Sirius. 15 de septiembre de 1993

Sirius Black era un hombre deshecho reducido a un rincón en el suelo de Grimmauld, los murmullos y los sollozos retumbaban en la habitación que alguna vez perteneció a Sirius "Él está en peligro, él está en peligro", repetía Sirius Black como un mantra mientras lágrimas de dolor y desesperación caían por sus ojos.

Las voces de James y Lily resonaban en la cabeza de Sirius Black desde hace quince años. Cada vez era más doloroso tener que escucharlos decirles que él les habia fallado.

"Abandonaste a nuestro hijo", acuso James con odio en su voz.

"Creímos que lo priorizarías y en su lugar, buscaste venganza y nuestro hijo fue abandonado con mi hermana y su horrible esposo. Te dijimos que, si algo nos pasaba, no buscaras venganza y que cuidaras de Harry. ¡Me das asco!", escupió Lily.

"¡Lo siento, la verdad lo siento mucho, yo, yo no creí que las cosas saldaran de esa manera! ¡Por favor perdónenme!", sollozo Sirius.

"Y ahora nuestra prima y esa rata traicionera están con nuestro hijo mientras tú, pasas tus días llorando y lamentándote en esta casa. Dime, Black ¿Cuántos días pasaran hasta que mi hijo este muerto? Mientras tú y ese cobarde de Lupin siguen vivos", pregunto James.

Sirius en ningún momento tuvo el valor de mirar a sus ex amigos a la cara, no tenía el valor. Él era un cobarde que habia decidido buscar venganza en lugar de cuidar de su ahijado. Sirius no merecía vivir, Sirius deseaba haber muerto en aquella celda.

"¡Responde maldito cobarde!", grito Lily, las sombras de sus antiguos amigos se movieron etéreamente alrededor de él.

Y Sirius se estremeció ante el tono de voz de Lily, su amigo quien siempre habia sido una bruja amable, que amaba a las personas por quienes eran. "Sé que hice mal, sé que traicioné su confianza e hice lo que ustedes me prohibieron, hare lo que está en mi poder para rescatar a Harry, lo juro, lo juro, lo juro", repetía Sirius arrodillado y llorando.

De pronto las voces dentro de la cabeza de Sirius cesaron y con un jadeo Sirius se despertó en el frio suelo de Grimmauld. Sirius habia tenido la misma pesadilla otra vez, tenía que hacer algo para que los fantasmas de James y Lily descansaran finalmente.

"Pero ¿cómo? Sirius habia decidió infiltrarse en Hogwarts dentro de un par de días, habia ideado el plan en su cabeza desde el momento en que él miro a Harry por primera vez en aquella calle. Sirius se sabía todos los pasadizos secretos de Hogwarts, por lo que él decidido que entraría a la casa de los gritos hasta el sauce boxeador. De allí, Sirius se abriría paso hasta la torre de Gryffindor.

Para Sirius era una carrera contra el tiempo, ya que él no podía dedicarse a buscar a esa bruja loca de Bellatrix ni a la rata de Pettigrew, su prioridad era sacar a Harry de esos dos sucios Mortífagos.

Sirius se levantó de su lugar y se dispuso a marcharse de esta horrible casa, que nadie habia visitado en años. Los muebles estaban como él lo recordaba, el polvo estaba por toda la casa y ese maldito elfo no habia limpiado en ningún día durante quince años. Salvo el retrato de la madre de Sirius que estaba impecable y seguramente el cuarto de Barón Arcturus.

Sirius salió de su habitación con cuidado de no hacer enfurecer los cuadros que dormían en Grimmauld, especialmente a su adorable madre que adoraba recordarle a Sirius el peor hijo que era o a Arcturus Black, quien no paraba de decir lo pésimo que habia sido Sirius como Lord Black y lo estúpido que habia sido por abandonar al heredero Potter.

"¡Acaso ya te largas! ¡Mi hijo traidor a la sangre! No me has dejado descansar con esos sollozos tuyos durante todo este tiempo. Deberías estar agradecido que ese traidor de James Potter y esa puta Mudblood estén muertos", escupió Walburga encendiendo la furia de Sirius.

"¡Cállate maldita bruja! No hables mal de mis amigos en presencia mía", grito Sirius frente al cuatro de su madre.

"¿Qué es lo que harás? No te puedes deshacer de nosotros, eres un desperdicio, un mal producto de mi vientre, ¡me arrepiento de haberte parido! ¡Hubieses muerto tú en lugar tu hermano! Quien murió sirviendo al Señor Tenebroso", dijo Walburga.

"Estoy harto de ti y tu estúpida ideas con ese hombre. Esta muerto, derrotado por mi ahijado, tu sobrino", escupió Sirius.

El recuadro hizo una mueca de odio. "Por favor, no me hables de esa familia y su bastardo, Dorea fue una cobarde y una inútil, la hermana de tu abuelo, sucumbió ante las creencias de los Potter. Una mujer sangre pura creyendo que sangres fangosas y sangre pura podíamos convivir en armonía, que el gran Lord Voldemort sería la destrucción del mundo mágico, es una alegría que esa bruja haya muerto de fiebre de dragón junto con ese bastardo de Charlus.", dijo Walburga con desdén.

Aquellas palabras hacia los Potter hicieron estallar a Sirius."¡Esa bruja, fue la persona más amable que he conocido, fue más madre de lo que alguna vez tú fuiste y mi tío Charlus fue más padre de lo que Orion alguna vez llego ser! Me repugnan todos ustedes", grito Sirius alejándose del retrato de su asquerosa madre.

Sirius habia perdido tiempo peleando con aquella mujer, pero ahora tenía que darse prisa, él necesitaba ayuda para rescatar a su ahijado de aquellas horribles personas, pero quien podría ayudarlo, Remus y Dumbledore estaban descartados, ambos creían que Sirius habia sido quien traiciono a James y Lily.

Sirius camino en su forma de perro durante días, cada día, Sirius seguía pensando en cómo conseguir ayuda, él no podía hacer esto solo. Y con cada día que pasaba la desesperación de no poder ayudar a Harry lo comía por dentro.

La idea de lo que esos dos monstruos podrían hacerle a su ahijado lo ponía en desesperación. Todo esto habia sido culpa del propio Sirius, haberle enseñado a Bellatrix transformarse en Animagus. Él habia estado tan cerca de matarla en aquella ocasión, tan cerca de alejarla de Harry, pero su ahijado habia confundido las cosas y habia pensado que él lo iba a atacar y no sirvio de mucho que el Autobús Noctambulo apareciese.

Si tan solo Sirius hubiese tenido el coraje de presentarse ante Harry y alejarlo de aquella horrible mujer, nada de esto hubiese pasado. Después de días Sirius finalmente llego a su destino, la mujer que podría ayudarlo a conseguir entrar en Hogsmeade, Sirius observo por la noche la casa de su prima Andrómeda.

Observo a la hija de Andy entrar y salir, de la casa de los Tonks, la metamorfomago no se quedaba mucho tiempo, ella venia de vez en cuando tan solo para pasar tiempo con su madre.

Por la información que Sirius habia escuchado, Nymphadora se habia convertido en un Auror, esto podía ser ventajoso para él, si lograba a atrapar a Bellatrix y a Pettigrew, él podía demostrar su inocencia y así criar a Harry.

Después de tres días de espiar los pasos de Ted y su hija, Sirius encontró una oportunidad, Ted salía de su hogar todos los días a las ocho de la mañana y este no regresaba hasta las diez de la noche.

Una cosa que habia notado Sirius era que el matrimonio entre Ted y Andrómeda no iba muy bien, Sirius una vez se habia escabullido por los alrededores de la casa con un hechizo de invisibilidad sobre él, Sirius habia logrado escuchar una pelea entre Ted y Andy.

Sirius espero hasta el mediodía para entrar a la propiedad de los Tonks, no habia salas de protección, los Tonks Vivian una vida normal en los suburbios de Hampshire. Andrómeda debió pensar que todo estaba bien después de la caída de Voldemort.

Sirius camino sigilosamente hasta el patio trasero de la casa, él estaba arriesgando demasiado al estar aquí, Andrómeda podía maldecirlo y llamar a su hija, pero Sirius tenía que pedir ayuda, no podía rescatar a su ahijado él solo.

Temeroso de lo que pudiera ocurrir a continuación, Sirius deshizo su hechizo de invisibilidad. Su ropa andrajosa y su rostro demacrado por el beso de los dementores le impedían alzar sus escudos de oclusión, sus reflejos con su varita estaban oxidados, por lo que sería complicado si, Andrómeda decidía atacarlo.

Sirius deslizo la puerta corrediza de la casa, sus pasos eran silenciosos, como los de su forma de perro, Sirius podía escuchar los sonidos provenientes de la cocina, el corazón de Sirius latía furiosamente mientras caminaba hasta la cocina.

Cuando Sirius entro a la cocina, miro a su prima Andrómeda sentada dándole la espalda a Sirius. Este era el momento, era ahora o nunca.

"Hola, Andy", hablo Sirius detrás de su prima.

Andrómeda se sobre salto de inmediato y lo próximo que Sirius oyo fue gritos y al otro instante estaba desmayado.

Harry, 27 de septiembre.

En tan solo cuestión de días las clases de DADA, Runas Antiguas y Aritmética se habían convertido las favoritas de Harry. En todas él habia puesto mucha atención y gracias a su estudio y a los libros de Darkness, Harry se habia convertido en el mejor alumno de todas las clases de Hogwarts.

La Profesora Babbling habia quedado sorprendida con él gracias a sus matrices rúnicas. Y la gran capacidad de Harry para traducir Runas, Harry aprendió que, a partir de las runas, podías crear otros hechizos o potenciarlos, por ejemplo, el encantamiento de extensión puede ser fácilmente disuelto. Pero con algunas runas, puedes hacer que el hechizo dure mucho más tiempo y más complicado que el ministerio lo detecte. También en lugar utilizar el hechizo antialohomora o el hechizo paralizante. Con unas cuantas runas puedes hacer que el que intente abrir tu puerta o maletín tarde mucho tiempo si tiene conocimiento rúnico o simplemente jamás la abra si no sabe nada de runas.

Pero lo que más le habia llamado la atención a Harry, era que si sabias lo suficiente de runas, podías eliminar las runas en la varita para los magos y brujas que son menores de edad, era una tarea muy difícil y casi imposible para un tercer año como Harry, pero con la suficiente práctica, se podría lograr, gracias a las notas de Darkness.

Pero primero la clase se habia tenido que familiarizar con el lenguaje y entenderlo, ya que para pasar a lo practico no habia cabida para los errores. Harry habia aprendido la primera docena de runas con sus repetitivos usos.

La profesora Babbling lo habia felicitado, pero Harry habia tenido un choque con Hermione ese día, no habia sido una pelea como tal. Pero Hermione lo habia cuestionado sobre como él habia aprendido tan rápido el significado de todas las runas. En un principio Harry se habia sorprendido por el repentino cambio de Hermione. Ella parecía cansada, Harry sabía que era por sus clases y su exceso de estudio que ella tenía hasta la madrugada.

Por lo que Harry habia tenido que mentirle y le dijo a Hermione que él habia estudiado en la biblioteca. Así que Hermione rápidamente se habia marchado al final de la clase y paso el resto del día en la biblioteca.

Harry aun quería preguntarle a su amiga que era lo que le ocurría, del por qué tanta insistencia en ser la primera en todas las clases. Pero aun no encontraba el valor para enfrentarla, pero Ron y él tenían que hacerla entrar en razón, Hermione habia tomado demasiadas clases al mismo tiempo y gracias a su competitividad, ella ahora se miraba decaída.

Pero pasando a otros temas, las clases de Harry iban geniales Encantamientos, Transfiguración etc. eran pan comido para él, Snape habia dejado atrás sus palabras arrogantes y se habia concentrado en atormentar a otros estudiantes y dejando en paz a Harry. Por su parte Harry solo terminaba la posición primero y se largaba de la clase para dirigirse a la cámara de los secretos, donde allí entrenaba cualquier tipo de hechizo oscuro hasta que su núcleo mágico casi se vaciaba.

Por otro lado, la profesora McGonagall habia intentado remediar las cosas entre ella y él, como pidiéndole a Harry tomar una taza de té al final de la clase o pedirle a Harry ayuda con alguna investigación, pero Harry habia eludido cada reunión con la mujer escocesa, con la excusa que él tenía que estudiar o que no quería llegar tarde a alguna clase. Harry podía haber perdonado a la Profesora McGonagall, pero claramente, él no olvidaba lo sucedido.

Con Dumbledore las cosas aún no habían comenzado, el director salía del castillo con regularidad y Harry estaba demasiado ocupado estudiando que ninguno de los concordaban una fecha para hablar.

"Buenas tardes, Harry", saludo Myrtle efusivamente mientras él caminaba por el baño.

"Hey, Myrtle", saludo Harry devuelta.

"He oído, que atacaste a un profesor la vez pasada", dijo Myrtle en un tono de voz seductor, cosa que hizo maullar a Darkness. "Y no cualquier profesor, si no a Snape, ¿dime que hizo el maestro de posiciones para provocar tu ira?", pregunto Myrtle volando cerca de Harry.

Harry solo hizo una mueca ante eso. "Hablo mal de mi padre", respondió Harry con neutralidad.

"Oh lamento oír eso, ese era el motivo de tu ira la vez anterior eso la vez pasada", declaro Myrtle dejando atrás su tono de voz coqueto.

"No lo lamentes, nos vemos luego, Myrtle", dijo Harry mientras descendía por las escaleras.

Harry descendió las escaleras hasta la cámara de los secretos, la misión de hoy era extraer el veneno del basilisco, además de poner a prueba algo interesante que habia leído hace apenas unos días sobre el reloj que habia en aquel cajón.

"¡Dobby!", llamo Harry al elfo de Hogwarts. El día de hoy Harry le haría una oferta al elfo.

"El Maestro Harry Potter ha llamado a Dobby. ¿Qué puede hacer Dobby, por Harry Potter?", pregunto el elfo felizmente.

"Dobby, ¿Quisieras ser el elfo de la casa Potter?", pregunto Harry con una sonrisa amable.

El rostro del duende se transformó en uno de alegría y este comenzó a saltar por todo el lugar gritando de alegría. "Sería un honor para Dobby, pertenecer a la casa Potter", chillo Dobby inclinándose ante Harry.

"Dobby, pero hay reglas que debes seguir", dijo Harry haciendo que el elfo parara de celebrar." en primer lugar, tendrás días de descanso y serás libre si en algún momento así lo deseas.

"Un día de descanso y el Señor Harry Potter le permitirá a Dobby conservar sus botas", pidio Dobby y Harry tuvo que soltar una sonrisa. Al parecer a Dobby no le gustaba la idea de tener dos días de descanso.

"Por supuesto, Dobby", declaro Harry con una sonrisa. "Ahora, Dobby, tengo una tarea importante para ti, necesito que extraigas el veneno del basilisco con extremo cuidado al igual que sus ojos, y el veneno los coloques en los viales que están marcados en mi oficina, los ojos los colocaras en el frasco con formol", ordeno Harry.

"Por supuesto, maestro Harry, Dobby se encargará de todo", dijo Dobby con entusiasmo y con un chasquido el elfo desaprecio.

"Bien, eso fue sencillo, ahora toca buscar esas pieles de basilisco", dijo Harry. Durante la siguiente hora, Harry se dedicó a sacar de lo profundo de la cámara las pieles que el basilisco dejo a lo largo de los años, en total, Harry encontró cuatro mudas de piel en perfectas condiciones, esto servirían para la venta con el Sr. Borgin.

"¿Está todo listo, Dobby?", pregunto Harry una vez que coloco la piel del basilisco en el suelo.

"Por supuesto, Harry Potter, sir. Dobby ha hecho lo que usted le encargo, los viales ahora se encuentran agrupados donde usted me dijo que los dejara. También la extracción de los ojos fue un éxito, aunque fue un poco complicado ya que estos estaban perforados. Pero hay algo que, Dobby encontró adentro del basilisco", informo Dobby con preocupación.

"¿Qué ha ocurrido?", pregunto Harry temeroso de que Dobby haya podido haberse envenenado con el veneno del basilisco.

"Dobby hizo lo que el Señor Harry Potter le ordeno, cuando Dobby se dispuso regresar, Dobby no pudo evitar notar el nido de esta bestia", explico Dobby y cada vez este se miraba más preocupado.

"¡Dobby ha sido un elfo malo!", dijo Dobby jalándose las orejas y Harry rápidamente le tuvo que ordenar que parase.

"¡Dobby, detente! Ahora dime que fue lo que vistes en el nido del basilisco", pidió Harry una vez que su elfo dejo de golpearse.

"Dobby encontró un huevo, Maestro Harry Potter", dijo Dobby y Harry quedo impactado por la revelación.

"¿Qué?", pregunto Harry sin poder creerlo.

"Como dije, Maestro Harry, hay un huevo en aquel nido, por favor permítame mostrarle", dijo Dobby extendiendo la mano de Harry quien acepto.

De pronto estaban en aquel túnel, Harry saco su varita y lanzo el hechizo lumos, a cada paso que Harry daba los huesos de cadáveres eran triturados por sus pasos, el hedor a putrefacción era impresionante, pero saber lo que se encontraba más adelante era lo que permitía a Harry respirar aquel hedor. A pocos metros, se acercaron a un pozo en el suelo y lo que Harry observo lo dejo boquiabierto.

Lo que se encontraba en ese nido no era otra cosa más que un huevo, el huevo era más grande que una Bludger. "Quédate aquí, Dobby", ordeno Harry mientras se acercaba al huevo.

"¿Qué demonios se supone que haga con esto?", pensó Harry mientras daba pasos temerosos.

¿Cómo era que un basilisco habia puesto un huevo? Entonces el basilisco no era un él, sino una ella. Pero como era posible que haya puesto un huevo, debió haber sido una especie de patogénesis.

Harry habia leído su libro de Animales fantásticos y en la sección del basilisco en ningún momento decía que esto era posible." Bueno, Newt Scammander pensó que no habia basilisco alguno en Gran Bretaña por más de quinientos años."

Un maullido lo asusto hasta la muerte y lanzo una maldición hacia Darkness. Cuando Harry toco el huevo, este era como si estuviera hecho de piedra. Harry se preguntó si debia informar sobre este hallazgo, Ron y Hermione no dudarían ni un segundo en infórmale al director Dumbledore. Después de todo este huevo era un animal ilegal. ¿Quizás él debería destruirlo? Sería lo más sencillo.

Pero, también podía mantenerlo, después de todo cuanto tiempo debió estar este huevo aquí, debe haber pasado siglos desde que este debió haber sido puesto. Una sonrisa, Harry tomo el huevo entre sus manos y noto que este estaba caliente.

"Creo que nos quedaremos con esto, Dobby", dijo Harry volviéndose hacia su elfo doméstico.

"¿Esta seguro, amo Harry?", pregunto Dobby temeroso.

"Descuida, Dobby, este huevo esta hecho piedra, no encubara", aseguro Harry. O eso creía él...

Bellatrix

Bellatrix observo con fascinación el huevo de la mitológica criatura, su maestro habia estado leyendo horas en busca de cualquier información sobre el huevo de basilisco. Para Bellatrix ver una criatura que se creía inexistente en Gran Bretaña por quinientos años era emocionante para ella.

Ahora ver el huevo de un basilisco que puede eclosionar lo era aún más, con esa cría el amo de Bellatrix podría matar a toda la sangre fangosa de esta escuela. Ella habia estado recabando información y formulando una teoría, al parecer el amo Harry no era un mestizo como todo el mundo lo creía.

Bellatrix frunció el entrecejo al recordar la sangre fangosa. "Lily Evans no era una bruja nacida de padres muggles, y lo más probable es que Lily Evans haya sido en realidad Lily Gaunt. Los Gaunt y los Rosier habían estado involucrados secretamente."

Bellatrix no sabía mucho sobre aquella familia, salvo que la hermana bastarda de la madre de Bellatrix habia tenido una aventura con Morfin Gaunt antes de que este fuera enviado a Azkaban.

Bellatrix camino en sus patas felinas hasta su amo y se restregó contra él.

"Si, Lilith Rosier fue el nombre de la bastarda", recordó Bellatrix mientras ronroneaba. "Eso era algo taboo en la familia Rosier, más bien una vergüenza por ser mujer sangre pura, Edward Rosier habia tenido una aventura con su propia prima, y de esa relación habia nacido Desmella Rosier y esta bastarda squib que tuvo a su vez a Lilith Gaunt.

Bellatrix tan solo tenía ocho años cuando salió a la luz el escándalo en su casa, su tía Desmella no habia tenido otra opción más que enviar lejos a su bastardo, Bellatrix creyó todo este tiempo que habían asesinado aquel niño, lo último que Bellatrix habia escuchado habia sido Avada Kedavra de su abuelo Edward y los gritos de pánico y llanto de las mujeres.

Pero al parecer la que habia sido asesinada en aquella tarde habia sido Desmella Rosier, Edward no amaba a su hija bastarda, la odiaba, ella habia permanecido oculta toda su vida, ella se vio obligada a cambiarse el nombre en público y jamás llamo padre a Edward.

Y el hijo bastardo de Desmella no era un él, sino una ella, tal vez Desmella habia enviado a su hija de apenas meses de nacida a un orfanato y por eso el ataque de furia de su abuelo.

Por eso Harry era heredero de la casa Slytherin, ¿pero por qué los duendes le ocultaron al amo Harry la herencia Black y Gaunt? No solo eso, dijeron que el guardián mágico de Harry era ese anciano y no Sirius. ¿Qué estaba planeado ese anciano de Dumbledore?

Pero cualquier cosa que este estuviera planeando, Bellatrix estaría allí para rescatar a su amo. También durante estas semanas Bellatrix habia estado vigilando a la rata traicionera de Pettigrew, el muy idiota no habia hecho ningún esfuerzo en asesinar a Harry durante estos dos años que estuvo en su forma de rata, el muy cobarde paso doce años en su forma de rata.

Seguramente la rata pulgosa estaba temerosa del castigo que podría darle el Señor Tenebroso si este volviera, y hablando de cosas pulgosas, Sirius aun no habia hecho ningún movimiento para intentar rescatar a su ahijado, ¿Qué estaba planeando el pequeño Siri? Sirius no sería muy idiota como para pedirle ayuda al Ministerio, a Dumbledore mucho menos, ese hombre Lobo era un hombre deshecho mentalmente.

Sea como fuese nadie alejaría a Bellatrix de su amado sobrino, tan solo faltaba poco para que ella se presentase ante su amo y se entregase en cuerpo y alma. Pero habia otro maldito problema, los Longbottom.

Esa perra Augusta haría hasta lo imposible para encerarla nuevamente en Azkaban, "Después de que salve a ese mocoso querrán encerrarme", pensó Bellatrix mientras saltaba al regazo de su amo.

"Hey", saludo Harry dejando atrás su libro para concentrarse en ella. "He encontrado cosas sorprendentes sobre este huevo, Darkness."

"Al parecer los basiliscos pueden poner sus propios huevos cada cierto siglo, pero estos solo pueden poner de uno a dos huevos durante toda su vida. No se incubarán hasta que el invocador coloque un sapo debajo del huevo, el feto no se muere tan solo se conserva en un estado similar a la petrificación", explico Harry con entusiasmo.

"Entonces el basilisco de allí afuera puso su propio huevo antes de que el Maestro Harry vinera a rescatar a la niña traidora de sangre", pensó Bellatrix observando con curiosidad los elementos de basilisco que se encontraban en la mesa.

"Bueno, como sea este huevo estará sin eclosionar hasta cierto tiempo, por las cartas de Voldemort el basilisco muerto allí afuera no estaba planeado para asesinar muggleborns, sino todo lo contrario. Salazar Slytherin lo encubo para que defendiera a los magos y brujas, sangre pura y Muggleborn de ataques externos", recordó Harry.

"Además tener un basilisco podría ser beneficioso para nosotros del próximo regreso de Voldemort, me he enfrentado a él dos veces, la primera en mi primer año, un aspecto lúgubre y lamentable de Voldemort vivía en la parte posterior de un hombre llamado Quirrel y en la segunda ocasión fue el año pasado, donde derrote a la versión joven de Ryddle", dijo Harry oscuramente.

Bellatrix escucho con atención al relato de su amo, sin duda el Maestro Harry tenía razón, Voldemort regresaría, todos los Mortífagos incluida ella en su tiempo en Azkaban profetizaban el regreso del Señor Tenebroso.

"En la última guerra, Voldemort tenía en su poder múltiples ejércitos, como lo eran los gigantes, hombres lobo e inferni", explico Harry recordando los informes sobre la guerra mágica.

"Así que tener una criatura tan poderosa como lo es el basilisco podría ayudarnos eventualmente si otra guerra estallara, pero bueno, esos son pensamientos para futuro, primero tengo que concentrarme en mis estudios y sobrevivir a estos dos asesinos que me quieren acabar antes de pensar en un hombre que está muerto, es mejor que vaya a clases ahora", dijo Harry lanzando el hechizo Tempus y levantándose de su escritorio para subir al castillo…