Y solo cuando terminó la confesión comprendió que todo lo que había escuchado no podía llenar su corazón maltratado por años de indiferencia, de miradas gélidas, de suspiros mal disimulados por otro. ¿Acaso no se había repetido miles de veces que con sólo una mirada de amor se llenaría ese vacío enorme en su pecho? Que ingenuo había sido.
Miró, o fingió mirar, los ojos azules que tanto amaba, que tantos dolores de cabeza le habían traído y, tragándose todo el amor y cariño, separó los labios, pronunciando las palabras que nunca creyó que diría.
- No puedo creerte, ya no cuando es tan tarde, mi vida y la tuya podrían perderse mañana y tú solo haces esto para sentirte un poco mejor contigo misma. – Dio un paso hacia atrás cuando ella trató de acercarse. – No te sientas culpable de nada ni obligada a algo para conmigo, tampoco te mientas en inventes ilusiones solo porque no puedes tener a quien realmente ansías. – Las luciérnagas se habían levantado a su alrededor, sin embargo, la magia que prometían pasó desapercibida por los dos soldados. – Mejor descansemos, mañana será un día arduo. – Terminó en un susurro, enterrando en el fondo de su corazón sangrante las palabras de Oscar.
Y bueno, mi inspiré al fin para volver a escribir aunque sea esto cortito.
Y no, esta vez no fue en una canción, sino que en una serie (totalmente opuesta a lo romantico) Estaba viendo Peacemaker y se me ocurrió esta corto.
(La actriz que personifica a Harcourt es como genial para ser Oscarcita)
