Capítulo 11. Una cita con giros inesperados.
Traducción oficial de "For he Love of Pikachu" de PokeMaster64. Ni la idea, ni la original del trabajo me pertenecen. Todos los créditos van para el autor. La traducción y adaptación al español es mi único aporte.
Espero les guste y le den su apoyo tanto al autor original (para que siga trayendo sus maravillosas historias) y me apoyen también, para seguir traduciéndolas para ustedes.
Pikachu se observaba a sí mismo para verificar que luciera decente. Se dio un bien merecido baño para darle a su pelaje brillo. Estaba mirándose en un espejo que Piplup le había traído de la bolsa de Dawn. Checó sus dientes. Incluso revisó su aliento para cerciorarse que oliera bien. Una vez estuvo satisfecho, puso el espejo a un lado y salió de la tienda de campaña.
La noche tomó posesión del cielo dándo una hermosa vista. La luna brillaba, alumbrando la tierra con su resplandor. Pikachu recordó que Laura había mencionado que la luna llena le daba un hermoso brillo al lago. Desafortunadamente, la luna llena sería hasta mañana. Pikachu se encogió de hombros. Supongo que podré mostrárselo a Buneary mañana, si quiere.
Hablando de Buneary, se estaba preguntando cuando ella saldría. Ignoraba por completo la conmoción de horas atrás entre ella y Laura y ahora estaba reacia a ir siquiera. No dejaba de pensar en qué podría hacerle Laura.
Pikachu era paciente, pero estaba ansioso por ir y estaba comenzando a preocuparse por Buneary. Decidió acercarse a la carpa y ver que estuviera bien. Tal vez se olvidó de cuándo habíamos planeado ir.
Pikachu llegó a la entrada de la carpa y estuvo a punto de entrar, cuando sintió una ligera brisa pasar detrás de él, pero no había nadie ahí. Sintió algo de extrañeza en primera instancia, pero ésta se convirtió en sorpresa al notar que estaba sujetando algo en su pata. La alzó para verla mejor y resultó ser una bonita rosa. Pikachu recordaba haber visto que éstas crecían en algún lugar no muy lejos de donde estaban, pero ¿cómo fue que llegó a su pata? Había una nota junto con ella. La tomó y la leyó:
Dale esto a Buneary y dile que es de tu parte. Ella lo apreciará.
Firma, R.
Pikachu no supo quién era "R", aunque tenía una ligera sospecha, pero decidió ignorarla. Le dio un segundo vistazo a la rosa y pensó: "Quizás a Buneary le guste". Con eso, abrió la carpa y entró, escondiendo la flor detrás de él.
Buneary estaba arreglándose para verse linda. Su pelaje estaba perfectamente cepillado, su pelaje esponjoso estaba brillante, y vestía su chaleco de diseñador. Ella sentía que se vía increíble, pero algo la inquietaba. Le preocupaba que Laura le hiciera algo si no era cuidadora.
-Quizás no deba ir, después de todo.
-¿Y eso por qué?
Buneary soltó un pequeño grito que silenció inmediatamente para no despertar a Dawn. Se giró y vio Pikachu, quien se veía radiante, para ella. Vaya, se arregló a conciencia. Pensó. Buneary negó con la cabeza y sonrió.
-Oh, ya sabes, probablemente hará frio allá afuera.
Pikachu negó con la cabeza y sonrió también.
-No está tan frio afuera, solo un poco fresco.
Buneary sonrió ampliamente y caminó hacia él.
-Bien, entonces vallámos.
-Oh, esto es para ti –Pikachu recordó la rosa, dándosela a Buneary. Ella ahogó un grito y sonrió de sorpresa y alegría- ¿Te gusta?
Buneary la tomó.
-¿Gustarme? Me encanta –Cortó gran parte del tallo y la colocó en el pelo esponjosos de su oreja derecha, la cual tenía enrollada en ese momento-. Gracias, Pikachu. Eres muy dulce-. Le dio un abrazo que felizmente devolvió.
Aunque no era su intención darle una rosa en primer lugar, estaba feliz que le hubiera gustado. Le agradecería a "R" cuando tuviera la oportunidad. Ambos se separaron y Pikachu le tendió su pata.
-¿Lista?
Buneary asintió y tomo la pata de Pikachu.
-Lista.
Los dos caminaron felizmente hacia su destino.
Desde los árboles, oculto, Ryder no pudo evitar sonreír al ver a ambos. Me recuerdan cuando conocí a Jade la primera vez. Claro que una rosa no apareció misteriosamente en mis garras, nunca la llevé a un lago y nunca en la noche, pero, aun así. Bajó del árbol y se preparó para ir hacia el lago, cuando notó que faltaba alguien. Parece que alguien decidió seguirlos, o solo está haciendo su salida nocturna de costumbre. Aun preguntándose sobre las intenciones de Laura, comenzó a correr hacia el lago.
Luego de darse cuenta que Ryder estaba siguiéndolos, Laura masculló algo ininteligible mientras permanecía oculta tras un arbusto.
-Genial. ¿Ahora cómo se supone que voy a llevarme a Pikachu si tengo que cuidarme de ese fastidioso ninja? Al menos no puede herirme gravemente sin accionar contraataque
Las orejas de Laura temblaron un par de veces. Cuando terminaron, Laura soltó una sonrisa ruin.
-Bueno, no seré capaz de capturarlo esta noche. Así que solo tendré que mantener a esa pequeña conejita fuera del camino. Asustarla será sencillo-. Con una risa malvada, Laura tomo una ruta alterna al lago.
Pikachu y Buneary caminaron, tomados de la mano, en silencio mientras se acercaban al lago. Pikachu logró sobreponerse a su nerviosismo, pero aun intentaba averiguar qué debía hacer exactamente una vez estuvieran ahí. Buneary, aunque feliz porque en verdad estaba ocurriendo y el hecho de que estaba tomando la pata de Pikachu, no dejaba de echar vistazos hacia los árboles de vez en cuando. No podía dejar de sentir que alguien los estaba siguiendo. Ero creía que estaba un poco paranoica desde su altercado con Laura.
Pikachu decidió romper el silencio.
-Así que… linda noche, ¿no es así?
Buneary despertó de sus pensamientos y lo miró.
-Eh… Oh, claro. De las mejores que he visto –dijo nerviosamente. Pensó en algo que decir-. ¿Te gustan… las noches como ésta?
Pikachu se encogió de hombros.
-Sí, supongo. Cualquier momento que tengo para obtener algo de paz y tranquilidad después del entrenamiento es bueno o si solo quiero relajarme. Especialmente cuando… -Pikachu se interrumpió a sí mismo, por poco y dice que de gustaba estar con ella. La ultima cosa que quería era a ella saltando y gritando por todo el lugar y abrazándolo hasta morir. Nada de eso le importaría, de no ser por la parte de morir. Prefería mantener la situación calmada por el momento.
-¿Con… qué? –preguntó Buneary confundida.
Pikachu intentó pensar en algo para cambiar de tema.
-Eh… Bueno, iba a decir que… ¡Oh, mira! Es el lago –dijo apuntando con su dedo hacia una dirección al azar, que coincidentemente era donde se encontraba el lago. Vaya, qué casualidad.
-Oh, genial. Vamos –Buneary saltó apresuradamente, tirando de Pikachu. El lago era bastante grande, dejando una buena área despejada. No había más Pokémon o cualquier otro importuno. El aire olía delicioso y la brisa era fresca y llena de energía. Era justo el lugar donde uno podría conseguir tiempo de relajación-. El lago luce hermoso de noche.
-Realmente lo es –concordó Pikachu apreciándolo también.
-Entonces, ¿qué es lo que haremos ahora que estamos aquí? –Buneary preguntó curiosa.
Pikachu toco su mentón con su dedo intentando pensar en algo.
-Bien, podríamos –fue interrumpido por un sonido muy parecido a un gruñido-. ¿Qué fue eso?
Buneary rio.
-Creo que fue tu estómago –lo toco y emitió el mismo sonido, haciendo que Pikachu se ruborizara.
-Puede que me haya saltado la cena por accidente –hubo otro gruñido, pero este ya no provino de Pikachu. Cruzo los brazos y sonrió astutamente-. Tal parece, no soy el único.
Buneary se ruborizó también y rio un poco.
-Tal vez un poco.
Pikachu juntó sus palmas.
-Bien, supongo que conseguiremos algo para comer. Busquemos algunas bayas –Ella asintió y se giraron, pero deteniéndose al instante al encontrar una pila de bayas justo frente a ellos que no estaba antes ahí.
Buneary miró a Pikachu.
-¿Tú viste que esto estuviera aquí cuando llegamos?
Pikachu rascó su cabeza tímidamente.
-Eh… Sí… Yo quería sorprenderte –señaló las bayas-. Sorpresa –Exclamó con voz baja.
-Ah, eres muy lindo –le dio un rápido abrazo y caminó hacia la pila. Tomo algo de ella-. Incluso te tomaste la molestia de escribir una tarjeta –comenzó a leerla.
Para Buneary, la chica más dulce del mundo.
De Pikachu.
-No puedo creer que escribieras esto –dijo sorprendida.
-Yo tampoco –dijo apenas perceptible-. Pensé que te gustaría –dijo con una sonrisa.
-Muchas gracias –le dio otro abrazo. Y comenzó a comer un par de bayas de la pila. Pikachu permaneció sonriendo mientras la veía comer, pero pronto su atención fue reclamada por una pequeña tarjeta que salió de la nada, quedando clavada en el piso. La tomó y la leyó:
De nada. Disfruta tu cita.
R.
Pikachu dibujó una pequeña sonrisa en su rostro y tiró la tarjeta.
-Oye, Buneary, ¿por qué no tomamos un puñado de bayas y comemos a la orilla del lago? –Buneary asintió.
-Es una buena idea –cada junto un montón de bayas en sus brazos y las llevaron hasta orillas del lago. Una vez las acomodaron en el suelo, se sentaron a comer.
Comieron en silencio mientras observaban el agua.
-Este fue un buen comienzo –dijo Pikachu.
-Sí. Son estos momentos los que hacen que uno se olvide de todas sus preocupaciones y se relaje –Buneary dijo suavemente-. Entonces, ¿tienes algo más planeado para esta noche?
Pikachu se encogió de hombros.
-No lo sé. Nunca había en una… cita… anteriormente –dijo algo dubitativo de la palabra cita-. No sé qué se debe hacer exactamente –Buneary se giró hacia él, pero entonces podía verse como intentaba contener la risa-. ¿Qué?
Buneary dejó salir una leve risilla.
-Bueno, tal vez haya un poco de jugo de baya alrededor de tu boca –Pikachu miró su reflejo en el agua y pudo ver una mancha de jugo de baya Oran en su boca. Tomó un poco de agua con sus patas y se limpió-. Te ves gracioso.
Pikachu tornó los ojos y sonrió.
-Gracias –volvió a sentarse y a terminar su baya a medio comer-. Como te decía, No sé qué es lo que se hace en este tipo de cosas.
Buneary se tumbó en la hierba y suspiró.
-Bueno, ¿quieres saber cómo creo que es la mejor forma de pasar tiempo con un amigo… o cita? –dijo, añadiendo con cuidado la última parte.
-Claro, supongo –Pikachu dijo un poco inseguro.
-Bien, creo que la mejor forma de pasar tiempo con alguien es simplemente divertirse -Pikachu la miró un poco confundido-. Lo que quiero decir, es que no te preocupes por que todo salga perfecto. Me gustaría tener la misma diversión de antes con un amigo. Claro, me gusta todas esas cosas románticas que te hacen sentir mariposas. Pero eso solo hace sentirte nervioso la mayoría de las veces. Solo debes pensar en algo que podríamos hacer justos.
-¿En serio así es como piensas que debe ser la cita perfecta? –Pikachu preguntó, sorprendido. Buneary asintió. Pikachu le dio una mirada pensativa, entonces se giró hacia el agua. Una malévola idea comenzó a formarse en su mente.
Buneary intentó ponerse en una posición más cómoda tumbándose sobre la hierba, pero fue repentinamente sorprendida por un salpicón de agua fría que la hizo volver a levantarse de golpe. Se miró a sí mismo. Estaba empapada. Se giró hacia Pikachu, quien estaba riendo y sosteniendo su estómago.
-Eso no fue divertido, Pikachu.
Pikachu se levantó y secó una lagrima de su ojo.
-De hecho, si lo fue –estuvo a punto de reír otra vez, pero fue golpeado en la cara por el agua fría, que lo interrumpió al momento. Se volteó para ver que ahora era Buneary la que reía-. No es gracioso.
-Buneary dejó de reír por un momento.
-De hecho, sí lo es –se burló. Entonces volvió a reír.
Pikachu sonrió.
-Oh, ¿en serio? –salpicó más agua hacia ella, haciéndola caer al suelo.
Buneary se levantó y sonrió también.
-No debiste hacer eso –salpicó aún más agua hacia él.
Pikachu se sacudió y le lanzó una mirada determinada.
-Muy bien, tú lo pediste.
Ambos comenzaron a lanzar agua hacia el otro mientras reían. Pikachu comenzó a sentirse un poco tonto por haber pensar que había estado tan nerviosos por esa noche. Se la estaban pasando de fábula.
Continuaron lanzándose agua alegremente, hasta que accidentalemnte Pikachu fue derribado, cayendo bajo el agua. Buneary fue a revisar donde Pikachu había caído, pero nadie salió.
-¿Pikachu?
Nada.
-¿Pikachu, está todo bien?
Aún nada.
-¿Pikachu, estás bien? –comenzaba a preocuparse.
De repente, una pata sujetó firmemente su tobillo. Chilló al momento que ésta comenzaba a tirar de ella, arrastrándola bajo el agua. Rápidamente logró sacar su cabeza fuera del agua y vio a Pikachu emergiendo y riendo.
-¡Te tengo! –dijo entre carcajadas.
Buneary sonrió.
-Pagarás por haberme engañado de ese modo –saltó al aire y cayó en picada en dirección a él.
Por los siguientes diez minutos, continuaron arrojándose agua y lanzándose alguno que otro "ataque". Ninguno pudo borrar las sonrisas que ambos que tenían en el rostro. Eventualmente, ambos pararon y salieron del agua, jadeando y riendo mientras se echaban en el suelo.
-Eso fue divertido –Pikachu dijo entre risas.
-Te dije que esto reía divertido –dijo Buneary de la misma forma.
Pikachu se sentó y se tranquilizó lo suficiente para poder hablar.
-Entonces… ¿Qué más deberíamos hacer?
-Bueno, tengo algunas ideas… -dijo simulando estar pensativa.
Buneary comenzó a perseguir a Pikachu alrededor del lago jugando a las atrapadas. Pikachu reía cada vez que lograba esquivar cada intento de Buneary por alcanzarlo. Esto solo hacía que Buneary estuviera más determinada en atraparlo. Pikachu zigzagueaba con agilidad cada vez que Buneary se le acercaba.
Buneary se percató que Pikachu usaba un pequeño Ataque Rápido cada vez que la esquivaba. Decidiendo seguirle el juego, Buneary uso Bote para saltar y caer directamente hacia Pikachu. Él no pudo verlo a tiempo, permitiéndole derribarlo. Ambos rodaron hasta detenerse por completo, estando Pikachu sobre Buneary.
-Eso no es justo –se burló, un poco molesto.
-Lo dice el Pikachu que estaba usando Ataque Rápido –dijo Buneary con astucia.
-Buen punto –fue entonces que ambos se dieron cuenta de la posición en la que estaban y se ruborizaron-. Oh. Eh… Perdón –dijo Pikachu levantándose y ayudándola a ella.
-E-e-está bien –Buneary tartamudeó. Entonces le dio un toque casual a Pikachu –Tú las traes –Rio y salió saltando alejándose de él. Pikachu sonrió.
-Oye, vuelve aquí –corrió tras de ella.
Pikachu buscaba por entre los árboles y arbustos por Buneary. Ahora estaban jugando a las escondidas. Por el momento, Pikachu no estaba teniendo mucha suerte encontrándola. Revisó por todas partes, incluso el agua. Pero nada.
Bien, si yo fuera Buneary, ¿dónde me escondería? Ya he buscado en los árboles, arbustos, madrigueras, el agua, por todos lados. ¿Dónde me ha faltado buscar? Pensó. Entonces, escuchó una pequeña risilla y… estaba realmente cerca. No me digas que…
Pikachu se giró rápidamente y vio a Buneary justo detrás de él, quien intentaba contener la risa. Pero no pudo seguir mucho más, echándose a reír en el suelo.
-No… No puedo creer que no notaras que estaba detrás de ti –dijo entre risas.
Pikachu estaba pasmado. Tiene pies realmente ligeros. Pero comenzó a reir junto con ella.
Pikachu y Buneary estaban sentados en el suelo, cara a cara, ahora jugando a 20 preguntas. Pikachu estaba intentando adivinar en qué estaba pensando Buneary. Solo le quedaban cinco preguntas.
-¿Es un amigo de nosotros? –cuatro.
Buneary asintió.
-Sí, ambos son muy unidos.
Pikachu intentó pensar. Las únicas pistas que tenía eran que era un Pokémon, era adorable, un Tipo Eléctrico, muy divertido, y un amigo suyo.
-¿Es Pachirisu?
Buneary negó con la cabeza.
-No. Intenta de nuevo.
Pikachu intentó pensar aún más. Cuando a Buneary le había tocado preguntar, había logrado averiguar que estaba pensando en cátsup en tan solo tres preguntas. Tal vez era un poco predecible considerando que le encantaba el cátsup, pero, aun así, lo hizo parecer tan fácil.
-¿Es… Laura?
Buneary volvió a negar.
-No, tampoco es Laura.
-Ay, por favor. ¿Al menos me estoy acercando?
-Sí. Y ahora solo te queda una pregunta –dijo Buneary cruzándose de brazos.
-¿Soy yo? –preguntó esperanzado.
Buneary asintió.
-Sí, es correcto.
Pikachu suspiró aliviado. Entonces, le dio una sonrisa burlona.
-Así que… piensas que soy adorable.
Buneary se puso nerviosa.
-Bueno… yo, esto… verás… eh… -rápidamente cubrió su rostro con su pelaje y comenzó a soltar una risilla nerviosa. Pikachu rio mientras un rubor también se formaba en su rostro.
Pikachu y Buneary corrían alrededor del lago compitiendo en una carrera. Estaban dando veinte vueltas y ya había pasado tiempo desde que comenzaba a sentirse cansados luego de tanta diversión.
Mientras esto ocurría. Ryder estaba recostado casualmente en la rama de un árbol mientras tocaba silentemente una guitarra.
-Esos dos están pasando un buen rato. Parace que todo marcha bien.
» Aún no hay rastro de Lura por ningún lado. Tal vez no va a venir, después de todo. Aun así, necesito mantenerla vigilada –Ryder les dio una mirada a los dos mientras estaban a la mitad de su carrera. La vista, aunque era algo enternecedora, le hizo sentir un poco de tristeza-. Jade…
Suspiró tristemente mientras tocaba otro par de notas. Solía tener diversión como esa con Jade antes de ser separados. No pasaba un día en que no pensara en ella, lo mismo con Ryan. Necesitaba desesperadamente la ayuda de Pikachu. Había intentado poner fin al problema por su cuenta, pero solo había logrado empeorarlo en la forma de su archienemigo. La única cosa que era tan poderoso y habilidoso como él, pero más peligroso. Descubrió que, si podía obtener la ayuda de Pikachu, podría llevar la batalla por buen camino.
Sacudió su cabeza para alejar los pensamientos del pasado y volver a su guitarra. Entonces la realidad lo golpeó.
-Espera, yo no tengo una guitarra –dejando lo fortuito de lado, arrojó la guitarra hacia un lado, produciendo un sonido parecido al grito de un gato y continuó observando la carrera, la cual casi había terminado.
Pikachu y Buneary estaban en la recta final de su última vuelta, intentando adelantar al otro en lo que les quedaba de camino. Una vez pasaron la roca que usaban como marca, se dejaron caer en sus espaldas.
-Gane… -Dijo Buneary, jadeante.
-No… Yo gané –dijo Pikachu de la misma forma.
Luego de recuperar el aliento, se sentaron.
-Bien, supongo que fue empate –sugirió Buneary.
-Suena bien para mí –exclamó Pikachu, sintiéndose cada vez más exhausto. Ambos se quedaron observando el lago viendo lo hermoso que brillaba con la luz de la luna-. Me divertí mucho contigo esta noche, Buneary.
-¿En serio? –se acercó un poco más hacia él
Pikachu asintió.
-Sí. Quiero decir, he tenido muchos buenos momentos en diferentes lugares. Pero creo que nada se compara con esta noche contigo.
Buneary se acercó un poco más a él. Pikachu inconscientemente hizo lo mismo.
-¿Tuviste familia con la que solías divertirte de ésta forma?
Pikachu se encogió de hombros.
-Sí, cuando era un Pichu. No recuerdo mucho antes de ser capturado por el Profesor Oak; era muy joven. Pero estoy feliz de haber hecho grandes amigos luego de eso. He visto muchos lugares que aún no puedo creer. Luego de todos mis viajes, he crecido y madurado con el paso de los años –dejó salir una risilla-. Tal vez no lo creas, pero antes no era el mismo Pokémon serio que ves ahora. Solía desobedecer a Ash en múltiples ocasiones.
Buneary rio.
-Siques actuando como un niño cuando no estas ocupado entrenando. Esta noche es la prueba.
-Buen punto –Pikachu sonrió nerviosamente.
Se quedaron en un cómodo silencio observando el lago. Buneary se encontró lentamente recargándose cabeza sobre el hombro de Pikachu. El repentino sentimiento hizo que Pikachu se tensara un poco, pero se relajó al saber que era Buneary. El rodeo con su brazo, tomándola por un hombro, estrechándola hacia él, causando que ambos se ruborizaran notoriamente. Ella de restregó un poco contra él, acrecentando su sonrojo, pero no le dio importancia.
-Esto se siente bien –dijo Buneary tímidamente.
-No podría estar más de acuerdo –Pikachu dijo pacíficamente. No pudo evitar acercarla aún más a él. Su pelaje se sentía tan cálido y… suave. Se sentía como estuviera recargado en una nube. Sentía paz con tan solo estar cerca de ella-. ¿Buneary, te puedo hacer una pregunta? –Ella dio una ligera asentida, viéndose lista para quedarse dormida sobre su hombro-. Cuando nos conocimos la primera vez, ¿Por qué te interesaste tanto en mí?
Buneary abrió lentamente los ojos y se alzó un poco, aún permaneciendo apoyada sobre Pikachu.
-Bueno, tal vez creas que es un poco tonto; cero que me interesé luego de verte atrapar esa patata hace tiempo.
-Entonces, ¿te gusté por mi habilidad para atrapar patatas voladoras? –bromeó.
Buneary rio ligeramente y juguetonamente agitó la parte posterior de su cabeza.
-No, tonto. Es que pudiste haberla dejado caer al suelo y recogerla después. Pero tu la atrapaste por Brook por pura amabilidad en su lugar. Además, puede que me hayan impresionado tus piruetas –se sonrojó embarazosamente.
Pikachu se ruborizó un poco.
-¿Hay algo más que te guste de mí?
-Me gusta cuán determinado eres cuando estás en el calor dela batalla. Rara vez te das por vencido y no es común que seas derrotado. Actúas como un líder con todos nosotros y te aseguras que no haya conflictos entre ninguno. Y es muy divertido estar a tu lado. Siempre estás ahí para ayudarnos cuando tenemos algún problema, especialmente a mí. No te molestas por mis hábitos y no has hecho nada más que mostrarme amabilidad. Amo la forma en que me animas en cada concurso, siempre con todo tu entusiasmo. Eres probablemente el chico más dulce y maravilloso que conozco.
Pikachu se sintió conmovido por esas palabras. Le dio una cálida sonrisa.
-Gracias, Buneary. No sabes cuánto aprecio que digas eso –Pikachu soltó su brazo de alrededor de ella y se giró para verla a los ojos-. Sabes, hay algunas cosas que quisiera decirte.
Buneary se giró hacia él también.
-Soy todo oídos –extendió la oreja que mantenía enrollada y la dirigió hacia él- …literalmente.
Pikachu dejó salir una risilla mientras ella enrollaba nuevamente la oreja, de alguna manera, la flor que había puesto en ella seguía en su lugar.
-Bien, la primera vez que nos conocimos, estaba realmente agradecido por haberme salvado. Fuiste demasiado extraña en esa ocasión, pero en un buen sentido. Y, aunque hayas congelado a todo el mundo y técnicamente haberme secuestrado, fue agradable conocerte después de eso. Eres divertida, bondadosa, dulce, compasiva, una peleadora decente, asombrosa en los concursos y… -se ruborizó tímidamente y bajó un poco la cabeza para ocultar un rubor- …creo que eres linda.
Buneary se ruborizó notoriamente, pero no hizo ningún intento por ocultarlo.
-¿De verdad? –preguntó tímidamente.
Pikachu levantó la cabeza para verla de nuevo.
-Sí, lo digo en serio. En ocasiones, cuando estas en medio de una ronda de exhibición, me olvido de todo alrededor y tan solo me centro en tus deslumbrantes técnicas y… lo linda que te ves –comenzó a acariciar el brazo de Buneary-. Tu pelaje es tan suave y tibio. Me hace sentir relajado y feliz.
Buneary comenzó a verse acercándose cada vez más al rostro de Pikachu, al igual que a él.
-¿Hay algo más sobre mí que encuentres lindo? –preguntó suavemente.
-Tienes una hermosa voz. Se escucha como si ángeles cantaran desde el paraíso. Tu pelaje esponjoso es cálido y cómodo, justo como el resto de tu pelo. Y… -Pikachu sentía que no podía prestar atención a sus palabras mientras observaba a Buneary.
Buneary estaba teniendo el mismo problema para hablar, pero se las arregló para decir:
-¿Y… qué? –dijo aún más suavemente. Los dos se encontraban moviendo lentamente su cabeza hacia la del otro. Estaban tan cerca que podían sentir la respiración del otro.
-Tus ojos –dijo apenas audible-. Son como dos esferas negras brillantes como las estrellas. Son… muy hermosos.
-Oh, Pikachu… -dijo Buneary.
-Buneary.
Ambos comenzaron a cerrar lentamente los ojos y a cercarse más al otro; sus labios estaban casi juntos. Pikachu tenía los ojos completamente cerrados mientras que los de Buneary estaban a punto de estarlo. ¿Realmente está pasando esto? Pensó ensoñadoramente. No podía dilucidar si era una ilusión o realidad, pero no le importaba. No quería que nada detuviera ese momento.
Sin embargo, como un cruel giro del destino, pasó. Antes de que pudiera cerrar sus ojos por completo, vio un pequeño destello rojizo en el arbusto detrás de Pikachu. Sus ojos se abrieron un poco al ver que era… ojos. Un par de ojos rojos. Los ojos de Buneary se abrieron por completo y saltó lejos de Pikachu sin que éste lo notara.
Él siguió avanzando hasta que fue demasiado lejos y terminó cayendo de cara al suelo. Se levantó, volviendo en sí. Miró hacia Buneary y notó que tenía una expresión de pánico en su rostro.
-¿Buneary, pasa algo malo?
Recuerdos de los eventos sucedidos más temprano con Laura comenzaron a nublar su mente.
"A mis ojos, no eres más que un obstáculo. Y una vez que me deshaga de ti, Pikachu será mío."
"Puedes hacerlo más fácil para ti y rechazarlo en cuanto tengas la oportunidad. ¿Quedó claro?"
Buneary no pudo soportarlo más y tuvo que hacer algo que le rompería el corazón.
-Lo siento, Pikachu. Debo volver ahora.
Esto dejó a Pikachu en shock.
-¡¿Qué?! ¡¿Ya te vas?!
-Buneary vio cuanto no quería Pikachu que se fuera, haciéndolo aún más difícil.
-Es solo… No puedo más con esto –dijo cuándo las lágrimas comenzaron a salir.
Los ojos de Pikachu comenzaron a humedecerse.
-P-pero, ¿estás segura que no puedes quedarte por otro rato?
-Lo siento, pero… no. Solo… solo déjame sola –dijo llorando profusamente. Y salió saltando el camino de vuelta, dejando salir las lágrimas libremente.
-¡Buneary, espera! -Pikachu comenzó a ir tras ella. Corrió en dos patas en lugar de cuatro, algo que no solía hacer, y terminó tropezando y cayendo. Logró alzarse, pero solo se quedó observando cómo Buneary se marchaba.
Ryder, quien vio toda la escena, estaba anonadado por el giro de eventos. No entiendo. ¿Qué fue lo que pasó? Su atención se dirigió hacia unos arbustos que se agitaban como si algo pasara corriendo entre ellos. Ryder apretó el puño con rabia. Esa pequeña embustera… Su ira lo llevó a cortar de un golpe un buen trozo de la rama del árbol en el que estaba. Todo lo que pudo hacer fue ver a Pikachu mirando hacia la nada.
Pikachu no podía creer lo que había pasado. Creía que todo había estado marchando tan bien. ¿Por qué huiría de ese modo?
-Buneary… -murmuró tristemente. Sin poder contenerlo por más tiempo, se tumbó al suelo y rompió en llanto-. Buneary… por favor vuelve… por favor… -se enrolló sobre sí mismo y lloró en soledad por el resto de la noche, pensando repetidamente:
¿Por qué me siento tan roto? ¿Por qué…? ¿Por qué…? ¿Por qué…?
Ryder sintió pena por él.
-Pobre chico. Le han roto el corazón. Pero me pregunto si lo sabrá –Ryder tenía suficiente de esta locura-. ¡Se acabó! Es momento de acabar con todo esto de una vez por todas.
Como siempre, gracias a todos los que apoyan mi trabajo, recuerden apoyar tambien al autor original.
Un abrazo y un beso. Hasta el próximo capítulo.
