El desayuno le habia traído a Harry recuerdos de su primer año en Hogwarts, ver a todos los primeros ser guiados por los prefectos de sus casas hacia las mesas fue divertido.

"Es una pena lo que está pasando Neville", dijo Hermione en voz baja.

"¿A qué te refieres?", pregunto Ron sin dejar de comer.

"Sobre el escape de Bellatrix Lestrange, él ha estado nervioso desde que vinimos a Hogwarts, escuche que la profesora McGonagall hablo con él sobre el asunto y le dijo que no habría lugar más seguro para él que Hogwarts". Harry hizo una mueca ante esa declaración, pero no dijo nada.

Harry miro a Neville quien estaba más nervioso de lo normal.

"Papa dijo que su abuela Augusta estaba furiosa con la noticia, que, en el ministerio, ella exigió que se hiciera hasta lo imposible para que los Aurores presionaran en su búsqueda de Bellatrix y Sirius Black", comento Ron.

"Yo hable con ellos una semana antes de venir a Hogwarts", Harry dijo de repente haciendo que sus dos amigos lo mirasen. "

"¿Por qué no nos lo dijiste?", exigió Hermione

"No lo creí importante, Nev y su abuela no parecían muy molestos cuando hablé con ellos", señalo Harry observando a Neville quien hablaba con una Ravenclaw de cabello rubio y Ginny la hermana de Ron.

"Oh", fue lo único que dijo Hermione.

"Eso no es todo, papa nos contó que el ministerio no solo quería implementar dementores en Hogwarts, sino que también querían hacer que Aurores patrullaran por el castillo y Hogsmeade, pero obviamente Dumbledore no lo permitió", explico Ron.

"Sr. Potter", una voz detrás de ellos los hizo brincar del asiento al trio dorado. "Podrida hablar con usted por un momento a solas". Pregunto la profesora.

"Por supuesto, profesora", dijo Harry levantándose de su asiento. "Los veré en pociones", les dijo Harry a sus amigos.

Harry y Darkness acompañaron a la profesora hasta su oficina donde tomaron asiento. "¿Te gustaría una taza de té, Sr. Potter?", pregunto McGonagall.

"No gracias, profesora", respondió Harry cortésmente.

"Veo que decidió no entrar en adivinación, Sr. Potter y en su lugar ha optado por Runas Antiguas y aparentemente Aritmética de último momento", señalo McGonagall con un tono serio, ¿puedo preguntar por qué?"

"Creí que sería lo más apto para mí, profesora", respondió Harry encogiendo los hombros. "Y sobre Aritmética, es lo mismo, creo que son clases que me ayudaran en un futuro, una vez que me gradué de Hogwarts."

La profesora de Transfiguración lo miro detalladamente por algunos momentos, analizando.

"¿Y está seguro con poder llevar estas clases, Sr. Potter?", pregunto McGonagall.

"¿Disculpe?", pregunto Harry confundido, Darkness en su regazo habia comenzado a clavar sus uñas en los muslos de Harry.

"Sr. Potter sus calificaciones en primer y segundo año no fueron… como decirlo, las mejores, en materias como Herbolaria, Historia de la Magia, Posiciones fueron en las que apenas lograste aprobar, y en las otras apenas superaste las expectativas, pero he de decir que en Defensa contra las Artes Oscuras lograste un sobresaliente", explico McGonagall leyendo el informe de Harry Potter. Si bien el niño era querido para ella, McGonagall no creía que tuviera el intelecto de su madre o su padre.

Por su parte Harry se habia molestado con la profesora. "Profesora, le recuerdo que en primer año tuve que asesinar a un maestro y pase tiempo en el hospital y apenas tuve tiempo para prepare para los exámenes", señalo Harry y la profesora se estremeció ante el hecho de que un niño de apenas once haya tenido que asesinar. "en segundo tuve que matar a un basilisco, por las barbas de Merlín, un basilisco, por el que casi muero y de igual forma pase dos semanas en el hospital por huesos rotos y Posiciones", dijo Harry con un resoplido. "el profesor Snape ha tomado cualquier error de mi parte para querer reprenderme".

"Sr. Potter, aunque lamento los eventos que ha tenido que pasar a lo largo de su estancia aquí en Hogwarts, no es excusa para su falta de interés", dijo McGonagall recobrando la compostura.

"¿Falta de interés?", pregunto Harry incrédulo.

"SÍ, Sr. Potter, le recuerdo que la señorita Granger también se ha visto envuelta en estos desafortunados… Eventos en los que usted ha participado y ella ha obtenido las mejores puntaciones de los profesores, inclusive ella ha tomado más de dos clases extracurriculares este año y el conocimiento de la señorita Granger en hechizos y transfiguraciones supera con creces a la de usted y la del joven Weasley, dado que ella pasa horas en la librería y auto estudio en casa", señalo McGonagall.

Harry sentía su sangre hervir, habia pensado que la profesora hablaría con él sobre el asunto de los Black, pero fue todo lo contrario, ella básicamente le estaba diciendo un inútil y que no tenía interés en Hogwarts.

"Profesora, McGonagall, no es bueno de un maestro comparar un alumno con otros", dijo Harry apretando los puños, "que sabía esta mujer de él"

"¿Falta de interés? ¡Falta de interés dices que tengo!", gruño Harry furioso.

"Sr. Potter le sugiero que module su tono de voz conmigo", reprendió McGonagall.

"¡He estado en esta escuela por dos años, temeroso de que Voldemort traspase las puertas de la escuela para asesinarme!", declaro Harry temblando de ira.

McGonagall se estremeció ante el nombre del Señor Tenebroso. "Sr. Potter" intento ella intento hablar, pero Harry la callo.

"No, usted simplemente no puede de decir que tengo falta de interés, ¿realmente cree que estoy en esta escuela solo para pasar el rato y divertirme? ¿Para ver en qué otra aventura me veo involucrado?", pregunto Harry furioso. "Usted cree que estoy aquí para lesionarme y pasar el resto del ciclo escolar en una cama de hospital."

McGonagall no sabía que responder, ella habia escogido mal sus palabras con el joven Potter, ella podía ver la decepción en los ojos del niño, el Sr. Potter temblaba y su voz estaba quebrada.

"Harry, yo", intento una vez más McGonagall, pero el muchacho una vez más la callo.

"Cada que regreso con mis tíos, mis cosas me son confiscadas, mis libros, mi varita, ¡Todo! Yo paso el resto de mi verano sin poder estudiar, sin poder aprender, no le digo esto para que sienta pena por mí. Simplemente no vaya por allí creyendo que no tengo intereses aquí, tomare esas clases sin su permiso, solo deje de juzgarme como si me conociera", declaro Harry levantándose bruscamente de su silla y salió de la oficina de McGonagall frustrado.

Corrió por todo el pasillo, Harry paso entre los estudiantes y profesores hasta el baño de varones que afortunadamente estaba vacío, "¡Joder!", grito Harry pateando la puerta.

"¿Qué sabe ella de mí? Nadie sabe nada de mi", dijo Harry con un par de lágrimas cayendo por sus mejillas. Harry se miró en el espejo y respiraba pesadamente.

Él sentía tanta ira, tanta frustración en tan solo poco tiempo, con el dorso de sus túnicas se limpió las lágrimas que se le escaparon. Una masa de pelo negro se restregó contra él y Darkness soltó un maullido triste.

"Siento que me veas así, chica", dijo Harry acariciando a su familiar. "Es solo, sentí tanta ira allí, pero no importa, les demostrare a todos que verdaderamente tengo interés en esto", aseguro Harry levantándose del suelo, se enjuago el rostro para eliminar el rastro de que habia llorado y se colocó nuevamente sus lentes.

Harry sabía que ya era tarde, así que salió lo más rápido que pudo y corrió hacia las mazmorras para tomar las clases de posiciones. Para desgracia de Harry las molestias del día de hoy acababan de empezar…

"No puedes entrar conmigo, Darkness", dijo Harry arrodillándose frente a su gato.

Ella parecía no aceptar lo que Harry estaba diciendo y solo soltó un maullido de decepción. "Lo siento, chica, pero te veré pronto, por favor no te metas en problemas, con Flich o su gata" dijo Harry entrando al aula de Posiciones.

El lugar era lúgubre como de costumbre, las persianas estaban cerradas y solo el fuego de los calderos y las velas en las paredes iluminaban el lugar. Como de costumbre Harry escucho al Sanpe reprender algún estudiante llamándolo incompetente y mofándose de su posición y él sabía que pronto era su turno de ser reprendido por el hombre de cabello grasiento.

"Potter", llamo Snape con disgusto en su voz. "¿Se puede saber del motivo de tu demora?"

"La profesora McGonagall, quiso hablar conmigo en privado, ese el motivo de mi demora profesor", respondió Harry.

Snape miro a Harry a los ojos por algunos momentos, "¿la profesora te dio una nota para justificar tu falta?", pregunto Snape y los labios esbozaron una leve sonrisa que nadie noto salvo Harry.

"No, ella no me dio ninguna nota", replico Harry molesto sabiendo hacia donde se dirigía esto.

"Cinco puntos menos a Gryffindor por mentir", declaro Snape, los quejidos de los Gryffindor no tardo en sonar.

"¡Silencio! Esos son otros cinco por interrumpir la clase", reprendió Snape y los leones se callaron.

"Eso no es justo, profesor, nosotros estuvimos allí con Harry cuando la profesora McGonagall vino a llamarlo", defendió Hermione. Ron y Neville también se unieron a la defensa de Harry.

Para disgusto de Snape no le quedó otra más que dejarlo entrar, no sin antes refunfuñar a Hermione y compañía.

"La posición está en la pizarra, Potter. Por tu retardo lo harás solo, no espero que la termines y si la terminas no me tomare el tiempo en revisar una posición mal preparada", dijo Snape girándose hacia otro lado oscuro de la habitación.

Harry apretó los dientes y soltó un suspiro exasperado, ¿Qué carajos le pasaba al hombre con él?

Harry observo la pizarra y al parecer estaban haciendo una posición para encoger, él se sentó solo lo más lejos de Snape y sus comentarios, coloco su caldero en la mesa y saco sus materiales.

Harry sabia de esta posición ya que durante su estancia en el Leaky Cauldron él la habia leído en el ensayo que el hombre encargo, pero de cualquier manera para evitar más comentarios de Snape, Harry saco de su bolso su libro y lo abrió en la página que estaba escrita en el pizarrón.

Harry se sorprendió cuando abrió la página indicada, notas y consejos sobre cómo prepara la posición perfectamente estaban escritas sobre toda la página, ¿Cómo esto era posible? Harry paso a otra página y lo mismo, todo el libro estaba repleto de cómo preparar posiciones, Harry abrió el índice del libro en búsqueda de alguna nota, pero en su lugar solo habia algo escrito en cursiva.

"No dejes que Snivellus te moleste."

B.B

Quien quiera que sea B.B le habia dado a Harry un libro lleno de notas, esto era la única cosa buena que le habia pasado a Harry el día de hoy, así que no se iba quejar. Él regreso a la página correspondiente y se dispuso seguir las instrucciones. Harry pronto se dio cuenta de que los métodos eran diferentes. Por lo que opto en seguir los consejos de las notas.

Harry extrajo los jugos de dos hígados secos y los incorporo en el caldero, en lugar de triturarlos en el mortero. Harry lo removió lentamente y luego encendió el caldero.

Por laguna extraña razón estaba funcionando, Harry alzo la vista para observar a sus compañeros y parecían frustrados en continuar.

Mientras Harry troceaba firmemente las raíces de margarita y las incorporo en el caldero. Algunos calderos más allá, Neville afrontaba varios problemas. Solía perder el control en las clases de Pociones. Era la asignatura que peor se le daba y el miedo que le tenía al profesor Snape empeoraba las cosas. Su poción, que tenía que ser de un verde amarillo brillante, se había convertido en…

"¡Naranja, Longbottom!" exclamó Snape, levantando un poco con el cazo y vertiéndolo en el caldero, para que lo viera todo el mundo. ¡Naranja! Dime muchacho, ¿hay algo que pueda penetrar esa gruesa calavera que tienes ahí? ¿No me has oído decir muy claro que se necesitaba sólo un bazo de rata? ¿No he dejado muy claro que no había que echar más que unas gotas de jugo de sanguijuela? ¿Qué tengo que hacer para que comprendas, Longbottom?

Neville estaba colorado y temblaba. Parecía que se iba a echar a llorar. "Por favor, profesor" dijo Hermione, "puedo ayudar a Neville a arreglarlo…

"No recuerdo haberle pedido que presuma, señorita Granger" gruño Snape fríamente, y Hermione se puso tan colorada como Neville. "Longbottom, al final de esta clase le daremos unas gotas de esta opción a tu sapo y veremos lo que ocurre. Quizá eso te anime a hacer las cosas correctamente." Snape se alejó, dejando a Neville sin respiración, a causa del miedo.

Harry solo frunció el ceño ante la interacción, quería ayudar a su amigo, pero no quería arriesgarse con Snape, así que se concentró en seguir su posición.

Así continúo Harry, echando un vistazo a las instrucciones, Snape paseo por su lugar algunas veces mirando con desdén su posición como si supiera que iba a salir mal de todos modos. Después de casi una media hora, Harry movió la varita hacia la derecha y después hacia abajo y pronuncio el encantamiento ¡Reducio! Como decía el libro y para su sorpresa la posición cambio al color verde acido deseado.

"Termine", declaro Harry sin ganas ocultando su libro.

"¿Enserio, Potter?", pregunto Snape sin lucir confundido.

"Veamos cuan decepcionante y terrible es la posición que ha hecho la estrella de Hogwarts, Harry Potter", dijo Snape con una sonrisa burlona y acercándose al caldero.

Harry observo a Draco y sus compinches burlándose de él, apretando los puños Harry solo escucho como Snape comentaba mierda sobre él.

Snape cogió un poco de la posición en una de vidrio, el hombre observo la posición atravesó del vidrio y frunció el ceño ante el color verde acido de la posición. Harry sabía que su posición era perfecta por la reacción frustrante que el hombre estaba teniendo.

Con un movimiento rápido Snape se dirigió hacia su escritorio donde con su varita levito un sapo que los Gryffindor reconocieron al instante.

"¡Trevor!", lloro Neville horrorizado.

"Vengan todos y observen si la posición de Potter sirve" dijo Snape. Los ojos negros le brillaban de perversa diversión. "Y observen lo que le sucede al sapo de Longbottom. Si Potter ha conseguido fabricar una solución para encoger, el sapo se quedará como un renacuajo. Si lo ha hecho mal (de lo que no tengo ninguna duda), el sapo probablemente morirá envenenado.

Los de Gryffindor observaron con aprensión y los de Slytherin con entusiasmo. Snape se puso el sapo Trevor en la palma de la mano izquierda e introdujo una cucharilla en la poción de Harry, que era de color verde. Echó unas gotas en la garganta de Trevor. Se hizo un silencio total, mientras Trevor tragaba. Luego se oyó un ligero "plop" y el renacuajo Trevor se encogió en la palma de la mano de Snape. Los de Gryffindor prorrumpieron en aplausos. Snape, irritado, sacó una pequeña botella del bolsillo de su túnica, echó unas gotas sobre Trevor y éste recobró su tamaño normal.

"Cinco puntos menos para Gryffindor" dijo Snape, borrando la sonrisa de todas las caras.

"¿Por qué carajos? La posición es perfecta", gruño Harry y el silencio se en el aula, las sonrisas burlonas de los Slytherin desaparecieron y los Gryffindor estaban aterrados.

"¿Por qué hiciste otro método que no indica el libro?, por eso", espeto Snape con una sonrisa tortuosa.

"Usted ningún momento prohíbo otro método para la preparación", replico Harry.

Esa respuesta pareció no gustarle a Snape y este hizo una mueca de odio profundo hacia Harry. "Crees que estas por encima de los demás no es así, Potter", gruño Snape caminando hacia él, "Vas por allí, siempre llendo en contra de las reglas como si no fuesen importantes, al que igual tu padre, siempre ignorando las reglas, ambos creyendo que son mejor que los demás."

Todo el salón quedo en silencio tras la declaración de Snape.

"Usted no hable de mi padre", gruño Harry con los dientes apretados.

"Eres igual que tu padre, flojo, arrogante y un completo inútil", declaro Snape.

"¡No diga una palabra más contra mi padre! Snivellus", gruño Harry.

La sonrisa de Snape se borró ante aquel apodo, él odiaba a este niño. Toda la clase jadeo cuando Snape saco su varita y la apunto hacia Harry.

Harry sintió una ola de poder correr por su sistema nervioso y rápidamente saco su varita, tan rápido que ni siquiera Snape reacciono. Y lo siguiente que Harry hizo fue gritar aquel hechizo que venía en el libro que trajo Darkness, "¡Expulso!".

Un chorro de luz azul salió disparado de la punta de la varita de Harry, golpeando el pecho de Sanpe tan fuerte que lo envió a volar hacia atrás.

Harry no espero más y salió corriendo del salón…


Bellatrix observo a su amo salir corriendo del salón de posiciones después de haber enviado a volar a Snape con la maldición Expulso. Bellatrix habia oído todo el alboroto que habia causado el idiota de Snape a Harry.

El hombre se habia mofado del padre del amo de ella, llamándolo flojo, arrogante, sin duda el muy idiota de Snape habia soltado su lengua y habia pagado por ello, el pobre Severo aun guardaba rencor encontrar de James Potter, por lo ocurrido en la juventud y ahora se desquitaba con su hijo.

El pobre amo Harry Potter habia tenido una mañana de mierda, primero con aquella vieja bruja que creía que el amo de Bella no era apto para tomar clases como Aritmética y Runas Antiguas y recalcándole que él no tomaba enserio la escuela. Y no solo eso, aquella bruja habia insinuado que Harry Potter tenía que ser como aquella asquerosa mudblood

Bellatrix supo que las palabras de aquella bruja le habían dolido profundamente a Harry, por su reacción y ahora Snivellus habia terminado de sacar lo peor de Harry. Ahora Bellatrix se encontraba corriendo detrás de su amo, quien se dirigía a la Cámara de los Secretos.

El fantasma saludo a Harry, pero este la ignoro y solo abrió la entrada, Bellatrix lo siguió por detrás sin siquiera intervenir.

Reducto! ¡Maldito, bastardo! ¡Bombarda! ¡A la mierda todos! ¡Diffindo!", gritaba Harry lanzando hechizos a las estatuas de serpientes. Bellatrix observo embellecida como su amo utilizaba su poder para desahogarse, hechizo tras hechizo destrozando las cabezas de las serpientes hasta reducirlas a polvo.

El amo de ella habia estado lanzado hechizos destructivos por quince minutos hasta que su poder mágico casi se agotó. Harry termino jadeando y derramando sudor en el suelo de aquella cámara.

"No tenía. Él no tenía derecho de hablar mal de mi padre", gruño Harry limpiándose el sudor de la frente.

Bellatrix estaba de acuerdo con su amo, Snape habia sobrepasado una línea muy delgada y muy personal que nadie habia traspasado. Burlarse del padre muerto de un estudiante y no solo eso, apuntar con su varita a un alumno. Esto era magnifico, ella quería ver como terminarían las cosas para Snivellus.

Lentamente Bellatrix se acercó a su amo y se restregó contra su pierna, ella sintió las manos de su amo la tomaba y la colocaba en el regazo de él.

"Ha sido un día de mierda, Darkness", suspiro Harry apoyando su cabeza contra el enorme basilisco muerto.

Bellatrix solo pudo ronronear para él y restregarse contra su pecho, "Lamento que me hayas tenido que ver actuar como un idiota", dijo Harry sonriendo tímidamente.

"Oh mi Señor, fue maravilloso tu demostración de poder", pensó Bellatrix ronroneando.

"Pero me he sentido tan enojado, desde mi platica con McGonagall, es un enojo que nunca he tenido antes, ni siquiera cuando hice volar a mi tía Marge", confeso Harry acariciando a Darkness.

Bellatrix escucho con atención a su amo, ella no podía entender lo que estaba sintiendo sobre lo de sus padres, pero el enojo y la frustración era algo que ella entendía a la perfección.


"Bueno, es hora de que volvamos, me temo que he perdido mi clase de Transfiguración y Defensa contra las Artes Oscuras va empezar. Además, creo que Dumbledore y McGonagall querrán hablar conmigo", dijo Harry.

"¡Potter!", la voz de Percy Weasley sonó detrás de Harry mientras caminaba al aula de DADA.

Harry solo se giró a mirar al prefecto de Gryffindor y le dio una media sonrisa. "Sabes, los problemas que has causado, has tenido a todo el mundo buscándote", regaño Percy.

Harry no dijo nada, él no tenía que explicarle nada al prefecto.

"Gracias, Sr. Weasley, yo me hare cargo de aquí en adelante", dijo la voz de la profesora McGonagall.

"Por supuesto, profesora", declaro Percy.

"¿Dónde has estado, Sr. Potter? Huir de esa manera después de atacar a un profesor, con un maleficio", reprendió McGonagall.

"Snivellus alzo su varita contra mi primero", gruño Harry molesto.

"¡Sr. Potter! Cualquier problema que tengas con el profesor Snape se acaba ahora y no quiero ninguna excusa del por qué ataco al profesor hasta que lleguemos con el director", regaño McGonagall.

"Por supuesto, profesora", dijo Harry apretando los dientes.

"Sherbert Lemon", dijo McGonagall a la gárgola quien se abrió para dar paso a la oficina del director. "Y Sr. Potter, ordénele a su mascota que se quede aquí".

Harry solo miro a su familiar y esta pareció entender lo que él quería ya que se quedó sentada en la entrada mientras, él subía por las escaleras junto con la profesora. Cuando llegaron a la oficina del director, fueron recibidos por tres personas, Dumbledore, el profesor Remus y el mismo Snivellus, quien lo miraba con una mirada asesina.

De repente un pájaro rojo trino un canto lo vio entrar, Fawkes agito sus alas de alegría de ver a Harry.

"Harry, mi hijo nos tenías preocupados, huir así después de ese horrible incidente", dijo Dumbledore con su voz suave de abuelo. "Serias tan amable de decirnos ¿Dónde has estado? Tus amigos han estado muy preocupados por usted"

"solamente quería estar solo, profesor", dijo Harry sin querer decir que estaba en la cámara de los secretos.

"Sr. Potter, ¿podrías decirnos la versión de este lamentable incidente?", pregunto McGonagall un poco más calmada.

"Para este punto Snape ya debe haberles contado lo sucedido", respondió Harry viendo a los ojos al profesor de posiciones.

"Harry, mi hijo, el profesor Snape no es tu enemigo, esa ira que tienes en tu interior no es buena, así que, por favor, cuéntanos", dijo Dumbledore con su tono amable.

Harry respiro pesadamente antes de hablar, odiaba estar aquí. "El profesor Snape, comenzó hablar peste de mi posición frente a toda la clase como de costumbre, en un intento de humillarme", comenzó Harry, de reojo podía ver como el profesor Remus le lanzaba una mirada punzante a Snape.

"Después, el profesor demostró que mi posición era perfecta y prosiguió a quitar cinco puntos a la casa Gryffindor solo porque hice la posición de una manera diferente, cuando él en ningún momento dijo que estaba prohibido hacerlo de manera diferente", explico Harry.

"¿Y que más mi hijo?", pregunto Dumbledore.

"El profesor comenzó a decir que yo creía que estaba encima de los demás, y después Snape prosiguió a decir que mi padre y yo éramos iguales, en ese aspecto ignorando las reglas y creyéndonos más que los demás", dijo Harry con ira en su voz.

"Y es cierto, Potter", escupió Snape.

"¡Severus! Te callaras ahora mismo o yo", gruño Remus con furia.

"¿Qué es lo que harás, Lupin?", pregunto Snape retando.

"Deténganse ustedes dos", reprendió Dumbledore y ambos adultos se quedaron callados.

"Yo le pedí a Snape que dejase de hablar de mi padre y él procedió a insultarlo, llamándolo flojo y arrogante y un inútil", gruño Harry lanzándole una mirada penetrante de Snape, sus ojos verdes brillando a color de la maldición asesina, por un momento Snape evito mirarlo a los ojos.

"¿Cómo te atreves, tú sucia rata?", escupió Lupin.

"Después yo le llame, Snivellus y este saco su varita y me apunto con ella, lo único que yo hice fue reaccionar y le lancé volar con la maldición expulso", explico Harry.

Harry observo como los profesores Remus y McGonagall se sorprendieron al escuchar que él sabia

"Lamento mucho lo sucedido el día de hoy, Harry, la verdad", dijo Dumbledore con voz amable. "Severus no debió hablar mal de tu padre, pero tú tampoco debiste reaccionar de esa manera, mi hijo".

"Él fue quien levanto una varita contra un estudiante, y no a cualquier estudiante, soy el heredero de la casa Antigua y Noble Potter, debería tomar acción legal al ministerio por su falta de respeto hacia a mi persona", declaro Harry.

Snape habia optado por guardar silencio, de ahora en adelante, Dumbledore y el imbécil de Remus defenderían al muchacho contra cualquier cosa que él dijera.

"No debemos llegar a eso, mi hijo, por parte de Severus te pido una disculpa, por qué no vuelves a tus clases, te aseguro que a partir de ahora todo será para mejor", aseguro Dumbledore.

"Como usted ordene, profesor", declaro Harry antes de salir la oficina del director. Con pasos apresurados Harry bajo por las escaleras, sabía que la profesora McGonagall venía detrás de él.

"¡Sr. Potter! ¡Sr. Potter!", llamo la profesora McGonagall cuando Harry llego a la gárgola.

"Profesora", llamo Harry con un tono frio. Eso pareció dolerle a la mujer escocesa, Harry habia visto a la mujer como una abuela, pero después de las palabras de esta mañana todo el cariño que él tenía por ella, se esfumo.

"Sr. Potter, yo. Quería disculparme, por nuestra conversación en la mañana", dijo McGonagall avergonzada.

"¿Por qué? Usted solo dijo que pensaba", replico Harry.

"Sr. Potter no es así, yo no quería decir lo que dije", dijo McGonagall.

"Pero lo dijo, profesora, usted creyó que yo no tenía la capacidad para tomar las clases de Runas y Aritmética sin preguntar, ni siquiera intento ayudarme a aprender, en su lugar usted decidió que yo no era capaz y declaro que yo tengo falta de interés en esta escuela y comenzó echarme en cara los logros de mi compañera, de todas las personas nunca creí que usted seria como Severus Snape", dijo Harry con su temperamento calmado.

"Harry"

"No importa, profesora, la perdono, pero no espere de ahora en adelante que nuestra relación sea la misma, pase buen día", y sin más Harry se fue dejando sola a la mujer escocesa.

Tal vez Harry estaba siendo inmaduro con su comportamiento hacia la profesora McGonagall, pero él no podía olvidar su decepción cuando ella hablo mal de él diciendo que tenía falta de interés.

"¡Harry!", la voz de Hermione y Ron lo saco de sus pensamientos.

Hermione corrió hacia él y lanzo sus brazos en un abrazo que Harry acepto con gusto, realmente lo necesitaba después de su día de mierda.

"Sentimos mucho lo que te sucedió", dijo Hermione con el rostro escondido en el pliegue del cuello de Harry.

"No lo hagan, ustedes no tenían la culpa", aseguro Harry tranquilamente.

"Snape es un imbécil, no debió decir esas cosas horribles sobre tu padre", dijo Ron con las orejas rojas de ira.

"Pero lo hizo, aunque no importa el hombre es un imbécil"

"No solo hablo peste sobre ti y tu padre, Snape también alzo su varita contra un estudiante, deberían correrlo por tal cosa y no solo cualquier estudiante, eres un heredero de la casa Antigua y Noble Potter, el profesor Dumbledore debe despedirlo", dijo Hermione rompiendo con el abrazo.

"El director no lo despedirá, solo dijo que fue una pedía una disculpa en nombre de Snape y que a partir de ahora no se volverá a repetir", explico Harry.

"Eso es mierda de dragón, el hombre se ha dedicado atormentarnos, e inclusive utilizo la rana de Neville como prueba sin el consentimiento del propio Neville."

"No importa, Ron, es mejor que lo olvidemos de una vez, hoy no ha sido mi mejor día", dijo Harry cansado del tema. "Mejor díganme que fue lo que hicieron en Transfiguración."