Buenas, buenas¡ Aquí les dejo un nuevo capítulo, a veces tardo en actualizar pero tengo pensando terminar este fanfic algún día.

¡Disfruten!


Luego de una rápida inspección de varitas, Harry se retiró de allí. Iba camino a la biblioteca y Draco le llevó una nota de Sirius, fue apenas un saludo frío y distante. Harry estuvo tentado de lanzarle un hechizo, pero no quería empeorar las cosas, además ya tenía un castigo que cumplir con Snape por haberle lanzado el hechizo cerebro de gelatina a uno de los gamberros de su casa. Leyó la carta detenidamente, su padrino le había dicho de ir a una chimenea de las sala Común de las mazmorras a la noche cuando todos estuviesen durmiendo.

-Oye Potter, se nota que estás disfrutando mucho de tu momento de gloria ¿Verdad -Le dijeron unos de Hufflepuff que le tiraron el periódico "El Profeta" . Harry pensó que hablaban de la foto que se tomó junto a los demás campeones pero resulta que el artículo de Rita Skeeter era más una especie de biografía inventada de él y muy poco acerca del Torneo de los Tres Magos, de hecho apenas mencionaba el nombre de sus rivales, y uno de ellos estaba mal escrito. Cuando empezó a leer vio que la mujer publicó palabras que Harry jamás le había dicho, como por ejemplo que sabía que sus padres lo acompañaban en todo momento y que a veces lloraba pensando en ellos. Pero lo que más lo sorprendió y también lo sacó de quicio fue la última parte:

"Fuentes cercanas a nuestro joven campeón aseguran que Harry Potter está de novio con su amiga Hermione Granger, con la que siempre se la ve a su lado. Una joven de gran belleza e inteligencia, y lo más increíble es que es miembro de la casa Griffindor e hija de Muggles. Al igual que nuestro campeón, es una de las mejores estudiantes. Tal parece que el amor superó la antigua enemistad entre serpientes y leones.

Las admiradoras de Harry Potter esperan que sólo sea un romance fugaz"

Harry hizo un bollo el papel, lo lanzó al aire y sacó su varita -¡Incendio!- y el papel quedó en llamas hasta que sólo quedaron cenizas. Justo en ese momento se cruzó con su amiga, quien había ido a decirle que Hagrid quería verlo más tarde antes de que oscurezca. Estaba a punto de preguntarle si quería ir a la biblioteca a hacer los deberes y justo pasó Colin Creevey, de Griffindor, con su cámara y les tomó una foto. Al ver la expresión de enojo de Harry salió corriendo antes de que pudiera aclararle que todo lo que decía Skeeter era mentira, pero no tuvo oportunidad.

-Debes calmarte Harry. Olvídate de esas tonterías y mejor concéntrate en los estudios y el Torneo-

-Tienes razón Herms...como siempre- dijo suspirando y fueron a la biblioteca. Estudiar era lo único productivo que podía hacer en ese momento.


Harry estaba yendo a ver Hagrid, mientras iba camino a su cabaña escondido debajo de su capa de invisibilidad. El guardabosques le dijo que se dejara la capa y lo acompañara y no hablara hasta que volvieran a estar a solas y lejos. Hicieron una pequeña parada frente al carruaje de Beauxbatons y luego de unos golpes a la puerta, ésta se abrió y apareció la directora del otro colegio. Lucía un traje negro con manchas rojas.

-"Hagid"- dijo con ese tono extranjero -"Cgreí" que quizá no vendrías, que quizá te abugiste de "moí"-

-¿Cómo podría aburrirme, de una dama tan fascinante como usted?- dijo en tono embelesado.

-"Voy a vomitar"-pensó Harry. Si para esto lo hizo esconderse y caminar hasta allí se iba a enojar, pero luego vio que mientras escoltaba a la mujer con una mano, le hacía señas con la otra para que lo siguiera. Luego de un rato, escuchó las voces de varios hombres y algo similar a una hoguera, pensó que había una fiesta con antorchas, pero no había música, sólo gente gritando y fue allí cuando los vio:

-¡Dragones! ¿No son hermosos?- le dijo a la enorme mujer.

Cé magnifiques!-dijo la mujer. Mientras ella se quedaba mirándolos como si fueran cachorritos recién nacidos, Hagrid se acercó a uno de los magos que los contenían. Un pelirrojo que le resultaba muy familiar.

-¡Cuidado Hagrid! Pueden lanzar llamas a varios metros ¡Y aquel casi el doble!-

-¿Cómo estás Charlie?- y allí Harry recordó que era el hermano de Ron, el cual trabajaba con dragones.

-Bastante ocupados, les dimos varias pociones para que durmieran durante el viaje y pensamos que si despertaban en la oscuridad del bosque estarían cómodos, pero es obvio que no les hizo ninguna gracia, para nada. Por allí hay un galés verde común, que es el más pequeño; un hocicorto sueco, que es el azul plateado, y un bola de fuego chino, el rojo, el negro es un Colacuerno Húngaro, el más peligroso y grande. No envidio al campeón que tenga que lidiar con él- le respondió. Al oír eso Harry sintió una oleada de pánico.

-¿Van a hacer que luchen con dragones?- preguntó Hagrid sorprendido.

-No, sólo esquivarlos y distraerlos. No estoy seguro pero creo que tiene que ver con el nido de huevos que custodiaban. Aún así espero que tengan suerte, de todas formas tenemos varios encantamientos extinguidores y los sanadores estarán listos ante cualquier eventualidad-

-"Dudo que la señora Pomfrey pueda sanar un cuerpo rostizado"-pensó.

Charlie miró de reojo a la profesora de Beauxbatons -No deberías haberla traído Hagrid, ahora su alumna sabrá acerca de la prueba. Pero bueno, supongo que la trampa es algo tradicional en este torneo- le dijo mientras señalaba a una pequeña figura escondida entre unos arbustos. Era el director de Durmstrang, eso significaba que Viktor Krum también lo sabrá.

-¿Cuál crees que le toque a Harry?-

-Ni idea, imagino que serán seleccionados por azar. No le dije nada a mi madre acerca de esto, le daría un infarto. Desde que Harry y el chico Malfoy salvaron la vida de Ginny hace dos años les ha tomado aprecio. Cuando leyó el periódico de Rita Skeeter casi llora "ay pobre Harry. Tener que enfrentarse solo a estas duras pruebas siendo sólo un niño", etc- le dijo. Harry odiaba que lo traten como a un niño indefenso, pero también era agradable saber que alguien se preocupara tanto por él.

-"Dementores el año pasado y ahora dragones ¿Qué siguen, vampiros?"- murmuraba Harry mientras volvía al castillo. Luego de asegurarse que nadie esté presente en la Sala Común tuvo una rápida charla con Sirius a través de la chimenea.

-¿Karakaroff era un mortífago?- dijo sorprendido que alguien con esos antecedentes pudiera llegar a director de colegio.

-Si, poco después de la derrota de Voldemort le ofreció al Ministerio mucha información acerca a cambio de indulgencia. No es muy apreciado tanto por aurores como por sus ex compañeros-

-No crees que él haya puesto mi nombre-

-La verdad, lo dudo. Si Voldemort estuviera de vuelta en la cima de su poder puede que sí, pero no se arriesgaría a hacer algo tan imprudente y menos delante de las narices de Dumbledore. Lo único que sé es que la persona que lo hizo no es tu amigo y espera obtener algo de todo esto-

-Sí, como verme convertido en una pila de cenizas por un dragón-

-Mira, los dragones tienen una piel muy resistente, así que evita lanzarle maldiciones aturdidoras o intentar que se desmaye. Como cualquier animal mágico tienen punto débil, en este caso, sus ojos-

-¿Dices que debo dejarlo ciego?- No se sentía muy cómodo con ese plan, al recordar lo mucho que había sufrido el Basilisco cuando perdió sus ojos y parte de su magia.

-No te preocupes, bastará con un hechizo para provocarle una conjuntivitis, y créeme que no tiene muchas opciones cuando te enfrentas a un dragón-

-Si tu lo dices...estaré con Hermione intentando alguna estrategia-

-Si, me han llegado rumores de lo mucho que pasas a su lado-

-Son rumores estúpidos, inventados por esa reportera de segunda llamada Skeeter- dijo con las mejillas encendidas.

-Tranquilo, sólo era una broma. Tú no le prestes atención y enfócate en las pruebas. Escucha debo irme, hablaremos pronto-

-Cuídate Sirius- le dijo con tristeza.

-Es un hasta pronto, no un adiós- le dijo antes de desaparecer


Harry estaba repasando unos hechizos y encantamientos que supuso que le serían útiles, justo vio al otro campeón de Hogwarts, Diggory, camino a clases con unos compañeros de su casa. Al ver que se alejaba, dudó durante unos segundos y luego se levantó en dirección a su rival -¡Eh Diggory!- y al oír su nombre se volteó.

-¿Qué quieres Potter?- le dijo una de las chicas que lo acompañaban, quien se interpuso como si Harry fuera a atacarlo.

-Le llamé a él, contigo no tengo nada que hablar- le respondió con frialdad al ver que llevaba una de esas insignias que los de Slytherin habían repartido en las que apoyaban a Diggory y si las tocabas con el dedo la imagen cambiaba y aparecía unas letras "Potter apesta" -¿Podemos hablar un segundo?-

-Emm, claro. Nos vemos en clase- les dijo al resto de los Hufflepuff quienes lo seguían viendo con desconfianza, antes de irse -¿Qué sucede?-

-Cedric la primer prueba son dragones-

-¿Qué?-

-Los he visto, son cuatro, es improbable que nos hagan luchar contra ellos, pero si esquivarlos o burlarlos. Lo que sé con seguridad es que son cuatro criaturas gigantes que escupen fuego-

-¿Cómo sabes eso?-

-No importa, pero sé que Madame Maxime ya se lo ha dicho a Fleur y no hay dudas de que el director Karkaroff también se lo ha dicho a Krum, me parecía justo que tú también lo sepas-

-Yo...gracias-dijo sorprendido.

-¿Qué, creíste que por ser de Slytherin te lanzaría algún maleficio antes del torneo o que utilizaría algún truco sucio para ganar?-

-¡N-no!- respondió sonrojado, lo cual denotaba su mentira.

-Está bien, sé que algunos miembros le han dado mala fama a esa casa, pero no creas todos lo que dicen, en especial si es acerca de mí. Te deseo suerte en la prueba- le dijo ofreciendo su mano.

El joven le estrechó su mano -Gracias. Oye...lamento lo de las insignias, les diré que dejen de usarlas-

-No, déjalas que las usen, eso hará que la victoria sea mas gratificante- le dijo y ambos sonrieron. Justo en ese momento fueron sorprendidos por Moody quien le dijo a Diggory que vaya a clase y se lo llevó a su despacho para hablarle a solas. El lugar tenía distintos objetos mágicos, detectores de tenebrismo, un baúl cuyo interior parecía retorcerse, supuso que era un Boggart como el que el ex profesor Lupin tenía el año pasado en el armario.

-Veo que ya descubriste la primer prueba muchacho-

-Profesor...yo...-

-Está bien, le dije a Albus que él puede jugar limpio todo lo que quiera, pero que no espere que los demás hagan lo mismo ¿A qué director no le gustaría vencer al gran Dumbledore y a su campeón? O campeones en este caso. Te sugiero que te concentres en tus puntos fuertes, obviamente luchar contra esas bestias es un suicidio, así que es mejor esquivarlo, claro que salir corriendo tampoco es una buena estrategia-

-Volar le da al dragón una gran ventaja- y ante ese comentario el adulto le hizo un gesto con una ceja hasta que Harry captó -Entiendo. Iré a prepararme. Gracias profesor- le dijo antes de irse.

-Oh por nada, espero que llegues a la final, realmente lo deseo- dijo en voz baja.


Harry pasó practicando tantos hechizos y encantamientos el día antes de la primer prueba que esa noche durmió con gran placidez. Al día siguiente luego de un gran desayuno el profesor Snape lo fue a buscar para decirle que debía ir a reunirse con los otros campeones para la primer prueba.

-Buena suerte Harry, te estaremos apoyando- le dijo Ginny.

-Estoy seguro que Potter podrá estar a la altura de la prueba...o tal vez no...- dijo con frialdad.

-Gracias por sus palabras de aliento y apoyo incondicional señor-

-Con gusto, ahora sígame. En silencio- y se fue de allí. No podía negar que estaba nervioso y ansioso, cada tanto palpaba su bolsillo para asegurarse que llevaba consigo su varita y una pequeña bolsa que llevaba en su otro bolsillo. Cuando llegaron al estadio de Quidditch vio una pequeña tienda donde imaginó que lo esperaban, antes de entrar su profesor le detuvo el paso con su brazo -Buena suerte Potter. Trate de no hacer quedar mal al colegio y más importante aún, a la casa Slytherin. O le aseguro que un dragón será el menor de sus problemas-

-Descuide, estoy preparado- Y una vez dentro fue recibido por aquel miembro del Ministerio llamado Ludo Bagman.

-¡Harry! Muchacho, me alegra verte, pasa pasa- dijo con tono entusiasta.

-Hola ¿Cómo están?- intentando ser amistoso. Después de todo, eran invitados allí y como le enseñó Draco, los modales son importantes. En especial durante eventos de tal magnitud.

-Bien, algo nervioso si soy sincero- admitió Diggory.

-"Espego" con mucha ansiedad la "pgueba" cuanto antes "mejog"-

-Bien, ahora que están todos los campeones podemos empezar. En un momento se les dirá a qué deben enfrentarse y el objetivo es tomar el huevo de oro, el cual se diferencia de los otros-

-Entendido-respondió él. En ese momento se empezó a oír una gran multitud, asumió que era el público yendo a las gradas. Luego entró a la tienda el señor Crouch con una pequeña bolsa, les dijo que cada uno debía meter la mano y lo que sea que saquen será contra el que peleen -Señorita Delacour, las damas primero- y la chica se acercó y luego de meter la mano en la bolsa sacó un diminuto dragón, igual al galés verde, Krum tomó el chino rojo, a Cedric le tocó el hocicorto de color azul. Eso significaba que Harry tendría que vérselas con el más peligroso. Era confuso, sentía algo de miedo pero también excitación ante semejante desafío.

Antes de empezar la prueba el sr Bagman pidió hablar con él a solas. Le había ofrecido algo de ayuda y consejos para enfrentarse al dragón, podría haber aceptado, pero la rechazó cortésmente. Ganara o perdiera lo haría sin trampas y en igualdad de condiciones con sus rivales, su orgullo de Slytherin y su nobleza Griffindor no se lo permitían.

Cedric fue el primero en realizar la prueba, podía oír el rugido del dragón además de los gritos del público y los comentarios de sorpresa y elogios del señor Bagman -¡Excelente! Ha conseguido el huevo de oro. Señores jueces, puntuación por favor- pero no se oyó nada así que asumió que la daban a través de sus varitas o en carteles. Al cabo de unos minutos que se sintieron eternos ya habían terminado los otros dos, o sea que era su turno -Es hora, vamos, puedes hacerlo- se dijo a sí mismo.

Cuando salió de allí la imagen que tuvo era algo que iba mas allá de su imaginación: las gradas llenas de personas gritando, el campo estaba lleno de rocas y obstáculos, y en el otro extremo estaba el dragón, apoyado en una gran roca mientras vigilaba su nido. Harry simplemente sacó su varita -¡Accio Saeta de Fuego!- y al cabo de unos segundos la escoba llegó a su lado, todo el miedo que tenía se desvaneció, ahora estaba en su elemento, era un partido de Quidditch y el dragón su rival, uno grande y feo.

-¡Vamos! ¿Qué esperas? Ven aquí- le gritaba para provocarlo y que se aleje del nido. El animal lanzó una enorme llamarada pero Harry ya estaba preparado -¡Glacius!- y de su varita salió una ráfaga helada que chocaba con el fuego, el cual lamentablemente era más potente que el suyo, por lo que se alejó con la escoba antes de ser chamuscado.

-Bien, tal vez deba aumentar la potencia- y cuando el dragón volvió a disparar Harry contraatacó -¡Glacius dúo!- y ambos elementos volvieron a chocar, pero aún seguía en desventaja, por lo que decidió ir por todo -¡Glacius tría!- y el chorro de energía de su varita aumentó más llegando a pelear en igualdad.

-¡Santo cielo! Harry Potter está peleando en igualdad de condiciones con un dragón ¡Es increíble!- gritaba Bagman.

Harry sabía que no podía mantener ese choque por mucho tiempo, así que en cuanto vio que la bestia paraba para recobrar el aliento, se dio cuenta que había conseguido llamar su atención y se preparaba para atacarlo con sus enormes dientes. Intentó distintas maniobras que le salieron casi naturalmente gracias a tanto practicar con la escoba, vio que la bestia se acercaba más, pero ya estaba preparado y sacó de su bolsillo una pequeña bolsita, intento meter la mano para sacar su contenido, al mismo tiempo que mantenía el equilibrio en la escoba y evitar ser devorado por un dragón -"Mas vale que Snape me de puntos por esto"- pensaba mientras sudaba por los nervios. Al fin logró sacar una pequeña botella de poción, la lanzó al aire y le lanzó un hechizo -¡Engorgio!- y el frasco pasó a tener el tamaño de una gran botella, mientras caía, guardó su varita y voló cuesta abajo y la tomó. La bestia estaba a escasos centímetros -¡Si tienes tanta hambre trágate ésto!- y le lanzó la botella a la boca del dragón quien la mordió con fuerza tragándose el líquido el cual se escurría un poco entre sus enormes dientes. Luego volvió a lanzar llamas, Harry apenas tuvo tiempo de esquivarlo y sintió una punzada de dolor en su hombro izquierdo. Las llamas lo habían rozado.

-¡Albus por Merlín, detén esta locura!- decía la profesora Mc Gonagall.

-Me temo Minerva que no hay nada que pueda hacer, ahora depende de Harry- le decía el hombre que seguía observando la situación.

-Potter aún no está derrotado Minerva- dijo Snape con frialdad.

Harry emprendió vuelo mientras el dragón se le acercaba para atacarlo pero cuando parecía que iba a lanzar llamas de nuevo, empezó a tambalearse y terminó desplomándose en el suelo sobre unas rocas. Su plan había resultado, el dragón se durmió y él pudo acercarse al nido y tomar el huevo de oro sin peligro, pero no sabía cuánto duraría el efecto de la poción y no pensaba quedarse a averiguarlo así que siguió su camino hacia donde era seguro. Pudo escuchar los gritos y aplausos del público, mientras se alejaba vio como la bestia parecía salir lentamente de su letargo hasta que los cuidadores, acompañados por Charle, le lanzaban varios hechizos que lo dejaron inconsciente de nuevo. Se acercó hacia donde lo esperaban Hagrid, el director y la profesora Mc Gonagall.

-¡Excelente Harry! Lograste hacerte con el huevo y eso que Charlie dijo que era el más peligr...-

-Gracias Hagrid- le dijo antes de que lo dejara en evidencia con los otros adultos.

-Bien hecho, Potter. Fue una excelente estrategia utilizar una poción para hacerlo dormir, aunque muy peligroso-

-Valía la pena intentarlo-

-Será mejor que vaya a la tienda de Madame Pomfrey. Está atendiendo a los demás campeones, afortunadamente nadie quedó herido de gravedad, luego te darán tu puntaje- Cuando llegó vio que había distintos cubículos que separaban a los atendidos. Vio que la sanadora estaba terminando de atender a Diggory, quien no parecía estar lastimado de gravedad, cuando lo vio fue rápidamente a verle la herida -¿Por qué siempre nos terminamos encontrando Potter?-

-Me pregunto lo mismo- le respondió. Luego de ver su quemadura le dio un golpecito con la varita y ésta sanó un poco. Justo en ese momento entraron Ron, Hermione y Daphne -¡Harry fue genial! ¡Estuvo alucinante!- le decía el pelirrojo.

-Fue muy arriesgado, era mejor si le lanzaras el hechizo de conjuntivitis-

-Eso fue lo que hizo Krum. Pero al hacerlo la bestia se desplomó sobre su nido y aplastó algunos huevos. Perdió puntos por eso ya que no debían sufrir daño- agregó Daphne.

-Tenía pensado hacerlo, afortunadamente la pócima del sueño bastó. Aunque me dejó un "regalo" antes de echarse una siesta- les respondió bromeando enseñándoles la pequeña quemadura. En ese momento vio que en la tienda entraban Draco y Ginny, parecía que el rubio se sentía algo incómodo, era obvio que Ginny lo había presionado para ir.

-Estuviste bastante bien- le dijo con una mueca.

-¿Bien? Fue el mejor, nadie más se atrevió a hacerle frente. Cedric transformó una roca en un perro para distraerlo, aunque al final también se quemó un poco, Fleur intentó atontarlo con un hechizo, funcionó pero también se quemó la falda cuando la bestia roncó- dijo riendo con entusiasmo -Tanto te cuesta dar un cumplido ¿Verdad?-

-Estoy seguro de que para él es un gran halago- respondió Harry. El chico estaba algo serio y sacó de su bolsillo un pequeño frasco, que le entregó -Esta crema es muy buena para quemaduras. De parte del profesor Snape, dos veces al día-

-Que amable de su parte-

Ginny bufó -Tú fuiste quien le pidió que prepara algo para Harry en caso de que se lastimara o sufriera quemaduras- Draco le lanzó una mirada chispeante al tiempo que su rostro se puso tan rojo como el cabello de ella.

-Si, imaginé que el profesor Snape no se tomaría la molestia de hacerlo por mí. Gracias Draco. Siempre cuento con tu ayuda- y el rubio esbozó una mueca.

-No te pongas sentimental ahora Potter. Vayamos a ver tu puntaje- le dijo saliendo de allí con rapidez, Ron y Harry lo siguieron corriendo.

-¡Hombres!- dijo Hermione.

-El sombrero seleccionador hizo bien en enviarte a Slytherin- le dijo la Ravenclaw a Ginny -Pocas personas podrían hacer que Malfoy se avergonzara-


Harry estaba nervioso por ver su puntaje, imaginó que le quitarían puntos por la herida. Madame Maxime fue la primera en levantar su varita y lanzó una luz plateada que empezó a girar en el aire hasta formar un ocho, luego fue el turno de Dumbledore quien le dio un nueve, el señor Crouch también le dio un nueve, la multitud aplaudió con mucha fuerza -¡Genial!- dijo Ron, palmándole el hombro que no tenía quemado. Luego fue el turno de Ludo Bagman quien le dio un diez.

-¿Diez? Pero si me lastimé- dijo sorprendido.

-Vamos no te quejes, es mejor así- le dijo Ron. Cuando fue el turno de Karkaroff éste le puso un cuatro, Ron protestaba diciendo que tuvo preferencias por Krum dándole un diez. En ese momento la gran pizarra que estaba en el estadio encendió las luces de colores que mostraban el marcador entre los campeones.

-¡Estás empatado en el primero lugar con Krum!- le dijo Hermione. Todo el colegio le aplaudió con fuerza, inclusos los que apoyaban a Diggory lo ovacionaron, luego de ver el espectáculo tuvieron que reconocer que Harry había hecho un gran trabajo y además su puntaje le daba más oportunidades al colegio de quedarse con la copa. Luego llamaron a los campeones y les dijeron que el huevo dorado que sacaron del nido tenía un enigma que debían resolver antes de la segunda prueba la cual sería a fines de febrero. Eso le daba tiempo suficiente, estaba seguro que entre él y Hermione podrían descifrarlo, después de todo su amiga tenía la mente mas perspicaz que conocía.

Sus amigos le habían pedido que abra el huevo pero al hacerlo lanzó un enorme chirrido y tuvo que cerrarlo -¿Que rayos fue eso?-

-Sonaba como uñas en un pizarrón- dijo Daphne.

-Tal vez sea una banshee y tengas que enfrentarte a una, como con los dragones-

-Puede ser, pero aún falta mucho para eso y la verdad tengo mucha hambre como para pensar en ello-

-Podríamos ir a las cocinas y pedirles algo a los elfos, Fred y George siempre se pasean por allí- dijo Ginny

-¿Cómo lo sabes?-

-Hay un pasadizo cerca de las mazmorras del profesor Snape. Los pesqué saliendo con mucha comida-

-Podrías habérmelo dicho a mi también-

-Si lo hiciera no habría comida para el resto de nosotros- respondió su hermana. Todos rieron, en especial Malfoy. Fueron caminando hasta llegar a un pasillo de piedra, decorado con antorchas y cuadros de comida y vinos. Cuando llegaron a un cuadro donde se veía un gran tazón de frutas, la pelirroja le hizo cosquillas a la imagen de la pera y éste se abrió, un fuerte aroma llegó a sus olfatos.

-¡Que delicia!- dijo Ron.

-Por primera vez coincidimos- dijo el rubio. Y todos entraron con entusiasmo.


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