"Conversación"

"Pensamiento"

'Parseltongue'


Harry Potter. 1 de octubre de 1993, salón de Defensa Contra las Artes Oscuras, 3 de la tarde.

"¿Usted conoció a mis padres?", pregunto Harry al hombre mayor, él intuía por meros hechos que Snape y el padre de Harry no debieron tener la mejor relación, y por la mirada que Snape le lanzo al Profesor Lupin el primer día de clases, era bastante obvio que la relación de ambos no habia sido buena.

La pregunta fue una sorpresa para el profesor de DADA, Harry noto que el comportamiento corporal del hombre habia cambiado y este movía los ojos negándose a verlo. "Sí, Harry, estudié en el mismo año que tus padres, fui compañero de cuarto con James", respondió Lupin vagamente.

Ahora tiempo para Harry de obtener respuestas. "¿Mi padre y usted no fueron grandes amigos de Snape, cierto? Observe como Sanpe, lo miraba con odio el día en que se dijo que usted seria el nuevo Profesor de DADA", señalo Harry tranquilamente, el profesor Lupin trago fuertemente ante esa declaración y Harry continuo. "Lo supe porque esa es la misma mirada que Snape me ha dado desde el momento en que lo conocí, en un principio yo no entendía por qué el profesor de pociones se las habia tomado contra mí, alguna vez le pregunté a Hagrid sobre el asunto y este se puso muy nervioso, así como usted ahora mismo profesor."

"Harry, yo…", Lupin quedo sin palabras, como podía decirle al hijo de James lo que ellos hicieron en la juventud.

"Descuide Profesor, tengo la teoría de que ustedes eran como los gemelos Weasley de su generación, puedo intuir que usted y mi padre intimidaron al pobre de Snivellus y ese apodo fue puesto por usted", dijo Harry y el profesor Lupin estaba rojo de vergüenza.

"Éramos jóvenes", fue todo lo que dijo Lupin mirando a la ventana avergonzado de mirar a los ojos a Harry. "tu madre y Snape eran amigos desde la infancia, en el momento en que James miro a Lily, este quedo cautivado por ella, pero saber que Lily era amigo de un Slytherin no le hizo mucha gracia a James, es cierto, fuimos como los gemelos Weasly, inclusive peor diría yo, pero teníamos cierta fijación en hacerle la vida imposible a Snape", explico Remus.

Harry escucho sorprendido esa declaración, de hecho, a él no le importaba si su padre era un brabucón, ¿eso sería un poco hipócrita de su parte? "Pero usted y mi padre no fueron los únicos en intimidar a Snape, cierto, hubo otros", añadió Harry empujando al profesor a decirle la verdad que nadie quería contarle.

"Harry", murmuro Lupin nervioso, en el rostro del hombre habia dolor.

"Sí, usted y mi padre fueron amigos de un hombre del que todos me quieren mantener lejos, he visto el anuario de Gryffindor del 71 al 78, ustedes eran amigo de Sirius Black, mi tío por parte de mi abuela, el asesino en masa", declaro Harry. Él observo como el profesor Lupin cerraba los ojos y murmuraba algo para él.

"Yo no soy quien, para darte respuestas, Harry", dijo finalmente Lupin, el hombre parecía haber envejecido veinte años en unos instantes.

"Lo sé", declaro Harry. "Pero al menos usted tuvo la decencia de decir algo sobre del porqué de la rabieta de Snape hacia mí, todos los demás profesores decían que era cosa mía y que hablarían con Dumbledore."

"Sera mejor que me vaya, profesor, le dejare trabajar en nuestra próxima clase", dijo Harry levantándose de su asiento, cuando él estaba a punto de salir del salón el profesor Lupin lo llamo.

"¡Harry!", llamo Lupin.

"¿Sí, Profesor?", pregunto Harry luchando para contener una sonrisa.

"Sí alguna, sí alguna vez quieres hablar sobre tus padres, ven a verme, con gusto te diré todo lo que se acerca de ellos", dijo Lupin con una sonrisa triste.

"Lo hare, Profesor", aseguro Harry con una sonrisa.

Sin más, el niño de oro de Gryffindor salió de la sala, tenía más cosas que preguntarle al profesor Lupin, el frasco oscuro que el profesor tenía en su escritorio era de propiedad de Snape, cada vez más Harry se acercaba a su teoría, bueno todo dependería dentro de dos semanas.

Cuando Harry giro para ir al baño del segundo piso, un maullido llamo su atención detrás de él. "¡Darkness! ¿Dónde has estado, hermosa?", pregunto Harry viendo a su familiar.

"Bueno no importa, es hora de hacer "eso", declaro Harry apresurando su paso hacia la cámara de Salazar…

'Abierto', silbo Harry al vestíbulo de Salazar. "Darkness, necesito que te quedes en este lugar hasta el momento en que te ordene que puedes salir, no quiero ver que el basilisco te haya asesinado con la mirada", ordeno Harry y Darkness tan solo soltó un leve maullido.

"O esto puede salir muy bien o muy mal", dijo Harry llevando todas cosas necesarias para hacer el ritual. Con el hechizo levitador Harry caminaba y leía el libro que indicaba como escribir las runas alrededor del suelo. Él habia tenido que escribirlas dos veces y leerlas y repasarlas muchas veces, al final las siete de la noche fue la hora cuando Harry termino las runas en el suelo.

"Muy bien, el paso y está hecho, ahora solo falta el huevo y el sapo", pensó Harry soltando un suspiro exasperado, las túnicas de Gryffindor se habían ido hace mucho y las mangas de su camisa blanca estaban arremangadas hasta sus codos, esto habia sido demasiado complicado, pero la emoción de incubar su propio basilisco valía todo el maldito tiempo. Seguramente Ron y Hermione ya habían llegado de Hogsmeade y estarían preguntando por él, pero a Harry no podía importarle menos, esto requería todo su tiempo.

Finalmente, Harry tomo el huevo y lo coloco en medio de las runas, las primeras veinte runas alrededor del huevo comenzaron a brillar y Harry no pudo evitar soltar una risita de éxito, "Accio, sapo", dijo Harry apuntando su varita hacia la rana paralizada, el sapo voló hacia su mano. "Finite incantatem", dijo Harry y en otro momento el sapo recobro su movilidad.

"Ahora el último paso", murmuro Harry colocando el sapo suavemente en el huevo, gracias a un amuleto de compulsión el sapo quedo en el huevo sin poder moverse, las ultimas treinta runas brillaron y la magia comenzó a hacer efecto, después de otros treinta minutos el huevo comenzó a fracturarse y el sapo cayó al suelo sin poder moverse, el amuleto le prohibía moverse.

Ahora solo faltaba que el basilisco saliera de su huevo por su cuenta, desde que Harry habia sido mordido por el basilisco, se habia puesto a investigar todo acerca de esta criatura, todos los basiliscos al igual que todos los reptiles, tenían una membrana nictitante, pero en los basiliscos, esta membrana era la que permitía que las personas no fueran asesinadas los basiliscos.

Si el basilisco que Tom habia corrompido no hubiese tenido la intención de matarlo, Harry habría podido mirar a la criatura a los ojos, después de todo, Harry era descendiente de Salazar. De pronto el sapo comenzó a graznar con desesperación.

Pronto una cabeza en forma de diamante con una pluma escarlata sobre la cabeza asomo su hocico fuera del huevo, el pequeño hocico del basilisco se abrió y mordió al sapo quien no paraba de graznar, a los pocos segundos el sapo cayó muerto y ahora era tragado por el basilisco.

"Tan solo fue una pequeña dosis de veneno y es así de mortal", pensó Harry con un escalofrío.

'padre', silbo el pequeño basilisco color verde oscuro, el reptil era apenas una criatura recién salida de su huevo y Harry calculaba que la cría media unos 70 centímetros.

'Hola', saludo Harry acercándose a su nueva cría.

'Tengo hambre, padre', silbo el basilisco deslizándose hasta Harry. 'Huelo algo delicioso detrás usted, padre.'

'No atacaras a la criatura que vive detrás de mí, ni siquiera a la que vendrá en un momento', ordeno Harry y el basilisco siseó de decepción.

Harry le extendió su brazo el basilisco y esta se deslizo por su brazo y descanso en sus hombros.

"¡Dobby!", llamo Harry y en un segundo su elfo estaba frente a él.

"¡Maestro! Eso, eso es…", Dobby tartamudeaba temeroso por la criatura que colgaba en el hombro de Harry y rápidamente lanzo su mirada al suelo.

"Descuida, Dobby, está conmigo y no hará daño a nadie, debes jurarme que no le mencionaras a nadie sobre lo que hay aquí", ordeno Harry

'¿Puedo comerme a la criatura, padre? Se ve apetitoso', silbo el basilisco.

'No, tienes extremadamente prohibido comértelo a él y a la siguiente criatura que te presentare', recalco Harry.

"Dobby, ¿puedes traerme algunos roedores? Sé que abundan en los salones abandonados del castillo y cada cuatro horas ven con algunos ratones para él", dijo Harry.

"Por supuesto, amo Harry", y sin más, Dobby se marchó.

'Esa criatura de allí, se llama Dobby, él te traerá de comer cada cierto tiempo, nunca lo lastimes.

'Por supuesto, padre, siseó este.

'Ahora antes que nada quiero presentarte a otra criatura, ella es alguien muy querida para mí al igual que tú, así que por favor de igual manera no quiero que la lastimes', pidió Harry entrando al vestíbulo de Salazar.

"Darkness", llamo Harry y un maullido alegre vino desde la biblioteca. Corriendo con alegría, Darkness se paró frente a Harry y como si la gata supiera lo que esta criatura hacía, Darkness mantenía su cabeza en el suelo.

'esa criatura se ve apetitoso, padre, pero está bien, no me comeré a esa cosa', dijo el rey de las serpientes.

'Te lo agradezco', dijo Harry.

"Descuida, Darkness, él no tiene intención de hacerte daño", aseguro Harry.

Cuando Harry salió del vestíbulo, Dobby apareció con un jarrón lleno de ratones vivos, '¿Son todas para mí?", pregunto la cría de basilisco con emoción.

'Sí, disfrútalas, trata de cazarlas por tu cuenta, paralízalas con tu veneno y aprende a controlar la membrana de tus ojos', sugirió Harry mientras aventaba un par de ratones y con su varita les lanzo el maleficio Locomotor Wibbly a los ratones para que no desaparecieran.

Después de que el pequeño basilisco termino de comer, regreso a Harry quien estaba sentado en un escalón. 'Necesitas un nombre', dijo Harry.

'¿Un nombre?', pregunto el basilisco confundido.

'Así es, el nombre de tu madre, era Lilith la diosa del inframundo, entonces tu nombre será Hades por el dios del infierno', dijo Harry acariciando la cabeza de su basilisco.

'Ha-des, Hades', el basilisco sopeso su nuevo nombre y lo repitió varias veces. 'Me gusta, Hades, sí, me gusta.'

'Papá, ¿Por qué, mamá no se mueve?', silbo Hades mirando el inmenso cuerpo de Lilith.

'Tu madre, me desobedeció, Hades, ella, hizo cosas malas y por eso tuve que matarla' explico Harry.

Yo nunca te desobedeceré, padre y siempre hare lo que tú me digas!', dijo Hades con orgullo.

'Lo sé, pequeñín, lo sé', silbo Harry.

Cuando Harry lanzo el hechizo Tempus, soltó una maldición, la hora de la cena finalmente habia llegado, él habia pasado la mayor parte del día aquí abajo. 'Papá tiene irse por el momento, vendrá mañana, descuida, Dobby te dará de comer cada cuatro horas, como dije, nunca lo lastimes, caza tu comida y crece fuerte mi hijo'¸ dijo Harry acariciando la cabeza de Hades, eso no pareció gustarle al basilisco, pero acepto.

'Muy bien padre, esperare para verte, veras que creceré igual de grande que mamá', dijo Hades.

Harry regreso a la superficie, el camino hacia el salón fue tranquilo, sin duda esta tarde habia sido muy productiva. "Tengo un basilisco, un jodido basilisco", pensó Harry esbozando una sonrisa mientras caminaba por los pasillos de Hogwarts.

"¡Harry!", llamaron Ron y Hermione al unísono, cuando el adolecente de ojos color esmeralda entrar al Gran Comedor.

"¿Dónde has estado? Te hemos estado buscando desde que llegamos", pregunto Hermione.

"Estuve paseando por el castillo, luego en la torre astronómica y después me escabullí en el almacén de Flich, estuve escapando de la Sra. Norris", mintió Harry mientras se servía puré de papa en su plato y una pechuga de pollo. "Hay muchas cosas interesantes allí."

"¡Harry! No puedes hacer eso, si Flich te hubiese descubierto hubieses estado en graves problemas, pasar tiempo con los gemelos te está haciendo mal", regaño Hermione en su tono mandón.

Harry tan solo sonrió ampliamente, "Vamos, Mione, que es la vida sin un poco de riesgo, además ustedes no estaban aquí", dijo Harry.

"Harry tiene razón, Hermione, ¡compañero, te conseguimos un montón de dulces de Honeydukes!", dijo Ron con entusiasmo.

"¿Cómo les fue en Hogsmeade?", pregunto Harry, tomando un bocado de su comida.

"Fuimos a Dervish y Banges, la tienda de artículos de brujería, a la tienda de artículos de broma de Zonko, a Las Tres Escobas, y nos tomamos unas cervezas de mantequilla caliente con espuma, y a otros muchos sitios", respondió Ron con un tono de voz alto por su entusiasmo.

¡La oficina de correos, Harry! ¡Unas doscientas lechuzas, todas descansando en anaqueles, todas con claves de colores que indican la velocidad de cada una!", explico Hermione.

Honeydukes tiene un nuevo caramelo: daban muestras gratis. Aquí tienes un poco, mira", dijo Ron entregándole a Harry un dulce acido que lo hizo hacer una mueca.

"Eso sabe horrible", gruño Harry tomando jugo de calabaza para limpiarse el sabor agrio.

"Nos ha parecido ver un ogro. En Las Tres Escobas hay todo tipo de gente… Ojalá te hubiéramos traído cerveza de mantequilla. Realmente te reconforta", dijo Ron con pena.

"Ya deja de sentir pena por mi Ron, habrá otra ocasión a la que iré a Hogsmeade", aseguro Harry cansándose de un poco de su amigo.

"¿Y tú solamente hiciste travesuras alrededor del castillo?", pregunto Hermione decepcionada de él.

"No", respondió Harry, el profesor Lupin me invito una taza de té, hablamos un poco."

"¿Y de que podrías hablar con Lupin?", pregunto Ron.

"Hablamos sobre la escuela, él también me dijo que conocía a mis padres", revelo Harry sorprendiendo a sus amigos.

"¿Enserio?", dijo Hermione sorprendida.

"sí, Lupin y mis padres estuvieron en el mismo año y casa, él era amigo de mi padre, el profesor me dijo que yo quería saber más sobre ellos, tan solo tenía que ir a su oficina", fue todo lo que Harry revelo por esa noche.

Durante estos meses, él les habia estado mintiendo demasiado a sus amigos, les mintió sobre sus libros, les oculto sobre sus idas para entrar en la cámara de los secretos y lo que él encontró allí y ahora, Harry les estaba ocultando que acababa de eclosionar al rey de las serpientes.

Por curiosidad, Harry miro hacia la mesa de los profesores y noto que el profesor Lupin parecía alegre y más sano que nunca. Hablaba animadamente con el pequeñísimo profesor Flitwick, que impartía Encantamientos.

El banquete terminó con una actuación de los fantasmas de Hogwarts. Saltaron de los muros y de las mesas para llevar a cabo un pequeño vuelo en formación. Nick Casi Decapitado, el fantasma de Gryffindor, cosechó un gran éxito con una representación de su propia desastrosa decapitación.

Harry, Ron y Hermione siguieron al resto de los de su casa por el camino de la torre de Gryffindor, pero cuando llegaron al corredor al final del cual estaba el retrato de la Señora Gorda, lo encontraron atestado de alumnos.

"¿Por qué no entran?", pregunto Ron, viendo a la multitud que se reunía en las escaleras.

Harry miró delante de él, por encima de las cabezas. El retrato estaba cerrado. "Déjenme pasar, por favor", hablo la voz de Percy. Quien se esforzaba por abrirse paso a través de la multitud, dándose importancia. "¿Qué es lo que ocurre? No es posible que nadie se acuerde de la contraseña. Dejadme pasar, soy delegado."

La multitud guardó silencio entonces, empezando por los de delante. Fue como si un aire frío se extendiera por el corredor. Oyeron que Percy decía con una voz repentinamente aguda.

"Que alguien vaya a buscar al profesor Dumbledore, rápido", dijo Percy, Las cabezas se volvieron. Los de atrás se ponían de puntillas.

Al cabo de un instante hizo su aparición el profesor Dumbledore, dirigiéndose velozmente hacia el retrato. Los alumnos de Gryffindor se apretujaban para dejarle paso, y Harry, Ron y Hermione se acercaron un poco para ver qué sucedía.

"¡Anda, mi madre…!", exclamó Hermione, tomando el brazo de Harry. La Señora Gorda había desaparecido del retrato, que había sido rajado tan ferozmente que algunas tiras del lienzo habían caído al suelo. Faltaban varios trozos grandes.

Dumbledore dirigió una rápida mirada al retrato estropeado y se volvió. Con ojos entristecidos vio a los profesores McGonagall, Lupin y Snape, que se acercaban a toda prisa. "Hay que encontrarla", dijo Dumbledore. "Por favor, profesora McGonagall, dígale enseguida al señor Filch que busque a la Señora Gorda por todos los cuadros del castillo.

¡Mira lo que ha ocurrido!", dijo una voz socarrona. Era Peeves, que revoloteaba por encima de la multitud y estaba encantado, como cada vez que veía a los demás preocupados por algún problema.

"¿Qué quieres decir, Peeves?", le preguntó Dumbledore tranquilamente. La sonrisa de Peeves desapareció. El poltergeist no era tan estúpido como para burlarse de Dumbledore. Adoptó una voz empalagosa que no era mejor que su risa.

"Le da vergüenza, señor director. No quiere que la vea. Es un desastre de mujer. La vi correr por el paisaje, hacia el cuarto piso, sir, esquivando los árboles y gritando algo terrible", dijo Peeves con alegría. "Pobrecita", él añadió sin convicción.

"¿Dijo quién lo ha hecho?", preguntó Dumbledore en voz baja.

"Sí, señor director", dijo Peeves, con pinta de estar meciendo una bomba en sus brazos. "Él se enfadó con ella porque no le permitió entrar, ¿sabe?", Peeves dio una vuelta de campana y dirigió a Dumbledore una sonrisa por entre sus propias piernas. "Ese Sirius Black tiene un genio insoportable."

Eso provoco un jadeo entre todos los estudiantes, las uñas de Hermione se clavaban en el antebrazo de Harry, el director le envió a Harry una mirada rápida.

"Asegura el castillo, Sr. Flich, Minerva, lleva los estudiantes al Gran Comedor", ordeno Dumbledore, cuando estos llegaron.

Alumnos de todas las casas habían sido llevados al Gran Comedor para dormir, habia colchonetas por todos lados. "¿Cómo pudo meterse, Sirius Black en Hogwarts?", pregunto Ron temblando de miedo. "¿Y sí nos asesina?"

"¡Ya cálmate, Ron! Dumbledore lo dentera si algo ocurre", aseguro Hermione con sus rodillas hasta la barbilla.

Los alumnos poco a poco iban acostándose, los delegados de las casas les decían a los alumnos como agruparse.

"Sr. Potter, el director ha solicitado tu presencia en su oficina", aviso McGonagall con consternación en su voz.

Harry les envió una mirada a sus amigos, con un asentamiento por parte de Hermione, Harry se levantó de su asiento. "Por supuesto, Profesora", dijo Harry acompañando a la mujer irlandesa, como siempre, Darkness estaba detrás de él, pero por alguna extraña razón, la gata negra miraba a todos los lugares oscuros, la caminata hasta la oficina de Dumbledore fue incomoda, McGonagall le enviaba miradas de preocupación a Harry cada cierto tiempo, de reojo, Harry noto que la profesora de Transfiguraciones tenía su mano izquierda debajo de su túnica, como si ella estuviese preparada para atacar al famoso Sirius Black si este aparecía.

"Kit Kat", llamo McGonagall a la gárgola y esta se abrió dándole paso a la oficina del director Dumbledore.

"Harry, mi muchacho", saludo Dumbledore con voz de abuelo. En el lugar se encontraba el profesor Lupin, quien se le habia borrado toda alegría que este tuvo en la cena. El único que parecía tener alegría en el lugar era Fawkes, quien voló de su pechero hacia Harry quien le extendió su brazo para que la majestuosa ave se postrara, Harry sonrió al ave y le acaricio la cabeza ganándose un suave trino del ave y una suave mordida al dedo, para que luego esta volviese hacia su perchero.

Lupin y McGonagall vieron maravillados como el ave fénix interactuaba de manera cariñosa con otra persona que no fuese Dumbledore. "¿Quería hablar conmigo, profesor?

"Sí, de hecho, quería hablar contigo, mi muchacho, ¿No gustas un sorbete de limón?", pregunto Dumbledore antes de continuar. Harry se negó y tomo asiento, como siempre, Darkness se subió en su regazo donde se acostó y miraba a Dumbledore directamente.

"Bueno, Harry, como en nuestra última charla te prometí, te contaría la verdad de las cuales te he mantenido oculto, como ya sabes, ha ocurrido un ataque el día de hoy a la Señora Gorda, por el mismo Sirius Black", empezó Dumbledore a lo que Harry asintió.

"Bien, te diré esto a pesar de que Minerva y Lupin me pidieron que no te lo dijera, pero conociéndote y sabiendo que tu curiosidad te ganara eventualmente, terminaras descubriéndolo.", dijo Dumbledore, Harry miro a sus dos profesores y estos no parecían tan contentos con lo que venía.

"Como ya debes de saber para este, punto, lo ocurrido con tus padres y Voldemort", empezó Dumbledore y Harry asintió. "Pero esa no es la versión completa, mi muchacho, la verdad era que tus padres se estaban escondiendo de Voldemort. Hubo una profecía, Harry, una profecía que asusto a Voldemort, por lo que tus padres se escondieron bajo el encantamiento Fidelius, ¿Has oído hablar de este encantamiento?"

Harry asintió, ese encanto venia en el libro que trajo Darkness. "Enserio, ¿Dónde lo aprendiste?", pregunto Lupin hablando por primera vez.

"En la biblioteca", mintió Harry encogiéndose de hombros.

Lupin frunció el entrecejo, pero no dijo más. "Entonces como debes saber, Harry, ese encantamiento esconde la ubicación de la persona, objeto o establecimiento, este no se puede revelar con legilimency, veritaserum o cualquier otro método, tan solo el Guardián Secreto es el que puede compartir dicha ubicación. Yo fui quien les dijo a tus padres como lanzar dicho encantamiento, tu madre fue quien fue quien conjuro el encantamiento sobre la casa en Godric Hollow's, y aquí es donde nos lleva a al Guardián Secreto", Dumbledore hizo una pasa con pesar. "Tus padres, Harry, eligieron a Sirius Black, como su Guardián Secreto, ya que este era el mejor amigo de tu padre además de su primo."

La revelación le cayó como un balde de agua fría, Sirius Black, su tío por parte de su abuela Dorea habia traicionado a los padres de Harry. "Eso no es todo, mi hijo", prosiguió Dumbledore sombríamente. "Sirius Black también es tu tutor legal."

Harry se confundió ante eso. "¿Cómo es eso posible, se supone que usted es mi tutor legal?", cuestiono Harry.

"Soy tu tutor legal sustituto, mientras estés en Hogwarts yo me encargue de ti, pero legalmente y mágicamente, Sirius Black es tu tutor hasta el día de hoy y padrino.", explico Dumbledore.

"Ustedes, ¿lo sabían?", pregunto Harry mirando a los dos profesores avergonzados.

"Te dije que esto no era mío para decírtelo. Harry", dijo Lupin.

"De igual manera, Sr. Potter, no se me permitió hablar de esto y yo estaba totalmente en contra de esta charla", replico McGonagall.

"Pero eso no es todo, Harry", hablo Dumbledore. "Habia otro amigo de tu padre, Peter Pettigrew. Cuando él se enteró de la traición de Sirius Black hacia tus padres, comenzó a buscar a Black, Peter no era rival para un hombre como Sirius Black, un Mago Oscuro como todos los de su familia, lastimosamente, Peter murió junto con trece inocentes muggles, pero ese combate compro el tiempo suficiente para que los Aurores llegaran y atrapasen a Black."

Harry no sabía que creer, Sirius Black habia traicionado a sus padres, ellos, ellos habían confiado en él como uno más de la familia, Black y el padre de Harry eran primos, pero se sentían como hermanos."

"No hay razón para que sigamos pretendiendo por más tiempo, Potter" dijo McGonagall, muy seriamente. Sé que esto te va a afectar, pero Sirius Black…"

"Vendrá detrás de mí, lo sé", corto Harry mirando a la profesora. "El Sr. Weasly me lo advirtió."

"Es por eso que no puedes estar solo por los corredores del castillo, tú y Neville se les pondrá un guardia que los acompañará a sus clases y se les monitoreara por las tardes", dijo Dumbledore.

Harry frunció el ceño ante esa declaración, no era posible eso, ¿Cómo haría para poder escabullirse hacia la cara si la cámara? "¡No pueden vigilarme todo el día!", exclamo Harry casi muy fuerte.

"Harry esto es por tu seguridad", replico Lupin haciéndolo querer entrar en razón

"Vale lo entiendo, entiendo que quieran velar por mi seguridad, pero esta no es la primera vez que algún demente me quiere muerto", declaro Harry avergonzando a los adultos. "Estaré perfectamente bien."

"Esto no es una opción, Sr, Potter", recrimino McGonagall.

"Mire, si realmente quieren atrapar a los primos Black, acepten la ayuda de los Aurores, que ellos se encarguen de Bellatrix Lestrange y Sirius Black, no unos profesores que su deber es estar impartiendo clases, usted acepto a los dementores no veo por qué razón no pedir ayuda al ministerio, con este ataque, Fudge y Amelia Bones estarán presionando a Hogwarts con la implementación de Aurores en el castillo", declaro Harry.

"Los Señores de las casas más importantes del mundo mágico no estarán felices que sus hijos estén estudiando en una escuela donde cada año algún peligro ocurre, el año pasado casi cierran Hogwarts por el casi asesinato de varios estudiantes, pero no hay dos veces, profesor Dumbledore, usted pudo mantel el secreto ocurrido con Tom Ryddle y Voldemort los dos años anteriores, pero esto no, ¿Cuánto tiempo pasara hasta que algún estudiante que no sea yo se encuentre con Black? ¿qué harás cuando Bellatrix Lestrange torture a un estudiante hasta la locura? como hizo con los padres de Neville, ¿Qué harás cuando Sirius Black asesine algún hijo sangre pura? Y los padres de este y las veinte ocho familias vengan a querer clausurar Hogwarts y destituirte como director del colegio,", cuestiono Harry con voz autoritaria.

"Esto ya no se trata sobre querer mantener las cosas dentro de Hogwarts, Profesor, si realmente quieres atraparlos, llama al Ministerio o si no yo lo hare, mi integridad y mi vida corre peligro, como para dejarla en manos de unos cuantos profesores y prefecto de casa. Como próximo Lord Potter-Peverell tengo el derecho de ver por mi seguridad y si la escuela no puede proporcionármela o esta no quiere, no habrá más opción que completar mis estudios en otro colegio donde no me vea siendo perseguido por Mortífagos o criaturas que quieran matarme.", término Harry y el silencio reino en la oficina de Dumbledore.

McGonagall lo miraba como si Harry fuese otra persona, de igual manera Remus estaba sorprendido por el repentino cambio del hijo de James. "No habrá necesidad de eso, mi hijo, ten por seguro que dentro un par de días, los Aurores estarán patrullando dentro de Hogwarts, pero por mientras, permite que el personal de Hogwarts vigile tu espalda, Profesor Lupin, sería tan amable de llevar al Sr. Potter al Gran Comedor.", pidió Dumbledore.

"Por supuesto, director", dijo Remus.


"El Sr. Potter ha crecido", dijo Minerva una vez que Remus y Harry se fueron.

"Tienes razón, ha crecido", replico Dumbledore.

"Él no es como James y Lily, Harry no teme en usar su poder como Señor para lograr lo que quiere y tiene el poder de las palabras, él es como..."

"Como Charlus y Arcturus", complemento Dumbledore y Minerva asintió. "Sí, el joven Potter, heredo lo mejor de su abuelo y su tío, es una herencia poderosa, pero peligrosa, Arcturus y Charlus no eran muy apreciados por su forma de ser tan contundente de decir las cosas y durante el camino se ganaron enemigos, él es similar a Charlus a la hora de hablar y ser contundente y también como Arcturus al usar su poder en los demás, pero el joven Potter también ha heredado el don de sus padres, heredo el entusiasmo de su madre por el aprendizaje y la testarudez y curiosidad de su padre, además de su excelente dominio por el vuelo."

"Realmente me siento tan tonta por haber cuestionado las habilidades del Sr. Potter, herí los sentimientos del muchacho", dijo Minerva llevándose las manos a su rostro por vergüenza.

"Descuida, Minerva, sé que el joven Harry encontrara en su corazón el poder para perdonarte", tranquilizo Dumbledore a Minerva.

"No, no lo hará, él demasiado como su tío Arcturus como para perdonar una traición de la manera en que yo lo hice", sollozo Minerva…

A la mañana siguiente Harry se despertó mucho antes que todos en el Gran Comedor, para ir a ver a su basilisco. Hades habia estado más que alegre cuando él se presentó, solo habían bastado un par de horas para que el basilisco pudiese controlar sus ojos, ahora este era capaz de abrir y cerrar sus membranas nictitantes a voluntad, así que ya no habia temor de que Hades matara a alguna persona por accidente.

Cuando llego la hora de despertarse, Harry regreso al Gran Salón donde los prefectos estaban ordenándoles a los estudiantes regresar a sus habitaciones, Ron y Hermione lo buscaban con la mirada. "¿Cómo te fue con Dumbledore? ¿De qué hablaron? ¿Ya atraparon a los Black?", preguntaron Ron y Hermione al mismo tiempo.

"Aquí no, hablaremos luego en un lugar donde no haya mucha gente", gruño Harry abriéndose paso hasta la torre Gryffindor.

Después de ese día, Harry habia tenido que escabullirse de los profesores que lo escoltaban a él y Neville a toda hora mientras llegaban los Aurores, era una cosa molesta tener que ser espiado, pero Harry habia logrado soportar estar bajo la mirada de McGonagall, Flitwick y otros personales de la escuela. Harry también le habia confiado a Ron y Hermione la verdad sobre lo sucedido con sus padres y Sirius Black.

Hermione habia soltado un jadeo incrédulo y se habia aventado hacia Harry para abrazarlo, Ron también habia dado palabras de consolación, a los cinco días llegaron los Aurores, los más conocidos eran Alastor Moody y su aprendiz Nymphadora Tonks, Harry habia tenido una charla con la jefa del DMLE acerca de la situación de los primos Black, habia sido una plática productiva, Amelia Bones era una mujer severa, pero conforme la plática avanzo Harry pudo notar que solo era una máscara que la mujer adoptaba para su trabajo.

Ahora habia una patrulla de Aurores en el castillo y vigilaban las entradas más importantes del castillo, pero esto tenía un pequeño fallo, Harry ahora tenía que ser extremadamente cuidadoso a la hora de entrar a la cámara de los secretos, Nymphadora Tonks y Hestia Jones casi lo habia descubierto una vez, cuando Harry habia salido del baño, la aprendiz de Auror habia entrado al baño y habia comenzado a interrogar a Myrtle si habia una persona allí. Pero obviamente, Myrtle nunca revelo que Harry habia salido de allí con su capa de invisibilidad.

Las cosas con el Quidditch estaban complicadas, los Slytherin se habían negado a jugar el partido que se avecinaba contra Gryffindor, en su lugar ellos ahora se enfrentarían a los Hufflepuff. Los entrenamientos se habían vuelto más intensos y Wood cada vez se estaba volviendo más molesto.

27 de octubre de 1993, Hogwarts.

"¡Potter!", llamo la voz de una mujer detrás de Harry mientras esta iba a su clase de DADA. No era otra persona más que Nymphadora Tonks.

"Auror Tonks", saludo Harry deteniéndose a ver a la mujer de cabello rosa chicle, según habia oído de Hermione, Tonks era una metamorfomago, y esta podía cambiar de forma cualquier parte de su cuerpo.

"¿Dónde tu escolta?", pregunto Nymphadora, la escolta de Harry un Auror llamada Hestia, él la habia perdido metiéndose entre salones y con la capa de indivisibilidad.

"La perdí mientras venía a mi clase de DADA", respondió Harry encogiéndose de hombros.

"Bueno date prisa, hablare con la Auror Jones sobre su vigilancia sobre ti, y para asegurarme que no iras a ninguna otra parte, te acompañare", dijo Tonks frunciendo el entre cejo y haciéndole una seña a Harry para que siguiera caminando.

"¿No se suponía que los Hufflepuff eran los amables?", pregunto Harry lanzándole una sonrisa coqueta a la mujer hermosa de cabello rosa, tal vez él no debería estar bromeando con la mujer, pareciera que ella no estaba de buen humor.

"Lo soy, con alumnos que no escapan de los Aurores que lo cuidan y no coquetean con sus primas", dijo Tonks.

"¿Prima?", pregunto Harry confundido.

"Sí, tu padre era hijo de Dorea Black, hermana de Aructus, Cygnus y Doreah Black, mi abuelo era Cygnus, tu tío abuelo, y mi madre es Andrómeda Tonks, tu tía, al igual que Narcissa Malfoy y Bellatrix Lestrange y tu tío es Sirius Black", explico Tonks.

"Ugh, estoy relacionado con Draco, es mi primo lejano", dijo Harry con disgusto, realmente no se habia puesto a pensar que él y Draco eran primos lejanos.

"Las familias sangre pura están relacionada entre sí, casi todos tiene sangre de descendencia entre sí, yo por ejemplo estoy relacionada con los Rosier, por parte de mi madre."

"Espera, si somos primos ¿Por qué nadie me lo dijo?", pregunto Harry confundido.

"Creímos que se te habia informado sobre nosotros, crecí creyendo que tú sabias sobre tu ascendencia. Cuando tu entraste a Hogwarts yo ya me habia graduado", dijo Tonks.

"No, nadie me dijo nada hasta hace poco", declaro Harry.

"Bueno, Dumbledore debió mantenértelo oculto por tu seguridad, ¿Te hubiese gustado saber que estabas relacionado con la hermana de la bruja más peligrosa del Gran Bretaña o el asesino de trece muggles y el hombre que traiciono a tus padres? De hecho, alguna vez le pedí a mi madre que vivieras con nosotros, cuando me entere que tú y yo éramos primos lejanos. Pero mi madre ni nadie en el mundo sabía dónde estabas y creímos que estabas siendo cuidado por tus parientes muggles por parte de tu madre", confeso Tonks.

"Cualquier cosa era mejor que vivir con los muggle", susurro Harry. "¿Tonks? ¿Ese no es un apellido muggle?", pregunto Harry cambiando de tema.

La Auror Tonks se tensó un poco cuando él pregunto eso. "Mi padre es un nacido muggle, él y mi madre se casaron en contra de las costumbres sangre pura", dijo Tonks un poco incomoda al hablar sobre ese tema, por lo que Harry decidió no presionar más.

"Llegamos", dijo Harry parándose frente al salón de DADA.

"Bueno, por lo que he escuchado de ti, te metes en problemas seguido, Harry, así que nos vemos pronto", se despidió Tonks con una sonrisa.

"¿Cuál es tu nombre?", pregunto Harry.

"Nymphadora Tonks, pero nunca me llames Nymphadora", señalo Tonks y su cabello cambiado a rojo granadina.

Cuando Harry entro al salón, se sentó frente a Ron, por alguna extraña razón Hermione no se encontraba en el salón. "¿Dónde está Hermione?", pregunto Ron cuando él se sentó.

Harry se encogió de hombros mientras sacaba su libro. "No lo sé, creí que ella ya se encontraría aquí", confeso Harry.

Pero antes de que Ron pudiera responder, Snape por alguna extraña razón entro al salón cerrando la puerta con un azoto, con un movimiento de su varita este comenzó a cerrar las persianas dejando el salón de clases en penumbra.

"Pasen a la página 394", ordeno Snape.

"Disculpe profesor, ¿Dónde se encuentra el profesor Lupin?", pregunto Dean Thomas.

"El profesor Lupin no se encuentra bien para dar clase hoy", dijo Snape con una sonrisa contrahecha. "En este momento pasen a la página 394."

"¿Hombres lobo?", pensó Harry confundido, luego su mente recordó aquellas posiciones en la oficina de Lupin y que ayer fue luna llena.

"Pero profesor", dijo Hermione quien habia aparecido a lado de Harry, "todavía no podemos llegar a los hombres lobo. Está previsto comenzar con los hinkypunks."

Harry se sorprendió al verla y le lanzo una mirada de confusión a Ron. "¿A qué hora llego?" preguntó el pelirrojo.

"¿Quién puede decirme la diferencia entre un animagus y un hombre lobo?", pregunto Snape. Como siempre, Hermione tenía la mano levantada desde antes que el profesor terminase la pregunta.

"¿Nadie? Otra persona que no sea la señorita Granger y su constante deseo de demostrar que ya sabe todo."

Hermione se sonrojo fuertemente y sus ojos estaban llenos de lágrimas, Harry frunció el ceño.

"Ya se lo hemos dicho", dijo de repente Parvati. "No hemos llegado a los hombres lobo. Estamos todavía por…"

"¡Silencio!", gruñó Snape. "Bueno, bueno, bueno… Nunca creí que encontraría una clase de tercero que ni siquiera fuera…"

"Un animagus es una bruja o mago que tiene la capacidad de transformarse en un animal conservando el pensamiento humano. El hombre lobo ni siquiera puede luchar contra convertirse en uno, cada luna llena se transforma y no puede distinguir ni siquiera entre su esposa o su hijo"", respondió Harry molesto con el hombre grasiento.

"Vaya, es correcto Sr. Potter, por eso cinco puntos menos a Gryffindor por hablar sin levantar la mano", declaro Snape con una sonrisa tortuosa. "Ignóralo, es un imbécil", susurro Harry a Hermione quien luchaba por no llorar.

"Usted nos ha hecho una pregunta y él le ha respondido. ¿Por qué pregunta si no quiere que se le responda?", pregunto Ron molesto con el hombre.

"Te quedarás castigado, Weasley" dijo Snape con voz suave y acercando el rostro al de Ron. "Y si vuelvo a oírte criticar mi manera de dar clase, te arrepentirás."

Nadie se movió durante el resto de la clase. Siguió cada uno en su sitio, tomando notas sobre los hombres lobo del libro de texto, mientras Snape rondaba entre las filas de pupitres examinando el trabajo que habían estado haciendo con el profesor Lupin.

Cuando el timbre sonó por fin, Snape los retuvo. "Escribiréis una redacción de dos pergaminos sobre las maneras de reconocer y matar a un hombre lobo. Para el lunes por la mañana. Ya es hora de que alguien meta en cintura a esta clase. Weasley, quédate, tenemos que hablar sobre tu castigo."

Harry y Hermione abandonaron el aula con los demás alumnos, que esperaron a encontrarse fuera del alcance de los oídos de Snape para estallar en críticas contra él. "Snape nunca ha actuado así con ninguno de los otros profesores de Defensa Contra las Artes Oscuras, aunque quisiera el puesto", comentó Harry a Hermione. "Snape aún sigue resentido por su tiempo en Hogwarts, en un cretino que no puede madurar"

"Pero espero que el profesor Lupin se recupere pronto", dijo Hermione.

"Para este punto tú también te habrás dado cuenta del porque Lupin no ha venido a clases", dijo Harry de repente, en un tono de voz donde nadie más que ellos dos pudieran escuchar.

"Harry", chillo Hermione. "Tú también lo has notado."

"Claro que lo he notado, desde el día del boggart, el miedo del profesor no era un plato como dijo Lavander, era una luna y el día de hoy, justamente cuando se ausenta el profesor Lupin, Snape nos enseña sobre los hombres lobo y el día de ayer fue noche de luna llena."

"Creí que habia sido la única en darme cuenta", dijo Hermione. "¿Por qué Dumbledore permitirá que Lupin diera clases siendo un hombre lobo?"

"Realmente no lo sé, pero vi en la oficina de Lupin algunos frascos de Snape, deben ser alguna posición para su transformación", comento Harry pensando en una posición que pueda haber.

"Hay una, se llama Wolfbane, leí sobre ella cuando estaba en la biblioteca", dijo Hermione.

Ron los alcanzó cinco minutos más tarde, muy enfadado. "¿Sabéis lo que esa mierda de dragón ha mandado?", gruño Ron este respiraba pesadamente y tenia el rostro rojo de ira. "Tengo que lavar los orinales de la enfermería. ¡Sin magia!" él dijo con la respiración alterada. Tenía los puños fuertemente cerrados. "¿Por qué no podía haberse ocultado Black en el despacho de Snape, ¿eh? ¡Podía haber acabado con él!"