Comprender que todas las personas tienen derechos que deben ser respetados por los pares, la comunidad y el Estado, lo que constituye la base para vivir en una sociedad justa, y dar como ejemplo algunos artículos de la Constitución y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. mano que la tocaba, pero desapareció en el aire.

Nada la había tocado, nadie estaba a su alrededor, solo personas llorando, personas sufriendo quizá más de lo que ella misma estaba haciéndolo.

Apretó los puños y se acercó a ese lugar, ese que estaba iluminado por la luz de cirios de cera de abeja y una pálida luz de luna, que peleaban entre sí para reinar con su luz en el lugar húmedo y lúgubre.

Recordó que a él no le gustaban esos espacios, a él le gustaba estar en el campo, en la playa, estar libre y siempre amarrado a ella.

¿Cuántos años se mintió a si misma? Se preguntó mientras observaba los cuerpos inertes, blanco como mármol y de labios azulosos que llenaban la iglesia en sus propias camas de madera. Rodeados de cientos de crisantemos.

¡Maldito ese aroma amargo! El perfume con el cual cubrían el cruel trabajo de Azrael, quizá en un vano intento de volver a una vida prístina, como si los muertos fuesen a volver a ponerse de pie y sonreír a sus amados.

Se quedó como la esposa de Lot, observando atenta ese rostro tan amado, sintiéndose como una estatua de sal mientras que su hogar estaba allí, impávido, inmóvil, frío, con el alma destruida y con el corazón detenido por una bala.

Porque su hogar era un hombre muerto y ella era una estatua, una hermosa figura de mármol con pies de barro que se habían destruido y la habían dejado caer al mismo tiempo que él había dado su último suspiro.

Se ahogó entre lágrimas, pensando que ya nunca más él respondería a su llamado, que nunca más volvería a verlo sonreír o escuchar su tonta melodía tocada con una simple hoja, que sus manos, una vez tibias, jamás volverían a darle afecto, a brindarle consuelo después de un día agotador.

Quizá pronto podría seguirlo al más allá.

Si las predicciones de su médico eran ciertas, pronto moriría y podría seguir a André en la otra vida.

Él sólo tenía que esperar un poco más por ella.

- Pronto estaremos juntos, André, y al fin nadie podrá separarnos. – Susurró antes de darse la vuelta para salir de esa iglesia a perderse por las calles de París.

Nuevo capítulo, este inspirado en "Wo bist Du" de Rammstein.

Estoy revisando escritos antiguos que no había publicado, agregando y quitando cosas de cada uno.

Creo que ya tengo una idea para el próximo capítulo, así que esta semana debería estar publicando un nuevo capítulo.

(También actualice Libertatem por si quieren pasarse por allí)

Cualquier comentario (siempre con respeto) es bienvenido (y si, sé que me cargue con referencias bíblicas en esta historia, pero es por ver vídeos sobre la historia judía)

Nos leemos pronto.