Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece.

Capítulo 5: Amor de abuela

Después del incidente en la cocina con Panchy, donde Trunks y Bulma continuaron follando sin la menor vergüenza delante de la rubia, le contaron junto a Vegeta todo lo relacionado a las costumbres de la raza saiyajin.

El cómo las madres e hijos podían tener sexo sin preocuparse por los tabúes, con toda la naturalidad del mundo, además de que no podía quedar embarazada en el coito.

Le costó un poco aceptar que Bulma practique el incesto tan tranquilamente con Trunks. Pese a que según Vegeta esto era normal y saludable para los machos saiyajin. Sin embargo, cada vez que veía a su hija y a su nieto follar en el baño, la sala, la cocina, el comedor, el laboratorio, o sea en prácticamente toda la casa y en sus narices, le daba una sensación emocionante en todo su cuerpo, de querer hacerlo también con su propio nieto.

Estaba confusa respecto a lo que sentía. No sabía qué hacer. Su hija menor, quien era una de las mentes más inteligentes del planeta, no tenía problemas con tener sexo con su propio hijo, más encima teniendo sexo con el sin pudor por toda la casa.

Su marido, el Dr. Brief no podía opinar al respecto sobre ese tema, ya que se encontraba en el Planeta Namek, ayudando a los habitantes con su tecnología.

En el fondo, ella también quería hacerlo, pese a todo tabú que existiese en la cultura terrícola. Además, por la gran ausencia de su marido, le era un impedimento para que pudiera desahogarse sexualmente.

Para aclarar sus dudas y decidir de una buena vez qué hacer, decidió hablar con Vegeta, quien se encontraba a punto de entrar en la sala de entrenamiento con cámara de gravedad aumentada.

-Disculpa Vegeta- dijo Panchy.

- ¿Qué sucede? - deteniéndose enfrente de la puerta.

-Bueno… Yo quería saber- dijo con algo de dificultad para formular su pregunta- esa costumbre… incestuosa de los saiyajin, se puede aplicar… a otros miembros de la familia.

- ¿Qué es lo que quiere decir? - preguntó Vegeta serio.

-Quiero decir… que si por ejemplo… un saiyajin… puede tener sexo… con su propia abuela, del mismo modo que puede… hacerlo sin ningún problema con su madre- dijo Panchy.

Se formó un silencio.

-Si quieres tener sexo con Trunks entonces no hay problema con que lo hagas- dijo Vegeta sin rodeos- no ocurrirá nada malo. Que los nietos follen con sus abuelas también es algo muy común entre los saiyajin- dijo el príncipe de los saiyajin para luego entrar a la sala de entrenamiento.

Panchy estaba de cierta manera contenta por lo que le había dicho su yerno.

Ahora sabía que no tenía nada de malo lo que estaba sintiendo y lo que quería hacer con el joven saiyajin.

Aprovechó que su hija Bulma, tenía una importante junta directiva en una de las sedes de la Corporación Cápsula en Ciudad Satán en ese momento para intentar acercarse a su nieto Trunks.

El chico no se encontraba en la sala de entrenamiento, ni en la cocina o en el patio. Entonces tuvo una ligera corazonada y se dirigió al baño del edificio.

La puerta estaba abierta, al ingresar notó que había mucho vapor.

-Bingo- pensó la rubia entrando en el baño, mientras pensaba en un plan para seguir con su cometido.

Prosiguió a quitarse toda la ropa y a cubrirse con una toalla algo pequeña, que le cubría los pechos y un poco los muslos. Se encaminaba con cuidado a la tina del baño.

Allí se encontraba el hijo de Bulma, disfrutando de un relajante baño caliente, sin pensar en que su abuela se estaba acercando a él.

-Trunks- dijo de repente Panchy.

- ¡¿Abuela?!- preguntó sorprendido el joven saiyajin por la repentina presencia de su abuela en medio de su baño- ¿Qué haces aquí? - preguntaba algo avergonzado de contemplar a la rubia desnuda, solo cubierta por una pequeña toalla.

-Quería saber si te gustaría tomar un baño con tu querida abuela- dijo Panchy- ¿Te molesta la idea?

-N.…no, para nada- dijo Trunks- adelante.

-Gracias- dijo la rubia quitándose la toalla, revelando su cuerpo desnudo a su nieto.

La mujer se metió a la tina, posicionándose detrás de Trunks, sentándose. El chico se recostó sobre el cuerpo de su abuela, apoyando su cabeza en sus grandes pechos.

No pudo evitar sentirse excitado por tal situación. Su miembro se puso erecto rápidamente, los pechos de la rubia eran un poco más grandes que los de su madre.

De repente, sin previo aviso, Panchy tomó el pene de Trunks entre sus dedos, causando en él un hormigueo en todo el cuerpo.

-Está muy duro aquí- dijo la rubia- ¿Te excita mi presencia cariño?

-S.…sí abuela- contestó el saiyajin.

-Me alegra escucharlo, eres muy honesto- dijo Panchy comenzando a masturbar a su nieto- Dime Trunks, ¿Te gustaría hacer conmigo, lo mismo que haces con Bulma?

Trunks no respondió, si bien le encantaría tener sexo con ella, le parecía extraño el comportamiento que estaba teniendo, más aún que lo estaba masturbando, haciendo que se sintiera bien.

- ¿Y bien cariño? - preguntó Panchy deteniendo la masturbación a Trunks.

-Si abuela- respondió Trunks- Si me gustaría- contestó sin más.

Panchy sonrió y volvió a masturbar el pene de Trunks.

Pese a que seguía confundido por la actitud de la rubia, no podía negar que su presencia lo emocionaba. Su cuerpo era muy erótico, tal y como el de su madre. Incluso Goten lo remarcaba en algunas ocasiones, cuando venía de visita para jugar y entrenar.

Ya estaba acostumbrado a hacerlo diariamente con su propia madre, por lo que pensó que no habría problemas si también lo hacía con su abuela. Por lo que podía ignorar los temas morales y dejar que el instinto y la lujuria se hicieran presentes.

El joven se paró de la tina, quedando parado en frente de la rubia, con su miembro erecto.

La mujer le sonrió, volviendo a agarrar el pene para masturbarlo.

Panchy hacía un excelente trabajo estimulando el miembro de su nieto.

Estaba asombrada del tamaño del pene de Trunks. En reiteradas ocasiones en que vio a Bulma y Trunks follar por la casa pudo ver que el joven saiyajin tenía un buen pene para alguien de su edad, sin embargo, es una experiencia completamente distinta el poder tenerlo justo enfrente de ella.

-Tan duro, tan grande- pensó la rubia.

No lo pensó dos veces y se lo metió a la boca, causando que el joven arqueara un poco la espalda por la repentina sensación.

Metió por completo el miembro de su nieto en su boca, mientras con una mano masajeaba los testículos.

-Ahhh!- gimió Trunks.

Estaba acostumbrado a las felaciones que Bulma le hacía, sin embargo, su abuela tenía un método diferente, además de también estimular sus testículos.

Hacia un tiempo que Panchy no tenía actividades sexuales, por lo que sería el momento perfecto de dejarse llevar.

-Abuelita… usa tus pechos- dijo Trunks en súplica.

La madura dejó de chupar el miembro. Dio una sonrisa pícara frente a la petición de su querido nieto.

-Que niño tan mimado- pensó Panchy poniendo el pene de Trunks entre sus pechos.

-Que rico- dijo Trunks a lo que su abuela comenzaba a masturbarlo.

Usó su lengua para lamer el glande, generando más placer en Trunks con cada lamida.

El joven comenzó a mover sus caderas contra los pechos de la rubia.

Ambos sentían un enorme calor, sus corazones estaban muy acelerados.

-Sí abuela, sigue moviéndote- dijo Trunks.

Panchy se sentía feliz de hacer sentir bien a su nieto. Ella de igual manera estaba disfrutando, haciendo cosas pervertidas con su propio nieto, esa sensación de pecaminosidad sumado a la impunidad que la raza saiyajin otorgaba con relación al incesto era demasiado erótica.

- ¿Tu mama te chupa el pene todo el tiempo? - preguntó pervertidamente la rubia mientras seguía masturbándolo.

-S.…si- dijo Trunks con algo de dificultad- cada vez que tenemos sexo Ahhh!- gimió de sorpresa al sentir como su abuela pasó lentamente su lengua contra la punta de su pene.

La rubia sentía como el miembro de su nieto palpitaba cada vez más, dándole indicios de que estaba por correrse.

Comenzó a aumentar el movimiento de sus pechos contra el miembro de su nieto, el cual jadeaba cada vez más.

-Mmm!- gimió Panchy al atrapar la punta del pene de Trunks con su boca nuevamente, pasando su lengua en círculos alrededor del glande.

-Ahhh!- gimió Trunks por la acción de la rubia.

Estaba llegando a su límite, cada movimiento y roce de los pechos en su pene lo estaban llevando hasta el clímax.

-Ahhh!- gimió Trunks arqueando el cuello hacia atrás mientras se corría en la boca de su abuela.

-MMM!- gimió Panchy, recibiendo la descarga de semen de su nieto.

La gran carga de semen había llegado hasta su garganta. Con mucho entusiasmo tragó todo el semen de su querido Trunks, limpiando con su lengua los restos de esperma que quedaban en su miembro para luego separarse un poco de él, liberando su pene de entre sus pechos.

La respiración del joven era entrecortada, esa experiencia había sido realmente exquisita.

Panchy se relamía los labios por todo el semen que había tragado. Al igual que su nieto, su respiración era pesada.

- ¿Qué te pareció cariño? -preguntó Panchy- ¿Te gusto?

-Sí abuela, se sintió muy bien- respondió el joven, ganando una sonrisa por parte de su abuela.

Panchy estaba asombrada de que el pene de Trunks siguiera erecto y duro, listo para continuar.

-Parece que se divirtieron en mi ausencia- dijo una voz al lado de la pareja.

Los dos voltearon sus cabezas, encontrándose con Bulma. La mujer estaba usando un traje de oficina color vino. Estaba con los brazos cruzados y con una expresión de descontento en el rostro.

-Jejeje Hola hija- dijo Panchy un tanto nerviosa por la expresión de su hija menor.

-Mamá, Trunks- se limitó a decir la científica.

-Hola mamá- dijo Trunks para luego percatarse de la expresión de molestia de su madre- ¿Por qué estás molesta?

- ¿Molesta? ¿Yo? ¿Por qué iba a estar molesta? - comenzó a decir la madre de Trunks- Será porque mientras yo estuve en una larga y tediosa junta directiva, mi madre y mi hijo la estaban pasando demasiado bien juntos.

-Oh vamos querida, solo fue una mamada- dijo Panchy- además mira- agarrando el pene de Trunks- todavía tiene mucho más que ofrecer.

-Si, eso lo sé por experiencia propia- dijo Bulma un como más calmada que antes- Bueno, eso iba a pasar tarde o temprano- pensó la científica respecto a la situación de Panchy y Trunks- Muy bien, mientras ustedes se secan, yo iré a tu habitación mamá- dijo Bulma- No tarden.

-Si- respondió Trunks un tanto nervioso viendo como su madre se iba del baño.

Panchy y Trunks salieron del baño completamente desnudos. No había ningún problema, ya que ellos dos junto a Bulma y Vegeta eran los únicos en la zona hogar de la Corporación Cápsula.

Al llegar a la habitación de los abuelos de Trunks, la pareja encontró a Bulma sentada a borde izquierdo de la cama, usando únicamente una bata de color rosado oscuro mientras fumaba.

-Al fin llegan- apagando su cigarrillo en un recipiente de vidrio.

-Tuve que secar bien a este muchacho- bromeaba Panchy.

-Bueno como sea- dijo Bulma- suban a la cama.

Trunks y Panchy obedecieron. El joven saiyajin se acostó en medio de la cama, mientras su madre y abuela se posicionaban a cada lado de él, Bulma a la izquierda sin quitarse la bata y Panchy a la derecha.

Las dos maduras agarraron el miembro erecto de Trunks, comenzando a masturbarlo.

-Ahhh!- gimió el muchacho.

La rubia acercó sus pechos al rostro para que Trunks las chupara, al mismo tiempo que Bulma se acercaba al cuello de su hijo para besarlo. Las maduras hacían eso sin dejar de estimular el pene saiyajin.

-Ahhh!- gimió Panchy cuando Trunks comenzó a chupar su pecho derecho mientras masajeaba el izquierdo.

Bulma hizo un recorrido de besos desde el cuello de su hijo, bajando y pasando por su pecho hasta los abdominales, para finalizar en su pene, donde le dio un beso en la punta para comenzar a lamerlo, mientras aún seguía masturbándolo junto a su madre.

La científica iba introduciendo lentamente el pene de su hijo en su boca, estorbando a la rubia en su tarea de masturbarlo.

-Ahhh!- gimió Trunks al sentir la cálida boca de su madre rodear su pene.

Panchy no se quiso quedar atrás en su primer trío, por lo que se colocó a la altura del pene de Trunks para pasar su lengua alrededor del tronco, mientras la peliazul continuaba chupando la punta.

-Que rico- pensó Trunks- Goten no tiene la misma suerte que yo- pensó por el hecho de que en la casa Son había únicamente una mujer para complacer a todos los hombres que viven allí, mientras él tenía a dos mujeres a su disposición.

Con su tía Tights habrían sido 3 mujeres, pero desafortunadamente se encontraba viajando por la Vía Láctea junto a Jaco, el patrullero galáctico.

Las mujeres comenzaron a lamer sincronizadamente el miembro del joven saiyajin, centrándose en la punta, lo que parecía ser el punto débil de Trunks.

-Mmm!- gimieron al mismo tiempo madre e hija mientras disfrutaban del sabor del saiyajin.

Ya se encontraban en posición de perrito, chupando el pene de manera periódica. Bulma chupaba el pene, metiéndoselo por completo en la boca, mientras que la rubia lame y masajeaba los testículos de su nieto.

Trunks estaba experimentando una sensación demasiado placentera. Su pene estaba recibiendo mucha más estimulación de la que estaba acostumbrado.

Cambiaron, ahora Panchy chupaba por completo el pene saiyajin. Bulma se movió lentamente sin llamar mucho la atención, alejándose un poco de la pareja abuela-nieto.

Con cuidado se posicionó detrás de su madre. Prosiguió a quitarse la bata, exponiendo su desnudo cuerpo.

-Mmm!- gimió de sorpresa Panchy con el pene de Trunks aun en su boca.

Su hija se encontraba detrás de ella, metiéndole un dildo de color naranja por la vagina.

- ¡Esto es por estar follando sin mí! - dijo Bulma, dándole una nalgada al culo de su madre mientras metía más el dildo dentro de su cavidad vaginal.

-Mmm!- gimió la rubia.

-Ahhh!- gimió Trunks, agarrando la cabeza de su abuela sin hacerle daño, para que continuase chupándosela.

Esto había tomado por sorpresa a la rubia, no pensó que su hija haría eso. Aunque en el fondo, ella sabía que haría lo mismo en la posición de la peliazul.

Bulma penetraba a Panchy de manera constante con su mano derecha, mientras que con la izquierda se masturbaba.

Agradeció no haber tirado su dildo, que utilizaba antes de descubrir los hábitos de la raza saiyajin, y de que su hijo era una máquina sexual, follando con él cada día.

La intimidad de su madre estaba bastante húmeda, al igual que la suya, sintiendo el líquido del interior de su vagina manchando sus dedos.

-Mmm!- volvió a gemir la rubia.

La sensación agradable en su intimidad le hacía chupar el pene de su nieto con más intensidad, provocando que este moviera su pelvis contra su boca.

Abruptamente, Bulma retiró el dildo del interior de su madre.

-Ahhh!- gimió Panchy, dejando de chupar el pene de Trunks, acostándose repentinamente en la cama.

Había tenido una descarga abrupta de placer. Necesitaba descansar por un breve periodo de tiempo.

El joven saiyajin jadeaba de placer mientras seguía acostado. Su pene estaba duro y cubierto por la saliva de su querida abuela.

Bulma dejó el dildo sobre la cama. Se acomodó encima de su hijo, agarrando e introduciendo su pene en su intimidad.

-Ahhh!- gimió Bulma, comenzando a moverse rápidamente.

Ese día no había tenido oportunidad de follar con Trunks, por lo que se sentía impaciente por coger con él.

Trunks tiró la cabeza hacia atrás. No importaba cuantas veces lo hiciera con Bulma, no se cansaría nunca de su erótico y sexual cuerpo.

La madre comenzó a dar sentones firmes contra el pene de su hijo, haciendo que los dos comenzaran a jadear.

El interior de su madre era realmente agradable, muy cálida y húmeda.

-Ahhh!- volvió a gemir Bulma- Chichi es una afortunada, teniendo tres saiyajin a su disposición- pensó la científica.

El saiyajin comenzó a mover su pelvis, en sincronía con el vaivén de su madre.

-Mmm!- gimió Trunks cuando inesperadamente su abuela se sentó en su cama, con cuidado de no causarle daño.

-No se olviden de mí- dijo la rubia frotando su entrepierna en la cara de su nieto.

Trunks se sorprendió por lo que hizo su abuela, pero de inmediato comenzó a lamer su intimidad.

-Ahhh!- gimió Panchy.

Las dos maduras se movían encima del joven, quien se encontraba en el paraíso.

-Ahhh!- volvió a gemir la rubia, esta vez porque Trunks la había agarrado de las nalgas, acercado más la intimidad para poder lamer más profundo.

-Mmm!- gimió Bulma, mientras ella y su madre se besaban, sin dejar de moverse encima del saiyajin.

Bulma apretaba los pechos de la rubia, pellizcando los pezones.

-Mmm!- gimió Panchy, introduciendo más su lengua en el interior de la boca de su hija menor.

Trunks seguía moviendo su pelvis contra la vagina de su madre, metiendo su miembro en lo más profundo de su interior. Todo esto mientras saboreaba los jugos vaginales de su abuela, metiendo más su lengua en dicha cavidad.

De repente, Bulma comenzó a aumentar los movimientos pélvicos, quería correrse de inmediato.

La rubia entendió esto al ver como su hija comenzó a moverse más rápido, así que dejó de besarla y comenzó a chuparle los pechos.

-Ahhh!- soltó un gemido la científica.

El hijo de Bulma de igual forma, sintió como la peliazul comenzó a moverse más rápido encima suyo, por lo que le empezó a dar estocadas más duras y rápidas, aprovechando sus habilidades saiyajin, llegando mucho más profundo que antes en el interior de su madre.

Bulma quería correrse pronto, había tenido una pesada sesión de trabajo. Si fuera por ella, se la pasaría todo el día follando con su hijo, su marido, y ahora también con su madre. Sin embargo, tenía responsabilidades como jefa de la Corporación Cápsula dado a la ausencia de su padre.

Daba unos últimos sentones antes de correrse.

-AHHH!- gimió la científica.

La madre de Trunks se tumbó en la cama. Había dejado el pene de su hijo cubierto por sus jugos vaginales.

Panchy rápidamente chupó el pene de su nieto, limpiándolo de los restos de fluidos de su hija menor.

El pene del saiyajin seguía erecto a lo que la rubia sonrió pervertidamente.

-Veo que es mi turno- pensó la abuela de Trunks.

La madura rubia imitó lo que había hecho Bulma, subiéndose encima del joven, solo que, de manera inversa, dándole la espalda a su nieto.

Tomó el duro pene de Trunks, metiendo la punta dentro suyo.

-Ahhh!- gimió mientras continuaba metiendo el pene del saiyajin en su interior.

-Ahhh!- gimió Trunks.

El estar dentro de su abuela era diferente al estar al interior de su madre. Era una sensación que no podía describir.

-Que rico- pensó el saiyajin- algo apretado.

Dejó de pensar tanto y comenzó a mover su pelvis.

La madre de Bulma apoyó sus manos a los costados del cuerpo de su nieto, mientras comenzaba a moverse.

Trunks agarró el gran culo de su abuela, mientras también se movía al ritmo de los sentones de ella.

El pene del chico llegaba hasta lo más profundo de la intimidad de Panchy, llegando hasta su útero.

-Ahhh!- gimió la rubia al sentir una nalgada por parte de su nieto- niño travieso- pensó mientras seguía moviéndose.

La científica se había vuelto a incorporar al coito, esta vez colocándose enfrente de su madre.

-Mmm!- mientras besaba a su progenitora.

Panchy estaba muy excitada. Hace ya bastante tiempo que no experimentaba el placer del sexo, y ahora lo hacía con su propia hija y nieto.

-Ahhh!- gimió Panchy cuando su hija menor comenzó a chupar sus pechos otra vez.

Madre e hijo estaban estimulando mucho a la rubia mayor de la casa Brief.

La agradable sensación en su entrepierna estaba a punto de venirse.

Bulma se agachó, lamiendo la unión de su madre y de su hijo.

-Ahhh!- volvió a gemir Panchy, retorciéndose por la sensación en su intimidad.

Trunks también lo sentía. Esto hizo que arremetiera más contra la vagina de su abuela.

La científica seguía con su trabajo de lamer, mientras también se estimulaba ella sola.

Toda esta sensación morbosa y pecaminosa hacían volver loca a Panchy.

Ya no podía más, necesitaba dejarse llevar.

-AHHH!- gimió Panchy mientras se corría.

Se tumbó al lado de su nieto, volviendo a dejar el miembro de Trunks cubierto con jugos vaginales.

Bulma esta vez se encargó de limpiarlo, metiendo completamente el pene en su boca, pasando su lengua.

Estaba algo sorprendida, sentía que el pene de Trunks era ligeramente más grande que cuando lo hacía con ella solamente o en un trío con Vegeta.

-Que niño tan travieso- mientras lo masturbaba- ¿Te gustó mucho hacerlo con tu abuela?

-Sí- contestó el joven- me gustó mucho.

-Es bueno oír eso- dijo la peliazul- Ahora quiero que me lo hagas de perrito- le susurró a su hijo.

Trunks se sonrojo por la forma en la que su madre le había pedido follarsela.

El joven se levantó de la cama, mientras su madre se ponía en cuatro patas, lista para recibirlo.

-Vamos bebe- dijo Bulma abriendo un poco las piernas.

El saiyajin se posicionó detrás de ella, agarrando las nalgas de su progenitora y metiendo su pene en el interior de su vagina.

-Ahhh!- gimieron Trunks y Bulma simultáneamente.

Ya desde hace 2 semanas que habían establecido una relación incestuosa junto con Vegeta, follando casi todos los días. Era difícil ya para estas alturas eliminar esa costumbre de sus cuerpos, se necesitaban mutuamente.

Ya no había retorno a ese estilo de vida. Para todo el mundo ajeno a la cultura saiyajin, ella era una pervertida y una degenerada, pero para su hijo, era la mejor madre de todo el universo.

-Mamá- soltó Trunks mientras se movía.

-Ahhh!- gimió Bulma al sentir como su hijo le daba una nalgada en su culo.

Trunks continuaba moviéndose contra el culo de su madre, metiendo aceleradamente su miembro dentro de la vagina de esta.

Bulma se aferraba a las sábanas de la cama de su madre. Su hijo conforme iba follando a diario, iba mejorando sus movimientos.

-Ahhh!- gimió Trunks.

De no haber sido por la curiosidad de su hijo al ir a la residencia Son, jamás hubiese descubierto una experiencia tan maravillosa. Las madres de saiyajin realmente la pasaban bien.

-Ahhh!- otra nalgada en su culo.

La rubia se volvió a reincorporar. Sentándose en la cama enfrente de su hija, abriendo las piernas.

-Por favor, querida- dijo Panchy.

Bulma simplemente agacho un poco su cabeza y comenzó a lamerle la intimidad.

-Ahhh!- gimió la rubia.

Los tres lo estaban pasando fenomenal. Trunks se movía sin control contra su madre, mientras que esta no paraba de lamerle el coño a la suya.

La cama estaba temblando mucho por las embestidas del saiyajin. Bulma levantó un poco su cabeza para ir lamiendo el cuerpo de su madre, para llegar a los pechos de la rubia.

-Ahhh!- gimió Panchy.

Ya había pasado mucho desde que se había corrido, todo lo que había experimentado ya lo habían llevado al límite.

-Mmm!- gimió Bulma, sintiendo como su hijo comenzaba a moverse más rápido, dando estocadas más fuertes.

-Mami, me voy a correr- dijo Trunks todavía moviéndose.

Bulma tuvo una idea en ese momento.

-Espera bebé, todavía no lo hagas- dijo separándose de Trunks, sacando el miembro de su intimidad.

El pene del joven estaba hinchado, bastante grande y duro.

La peliazul se acostó en la cama, al lado de su madre.

-Vamos hijo- dijo Bulma excitada- correte.

Trunks se acercó, arrodillándose en medio de su madre y su abuela.

Las dos maduras comenzaron a masturbarlo, mientras acercaban sus caras al miembro del saiyajin.

No podía aguantar más.

-Ahhh!- gimió Trunks.

El chico disparó su semen en los rostros de las mujeres, quienes comenzaron a lamer sus rostros, dándose pequeños besos de paso.

Trunks se sentó en la cama mientras jadeaba, había sido una experiencia muy diferente a la del trío con su papá y su mamá.

Panchy y Bulma seguían limpiando sus rostros, tragando cualquier rastro de semen.

Sus respiraciones estaban pesadas. Ambas se tumbaron a cada lado de Trunks.

-Increíble- soltó Panchy- de esto me estaba perdiendo.

-Tarde o temprano ibas a unirte- dijo Bulma.

-Jajajaja tienes razón- se rió la rubia.

Trunks no articuló ninguna palabra. Había sido una experiencia increíble y muy placentera, jamás se imaginó estar en un trío con su madre y con su abuela.

-Aunque todavía no hay descanso- dijo Bulma.

El pene del saiyajin volvió a erectarse.

-Me doy cuenta- dijo Panchy- listos para el siguiente asalto- mientras agarraba el pene de su nieto.

Ya era de mañana. Vegeta como siempre, había desayunado temprano y se fue directo a entrenar.

Los tres miembros restantes de la familia Brief por su parte, seguían en la cocina.

-Ahhh!, ¿Qué tal está… el desayuno cariño? - preguntó Panchy mientras se movía encima de Trunks, con el miembro de este dentro de su vagina, quien estaba sentado en una silla.

-Muy rico abuela- dijo el joven moviendo su pelvis contra la intimidad de la rubia, mientras recibía otra cucharada de cereal con leche.

Bulma por su parte estaba sentada tomando café, viendo desde su posición como su madre se follaba a su hijo.

-Veo que todavía sigues con energía después de lo de ayer- dijo la científica.

-No me subestimes querida- dijo Panchy montando a Trunks.

-Eso me recuerda- pensó Bulma- Mamá, ¿Podrías cuidar a Trunks el fin de semana?

-No… no hay problema hija Ahhh!- gimió la madura- ¿Tienes algo planeado? - mientras continuaba con los sentones a su nieto.

-Vegeta y yo saldremos con Goku y con ChiChi- dijo Bulma- Tenemos mucho de qué hablar, y hacer también- pensó traviesamente.

Espero que les haya gustado.

Comenten que les pareció.