La cámara de los secretos.
Harry tomo entre sus brazos a Darkness y se cubrió con el manto de invisibilidad. Con sumo cuidado de no hacer ruido, Harry saco de su baúl aquel libro de hechizos que Darkness habia traído consigo.
Hoy era la noche donde Harry exploraría la cámara y pondría en práctica algunos de los hechizos que habia estado estudiando del verano. No haría ninguno que sea demasiado peligroso como el Fiendfyre y mucho menos usaría las maldiciones imperdonables.
Darkness habia ronroneado audiblemente cuando él le pregunto si quería acompañarlo a la cámara de los secretos, Harry no sabía por qué habia iba llevar a su familiar a un lugar tan peligroso como aquella cámara, pero una parte de él le decía que la llevara.
Harry camino por la habitación hasta la puerta que llevaba a la sala común, ya pasaban más de la dos de la madrugada por lo que los estudiantes deberían estar dormidos o eso pensó Harry. Cuando salió del dormitorio, Harry una pareja que estaban acostadas en el sofá.
Probablemente eran dos personas de sexto año, no era un secreto que algunas parejas tenían intimidad en aquel sofá. Harry paso de ellos y siguió su camino. Harry empujo la puerta tan silenciosamente como pudo para no interrumpir a la pareja del sofá. La Dama Gorda estaba tan dormida que no se dio cuenta de nada.
Harry bajo las escaleras y prosiguió con su camino en al baño del segundo piso, Harry debia tener el máximo cuidado para no ser atrapado por alguno de los prefectos o peor aún Snape. Darkness estaba tan calla que no emitía sonido alguno, era tan raro no escuchar su ronroneo o su maullido.
Cuando él estaba a punto de llegar al baño, se detuvo secamente ante la visión de Flich, el hombre como de costumbre refunfuñaba y tenía un ceño fruncido en su rostro. Harry contuvo el aliento, y se pego a una pared del castillo mientras esperaba a que el hombre prosiguiera su camino.
"Eso estuvo cerca", dijo Harry a Darkness en un susurro. La gata soltó un maullido leve, Harry lo interpreto como si ella estuviese de acuerdo.
Finalmente, Harry llego al baño sin problema alguno, salvo ese pequeño percance con Flich, él realmente habia tenido mucha suerte esta vez.
Cuando entro al baño, Harry se quitó su capa y dejo a Darkness en el suelo.
"¡Harry! Es bueno verte de nuevo", saludo una voz chillona detrás de Harry.
Harry miro al fantasma de Myrtle quien flotaba hacia la dirección del propio Harry, Darkness soltó un maullido enojado hacia el fantasma que hizo que Myrtle se detuviera de acercarse a Harry.
"Darkness, no seas grosera, Myrtle es una amiga", Harry regaño a su familiar quien soltó un maullido más alegre. "Lamento eso, Myrtle".
"Ni lo menciones, Harry, las mascotas y los fantasmas no tenemos buena relación", dijo Myrtle haciéndole una mueca a Darkness. "creí que nunca más abrirías la cámara de los secretos, Harry.
Harry sabía que era peligroso bajar hacia aquella cámara, donde Ryddle seguramente habia pasado horas. Él habia sopesado la idea de preguntarle a Ron y Hermione si quieran venir con él. Ron se habría asustado, pero habría accedido a venir con Harry. Mione por otro lado lo sermonearía sobre como eso era imprudente y peligroso, pero de al final también terminaría llendo a regañadientes solo para "supervisarlo" o peor aún y lo más probable era que Hermione habría ido con McGonagall y Dumbledore y ambos profesores habrían sellado la entrada.
"Si yo tampoco lo creí", dijo Harry viendo la serpiente grabada en el lavabo.
"Sabes, Harry mi propuesta de compartir un retrete si mueres aún sigue en pie" señalo Myrtle apretando sus piernas y soltando un gemido.
Harry solo rodos los ojos ante el comentario. "Myrtle te agradecería si no le dijeras a nadie sobre mi visita aquí, temo que vendre más a menudo."
"Oh descuida, Harry, no le diré a nadie sobre tus travesuras, sabes, disfruto de tu compañía", dijo Myrtle de manera sugerente y la fantasma floto más cerca de él. Darkness no tomo eso con buena fe y volvió a gruñir hacia el fantasma.
Harry ignoro la pelea entre gata y fantasma y se concentró en la serpiente grabada enfrente de él. Cerro los ojos y pensó en serpientes. "Abierto"
Fantasma y gato guardaron silencio cuando el sonido del lavabo abriéndose resonó en el baño. Darkness miro con fascinación la apertura de la cámara, las pupilas de Darkness estaban dilatadas y ella habia comenzado a ronronear maravillada.
"Siempre es interesante verte hablar en ese idioma", dijo Myrtle tranquilamente. "Harry hay una cosa más que no te mencione la vez pasada, Tom nunca salto hacia el vacío, escuche pasos descender."
Harry como habia podido ser tan estúpido, era más que obvio que una persona como Ryddle nunca saltaría al vacío. "Escaleras", silbo Harry en parsel, de pronto las escaleras comenzaron a formarse hacia abajo, las escaleras estaban hechas en forma de caracol, donde comenzaba el barandal era la cabeza de una serpiente verde con ojos rojos. Harry le agradeció a Myrtle antes de descender, Darkness y él descendieron por las escaleras, el sonido del lavabo regresando a su posición orinal se escuchaba cada vez más lejos al paso en que bajaban.
Mientras descendían habia algunas antorchas que se prendieron de color verde, todo el barandal era una serpiente. Darkness, aunque estaba maravillada, nunca hizo un intento de adelantarse a Harry.
Cuando llegaron al final, un salón los recibió a ambos, no era aquella cueva llena de esqueletos muertos y piel de serpiente, no este salón era de piedra negra brillante y enfrente de él, habia una puerta con dos serpientes que se intercalaban entre sí. Harry una vez más silbo "Abierto" y la gran puerta se abrió.
La puerta se abrió para dar entrada a la cámara de los secretos, la plataforma rectangular y las cabezas de serpientes alrededor de estas se alzaba una tras otra en fila hasta el rostro tallado en piedra de Salazar Slytherin. El enorme basilisco asesinado por el propio Harry yacía muerto al fondo. Después de un año aquella bestia no presentaba signos de putrefacción, el cuerpo del basilisco estaba tal como Harry lo recordaba. Harry miro dónde se encontraba esta entrada y era una cabeza de las cabezas de serpiente.
Harry noto que las marcas de la pelea habían desaparecido, el basilisco habia mordió el rostro tallado de Salazar y habia quitado gran parte de la piedra. Pero ahora la escultura estaba intacta, como si nunca le hubieran hecho daño, seguramente era una especie de amuleto que impedía la destrucción de este lugar y hacia que se reconstruya.
"Darkness, quédate detrás de mí", ordeno Harry mientras caminaba con paso lento hacia la estatua de Salazar, las serpientes erguidas a sus lados miraban a Harry y Darkness a cada paso que daban. Aunque eran esculturas imponían en aquel lugar.
Harry miro con cautela al cuerpo del basilisco, temeroso de que pudiese volver a la vida. Mientras miraba el cuerpo, se preguntó cómo era posible que él hubiese asesinado a tal bestia, esa cosa probablemente media un poco más de ochenta pies de largo.
Harry se giró hacia su familiar y vio como Darkness miraba la criatura asombrada. "Yo lo mate en segundo año", dijo Harry. "Fue una pelea difícil y casi muero por ello, absolutamente no es algo que quisiese hacer de nuevo."
Harry miro la estatua de Salazar, se erguía orgullosa como la última vez que la vio, él se habia comprometido en explorar la cámara a fondo, Sharpclaw le habia dicho que Salazar no habia abierto una bóveda en Gringotts ya que este creía que su creación era más segura que el banco.
Harry desenvaino su varia de su funda y apunto hacia la estatua antes de abrirla,
"¡Háblame Slytherin, el más grande de los cuatro de Hogwarts!"
Como la vez anterior la boca se abrió, pero esta vez no salió ningún silbido amenazador, aquella entrada no solo era para salvaguardar un basilisco. No, era algo más.
"¡Escaleras!"
Para sorpresa de Harry, un puente comenzó alzarse y un par de escaleras se complementaron con la boca abierta de Salazar.
"Eso fue inesperado", se dijo Harry así mismo.
Harry camino por el nuevo puente y subió los escalones, cuando entro, no solo era una tubería dónde se encontraba la guarida del basilisco, era totalmente diferente, era un pasillo cualquiera y al fondo habia una puerta. Cuando llego al final, al lado derecho habia otro túnel y esa debia ser el nido del basilisco, era profundo y él no divisaba nada.
Cuando llego al final del pasillo, hablo en parsel para abrir la puerta, una gran habitación lo recibió a Darkness y a él, las paredes eran de mármol y en medio de la pared habia una chimenea que se encendió con fuego verde, en la pared enfrente de la chimenea habia una estantería con cientos de libros, al fondo habia un escritorio con algunas cartas y libros en él, la silla era grande con reposaderas eran dos serpientes.
"Así que este era el motivo del porqué, Ryddle pasaba horas aquí", Dijo Harry mirando por todo el lugar. "Este debió ser la oficina de Salazar, un lugar donde solamente él podía venir y salir cuando quisiese, un lugar para sus hijos e hijos de sus hijos."
"Algún Gaunt debió haber venido aquí, ahora yo soy el último descendiente de Salazar", murmuro Harry admirado el lugar que ahora era suyo.
Harry tomo una de las cartas en la mesa, y leyó la fecha en la parte posterior 13 de junio de 1943. La carta no estaba escrita en letra común, si no en parsel.
"La muerte de la Ravenclaw ha creado algo curioso, mi investigación dio frutos, aunque aún me falta perfeccionar sobre el tema, del que ahora me he involucrado. La muerte fue de una muggleborn de Ravenclaw. Dumbledore ha comenzado a sospechar de mí, por lo que he tenido que ordenarle al basilisco que detuviese los ataques a los muggleborn.
Pero afortunadamente he encontrado a la persona correcta para culparla, un semi-gigante estúpido de Gryffindor llamado Hagrid. El muy idiota tiene en su posición una acromántula. Por lo que los Aurores no dudaran en culparla de la muerte de la niña."
Harry se habia quedado sorprendió por lo que acababa de leer, ¿Qué era lo que Tom habia logrado crear? Fue la primera pregunta que él se hizo.
Harry dejo la carta en su lugar y tomo otra. Esta tenía la fecha del 31 de octubre de 1943.
"La expulsión del semi-gigante fue inminente después de algunos meses de investigación, las autoridades no dudaron ni un segundo de que la responsable de la muerte de la inmunda muggleborn habia sido aquella acromántula. Por lo que ahora, Hagrid fue expulsado de Hogwarts y su varita ha sido rota. Las cosas han vuelto a su normalidad, bueno, casi todo, el viejo aun me sigue interrogando sobre el asesinato de la mudblood. El anciano aun duda de mí y con mucha razón, ya que yo fui el causante de la muerte de aquella niña.
He logrado que Dumbledore no entre a mi mente gracias a mi Occlumancy natural, después de todo soy descendiente del gran Salazar Slytherin. Por lo que soy un experto excepcional en el arte, al igual que la Legilimency. Por lo que alguien como Albus Dumbledore no podría acceder a mis pensamientos.
Pero de cualquier manera tengo que tener cuidado con mis siguientes pasos. He logrado avanzar más hacia mi segunda creación. Gracias al profesor Slughorn, mi siguiente victima será mi sucio y asqueroso padre muggle.
Lo he logrado localizar y será su fin."
Harry termino de leer la segunda carta, Slughorn, esa era un nombre del que Harry nunca habia oído antes, pero lo más probable es que haya sido algún profesor de Hogwarts durante la época de Voldemort. Algo le habia enseñado ese tal Slughorn a Ryddle, algo que le fue de ayuda para lo que sea que este estuviese creando. Ryddle habia escrito que iba a asesinar a su padre para crear su segunda creación.
Harry siguió leyendo algunas de las cartas de Ryddle, pero en ninguna otra mencionaba cualquier cosa que él estuviese creando. Pareciera que, Tom habia decidido guardárselo para él mismo.
1 de septiembre de 1944.
"He explorado la totalidad de la cámara de los secretos, he descubierto que Salazar Slytherin la ha encantado de tal manera en que siempre se mantenga intacta y limpia para que cualquiera de sus descendientes viniese.
Otra cosa que note la primera vez que llegue. Es que no te puedes llevar ningún libro de aquí, no importa cuanto lo intente, ningún libro puede ser duplicado o llevado más allá de este lugar.
Una desgracia dado que planeaba vaciar este lugar cuando me graduase de Hogwarts. Pero ahora me he memorizado la mayoría de los libros y los otros he hecho copias por lo que ahora ya no importa si no puedo llevarlos.
También he intentado destruirlos, he utilizado cualquier tipo de magia oscura, pero siempre se mantiene intacto y vuelve a materializarse. Una mala noticia es que el lugar que me ha reconocido como indigno y ya no puedo a acceder al arca detrás del despacho.
Tendré que seguir investigando sobre mis habilidades de Parselmouth para deshacer la maldición que Salazar dejo. Pero otra buena cosa, es que a Lilith ahora está bajo mi absoluto poder. El basilisco ha estado más que contenta para hacer mi voluntad.
Según ella, su padre Salazar la habia dejado atrás para salvaguardar la escuela de ataques externos. Al parecer Salazar Slytherin no era un mago que odiase a los muggleborn.
Por las palabras de Lilith, su padre amaba a todos los estudiantes y se habia preocupado por las personas que cazaban a los brujos y brujas. Por lo que Salazar junto con otros tres habían acordado en crear una escuela donde todos pudiesen aprender su magia y controlarla, sean sangre pura o muggleborn.
Eso habia sido una decepción para los creyentes de la sangre pura, después de todo Salazar era la epitome de lo que significaba ser sangre pura. Bueno, los ideales del basilisco no duraron mucho. Ella habia tratado de revelarse contra mí, pero al final ella solo era una bestia inmunda y yo el mejor mago oscuro que Gran Bretaña vera en los próximos años."
"Joder, Ryddle hizo mucha mierda durante su estancia aquí", dijo Harry terminado de leer la última carta. Él observo como Darkness estaba encima del escritorio mirando fijamente las cartas. "Aunque pudieses entender lengua común, no lograrías entender una sola palabra en esas cartas, ya que están escritas en parsel y solo un hablante podría traducirlas.
Explico Harry. "Aparentemente, Ryddle trato destruir esta sala en el momento en que aprendió todo de aquí, para que ningún otro descendiente de Salazar pudiese aprender o tomar algo de aquí. "Y por haber hecho eso, la cámara de Salazar lo tomo como indigno, por palabras de Ryddle, Salazar debio haber dejado una maldición para aquel que trate de destruir este lugar. Al parecer el parsel no solo es un idioma, sino que también puedes lanzar hechizos en ese idioma.
Harry se levantó de la silla y camino hacia la otra puerta, cuando él la abrió noto que era un cuarto para dormir, era una cama de tamaño grande, un escritorio, guardarropa y un baño completo.
Él siguió buscando un poco más para encontrar el arca de la que Ryddle habia descrito en su carta, pero Harry no encontró nada. Regreso al despacho y comenzó a silbar en parsel, hasta que de pronto escucho un click.
"Bingo". Harry miro hacia la dirección de donde vino aquel sonido y vio que era detrás de un retrato del mismo Salazar. Con el encantamiento de levitación, Harry movió aquel retrato y lo coloco suavemente contra la pared. Una nueva puerta apareció delante de él. Era como una bóveda acorazada de Gringotts, pero esta no necesitaba lleve, ni siquiera colocar una gota de sangre.
Se adentró a la nueva habitación, en algún momento debió albergar mucho oro, debió porque ahora solo contaba con unas cuantas pilas de oro. Ryddle debió vaciar lo más que pudo durante sus años aquí.
Harry salió de la bóveda para después cerrarla. El oro no le importaba, por el momento. Sin duda habia sido una buena opción venir aquí después de todo. Habia aprendido muchas cosas sobre Ryddle esta noche, cosas que sin duda le ayudarían a derrotarlo más adelante. Mientras pensaba como proseguir, sintió como su estómago gruñía síntoma de que tenía hambre.
"¡Dobby!"
"¡Sir, Harry Potter ha llamado a Dobby!", dijo Dobby inclinándose ante él. "El joven Harry Potter ha encontrado un nuevo lugar adentro del castillo."
"Estamos en la cámara de los secretos, Dobby", explico Harry.
"Oh, ¡el Maestro Harry Potter salvo la escuela el año pasado de la bestia, y ahora reclama la sala del que no debe ser nombrado! ¿Qué puede hacer Dobby, para ayudar al gran Harry Potter?"
"Dobby, ¿Cuántas veces te he dicho que dejes de llamarme, Maestro o Señor? Solo llámame, Harry". Dijo él soltando un suspiro cansado. "De todos modos, te invoque para ver si podías traerme algo de comer"
"Por supuesto, joven Harry, Dobby le traerá algo, al gran Harry Potter", dijo Dobby para después desaparecer. Él no espero mucho al elfo, después de un par de minutos, Dobby regreso con una bandeja con la cena que se dio en ayer en la noche.
¿Dobby, trabajas en Hogwarts?", pregunto Harry mientras comía.
"Así es, sir, después de que el Sr. Harry Potter, liberara a Dobby de sus antiguos amos. El director de Hogwarts le permitió a Dobby trabajar en las cocinas con los demás elfos", explico Dobby.
¿Dobby, todos los elfos tienen que tener amos?", pregunto Harry.
"No necesariamente, Harry Potter sir, los elfos hemos servido a los magos y brujas durante muchos años. Muchos elfos han servido a familias por generaciones y muy pocos son elfos libres como Dobby. Pero cuando un amo libera a un elfo, es el peor castigo que le puede pasar a un elfo", dijo Dobby.
Harry sintió pena por los elfos, los magos y brujas les habían hecho creer que si los liberasen seria lo peor.
"Muy bien, Dobby, puedes regresar a las cocinas", ordeno Harry y el elfo desapareció no sin antes de alabarlo una última vez.
Después de la cena, Harry prosiguió a abrir los cajones del escritorio, cuando él abrió el primer cajón, observo un pequeño reloj de arena de un aspecto raro, era de color verde y tenía una serpiente que se mordía así misma, el reloj tenia algunas runas escritas que Harry no entendía.
Cuando Harry se dispuso a tomar el reloj, Darkness salto en su regazo y soltó un maullido. "¿Qué pasa, chica?", pregunto Harry dejando de un lado el reloj.
Darkness solo ronroneo, Harry solo soltó una sonrisa y comenzó acariciarla. "Bien, ahora se del por qué, Ryddle venía a este lugar. No solo era para mantener al basilisco, sino que también era la oficina personal de Salazar Slytherin y de cualquier descendiente que tuviera". Dijo Harry saliendo de la oficina hacia donde se encontraba el cuerpo del basilisco, detrás de él venía Darkness con sus sigilosos pasos.
"Ryddle quiso destruir este lugar para que ninguna otra persona pudiera hacerse con el conocimiento que Salazar Slytherin y sus descendientes dejaron aquí. Y es por eso que ya no pudo entrar, ya que debe haber una maldición que cae sobre la persona que intente destruir este lugar. Además, ahora sabemos que él, creo algo en el momento en que asesino a Myrtle, ¿pero que esa cosa que él creo?
Harry pensó algunos momentos hasta que vio el colmillo faltante en el basilisco, "El diario, claro, era por eso que Voldemort habia dejado un pedazo de él en ese diario, pero Ryddle también escribió que iba a crear otro objeto, él asesino a su propio padre."
Harry dejo eso de lado, no tenía idea de otro objeto Ryddle pudo haber dejado, además, preguntarle a Dumbledore sería inútil o eso creía él. Ya que el diario habia sido engullido con magia oscura y el profesor no habia hablado mucho del tema.
"Bueno, Darkness, es hora de poner en práctica los hechizos de ese libro que me trajiste", dijo Harry con una sonría.
Bellatrix.
Bellatrix estaba emocionada, su nuevo amo era una persona sorprendente y lo mejor de todo era que él no lo sabía.
Durante todo este verano ella lo habia visto, Bellatrix habia estado estudiado a Harry Potter. El amo de ella era el heredero de la casa Peverell, una casa de magos poderosos, el tío de Bella, Aructus Black habia respetado a los Peverell. Ella un recordaba las historias de como los mensajeros de la muerte iban a cazar a los magos y brujas que la muerte les ordenaba a los Peverell que asesinaran.
El abuelo de ella y Charlus Potter, el abuelo del amo de Bellatrix, eran amigos, después de todo Lord Charlus se habia casado con la hermana de Aructus, Dorea Black. ¿entonces el abuelo Aructus sabía de la conexión entre los Potter y los Peverell?
Otra grata sorpresa que Bellatrix se habia dado, era al ver aquella rata de alcantarilla que ahora se hacía llamar Scabbers. Ella habia dado por muerto a Peter Pettigrew hace trece años.
Pero cuando ella lo vio al cobarde, Pettigrew no la reconoció solo estuvo nervioso con ella, ya que Bellatrix era un gato, nadie sabía de la forma animagus de Bellatrix, salvo su hermana Narcissa y Sirius.
Ella habia odiado a la rata callejera, un cobarde traicionero que no dudo ni un segundo en vender a los Potter, cuando la noche en que Snape vino con la noticia de la profecía, Voldemort se habia puesto errático, gritando y torturando a quien estuviera enfrente de él.
Bellatrix habia dudado un momento cuando Voldemort les ordeno que querían a cualquier bebe muerto, Bellatrix asesino a cualquier niño que se le puso enfrente. Su lealtad estaba atada, cegada por las creencias, hasta la noche en que ella y su esposo torturaron a los traidores de sangre, habia sido divertido para Bella torturar a los Longbottom, pero en su mente retorcida ella se habia aburrido de escucharlos gritar y suplicar.
Así que ella hizo algo para divertirse a futuro con el pequeño Neville, en el último momento, Bellatrix habia salvado a Neville antes de que viniesen los Aurores. Fue lo correcto, realmente no le importaba a Bellatrix, no lo hizo porque fuera lo correcto o por lastima. Ella tenía planeado torturar al mocoso cuando este quisiese vengarse de sus padres.
Pero ahora la lealtad de Bellatrix estaba con su amo y Señor Harry Potter-Peverell, ella lo mantendría a salvo de los Mortífagos y de cualquier persona que quisiese hacerle daño, incluyendo a ese anciano. Puede que el amo de ella, sea demasiado inocente, como para notarlo. Pero Bellatrix ha visto la manipulación de muchas formas, de formas inimaginables que traumarían a su amo. Y ese anciano estaba planeando hacerle algo al amo de Bellatrix, y ella no lo permitiría.
Pero por el momento, ella observaría a la rata y al anciano, además de esperar el movimiento de su primo Sirius. El perro pulgoso debe estar arrancándose el cabello al saber que ella estaba con su amado ahijado y sobrino. Solo será cuestión de tiempo para que Sirius se presente ante el amo de ella.
Ella usaría el escándalo de la rata y Sirius, a su favor, Bella necesitaría la ayuda de su hermana Cissa. Quien no dudara en deshacerse de su esposo y de Voldemort, pero solo era cuestión de esperar, y alzarse con el caos.
Bellatrix observo detalladamente como su amo, lanzaba la maldición explosiva, a Harry no le tomo mucho tiempo aprender la maldición. Después de todo Bellatrix habia creado ese libro, ella puso todo el conocimiento de los hechizos, Maleficios, Encantamientos oscuros, que ella conocía, además de colocar consejos sobre cómo lanzarlos perfectamente y no solo eso, el amo Harry se llevaría una grata sorpresa cuando mirase sus demás libros.
El curso de tercer año no habia cambiado mucho de cuando ella estudio en Hogwarts, por lo que fue demasiado sencillo, aunque bien los libros de texto, si los estudiabas podrías llegar a hacer un mago promedio. Harry no era ningún mago promedio, no, él sería el mayor mago conocido, para eso la tenía a ella.
"¡Confringo!" grito Harry, una luz naranja ardiente salió disparada de la punta de la varita hacia una de las estatuas de serpiente, cuando choco la piedra se hizo polvo y la enorme cabeza cayo.
Era sorprendente el poder destructivo que Harry tenia a la hora de lanzar hechizos, después de otra hora de lanzar hechizos, el amo habia terminado cansado, así que el amo de Bella, se habia ido a dormir en la enorme habitación que habia descubierto.
"Buenas noches, Darkness, sin duda esos hechizos serán de gran utilidad para el futuro, he de decir que, gracias a las notas y consejos escritos en el libro, es que he podido lanzar la maldición Confringo y Expulso sin problemas", dijo Harry para después caer profundamente dormido.
Bellatrix se aseguró que su amo no se despertara hasta una hora antes del amanecer y ella regreso a su forma humana. Desnuda como ha estado durante todo este tiempo, se acercó a su amo y le planto un beso en los labios. Ella se sentó en su regazo y le lanzo un hechizo para que soñara con ella, como lo ha estado haciendo durante meses, Harry habia estado teniendo algunas pesadillas sobre Voldemort. Su maestro ni siquiera le habia dicho gran cosa a ella, acerca de las pesadillas que él ha estado teniendo acerca del Señor Tenebroso, por lo que Bellatrix habia interferido en sus sueños y los habia reemplazado por sueños donde ella cumplía cualquier fantasía que su maestro deseara.
Bellatrix en sus últimos meses en Azkaban habia sentido el ardor en la marca oscura en su brazo, podía sentir el llamado de Voldemort, aunque fuese ligeramente, pero el dolor allí estaba presente en todos los Mortífagos. Él regresaría, Bellatrix lo sabía, pero cuando y como eso era un misterio.
Ella volteo hacia abajo y acaricio el cabello de su amo.
"No puedo esperar a que me veas, amo, sueña conmigo, pronto estaremos juntos", dijo Bellatrix bajando hasta el rostro de su amo y le planto otro beso.
Bella se bajó del regazo de su amo y comenzó a caminar hacia la oficina, ella no habia podido leer nada de lo que contenían las cartas, de igual forma la mayoría de los libros estaban escritos en parsel, pero otros no lo eran.
Ryddle ha estado en la creación de Horrocruxes, ella guardaba aquella copa que estaba en la bóveda de Gringotts, el diario que el amo habia destruido, Voldemort se lo habia confiado a Lucius, al parecer el anciano no le habia contado al amo de Bella que era aquel diario.
Voldemort no le habia dicho a nadie más sobre aquellos artefactos, solamente algunas personas de su círculo íntimo. Pero inclusive a ellos les fue explicado brevemente, al Señor Tenebroso le gustaba presumir que él habia evitado la muerte.
Bella camino hacia el escritorio y abrió el primer cajón, adentro yacía el giratiempo en forma de serpiente, Harry habia estado a punto de usarlo y habría sido una catástrofe si su otra versión se encontraba con él. Bellatrix necesitaba un modo para explicarle a su amo que era este reloj.
Ella salió de la oficina y observo a la bestia asesinada por su amo, Harry quería aprovechar el veneno del basilisco. Un movimiento inteligente, el oro sería necesario para alzarse.
Bellatrix regreso a la habitación, su amo dormía profundamente y sin ninguna pesadilla, luego se deslizo silenciosamente por las sabanas. Involuntariamente, su amo la envolvió a ella en un abrazo y la atrajo hacia él, Bella soltó un pequeño gemido ante el toque se su amo.
"Duerme bien, Harry, murmuro Bellatrix y le planto a él un beso en los labios…
Harry se despertó con el ligero peso de Darkness en su pecho. Nuevamente él habia tenido ese sueño erótico con esa mujer hermosa de cabello rizado color azabache. Ella no paraba de llamarlo amo.
"Buenos días, Darkness", dijo Harry, su familiar soltó un maullido leve.
Harry lanzo el hechizo Tempus para ver la hora y se sobresaltó al ver que eran las seis y media de la mañana, tenía que darse prisa y regresar a la torre Gryffindor para preparar sus cosas para las clases, para su molestia la primera clase era de pociones con Snape, solo esperaba que el profesor guardase su rencor hacia él.
"¡Dobby!", llamo Harry al elfo del castillo.
"¡Que puede hacer, Dobby, por el gran Harry Potter!", dijo Dobby con entusiasmo.
"¿Puedes aparecer y desaparecer en cualquier parte del castillo, cierto?", pregunto Harry a lo que el elfo asintió.
"podrías llevarme enfrente de la torre Gryffindor", dijo Harry.
"Por supuesto, que Dobby puede llevar al gran Harry Potter".
"Bien", Harry recogió sus cosas y dejo todo como estaba como cuando él vino, y en el momento en que tomo la mano de Dobby, los tres aparecieron enfrente de las escaleras de Gryffindor. "Gracias, Dobby".
"¡Siempre será un honor para Dobby, servir al gran Harry Potter!", aseguró Dobby antes de desaparecer.
Harry solo sonrió ante la lealtad que Dobby tenía hacia él, habia intentado muchas veces que Dobby dejase de llamarlo, Maestro, el gran Harry Potter, Sir, pero no importaba cuantas veces él lo intentara Dobby seguía alabándolo.
"¿Dónde has estado, Potter?", pregunto la Señora gorda claramente molesta con él.
Salí a dar un paseo mañanero", respondió Harry con una sonrisa burlona. Esto no le hizo gracia a la mujer quien solo miraba a Harry con una mirada de enojada y las manos en la cintura.
"Eres igual que tus padres, sabes, ambos se escabullían en medio de la noche con esa capa de tu padre, yo solo escuchaba las risitas de ambos y sus besos mientras se alejaban de aquí", dijo la Señora gorda.
Harry hizo un gesto de disgusto ante eso, "No necesitaba esa información", dijo Harry, le dijo la contraseña al retrato y ella abrió la puerta.
Para su alivio solo algunas personas estaban en la sala común, la mayoría seguía dormida o en los dormitorios.
"Buenos días", saludo Neville, era uno de los pocos que acaban de despertar. "¿Saliste temprano, Harry?"
"Salí a correr antes del amanecer", respondió Harry. Preparo sus cosas para las clases de hoy y prosiguió a tomar un baño, pudo haberse duchado en la cámara de los secretos, pero no tenía ropa de repuesto.
La ducha fue maravillosa, el día de hoy Harry se sentía de maravilla solo esperaba que Snape no lo arruinara. Cuando se arregló y regreso al dormitorio la mayoría de los hombres estaban procediendo a tomar un baño, Ron parecía un zombi viviente.
"Hey", saludo Ron aun medio dormido mientras caminaba hacia las regaderas.
Harry procedió a alistar sus cosas para el día de hoy, al igual que las demás personas, él solo esperaba que Ron no se molestara cuando se entera que Harry no estaba tomando adivinación junto con él.
Cuando él y Ron terminaron de vestirse bajaron y para su sorpresa Hermione ya estaba allí, sentada en el sofá donde Harry habia visto la pareja en la noche.
"Buenos días", saludaron él y Ron a su amiga.
"Buenos días, ¿Listos?", pregunto Hermione, él y Ron asintieron y procedieron a caminar hacia el comedor.
"¿Entonces, Harry estarás tomando adivinación conmigo?", Pregunto Ron.
"Eh, sobre eso, al final decidí por Runas Antiguas", dijo Harry.
"¡Por qué harías eso! Dijimos que tomaríamos adivinación", se quejó Ron. "Además Adivinación es tan fácil".
"Investigue un poco durante el verano", dijo Harry. "La adivinación no es algo que puedas aprender, naces con el don o no".
"Harry tiene razón, Ron, además la profesora Trelawney solo hablara sobre tu futura muerte, o eso es lo que he oído hablar de las de quinto año", replico Hermione mostrando disgusto por la profesora de adivinación.
"De cualquier modo, creo que ambos están cometiendo un error", aseguro Ron encogiéndose de hombros…
