Hola…

Para este capítulo les recomiendo especialmente para el tercer corte del mismo la canción Love On The Brain la versión de Rihanna, me inspiró bastante a escribirlo y sé que podrán conectaran mucho más si lo leen acompañado de esta gran canción.


Cómo la Primera Cita


Draco era un hombre renovado, estar con esa mujer le paralizaba el miedo y la tristeza. Se llevaba cada residuo de un mal sentimiento con su sola presencia y podía reconocer que nunca había sentido su alma más llena de vida; era poderoso, sería su guardián, su amigo, su confidente, lo que ella necesitara porque finalmente entendía que el fin de su vida era amarla. Si hubiera conocido lo magnánimo de esa emoción tiempo atrás, quebrantaría todas las reglas estúpidas y se habría dedicado a hacerla feliz desde el primer segundo que supó de su existencia.

Cuándo Hermione abandonó su Mansión, Draco se dio una ducha tibia, usaba un producto especial que daba un refrescante aroma a limón ayudándolo a aclarar las ideas, no deseaba soportar muchas horas sin verla y necesitaba una buena excusa, terminó su baño atando la toalla a su cintura para asomarse en el espejo, con su mano derecha despejo el vapor adherido al cristal y reconoció la felicidad en su rostro, una tierna sonrisa lo sorprendió desde el reflejo e iluminó su mente.

Unos minutos después estaba vestido con uno de sus habituales trajes negros, introdujo sus manos en los bolsillos del pantalón y en la misma habitación dónde amaneció con Hermione, cerró los ojos concentrándose en la vivienda de Daphne.

Se apareció en medio de su sala, la rubia se encontraba recostada en un amplio sofá envuelta en varias mantas leyendo, se sobresaltó al ver a Malfoy quien se acercó de manera apresurada a la misma. Ella se incorporó en su sillón apartando el libro de su regazo y parpadeó confusa al recibir un beso en la frente por parte de él.

— Daphne que alegría verte. Necesito algo que solo tú me puedes proveer.

Draco le dirigió una mano para ayudar a levantar a la rubia agitando los dedos en gesto sugerente para que se diera prisa, Daphne entrecerró los ojos retirando las cobijas que la cubrían y tomó la mano ofrecida.

— ¿Estas bien?

Preguntó la aludida al tiempo que lentamente se ponía de pie, Malfoy no se caracterizaba por su amabilidad, lo miro de arriba abajo detallando algo diferente, todavía tenía su mano sujetada sintiendo una ligera humedad en su palma, detectó su postura impaciente y un centelleo que podría definir como…¿alegría en sus ojos?

— Si, si si. Daphne ¿recuerdas ese libro de Hábitos de Muggles que tenías en tu biblioteca?

— Si…

— Lo puedes encontrar...es decir ¿rápidamente?

Daphne arrugó la frente con el insólito pedido que le hacia su amigo, miro hacia el suelo tratando de recordar la ubicación del texto y lo miro a los ojos asintiendo levemente. Malfoy tiró de ella para llevarla a volandas hasta el segundo nivel.

La casa de Daphne era muy acogedora, no era tan ostentosa como la Mansión Malfoy pero sus pisos y techos en madera le daban un toque elegante, llegaron a la biblioteca en menos tiempo del normal, era un sencillo espacio en el cual el librero negro abarcaba la pared del fondo, contaba con una pesada mesa de madera con cristal y tres sillas que hacían juego con el mueble de la librería.

Draco se lanzó hacia los libros y empezó a inspeccionar por un lado siendo observado por la Slytherin quien un poco más rezagada ubicó rápidamente el libro.

— ¿Estás seguro que estás buscando esto?

Daphne sostenía el delgado libro azul por una de sus esquinas, Malfoy se apaño del ejemplar y tomó una de las sillas, sentándose de cualquier manera y se ensimismo en la lectura.

La rubia permaneció de pie con los brazos cruzados sobre su pecho, estaba asombrada del insólito comportamiento de su visitante, pensó que sería mejor permitirle buscar sin interrumpirle para que encontrara prontamente su consulta y a su vez ella lograría despejar sus dudas.

Draco pasaba las hojas sin ningún cuidado, deseaba darle una sorpresa a Hermione; pero no conocía nada sobre su mundo, esperaba de corazón sorprenderla y mostrarle cuanto le importaba, finalmente encontró una actividad que le llamo la atención era algo sobre artefactos mecánicos que se usaban para diversión de los Muggles, eran muy populares por su alta descarga de adrenalina. El volaba en escobas, esto no podría ser muy diferente y tal vez la Gryffindor se aferraría constantemente a él, pues estaba al tanto que no era buena para vuelo y actividades físicas. Levantó su mirada de la página y sonriendo a la rubia le informó:

— Daphne, lo encontré. — Su sonrisa amplia se redujo para indagar arrugando la nariz. —¿Sabes de algún parque de diversiones en Londres?

— Draco ¿puedes decirme lo que está pasando?

Tomó una silla y la acercó para sentarse junto a su amigo, apoyó una de sus manos en la rodilla del mismo y ladeó la cabeza para mirarlo a los ojos, su mirada de preocupación lo turbó. Centró su mirada a la falda de la rubia tensando sus hombros, inhaló una gran bocanada de aire liberándola pausadamente y levanto sus ojos para dirigirlos a su amiga, tenía dudas en expresar todo lo que estaba sintiendo, no obstante recordó que la rubia era la más amable de los que conocía y decidió desnudar su alma, humedeció sus labios antes de expresarse:

— Daphne… me conoces de hace varios años, y sabes que siempre he vivido lleno de amargura y resentimiento. No me creía capaz de amar a alguien que no fuera a mí mismo. Por eso me acoracé en esta fachada de arrogancia y prepotencia hacia los demás. — Peino su cabellera hacia atrás y relajo su postura. — Sólo hubo una persona que movió internamente mi mundo; cada vez que la veía, la escuchaba o hablaba con ella sentía una pasión en mi interior que enmascaraba con ira y desprecio. Era tan parecida a mí y a la vez tan diferente… era inalcanzable por decirlo de alguna manera.

Draco empezó a juguetear con las páginas del libro que aún conservaba entre sus manos, tomándose un tiempo para organizar sus ideas, su mirada se convirtió en severa contrayendo los labios a su vez. Greengrass conservaba el toque en la rodilla de este, incrementó su agarre y le sonrió para transmitirle confianza, gracias a ello Malfoy serenó su rostro y continúo:

— Después llego la guerra, cerré totalmente mi corazón a cualquier persona, no quería soportar nuevamente que alguien más tuviera el poder sobre mi…y hace días recibí la invitación a su boda. Todo en mí se quebró, no quería morirme sin haberlo intentado, la busqué y arriesgué el todo por el todo, creía que me odiaba pero me iría triunfante si por lo menos lograba hacerle entender el motivo de mis acciones aunque me rechazara. — Una sonrisa regreso la tranquilidad a su rostro. — Pero no fue así Daphne, ¡ella me aceptó! y necesito reparar tantos años de desplantes… honestamente quiero hacerla feliz.

Greengrass lo miró asombrada, él retiro su mirada avergonzado con un tenue tono rosa en sus mejillas, Daplhne estaba completamente encantada de la transparencia de Draco, amaba a su amigo y comprendía totalmente sus acciones, se levantó de su silla y le dio un abrazo descargando todo el afecto que le tenía.

Por sus palabras y la búsqueda de Draco, la rubia recordó una nota en El Profeta que narraba la proximidad de la boda de los héroes de guerra y dedujo quién era la causante de la emoción de su amigo y no le importaba en lo absoluto; sintió revolverse incomodo a Malfoy entre sus brazos apartándose de él.

— Bueno Draco, yo no sé nada de parche de diversiones, pero soy amiga de Dennis Creevey, estoy segura que podrá ayudarnos.

Una sonrisa iluminó el rostro de Draco, amaba a su amiga ella no escrutaría ni juzgaría sus decisiones además le estaba brindando la posibilidad de ayudarlo. Se levantó de su silla con mirada suplicante para decirle:

— Gracias Daphne, ¿puedes comunicarte con el…en estos momentos?

Daphne movió su cabeza en señal de negación y sonrío, tomo sus polvos flu y se dirigió a la chimenea de la estancia, metió la cabeza por el ducto para comunicarse con él y brevemente le hizo una visita para recibir unos folletos y revistas turísticas.

Después le entregó a Draco toda la información para que él decidiera que hacer con ella.


Hermione le echó un ultimó vistazo a su reflejo en el espejo del ascensor de su edificio, vestía una gabardina gris, pantalones ajustados negros y botas de amarrar del mismo color…hizo un puchero insegura de estar usando la ropa adecuada para la ocasión, ero la nota de Malfoy no especificaba nada que le diera indicios acerca de las actividades de la noche. Salió de elevador y estaba justamente atravesando la puerta cuando Draco se apareció cerca de allí, se acercó a paso veloz al pórtico de la residencia de Granger.

Con su mirada pícara la tomó con una mano por la cintura y otra enredada entre sus cabellos e introdujo su juguetona lengua en el interior de la boca de la castaña, quien sorprendida se pasmó por unos instantes, pudo sentir que el aroma de Draco era tan cautivador que alienaba sus hormonas con un efecto inmediato.

— ¿Cómo estas hermosa? — Saludó con su deslumbrante sonrisa y mirada de litio, mientras le daba un pequeño espacio para recomponerse.

— Bien. —Atizó a contestar Hermione recuperando su respiración, su cabello se arremolinaba sobre su cara movido por el viento en distintas direcciones, delicadamente Draco despejó su rostro y sacó uno de los gorros de su bolsillo acomodándolo sobre la cabeza de Granger para controlar un poco su melena, ella estaba hipnotizada mirando tal muestra de gentileza.

— Caminemos un poco, quiero saber cómo te fue con la comadreja.

Hermione sonrió, Malfoy nunca le preguntaba si quería o no hacer algo, simplemente determinaba las acciones y era la única persona en el mundo a quien no le importaba obedecer.

Empezaban a aparecer vestigios de nieve cubriendo la calle con un débil manto blanco, el rubio le ofreció su mano a la castaña entrelazando sus dedos y caminando cuerpo a cuerpo por las calles de Londres.

— Humm, lo visite en su casa, él estaba tan tranquilo en su cama, ni si quiera noto que me habia ido contigo. Me sentí, como si no lo conociera, como si no supiera por qué estaba con él... — Un dejo de tristeza marco la voz de Hermione, siendo interrumpida por la explosión que siguió a sus palabras.

— ¡¿Estabas?! ¿¡Me quieres decir que terminaron!? – El Slytherin había levantado tanto el volumen de su voz que varios de los transeúntes a su alrededor se giraron a mirarlos.

—Shhhh… — Lo callo la castaña mirando a su alrededor. — Exactamente no le dije nada, pero estoy bastante segura que lo ha captado.

Draco negó visiblemente molesto.

—Hermosa, eso no vale…quiero que seas completamente mía.

Hermione se detuvo tirando de la mano de Malfoy, suspiró hondamente y lo miró a los ojos, con el ceño fruncido.

— Draco ¿estás seguro que esto es lo que quieres?, ¿no vas a salir corriendo por el rechazo de tus amigos? ¿Has pensado en tus padres? ¿En tu linaje?

La castaña estaba aterrorizada, ni si quiera ella había contemplado todo lo que podría tener en contra esa relación.

Un par de ojos grises la miraron llenos de cariño, Malfoy había meditado todas estas dificultades por años, lapso que lo limitó a ser feliz, a sentir plenamente el amor, no le importaba que se le viniera toda la comunidad mágica encima, Hermione podría ser luz y oscuridad a la vez, ella era todo lo que necesitaba en su vida, conocía la inmensa agonía de saberla perdida y el máximo gozo de tenerla, y definitivamente prefería esta última sensación… que se fueran a la mierda todos los demás. Con su mano libre, rozó levemente las pecas en la tez de Hermione quien cerró los ojos ante el suave contacto.

—Te amo Hermione Jean Granger, estó solo nos importa a ti y a mí, no hay cabida para otras opiniones. Los demás…que se compren una vida.

Granger quedó obnubilada con las palabras de Malfoy, ella había lidiado muchas veces con los comentarios desatinados de Skeeter, de Parkinson incluso de Ronald, a ella tampoco le importaba lo que la gente pudiera hablar, ya estaba acostumbrada a ello. Solo esperaba ser feliz.

Retomaron su caminata hasta que llegaron a un callejón, Malfoy la detuvó y le indico:

— Es aquí.

Hermione miró a su alrededor, visualizo varios depósitos de basura y ninguna puerta que condujera a alguna parte en ese callejón oscuro.

— Por favor, dime que me trajiste hasta acá para aparecernos en otra parte y no para asesinarme y esconder mi cuerpo en uno de esos botes.

Malfoy levanto una ceja haciendo un mohín de desagrado, a la vez que ella le dedicaba una inocente risita.

— Eres una odiosa sabelotodo, toma mi brazo y vamos.

Granger, sintió su cabeza dar vueltas y atravesar un túnel de formas y colores, en unos segundos aparecieron en un lugar ruidoso, caminaron unos pasos adelante para salir de las sombras del nuevo pasadizo en el cual habían aparecido.

Al exterior del mismo las luces deslumbraron a la pareja y ella logró divisar una noria gigante y alcanzó a leer un gran aviso con las palabras: Winter Wonderland, sus ojos chocolate se iluminaron y se giraron para observar a Malfoy, esto le hizo recordar a la pequeña Hermione emocionada al ver el castillo de Hogwarts por primera vez, el rubio sonrió al lograr el efecto deseado.

La castaña corrió hacia la entrada con la mandíbula descolgada y señalando todas las cosas que deseaba hacer, había oído hablar de ese lugar, lo había visto en televisión pero siempre era demasiado costoso o ella era muy pequeña para asistir. El lugar estaba a reventar, dado que el invierno no era tan fuerte la gente aprovechaba estos días para visitar el Hyde Park.

Draco la alcanzó unos minutos después e ingresaron juntos, Hermione había escogido como primera actividad patinar en hielo, ambos corrieron a la pista y alquilaron dos pares de patines.

Malfoy estaba empezando a preocuparse: esos zapatos eran inestables, pesados, esperaba que todo mejorar al entrar a la blanca pista, Hermione nunca había patinado en hielo, pero cuando era pequeña aprendió con unos patines en línea regalo de su tía Dorothy.

Ambos entraron a la pista y Draco sintió resbalarse, iba con una mano apoyada en la baranda de la pista y la otra agarrada a Hermione, cuando trataba de liberarse su trasero tocaba el piso constantemente; esos patines tenían un peso absurdo, no eran flexibles, definitivamente era mucho mejor estar en una escoba "¿Cómo los muggles pueden divertirse con esa tortura?" pensó el rubio; Hermione se movía con mayor gracia incluso llegaba a sostener a Draco antes de que este tocara el piso, por más que Draco intentaba imitar los movimientos que pacientemente le enseñaba Hermione le parecía prácticamente imposible coordinar el movimiento de sus pies sobre esa resbalosa superficie. Granger lo miraba divertida, estaba disfrutando el sufrimiento de Draco al ver su siempre pulido cabello caer en mechones desorganizados sobre su cara y hacer extrañas muecas con su boca para lograr la concentración necesaria en la pista sin conseguir los resultados deseados. Treinta minutos después los dos terminaron adoloridos y agotados de las piernas; con una mirada cómplice llegaron al acuerdo de dar por terminada su sesión de patinaje.

Decidieron subirse a la estrella voladora, una especie de columpio para parejas que giraba alrededor de una vara metálica, Draco agradeció sentarse por unos momentos hasta el instante que sintió cómo se elevaban por los aires y empezaban a girar, solamente los sostenía una barra sobre su regazo que seguramente ante el menor movimiento se soltaría, no quería morir allí así que se sujetó fuertemente a Hermione, quien reprimia una risa entre sus labios, ella era temeraria.

— ¿Estas bien? Podemos ir al circo si lo prefieres. — Preguntó con sorna Hermione.

— ¿No te da miedo esto?, creí que no te gustaba volar. — Claramente su pregunta estaba llena de terror.

— No soy buena con las escobas, pero he montado en Dragón…así que esto no me da tanto miedo.

— Y vaya que sabes montar un dragón. –Le contesto Draco abriendo sus ojos de litio con las pupilas dilatadas y mordiendo su labio ante la idea de la castaña sobre él.

Hermione paso la lengua por sus labios, deseaba tanto a Malfoy, ¿podía ser esto normal? A veces sentía humedecerse al ver gestos tan simples como la mirada deseosa de Draco. En ese momento su asiento se elevó por los aires y giró con mayor velocidad haciendo que el rubio cerrara los ojos y rogara internamente que se acabara pronto, él manejaba su escoba a su antojo, pero esto, estaba totalmente por fuera de sus dominios, Granger reía fuertemente, la velocidad hacia que todo el peso callera sobre su pareja y este miraba despavorido hacia el abismo en el cual podría caer. Al terminar, el Slytherin se contentó tocar el suelo, "los Muggles tienen diversiones muy extrañas", se repitió internamente.

— Ahora vamos para la montaña rusa. — Le grito Hermione mientras lo halaba hacia el lugar.

"Bueno", pensó Draco, "si es una montaña supongo que tendremos que treparla, me despeinare un poco, pero creo que será más seguro"

Pero al llegar vio ese pequeño carro que se apoyaba sobre 2 barras que se retorcían más adelante, "los muggles están locos". Se sentaron juntos en el primer carro de la línea y Hermione le apunto el cinturón y le indico que se acostara para que el chaleco de seguridad bajara sobre él, "este es mucho más seguro" imaginó Draco.

El vehículo se desplazó suavemente y el Slytherin divisó una cuesta frente a él, al llegar a la cima sintió pánico, vio la pendiente por la cual se iban a rodar y apretó la mano de la castaña, la velocidad lo adhirió al espaldar de la silla y velozmente el vehículo quedaba reclinado, giraba en diferentes momentos y direcciones, por algunos períodos el rubio sintió escurrirse de la silla, apretujando fuertemente la mano de Hermione quien gritaba y se reía por la emoción de la atracción.

Al finalizar, Malfoy sentía sus piernas de algodón, estaba mucho más pálido de lo habitual, su cabello se encontraba revuelto por el viento y el movimiento. Definitivamente no entendía que podían ver de entretenido los Muggles en estos parques de torturas.

Hermione se compadeció al ver el aspecto deplorable de Draco, estaba segura que en algún momento devolvería el almuerzo.

— Vamos, acompáñame a una atracción mucho más tranquila.

Malfoy suspiro aliviado. Tomando de la mano a Hermione, se dirigieron hacia la luminosa noria, vio las pequeñas cabinas y notó que se movía lentamente esto le gustó mucho más. Se sentaron solos en una de las cabinas con vidrios de cristal y Malfoy pudo sentir como su corazón disminuía los latidos aunque sus manos sudaban frio.

Era agradable ver la alegría de Hermione, ella se sentía como una chiquilla, jamás imaginó que Draco conociera ese lugar y se decidiera a llevarla, era más de lo que ella hubiera pedido, su adrenalina estaba desbordada y la compañía del rubio le daba tanta paz, había tenido más emoción esa noche que todos los años de relación con Ronald, fue consciente que nunca había sido más feliz.


La vista desde sus asientos iba siendo cada vez más bella. Durante su viaje Granger empezó a escuchar una melodía que estaba entre sus favoritas Love On The Brain todo congeniaba para ser una velada perfecta; era completamente de noche y las luces de las atracciones le daban un brillo peculiar a los ojos grises de Draco quien la miraba con deseo, él la amaba así, con su melena alborotada y sus pupilas chocolate dilatadas, le pareció peligrosamente deseable.

Ella logró percibir la perversidad en los ojos de Malfoy y no supo si fue la emoción de hacer cosas nuevas o la adrenalina que emanaba su sangre, pero se lanzó a los brazos del Slytherin y lo besó apasionadamente.

Lo despojó de su abrigo y camisa, tomándolo desprevenido pues él deseaba igual o un poco más a la castaña, pero era un lugar un poco inusual para adueñarse de ella, a pesar de ello la ropa empezó a caer al suelo y ella se arrodilló en el piso de la cabina y tomo la erección del rubio, lamió su miembro subiéndolo y bajándolo a su antojo, le gustaba su sabor; Hermione lo introdujó profundamente en su garganta se sentía irreconociblemente desinhibida, Malfoy disfrutaba la sensación, era la mujer que amaba allí dispuesta a todo por hacerlo sentir suyo, la castaña pudó apreciar cómo la excitación del rubio se hinchaba en su boca, la entusiasmó sentir que ella provocaba esas sensaciones y a su vez jugueteó con sus testículos amasándolos.

Draco abrió desmesuradamente sus ojos, nunca una mujer lo había tocado de esa manera no podría contener por mucho tiempo su deseo y su respiración se hizo irregular.

Atrapó a la castaña por los cabellos y la apartó de él suavemente para alzarla y ubicarla en la silla de la cabina la cual se mantenía estática en el aire, necesitaba dedicarse a ella, se agachó y le separó completamente las piernas deseaba probarla completamente introdujo su lengua en la intimidad rozando todas las zonas erógenas de Hermione, la lengua del Slytherin se movía de forma experta como si conociera exactamente la intensidad y frecuencia exacta de sus movimientos y la sensación que producía con ellos, ella se sentía explotar atrapando la cabeza de su compañero y moviéndola acompasadamente con sus caderas.

Vigorosamente Malfoy la sujetó por las caderas y la atrajo hacia adelante dedicándose hacia sus áreas menos exploradas, Granger gimió a gusto con una ligera vergüenza pero disfrutó la sensación de calor que le producía el oral del rubio quien introdujo dos dedos en la intimidad de la castaña y continuaba lamiendo su parte posterior, estaba mucho más excitada que las dos veces anteriores que habían tenido sexo; su respiración era agitada con algunos gemidos roncos que salían desde su garganta, se mordía los labios haciendo sangrar levemente uno de ellos.

Draco comprendió que ella tampoco podría contenerse más tiempo, saco sus dedos del interior, besó la pelvis de Hermione, su abdomen dejando su rastro de saliva que llegaba a sus senos, cuello y boca, allí la castaña pudo saborear su propia esencia, era excitante probarla mezclada con el humor del rubio.

Draco la aprisionó de frente y apretó sus las nalgas elevándola en el aire y recostándola contra una de las esquinas de la cabina ocultándose de la visión de los demás; la castaña instintivamente flexionó sus piernas dejándolas atrapadas entre los brazos de Malfoy quien se introdujo en ella con facilidad, a pesar de su estrechez estaba tan mojada que él se hizo camino entrando y saliendo facilmente, Draco gruñía por lo bajo, las contracciones en la intimidad de la castaña lo calentaban más y más.

Granger agradeció la profundidad de las embestidas; se aferró a sus hombros y clavó sus uñas en él, asió sus cabellos, besó sus labios mientras los gemidos y gruñidos inundaban la cabina, las ventanas estaban completamente empañadas por el calor emanado de la pasión de ambos.

Draco atrapó su mirada juntando sus frentes, ella lo miraba con gesto cansado, sintiendo su sudor, la fuerza con la que la sostenía, sus músculos constriñéndose para ella, no deseaba contenerse más, él percibió los espasmos incrementándose en la intimidad de Hermione quien en medio de un gemido soltó: -¡Soy tuya! haciendo que el rubio se corriera en su interior mezclando sus fluidos.

En el exterior varios fuegos artificiales retumbaban en el cielo, iluminando parcialmente a los dos amantes besándose con amor.


Y hasta aquí este lindo capítulo, he estado trabajando un montón pero no me importa trasnocharme para lograr tener la actualización a tiempo. Ahora estoy algo enferma y eso pone mi cabeza un tanto embotada pero las ideas no me faltan.

Y ahora lo que más me gusta, los reviews jejejeje :3 esta semana se incrementaron y especialmente hubo uno que fue una grata sorpresa para mí: el de Cristy1994 mil gracias por todoooo, no sabes cuan gratificante fue ver tu apreciación y este capitulo va especialmente dedicado a ti.

Y a las chicas Caroone, muchas gracias, Gisell Morn tu comentario fue súper dulce, Alicia lo prometido es deuda gracias por seguir la historia y espero que no te desconectes de la misma, Bliu Liz aquí tienes tu nuevo capítulo y norely gracias por buenas ideas.

Y por último pero no menos importantes un abrazote gigante a las bellezas que nunca me abandonan Lita Wellington, Ali TroubleMaker, y Cristy-Love aprecio bastante el tiempo que se toman y las palabras tan bonitas que me dedican, deseo en mi corazón no decepcionarlas.

Quiero acoger con un abrazo rompehuesos a Alice Marie Fray, Jane Snow, Mary Malfoy Mellark, Monzhe Mendizabal, PrincesaMalfoy23, y emmaBlack519 . Espero que les guste lo que han visto hasta ahora y que continúen animándome a escribir.

De verdad es muy bonito ver su recibimiento y cariño que le tienen la historia.

Y ahora ¿qué esperas para dejar tu review?

Sta Granger