Capítulo 3. Llega Laura y nuevos misterios.

Traducción oficial de "For he Love of Pikachu" de PokeMaster64. Ni la idea, ni la original del trabajo me pertenecen. Todos los créditos van para el autor. La traducción y adaptación al español es mi único aporte.

Espero les guste y le den su apoyo tanto al autor original (para que siga trayendo sus maravillosas historias) y me apoyen también, para seguir traduciéndolas para ustedes.


Tan pronto como todo el mundo terminó de comer, la pandilla empezó a hablar sobre el entrenamiento que estarían haciendo mientras estuvieran varados en el campamento esa semana.

Mientras platicaban, algunos de los Pokémon jugaban con una pelota de playa. Los únicos que no estaban jugando eran Torterra, Mamoswine, Togekiss, Staraptor y Croagunk. Ellos sólo estaban echados por ahí, disfrutando del tranquilo y anaranjado atardecer.

Los demás estaban pasándose la pelota entre ellos. Pikachu saltó al aire y golpeó la pelota con su cola, enviándosela a Buizel. Él le dio con el puño con gran fuerza mandándola a volar hacia Pachirisu. Desafortunadamente, debido a su reducido tamaño y a la velocidad a la que iba la pelota, Pachirisu fue arrollado contra un árbol.

Todos fueron corriendo hacia él.

-Pachirisu, ¿estás bien? –preguntó Chansey, preocupada.

Los ojos de Pachirisu pareci¿ían dos espirales, mientras un grupo de Torchic imaginarios corrían alrededor de su cabeza.

-Puedo oler el color morado –dijo tontamente.

Pikachu suspiró aliviado.

-Sí, está bien.

Volvieron a su juego mientras Pachirisu daba vueltas, aún aturdido por el golpe y caía al piso.

Piplup se acercó a Buneary, quién devolvió la pelota a Sudowoodo.

-Entonces, Buneaty, ¿ya le pediste a Pikachu salir contigo? –esto causó que Buneary perdiera el equilibrio y cayera, avergonzada.

-Piplup, no digas esas cosas, y sí, ya le pregunté –respondió Buneary muy sonrojada.

-Y el dijo… -dijo Piplup, esperando una respuesta.

-Él dijo… -respondió vacilando, entonces sonrió y en un fuerte susurro dijo-, …SÍ, EL DIJO, SÍ. ¿Puedes creerlo?

-Mmmm… No –Buneary le lanzó una mirada-. Es broma. Es broma. Entonces, ¿Cuándo van a ir?

-Oh, mañana o en la semana. El punto es que definitivamente esta es la semana en la que le diré a Pikachu mis verdaderos sentimientos. Entonces, nos acurrucaremos el uno con el otro, nos abrazaremos, veremos el atardecer, tendremos nuestro primer beso juntos… -Buneary comenzó a mirar hacia el vacío, volviendo a soñar despierta.

Una gota de sudor apareció en la cabeza de Piplup.

-Presiento que ella hace eso todo el tiempo –dijo para sí mismo.

Entonces, escucho entre los murmullos de Buneary algo parecido a "acepto". Teniendo suficiente de sus fantasías, comenzó a agitarla para despertarla.

-¿Qué sucedió? –Dijo agitando su cabeza.

-Te fuiste, DE NUEVO –dijo, frustrado de tener que ser él el que la despertara casi todos los días.

-Lo siento, me dejé llevar –dijo conteniendo una carcajada.

-Buneary, piensa rápido –le gritó Inferneape.

Sin darle tiempo a reaccionar, Buneary fue golpeada por la pelota rebotando hasta el bosque. Buneary frotó su cabeza viendo doble. ¿Cómo puede ser tan dura esa pelota? Pensó molesta.

Todos corrieron hacia donde estaba ella. Siendo Pikachu, probablemente, el más preocupado.

-Buneary, ¿estás bien?

-Buneary volteó hacia él, su visión lentamente volvía a la normalidad. Ella notó cómo la luz alrededor de él se reflejaba en su pelaje, dándole un matiz dorado. Buneary comenzó a sonrojarse y su corazón empezó a acelerarse.

-Qué lindo –dijo en un susurro poco entendible.

-¿Qué dijiste? –preguntó Pikachu, confundido.

-Dije que… estoy bien –respondió rápidamente.

Pikachu sonrió y extendió una pata hacia ella para ayudarla a levantarse.

-Gracias –dijo mirando a sus alrededores-. ¿Dónde quedó la pelota?

-Cayó en el bosque luego de rebotar en tu cabeza.

-Oh, bien, iré por ella.

Buneary estaba a punto de saltar hacia ella, pero Pikachu posó una de sus patas en su hombro. Su corazón comenzó a latir cinco veces lo normal.

-Buneary, no tienes que ir por ella. El que te haya golpeado no significa que tu tengas que ir a buscarla.

-Entonces, ¿puedo ir yo? –Preguntó Gible mordiendo una enorme roca.

Pikachu lo reconsideró por un momento y le dijo a Buneary.

-Por otro lado, creo que es más seguro si tú vas.

Buneary rio y comenzó a saltar dentro de la espesura. Pikachu sonrió.

Si es así de divertido estar junto a Buneary, tal vez nos divirtamos mucho en el lago". Pensó.

Buneary estaba buscando la pelota de playa, pero la tarea se estaba tornando más difícil de lo que en un inicio pensaba. Estaba comenzando a frustrarse.

-Oh, vamos, ¿qué tan lejos pudo haber ido esa pelota?

Comenzó a buscar entre algunos arbustos. Entonces, la encontró justo al lado de uno grande. Sonrió con deleite y fue a por ella.

De repente, el arbusto comenzó a agitarse. Buneary se congeló. El arbusto seguía moviéndose. Buneary se calmó un poco y caminó lentamente hacia la pelota, esperando que no se tratase de un enorme y aterrador Pokémon el que estaba en el arbusto. Rápidamente la cogió y el arbusto dejó de moverse.

Buneary se encogió de hombros y comenzó su camino de vuelta, solo para ver una sombría figura frente a ella, con unos penetrantes ojos rojos viéndola directamente a ella. Buneary comenzó a saltar frenéticamente de regreso con el grupo.


-… y es por eso que orgullosamente visto un uniforme de porrista –dijo Piplup, terminando de contar su historia.

Los demás tenían una mirada de asombro en su rostro, incluso los Pokémon de Dawn.

Pikachu se relajó y dijo.

-Muy bien, la próxima vez que quieras contar una historia como esa, no lo hagas- Piplup suspiró y volvió a sentarse-. Como sea, ¿dónde está Buneary? Han pasado diez minutos. Ya empiezo a preocuparme.

-Ella está bien, Pikachu. Es más fuerte de lo que parece –dijo Pachirisu reconfortándolo.

Pikachu esbozó una pequeña sonrisa y continuó observando hacia donde Buneary había ido.

De repente, Buneary salió volando de entre los árboles aterrada. Corrió y abrazó a Pikachu.

-¡Pikachu, ayúdame! –le dijo con lágrimas en los ojos.

Pikachu fue tomado por sorpresa por tan repentina aparición. Rejado y suavemente apartó a Buneary y secó sus lágrimas.

-Tranquila, Buneary. ¿Qué pasó? –dijo calmadamente.

Buneary se calmó un poco y le explicó.

-Pues, encontré la pelota. Estaba al lado de este arbusto que se movía demasiado. La tomé lo más rápido que pude y de repente paró. Cuando me voltee, ahí estaba, una horrible criatura de ojos rojos. Salí corriendo de ahí, estaba aterrada –continuó llorando en el hombro de Pikachu, cosa que no le importó. Sin embargo, si los demás hubieran visto más de cerca, habrían visto un ligero sonrojo en su rostro.

-Y, ¿dónde está la pelota? –preguntó Gible.

Todos, excepto Buneary, voltearon y fulminaron con la mirada a su compañero, que no se podía pedir más de él. La mirada de Pikachu era especialmente fría, haciendo que Gible retrocediera lentamente.

Pikachu volvió a consolar a Buneary.

-Olvídate de la pelota. Puedes quedarte aquí y dejarme cuidarte.

Buneary miró a Pikachu a los ojos y asintió. Entonces, acurrucó su cabeza en su cuello, causando que Pikachu se sonrojara más notoriamente, pero ahora, Pikachu abrazó a Buneary con más fuerza, haciendo que Buneary se sonrojara aún más. Algunos de sus amigos dijeron "Aww" y otros contenían la risa. Mientras tanto, Buneary no quería que ese momento con Pikachu terminara.

De repente, los arbustos comenzaron a moverse, haciendo que todos se pusieran a la defensiva. Buneary se escondió detrás de Pikachu, quien estaba preparado para lanzarle un Impactrueno a quien quiera que saliera del arbusto. Todo el mundo vislumbró un par de brillantes ojos rojos en el arbusto, sacando alterando a Buneary.

-E-e-esos son los m-mismos ojos de la c-cosa que vi –Buneary tartamudeó aterrada.

Los sacos eléctricos de Picachu comenzaron a sacar chispas ávidamente.

Sea lo que sea, pagará por asustar a mi Buneary –pensó Pikachu-. Espera, acaso dije "mi Buneary".. No importa, el punto es ese.

Una figura salió del arbusto. Los Pokémon no podían creer lo que veían. La criatura había traído su pelota de vuelta, pero eso no había sido lo que los había sorprendido.

-¡¿Es… un Pikachu?!

En efecto, la criatura era otro Pikachu, pero lucía diferente a su Pikachu. Este era ligeramente más delgado y su cola terminaba con la forma de un corazón, indicando que era una hembra. También, llevaba un pequeño moño rosa. Todos estaban asombrados ante la Pikachu salvaje.

-¿Alguno de ustedes perdió una pelota? –preguntó en un tono elegante.

Los Pokémon no respondieron, ellos aún seguían en shock.

-Entonces… déjame ver si entendí bien… el Pokémon que te hizo salir corriendo asustada todo el camino de vuelta… era de mi especie? –le preguntó Pikachu a Buneary, quien estaba tan confundida como él.

-Bueno, en mi defensa, estaba oscuro y ya estaba alterada para entonces –respondió Buneary.

La Pikachu hembra se acercó a Pikachu y Buneary.

-Oh, entonces eras tú. Estoy muy apenada de haber causado tanto alboroto. Yo sólo quería decir "hola".

-Mmm, pues, creo que acepto tu disculpa –dijo Buneary, aun un poco nerviosa.

-Así que… -inició Pikachu, viendo algunas letras en el moño-, …Laura, ¿cierto? –Laura asintió-. ¿Tienes entrenador o algo por el estilo?

-No, me liberaron hace poco. Sólo he estado aquí un par de semanas, entonces te conocí, lindo. –Ella tocó la nariz de Pikachu, haciendo que éste se sonrojara y Buneary comenzara a tensarse-. Pareciera que también eres bastante fuerte.

-Oh, uh, pues… g-gracias –dijo nerviosamente, intentando calmarse un poco-. Por cierto, gracias por devolvernos la pelota.

-Por nada, es mi manera de decir "lo siento". –Laura comenzó a jugar con sus pies-. ¿Les molestaría si yo… me preguntaba si podría… jugar con ustedes y quedarme a su lado por un tiempo?

Antes de que Pikachu pudiera responder, Piplup se acercó a Laura con corazones en los ojos.

-Estaríamos honrados de que nos acompañaras. Disfrutaríamos mucho de tu compañía y, quizás, podría llevarte a un romántico paseo… -Antes de que pudiera terminar, Piplup sintió un sorpresivo dolor en su costado, cortesía de Croagunk-. Ahora sé… lo que siente… Brook. –Cayó al piso y Croagunk se lo llevó a Chansey.

-Creí… que un loco enamoradizo… era suficiente –dijo Croagunk con una voz plana.

Laura reía nerviosamente.

-Pues, me siento alagada y perturbada al mismo tiempo. –Rápidamente se compuso-. Entonces, respecto a mi pregunta…

Pikachu volteó hacia sus demás compañeros.

-¿Qué opinan ustedes, chicos?

Platicaron entre ellos por un momento y finalmente asintieron con sus cabezas de acuerdo.

-Perfecto. ¿Qué hay de ti, Buneary?

-Buneary, por otra parte, no estaba completamente segura.

Hay algo en esta Laura que no me gusta. Sale de la nada y empieza a coquetear con mi novio… qué, técnicamente, no es… mi novio. Sabes, no hay nada de qué preocuparse. Pikachu y yo iremos al lago, disfrutaremos la noche, y volveremos como una pareja. Aun así, no le quitaré el ojo de encima, por si acaso.

Con sus pensamientos ordenado, respondió.

-Estoy bien con ello.

-Genial. Vamos a decirles a nuestros entrenadores –Pikachu dijo, mientras salía corriendo hacia ellos con los demás detrás de él.

Lo que ninguno de ellos dio cuenta durante todo esto, fue a una figura encapuchada observándolos desde detrás de los árboles.

-No tienen ni idea en la que se han metido. Aun así, necesitaré de su ayuda, ponto. Esa Buneary y ese Pikachu puede que sean los que me ayuden a encontrar a mi entrenador y a detener la amenaza que se avecina.

Con eso, la figura saltó al bosque, perdiéndose de vista entre la oscuridad.


Gracias a todos los que apoyan la traducción. Un abrazo y un beso.

Nos vemos el siguiente capítulo