Harry abrió los ojos lentamente, aquel frio sepulcral del tren se habia ido y ahora ya no sentía nada. Hablando del tren, Harry ya no se encontraba en aquel asiendo del expreso a Hogwarts, en su lugar, estaba en junto a un río peligroso con un árbol marchito del otro lado. En aquel lugar no habia frio, si no otra cosa, tristeza fue lo único que le vino a la mente a Harry, una tristeza que jamás ha experimentado penetro los sentimientos de Harry.
"¿Dónde estoy?", se preguntó Harry mirando a todos lados.
"Bienvenido, Joven, Peverell", saludo una voz seductora de una mujer, el sonido melódico de la voz hacia que los vellos de Harry se erizaran.
"¿Quién eres? ¿Cómo sabes quién soy?", pregunto Harry buscando la voz de aquella mujer.
"Soy todo lo que el ser humano encontrara en sus últimos momentos, ¡Soy la muerte!", canto aquella voz sedosa. "Nadie puede evitarme, soy la única verdad absoluta en este mundo, soy quien juzga y castiga todo aquel que viene ante mí". Dijo la mujer y de pronto, las nubes que ocultaban la luna se disiparon y mostraron una figura debajo del árbol marchito.
Una sombra estaba de brazos extendidos en aquella colina debajo del árbol marchito, la mujer vestía de túnicas negras y encapuchada, la mujer se bajó la capucha de su cabeza y mostro un cabello lacio tan negro como su túnica. Harry miro el rostro de la hermosa mujer y ella le sonreía pícaramente. La mujer en cuestión era hermosa, con piel tan pálida como huesos, ojos tan negros que parecían estar vacíos
"¿Qué quieres de mí?", grazno Harry buscando entre sus túnicas desesperadamente su varita.
"¡He venido a tomar tu alma!", aseguro la muerte y Harry palideció al escucharla decir aquellas palabras. "Vengo a arrancar de tu cuerpo tu esencia y dejar solo un cascaron vacío de tu ser. Nos iremos del mundo de los vivos y te mantendré bajo mi ala durante toda la eternidad. Porque soy la muerte y soy la que ha venido a por ti."
y tomo lo que me pertenece", canto la mujer mientras alzaba las manos al aire.
Harry sintió miedo de verdad, ¿este era el fin? ¿Estaba realmente a punto de morir? Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando él no diviso a la mujer frente a él, ella se habia ido y Harry volvió a buscarla con la mirada, pero no la encontró.
"¡Boo!", dijo la mujer apareciendo frente a Harry, el rostro de ella estaba a escasos centímetros de él. Instintivamente Harry se alejó y el color de su cara desapareció, la mujer de cabello azabache se reía a carcajadas de la cara que Harry estaba teniendo en estos momentos.
"Deberías ver tu rostro, pareciera que estas a punto de morirte", dijo la mujer, era una risa melódica como su voz, tan encantadora que te hipnotizaba.
"Debo estar soñando", confeso Harry recobrando la compostura.
"No tu mente está bien, cariño", aseguro la mujer ahora desde otro lado, de pronto Harry ya no se encontraba en aquel rio, ahora estaba en un gran salón como el de Hogwarts. velas iluminaban aquel lugar, flores naranjas brillaban en el suelo, si Harry no recordaba mal su libro de herbolaria, estas flores eran Tagetes erecta. Sin duda eran hermosas, la muerte tarareaba una melodía, que extrañamente Harry sentía que conocía. De pronto la mujer apareció nuevamente frente a Harry.
"Hola cariño, nos reunimos de nuevo", dijo la muerte colocando sus brazos detrás del cuello de Harry y de pronto un vals comenzó a sonar. "Es triste que me llames y nunca te quedes conmigo". señalo la mujer con tristeza.
"¿Nunca nos hemos conocido? y sé que nunca te he llamado", replico Harry colocando sus manos en las caderas de la mujer y bailando al ritmo del vals.
La mujer solo dio una sonrisa triste. "Me hieres, Harry, debes cuidar tus palabras para no lastimar el corazón de una mujer", señalo ella con tristeza, pero al instante la muerte borro su tristeza y una sonrisa nació de los labios negros de la mujer. "Nos hemos conocido varias veces a lo largo de tu vida. Nuestra primera reunión fue en primer año de vida, después vino el troll, el cerberus, tu profesor, fue una lástima tener que reunirme con él, aquella vez solo pude verte momentáneamente", gruño la muerte pegando su cuerpo más al de Harry quien trago fuerte al sentir los prominentes senos de la mujer.
"En tu segundo año, fue aquella vez que casi caes del auto de tu amigo, el sauce boxeador, tu encuentro con las arañas", enumero la muerte con alegría. "después peleaste contra aquel basilisco y nuevamente fuimos separados por ese horroroso fénix y ahora me llamas gracias a ese Dementor, me has estado coqueteando todos estos años, ¿tanto es tu deseo por mí?", pregunto la muerte seductoramente recorriendo su dedo por el hombro de Harry quien se estremeció ante el toque.
"Lo siento por eso, no lo hacía con ese propósito", aseguro Harry con vergüenza ante el toque de la mujer.
"Me deseas, Harry, acéptalo, me anhelas porque yo soy la que te puede dar lo que más desea tu corazón. Yo soy tu mayor anhelo, quédate conmigo, para siempre", canto la muerte en el oído de Harry y mordiendo su oído seductoramente. "Y te permitiré a ver a tus padres."
Harry sopeso la idea momentáneamente, sí él se quedaba aquí podría ver a sus padres. "Lo siento, pero no puedo morir", dijo Harry con voz ronca.
"Lo sé", declaro la muerte con falsa tristeza, "Tienes una misión en tu vida, pero me seguirás viendo y podremos divertirnos", aseguro la muerte seductoramente, metiendo su pelvis en la entrepierna de Harry y frotándose contra él.
"Veo que has hecho buen uso de mi manto, he de aceptar que lo entregue a regañadientes a aquel hombre, te pareces un poco a él y a su hermano", ronroneo la muerte con molestia al recordar su manto y su piedra.
"Entonces es cierto, los Peverell están relacionados contigo", murmuro Harry acercando la muerte más a él, el calor de la mujer, su aroma era embriagante y seductor, como un perfume, que no querías dejar de oler.
"Hicieron un trato conmigo", sonrió la muerte perversamente y Harry se estremeció. "Su sangre y alma se mezcló con mi esencia, cuando aceptaron aquellos regalos" confeso la mujer. Pero Harry más bien sentía que ella los engaño. "los Peverell son mis mensajeros en la tierra, así como cualquier hombre o mujer que comparta su sangre", ronroneo la muerte metiendo su rostro en el cuello de Harry y respiro el aroma del joven.
"Y como último Peverell te ordeno que me entregues el alma de Tom Ryddle", arrullo la muerte con un tono de voz dulce.
"¿Por qué yo? No soy poderoso", dijo Harry rojo la por la interacción que estaba teniendo ahora.
"Es verdad, no tienes la experiencia ni la capacidad para matarlo", confeso la lady muerte dando un pequeño beso en el cuello del joven mago para luego alejarse de él. Harry se sentía tan nervioso por como su cuerpo estaba reaccionando. "Pero es tu destino hacerlo, como último Peverell es tu obligación entregarme el alma de Tom Marvolo Ryddle no morías hasta que yo así lo quiera, pero durante el transcurso me tentaras, Harry, todas las brujas y brujos, le temen a Tom. Pero tú no", ronroneo la muerte mirando a Harry a los ojos.
"Por mí es que sobreviviste a la maldición asesina, yo permití que vivieses, no tu madre, yo", aseguro la mujer y Harry sintió ira ante esa declaración.
"Oh, no te enojes, cariño", ronroneo la muerte tomando el rostro de él entre sus manos. "Eres más que solamente el-niño-que-vivió, realmente quiero verte ser el Maestro de la muerte" ella susurro acercando su rostro al de Harry, él podía sentir el aliento salir de los labios de la hermosa mujer.
Harry cerro los ojos instintivamente y se inclinó hacia adelante para capturar los labios de la hermosa mujer, fue embriagador besar a la muerte, la mujer soltó un pequeño gemido cuando los labios se encontraron. Harry la acerco más hacia él, recorrió sus manos por la hermosa figura de la mujer, su entrepierna se sentía jodidamente apretada. Harry sintió la lengua de ella en la punta de sus labios e instintivamente Harry los abrió, las dos lenguas danzaron y se exploraron, se besaron hasta que el aire se vacío de los pulmones de Harry.
"Te daré dos regalos más para lograr tú misión, cariño, sabrás de mi cuando yo lo vea necesario.", aseguró la muerte alejándose de él, atrás quedo toda diversión y las siguientes palabras de la muerte dejaron en claro que no aceptaba un fracaso. "Entrégame a Tom y no falles o enfrentaras un castigo…"
"¡Harry! ¡Harry! ¿Estás bien?" Alguien le estaba hablando.
"¿Qué?" pregunto Harry abriendo los ojos. Sobre él había algunas luces y el suelo temblaba, Harry ya no se encontraba en aquel salón con flores y ya no estaba con aquella hermosa mujer, pálida de cabello y ojos oscuros.
El expreso de Hogwarts se estaba en marcha nuevamente y la luz había vuelto. Por lo visto Harry había resbalado del asiento y caído al suelo. Ron y Hermione estaban arrodillados a su lado, Darkness estaba en su pecho maullando de preocupación y por encima de ellos vio a Neville y a un hombre extraño, mirándolo. Harry sentía ganas de vomitar. Al levantar la mano para subirse las gafas, notó su cara cubierta por un sudor frío.
Darkness lo miraba con preocupación que no era natural para un gato, sus maullidos eran de preocupación, Harry trato de calmarla acariciándola, pero Darkness aún estaba incontrolable.
Ron y Hermione lo ayudaron a levantarse y a sentarse en el asiento. "¿Te encuentras bien?" preguntó Ron, asustado.
"Sí" respondió Harry con voz áspera, mirando rápidamente hacia la puerta. El ser encapuchado había desaparecido. "¿Qué ha sucedido? ¿Dónde está ese… ese ser? ¿Quién gritaba?
No gritaba nadie, bueno aparte de Hermione " respondió Ron, aún más asustado.
"Pero yo estaba con…"
Todos se sobresaltaron al oír un chasquido. El hombre con cicatrices partía en trozos una tableta de chocolate.
"Ten" dijo el hombre con cicatrices a Harry entregándole un gran pedazo de la tableta de chocolate.
Harry cogió el chocolate y le dio una leve mordida.
"¿Qué era esa cosa?", pregunto Harry al hombre.
"Un dementor", respondió el hombre repartiendo pedazos de chocolate con los demás. "era uno de los dementores de Azkaban.
Harry miro al hombre de cabello castaño y cicatrices en la cara, él vestía con un traje desgastado y su cabello descuidado y salvaje, los ojos del hombre miraban a Harry con tristeza y cierto alivio.
"Cómanselo" insistió el hombre. "Les vendrá bien. Disculpadme, tengo que hablar con el maquinista…"
"Disculpe, Sir, ¿Quién es usted?", pregunto Harry antes de que el hombre se fuese.
"Mi nombre es Remus J. Lupin y seré tu nuevo profesor contra las artes oscuras, Harry", dijo el profesor Lupin con una sonrisa y sin más el nuevo profesor se marchó.
"¿Seguro que estas bien, Harry?", pregunto Hermione colocando su mano en la rodilla de él. "Nos tenías muy preocupados, especialmente al profesor Lupin".
"No entiendo… ¿Qué ha sucedido?", pregunto Harry acariciando a Darkness.
"Bueno, ese ser… el dementor… se quedó ahí mirándonos, es decir, creo que nos miraba, porque no pude verle la cara, y tú, tú...", Hermione no pudo terminar de narrar porque se estremeció de miedo.
"Creímos que te estaba dando un ataque o algo así" confeso Ron, quien estaba todavía asustado. Te quedaste como rígido, te caíste del asiento y empezaste a agitarte, tu mascota comenzó a maullar y quería atacar al Dementor, pero estaba más concentrada en acerté reaccionar.
"El profesor Lupin llego cuando escucho nuestras suplicas, se dirigió al dementor y sacó su varita" continuo Hermione. Y dijo: Ninguno de nosotros esconde a Sirius Black bajo la capa. Deja al muchacho. Pero el dementor no se movió, así que Lupin murmuró en voz baja, y algo salió de su varita, era una cosa plateada y voló hacia el dementor. Y éste dio media vuelta y se fue", explico Hermione.
"No quiero volver a experimentar eso otra vez, se sintió como si toda la felicidad se esfumara del mundo", dijo Hermione abrazándose a sí misma.
"Fue horrible", reitero Ron. "Charlie me ha contado sobre los dementores, son criaturas que se alimentan de la felicidad y de los recuerdos alegres, dejando solo la tristeza y la desolación… Cuando un Dementor ataca se le conoce como el beso del demento", explico Ron sin ver a los ojos a Harry.
"¿Esa cosa me beso?", pregunto Harry sintiéndose triste y deprimido. ni ron o Hermione respondieron. El profesor Lupin regresó después de varios minutos. Se detuvo al entrar, miró alrededor y dijo con una breve sonrisa.
"No he envenenado el chocolate ¿Sabes?", aseguro el profesor Lupin. Harry comió el ultimo trozo de chocolate y acariciaba la espalda de Darkness.
"Llegaremos a Hogwarts en diez minutos", informo el profesor Lupin. "Te encuentras bien, Harry"
Harry miro al hombre y se preguntó cómo era que él supiera su nombre.
"Si", dijo Harry un poco confuso.
Ninguno de los tres hablo durante el resto del trayecto, Harry seguía pensando en todo lo ocurrido recientemente. El sueño con la muerte habia sido tan vivido, él aun podía recordar el aroma y el calor que desprendía aquella hermosa mujer.
La muerte habia dicho que los Peverell eran sus mensajeros en la tierra desde en el momento en que aceptaron aquellos regalos. Así que Harry no tenía más remedio que aceptar la orden.
"Te daré dos regalos más. Entrégame a Tom o enfrentaras un castigo"
Esas habían sido las palabras de la muerte al final del beso, que regalos podía darle a él, lo más probable serian la piedra de la resurrección y la varita. La muerte era peligrosa, Harry habia estado tentado aceptar su petición de quedarse con ella, habia sido como estar entumecido. Besarla y olerla era tan embriagante.
Ella habia dicho que él y ella se encontrarían nuevamente pronto. Harry solo esperaba que fuera en sueño y no al borde de la muerte como hoy.
Finalmente se detuvo el tren en la estación de Hogsmeade, y se formó mucho barullo para salir del tren: Hedwig ululaba preocupada por él, Harry habia tratado de tranquilizarla, pero la lechuza habia tratado de escapar de la jaula, Darkness estaba un poco más tranquila, pero la gata acechaba los cielos alerta si se acercaba algún otro Dementor. En el pequeño andén hacía un frío que traspasaba las túnicas; la lluvia era una ducha de hielo.
"¡Por aquí los de primer curso! "gritaba una voz familiar.
Hermione y Ron se volvieron y vieron la silueta gigante de Hagrid en el otro extremo del andén, indicando por señas a los nuevos estudiantes. El medio gigante se tomó un momento para saludarlos. Hermione y Ron saludaron de buena gana al hombre, pero Harry solo lo saludo con la palma de la mano, él no estaba de humor para saludos.
Por alguna razón, no habia señales de los Dementores mientras se acercaban a los carruajes, seguramente el profesor Lupin tenía algo que ver con esto.
Cuando Harry miro lo que jalaban los Carruajes, no pudo evitar soltar un jadeo, aquellas cosas eran una especie de caballo alado con un cuerpo esquelético, rostro con rasgos de reptil y unas alas de aspecto curtido que recuerdan a las de un murciélago. La criatura se giró hacia a Harry y esta hizo un intento de acercase, los ojos blancos de la criatura daban un aspecto de que era ciego.
Harry instintivamente dio tres pasos hacia atrás, abrazo a Darkness a su pecho y su gato comenzó a maullar en dirección de la criatura.
"¿Harry, no vas a subir pregunto Hermione viendo como su amigo miraba hacia la nada.
Harry miro a Hermione quien parecía no reaccionar a la colosal criatura, ni siquiera Ron parecía intimidado. "Es solo", comenzó Harry, pero estaba tan cansado que no le dio importancia, "Olvídenlo" dijo Harry para después subir al carruaje jalado por esas criaturas.
el carruaje se detuvo y Hermione y Ron bajaron. Al bajar, Harry oyó una voz que arrastraba alegremente las sílabas.
"¿Te has desmayado, Potter? ¿Es verdad lo que dice Longbottom? ¿Realmente te desmayaste?", se burló Malfoy junto con sus matones.
Malfoy le dio un golpe con el codo a Hermione al pasar por su lado, y salió al paso de Harry, que subía al castillo por la escalinata de piedra. Sus ojos claros y su cara alegre brillaban de malicia.
"¡Lárgate, Malfoy!" gruño Ron con las mandíbulas apretadas. "¿Tú también te desmayaste, Weasley?" preguntó Malfoy, levantando la voz. "¿También te asustó a ti el viejo dementor, Weasley?"
"A tu padre también igualmente darle miedo los dementores, Malfoy, tal vez por eso pago para no pasar mucho tiempo en Azkaban el Mortífago de tu padre", escupió Harry con voz tranquila, el rostro de Draco se tornó rojo de ira al instante.
"¡Que dijiste de mi padre, Potter!", grito Malfoy lleno de ira. "No permitiré que inventes calumnias sobre mi Señor padre."
"¿Hay algún problema?", pregunto la voz del profesor Lupin detrás de ellos.
Malfoy rojo de ira miro hacia al profesor y luego hacia Harry, al parecer Harry habia acertado en un nervio. "No hay ninguno. Profesor", dijo Harry tranquilamente. Malfoy quien seguía rojo de coraje miro con asco al profesor y termino yéndose junto con sus matones.
"¡Eso fue asombros amigo!", celebro Ron como Harry habia puesto en su lugar a Malfoy. Darkness soltó un leve maullido estando de acuerdo con Ron.
"Eso fue impulsivo, Harry", regaño Hermione mientras caminaban por el gran salón. "No puedes ir por allí diciéndole eso a gente como Malfoy, no ahora que eres heredero de tres casas", dijo Hermione susurrando la última parte.
"Lo sé, Hermione, ¿pero que querías que hiciera? Personas como él no harán nada contra mí, su padre mucho menos, solo son cobardes y un asco de personas", gruño Harry mientras caminaban, sus dos amigos se sorprendieron del ataque de ira de Harry.
Se sentaron en la mesa de los Gryffindor y esperaron que el director Dumbledore comenzara con la ceremonia de los primeros años. Harry miro al profesor Lupin quien estaba sentado al lado de Hagrid.
"¿Soy yo o Hagrid ahora está sentado en un lugar diferente?", pregunto Ron.
"Es cierto", replico Hermione.
"Debe ser el nuevo profesor de criaturas mágicas", respondió Harry.
"¿Cómo lo sabes?", pregunto Hermione mirándolo con los ojos entrecerrados. "Es lo más lógico, Hermione, porque otra razón Hagrid estaría sentado junto a los profesores si no es porque ahora es uno", dijo Harry.
"¡Hola, Harry!", dijeron tres voces femeninas con un tono coqueto. Cuando Harry giro vio a sus tres compañeras de Quidditch, Angelina, Alicia y Katie, durante los dos primeros años, ellas se habían burlado de él sonrojándolo y poniéndolo en situaciones bochornosas.
Harry sonrió ampliamente ante burla de sus amigas, Harry les guiño un ojo y les envió un beso, los cuatro se rieron después de eso.
"Te ves mucho mejor, Harry", dijo Katie con una sonrisa. "Cierto, ya no eres aquel pequeñín que se sonrojaba al estar con nosotras", replico Angelina.
"Que puedo decir, fue gracias a la Sra. Pomfrey", declaro Harry para volverse hacia el director que estaba a punto de hablar.
"¡Bienvenidos!" dijo Dumbledore. "¡Bienvenidos a un nuevo curso en Hogwarts! Tengo algunas cosas que deciros a todos, y como una es muy seria, la explicaré antes de que comenzar con nuestro excelente" continuo Dumbledore y se aclaró la garganta.
"Como es costumbre los primeros años y todos los demás, el bosque prohibido esta fuera de los límites del castillo por algo se llamó bosque prohibido. El Sr. Flich me ha notificado que se han agregado nuevos objetos que se consideran de contrabando, pueden encontrar la lista afuera de la puerta de su oficina", dijo el director dirigiendo su mirada hacia los gemelos Weasley.
"Ahora pasando a otros temas, Como todos saben después del registro que ha tenido lugar en el expreso de Hogwarts, tenemos actualmente en nuestro colegio a algunos dementores de Azkaban, que están aquí por asuntos relacionados con el Ministerio de Magia", el director de Hogwarts hizo una pausa. "Están apostados en las entradas a los terrenos del colegio" continuó Dumbledore, "y tengo que dejar muy claro que mientras estén aquí nadie saldrá del colegio sin permiso. A los dementores no se les puede engañar con trucos o disfraces, ni siquiera con capas invisibles" añadió como quien no quiere la cosa, Harry frunció el ceño al oír eso.
"No está en la naturaleza de un dementor comprender ruegos o excusas. Por lo tanto, les advierto a todos y cada uno de ustedes que no deben darles ningún motivo para que les hagan daño. Confío en que los prefectos y los nuevos delegados se aseguraran de que ningún alumno intenta burlarse de los dementores", declaro Dumbledore. El hermano de Ron, Percy saco su pecho y miro alrededor orgullosamente, Harry puso los ojos en blanco ante la acción.
"Por hablar de algo más alegre" continuó el director, "este año estoy encantado de dar la bienvenida a nuestro colegio a dos nuevos profesores. En primer lugar, el profesor Lupin, que amablemente ha accedido a enseñar Defensa Contra las Artes Oscuras"
"Mira a Snape", susurro Ron en el oído de Harry.
El profesor de posiciones miraba con odio al nuevo profesor contra las Artes Oscuras, Snape le dio la misma mirada de odio al profesor Lupin, una mirada que el hombre adoptaba cada vez que miraba a Harry.
"En cuanto al otro último nombramiento" prosiguió Dumbledore cuando se apagó el tibio aplauso para el profesor Lupin, "siento deciros que el profesor Kettleburn, nuestro profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, se retiró al final del pasado curso para poder aprovechar en la intimidad los miembros que le quedan. Sin embargo, estoy encantado de anunciar que su lugar lo ocupará nada menos que Rubeus Hagrid, que ha accedido a compaginar estas clases con sus obligaciones de guardabosques".
Ron y Hermione se miraron atónitos ante la noticia que acababa de revelar el director. "Tenías razón, Harry", dijo Hermione entre todos los aplausos de la mesa Gryffindor y Hufflepuff.
"Bien, creo que ya he dicho todo lo importante "dijo Dumbledore. "¡Que comience el banquete!"
La cena fue una maravilla como los años anteriores, Ron comía cualquier cosa mirase enfrente de él. Hermione comió cosas más saludables en comparación del pelirrojo. Harry no tenía tanta hambre como deseara. Solamente mordisqueo un poco de todo. La mente de Harry estaba más enfocada en lo que diría el director más tarde. Además, Harry quería explorar la cámara de los secretos.
Después de un largo perdido donde la gente comió y sus estómagos quedaron llenos. Dumbledore anunció que era hora de que todos se fueran a dormir y ellos vieron llegado su momento. Ron y Hermione se pararon y se prepararon para ir a la torre Gryffindor.
"¿No vienes, Harry?", pregunto Hermione.
Harry negó con la cabeza. "Tengo una reunión con Dumbledore", dijo Harry.
Ambos asintieron y Ron parecía un poco decepcionado. "Bueno, suerte, amigo, te tengo una sorpresa cuando llegues", dijo Ron palmeando su bolsillo.
Cuando todos se fueron, Harry siguió su camino hacia la oficina del director, apresuro su paso y cuando doblo la esquina para llegar a la gárgola, vio como una gata negra que estaba recostada enfrente de la gárgola. Darkness soltó un maullido y se acercó a sus pies para restregarse contra su pierna y ronronear.
"¿Darkness, que haces aquí?", pregunto Harry recogiendo a su familiar, Darkness solo ronroneo más fuerte, Harry frunció el entrecejo, "te fuiste durante todo el banquete", regaño Harry.
"Bueno no importa, no me queda de otra más que traerte. Chocoshock", dijo Harry pronunciando la contraseña y la gárgola se hizo un lado para dejarlo pasar.
La oficina del director no habia cambiado mucho desde la última vez que él estuvo aquí, Fawkes, descansaba en el pechero y cuando vio a Harry, el fénix soltó un trino de felicidad.
"Es bueno verte, Fawkes", saludo Harry acercándose al fénix y acariciando su cabeza, ganándose una leve mordida del fénix.
"Veo que le agradas, Harry", hablo Dumbledore sentado en su silla, el hombre parecía que habia visto un fantasma. "Es bueno verte con bien, mi hijo, lamento, lo sucedido con el dementor en el tren, ¿gustas un dulce?", pregunto Dumbledore ofreciendo un tazón lleno de dulces.
Harry negó con la cabeza y procedió a sentarse frente al hombre. "Profesor, con respecto a lo sucedido en el verano…", dijo Harry antes de ser interrumpido por Dumbledore.
"Oh cierto, te dije que respondería tus dudas", dijo el director, pero se detuvo al mirar a Darkness quien estaba sentada en el regazo de Harry. "¿y este adorable gato, Harry?
"Es mi nuevo familiar, profesor ¿no será una molestia?", pregunto Harry.
"En absoluto, mi hijo", dijo Dumbledore con una sonrisa.
"Profesor, como leyó en mi carta, ¿Por qué nunca me dijo nada sobre mi familia Potter? ¿Por qué nunca menciono que tenía dos propiedades? O lo más importante, ¿Por qué ocultarme mi herencia?", pregunto Harry manteniendo la calma, Darkness en su regazo no habia dejado de mirar al director.
Dumbledore soltó un suspiro y se recostó en su silla. "Harry… mi muchacho, debes saber que hice eso para mantente a salvo", aseguro el director y Harry sintió que habia sido escupido en el rostro.
"¿Disculpe?", pregunto Harry incrédulo.
"Sí, quería que crecieras con una vida normal, mi hijo. Una vida fuera de lejos de la fama del niño en que vivió, un dónde gente no se aprovecharía de la herencia que posees y sobre todo lejos al saber que personas como lo son los Black son tú familia", explico Dumbledore apoyando sus brazos en su escritorio.
"¿Vida normal, Cree que vivir en un armario de escobas es una vida normal?", pregunto Harry furioso, "nunca he tenido una vida normal, con los Dursley, profesor"
"Harry, lamento lo que has tenido que vivir con los Dursley", comenzó Dumbledore.
"Si hubieras lamentado lo que viví con ellos, ¡hubieses hecho algo desde hace muchos años profesor, viví un infierno con esa familia!, ¡sufrí por trece años!, ser castigado por hacer magia accidental no es preocuparse por mi bienestar, se llamado Freak, no es una vida normal", dijo Harry molesto.
El director se endureció ante las palabras de Harry, el hombre pareciera que estaba viendo a otra persona en lugar de a Harry. Él sabía muy bien a quien le recordaba le recordaba el director. Después de todo habia sido como mirarse a un espejo el año pasado. Harry no solo lucia como su padre, Harry también se parecía a Tom Ryddle. Inclusive el fantasma de Voldemort lo habia dicho en su encuentro.
Albus tuvo la decencia de parecer avergonzado o eso era lo que dejaba ver. "Puedo ver que me equivoqué, Harry, pero tienes que entender que creí que era mejor mantenerle lejos del mundo mágico."
"Profesor, soy el ultimo vástago de la casa antigua y noble Potter y Peverell, usted no pudo simplemente mantenerme lejos del mundo mágico. No sé por qué sigue insistiendo en que los Dursley cambiaran, ellos no me quieren y yo no tampoco siento amor por ellos", declaro Harry.
"Realmente lamento tu rivalidad contra tus familiares, Harry. Pero hay un motivo más grande que ese del porque hago que vivas con ellos, hay barreas contra aquellos quienes quieren hacerte daño, mi hijo, tu sangre y la de tu tía crean una barrera", dijo suavemente el director. Pero Harry tenía la sensación de que era una mentira por parte de Dumbledore.
"Querías mantenerme lejos de Mortífagos, querías mantenerme a salvo de peligros que quieran hacerme daño. Pero nunca me salvaste de mi propia sangre", dijo Harry viendo directamente a los ojos del director."
"Harry", dijo Dumbledore suavemente.
¡No sabía nada, realmente no sabía nada del mundo del que ahora soy parte! Me dejaste en la oscuridad, a la deriva de mis raíces, inclusive mis compañeros muggleborn saben más del mundo mágico que yo, saben de las casas y su historia, ¡Saben más sobre mi propia casa que yo!" dijo Harry frunciendo el ceño.
Harry nunca aparto su vista de los ojos del directo, Albus Dumbledore, el mago más fuerte vivo, ahora parecía avergonzado. Un hombre que habia hecho lo mejor para el bien mayor, ahora era reducido por un joven de quince años, Harry quería sentir empatía por el hombre, realmente quiera, pero ya estaba harto de que le ocultaran cosas.
"Director, no puedo fingir que esto no ocurrió, mis abuelos, mis padres, el asiento en el Wizengamot quien un hombre que no conozco ahora se sienta en él y usa su propio nombre en lugar de decir que está allí mientras llego a mi mayoría de edad. El testamento de mis padres, ¡ni siquiera puedo leer lo que mis propios padres me han dejado!", gruño Harry.
"Dice que es por mi bienestar, el año pasado fui rechazado por toda la escuela por creyeron que era el presunto heredero de la casa Slytherin y al final de ese año ¡asesine a un basilisco! Y el año anterior a ese mis amigos y yo nos vimos en vueltos en peligros para salvar una piedra y yo. Y yo tuve que asesinar a un maestro para poder sobrevivir y ahora dos asesinos quieren matarme por algo que no recuerdo, quiero saber más del mundo del que ahora formo parte, soy el Heredero de la casa Potter-Peverell-Slytherin y usted lo sabe", dijo. "No sé qué concepto tiene usted de una "infancia normal" pero le aseguro que yo no he tenido nada normal en quince años", dijo Harry respirando pesadamente.
"Veo que te he fallado mucho, mi hijo", confeso Dumbledore con sinceridad. "Creí que estaba haciendo lo correcto durante todos estos años, te ayudare para que puedas cumplir tu 'destino en el mundo mágico", dijo el director con una sonrisa.
"Eso se lo agradecería, profesor", declaro Harry más tranquilo.
Dumbledore sonrió ligeramente. "Muy bien mi muchacho ¿por qué no regresas a tu sala común, espero que de ahora en adelante puedas confiar en mi", dijo el director.
Harry sonrió y el director se estremeció un poco. "Gracias profesor, no sabe lo mucho que esto significa para mí", dijo Harry estrechando la mano del hombre.
"Me lo imagino, mi hijo", finalizo Dumbledore…
Harry y Darkness dejaron la oficina del director y se dirigieron a la sala de Gryffindor, cuando llego todo era un caos y risas por todas partes, rápidamente Harry se integró con sus amigos y espero a que todos se fueran a dormir, cuando las luces se apagaron, Harry saco su capa de invisibilidad.
"Darkness, ¿lista para visitar la cámara de los secretos?", dijo Harry viendo los ojos negros…
Dumbledore soltó un respiro pesado cuando el joven Potter se marchó de su oficina, habia sido difícil mantener la compostura con Harry Potter, Albus Percival Dumbledore se levantó de su asiento y camino hacia su Pensive.
"El chico ha estado cambiando", dijo Dumbledore llevando su varita a su cien y extrayendo la memoria vivida el día de hoy.
Fawkes soltó un trino alegre al saber que se estaba hablando de Harry Potter. "Harry ya no es aquel chico de doce años que vino a aquí en segundo año, sin duda durante este tiempo él ha dejado de confiar en mi", declaro Albus botando la memoria en el Pensive.
"Con el tiempo el muchacho crecerá y descubrirá sus verdaderas raíces y entonteces él dejará de confiar en de nosotros, haciendo más difícil que Harry Potter cumpla con su destino. "dijo Dumbledore y Fawkes soltó un trino triste…
"Son similares en apariencia, como no iban serlo. Después de todo Tom Ryddle es pariente de Lilith Rosier" ¸ pensó Dumbledore amargamente. Él y el ministerio habían hecho todo lo posible para eliminar cada rastro de Tom Ryddle, Mereope Gaunt y cualquier descendiente de Salazar Slytherin, pero los duendes habían cometido un grave error, habían revelado una información que se declaraba confidencial en el mundo mágico.
Dumbledore podía eliminar la memoria del chico si quisiese, pero eso causaría un problema con los duendes, dado que él habría atacado a un cliente y teniendo en cuenta las herencias y conexiones que Harry Potter poseía en este mundo sería contra producente. Lo mejor sería tratar al chico como si realmente, Dumbledore estuviese arrepentido y ver si aun habia posibilidad de que Harry confiara en él nuevamente…
