Harry Potter.

"Es un placer mostrarme ante usted, mi Lord", dijo Bellatrix Lestrange.

El primer instinto de Harry fue sacar su varita. "¡Que carajos es esto!", gruño Harry alejándose de las hermanas.

"Mi Señor, mi hermana ha estado a tu servicio desde hace meses", dijo Narcissa acercándose a Bellatrix quien parecía asustada.

Harry se sentía traicionado, furioso por esto. "Durante siete meses creí que eras mi familiar", gruño Harry.

"Lo soy, mi Señor", aseguro Bellatrix señalando su marca en su antebrazo. "Me liberaste de mi atadura hacia Voldemort."

"Fuiste tú quien le dijo a Narcissa que se vinculara conmigo, cierto", acuso Harry.

Narcissa y Bellatrix se sonrojaron. "Quería ayudar a mi hermana, ninguna otra persona podría liberarla de la marca oscura, solamente usted", explico Bellatrix.

"Me querían usar", declaro Harry y las hermanas negaron con la cabeza.

"¡No! Nunca haríamos algo como eso, Harry", aseguro Narcissa rápidamente, cuando intento a acercarse a Harry, este le apunto con su varita haciendo que ella se detuviera.

"Todo lo que he hecho es por su bien, mi Señor", aseguro Bellatrix. "La pequeña Bella estado allí para usted en todo momento."

Harry negó con la cabeza no dejando que la voz suave e inocente de esta desquiciada bruja le lavara el cerebro. "No es cierto", gruño Harry.

Eso pareció haberle dolido a Bellatrix ya que esta hizo un puchero de tristeza.

"Bella estuvo allí cuando el dementor ataco al amo Harry", comenzó Bellatrix, y lentamente ella comenzó a acercándose a él. "Bella estuvo allí cuando ese viejo te mintió sobre tu familia, Bella estuvo allí cuando esa anciana dudo de tu capacidad. Estuve allí cuando Snivellus insulto a tu padre."

Harry negaba con la cabeza, ahora Bellatrix estaba a unos cuantos pasos de él. "Todo lo que he hecho, ha sido por su bienestar, mi Señor", aseguro Bellatrix haciendo un puchero triste. "Bella ha sido una buena niña, Bella ha ayudado al Amo Harry en todo lo que Bella sabe. Fue Bella quien te entrego esos libros de hechizos, fue Bella quien modifico tus libros de escuela para que pudieras progresar mejor que todos esos estúpidos alumnos."

Harry se sentía confundido, Darkness… no, Bellatrix habia estado con él durante todos estos meses, todas esas veces en las que él se encontró con dificultades, era ella quien se quedaba al lado de Harry. "Tú, estabas cuando allí cuando caí de mi escoba", murmuro Harry bajando su varita lentamente.

Bellatrix hizo un puchero tierno. "Sí, la pequeña Bella estaba muy asustada cuando el Amo cayo de su escoba", confeso Bellatrix con voz infantil. "Bella ha estado allí para usted durante todo este tiempo, desde que la pequeña Bella se encontró con el Amo. Ella no ha querido separarse de él."

La varita de Harry ya no estaba apuntando a la hermosa bruja. "Entonces eras tú la mujer de mis sueños", dijo Harry mirándola a los ojos.

Bellatrix asintió tiernamente. "Tenías muchas pesadillas, Bella quería ayudarte, así que implante sueños mucho mejores, pero ahora ya no necesitas de los sueños, porque ahora estoy aquí", dijo Bellatrix con voz sensual.

En un movimiento rápido que Harry ni siquiera pudo reaccionar, Bellatrix Lestrange estaba besándolo, los labios de la mujer eran suaves. La mujer mayor lo estaba besando con pasión, la lengua de Bellatrix presiono contra los labios de Harry y este acepto el beso de la ex mortífaga con gusto, las manos de joven mago exploraban el cuerpo de la hermosa mujer de cabello negro, Harry trazo sus manos por los prominentes senos de Bellatrix, ganándose un gemido audible por parte de esta. Harry acaricio la piel cremosa de la bruja, provocando que esta soltara pequeños gemidos, después de varios minutos, Bellatrix lo empujo hasta el escritorio dónde él se sentó y Bellatrix se subió a su regazo.

La feminidad desnuda de Bellatrix se molía contra la virilidad de Harry. "Bella ha esperado esto desde hace mucho tiempo", gimió Bellatrix cuando rompió el beso.

Harry respiraba pesadamente, sus labios magullados y ligeramente mordidos por los besos de Bella. La hija mayor de Cygnus no solo era una bruja formidable, ella también era apasionada, las manos de Harry descansaban en las anchas caderas de la mujer.

"Bella y Cissa no solo queremos lo mejor para ti", ronroneo Bellatrix besando el rostro de Harry hasta su cuello, donde la mujer lamio su piel haciendo gruñir a Harry. "También hemos conseguido atrapar a la rata traicionera."

"¿De que estas hablando?", pregunto Harry confundido.

Bellatrix no respondió, tan solo se bajó lentamente del regazo de Harry y esta se giró hacia Narcissa. "Muéstrale", ordeno Bellatrix.

Harry confundido, observo como Narcissa metió su mano en sus túnicas y de ellas esta saco una pequeña jaula. "Cissa me ha dicho que viste la memoria de la noche en que tus padres fueron traicionados por Pettigrew", dijo Bellatrix mirando a Harry a los ojos.

Los ojos negros de Bellatrix brillaban peligrosamente y por alguna razón, eso le encantaba a Harry. "Sí", respondió Harry con voz ronca ante la cercanía de la mujer.

"Durante trece años creímos que Pettigrew habia muerto por manos de tu tío Sirius", comenzó Narcissa mientras dejaba tirar la jaula que ahora habia regresado a su forma original al suelo.

"Pero no es así", continuo Bellatrix frunciendo el entre cejo. "La primera vez que vi a ese niño Weasley hace siete meses, este tenía una rata."

Harry no estaba entendiendo nada de lo que estaba pasando, él vio como Narcissa sacaba una rata que Harry reconocía, Scabbers estaba en el suelo petrificado. "Entiendo que se puede estar preguntado, del por qué tenemos a la rata del niño Weasley. La verdad es que, esa rata es Peter Pettigrew." Revelo Bellatrix con una sonrisa maliciosa, como si ella supiese lo que le deparaba a Pettigrew.

Narcissa con elegancia dirigió su varita hacia la rata en el suelo, y lentamente esta se fue transformando en un hombre asqueroso. Poco a poco, Harry vio al hombre que observo en la memoria de Narcissa.

Un frio que dolía hasta los huesos comenzó a filtrarse en la habitación, la ira comenzó a irradiar de Harry y las cosas en la habitación comenzaron a quebrarse, Bellatrix camino hacia detrás de Harry. "Es él, mi Señor", susurro Bellatrix en el oído de Harry. "Él ha estado ocultándose desde hace tantos años."

La respiración de Harry era pesada, enfrente de él estaba el hombre quien habia vendido a sus padres a Voldemort. "¡James!", chillo Pettigrew cuando fue liberado del hechizo petrificante.

"¡Como osas pronunciar el nombre de mi Señor padre con tu sucia boca, maldito bastardo!", gruño Harry desenvainando su varita. Pero antes de que pudiera matar a la rata, Harry fue detenido por Bellatrix.

"No, mi Señor, este bastardo sirve más vivo que muerto", señalo Bellatrix mirando con desprecio a Pettigrew.

"¡Narcissa! Bellatrix es una traidora, ella, ella esta con el chico Potter", tartamudeo Pettigrew arrastrándose hasta Narcissa.

"¡Aléjate de mí!", siseo Narcissa, lanzándole un jinx a Pettigrew quien chillo de dolor.

"No llames a tu basilisco, mi Señor", sugirió Bellatrix. "Nadie más aparte de nosotros debe saber lo que se esconde aquí abajo."

Harry respiro hondo y se tranquilizó, debia mantener la compostura y no dejarse llevar por sus instintos. "Tienes razón", dijo Harry.

"Tenga mi varita, mi Señor, él debe ser castigado por lo que ha hecho", dijo Bellatrix extendiendo ambas manos para entregarle su varita a Harry-

"Usted sabe cómo lanzar la Maldición, él se lo merece", susurro Bellatrix con su voz desquicia, el cuerpo de Bellatrix lo abrazaba y esta trazaba besos por el rostro y cuello de Harry.

El joven mago observo la varita de Bellatrix por unos instantes, habia dudado por un momento, pero al final el vástago Potter tomo la varita. "¡Ha-Harry!", tartamudeo Pettigrew cuando se dio cuenta que no tenía salvación alguna. "Eres idéntico a tu padre."

"Cómo te atreves a nombrar a James", gruño Narcissa, pero Pettigrew no le prestó atención, él estaba más concentrado en suplicar clemencia a Harry.

"Harry ¡Ellas te, te están usando! Eran leales a Voldemort", dijo Pettigrew en un intento de salvarse de su destino. "¡Tus padres, ¡tus padres me hubiesen perdonado, James hubiese tenido piedad de mí!"

"¡Maldito gusano, mestizo sin valor!", grito Bellatrix desquiciadamente.

"Bellatrix", Harry hablo seriamente.

La ex mortífaga guardo silencio y tan solo siguió mirando con odio a Pettigrew.

"Tienes razón tal vez mis padres te habrían demostrado clemencia", comenzó Harry mientras llevaba la varita de Bellatrix a su mano derecha.

El rostro de Pettigrew se ilumino. "¡Gracias, Harry!", dijo Pettigrew arrodillándose frente a él, Narcissa y Bellatrix querían reprochar, pero no era cuestión de ellas hablar.

"Pero yo no soy como mis padres", declaro Harry con voz gélida, haciendo que la sonrisa de Pettigrew se desvaneciera.

"Crucio", gruño Harry soltando su ira.

La Maldición Imperdonable golpeo el pecho de Pettigrew y este soltó un chillido de dolor. El grito desgarrador inundo los oídos de los tres en la habitación. "¡Piedad, por favor piedad!", grito Pettigrew después de un minuto de estar bajo el Cruciatus.

Por otro lado, Narcissa y Bellatrix tenían un brillo en su rostro de lo maravilladas que estaban al presenciar tal acto. "¿Por qué traicionaste a mis padres?", pregunto Harry dejando de atacar a Pettigrew.

Pettigrew seguía sollozando y temblando por la exposición a la Maldición. "Alivia su dolor, quiero mantenerlo cuerdo por más horas", ordeno Harry a Narcissa.

"Sí, mi Señor", dijo Narcissa mientras comenzaba a aliviar el dolor de Pettigrew. Después de un par de minutos, Pettigrew dejo de gritar.

"¡No quise hacerlo!", lloro Pettigrew. "No sabes la clase de poder que él tenía, ¡Dile Bellatrix! ¡Dile lo que era Lord Vo…"

"Crucio", rugió Harry volviendo a lanzarle el imperdonable, esto era por su padre, por su madre quienes fueron asesinados por culpa de este traidor, Harry no escuchaba los gritos de Pettigrew, en lo único que él estaba concentrado era en lanzar la Maldición infringiendo el mayor daño posible.

"¡Mátame! ¡Mátenme por favor!", gritaba Pettigrew mientras empezaba a caer en la locura, el hombre comenzaba a desgarrarse la piel en el rostro con sus uñas.

'Eres un maldito', silbo Harry en parsel, era tanta su ira que habia comenzado en hablar el idioma de las serpientes insultando al hombre enfrente de él haciendo que Pettigrew en el suelo se congelara.

"Agradece que me sirves más vivo que muerto", dijo Harry, le entrego la varita Bellatrix quien estaba maravillada por la escena que estaba presenciando.

Harry la miro de reojo y ella tenía humedad recorriendo su entrepierna, sin duda la mujer estaba loca.

"También tenemos esto para usted, mi Señor", dijo Narcissa entregándole una varita blanca color hueso.

"Yo para que quiero otra varita", cuestiono Harry confundido.

"Oh no, mi Señor, esta no es cualquier varita. Es la varita de Voldemort", chillo Bellatrix apretando sus piernas.

El joven mago observo la nueva varita en sus manos, esta se sentía… similar a la suya, entonces él recordó las palabras de Ollivander, "La pluma de fénix que reside en tu varita, Sr. Potter tenía otra pluma en la cola."

La varita de Voldemort y la de él eran hermanas. "Bien", murmuro Harry guardándose la varita en sus túnicas. 'Abierto', siseó Harry y la bóveda detrás del cuadro de Salazar se abrió. Con un movimiento de su mano, Harry elevo el enorme cuadro y lo coloco suavemente en el suelo, él ni siquiera presto atención a las miradas de asombro de Narcissa y Bellatrix al ver que él uso magia sin varita.

"Bellatrix, aleja a este imbécil de mi presencia", ordeno Harry, él soltó un suspiro exasperado y se froto el puente de su nariz.

Esta habia sido la primera vez que él habia usado una Maldición Imperdonable, Harry no se arrepentía de haber torturado a Pettigrew. Después de todo habia sido él quien traiciono a los padres de Harry vendiéndolos a Voldemort.

"¿Estas bien, Harry?", pregunto Narcissa con amor.

Las suaves y delicadas manos de Narcissa acariciaron el rostro de Harry. "Sí, un poco cansado", respondió Harry descansando sus manos en las caderas de Narcissa. "Ha sido un día lleno de sorpresas y desagrados."

"Creí por un momento que nos lastimarías a Bellatrix y a mí", confeso Narcissa un poco temerosa.

Harry frunció el entrecejo ante el comentario de Narcissa. "Sabía que ambos tienen un voto hacia mí, del cual ustedes nunca podrán atacarme. Pero el hecho de saber que Dark… Bellatrix era quien habia estado en vida durante todo este tiempo es, sorprendente", confeso Harry.

"Lamento que hayas decepcionado al saber que Darkness no existe", dijo Narcissa.

"Tan solo es… raro", confeso Harry. "Saber que le confesé a Bellatrix todos mis secretos, mis miedos, ella sabe todo de mí ahora", dijo Harry soltando un suspiro.

Antes de que Narcissa pudiera responder, Bellatrix salió de bóveda, la mujer de cabello rizado ahora parecía avergonzada. Nada en comparación a la mujer que parecía estar teniendo el mejor día de su vida mientras Harry torturaba a Pettigrew.

"Mi Señor", Bellatrix hablo suavemente, sus labios curvados hacia abajo formando una expresión triste, su cabello cuervo ocultaba sus ojos tristes como los de un cachorro regañado.

"Decir que estoy enojado contigo sería poco", señalo Harry acercándose a la infame Bellatrix Lestrange. Las palabras de Harry parecieron afectarle a la desquiciada mujer y esta solo agacho su rostro, su cabello cuervo le prohibía a Harry mirarla y su labio inferior temblaba, como si ella estuviese a punto de llorar.

"Pero alejarte después de todo lo que sabes de mí, sería muy estúpido de mi parte", dijo Harry, ahora él estaba a centímetros de la mujer. "Mírame, Bella."

"¿El Amo Harry, perdonara a Bella? Bella no quiere estar sola", pregunto Bellatrix, su voz detonaba miedo de quedarse sin él.

Harry miro a la mujer detalladamente, sin duda alguna ella estaba loca, o como diría Narcissa, que Bellatrix tiene varias personalidades. Por alguna extraña razón a Harry le gustaba esta mujer, ¿Quizá él también estaba jodido como Bellatrix?

"Depende, dime lo que ocurrió en la noche en que torturaron a los Longbottom", ordeno Harry.

Bellatrix dio pequeños saltos antes de cambiar de personalidad. "Sé que puede mirar mi mente, mi Señor", dijo Bellatrix seriamente, dejando atrás toda sonrisa y rastro de diversión que ella estaba teniendo, eso provoco escalofríos en el cuerpo de Harry.

"Como gustes", dijo Harry después de un momento de dudar. Él sabía que las mentes podían modificar recuerdos, pero tenía la certeza de que Bellatrix no era esa clase de persona, al menos no con Harry.

Lentamente él se acercó a la mujer hermosa, la varita de él se colocó en la cien de Bellatrix. "Legilimens", murmuro Harry y rápidamente fue transportado a la mente de Bellatrix.

"Crucio", gruño la voz de un hombre.

"Crucio"

"¡Ayuda! ¡Sálvenos!" ¸ gritaban Alice y Frank Longbottom.

Harry observo como los hermanos Lestrange lanzaban la Maldición Imperdonable múltiples veces

"Debemos parar, Rodolphus, estos sucios bastardos traidores de sangre no valen nuestra ida a Azkaban", gruño Bellatrix lanzándole una mirada de asco a las dos personas que se retorcían de dolor.

"¡Esto es venganza, Bellatrix!, declaro Rebastan. Lanzando nuevamente la Maldición Cruciatus a Alice Longbottom.

"Rebastan, busca al pequeño bastardo de estos dos, lo mataremos y mutilaremos enfrente de sus padres", dijo Rodolphus riéndose maniacamente.

"¡No!", grito Alice con lágrimas de dolor.

"¡Aléjate de mí, maldita puta!", rugió Rodolphus torturando de nueva cuenta a la pobre mujer.

"Neville, Nev", murmuraba Frank quien se arrastraba lamentablemente hasta las escaleras.

Harry vio como Bellatrix sonrió y tomaba a Frank del cabello, ella dijo algunas palabras que él no logro distinguir. "Tortúralo, Rebastan", dijo Bellatrix con una sonrisa perversa. "Yo me encargare de su pequeño bastardo."

La imagen cambio y ahora Harry se encontraba en otra habitación, él observo como Bellatrix exploraba la casa con diversión lanzando jinxes explosivos por toda la casa, hasta llegar al cuarto de Alice y Frank. "¡El pequeño y bastardo Neville! ¿Dónde está?", canto Bellatrix abriendo la puerta de la habitación de Neville.

"Aquí estas", murmuro Bellatrix acercándose a la cuna.

Un bebé de apenas un año lloraba y berreaba de desesperación al escuchar los gritos de sus padres siendo torturados. "Eres un niño feo y asqueroso, pero agradece a tu padre y madre que vivirás", dijo Bellatrix cargando al bebé sin amor ni cuidado alguno.

Entonces Harry observo como Bellatrix llevaba a Neville al cuarto principal y lo escondía en el armario.

Después ella lanzo hechizos silenciadores y bloqueo la puerta para que ni Rebastan o Rodolphus pudieran entrar. "¡Los Aurores han llegado!", grito Rebastan y Harry salió de la mente de Bellatrix.

"Tú lo salvaste", dijo Harry sorprendido por lo que acababa de mirar.

"No tenía esa intención", confeso Bellatrix regresando a su voz infantil. "Bella estaba aburrida, Frank me pidió que ocultara a su bastardo y eso hice, digamos que fue la única cosa de buena fe que yo he hecho en mi vida, aunque tal vez debí matar al niño."

"¡Bellatrix!", chillo Narcissa molesta por el comentario de su hermana.

"¿Qué? No has visto a ese chico, Cissa, es un inútil", aseguro Bellatrix con desden. "Tenía planeado que él creciera para cuando fuera mayor y buscara venganza yo poder matarlo."

"Si quieres quedarte conmigo debes seguir algunas reglas, Bellatrix", comenzó Harry con un tono autoritario.

"Cualquier cosa mi Señor", dijo Bellatrix.

"Primero, puedo aceptar que odies a los muggles y seas una purista de sangre como tu hermana. Pero esa regla no aplica para mis amigos, los aceptaras y no los insultaras en mi presencia", declaro Harry y Bellatrix hizo un gesto de disgusto.

"¿Incluso a la sangre sucia sin valor?", pregunto Bellatrix

Harry le lanzo una mirada puntiaguda y Bellatrix pidió una disculpa. "Eso sería todo", dijo Harry y Narcissa soltó una sonrisa amplia.

Bellatrix de manera astuta y sigilosa como un gato, se deslizo nuevamente hasta él y lo beso apasionadamente. Harry se sorprendió nuevamente por el repentino beso, pero lo acepto con gusto.

El joven Potter apretó el trasero de Bellatrix, haciendo que la mujer soltara un chillido de sorpresa. "Necesitan, parar Bella", dijo Narcissa detrás de ellos.

Bellatrix no respondió y en cambio comenzó a deshacerse de las túnicas de Harry, los besos se hicieron más ásperos y pronto Harry se encontraba besando el cuello de Bellatrix, los gemidos se hicieron más audibles.

"Necesito tú polla, mi Señor", gimió Bellatrix deshaciendo la ropa de Harry.

Harry tan solo gruño y agarro a Bellatrix y Narcissa de la mano y las llevo a las habitaciones, con un chillido de diversión. Cuando entraron a la recamara, Bellatrix saldo a Harry y enredo sus largar piernas alrededor de él. Las lenguas luchaban mutuamente y se acariciaban.

"No hay que dejar atrás a, Cissa", dijo Harry con voz ronca rompiendo el beso.

Bellatrix sonrió perversamente y eso provoco que la polla de Harry se crispara. "Joder, esta bruja será la perdición de mí", pensó Harry mientras bajaba a Bellatrix en la cama.

"Vamos, Cissa, entrégate a nuestro sobrino", ronroneo Bellatrix mientras extendía sus piernas largas y comenzaba a trabajar en ella misma.

El sonido lascivo de Bellatrix trazando sus dedos adentro y fuera de su coño junto con los gemidos que Bellatrix no trataba de ocultar inundaron la habitación.

Narcissa se acercó a Harry lentamente, ella no era tan desquiciada como su hermana. El beso entre Narcissa y Harry fue más lento y apasionado. La mujer de cabello negro y plateado presiono su lengua en los labios de Harry, pronto ambas lenguas danzaban con armonía entre sí. rápidamente las túnicas verdes esmeralda de Narcissa cayeron al suelo, dejando ver el hermoso conjunto de sostén y bragas verdes a juego con sus túnicas.

"Déjanos complacerte, mi Señor", dijo Narcissa con voz sensual guiando a Harry hasta la cama.

La primera en subirse en el regazo de Harry fue la infame Bellatrix. "¡Ya no puedo más!", gimió Bellatrix tomando con su mano la virilidad de Harry y guiándola hasta su entrada húmeda. "¡Por Morgana!", grito Bellatrix cuando engullo la virilidad de un golpe, los labios de su coño succionando la polla y la mujer de cabello ébano gemía y gritaba a todo pulmón.

Harry contuvo un gruñido ante la sensación cálida del cuerpo de Bellatrix galopando su miembro. Bellatrix se movía de manera lenta, y era jodidamente tortuosa. "¿Te gusta, mi Señor? ¿Bella tiene mejor coño que Cissa?", pregunto Bellatrix inclinándose hacia adelante y besaba el cuello de Harry, marcas oscuras comenzaban a aparecer por el cuello y pecho del joven mago.

Harry tuvo que recuperar el liderazgo, bruscamente, el Joven mago agarro las caderas de Bellatrix provocando que la mujer soltara un gemido y las paredes de su coño se apretaran alrededor de él. Harry comenzó a golpear el trasero de Bellatrix ganándose gritos de placer de la mujer. Las manos de Harry vagaron por el hermoso vientre plano de Bellatrix hasta sus enormes senos los cuales él apretó y amaso.

Las caderas de Bellatrix se hicieron movieron erráticamente provocando gemidos por parte de ambos. "Eres una puta", Harry escucho decir a Narcissa quien miraba impaciente para su turno.

"¡No digas que no lo quieres, Cissa!", gimió Bellatrix girándose hacia su hermana y lanzándole una sonrisa placentera. "¡Oh, sí joder!"

La hermosa bruja reboto en su polla unos minutos más hasta que arqueo su espalda y soltó un chillido que seguramente se podía escuchar hasta la punta de la torre astronómica. "¡Ahórqueme! ¡Ahórqueme, mi Señor!", rogo Bellatrix tomando la mano de Harry y llevándola hasta el cuello enrojecido de esta.

Él joven mago se confundió por la petición de su esclava, pero él hizo lo que se le pidió. La mano áspera de Harry apretó en el cuello de Bellatrix. Harry podía ver como el aire se le iba a la bruja mayor, los ojos de Bellatrix se volován blanco por la falta de aire, por un momento y algunas lágrimas caían de los ojos de Bellatrix, Harry se asustó e inmediatamente soltó su agarre.

Bellatrix volvió en sí misma y tomo una bocanada de aire llenando sus pulmones por la falta de aire. Algo adentro de Harry se encendió al ver a la masoquista encima de él. Decidido, Harry abofeteo las tetas de Bellatrix. "¡Ah!", grito Bellatrix de dolor y placer.

"¿Te gusto eso?", pregunto Harry pellizcando un pezón de Bellatrix y torciéndolo.

"¡Me encanta, mi Señor!", exclamo Bellatrix eufórica. "¡Más, golpéeme más!" él hizo eso, la azoto entre sus tetas, su culo gordo, rápidamente la piel cremosa de Bellatrix se torno roja de por los azotes que Harry le proporciono y la mujer comenzaba a gritar palabras obscenas. El cuerpo de Bellatrix comenzó a temblar y el orgasmo finalmente llego, chorros del coño de Bellatrix empaparon a Harry y humedecieron la cama.

Con un gruñido gutural, Harry se derramo adentro de la bruja, Bellatrix cayó encima de Harry teniendo múltiples espasmos, sin duda la mujer habia tenido el mejor follón en mucho tiempo. Cuidadosamente, Harry la hizo a un lado, su polla cubierta de los jugos de Bellatrix y semen de él.

"Límpiame, Narcissa", ordeno Harry y Narcissa se lamio los labios y se arrodillo…

"Eso fue increíble", dijo Harry quien ahora estaba acostado en medio de las dos brujas.

Narcissa era una bruja sensible, tan solo bastaron dos follones con ella para que esta estuviera satisfecha. Bellatrix por otra parte, era una bruja insaciable.

"No sabes cuánto he estado esperando esto, mi Señor", ronroneo Bellatrix besando el pecho de Harry.

"Si te hubieses aparecido con anterioridad, hubiésemos follado diario", él se burló besando a la mujer. Rápidamente el beso gano poder y Harry deslizo su mano hasta el trasero de Bellatrix y lo apretó, ganándose un gemido de la bruja.

"Bellatrix, puedes dejar de follar por un momento", regaño Narcissa. "Es hora de que sigamos con el tema de Andrómeda y su hija."

"Aguafiestas", dijo Bellatrix rompiendo con el beso.

"¿Qué hay con la Sra. Tonks y Nymphadora?", pregunto Harry confundido.

"Eso quería hablar desde hace horas, pero aquí mi ninfómana hermana nos interrumpió", recrimino Narcissa. "Ellos saben sobre Bellatrix, creemos que tú tío Sirius ha ido con ellas para pedirle ayuda, tenemos la teoría de que harán algo para separarte de Bellatrix cundo vayas a la casa de ellas."

Harry soltó un suspiro ante esa revelación. "¿Crees que hayan llamado a los Aurores?", pregunto Harry.

"No", respondió Bellatrix tranquilamente. "Si lo hubiesen hecho, Sirius estaría en Azkaban desde hace tiempo, y yo habría sido separa de ti."

"Debemos hacer algo para evitar que ocurra eso", dijo Narcissa.

"Deberíamos matarlos", sugirió Bellatrix con voz infantil.

"Nada de asesinar, Bella", ordeno Harry. "Lo último que queremos es que te envíen nuevamente a Azkaban."

"Lo primero es actuar con normalidad", dijo Narcissa. "Tenemos a Pettigrew, sabemos que durante la confrontación de ese día las cosas se podrán salir de control, por lo que tienes que calmarte, Bellatrix."

"Podría intentar dialogar con Andrómeda y Sirius", comenzó Harry. "Pero ustedes también tendrían que poner de su parte para que esto salga bien."

Narcissa asintió y Bellatrix hizo un puchero. "Harry tiene razón, Bella. No podemos actuar como nosotras mismas, debemos asegurar que nosotras no somos Mortífagas y que no tenemos intención de hacer daño alguno a nuestro Señor.", declaro Narcissa.

"Bien", dijo Bellatrix. "Pero espero y que nuestra hermana no nos quiera hacer daño alguno."

"Entonces esta decidido, ahora tan solo hay que esperar a que llegue diciembre", dijo Harry abrazando a las dos hermosas mujeres que descasaban a su lado…