La caída de su luz es única, aquellos que lograron enfrentarse a lo inafrontable; su último gran golpe fue suficiente como para que Yui se rindiera en intentar enfrentarlos, su voluntad aún carecía de la fuerza necesaria para que aquel que poseía aquellas feroces barreras cediera su poder. Más su voluntad era un arma de doble filo, si ellas mismas decidían retirarse, ni siquiera su orden sería suficiente como para impedir que Yui avanzara.

Ryo y Takeru lo decidieron, ambos portadores de voluntades y mayores protectores de las demás, su deseo a la mortalidad los condenó, y con ello, solo el tiempo terminaría por convertirse en el aliado de aquella que si había renunciado a su antigua identidad, convirtiéndose en un ser carente de cualquier rasgo de su mortalidad.

Estática, inexpresiva… sin rastro de lo que alguna vez el destino habría preferido para ella.

Todo el caos, todo lo que ella conseguiría, sin las voluntades aún era borroso, más con cada nueva que obtuviera, el destino se vería aún más claro. Ella deseaba verlo, conocerlo, controlarlo con tal de manipular y obtener algo que, sentía, le habían arrebatado.

Más el tiempo era uno solo, no podría acelerarlo o modificarlo de alguna manera, el control de este seguía estando en manos de aquel que se encontraba por sobre todos, y con ello, solo podía observar… en las sombras, sintiendo sin ser vista, en una especie de sueño permanente hasta que aquel día llegase, donde todo lo veía, una habilidad prohibida adquirida por su imperdonable acto tras quebrantar una esencia…

Estaría alerta… no podría hacer nada hasta entonces, aquel tiempo sabía que sería crucial, como un duelo por turnos donde dicho breve lapso sería el último movimiento que aquel ser podría hacer antes de que Yui diera su golpe final…

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Estando lista para responder cuando el momento llegase.

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Las peleas que en antaño se presentaron todavía seguían arañando sus recuerdos, varios meses pasaron más no pasó mucho antes de que la luz del sol entrando a su habitación volviera a denotar las marcas que en sus brazos quedaron, conforme esta continuaba avanzando.

Un largo bostezo dio comienzo a su día, mientras este se estiraba y sentaba en la cama, Ryo únicamente dejaba ver aún más de manera completamente despreocupada y acostumbrada los resultados del pasado.

Con Harumi a su izquierda, aún durmiendo, el hombre únicamente comenzó a acariciarle el hombro con amabilidad, despertándole en ella los respectivos quejidos nacidos del deseo por seguir dormida.

Ryo solo pudo sacar una tenue carcajada, al mismo tiempo que la miraba, no pasando mucho antes de que este volviera a fijar sus ojos en su mano sobre su esposa.

Las marcas llegaban hasta su codo, como si toda su piel hubiera sido arrancada y dejado una cicatrización que ni siquiera su aura, la de Takeru, o incluso la de Arceus, fueron capaces de borrar; como una muestra de aquello que quedó como consecuencia de portar su poder.

El día en el que todo ocurrió, tanto los brazos de Ryo como los de Takeru ni siquiera se asemejaban a como estarían tiempo después. La carne entre su piel y sus huesos era casi inexistente, al mismo tiempo que Arceus mismo reconocía que dichas heridas ni siquiera este sería capaz de curar.

No se rendirían, la musculatura no tardaría en reaparecer, más la marca por siempre perduraría, como un recordatorio de alguien que ya no aceptaría ser más su herramienta.

Las razones por las que todo había ocurrido, aquella oscura entidad que había controlado a Arceus, ni siquiera este fue capaz de detectarla o localizarla; tan pronto Ryo y Takeru despertaron tras la batalla, toda la nueva información, desde sus cuerpos hasta todo lo que tuvieron que pasar, los sobrepasaba por completo.

—"El que haya sido capaz de controlarme con tanta facilidad…" —Arceus hablaba por telepatía, estando solo este, aún en su forma debilitada, junto con Mew al lado de Ryo y Takeru, en una habitación del hospital donde estos hacía poco habían despertado tras la batalla, el resto de la familia solo podía esperar afuera luego de que el propio pequeño Pokémon pidiera hablar con ellos a solas con mew.

—La detuvimos, es lo importante por ahora —Ryo empezaba a hablar —Según la descripción que nos dio Mew, si puede mutar en esta cosa negra y apropiarse de otros, debe tener algún límite —Reconoció el Kurogane, mientras que Arceus se giraba hacia este, extrañado.

—"¿Por qué lo dices?" —Se cuestionó el Pokémon.

—Porque aún estamos vivos —Takeru no tardó en comprender las palabras de Ryo, haciendo que Arceus volviera a expresar duda en su rostro —Tan solo míranos —Takeru alzaba sus manos, a la par que las veía, su negra y cicatrizada piel había reemplazado su azul pelaje, mientras que este último parecía incluso querer luchar y avanzar frente las marcas que le llegaban hasta sus codos.

—Si realmente quisiera hacernos algo… ya lo podría haber hecho —Reconoció el Lucario —Dudo que solo nosotros recibiésemos daño por la pelea — Afirmó.

—"De todas maneras…" —Arceus empezaba a desanimarse y frustrarse, conforme recordaba todas las cosas que tuvo que cometer, y como finalmente se solucionaron —"Que él tuviera que haber intervenido para esto" —La actitud de Arceus era suficiente como para dejar detrás de si una estela de silencio y tensión, conforme el mismo bajaba su mirada.

—"Padre… era imposible hacerlo sin la ayuda de Samuru" —Mew empezaba a hablar de igual manera con tono un tanto molesto al pensar que su padre continuaba actuando con vanidad y orgullo ante el propio Samuru, suponiendo que su padre se refería a este.

Nuevamente volvió a emerger el silencio, Mew esperaba una reacción similar por parte de Takeru y Ryo, mientras que no pasó mucho antes de que la duda emergiera en el pequeño Pokémon al no percibirlo en lo absoluto, mientras que su padre continuaba sin alzar su mirada.

—¿Quién era él, Arceus? —La vos seria de Ryo volvía a emerger, mientras que Takeru lo miraba con la misma actitud.

Mew no sabía cómo reaccionar, su ignorancia le sorprendía incluso hasta a él, sin ser capaz de saber a qué se referían los otros. Pasaron otros cuantos segundos de silencio, hasta que finalmente Arceus únicamente lanzó un tenue suspiro.

—"Nunca lo he visto… solo sé que está ahí desde el primer momento; ni siquiera sé si es mi padre o simplemente algo que estuvo ahí desde el comienzo" —Arceus finalmente empezaba a hablar, extrañando aún más a Mew y anonadándolo en parte luego de escuchar la palabra "padre".

—"¿Alguien me quiere explicar qué es lo que ocurre?" —Mew, con una actitud más molesta por el propio desconocimiento, no tardó en ser respondido.

—Cuando Arceus nos hizo sucumbir mentalmente al darnos toda la información del universo que él tenía… alguien nos ayudó a darnos libertad por un breve momento para llamar a la espada de Yome —Ryo le explicaba a Mew, más el propio humano no tardaría en mostrar una actitud más consternada.

—Fue… —Takeru empezaba a hablar, intentando recordar, mostrando una extraña dificultad para ello —Muy extraño —Reconoció finalmente —Tenía un cuerpo como el de cualquier humano, pero no le pudimos ver la cara; ni siquiera pude suponer si sus intenciones eran buenas o malas, no me sentía a gusto… pero tampoco incómodo, era un espacio completamente neutral — Explicaba el Pokémon —Pero… cuando puso su mano en mi cabeza —Takeru fruncía un poco el ceño, esforzándose en recordar, sin embargo, aquello último aún seguía vívido en sus recuerdos, no pudiendo evitar el formar una pequeña sonrisa en respuesta —Sentí como si toda nuestra familia nos hubieran ido a socorrer… —Recordó aquella imagen en su cabeza —No sé cómo explicarlo mejor — Reconoció con una actitud un poco más alegre, más la seriedad de Arceus no se inmutaba del todo.

—"Yo… nunca lo he podido ver, ni siquiera su cuerpo" —Arceus volvía a hablar, mientras que Ryo y Takeru lo miraban, extrañado.

—¿Entonces cómo sabías de él? —Preguntó ahora Ryo, hasta que Arceus volviera a molestarse luego de recordar cierto percance del pasado lejano.

—"Porque sé lo que ocurre cuando haces algo que no quiere" —Arceus alzaba la mirada ahora más molesta y dolida, recordando el momento en el que no pudo eliminar a Samuru y su hijo terminó siendo víctima.

—"Cuando intenté borrar a Samuru, no hice que su esencia fuera inmune a mis poderes por capricho, incluso si Krin pensara que lo hice para evitar así borrarlo a él cuando este unió parte de su esencia con la de Samuru, una vez que mi ataque lo atravesó no había forma de evitarlo, el "exterminio" de mi habilidad no podía ser removido" —Seguía explicando el pequeño Pokémon —"Pero… fue ahí cuando sentí que me era imposible borrar la esencia de Samuru, y fue también ahí cuando sentí su presencia imponiéndose sobre la mía" —Recordaba con frustración.

—"No podía borrar su esencia ni su mera existencia, pero tampoco podía detener la técnica… así que tuve que tomar una decisión" —Comentaba ahora un poco más decaído —"Usar mi propio poder… para crear algo que no pudiera ser afectado por estos" —Terminó de decir, Arceus.

—Vaya paradoja de la omnipotencia —Hizo un breve comentario, Takeru, haciendo que Arceus se le quitara mirando por unos segundos, en silencio.

—"Supongo que ahí me di cuenta de que no lo soy" —Reconoció un tanto desanimado, Arceus —"Honestamente… sigo creyendo que incluso ahí él debió haber intercedido de alguna manera para que yo fuera capaz de hacer algo así; pero nunca tuve la oportunidad de verlo a como lo hicieron ustedes" —Finalizó el pokémon.

Tras aquellas palabras, las respuestas a aquellas dudas solo traían nuevas, sin embargo, mientras que el silencio continuaba, la inquietud y preocupación seguían predominando en todo el grupo, hasta que finalmente Ryo fue el que volvió a hablar.

—Si no podemos localizarla… —Empezaba a hablar de manera más objetiva el Kurogane —Debemos centrarnos en sus debilidades y todo lo que sabemos sobre ella hasta ahora y esperar un contraataque —Reconoció —Hasta el momento sabemos que controla a los demás mediante las emociones negativas, que su poder no discrimina la cantidad de aura pero que aún así es algo que influye en el tiempo en que esta tarda en tomar control —Hacía un recuento, Ryo.

—Es capaz de predecir el futuro —Takeru era ahora el que empezaba a hablar —Pero recuerdo que mencionaste que el aura de Samuru se lo impedía de cierta manera —El Lucario se giraba hacia Ryo, haciendo que este último le asintiera levemente.

—Tengo mis sospechas —Afirmaba el Kurogane —Son demasiadas las coincidencias como para no creer lo contrario, todas las veces en las que intentó hacernos algo, Yoshiro, Akira o el Yome estuvieron involucrados casi siempre en el último momento que impidieron que ella nos venciera —Explicaba, Ryo.

—"O sea que Akira es la única que podría hacer la diferencia" —Afirmaba Mew.

—"No" —Arceus volvió a hablar, llamando la atención del pequeño pokémon y del resto —Si el aura de Samuru es lo que necesitamos, Akira ya no puede ser una opción de ayuda —Afirmó.

—¿A qué te refieres? —Volvió a preguntar Ryo, sabiendo de la maldición que Yoshiro le había comentado y, por ende, la consecuencia que eso traía consigo para Akira —Ella es descendiente de- —Ryo quería seguir hablando, pero la voz de Arceus lo detuvo.

—"Cuando intenté matarla…" —Las frías y un tanto dolidas palabras del pokémon hicieron eco, al mismo tiempo que bajaba levemente la mirada —"Dije que ya no quedaba nada de aura de Samuru en su interior, y que solo Krin era el que le permitía contrarrestar mi fuerza… pero era mentira" —Decía un poco incómodo y levemente avergonzado, Arceus —"No quise admitir que aún podía sentir rastros del aura de Samuru, y admitir que solo eso eso fue capaz de hacerme frente por unos momentos, pero…" —Las palabras de Arceus consternaban a los demás, sin embargo, no pasaría mucho antes de que este volviera a alzar la mirada —"Su aura y su esencia se estaban desvaneciendo de su cuerpo… solo Krin seguía permaneciendo ligado a ella, pero Samuru parecía tener otros planes y, ahora mismo, creo que sé muy bien donde decidió quedarse ese sinvergüenza prepotente" —Reconocía con leve molestia el pokémon, antes de que todos comenzaran a conectar los puntos y sospechar lo mismo que el propio Arceus.

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Mientras aquella conversación ocurría, a lo lejos, en el interior del bosque, un sector sobresalía del resto, la vegetación comenzaba a crecer con leve rapidez ante lo que en el centro se encontraba.

Viéndose cómo la espada de Yome, aún insertada e inamovible en la tierra que había sido endurecida y petrificada por la propia presión del poder que en su interior yacía dormido, se encontraba.

"La espada" fue lo que todos pensaron al unísono.

—Y mientras alguien no posea un poder equiparable… no podrá sacarla —Dijo Takeru con preocupación y desánimo, al mismo tiempo que una respuesta similar se veía en el rostro de los demás.

Maldita sea… —Susurró Ryo con impotencia, a la par que intentaba hacer fuerza en sus dañadas manos con tal de cerrar sus puños, sabiendo que aquel poder nunca podría estar al alcance suyo o de ningún otro —¿Cómo es que alguien como ella puede existir? ¿Acaso es otra creación suya de la que no sepamos otra vez? —Ryo empezaba a adoptar una actitud un poco más molesta hacia Arceus y Mew, pensando de que un caso como "Krin" volvía a repetirse, sin embargo, ni siquiera Arceus era capaz de responder a dicha pregunta.

Más no fue el mismo caso para Mew.

—"La ironía es que esta vez no lo es" —El pequeño pokémon rosa comenzaba a hablar, trayendo consigo la atención del resto.

—¿A qué te refieres? —Preguntó Takeru.

—"Antes de que me atacara para entrar a la dimensión de mi padre… cuando la vi, apenas y sentí aura en su interior, era una energía diferente, algo que nunca había había experimentado, quizás estaba intentando ocultarse o su poder simplemente distaba mucho del mío… pero sí alcancé a sentir algo; un esbozo apenas, pero no me cabe la menor duda de qué era ella" —Empezaba a hablar Mew, mientras que el resto, incluído Arceus, lo miraba con duda.

—"¿Qué sentiste?" —Ahora fue el mismo Arceus el que le preguntó, a la par que Ryo y Takeru mostraban una duda equivalente en sus rostros de igual manera.

—"Mi propia aura" —Respondió Mew, desconcertando a todos, no entendiendo la importancia de lo que estaba por detrás de aquel mensaje.

—Te estaba absorbiendo ¿No?, no veo lo raro en eso —Dijo con simpleza Ryo, más Mew solo pudo fruncir el ceño mientras negaba con su cabeza.

—"Sé muy bien cómo es mi aura…" —Mew volvía a hablar —"Y cuando es solo una copia de la mía" —Declaró finalmente el pequeño pokémon, haciendo que Ryo y Takeru únicamente siguieran mirándolo con extrañeza, mientras que Arceus fue el único que se giró consternado y levemente sorprendido ante eso.

—"Sabes que murió hace años, yo mismo me encargué de ello, solo su-" —Arceus empezaba a objetar de algo que seguía siendo un misterio para los Kurogane, más este solo pudo paralizarse levemente tras recordar aquel "detalle".

—¿De qué hablan? —Takeru fue el primero en preguntar, antes de que Arceus volviera a girarse hacia estos.

—"Hace cientos de años que los humanos están intentando controlar el poder de mis hijos" —Explicaba Arceus.

—"Y en uno de sus intentos lograron herirme, fue muy leve, ni siquiera me percaté, antes de que fuera demasiado tarde" —Empezaba a hablar ahora Mew, mientras que Ryo y Takeru escuchaban con atención —"Usaron mi sangre para crear a una criatura que incluso era un poco más poderosa que yo" —Mencionaba ahora con leve impotencia, Mew.

—"No fue una creación mía… a pesar de que era mortal, su esencia y poder no estaban limitadas por mis reglas; a excepción de Ryo, pareciera que solo los humanos y lo que ellos hagan no están sujetos a las órdenes del que está más arriba, ni siquiera sé si ese fue su plan o solo una bizarra manera de ver que aun así no tiene el control del todo; pero eso no quitaba el hecho de que su poder era un peligro… y fue la misma criatura la que me pidió que diera fin a su aura y esencia cuando su vida llegara a su fin una vez que la situación con los humanos terminó por ser irremediable" —Arceus seguía explicando, antes de que la molestia lentamente empezara a irradiar del mismo.

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—"Pero no pude eliminar su cuerpo" —Terminó por revelar el último detalle de lo que tiempo atrás le había perturbado, trayendo consigo solo la sorpresa por parte de Ryo y Takeru —"Cuando intenté exterminarlo, mi poder ni siquiera le afectó" —Reconoció el Dios Pokémon.

Ryo y Takeru apenas y mostraron la intención de hablar, pero Arceus no tardó en volver a hacerlo.

—"No lo sé" —Se ahorró las preguntas, Arceus —"Fue distinto a con Samuru, nunca sentí la intervención de "él" o algo que me ayudara a justificar el que mis poderes no funcionaran" —Explicaba —"Y eso solo hizo que me preocupara más de los experimentos que los humanos comenzaban a hacer… un cuerpo que ni siquiera podía afectarle mis poderes, era algo que no podía seguir permitiendo; y fue ahí cuando decidí desligarme a mi y a mis hijos completamente de los humanos" —Finalizó el pokémon.

Pasaron varios segundos de silencio, Ryo y Takeru intentaban procesar la información, más no pasó mucho antes de que el propio Ryo, con mirada más seria, volviera a alzarla hacia Arceus.

—¿Cómo se llamaba? —La duda, dicha con tanta seriedad y respeto, sorprendió de leve manera tanto a Mew como a Arceus, no siendo necesariamente lo primero que esperarían escuchar.

—"Nunca quiso ponerse un nombre… solo se identificó por como lo llamaron los humanos" —Mew fue el que finalmente hablaría luego de que Arceus tardara en responder —"El haber sido creada y no concebida le afectó; renegó su propia identidad y se aceptó a si misma como una herramienta; pero con el tiempo… aún si así se considerase, quiso darle sentido a su vida intentando luchar para conseguir la paz entre los humanos y nosotros" —Seguía hablando, Mew.

—"Mewtwo…" —dijo con tenue molestia y decepción, Arceus —"Ni siquiera se dignaron a darle un verdadero nombre… simplemente una enumeración más en lo que para ellos era solo un experimento" —Mostraba la razón de su molestia el Dios pokémon, mientras que el resto volvía a permanecer en silencio por unos cuantos segundos.

—¿Dónde dejaste su cuerpo? —Volvió a preguntar Ryo tras aquel breve lapso, haciendo que Arceus ni siquiera se sorprendiera tanto al notar la clara intuición del Kurogane.

—"Solo los que fueron creados o influenciados por mi poder pueden entrar a mi dimensión, el riesgo de que los humanos pudieran seguir experimentando con su cuerpo hizo que decidiera encomendárselo a-" —Arceus se detuvo en seco, habiendo finalmente dado cuenta de aquel simple pero "importante" detalle, al mismo tiempo que Mew de igual manera se preocupaba por lo mismo.

—¿A…? —Ni Ryo o Takeru entendían, hasta que Arceus volviera a dirigirles la mirada.

—"Lo dejé a cargo de Giratina… en su dimensión" —Aquellas simples palabras dieron finalmente a lugar el entendimiento de las consecuencias que fácilmente eran predecibles con dicho conocimiento…

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Ya que sabían cual humano había sido el primero en aprisionar y poseer avanzadas instalaciones en dicho lugar.

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Ese maldito infeliz… —Susurró Ryo, a la vez que se llevaba su herida mano hacia su cabeza, sobrellevado de tener que volver a pensar en Ryuji tras tanto tiempo creyendo que nunca más sería necesario.

—"Si Ryuji consiguió crear a una humana con el poder de Mewtwo… esto es peor que solo alguien que controla a otros mediante sus emociones" —Arceus empezaba a adoptar actitudes más tensas, consternando levemente a Takeru, el cual, a diferencia de Ryo, intentaba mantenerse lo más serio posible ante el recuerdo de Ryuji.

—¿Peor de lo que ya vimos? —Dijo Takeru incrédulo, mientras que Arceus permaneció en silencio por unos cuantos segundos.

—"El poder de la modificación del aura de Mew y tuyo sigue estando bajo mis reglas… y aún para mí, hay cosas en las que tampoco tengo permitido meterme" —Empezaba a hablar Arceus nuevamente.

—"¿Por… "él"?" —Preguntó Mew, mientras que Arceus no tardaría en asentir levemente.

—"Las esencias… todos nosotros emergimos de una, se nutren de nuestra vitalidad, de esta proviene nuestra energía, nuestra aura y el cómo existimos" —Arceus empezaba a hablar de un tema ya bien conocido para el resto —"Pero nunca he podido ir más allá…" —Las palabras del pokémon finalmente terminaron por consternar levemente al resto —"A lo largo de mi existencia me he dado cuenta que puedo manipularlas o destruirlas, pero en el caso de los humanos, es solo algo que puedo hacer de manera externa, como una cápsula impenetrable… nunca he podido ver su interior y manipularlas o modificarlas desde ahí, por eso cuando tuve que hacer a la esencia de Samuru inmune a mis habilidades, sentí que "él" tuvo que interferir para ello" —Reconocía Arceus, mientras que el resto continuaba mostrando duda y confusión en su rostro.

—Pero… Samuru sí logró manipular la esencia de Akiko para que fuera compatible con la de Giratina, como si cambiar la forma dos piezas de rompecabezas para que encajaran se tratase, aún lo recuerdo bien —Ryo empezaba a sospechar a lo que se refería Arceus, luego de recordar aquel percance del pasado.

—"Exacto… la manipulación de Samuru está libre esas reglas, las únicas esencias en las que puedo interferir son en las de mis hijos, los que están bajo mis reglas; los humanos, a excepción de ti, Juro y Ryuji, por alguna razón están fuera de mi poder, solo puedo eliminarlos o reconstruirlos, más no crearlos o manipularlos" —Correspondía y afirmaba Arceus hacia las palabras de Ryo.

—"Y si aplicamos lo mismo para la modificación en ella… es algo que ni siquiera yo podría medir; una cosa cosa es manipular; es algo físico, tangible; pero modificar… si ya de por sí el aura es un mar de emociones y habilidades, y modificarlas implica una gran fuerza mental y espiritual; ir al principio de todo ello y ser capaz de modificarlas, sería básicamente como tener un papel en blanco en el que poder escribir lo que quiera que esa esencia sea capaz de producir si así lo desea, o desbloquear cosas de las que ni siquiera yo tengo conocimiento en los humanos" —La preocupación en Arceus continuaba, más Ryo volvía a adoptar una actitud más seria y aún levemente molesta ante los pensamientos pasados.

—Supongo que no debe ser tan interesante lo qué hay dentro de las esencias humanas entonces —Habló finalmente el Kurogane, exaltando e incluso ofendiendo levemente a Arceus, al pensar que hablaba sarcásticamente.

—Solo piénsenlo, si el poder de modificar las esencias fuera tan peligroso, ya estaríamos viendo a miles de humanos con poderes irreales, aún hay algo en todo esto que no me cuadra; si ella es capaz de modificar las esencias, algo debe de querer de las nuestras más que las demás, como para querer enfrentarnos todo este tiempo — Volvía a hablar, Ryo —Además, aún hay algo ilógico en toda esta historia, arceus —Comentó el Kurogane, haciendo extrañar al Dios Pokémon nuevamente —Si Ryuji usó el cuerpo de Mewtwo para crearla, este ya no estaba en sus instalaciones en el mundo distorción; todo lo que estaba ahí estaba quemado o destruido, dudo mucho que Ryuji haya dejado cabos sueltos cuando se encargó de eliminar todo ahí, esa niña debió ser algo que ni siquiera Ryuji se esperaría, pero lo importante aquí, es que creo que si no encontramos el cuerpo de Mewtwo, significa que Ryuji si pudo eliminarlo —Ryo volvía a hablar, exaltando y dejando aún más en silencio a Arceus.

—A menos que alguien se lo haya llevado —Empezaba a pensar, Takeru, mientras que Ryo solo dudaba.

—¿Crées que lo haría? No quería tener más conexiones con la tierra cuando fue al mundo distorción —Empezaba a responderle, Ryo —Dudo que siguiera interesado en continuar con sus experimentos luego de obtener el poder de Giratina; Mewtwo debió ser un experimento para lograr imitar tu aura y así poder absorber otras, pero si lo logró cuando me capturó, dudo que haya sido relevante para él seguir usando a Mewtwo, quizás y ni siquiera sabía del poder que albergaba —Replicaba, Ryo, antes de volver a girarse hacia Arceus.

—Ryuji no está exento de las reglas, tú mismo lo dijiste, lo que él hizo no tuvo diferencia a lo que intentaste, algo debió haber cambiado para que su cuerpo pudiera ser destruido esta vez —Incluso Takeru se sorprendía levemente de la intuición que empezaba a tener Ryo.

—"Sea lo que sea… no sé que fue" —Arceus empezaba a desanimarse, al mismo tiempo que bajaba levemente la mirada, mientras que Ryo finalmente encontraba una pared de igual manera, sin ser capaz de intuirlo tampoco.

—"Ni siquiera sentí su presencia impidiéndome hacerlo a cuando fue con Samuru" —Volvía a repetir Arceus —"Era… como si simplemente no pudiera hacerlo y ya… quizás y sea algo de "ese mundo" al interior de las esencias que aún desconozco y eso afectó a su cuerpo, y el pensar que sea eso solo hace que me preocupe aún más" —Terminaba por decir Arceus, antes de que otro momento de silencio dominara el lugar por unos cuantos segundos.

Conforme la tensión aumentaba, Ryo fue el primero en fruncir el ceño, antes de que el mismo se diera una ruidosa palmada en sus mejillas con ambas manos.

—Bien… al menos esto nos sirvió para saber que incluso ella le tiene miedo a algo — Ryo empezaba a destaparse, al mismo tiempo que volvía a ponerse de pie, al mismo tiempo que Arceus y Mew lo miraban con duda, mientras que Takeru de igual manera se levantaba.

—Ella quería destruir a Sayuri a como de lugar —Ryo aumentaba su aura, al mismo tiempo que el brutal crecimiento de sus músculos en sus brazos terminaba por romper las vendas que estos tenían, no pasando mucho antes de que su aura comenzara a tocar a Takeru de igual manera.

—Una modificadora natural del aura… a como fue Samuru de la manipulación, algo me dice que esas dichosas reglas tampoco funcionarán con ella —Takeru apretaba sus puños, al mismo tiempo que estos crecían y se tonificaban de igual manera, mientras que Arceus volvía a mirar a Mew, notando como tanto Ryo y Takeru no se habían percatado.

—"¿Sí recuerdan lo que hicieron?" —Preguntó Mew, haciendo que toda la postura dominante terminara por socavar en una inocente e ignorante respuesta…

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No habiéndose percatado ellos de que habían terminado por olvidar todo lo que ocurrió tras vencer a Arceus y absorber su aura durante el final de la pelea, debido a su alto poder en ese estado probablemente.

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Lejos de aquel lugar, conforme la salud de Ryo y Takeru había dejado de ser una preocupación, una mujer de larga cabellera anaranjada caminaba con un simple vestido rosáceo por sobre una polera blanca de manga larga; sus limpias facciones denotaban una belleza casi imposible, como si su piel hubiera existido hacía muy pocos días.

—"No sé por qué, pero al darle la opción a su cuerpo de transformarse a voluntad, el poder que usaron terminó por destruir gran parte de sus habilidades" —Arceus empezaba a hablar de lo que aquel par había hecho en Sayuri.

—"Sigue teniendo el fuego y la psiquis de un ser comparable a mi o a mew en su esencia, pero todas sus habilidades de modificación de aura fueron eliminadas" —Continuaba explicando ahora, Mew —"Tuve la oportunidad de ver su aura por unos momentos, y no me cabe la más mínima duda" —Afirmaba —"Pero…" —Volvía a hablar, llamando nuevamente la atención de Ryo y Takeru —"No creo que estén tan equivocados… ella sin lugar a dudas quería destruir a alguien, pero dudo que haya sido a la misma Sayuri" —Reconoció finalmente Mew, al mismo tiempo que el resto comprendía y se asombraban en parte por lo que ello implicaba.

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Nuevamente con aquella mujer, esta solamente podía llevarse la mano hacia su levemente crecido vientre, con una simple sonrisa esta únicamente se exaltaba lentamente luego de que otra mano se pusiera sobre la suya, antes de que el mentón del hombre que ya había reconocido se posara por atrás sobre su hombro.

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Aquellos que habían afrontado las consecuencias de sus acciones, podían ser libres para crear lo imposible, un ser nacido y tocado por el poder del que está por sobre todos, el siguiente descendiente de Jin finalmente era libre de existir, y con ello las primeras piezas finalmente habían sido jugadas en son del futuro incomprendido que se avecinaba.