamaño cada vez que se desciende, teniendo como única guía la ciudad de Orario, que no es ni una cuarta parte del área metropolitana de Tokyo, pero los caminos enredados como un laberinto, hacen el trabajo aún más tedioso para Megumi. La nariz de Gyokuken es mucho más sensible que el sentido de Megumi, pero debe asegurarse de limpiar cualquier rincón antes de abandonar el piso. Es difícil reconocer si las paredes pueden bloquear la inmensa cantidad de energía maldita del dedo, aunque... El que tiene plácidamente en su bolsillo no parece tener problemas para liberar su energía (ese poder tan abrumador y asqueroso, y a la vez reconfortante, resguardado en su simple bolsillo sin reparo alguno).
Megumi chasquea su lengua cuando Gyokuken resopla por su nariz, un piso menos. Su agarre sobre la herramienta maldita tiembla mínimamente. Su sombra expulsa un papel desgastado, el mapa del piso 22 y los ojos de Megumi se arrastran hasta el camino principal y la entrada al piso 23. Su estómago cruje al tachar el mapa y otra posibilidad menos. Gyokuken ladra, marcando el camino que sigue Megumi.
Una tonalidad verdosa ilumina su camino. Asegurando cada pisada para no golpear contra las grotescas raíces de los árboles que sobresalen por el suelo musgoso. Las raíces se enrollaban sobre el sendero pobremente señalizado. No importa cuánto dañes las paredes o la fauna, está se reparará, como un ser vivo y otra razón para que la cabeza de Megumi no lo deje descansar. Algunos carteles que supone que fueron dejados por otros aventureros, yacian tirados en el suelo y consumidos por el mismo suelo o plantas de la zona, o al menos sus restos.
Afortunadamente, el olfato de Gyokuken es tan afilado como sus garras. Una pequeña caminata cortando la densa maleza en su camino y algún que otro animal o insecto gigante (no son maldiciones, son realmente más débiles y eso lo decepciona un poco en verdad), Megumi se encuentra con un túnel circular, las paredes de corteza de árbol seguían siendo demasiado antinaturales y lo hacían pensar en donde diablos estaba realmente. como una escalera, el suelo desciende a través de una tenue oscuridad, iluminada por la luz presente en los musgos se pierde por una tonalidad azul, hasta que las raíces vuelven a comer el terreno a sus pies y regresa al lugar llamado el 'Laberinto de árboles colosales', lo recuerda de los pergaminos que leyó y termino desvelado. En verdad, a Megumi le encantaría terminar esto cuánto antes pero cada piso es estúpidamente más utópico y raro que el anterior.
Según la información que recolectó luego de escuchar a escondidas, no ayuda para nada que Megumi tenga mala reputación, la gente en mucho más reservada con él en estos momentos. Otro factor que vuelve la búsqueda de los dedos más apremiante, es que Megumi no sabe leer el idioma de este mundo. Pero se las termina arreglando para saber que el piso 23 es un poco más pequeño que la mitad de la ciudad de Orario y Megumi ya comienza a saborear los próximos días y noches, aún con su noción del tiempo estropeada, la única certeza en la que puede confiar es que es un hechicero fuera de su mundo y continuará arrastrandose entre raíces y monstruos.
En la lejanía, los árboles entrelazados no pudieron ocultar el inmenso panal, donde obviamente, las abejas se aproximan a Megumi. Él suspira.
Ese idiota seguramente estaría fotografiando todo el lugar.
Megumi no puede dejar de pensar en su mundo y todo lo que deja atrás. Aunque es normal pensar en la idiotez de esos dos para seguramente detenerse un momento aquí y ahora como si nada. Con los paisajes distintivos de los pisos, los milagrosos dioses y los diferentes tipos de razas. Ellos son diferentes a Megumi, ellos podrían acostumbrarse a este mundo, les gustaría de hecho y eso es lo que más le enfada, porque al final del día, es él quien está aquí.
Megumi está molesto, con Kugisaki e Itadori, aunque más con Itadori. Se supone que solo debían recuperar los dedos ¿Por qué justamente ellos se separaron? Kugisaki, quien su orgullo ya está lo suficientemente tocado para ser arrastrada otra vez en contra de su voluntad. Es demasiado terca, aguantará. Incluso Itadori puede ser más terco que ella, reluciente como el techo de cristal que decora la ciudad subterránea y una enferma necesidad de salvar a todas las personas que vea ¿Por qué Megumi fue quien tuvo que caer en este mundo? Incómodo con las personas, ya escuchó demasiados rumores para finalmente hartarse e intentar explicar que él no discrimina. A pesar de que no haya maldiciones, la parte posterior de su cabeza palpita cada vez que ve los escenarios de los pisos subterráneos, hay dominios que son del tipo ilusorio, aunque parezca que la falta de energía maldita sea lo verdaderamente exasperante para un Hechicero, Megumi no encuentra los dedos de Sukuna y eso comienza a irritarlo.
Suspira, nunca pensó en querer a su lado a Itadori, los dedos eran difíciles de encontrar pero con un poco de búsqueda y suerte podía localizarlos. Itadori definitivamente lo manejaría mucho mejor que él. Brillante, extrovertido e idiota, no importa la situación, si es un Hechicero o el mismo Itadori. Megumi está comenzando a impacientarse, lo necesita, porque cuando ve a los aventureros que tanto subestima, Megumi cree que está siendo más como Itadori que como un hechicero.
(Siempre lo dijeron, Megumi es demasiado blando para ser un hechicero)
Un grupo de personas vestidas con armaduras, túnicas y demasiadas armas que solo usaban para sostenerse de pie. Coordinados de forma que los magos de la retaguardia saben a lo heridos y los 'tanks' aguanten el ataque de los monstruos en la delantera. Aunque había más personas heridas siendo salvados por quienes estaban vestidos de túnica y grandes sombreros puntiagudos (En serio, no pudo encontrar algo más genérico que eso) y los guerreros con armadura retrocedían cada vez que atacaban.
Megumi aprieta sus dientes, a veces, es más como Itadori.
Los gritos de guerra y las señales de jubilo enviadas por los sanadores, son constrarrestadas por los aullidos de los monstruos. Megumi sigue creyendo que son sumamente débiles comparadolos con una maldición y también debe recordarse continuamente que esté no es su mundo.
En unos segundos, el torso de hombres lagarto son pulverizados por las garras de Gyokuken y el tamaño robusto de un oso gigante no es nada contra la herramienta maldita de Megumi y esto podría perder el filo. La energia maldita parpadea insatisfecha al contenerse, pero primero debe responder ante el silencio de los aventureros.
Los cristales rebotan contra el suelo y la neblina oscura se esparce en el aire, Megumi no comprende que son esas piedras además de que pueden cambiarse por dinero y que a Gyokuken parecen gustarles. Un casco de acero oculta el rostro de una de las personas que ahora mira a Megumi en silencio. Obviando a lo que supone que son los magos del grupo, porque obviamente llevan bastones y grandes sombreros, demasiadocliché. Megumi ignora las personas con orejas de animales y se dirige al tipo con armadura, quien fácilmente es dos cabezas más alto que él.
Cuando levanta sus ojos, detrás del yelmo logra ver otro par de pupilas anaranjadas. Bastante grande para tener cautela a Megumi pero si algo sabe bien es que en este mundo las apariencias engañan y ahora el resulta ser el centro de miedo.
Puede que Megumi haya formado cierta reputación luego de unas semanas paseando por la ciudad de Rivira. Puede que estos aventureros lo conozcan o hayan escuchado historias volando de lado a lado dentro de los muros del campamento y los aventureros ya no solo se preocupan por los monstruos. Aunque Megumi no le importa que piensen de él y es mucho más conveniente que no se metan en su camino, se vuelve muy confuso e incómodo cuando debe realizar tareas diarias como visitar puestos de comida o intercambiar ítems (Megumi supone que eso es lo más común, en este mundo increíblemente parecido a un videojuego. Cuánto más lo piensa más quiere enterrarse en el suelo)
Megumi es bien conocido para estos aventureros y lo primero que hace es ignorar ese hecho y hablar como si en verdad le importara lo que les pasará "¿Están bien?" Pregunta. El tono aburrido no apaciguó las reacciones de los aventureros
El yelmo de metal resuene junto al estremecimiento de su portador. El eco de un resoplido suena detrás del casco "Ah- si" Asiente lentamente "Gracias por tu ayuda, los monstruos casi logran superarnos-"
El quejido detrás del metal es audible, seguido por sus compañeros uno tras otro. Megumi mira a su espalda, Gyokuken recolectaba las piedras con sus manos y las tragaba sin más. En verdad, no tiene idea si su Shikigami puede pasar hambre, lo ha visto comerse a las maldiciones pero cree que es solo por instinto, es un lobo después de todo... También debe ser duro para Gyokuken entonces, aunque prefiere que no lo haga (Kugisaki una vez los alimento, cuando eran dos, con carne seca y lo devoraron todo ¿En realidad si les gusta comer otras cosas que maldiciones?)
"No sé preocupen, no les hará daño" Megumi aclara
Los cuerpos de los aventureros siguen lo suficientemente tensos para saber que en verdad no fue escuchado. Con un resoplido, libera a Gyokuken que se deshace en sus sombras y finalmente los aventureros suspiran aliviados.
"¿Que clase de monstruo era?"
"No lo sé, pero con esta situación no me sorprende que se trata algún tipo de especie mejorada"
La discusión entre el propio grupo deriva en una sola conclusión y los ojos solo atienden a una persona en frente; Megumi. Y claramente ellos reconocen quien es él por los rumores, su 'indistinguible' atuendo y más rumores totalmente equivocados pero no tiene tiempo para eso...
El hombre rodeado de armadura da un paso al frente de entre sus compañeros inseguros de su presencia, sin mostrar la misma incertidumbre que los otros aventureros, quita su casco plateado, revelando un rostro sin afeitar, enmarcado de pelo hasta dos pequeñas protuberancias que se alzan desde la cima de su cabeza. Dos pequeñas orejas y Megumi sigue clavando sus ojos en las pupilas afiladas del hombre.
Al menos tiene la decencia de lucir agradecido y calmado. No como sus otros camaradas que solo retrocedieron y susurraron entre ellos mientras veían con recelo a Megumi. No los culpa y tampoco tiene rencor (A Megumi no le importa, solo debe buscar, buscar y buscar. Este no es su mundo).
"Gracias, de nuevo..." Dubitativo, agradece "Los monstruos nos tomaron desprevenidos, llegaron desde diferentes pisos y nos rodearon. A diferencia de otros grupos, nosotros logramos escapar" Agacha su cabeza.
Megumi tararea en respuesta, ellos lo buscaron"Ya veo" Está melancolía silenciosa, como cuando un Hechicero muere. Cómo cuando Itadori- "Pueden volver por ese camino, está despejado de monstruos" Debido a la desesperación se habían distanciado del camino principal que normalmente transcurren los aventureros, no sería demasiado difícil volver a la ciudad desde ese punto.
"Uh- entendido"
Unas pequeñas luces flotan detrás del grupo. Aprovechando el pequeño momento de respiro, aunque con Megumi a la cabeza, sinceramente nadie está tranquilo. Gira sobre sus talones, pensando en alejarse lo suficiente y volver a convocar a Gyokuken, aún tiene mucho que explorar.
"Míralo, en verdad es él. Incluso Bors no se atreve a acercarsele" Detrás de su espalda se estremecen
"Creí que sería mas grande, pero parece solo un niño ¿Estás seguro que es él?"
"¡Imbecil! ¡Cierra la boca o te escuchará!"
"Hmm, no lo sé, pero tiene lindos ojos~"
Arrugas se forman en su frente, alejándose paso a paso, aguanta los crueles rumores que solo generan más incomodidad que disgusto, los susurros claramente audibles parecen hechos solo para molestarlo aún más. Estúpido y absurdo, Megumi está verdaderamente irritado con los aventureros.
(Y aún con sus prejuicios, Megumi intenta ser un hechicero en un mundo sin energía maldita, pero al final termina siendo como Itadori siendo Itadori y salva a más aventureros sin razón alguna. Megumi casi golpea a alguien que lo llamó 'Pelo de pinchos', ¡Los rumores no ayudan en nada!)
XXXXX
"Ahora bien, dejemos ese tema de lado y hablemos de las piedras extravagantes. Han estado causando mucho alboroto últimamente. Dame todos los detalles" Intruyo Loki, sentada sobre el escritorio de Finn de una manera poco femenina, pero característica de la Diosa descarada.
La noticia de que Aiz había alcanzado el nivel 6 se extendió desde la noche hasta la mañana en la Familia Loki. Más que preocuparse por el cambio de ánimo en el grupo, que resultó ser más una motivación que una decepción, Finn encuentra realmente impropio de Riveria complacer los caprichos de su 'hija'. Por lo menos mantendrán en secreto que Aiz derrotó a Udaeus por ella misma, por la estabilidad del equipo...
De todas formas, aparte de bromear sobre la rapidez con la que él y sus viejos compañeros fueron alcanzados, decidieron reunirse junto a Loki en su oficina. Llena de estanterías con libros y una chimenea, Finn posaba detrás de su escritorio, Riveria de pie, apoyada sobre la pared y Gareth descansaba en un pequeño taburete redondo.
"Piedras mágicas de color intenso... Esa sería la nueva especie en el piso 50 y que apareció en el Monsterphilia" Gareth comenta
Loki asiente atentamente "Dejando eso de lado ¿Que fue lo que encontraste en las alcantarillas?" Finn sigue las palabras de Gareth
Loki mira sobre su hombro a Finn. Hace 10 días, Loki y Bete viajaron al sistema de alcantarillado debajo de la ciudad en busca de respuestas acerca del ataque ocurrido en el Monsterphilia "Habían más de esas plantas carnívoras pero no algo que podamos llamarlo una pista en realidad" La Diosa masajea su cabeza con fuerza "Ese Dios sombrío me asignó esto sabiendo que era un dolor de cabeza" Resopla
Finn esta de acuerdo, es un dolor... Para su pulgar. Loki es más intrépida que cualquier otro Dios que haya conocido y sus ansias de 'diversión'. Recopiló información por cuenta apropia mientras estaban en el Calabozo; el Dios Dionisio también está al tanto de las plantas carnívoras, Finn no sabe más que su Familia esta repleta de aventureros de clase alta. No son un peligro inminente pero deben tratar con cuidado a todos los que tengan el conocimiento de dichas flores come hombres.
Y además de eso, donde Finn de algún modo cree que es lo más obvio, el gremio también sabe de las plantas carnívoras. Teniendo a su deidad que custodia el calabozo y que Loki sospecha principalmente de este. Pero, no tiene ninguna influencia sobre el gremio en si, más bien, parece contemplarlo todo bajo su atenta mirada, una que nadie puede ver pero está allí.
"¿Es sabio sospechar del gremio?" Riveria cuestiona.
La aparición y ubicación de las plantas carnívoras no son para nada naturales, es seguro pensar que alguien las llevo hasta allí con un propósito. La única asociación que puede hacer semejante movimiento bajo las narices de todo Orario, podría ser el gremio, al menos el único que tenga una cara visible para todos.
"Ese Dios hermitaño es muy astuto para guardar secretos" Loki oculta su rostro, el estiramiento de sus mejillas es evidente y su rostro forma una sonrisa afilada, la sonrisa del Dios Bromista "Definitivamente esta al tanto de las plantas" Inmediatamente endereza su postura y se encoge de hombros, con su rostro casual e infantil "Bueno, no es más que un presentimiento, puede que no esté tan involucrado como para marcarlo cómo enemigo"
La habitación sigue con el mismo ánimo con el que comenzó la conversación. Loki suele hacer demasiados cambios dramáticos pero nada a lo que Finn, Gareth y Riveria ya estén habituados. De hecho, confiaron realmente en ese cambio de postura, porque si una cosa en la que realmente confiaban, era en la intuición del Dios de las bromas.
"¿Qué? ¿No creen que eso sea suficiente?"
Ah, se percató...
Finn deja de contener su dedo tambaleante y casi doloroso desde que el gremio entro en la charla. Riveria mira a Loki, consternada, ambos piensan de la misma manera acerca de una situación similar. Cómo era de esperar, Gareth es el único fuera de lugar, rascándose su cabeza mientras intercambiaba miradas entre los presentes.
Finn atrapa los ojos esmeralda de la elfo, la Diosa voltea hasta el Pallum y sin decir una palabra, comienza: "Nosotros también tuvimos un altercado en Rivira" Siendo justos, fue algo más problemático que un simple altercado...
Loki abre sus ojos "Me enteré sobre el ataque en Rivira. El gremio no quiso soltar información al respecto así que esperaba que me lo contarán personalmente"
"Así es. Las plantas carnívoras asaltaron Rivira, pero está vez, descubrimos al perpetrador. Aunque lamentablemente logro escapar" Finn suspira. Estuvo demasiado cerca esa vez.
La diosa relaja su postura al escuchar a Finn "¿Solo eso?" Pregunta inquisitivamente, como si su instinto supiera que hay más.
"Es una domadora bastante habilidosa, pero hay otra persona inmiscuida en el incidente" Finn apoya sus codos en la mesa y entrecierra los ojos. Atuendo completamente negro y botones en espiral, sin propiedades mágicas que puediera sentir. definitivamente debe ser el uniforme de alguna organización "¿Recuerdas al chico que Riveria encontró en lo pisos superiores? Bete también hablo de él" Loki sonríe. Asintiendo, suelta una pequeña carcajada.
Ninguno de los tres quiere interrumpir el momento de gracia de su diosa, principalmente porque ya estaban acostumbrados a sus actitudes excentricas "Fushiguro ¿No es así?" Loki pasa su mano por su frente, escondiendo su mirada.
"Lo recuerdas" Finn asiente "Él no solo estaba en la ciudad de Rivira, sino que combatió junto a nosotros a las flores comehombres" Riveria y Loki deciden guardar silencio y Gareth gruñe en respuesta, aún dejandolo continuar "Aunque ni siquiera eso es lo más curioso de todo"
La atención vuelve a recaer por parte de su Diosa. Los ojos agudos apuntaban hacia Finn y una sonrisa amenazaba con saltar de sus mejillas. Riveria continua con su silencio habitual, pero Gareth, quien no participo en la incursión a Rivira, también tenía una pizca de curiosidad mientras rascaba su barba
"Hace unas semanas se extendieron los rumores de que un monstruo logró colarse en la superficie" Finn hace memoria. El escándalo de los civiles fue muy ruidoso, tanto que llego a oídos de ellos por la rapidez y severidad de los rumores, aunque el gremio, como siempre, haya negado todo eso.
"No me digas..." Los ojos de Loki se extienden, más de lo que siempre están cerrados "...Fue ese mocoso" Las manos de Loki tiemblan mínimamente pero Finn lo ignora.
"Según él, tan solo fue un descuido pero no estamos seguros de sus verdaderas intenciones" Señala "Intentamos ser muy cautelosos, las plantas carnívoras responden a un domador o puede que mas de ellos"
"¿Por qué no lo capturaron?" Gareth pregunta
En verdad, Finn no está seguro del por qué. Un sentimiento latente lo hizo cambiar de opinión o se está volviendo blando con el tiempo. Esto es muy enrevesado.
"No tenemos la certeza si en realidad está aliado con la domadora" Rivera finalmente habla, saliendo del apoyo de la pared "Como dijo Finn, él nos ayudó a repeler a las plantas y trasladar a los heridos. Dime ¿Cómo alguien tan fuerte es desconocido en Orario? ¿O como resulto herido en los pisos superiores?" Riveria arruga su frente más de lo que le gustaría.
Gareth suelta un fuerte resoplido "Esto es muy complicado" Nadie está en desacuerdo con la exasperación enano.
Finn sonríe suavemente "Bueno, no hay que desesperarse, estoy seguro de que tarde o temprano hallaremos nuestras respuestas" Cuanto antes, mejor, obviamente "¿Que piensas Loki?" Finn mira a su Diosa que se encontraba callada durante todo el intercambio de palabras.
Su deidad se encoge de hombros "Misma situación con los bastardos del gremio, al parecer" Responde con descaro "Si verdaderamente los ayudo puedes intentar hablar con él, quizás descubras algo"
Loki detecta la mirada desesperanzada de Finn. Él se disculpa "De hecho, ya lo hicimos y no averiguamos demasiado. Es muy probable que nos haya ocultado información, pero-" pero... ¿En verdad está bien sospechar de ese chico? Una vista casi melancólica de un chico cansado, ojeras oscuras debajo de sus ojos verdes, el traje oscuro no ocultaba su desgaste y las manchas secas de sangre. Una voz condescendiente pero frágil, como si forzar cada palabra bien pensada a escapar de su garganta. Incluso Riveria, se apiadó de él. Fushiguro ¿Eh? Que extraño nombre.
"No es un mal niño" Loki interrumpe, con una sonrisa comprensiva. Los aspectos suaves de su rostro destacaban de una vez por todas.
Finn niega con ironía "No lo pienso de esa forma" Finn atrapa a Riveria arrastrando su mirada al suelo. Ríe para si mismo "Solo no tenemos claras sus intenciones ¿No es así, Riveria?"
Cuando la señala, Gareth y Loki miran a la Elfo. Distraída 'en las nubes' de sus propios pensamientos, se estremece mínimamente al sentir los ojos apuntando hacia ella "C-claro, no sabemos que es lo que trama" Aclara su garganta
La habitación permite aliviarse, causando una pequeña carcajada de Loki, llegando hasta Gareth y Finn. Riveria intenta permanecer estoica pero sus mejillas se tiñen con un mínimo de rojo. Pasarán los años y estos pequeños momentos seguirán fluyendo entre los miembros originales de la Familia Loki, cortesía de su Diosa descarada y puede que, ellos tampoco hayan cambiado desde entonces.
Dejando las bromas de lado, la charla continúo. Tanto Diosa como dependientes, llegaron a la misma conclusión de que había partes involucradas hasta cierto punto, identificar enemigos o aliados sería otro inconveniente más, al menos si podrían clasificarlos de esa manera...
Esto es más incómodo de lo que parece. El dedo de Finn ha estado palpitando dese entonces. No sé trata de descubrir las verdaderas intenciones de quién. Hay algo secretamente aterrador en esos monstruos planta, seguramente el orbe le de sus respuestas. Pero ¿Y la domadora? ¿El chico? ¿O ambos?
"Riveria, recuerdas las primera palabras que nos dijo la mujer cuando la enfrentamos" La elfo frunce el ceño ante la pregunta, segundo después, su expresión cambia, encontrando sentido finalmente
"Nivel 5... No 6. Primera clase" Ella repite exactamente las mismas palabras.
"No es para presumir, pero somos los miembros mas conocidos de Orario, no necesitas calcular nuestro nivel en una pelea cuerpo a cuerpo, todos lo saben" Finn expone sus ideas
"¿Dices que la domadora no tenía idea de quiénes eran ustedes?" Loki pregunta
"No es solo eso..." Las miradas se dirigen a Riveria, cavilando y quizás algunas piezas puedan unirse "La primera vez, ese chico tampoco parecía reconocernos, podrían ser el resultado de sus heridas. Pero en verdad, era completamente ignorante al lugar en que se encontraba, en el mismo calabozo"
Gareth suspira. Finn estruja su mente, pensando en una posibilidad estúpida que sale hasta de sus labios "Es cómo sí..." Naciera del mismo calabozo
"¿Cómo qué...?"
"Oh, nada" Finn niega con una sonrisa. Ya hay demasiados inconvenientes como para lanzar de la nada esa ocurrencia. Y de todas formas, no tiene mucha credibilidad ese caso.
"En verdad hay mucho en que pensar" Gareth rasca su barba, a diferencia de hace años en que parecía rasgar sus bellos, ahora lo hace con más paciencia y tranquilidad "Será mejor centrarnos en solo una cosa y arreglar los cabos sueltos después. Esa domadora y las plantas son el principal centro de atención. Este chico puede crear un gran espectáculo pero solo a partir de especulaciones, si en verdad está comprometido lo sabremos en la marcha" Riveria se sorprende por las palabras poco rústicas del enano y a decir verdad, Finn también lo está y no puede hacer más que estar de acuerdo.
Cómo es la costumbre, las miradas finales recaen en su su diosa quien es la última en dar el visto bueno para la acción. Ocultando su rostro ensombrecido, ella desciende de la mesa y camina hasta la ventana. Una brisa suave mueve su cabello pelirrojo.
"Estoy de acuerdo contigo, Gareth" Acaricia su rostro con su mano, en realidad, como cualquier cuerpo de un Dios, solo intentaba contener lo incontenible. La sonrisa de Loki es más grande y afilada que cualquier otra arma que Finn haya visto y no quiere enfrentarse a esta "Aunque ¿Sabes?" El pulgar de Finn se retuerce, ya sabe lo que viene ahora y no le gusta para nada.
"Considerenlo un maldito capricho, pero definitivamente no puedo dejar escapar a este niño"
El hecho de que Loki este interesada en un chico, lo convierte en el problema número uno de toda esta situación.
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"¡Mierda! ¡Mas de mis compañeros están muriendo allí abajo y me dices que tengo que esperar! ¡No me jodas!"
"¡L-lo lamento!"
La ira y los lamentos iban y venían en las oficinas del gremio de aventureros. Con un nuevo incidente que comúnmente involucraba a la Dungeon, los aventureros suelen utilizar la misma vehemencia bajo el hogar de los Monstruos y a la hora de quejarse con algún empleador del gremio.
Toma unos momentos para escuchar el caos y tener una mínima idea de lo que ocurre en las profundidades del Calabozo. Limitado por los rumores fantasiosos de los trabajadores del gremio y en su parte por sus propios errores, Fels se retira sin ser visto de las oficinas del gremio, con pergaminos de aventureros desaparecidos en sus pálidos huesos (El cruel y monótono destino de los aventureros solo podía significar una muerte prematura en el Calabozo. Una obviedad que se transformaba en milagro si ocurría lo contrario).
Las paredes corredizas se abren a su paso, revelando un pasillo oscuro y vacío, pero los siglos vividos forman un mapa instintivo que mueve su esqueleto anciano. Hasta que llega a una habitación verdaderamente oscura, infinitamente negro, salvo por la luz palpitante en el centro y la Deidad estoica que descansa desde antes que su propia inmortalidad.
"Hay demasiada conmoción allí fuera, Fels" La voz pesada de Urano mueve el fuego de las antorchas
Fels asiente "Hay una cantidad anormal de monstruos en el piso 24. Incluso se mueven desde diferentes pisos hasta ese lugar-" Hace una pausa, la mirada silenciosa de Urano es suficiente para que diga lo que piense "Como si estuvieran siendo atraídos"
Urano respira profundamente, como si pensará en sus próximas palabras y ordenará sus pensamientos "Puede que hayan comenzado con su próximo movimiento. ¿La ladrona que contrataste ya está ha disposición?"
"Así es, están esperando a su refuerzo en Rivira" Fels responde. Los ojos carentes de emociones, indican al esqueleto la confusión del Dios.
"¿Por qué explícitamente tuvo que ser la Princesa de la Espada?"
"Seria mala idea enemistarnos con la Familia Loki, aunque no sepan quienes somos verdaderamente" Explica "Además, esa chica tuvo una reacción particular al ver el orbe de cristal. Puede que ella nos guíe hacia una explicación acerca de estos nuevos monstruos planta" Fels siempre estuvo observando dese lejos el incidente de Rivira, las plantas, la mujer pelirroja y ese chico. Todavía no tiene idea de que hacer con él.
Urano cierra sus ojos al inclinarse sobre su trono "Loki ya sospecha del gremio, si establece una relación entre nosotros también sería problemático" Fels se asegurará de que eso no ocurra. Urano mira directamente a las cuencas vacías del esqueleto "Tampoco podemos dejar que vuelvan a encontrarse con el chico. La última vez hablaron cara a cara"
Los huesos de Fels crujen debajo de la túnica desgastada. Un tema tan delicado y peligroso es discutido con tanta regularidad. Su estómago desecho por el tiempo regresa por un momento y revuelve sus costillas. El niño... Fue verdaderamente peligroso, no solo que se encontrara con los ejecutivos de la Familia Loki, los huesos de Fels casi se caen cuando los vio entrar a una tienda completamente aislados. Por suerte, si otra cosa que sabe hacer el chico, además de seguirle el ritmo a aventureros de primera clase (un atuendo completamente distintivo, nunca visto y tan poderoso. Fels tardo en procesar el descuido de haberlo llevado tan fácilmente hasta el recinto de Urano. Su unica esperanza... ¿Tan desesperados están?), es ser lo más callado posible y eso ya lo experimentaron. Un familiar escondido de Fels, permitió escuchar su pequeño interrogatorio y hasta cierto punto, no hay nada de que preocuparse.
Eso le gustaría pensar...
"Fushiguro-" Un nombre muy particular, de hecho "En este momento, ya se encuentra en el piso 24, en el núcleo de los incidentes"
Urano responde con un silencio momentáneo, Fels continua "Entonces, también puede relacionarse con los dedos" Fels se estremece, puede ocultarlo bajo su túnica.
"O quizás un acto desinteresado por su parte" El cambio mínimo en su rostro hace evidente su confusión "El primer grupo de aventureros que consiguió escapar fue directamente a Rivira, desde ese momento, un aventurero desconocido ha estado ayudando por su propia cuenta a los que siguen atrapados en medio del caos" A decir verdad, ni siquiera él sabe que es lo que ocurre "Aunque no descarto que ese irregular pueda ser producido tanto como el orbe o el dedo-" Su mandíbula flaquea unos segundos. Un vapor gélido sale de sus dientes descubiertos.
"Diría que es lo suficientemente poderoso para acabar con lo que esté produciendo estás anormalidades" Demasiado aterrador ¿Quien es este chico? ¿Que hace con un objeto tan grotesco como ese dedo?
"¿Y si no sé trata del dedo?" Un estruendo agita las llamas de las antorchas cuando Urano se inclina sobre su silla. Su rostro sigue estoico, ¿Ellos están en apuros? "Una presencia putrefacta, hecha con todos los males existentes, se expande por el Calabozo, corrompiendo sus paredes poco a poco. El mismo laberinto intenta retenerlo pero solo retrasará lo inevitable" Los huesos de Fels exhalan sudor "Ya se extendió lo suficientemente lejos para que me sea imposible ubicar con precisión otros de esos dedos. Todo depende de él ahora"
Las palabras de Urano impregnaban de alguna forma, el hedor vil de ese objeto que el chico puede portar tan fácilmente. No es que Fels deje de lado al chico, pero al menos intenta tener solo el mínimo contacto necesario para asegurarse de que pueda sobrevivir, encontrar más de esos dedos y hacer lo que deba hacer excepto dejar que sigan dentro del Calabozo.
Urano reposo sobre su silla, suspirando profundamente y afligido. Fels se abstiene de preguntar si necesita ayuda con sus plegarias.
Esto es malo, realmente malo...
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Y... Corte.
Finalmente otro capítulo más. Cómo saben, público cada una eternidad por qué sí, aunque si encuentro la motivación no tardaré menos de una semana. Pero todo dependera de mí día a día.
Por cierto, ¿Ya vieron la nueva temporada del anime? Supongo que está quedando bien pero encuentro el problema de que generalmente los animes no adaptan muy bien la emoción de una novela. Sentí que fue mucho más notable el Argo Vesta de Bell en la novela que en el anime, dejo mucho que desear la animación...
De todas formas, regresemos a este fic.
La misión de la Familia Hermes está a punto de comenzar, junto a Aiz y puede que se topen con el Hechicero, quien diligentemente explora el calabozo en busca de los dedos de Sukuna y sus compañeros. Y si, la razón por la que Megumi no siente la energía maldita de la dedos es porque el mismo calabozo interfiere
Guest: Gracias tomarte el tiempo de leer mí fic. si un monstruo come el dedo de Sukuna o incluso hasta el aventurero de más alto nivel lo hace, morirían jejeje. el poder de Sukuna sigue siendo incontenible, solo Itadori y algunas maldiciones pueden consumirlo sin que les sea perjudicial (como la maldición gusano que enfrenta Megumi, está había consumido un dedo de Sukuna y por eso era tan fuerte)
BrazilianOtaku: Te veo aquí nuevamente, gracias por leer :D. A decir verdad, te diría que es uno de los mejores personajes en base a su personalidad, su técnica maldita es muy efectiva pero no tan vistosa como otras. Es el único que no 'parece' estar loco entre todos los Hechiceros.
artem -abramov-2004: Gracias por tu opinión. Estos nuevos capítulos estoy intentando escribir mucho los pronombres debido a que el traductor algunas veces toma a Megumi como 'ella', no está equivocado, pero ya sabes...
Cómo siempre cualquier comentario y crítica son bienvenidos al igual que los votos que me dan ganas de seguir escribiendo.
Sin nada más que decir, chao.
