Capítulo 4. Los celos son peligrosos.
Traducción oficial de "For he Love of Pikachu" de PokeMaster64. Ni la idea, ni la original del trabajo me pertenecen. Todos los créditos van para el autor. La traducción y adaptación al español es mi único aporte.
Espero les guste y le den su apoyo tanto al autor original (para que siga trayendo sus maravillosas historias) y me apoyen también, para seguir traduciéndolas para ustedes.
Mientras los Pokémon volvían al campamento, sus entrenadores se preparaban para dormir. Dawn miró por el área.
-Oigan, chicos, ¿dónde están los Pokémon?
Ash y Brook inspeccionaron la zona.
-Hmm, creo que se adentraron en el bosque –sugirió Brook.
-Pues será mejor que regresen pronto, ya es tiempo de dormir, y mañana, tendremos todo un día de entrenamiento –dijo Ash alzando su puño al aire.
Los otros dos rieron ante la emoción de Ash.
Detrás de ellos, se escucharon algunas hojas y ramas agitándose. Al girarse, vieron a sus Pokémon que ya estaban de regreso, sin notar quien venía detrás de Torterra.
-Ahí están, chicos. ¿Dónde se habían metido? –Preguntó Dawn.
-Pi Pi Pika Pikachu, Chu Pi Chu Ka (Lo siento, nos retrasamos un poco, nos desviamos un poco) –les explicó Pikachu a los tres entrenadores.
Ash, quien al parecer le había entendido, se agachó y acarició su cabeza.
-Está bien, amigo. Solo trata de que no vuelva a pasar, ¿de acuerdo?
-Pika (De acuerdo) –Pikachu respondió alegremente.
-Muy bien, es hora de ir a dormir –dijo Brook.
-Espera Brook, mira detrás de Torterra –dijo Dawn.
Los tres rodearon al Pokémon, viendo a una Pikachu hembra.
-Aww, miren el lazo en su cabeza, es tan lindo.
-Debe ser un Pokémon salvaje de esta zona. Supongo que hicieron una nueva amiga mientras no estaban –dijo Brook.
Dawn se acuclilló para acercarse más a ella, pero la Pikachu huyó, alejándose.
-No te asustes, no voy a lastimarte.
La Pikachu, lentamente se acercó a Dawn, quien comenzó a rascarle la cabeza. La Pikachu ronroneo por la sensación. Entonces, Dawn volteó hacia el moño que tenía.
-Oh, ¿supongo que te llamas Laura?
Laura asintió y siguió ronroneando.
-Espera, si tiene un moño, eso significa que debe de tener un entrenador –Ash se preguntó.
-Tal vez su entrenador la liberó en este bosque cuando pasaba por aquí –sugirió Brook.
-Es tan linda. Ella sería perfecta para los concursos –Dawn dijo, viniéndole una idea de inmediato-. Oigan, tal vez pueda capturarla y unirla a mi equipo.
Esto, por alguna razón, causó que Laura parara de ronronear y comenzara a ponerse nerviosa, sin que el resto se diera cuenta.
-Sí Dawn, esa es una gran idea –exclamó Ash.
-Podría abrirte las puertas a una nueva variedad de presentaciones y técnicas para los concursos –añadió Brook.
-Bien, ¿y ustedes qué opinan? –Dawn les preguntó a sus Pokémon.
Todos asintieron con la cabeza excepto Buneary, quien aún tenía sus sospechas.
-Bien, ¿qué estamos esperando?
Dawn comenzó a buscar una pokebola hasta que, sorpresivamente, notó que Laura estaba oculta detrás de Pikachu, haciendo que Buneary clavara la mirada en ella.
-Oye, ¿pasa algo malo?
Ash y Brook se acercaron a ellos.
-Podría ser que esté un poco asustada por el hecho de ser asustada. Suele ocurrirle a algunos Pokémon después de ser liberados –dijo Brook.
-Oh –Dawn bajó la mirada hacia Laura-. Perdón por haberte asustado. Prometo no volver a intentar capturarte.
Laura vaciló por un minuto, pero terminó confiando en Dawn y le dio un abrazo, el cual, Dawn regresó felizmente.
Entonces, Pikachu recordó algo y comenzó a hablarle a Ash.
-¿Qué sucede, Pikachu?
-Pikapi, Pika Pi Pika-Chu Chu Pi Chu Ka (Ash, ¿puede Laura quedarse con nosotros el resto de la semana?) –Preguntó Pikachu, quedándose Ash pensando por un tiempo en lo que le había dicho.
-Entonces, ¿estás preguntando si Laura puede quedarse con nosotros esta semana? -Pikachu asintió. Ash volteo hacia Dawn y Brook-. ¿Qué opinan?
-Creo que sería una buena idea –exclamó Dawn.
-Podría ayudarle a aumentar su confianza con los demás –dijo Brook.
-Entonces, ya está decidido. Laura se quedará con nosotros por toda la semana –dijo Ash-.
Los Pokémon comenzaron a alegrarse, todos excepto, una vez más, Buneary. Sin embargo, en esta ocasión, todos se dieron cuenta de esto.
-Buneary, ¿no estas feliz de tener a otra chica con quien hablar? –Le preguntó Dawn.
-Bun (No) –Buneary cruzó los brazos.
Brook comenzó a rascarse el mentón.
-Me pregunto por qué a Buneary no le agrada Laura.
Inmediatamente, todos pudieron ver cómo Laura se acercaba a Pikachu, causando que éste se sonrojara, haciendo que la mirada de Buneary se volviera más hostil. Entonces, Brook puso una divertida sonrisa.
-Olvídenlo.
-Pues, yo aún no lo entiendo –dijo Ash, tan despistado como siempre.
Dawn suspiró.
-Ash, significa que a Laura le gusta Pikachu… -Ash no entendió-. …y a Buneary le gusta Pikachu –de nuevo, Ash seguía sin entender. Dawn volvió a suspirar molesta-. Ash, Buneary esta celosa.
Ash, entonces, logró comprender, sorpresivamente.
-Oh vamos, se acaban de conocer. Es imposible que pueda odiarla.
Pikachu volteó hacia Buneary.
-¿Eso es cierto, Buneary?
Ella se tensó y ruborizó.
-Um, bueno… no, no es cierto. Solo creo que Laura es extraña, eso es todo –dijo Buneary.
-Sabes que sigo aquí, ¿cierto? –dijo Laura, parada a solo quince centímetros de ella.
-Laura, ¿podrías darnos un minuto? –preguntó Píkachu.
-Lo que quieras, lindo –dijo Laura, caminando hacia Cyndaquil y Gible.
Pikachu se sonrojo levemente y volvió hacia una irritada Buneary.
-Dime Buneary, ¿hay algo acerca de Laura que no te guste o sólo estas celosas de ella? –le preguntó Pikachu.
-¡NO ESTOY CELOSA! –gritó Buneary, haciendo que Pikachu cayera asustado. Al ver esto, ella se calmó un poco-. Mira, es solo que no confío en ella, eso es todo.
Pikachu volvió a estar de pie luego del exabrupto.
-¿Por qué?
Buneary suspiró.
-Porque… ella solo aparece de la nada, diciendo que fue liberada. ¿Cuáles son las probabilidades de encontrarte a un Pikachu de esa forma? Demasiado bajas. Y entonces, ella so asusta de una simple pokebola. Y, cuando la vi en el bosque, ella no lucía normal. Simplemente, no puedo confiar en ella.
Pikachu entendió lo que Buneary quiso decir y posó una pata en su hombro.
-Buneary, Laura no puede ser tan mala. Sólo necesitas darle una oportunidad e intentar conocerla. No quiero que estés molesta toda la semana –Buneary sonrió ante su amabilidad-. ¿Podrías, por favor, intentar llevarte mejor con ella?
Buneary suspiró.
-De acuerdo, quizás lo intentaré. Pero si ella hace algo…
-No lo hará. Si tienes algún problema, habla conmigo y te ayudaré a solucionarlo. Además, no quiero que estés malhumorada, Buneary, especialmente cuando vamos a ir al lago esta semana.
Buneary se sonrojó y soltó una risilla nerviosa.
-Está bien, intentaré estar feliz, pero sólo porque tú me lo pides –dijo tocando a Pikachu en el pecho, provocando que se ruborizara.
-Muy bien todo el mundo, hora de dormir –indicó Brook.
A la orden, todos comenzaron a acomodarse para descansar. Los tres entrenadores, creyeron que sería agradable para todos dejar que sus Pokémon pasaran la noche fuera de sus pokebolas por la semana. Laura, fue hacia un árbol para dormir sobre una rama.
Pikachu y Buneary fueron a las tiendas de sus respectivos entrenadores.
-Buenas noches, Buneary –susurró Pikachu.
-Buenas noches, Pikachu –le devolvió el susurro.
Luego de varios minutos, todos en el campamento se encontraban durmiendo. Todos menos uno.
La mañana se presentó bastante movida para todos. Brook ya se encontraba preparando el desayuno. Ash se encontraba sentado, esperando en la mesa, gruñendo y quejándose por la comida. Dawn estaba, como de costumbre, perdiendo la cabeza por su cabello luego de levantarse.
Los Pokémon, simplemente esperaban por su alimento mientras se estiraban. Todos se veían realmente hambrientos, especialmente Mamoswine y Gible.
Laura se acercó al grupo, sin lucir ni una pizca de cansancio.
-Hola, todo el mundo. ¿Por qué todos están parados ahí?
-Tan solo esperamos por nuestra comida. Te va a encantar; Brook es el mejor cocinero del mundo –le dijo Torterra.
-Bueno, mientras esté cerca de esta lindura, no me importa –dijo acercándose a Pikachu, haciendo que se sonrojara embarazosamente.
Buneary comenzó a enfurecer, sin embargo, logró darse un respiro y calmarse lo necesario para no perder los estribos.
Muy bien Buneary, relájate. Pikachu quiere que seas amistosa con Laura, no importa lo irritante que pueda llegar a ser. Pensó para sí misma.
-Lo siento, Laura, pero Pikachu preferiría que yo me sentara junto a él para desayunar –Buneary dijo dulcemente mientras se acercaba más a Pikachu, haciendo su rubor aún mayor.
Laura rio alegremente, aunque con un rastro de malicia en ella.
-Bueno, a veces hay que hacer cambios, ¿no lo crees? –dijo tirando de Pikachu, lejos de Buneary.
-Y, a veces, el cambio no es bueno, como esa idea –Buneary rio con un acaloramiento casi indetectable, tirando bruscamente de Pikachu.
-Bueno, es por eso que debes esperar a los resultados antes de hacer conclusiones –Laura tiró de Pikachu.
-Pero el resultado puede convertirse en algo malo de todas formas –Buneary tiró de Pikachu.
-Um, chicas, me están lastimando –les dijo Pikachu mientras era jaloneado de un lado para otro repetidamente. Sus brazos empezaban a dolerle, pero ninguna de las dos le prestó atención.
-Él va a comer conmigo –Laura tiró de Pikachu.
-No, el comerá conmigo –Buneary tiró de Pikachu.
Para este punto, el continuo jaloneo se convirtió en un juego de tira y afloja. Cada una estaba intentando acercar a Pikachu a su lado, mientras Pikachu veía toda la situación con una expresión molesta y adolorida en su rostro.
Los demás se encontraban riendo, animando a una de las dos contendientes, o preocupados por Pikachu. Piplup comenzó a llorar lastimosamente.
-¿Por qué las chicas no pelean por mí? Pikachu es muy afortunado.
-Vamos, no llores por eso. Algún día encontrarás una chica para ti –le dijo Inferneape-. Si me lo preguntas, creo que Pikachu está sufriendo más que disfrutándolo.
-¿Deberíamos ayudarlo? –le preguntó Piplup.
-¿Realmente quieres interrumpir a Buneary? Sabes cómo es ella cuando está en ese estado.
Piplup lo pensó por un momento y termino asintiendo, concordando con Inferneape.
Los entrenadores miraban a la distancia el espectáculo, dos de ellos entendiendo perfectamente lo que estaba pasando.
-¿Por qué Buneary y Laura le hacen eso a Pikachu? –Preguntó Ash, confundido.
-Digamos que tanto Buneary como Laura quieren desayunar con Pikachu –le respondió Dawn mientras se sentaba a la mesa.
Buneary y Laura continuaron con su disputa mientras se miraban fijamente la una a la otra.
-¡ÉL COMERÁ CONMIGO! –Gritó Buneary.
-¡NO, CONMIGO! –Gritó Laura en respuesta.
Pikachu ya había tenido suficiente de ellas dos.
-Impactrueno –dijo al momento que lanzó una carga eléctrica que golpeó a las dos chicas, solo lo necesario para aturdirlas momentáneamente.
El ataque, por alguna razón, extrañamente golpeó con la misma magnitud a ambas Pokémon.
¿Laura no debía recibir menos daño? Pikachu se encogió de hombros, haciendo que le dolieran los brazos.
Laura y Buneary miraron a Pikachu, desconcertadas.
-¡¿Y eso por qué fue?! –gritaron las dos al unísono.
-Las dos casi me arrancan ambos brazos –Pikachu les explicó-. ¿Podrían las dos llevarse bien para que podamos comer "juntos"?
Las chicas se miraron fijamente, suspiraron y asintieron con la cabeza con obvias sonrisas falsas en sus rostros. Pikachu estaba satisfecho con la respuesta y se tumbó exhausto.
-Muy bien, todos, a desayunar.
Los Pokémon se acercaron a dónde estaba Brook y cogieron su alimento. Luego, Brook les dio su desayuno a Ash y Dawn. Al poco tiempo, todos se encontraban devorando su comida.
Mientras el resto de Pokémon comía a su propio ritmo, tan pronto Pikachu se sentó a comer, Buneary y Laura se acercaron a él, la primera a la izquierda y la última a la derecha. Pikachu se sentía incómodo con las dos estando tan cerca, y al mismo tiempo, sintió una extraña sensación que supo describir.
Cansado del silencio, Pikachu intentó iniciar una conversación.
-Entonces, chicas, ¿alguna quiere hablar de algo?
-Buneary fue la primera en hablar.
-De hecho, sí. ¿Te gustaría que fuéramos al lago esta noche?
-Bueno, te prometí que iríamos esta semana, así que, sí, esta noche será –respondió Pikachu.
Como es usual, Buneary tiró de su pelaje y rio nerviosamente ocultando su rostro bajo éste. Laura sólo sonrió.
-Oh, ¿van a ir al lago que está aquí cerca? Escuche que es más hermoso durante la luna llena, cuando el lago es más brillante. La próxima luna llena es en cuatro días, podríamos ir en su lugar –dijo suavemente Laura.
Pikachu sólo se ruborizó al pensar en la idea.
Buneary, por otro lado, el solo pensar en la idea de ellos dos yendo al lago juntos, era exasperante. Ella estaba prácticamente en llamas en ese instante. Ella mostraba sus dientes en una mueca iracunda, preparada para atacar a Laura, cuando Piplup le lanzó una débil Hidrobomba para enfriarla un poco.
-Trata de mantener la calma –le rogó Piplup.
Buneary suspiró y asintió. Piplup volvió a su comida, mientras Buneary volteaba hacia Laura.
-Lo siento, pero el viene conmigo. Si tú también quiere ir, ¿Por qué no vas con Piplup?
-Por muy amable que sea, realmente no me gusta de ese modo o lo encuentro lindo –algunos sollozos se escucharon en el fondo-. Así que Pikachu está conmigo.
-No, conmigo –Buneary respondió.
-Antes que las dos comiencen a pelear por mí, otra vez –Pikachu las interrumpió, esperando no verse envuelto en otra disputa-. Déjenme recordarles que te lo prometí a ti primero –señaló a Buneary-. Lo siento Laura.
Buneary sacó su lengua hacia Laura cuando Pikachu no estaba mirando.
Laura miró a Buneary con desdén, pero entonces sus orejas se alzaron y sonrió.
-Oh, no importa, lo justo es justo, después de todo. Buneary preguntó primero y yo respeto totalmente eso. Perdón por hacerte enfadar –estiró su pata para un apretón amistoso.
Buneary vio todo con confusión.
¿Pasó de odiarme a ser amistosa en un segundo? Bueno, sonó sincera cuando lo dijo. No queriendo ser descortés, Buneary aceptó el saludo felizmente.
-Gracias por ser justa, Laura.
Laura sonrió, una genuina sonrisa, sin ningún rastro de malicia o falsedad en ella.
Puede que esté actuando amable, peo, aun así, debería mantenerle un ojo encima. Buneary pensó.
-Me alegra ver que las dos se lleven bien. Ahora, empecemos nuestro desayuno –indicó Pikachu.
Las chicas concordaron y comenzaron a comer.
Cerca, en un arbusto, tres figuras los observaban.
-Bien, hora de poner nuestro plan en acción –dijo la más pequeña. Las dos más grandes asintieron y corrieron en diferentes direcciones hacia el bosque.
Gracias a todos los que apoyan la traducción. Un abrazo y un beso.
Nos vemos el siguiente capítulo.
