[Notas de Autor] wow, nunca creí tener tanto seguido en una historia, realmente espero y les esté gustando esto.

Escribí esto como un drable y hasta ahora me está gustando como va llendo, realmente déjenme sus comentarios sobre cómo les está pareciendo y nada, disfruten este capítulo…


Bellatrix Lestrange. 31 de octubre de 1993

Euforia, esa era la palabra que usaría Bellatrix para describir lo que sentía en estas últimas semanas. Cada día que pasaba el amo de Bellatrix se volvía más poderoso, cada día ella podía al próximo mago que sobrepasaría a Albus Dumbledore y a Voldemort.

Obviamente él necesitaría ayuda de Bellatrix, ella mentiría si dijera que no se habia excitado la noche en que ella escucho a su amo hablar con aquellas personas que dudaban de él. El amo Harry tenía el poder de las palabras para mover a las masas, tenía el carisma, las personas lo seguían naturalmente, por eso estaba la asquerosa sangre de barro y los lamentables niños Weasley. Sin duda si el amo Harry se lo propusiera, este podía ser un nuevo Señor Oscuro.

Pero el amo Harry odiaba ser el centro de atención, no le gustaba que la gente supiera lo que él estaba haciendo. Como en la tarde en que él hablo con la jefa del DMLE Amelia Bones y el Ministro Fudge. Nadie ni siquiera Bellatrix habia sabido de que se habló en privado. Cualquier otro alumno de sangre pura hubiese aprovechado la situación para hacer un escándalo mediático, no cabía duda que Narcissa y el amo Harry tendrían muy buena conexión.

Hablando de personas de la casa Black, el muy idiota de Sirius habia entrado en el castillo en medio de la noche, no habia duda de que Sirius debería estar muy desesperado por alejar a Bellatrix de su querido ahijado, Bellatrix habia salido del castillo en búsqueda de su primo, para eso, Bellatrix habia estado siguiendo al gato de la sangre de barro, Bellatrix habia seguido al gato hasta el sauce boxeador y este habia desaparecido metiéndose en un hueco debajo del árbol. Ese apestoso gato se estaba comunicando con Sirius, Bellatrix quería matar a la mascota de la sangre fangosa, pero eso alertaría al amo Harry.

El cobarde de Peter aún se mantenía oculto y ese pelirrojo sin valor lo mantenencia oculto.

Bellatrix habia tenido la intensión de investigar, pero ella no quería llamar la atención de Sirius, no por el momento.

Otra que tenía la sangre de la casa Black era la hija mestiza de Andrómeda, Nymphadora Tonks, la mujer habia heredado el poder de un metamorfomago, la sobrina de Bellatrix y la otra bruja llamada Hestia, ahora eran quienes acompañaban al amo Harry a cualquier lado.

Al amo Harry no le gustaba que lo siguieran, pero como en este caso eran dos mujeres que el amo de Bellatrix encontraba atractivas, él hacía de la vista gorda. Esto habia hecho que Bellatrix comenzara a preguntarse ¿A quién tomaría el amo Harry como sus esposas? Como heredero de múltiples casas tenías la posibilidad de tomar varias esposas o también estaba el caso de tener una sola y tener hijo y hacerlos herederos.

Ahora bien ¿Qué mujer elegiría el amo Harry? Estaba la sangre de barro, esa opción estaba descartada para Bellatrix, Bellatrix mataría primo a la sangre de barro sin valor alguno. ella tenía que hacer algo para que el amo de Bella no se enamorara de esa mujer. Otra opción era la niña Weasley, una opción casi peor que la anterior, aunque bien la niña era una sangre pura, su familia estaba estancada en la pobreza y no aportaría nada a la casa que el amo Harry le diera, también estaban los Greengrass…

Pero ese tema aún estaba lejos de suceder, al amo le faltaban cinco años para completar su mayoría de edad, otro tema que tenía emocionada a Bellatrix era aquella mítica criatura que ahora vivía debajo del castillo. Si ver a un basilisco muerto era un acto impresionante, ahora ver a uno real y vivió era más que irreal. presenciar como el basilisco y el amo de ella interactuaban, hacía que la piel de Bellatrix se erizara.

La magnífica criatura cada día comenzaría a crecer, hasta el punto de medir lo mismo que la madre de este.

Si Bellatrix y todo los Mortífagos temían y amaban cuando el Señor Tenebroso hablaba con su mascota Nagini, Esto lo superaba con creces, el amo Harry ahora estaba parado en medio del pasillo, ambos hablaban la más noble lengua de el grandioso Salazar Slytherin.

"Ven, Darkness, tengo una carta que escribir al Sr. Borgin, ya es tiempo para aumentar mi fortuna", dijo Harry mientras se alejaba de su basilisco. Bellatrix soltó un maullido alegre y comenzó seguir los pasos de su amo, nunca enfrente de él, ella reconocía su lugar como su mascota y siempre estaría detrás de él.

"He estado posponiendo escribirle al Sr. Borgin por lo ocurrido con los primos Black, pero desde que conocí mis orígenes y aprendí que tengo propiedades y una mansión destruida. He estado pensando en reconstruirla, pero primero quiero tener algunos ingresos en mi cuenta de Gringotts para el futuro", explico Harry tomando asiento en la silla y comenzaba a escribir en el pergamino.

"Hablé con Amelia Bones y Fudge sobre el cómo fui criado con los Dursley, la jefa del DMLE no estuvo muy contenta como mis parientes me han tratado hasta ahora. Fudge", dijo Harry soltando un suspiro exasperado al mencionar al Ministro.

"Ese hombre es duro y testarudo, el muy imbécil comenzó a lanzar excusas del por qué yo debería aun permanecer con los Dursley, aun después de haberles mostrado mis recuerdos sobre como fui criado, pero afortunadamente logre quedarme en el mundo mágico para mi cuarto año, por lo que podre ir y venir aquí con Dobby, pero ahora también debo encontrar una manera de salir y entrar por las noches del castillo, claro tengo la Reliquia de la Muerte, pero no es indetectable, ha habido algunas ocasiones en que casi soy descubierto por Flich o por los Aurores, inclusive el mismo Dumbledore puede intuir donde me encontraba el año pasado bajo la capa", explico el amo de Bella y ella se sorprendió al escuchar eso.

"No se supone que la capa de invisibilidad oculta el alma y presencia de quien la usa, ¿Cómo fue posible que Dumbledore pueda saber quién está bajo la capa?", pensó Bellatrix asombrada.

"De cualquier manera", hablo Harry sacando a Bellatrix de su pensamiento. "Sé quiénes pueden ayudarme con mi problema, ¡Dobby!", llamo Harry y el ex elfo de Lucius apareció, hasta el día de hoy, Bellatrix se preguntaba como el amo habia conseguido el elfo.

"Sí, ¿amo Harry?", pregunto Dobby emocionado.

"¿Podrías llevarme a la lechucería?", pidió Harry enrollando la carta y tomando a Darkness entre sus brazos.

"Por supuesto, Dobby llevara al gran Harry Potter", dijo Dobby tomando la mano y desaparecieron del lugar…


Harry Potter. 31 de octubre de 1993, 9 horas antes del partido de Quidditch.

"Hola, hermosa", saludo Harry a su lechuza. Hedwig soltó un leve trino y revoloteo sus alas en señal de felicidad.

"Lamento no haber podido venir a verte, antes, ha habido todo un alboroto últimamente", dijo Harry acariciando el pecho de Hedwig, como si la lechuza pudiera entenderlo soltó una leve ululación.

"¿Podrías enviar una carta por mí, Hedwig?", pidió Harry y Hedwig comenzó a revolotear sus alas en señal de emoción. Harry amarro la carta en la pata de Hedwig. "Muy, preciosa, cuando regreses te tendré lista muchos pedazos de tocino solo para ti."

Hedwig solo otra ululación y sin más esta emprendió el vuelo. En la carta, Harry no habia puesto su nombre, en su lugar se habia nombrado así mismo como el Sr. Dudley, Harry habia escrito que tenía ciertos artículos en su posesión y que podían interesarle al Sr. Borgin y para eso habia enviado un pequeño vial con veneno de basilisco, de igual manera, él quería conseguir artículos raros.

Harry tenía que tener sumo cuidado con lo que estaba haciendo, un pie en falso o un mal trato con algún mago, y pasaría un mal tiempo en Azkaban por estar traficando con sustancias ilegales y mucho menos quería saber lo que ocurriría si el Ministerio descubría que él poseía un basilisco.

"Dobby, llévame a la torre Gryffindor", ordeno Harry y un momento después, Harry apareció en su litera, apenas eran las siete y media de la mañana y los estudiantes estaban dormido, el día de hoy era fin de semana y además 31 de octubre, hoy en el mundo mágico se celebraba el Samhain o Halloween en el mundo muggle. Además, que por la tarde se disputaría el partido de Gryffindor contra Hufflepuff.

Harry pensaba en ganar el juego y ganar la estúpida copa para salir del equipo, Harry ahora solo esperaba a que se arreglaran las cosas con los primos Black y terminase el ciclo escolar, Hasta el momento él habia hecho todo perfecto en sus clases, inclusive ganado puntos para Gryffindor en Transfiguración, Encantos y DADA. Harry planeaba sacar en sus exámenes solamente (O) sobresalientes. Aunque dudaba que Snape le diera una O en sus exámenes.

Harry sabía que era muy temprano para imaginar su futuro, pero en tan solo cinco años saldría graduado de Hogwarts, ¿Qué haría él cuando terminase sus estudios? Regresar al mundo muggle a vivir no era una opción.

Sin duda, Harry se dedicaría a llevar a la casa Potter a su antigua gloria, luego estaba la casa Peverell y la casa Slytherin, ser Señor Slytherin le otorgaba a Harry ser dueño de una parte del castillo. Mas aparte estaba el asiento en el Wizengamot, mientras más lo pensaba, Harry sabía que eso eran problemas.

Luego y lo más difícil era el regreso de Voldemort, la muerte le habia dicho que el destino de Harry era derrotar a Voldemort, Harry habia tratado de no pensar en ello, pero cada vez venía a su mente. Por eso tenía que entrenar, aprender a combatir si quería salir vivo de ese encuentro.

Hasta ahora habia podido lograr manejar muchos hechizos y encantamientos del libro de Darkness, pero no era suficiente, él tenía que entrenar más, más y más, si él quería tener la mínima oportunidad de sobrevivir al final.

Cuando las voces de los demás se hicieron sonar, Harry se levantó de su cama y se dispuso a comenzar su día. Harry tomo una ducha larga de agua caliente, el clima de hoy era frio, el viento ya lluvia caía era constante, pero nada que preocuparse.

"¡Hoy ganamos!", vitoreaban los gemelos cuando Harry bajo a la sala común, Ron y Hermione estaban sentados en el sillón viendo como todos estaban enérgicos.

"Buenos días", saludo Harry a sus dos amigos.

"¡Estás listo para ganarle a esos tejones!", dijo Ron con entusiasmo, hace tan solo una semana estaban molestos porque íbamos a competir contra Hufflepuff y ahora todo mundo tenía el ánimo alto.

"Ron, no es bueno dar por sentado que Gryffindor ganara", dijo Hermione ganándose los abucheos de los jugadores de Quidditch.

Las burlas y vitoreo siguieron en la sala común, hasta que Harry diviso a dos pelirrojos que estaban platicando con Lee Jordan.

"Mira quien viene, Harrynkis, nuestro buscador estrella", dijeron los gemelos al unísono.

"¿Estás listo para atrapar la snitch, Harry?, hemos hecho las apuestas y estas están a tu favor", dijo Lee Jordan.

"Hare lo que pueda, Lee", aseguro Harry con una leve sonrisa. "Lee, ¿podrías dejarnos a solas un momento? Quiero platicar con Fred George acerca del partido."

"¡Por supuesto, Harry!", dijo Lee alejándose rápidamente.

"¿De qué quieres hablar, Harrynkis?", pregunto uno de los gemelos.

"No creo que sea sobre el Quidditch", dijo el otro gemelo.

"Necesito su ayuda, los conozco desde hace tres años y sé que ustedes pueden entrar y salir de la torre Gryffindor por las noches sin ser atrapados", dijo Harry, los gemelos se vieron por un momento y soltaron una sonrisa maliciosa. "Necesito que me digan como lo hacen, tengo a los Aurores detrás de mí 24/7 día y noche, hay Hogsmeade la semana que viene y necesito un método para llegar allí." Mintió Harry en la última parte.

"Has escuchado lo que yo, Fred", dijo George.

"Claro que lo he oído, George, nuestro querido, Harry quiere escabullirse del castillo por las noches, parece que fue hace mucho cuando nuestro querido, Harry apenas era un niño inocente y ahora sigue el camino para convertirse en hombre", declaro Fred limpiándose lagrimas falsas. Harry rodo los ojos ante la burla de Fred.

"¿Quién es la bruja afortunada, Harry? Acaso es una Gryffindor", ¿pregunto George o era Fred?

"O acaso es una Ravenclaw, un león y un cuervo."

"Tal vez una Hufflepuff, el león enamorado de un tejón", dijo uno de los gemelos, para este punto, Harry ya se habia confundido quien era quien. "Puede ser la sobrina de cierta jefa del DMLE", dijo uno de ellos

"O cierta Auror de cabello rosa", replico el otro gemelo.

"O quizás una ¡Slytherin!", dijeron ambos gemelos al unísono, soltando un jadeo de sorpresa fingida.

"Imagina el escándalo que se haría en el castillo, Fred", dijo George negando con la cabeza.

"Yo no podría esperar para leer el Witch Weekly el león de Gryffindor enamorado de una bruja de Slytherin, un amor prohibido uno que lastimaría el corazón de muchas brujas de Gryffindor incluida el de nuestra pequeña Ginny", dijo Fred.

"¿Ya terminaron?", pregunto Harry.

"Aguafiestas", dijeron los gemelos.

"Por supuesto que podemos ayudarte, Harry", dijo Fred mientras que George miraba a todos lados.

"Bien, ¿cuánto quieren?", pregunto Harry, él sabía que nada venia gratis de los gemelos cuando se trataba de este tipo de temas.

George y Fred sonrieron ampliamente. "Oh no descuida, Harry, esto viene por nuestra cuenta, considéralo… un regalo de nuestra parte", aseguró George. "después del desayuno, encuéntranos nuevamente aquí.

"Y una cosa más, ¡No se lo cuentes a Ron!", dijeron los gemelos al unísono.

Con eso en mente, Harry se dispuso a seguir su día.

"¿De qué hablaste, con Fred y George?", pregunto Ron mientras bajan las escaleras.

"Sobre el Quidditch", respondió Harry dejando por finalizado el tema.

"¡Harry!", saludo Tonks cuando Harry y sus amigos salieron de la torre Gryffindor.

"Auror Tonks, Auror Jones", saludaron Hermione y Ron.

"Buenos días, chicos", saludaron las Aurores.

"¿Van al comedor? Déjenos acompañarlos", dijo Tonks y los cinco siguieron su camino hacia el Gran Comedor.

"Hemos escuchado que jugaran contra Hufflepuff esta tarde", señalo Tonks mirando a Harry. "¿Creen que podrán ganarles?"

"Ganarles, acabaremos con ellos", declaro Ron golpeándose el pecho.

Hestia y Tonks se miraron y soltaron una pequeña risa. "¿Están seguros? Diggory es cuatro años mayor que Harry y tiene más experiencia en este tipo de clima", dijo Tonks con una sonrisa burlona.

"¿Están seguras?", pregunto Harry sonriendo ampliamente a Tonks y Hestia.

"Claro, ambas éramos de Hufflepuff, es obvio que apoyaremos a nuestro equipo, además que Cedric es muy guapo", dijo Tonks burlándose de Harry.

La plática entre los cinco continuo hasta que llegaron al Gran Comedor, la mesa de los Hufflepuff estaba celebrando y apoyando a su equipo de Quidditch, Draco y su pandilla estaban al lado de los Hufflepuff.

"Míralo, el muy cobarde finge haberse recuperado de su falsa lesión", gruño Ron mirando hacia Malfoy…

El desayuno habia sido tranquilo, los nervios en el equipo de Gryffindor se hacía notar por el clima que parecía no calmarse. "Oliver, quiere darnos una plática a todos", aviso Katie...

"Vienes, Harry", dijo Ron levantándose de su asiento.

"iré en un momento, vayan sin mí", dijo Harry con simpleza.

Ron tenía intención de replicar, pero fue arrastrado por Angelina y Ángela. "¿Iras con los gemelos cierto?", cuestiono Hermione fulminándolo con la mirada.

"Puede ser, tal vez, nos vemos más tarde Mione", dijo Harry sonriéndole para después dirigirse a la torre Gryffindor, con Tonks a su lado...

"Bien, que era lo que ustedes me darán", dijo Harry entrando a los dormitorios de Gryffindor, actualmente no habia casi ningún alumno, los gemelos estaban sentado alrededor de la mesa de la sala.

De pronto Fred sacó algo de debajo de la capa y lo puso en una mesa, haciendo con el brazo un ademán rimbombante. Era un pergamino grande, cuadrado, muy desgastado. No tenía nada escrito. Harry, sospechando que fuera una de las bromas de Fred y George, Harry lo miro confundido, como si estos le hubiesen gastado una broma. "Me están vacilando, ¿verdad?", pregunto Harry incrédulo.

Harry, sospecho que fuera una de las bromas de Fred y George, lo miró con detenimiento. "Nos cuesta deshacernos de él", dio George. "Pero el día de hoy nos convenciste de que tú lo necesitas más que nosotros."

"De todas formas, nos lo sabemos de memoria. Tuyo es. A nosotros ya no nos hace falta", dijeron los gemelos.

"¿Y para qué necesito un pergamino viejo?", preguntó Harry.

"¡Un pergamino viejo!", exclamó Fred, cerrando los ojos y haciendo una mueca de dolor, como si Harry lo hubiera ofendido gravemente. "Explícaselo, George"

"Bueno, Harry… cuando estábamos en primero… y éramos jóvenes, despreocupados e inocentes…", dijo George. Harry se río. Dudaba que Fred y George hubieran sido inocentes alguna vez. "Bueno, más inocentes de lo que somos ahora… tuvimos un pequeño problema con Filch."

"Tiramos una bomba fétida en el pasillo y se molestó."

"Así que nos llevó a su despacho y empezó a amenazarnos con el habitual… "… castigo… de descuartizamiento…" y fue inevitable que viéramos en uno de sus archivadores un cajón en que ponía «Confiscado y altamente peligroso».

"Así que, George se encargó de distraerlo y lanzo una bomba fétida, mientras yo abría el cajón rápidamente y saque esto", explico Fred señalando el pergamino.

"No fue tan malo como parece", dijo George. "Creemos que Filch no sabía utilizarlo. Probablemente sospechaba lo que era, porque si no, no lo habría confiscado."

"¿y me ayudara salir de la torre?", preguntó Harry.

"¡Claro! Esta maravilla nos ha enseñado a todos los profesores del colegio", dijo Fred.

"¿De verdad?", pregunto Harry desconfiado.

"No nos crees, cierto", dijo George.

George sacó la varita, tocó con ella el pergamino y pronunció: "Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas"

E inmediatamente, a partir del punto en que había tocado la varita de George, empezaron a aparecer unas finas líneas de tinta, como filamentos de telaraña. Se unieron unas con otras, se cruzaron y se abrieron en abanico en cada una de las esquinas del pergamino. Luego empezaron a aparecer palabras en la parte superior. Palabras en caracteres grandes, verdes y floreados que proclamaban.

"Los señores Moony, Wormtail, Padfoot and Prongs proveedores de artículos para magos traviesos están orgullosos de presentar EL MAPA DEL MERODEADOR"

"Moony, ¿no fue así como Peeves llamo al profesor Lupin", pensó Harry mirando los tres apodos.

Era un mapa que mostraba cada detalle del castillo de Hogwarts y de sus terrenos. Pero lo más extraordinario eran las pequeñas motas de tinta que se movían por él, cada una etiquetada con un nombre escrito con letra diminuta. Estupefacto, Harry se inclinó sobre el mapa. Una mota de la esquina superior izquierda, etiquetada con el nombre del profesor Dumbledore, lo mostraba caminando por su estudio. La gata del portero, la Señora Norris, patrullaba por la segunda planta, y Peeves se hallaba en aquel momento en la sala de los trofeos, dando tumbos. Y mientras los ojos de Harry recorrían los pasillos que conocía, se percató de otra cosa: aquel mapa mostraba una serie de pasadizos en los que él no había entrado nunca. Muchos parecían conducir…

"Exactamente a Hogsmeade", dijo Fred, recorriéndolos con el dedo. "Hay siete en total. Ahora bien, Filch conoce estos cuatro." Los señaló. "Pero nosotros estamos seguros de que nadie más conoce estos otros. Olvídate de éste de detrás del espejo de la cuarta planta. Lo hemos utilizado hasta el invierno pasado, pero ahora está completamente bloqueado. Y en cuanto a éste, no creemos que nadie lo haya utilizado nunca, porque el sauce boxeador está plantado justo en la entrada. Pero éste de aquí lleva directamente al sótano de Honeydukes. Lo hemos atravesado montones de veces. Y la entrada está al lado mismo de esta aula, como quizás hayas notado, en la joroba de la bruja tuerta."

"Moony, Wormtail, Padfoot y Prongs, les debemos tanto", dijo George soltando un suspiro.

Harry dejo de escuchar la conversación de los gemelos y se concentró en mirar el mapa, todas las personas iban y venían por el mapa. Pero lo que más le sorprendió fue ver el apodo del profesor Lupin en él. Harry dedujo que uno de esos apodos debia ser el de su padre, otro el de Sirius y el último de Peter Pettigrew.

"Bien", hablo George sacándolo de sus pensamientos. No olvides borrarlo después de haberlo utilizado. "De lo contrario, cualquiera podría leerlo" dijo Fred en tono de advertencia.

"No tienes más que tocarlo con la varita y decir: «¡Travesura realizada!», y se quedará en blanco.", dijo Fred.

"Así que, joven Harry", dijo Fred, imitando a Percy admirablemente, "pórtate bien"

"Nos vemos en la junta de Oliver", dijo George palmeando el hombro de Harry y ambos gemelos se dispusieron a salir de la torre.

Harry sonrió ampliamente cuando se quedó solo, esto le daba la ventaja en todo el castillo. Él ahora podía ir y venir cuando quiera y con la capa podría escabullirse del castillo y de los prefectos en las noches. "Travesura realizada "¸dijo Harry presionando su varita contra el mapa y de pronto el mapa se borró y quedo solo un pergamino.

"Bien, es hora de irnos, ¿Darkness?", llamo Harry a su familiar, pero esta no estaba en ningún lado. "Qué raro, ella debió salir junto con los gemelos", pensó Harry mientras escondía su nuevo mapa en su baúl y se disponia a ir con el equipo de Quidditch

Cuando Harry finalmente se habia ido al igual que todos los hombres, una figura de una hermosa mujer desnuda se mostró detrás de una capa de invisibilidad.

Bellatrix soltó una risa maniaca que resonó en el cuarto ya que no se encontraba nadie. "Eso fue peligroso", dijo Bellatrix con voz infantil mientras mecía sus caderas de manera erótica hacia el baúl de su amo.

"Entonces así era como, los pequeños merodeadores iban y venían", dijo Bellatrix con una sonrisa tomando el pergamino de James y Siri.

"Juro solemne mente que mis intenciones no son buenas", dijo Bellatrix y el mapa de pronto se abrió, revelando su nombre.

Este mapa iba revelar su identidad, por lo que Bellatrix comenzó a jugar con el mapa, era un trabajo bien elaborado de runas y con el Encanto Homúnculos. Pero no habia nada que la bruja más peligrosa de Gran Bretaña no pudiera manejar. Después de algún tiempo, el mapa ya no mostraba el nombre de Bellatrix y en su lugar decía Darkness.

"Bien, ahora veamos donde se encuentra esa rata asquerosa", dijo Bellatrix buscando a Pettigrew. La rata se encontraba caminando por los pasillos del tercer piso, ¿Qué era lo que estaba planeando?

Bellatrix regreso todo como estaba y se dispuso a salir de este lugar…

"Va a ser difícil", dijo Wood, soltando un suspiro largo.

"Deja de preocuparte, Oliver", lo tranquilizó Alicia. "No nos asustamos por un poquito de lluvia."

Los miembros del equipo se pusieron la túnica escarlata y aguardaron la habitual arenga de Wood, pero ésta no se produjo. Wood intentó varias veces hablarles, tragó saliva con un ruido extraño, cabeceó desesperanzado y les indicó por señas que lo siguieran. Harry vio a Malfoy, a Crabbe y a Goyle camino del campo de Quidditch; cubiertos por un enorme paraguas, lo señalaban y se reían.

Harry tomo sus gafas y les lanzo el encantamiento Impervius.

Los de Hufflepuff se aproximaron desde el otro extremo del campo, con la túnica amarillo canario. Los capitanes de ambos equipos se acercaron y se estrecharon la mano. Diggory sonrió a Wood, pero Wood parecía tener ahora la mandíbula encajada y se limitó a hacer un gesto con la cabeza. Harry vio que la boca de la señora Hooch articulaba.

"¡Monten sus escobas!"

Harry sacó del barro el pie derecho y pasó la pierna por encima de la Nimbus 2000. La señora Hooch se llevó el silbato a los labios y dio un pitido que sonó distante y estridente… Dio comienzo el partido.

"Solo un par de partidos y ganamos la copa", pensó Harry. "Unos cuantos partidos y me salgo del equipo."

Harry se elevó rápidamente, pero la Nimbus 2000 oscilaba a causa del viento. La sostuvo tan firmemente, el ejercicio matutino habia hecho efecto en él, dio media vuelta de cara a la lluvia.

Al cabo de cinco minutos, Harry estaba calado hasta los huesos y helado de frío. El encantamiento Impervius hacia posible que Harry pudiese ver a sus compañeros de equipo y un poco divisible la pequeña snitch. Atravesó el campo de un lado a otro, adelantando bultos rojos y amarillos, sin idea de lo que sucedía. El viento no le permitía oír los comentarios. La multitud estaba oculta bajo un mar de capas y de paraguas maltrechos. En dos ocasiones estuvo a punto de ser derribado por una Bludger.

Harry voló por su escoba manteniéndola lo más estable posible, el clima se hacía cada vez más frio, el cielo se oscurecía cada vez más y el frio atravesaba el cuerpo y dolía hasta los huesos. Harry esquivo a dos jugadores uno de Gryffindor y el otro de Hufflepuff. La lluvia era densa y la ropa se pegaba al cuerpo haciéndolos más pesados.

Con el primer relámpago llegó el pitido del silbato de la señora Hooch. Harry descendió un poco desorientado densa lluvia, el encanto en sus gafas hacían efecto, pero la lluvia era más densa que casi lo cegaba. Todo el equipo aterrizó en el barro, salpicando.

Se juntaron en el borde del campo, debajo de un enorme paraguas, Harry se quitó las gafas y se limpió el rostro.

"¿Cuál es la puntación?", gruño Harry.

"Cincuenta puntos a nuestro favor. Pero si no atrapamos la snitch, seguiremos jugando hasta la noche.", dijo Wood.

"¡Lo tengo!", dijo Harry volviéndose a colocar sus gafas. "Lo atrapare a la siguiente."

"¡Magnífico!", exclamó Wood. ¡De acuerdo, vamos a ello!"

Harry seguía entumecido por el frío y más empapado que nunca en su vida. Molesto por la lluvia y el frio, aceleró la escoba a través del aire turbulento buscando en todas direcciones la snitch, esquivando una Bludger, pasando por debajo de Diggory, que volaba en dirección contraria…

Brilló otro rayo, seguido por el retumbar de un trueno. La cosa se ponía cada vez más peligrosa. Harry tenía que atrapar la snitch cuanto antes… Se volvió, intentando regresar hacia la mitad del campo, pero en ese momento otro relámpago iluminó las gradas y Harry vio algo que lo distrajo completamente: la silueta de un enorme y lanudo perro negro, claramente perfilada contra el cielo, inmóvil en la parte superior y más vacía de las gradas.

Harry frunció el ceño y siguió su camino, sin distraerse, de pronto miro un pequeño destello que paso frente a él, a unos cuantos metros de distancia.

"¡Detrás de ti, Harry!", grito Wood y de pronto Cedric Diggory paso junto a él. Harry apretó su escoba y acelero, ambos buscadores estaban al lado del otro. De pronto el frio se cernió sobre Cedric y él, la sensación de vacío y tristeza inundo a Harry y Diggory.

Un inquietante silencio caía sobre el estadio. Ya no se oía el viento, aunque soplaba tan fuerte como antes. Era como si alguien hubiera quitado el sonido, o como si Harry se hubiera vuelto sordo de repente. ¿Qué sucedía?

De pronto unas largas sombras encapuchadas aparecieron detrás de los dos buscadores haciéndolos separarse, una horda de dementores fue tras de Harry y la otra mitad hacia Diggory.

De pronto la voz de la mujer que gritaba lleno su cabeza, mientras Harry era besado por los dementores, Harry voló entre dementores, su varita ya estaba en su mano derecha y lanzaba todo tipo de maleficios que se le ocurrían, pero ninguno hacia ser efecto.

Diggory estaba igual, el séptimo año lanzaba cualquier hechizo que le vino a su mente mientras luchaba por no caer de su escosa y de pronto una luz blanquecina salió disparada de la varita de Diggory y los dementores a su alrededor se disiparon. Harry medio desmayado, se dirigió tambaleante luchando para no caerse de su escoba.

Pero cuando llego hacia Diggory, choco de lleno contra el buscador de séptimo año y ambos cayeron al vacío…

Lily, es él, toma a Harry y vete! ¡Corre! Yo lo detendré…"

"A Harry no. A Harry no. A Harry no, por favor."

"Apártate, estúpida… apártate"

"¡A nosotros, mátanos solamente a nosotros, por favor a nuestro hijo no!"

"¡Avada Kedavra!", grito la voz gélida de un hombre y el desgarrador grito de una mujer.

"Mamá, Papá", pensó Harry, entumecido, tenía que ayudarlos, su padre, estaba luchando solo contra Voldemort, su madre, su madre estaba a punto de morir.

Harry oía múltiples voces a su alrededor, pero él no encontraba sentido a lo que decían. No tenía ni idea de dónde se hallaba, ni de por qué se encontraba en aquel lugar, ni de qué hacía antes de aquel momento. Lo único que sabía era que le dolía cada centímetro del cuerpo como si le hubieran dado una paliza.

Harry soltó un gemido adolorido y abrió los ojos lentamente, un ligero peso estaba en su pecho. Su cabeza dolía enormemente, como si él hubiese sido golpeado por una bludger. El equipo de Quidditch estaba alrededor de su cama.

"¡Harry!", exclamó Fred, que parecía exageradamente pálido bajo el barro. "¿Cómo te encuentras?"

La memoria de Harry fue recuperando los acontecimientos por orden: el relámpago…, el Grim…, la snitch…, y los dementores.

"¿Qué sucedió?", dijo Harry con voz ronca.

De pronto, Darkness se cernió sobre él y comenzó a lamerlo y lloriquear.

"Se cayeron de tu escoba, chocaste contra Diggory y ambos cayeron, que serán, unos veinte metros", explico George.

"Creímos que te habías matado", sollozo Katie.

Hermione tenía los ojos rojos.

Harry soltó un suspiro y se recostó en la cama.

Después todos comenzaron a hablar sobre el partido y sobre cuando se volvería a jugar, pero lo único que pensaba Harry era sobre el recuerdo de sus padres.

Su labio inferior temblaba de impotencia y coraje hacia Voldemort. Su padre… su padre habia luchado contra un Mago Oscuro, su madre… Harry ni siquiera podía decirlo.

Después de unos diez minutos, la señora Pomfrey llegó para mandarles que lo dejaran descansar.

Luego vendremos a verte —le dijo Fred, de pronto todo el mundo se fue dejándolo solo, ahora solo eran Darkness y él.

De pronto lágrimas de dolor cayeron por las mejillas de Harry, él tan solo era un adolecente de trece años, no un Auror experimentado, él habia creído que si entrenaba por su cuenta, tal vez, él podría llegar a derrotar a Voldemort, pero la realización de cuan fuerte era el Señor Tenebroso lo aterro. "No puedo, Darkness", murmuro Harry abrazando a Darkness.

"No creo poder matar a Voldemort", dijo Harry temblando de miedo…