Hola Lindas.
Para la última parte de esta historia les recomiendo la canción Kindly Calm Me Down de Meghan Trainor
Cálmame Suavemente
— Preciosa. — Habla Draco, al tiempo que apunta los botones de su camisa. — Tengo un plan para esta noche, es algo sencillo y nada ajetreado como el anterior. — Frunce el ceño, recordando la sensación de pánico producida por la montaña rusa. — Pero entenderé si no quieres hacer nada ahora.
Hermione le sonríe, cierra su chaqueta acercándose para besar el cuello de Draco, viéndolo contraerse ante el escalofrío generado por su contacto, él, la mira con malicia, sopesando la idea de quedarse allí enredado nuevamente con ella.
— No. — Responde Hermione, mordiéndose el labio inferior picada por la curiosidad. — Deseo conocer tus planes.
Draco la toma de la mano, siente su tacto suave y tibio al tiempo que acaricia la finura de sus pequeños dedos comparados con los de él. Se dirigen hacia la puerta para encontrarse con el ramo de lilas en el suelo, Hermione lo levanta apenada; el primer manojo de flores lo había olvidado en casa de Draco. Este se encuentra un poco aplastado, seguramente al paso de Ronald saliendo de su oficina; el recuerdo de sus palabras le impacta fuerte en la boca del estómago, inhala aire profundamente buscando deshacerse de la intranquilidad que invade como una pesada bolsa su vientre, pero continúa allí, como un recuerdo de su conciencia diciéndole que debe cargar con el resultado de sus acciones.
Draco posa un dedo en su quijada para levantar el rostro de la bruja el cual le sonríe con los labios, pero no con la mirada; el rubio, adivinando su preocupación, la besa en la frente tiernamente y le susurra al oído.
— Te amo Granger. Todo estará bien, verás que mañana solucionaremos esto.
— ¿Volvemos a tratarnos así? — Se burla Hermione, usando las mismas palabras de Draco días atrás, al tiempo que aprovecha la cercanía para darle un ligero mordisco en el lóbulo.
Hermione le sonríe y el rubio siente que el mundo es suyo, le parece increíble lo simple que es hacerla feliz, enreda sus dedos entre el cabello alborotado de la castaña, tomando uno de los rizos que cae rebeldemente sobre la frente de la bruja y olfateando la esencia de jazmín que lo impregna.
— Señorita. Más vale que nos demos prisa o no lograremos llegar a tiempo. — Responde el rubio, alejando su rostro de Hermione, es consciente del poder que tiene la bruja sobre él, y si continúa con ese jugueteo, no logrará sacarlo de ese edificio.
Draco agradece la soledad de la planta, reconoce como una ventaja el hecho que el Ministerio creara chimeneas de acceso para cada piso, facilitando su labor de visitar a Hermione sin ser visto, evitando causarle a ella un problema mayor. Caminan con prisa hasta las chimeneas del nivel cuatro, escuchando el sonido producido por los tacos de Hermione, Draco toma la delantera lanzando los polvos hasta ver su inconfundible color verde, se adentra en las llamas y fuertemente pronuncia:
— Retrete subterráneo.
La sensación de expulsión en tornado por el excusado es incómodamente rápida, Malfoy sale a prisa del baño para esperar a Hermione quien minutos después surge del servicio para damas, con el ramo de lilas bajo el brazo, ha conseguido librarse de las flores pisoteadas en el sanitario dejando las mejores para ella.
Se toman de la mano y suben por las escaleras emprendiendo su camino hacia el callejón de entrada que usan los empleados del Ministerio, hay pocos transeúntes que van cubiertos por bufandas y gorros, caminando a paso veloz. Esa noche no está nevando, pero gruesas capas de nieve rodean el camino. Hermione tirita ante la rudeza del frío invernal, siendo cobijada por el gabán negro de Draco, quien se apropia del ramo de lilas.
— Lo siento, no pensé en avisarte que vistieras algo más abrigador. — Dice Malfoy, mientras abraza a la castaña con su mano libre y reanudan su marcha.
— No hay problema, era una sorpresa ¿no? — Responde la castaña, tiritando. — No tienes la culpa, que yo tenga un trabajo en el cual deba vestirme así en ocasiones.
— Podrías trabajar conmigo. — Comenta Malfoy. — Serias perfecta para ello.
Confundida Hermione, frunce el ceño y mira al rubio con expectación.
— ¿Tú trabajas?... No me malinterpretes, pero creí que vivías del dinero de tus padres.
— No. — Sonríe Draco. — Yo, hago inversiones con el dinero de mi familia. Nunca he sido una persona de atarme a un puesto de trabajo, y gracias a Merlín nunca lo he necesitado; pero me atrae el juego del dinero: soy accionista mayoritario de Nimbus Racing Broom Company y también tengo algunos negocios con Ollivander, junto con mi madre invertimos grandes sumas para mejorar su tienda, y a cambio, él nos da algunas comisiones de sus ventas.
Hermione sacude su cabeza impresionada. Le agrada conocer esta parte de Malfoy, está completamente segura de no haber escuchado o leído jamás sobre las transacciones del Slytherin. Evidentemente, él, no busca impresionar a los demás, ni hacer alarde de su fortuna, a pesar de tener motivos para hacerlo.
— Es impresionante, pero no entiendo cómo podría trabajar contigo. No soy una persona experta en finanzas, me va mejor con las palabras y tratando con la gente.
— Afirma la castaña, y da un pequeño salto, esquivando una masa de nieve en el suelo.
— Precisamente por ello, Hermione: eres buena argumentando, discutiendo, tienes confianza…eres una sabelotodo. Los negocios van mucho más allá de las cifras: es tener el poder de convencer. — Termina Malfoy, con un brillo de esperanza en sus ojos.
— Bueno…jamás lo había visto de esa manera. — Responde tímidamente Hermione — Es algo para pensárselo.
Sin embargo le aterra la idea de emprender cualquier proyecto con Draco, están saliendo y eso es lo único cierto por ahora entre ellos dos. Imagina: si esta relación no funciona, no quiere tener la obligación de trabajar para él en un ambiente incómodo, aunque ciertamente a veces le aburre la burocracia en el Ministerio, y ser, a veces, la única voz en sus luchas.
Se detienen frente a una puerta cubierta de grafitis en colores vividos con formas de dragón y algunos nombres en letras elaboradas, perteneciente a un teatro abandonado. Draco frota los brazos de Hermione trasmitiéndole algo de calor.
— Ahora, vamos al centro de Westminster. — Indica, al tiempo que abraza de frente a Hermione, posando sus ojos grises en la mirada chocolate de la Gryffindor quien está llena de teorías sobre los planes de Malfoy.
Aparecen en una solitaria vía al costado de un restaurante en la calle Charles, esta oscuro y Hermione tropieza con el andén, algo mareada, siendo detenida firmemente por Malfoy quien la observa con preocupación.
— ¿Estás bien?
— Sí. — Asiente ligeramente una pálida Hermione, mirando al piso, sujetándose de los brazos de Draco. — Estoy algo cansada, es solo eso.
— Bueno, de seguro un embarazo, no es. — Asegura el rubio, viendo la mirada confusa de Hermione. — Es decir, yo me he protegido, todo este tiempo.
— No entiendo… ¿cómo te cuidas?…Ro…es decir, me dijeron que eso no era posible. — Indaga la castaña, recuperando los colores de su rostro, estaba segura que Draco no conocía los preservativos, no lo había visto usándolos.
— Hermione, existe una poción muy común para los hombres en el mundo mágico: la praesidium. — Explica el rubio pacientemente. — Se debe tomar dos veces al año, aunque es asquerosa, su ingrediente principal es la saliva de cangrejo explosivo, su sabor es desagradable y el estómago te arde por días después de tomarla. Pero es la más eficiente.
Hermione medita por algunos segundos las palabras de Malfoy, continua de pie frente a él y los coloridos alumbrados navideños de los establecimientos cercanos los iluminan, la castaña cruza los brazos sobre su pecho repasando en su memoria algunos hechos del pasado. Ronald había dicho muchas mentiras, pero esta era la peor de todas: le juraba que no existía tal cosa para él y debido a la oposición en utilizar el método de protección muggle, le dejo toda la responsabilidad a ella. Pero algo más sonaba en su cabeza.
— ¿Tú, tomaste la poción por mí?…o ¿la estabas tomando previamente? — Indaga con desconfianza
Draco se tensa ante la pregunta, introduce las manos en los bolsillos mirando sus pulidos zapatos negros, arrugando la frente, antes de responder.
— Emmm yo… salía con alguien meses antes que tú. — Titubea, el Slytherin levantando la mirada y posándola sobre el ceño fruncido de Hermione. — Tuvimos una relación por dos años, pero no la amaba y ella lo sabía, por más que se esforzaba en hacerme sentir feliz…yo, fui miserable con ella y cada día la relación se volvió insostenible. Me dedique a los negocios con la intención de evitarla: un día en su soledad mientras me esperaba en la mansión, ella descubrió una caja donde guardaba algunos reportajes sobre ti y ese fue el fin de nuestra relación.
Hermione abre la boca ligeramente, está llena de preguntas pero necesita dilucidar la situación; obviamente Draco tenía una vida previa, él era apuesto, un buen partido, y por supuesto debía proceder acorde a sus normas sociales. No era fácil imaginar, que sin saberlo, ella había interferido en la relación amorosa de Draco y tampoco le era posible imaginar lo difícil que habría sido para él mantener ese secreto por tantos años. Pero le agradece a Merlin que las cosas hubieran sucedido de tal modo, él, llego a su vida sin esperarlo, dándole todo lo que ella, sin imaginar necesitaba.
Es el momento de soltar su pasado, de liberar su miedo y la preocupación por las consecuencias de su decisión. Se empina para depositarle un beso en los labios, y lo toma de gancho para seguir caminando y preguntarle.
— ¿Y ahora a dónde vamos?
— Sigamos por la calle principal, espero que te agrade.
Draco esta un tanto nervioso, esquivan a las personas que caminan por la concurrida calle, la zona podía satisfacer cualquier tipo de interés lo cual le genera duda al rubio, quien juega con sus dedos dentro de uno de los bolsillos de su pantalón.
Siempre era muy seguro con sus decisiones, implacable en los negocios y confiado de sí mismo, pero con Hermione Granger vacilaba en su juicio la mayor parte del tiempo.
Esa mañana, se había aparecido nuevamente en casa de su mejor amiga, la rubia se hallaba en la sala de estar de su residencia, revisando varios pergaminos con sus descubrimientos acerca del Horklump frente a sus propiedades mágicas, era una magizoologista dedicada y muy curiosa por las plantas por lo que viajaba de manera frecuente para explorar nuevas especies.
Interrumpió su labor al recibir la visita de Malfoy en su hogar, estaba feliz de verlo, pero sobretodo llena de curiosidad. Draco, igual que su visita anterior solicitaba su ayuda con asuntos Muggles que ella poco entendía.
— Daphne es una simple pregunta, qué prefieres ¿visitar un museo o ir a teatro? — Preguntó por segunda vez el rubio, dejándose caer exasperado en el sillón junto a Daphne
— Draco, no puedo elegir sobre algo que no conozco. Dame ese libro, y déjame comprender. — Respondió pacientemente la rubia, recibiendo el libro que había prestado días atrás al Slytherin.
Después de repasar unos minutos las descripciones de cada actividad, decidió darle su opinión al rubio.
— Bueno si yo fuera Granger supo…— Daphne se interrumpió al ver el rostro de sorpresa de Malfoy y sus manos levantadas con aspecto defensivo.
— Wow, ¿quién ha hablado de Granger? — Musitó Draco, disimulando infructuosamente su sorpresa.
— Malfoy, soy una bruja. — Bromeó la rubia, poniendo una mano en el hombro del Slytherin, quien con los ojos muy abiertos y los labios fruncidos en exceso, se espera la peor de las respuestas. — Es apenas lógico, con la descripción que me diste hace unos días fue muy sencillo deducirlo: desperdiciabas tu tiempo molestándola en Hogwarts, te alteraba como ninguno su presencia, pero a pesar de ello, la forma como la mirabas cuando creías que nadie te observaba, jamás te vi hacerlo con otra chica. Luego, recordé el aviso en el Profeta donde anunciaba su matrimonio, que por cierto será pronto, y no he visto ninguna noticia de cancelación ¿ella anulará su boda?
Malfoy relajando el gesto, se hundió en el sillón, pasando las manos inquietamente por su cabello.
— Si, Daphne, ella…no se va a casar.
— Lo dejara todo ¿por ti? — Preguntó la rubia, dejando la mandíbula descolgada.
— Eso parece… todo es complicado aún, pero ella…yo siento que me ama. — Replico el rubio, haciendo un puchero y observando con vergüenza a la rubia.
Daphne no contuvo la tentación de abrazar a Malfoy, pasando saliva con angustia.
— Yo, solo deseo que seas feliz, ¿comprendes? — Daphne masajeo la espalda del rubio, sintiendo como este se relajaba al escuchar sus palabras. — Y por cierto ¿cómo te fue en el parche de diversiones?
— Los Muggles están locos. — Respondió Draco aterrado con el recuerdo, separándose del abrazo de Greengrass. — Y se pronuncia parque Daphne, y es sencillamente insano; aunque debo admitir que tienen algunas cosas interesantes.
— Sonrió al recordar la entretenida noria. — Pero ahora necesito tu ayuda, ¿qué escoges museo o teatro?
— Si yo fuera Granger, no creo que un museo me atraería mucho, no sé, piénsalo: después de conocer Hogwarts, ver todos los retratos moviéndose, las estatuas cobrar vida, el ajedrez mágico…un museo me parecería aburrido. Pero el teatro es entretenido…deberías llevarme alguna vez.
— Claro Daphne, otro día. — Respondió el rubio rodando los ojos.
Hermione y Draco se acercan caminando por las congeladas calles de Londres, a la acera frente al antiguo edificio del teatro Her Majesty's.
— Hemos llegado. — Declara el rubio, ojeando con preocupación la reacción de Hermione.
Ella está anonadada con la imponencia de la construcción de seis plantas, las luces iluminando cada una de las columnas de la fachada resplandecían ayudadas por los cristales de las ventanas pululantes en su frente, dándole un aspecto barroco, sumado a los hermosos detalles tallados en sus balcones, tal y como lo tendría un castillo.
La castaña conocía de sobra ese teatro, muchas veces caminaba por allí observándolo, pero jamás lo había visto más bello que esa noche. Le dirige una mirada cargada de ilusión conectándose a los ojos de litio que la ven de forma complacida. Daphne había dado en el clavo.
Cruzan la calle, y Draco entrega las flores a Hermione para comprar dos boletos para la función El lago de los cisnes, recibiendo por parte de la dependiente, que le sonríe de manera coqueta, dos carpetas en las cuales se describe la obra, amablemente Malfoy recibe los paquetes, e ignora naturalmente a la vendedora.
Hermione, observando la escena a unos cuantos pasos, deja escapar una risita de satisfacción. Se toman de gancho e ingresan al suntuoso lugar. Hermione se complace con el calor del sitio, quedándose boquiabierta nuevamente al apreciar el lugar: las hileras de asientos rojos, refulgían por el cálido alumbrado de la estancia; las elegantes lámparas colgantes, emanaban luces en diferentes direcciones distorsionadas por los cristales de formas; los detalles en el techo y contornos del escenario, exaltaban la imponencia del teatro.
El teatro se encuentra lleno, llegan a sus asientos en primera fila unos segundos antes de iniciar la obra. El telón se abre para enseñar la escenografía del lugar mostrando unos magníficos jardines que nada tenían que envidiarle a la Mansión Malfoy, una música suave y arrulladora irrumpe en el lugar, introduciendo a la pareja en la obra; desde sus asientos pueden apreciar al pormenor los movimientos ágiles de los bailarines que poco a poco, con gracia, aparecen en el escenario, rodeados por la decoración de la obra.
Draco, siente una punzada de incomodidad al ver la similitud física existente entre el príncipe y él, la cual aumenta al comprender el parecido en su historia, un príncipe al cumplir determinada edad, es presionado por su madre quien le ordena encontrar esposa en un baile que organizara la siguiente noche, el joven agobiado se va de caza con su grupo de amigos.
Llega a un lago oculto por frondosos matorrales y enredaderas, y allí, Draco siente su corazón dar un vuelco, identificando la magia existente en la historia, una bella muchacha con traje blanco y plumas del mismo color que se desplazan de sus ojos hasta el cabello negro atado en un moño sobre su cabeza, vive en el estanque, es víctima de un hechizo el cual la ha transformado en cisne; la maldición solo se consumirá al casarse con un hombre valiente, el príncipe, obnubilado por su belleza, la invita al baile para hacerla su esposa. El rubio, sonríe ante la ironía de la situación: tenía una falsa idea sobre los muggles, imaginándolos cortos de fantasía y creatividad, pero comprende cuán equivocado ha estado al constatar en estos últimos días las maravillas de lo que son capaces.
Gira sus ojos para observar a Hermione, ella fascinada por la actuación, ojea de vez en cuando la carpeta y después pierde su mirada sumergida en la obra. El Slytherin jura por Salazar llevar a Daphne al teatro, finalmente se lo debe.
No disimula su sonrisa, al ver en escena el baile en el palacio donde los bailarines usan trajes aristocráticos. Admira la firmeza del príncipe en escoger esposa, pues su corazón se ha prendado de la mujer cisne, su madre le presenta varias duquesas y señoritas de la realeza quienes danzan ágilmente a su alrededor.
Draco siente como si su vida estuviera siendo protagonizada por aquellos bailarines, la presión que sus padres ejercieron sobre él en el pasado aparece tan transparente frente a sus ojos.
Interrumpe sus pensamientos por el cambio de música al ser intensa con sonidos graves para marcar la entrada de un hechicero sumamente parecido Snape, por su traje negro y la malicia incrustada en sus ojos. El malvado mago, hechiza a una bruja para hacerla parecida a la mujer cisne, tal como si de poción multijugos se tratara y engaña al príncipe que declara su amor a la bruja sin conocer su verdadera identidad, esto es observado por la reina cisne quien cruza la puerta en el momento exacto que el príncipe pide la mano de la bruja y esta acepta, con el corazón destrozado la mujer hechizada corre a refugiarse en su laguna.
Draco se sujeta de la silla conteniendo sus deseos de gritarle al príncipe y avisarle lo que está sucediendo, recordando que solo es un cuento, libera el sillón y continua viendo como la madre del príncipe es feliz con el compromiso, Draco se frota la cien sintiendo la impotencia carcomerlo por dentro; en ese instante el encantamiento termina y el príncipe es consciente de su error, corriendo al estanque en búsqueda de su amada.
Draco no contiene el deseo de tocar a Hermione, la sujeta de la mano tranquilizando su corazón, el cual inevitablemente siente angustia, la intranquilidad que produce una absurda posibilidad de ser separado de la castaña; los muggles también hacen magia transmitiendo emociones. Granger se muerde el labio, sin pensarlo está sentada al borde de la silla intrigada por el desenlace de la historia.
La música está cargada de en acordes nostálgicos, el maravilloso lago hace aparición nuevamente, para mostrar un príncipe arrepentido declarándole su amor a la reina cisne y recibiendo su perdón para ser interrumpidos por el maligno hechicero, dado que el príncipe juró su intención de matrimonio con la bruja; debe cumplir su palabra y la reina cisne se transformará para siempre en animal. Ambos, en un sorpresivo final para Draco, deciden ahogarse en el lago y morirse para estar juntos en la eternidad.
El público irrumpe en aplausos mientras Hermione de pie, sostiene el ramo con un brazo mientras se seca las lágrimas que corren por su rostro con la mano libre, Draco aún descompuesto por el trágico final se levanta para abrazar a la castaña sintiendo un nudo en su garganta, el mundo no podía ser tan cruel con el amor, las parejas deberían tener el derecho a vivir felices sin que nadie se entrometiera en su deseo y no tiene idea si su mundo estaría dispuesto a dejarlos amarse con tranquilidad.
Sin saberlo, por la mente de Hermione transitan los mismos temores, tiene una agobiante sensación de vivir una fantasía con Draco, como si todo aquello ocurriera dentro de un sueño maravilloso que en algún momento tendría fin.
Entre lágrimas busca los labios de Draco besándolo con ternura, toma su rostro con una de sus manos detallando con sus dedos la suavidad del mismo, a su vez, él rubio la abraza por la cintura, estrujando el paquete de flores, notando la necesidad de mantenerla aferrada como si todo fuera demasiado perfecto y bueno para ser real.
Lentamente salen del lugar caminando hacia el costado de los restaurantes sin dirigirse la palabra, pero sin soltar sus manos. Se aparecen en el callejón cercano a la residencia de Hermione, el rubio suelta su agarre para deslizar una mano por la espalda de la castaña con una imperiosa ansiedad de preservar su cercanía. Es tarde y únicamente el ruido de los carros sobresale en el silencio de la noche.
Un auto se detiene en un callejón cerca de ellos, con las bocinas a alto volumen. Hermione reconoce la canción proveniente del mismo y expresa en cada una de sus letras lo que siente por Draco.
So cold, alone
Could you be my blanket?
El rubio la observa curioso, es una lenta melodía que él no conoce, interpretada por una mujer, se concentra en la letra a la vez que ve a Hermione mover los labios sin escuchar el sonido de su voz. La castaña levanta sus ojos, mira intensamente a Draco, sin parar de tararear.
Surround my bones
When my heart feels naked
Algunos copos de nieve vuelan a su alrededor alejándose entre los cabellos de Hermione, quien ahora toma el ramo de flores y lo pone bajo su mentón imitando un micrófono.
No strength, too weak
I could use some saving
And you're love's so strong
La ventisca aumenta a gran velocidad moteando de blanco la melena alborotada de la castaña, juguetón Draco, revuelve sus dedos entre los rizos, escuchando el significado de sus palabras. Ella eleva unas notas el tono de su voz, y le sonríe con timidez dejando el alma en esas frases.
When my world gets loud, could you make it quiet down?
When my head, it pounds, could you turn down all the sound?
Abstraídos no ven la calle desolada, excepto por el par de personas que se encuentran de pie frente a la casa de Hermione a un par de metros. La castaña está pensando en invitar a Malfoy a pasar; es momento que conozca su hogar y sea parte del mismo, desea integrarlo a todos los escenarios de su vida, él merece ser bienvenido en su familia.
If I lay in pain, by my side would you stay?
If I need you now, would you kindly calm me down?
El toque de su mano le brinda toda la calma necesaria, estando a su lado siente el poder absoluto de luchar contra todo lo que le pueda impedir ser feliz junto a él. Es silenciada por un sutil beso que Draco consigna en sus labios, dejando escapar un suspiro, lo ama aunque le alarma decirlo, es demasiado pronto para dejarse embargar por un sentimiento tan fuerte, pero no encuentra otro nombre para ponerle a ello.
Oh-oh-oh, oh-oh-oh, would you kindly calm me down?
A solo unos cuantos pasos de su hogar dirige la mirada a los magos, de pie esperándolos, con la varita levantada. Entre ellos reconoce a Harry, quien le tiende una mano para que se acerque, la bruja no comprende su actitud desconfiada.
— Hermione, ven acá. — Sisea Harry, decidido, con la mirada penetrante, esforzándose por sonar amable.
When my heart's not pure
Would you kill my disease?
De repente el mundo detiene su paso normal, y una serie de imágenes en cámara lenta pasan frente a los ojos de Hermione: detalla que la varita de Harry apunta directamente a Draco sumado a cuatro varitas más de los aurores acompañantes de Potter. Sus miradas son amenazantes, asumen una posición de ataque permanente. Ve cómo mueven sus labios gritando palabras incomprensibles, la presión de la angustia provoca un silbido en sus oídos, busca refugio en la mirada de Draco quien observa a su alrededor con gesto de incomprensión.
And when there's no cure
You are just what I need
Un monstruoso miedo se apodera de sus entrañas, escurriéndose fríamente hacia su corazón, sin saber los motivos: claramente desean atacar a Draco. Hermione aprisiona fuertemente su mano entre sus dedos y leyendo en los labios de Harry la palabra Expulso, sin dudarlo, se lanza interponiéndose entre las ráfagas del conjuro y el cuerpo de Draco, cubriendo su rostro con el ramo; ambos salen despedidos a través del aire con la fuerza de un proyectil.
When I'm feeling lost
Would you come and find me?
Con impotencia, la castaña, ve al rubio volar varios metros hasta golpear fuerte su espalda contra un poste y rebotar de frente hacia el suelo.
Los pétalos de las lilas flotan en el aire mezclados con los copos de nieve, siendo esquivados por los aurores que corren en dirección a Malfoy.
En su desesperación, Hermione, se sacude en el aire batallando contra el hechizo con la firme intención de correr y asegurarse del bienestar de Draco, siendo interrumpido el hilo de sus pensamientos por el impacto en sus costillas contra un muro de piedra expulsando el aire de sus pulmones, dolorosamente, también su cabeza se estrella contra la pared, perdiendo la noción.
When my head, it pounds, could you turn down all the sound?
Hola a todas las personas que continúan leyendo esta historia.
Primero les ofrezco disculpas, sé que dije que actualizaría cada viernes, pero la semana pasada me fue humanamente imposible. Les quiero compartir un pedacito de mi vida para que me comprendan, hace unos años empecé a jugar Roller Derby (gracias a esto conocí este mundo de los Fanfics), ese deporte me saco de una crisis existencial que vivía, pero tuve una lesión que me impidió continuar como deportista ಥ_ಥ. Sin embargo continúe como arbitra porque de verdad no me pude desvincular, ahora soy una de las 3 líderes en arbitraje de mi país, ORGULLOSA DE ELLO, y la semana pasada realizamos el torneo nacional, lo que toma bastante tiempo siendo física y mentalmente agotador. Pero ya estoy aquí nuevamente abriendo mi corazón con ustedes.
Ahora los agradecimientos a las maravillosas personas que me hacen feliz con sus reviews (≧◡≦) : Cristy-Love, Lita Wellington , Mary Malfoy Mellark, , johannna, Bliu Liz, josselinegi99, Vivianodette, Tonya, JeAn Tonks BaEs, Doristarazona, Ali TroubleMaker, marfelton, artemisvan89, y redeginori
Tal vez piensen que escribir un review es una tontería, pero realmente es muy lindo leerlos, creo que es la única manera de saber si la historia va bien y me emociono al recibir respuestas que aprueban esta actitud empoderada de Hermione, esa es la intención (◡‿ ◡✿)
No olvides dejar tu review.
Sta Granger
