Harry Potter, 23 de diciembre de 1993, 10 de la noche.

"¡Mi Señor!", grito Bellatrix retorciéndose por la cera ardiendo cayendo en la parte baja de su ombligo, un chorro de salió disparado de la vagina de Bellatrix humedeciendo dodo el piso, un rastro de cera ya seca estaba en el pecho de Bellatrix y en ambos pezones.

Bellatrix y las hermanas Black podían tener más de cuarenta, pero ellas no aparentaban más de treinta años de edad. Sin duda la magia era algo excepcional. El ser humano promedio envejecía a los cuarenta y las mujeres empezaban su menopausia y los hombres su andropausia y para los setenta, las arrugas y la vejez llegaban, pero un mago o bruja, la edad física transcurría lentamente, una bruja de cuarenta años podía dar a luz sin problema alguno.

Actualmente la mujer de cuarenta y siete años estaba amarrada al poste de la cama, cuerdas mantenían las piernas abiertas de Bellatrix, su respiración era pesada mientras veía al hombre joven derramar cera caliente en su pelvis. "¿Quieres que te folle, no es así?", pregunto Harry con voz ronca vertiendo una gota de cera en el coño de Bellatrix.

Bellatrix soltó un grito desgarrador, uno podía pensar que la mujer estaba sufriendo, pero tan solo bastaba observa su coño podía ver como estaba hinchada y la húmeda que ella estaba. "Por favor", rogo Bellatrix con desesperación arqueándose para que Harry insertara su virilidad adentro de ella.

¿Por favor, que?", pregunto Harry, acariciando la pelvis de Bellatrix, la piel de la ex mortífaga se erizo y jadeos ahogados salían de la boca de la hermosa mujer.

"¡Por favor, sobrino, come el coño de tu dulce tía!", gimió Bellatrix en su juego de roles. Durante dos días ella y Harry habían estado experimentando roles, anoche interpretaron a que Bellatrix era una maestra de Hogwarts y Harry un estudiante Slytherin, y él la castigaba, hoy era de incesto.

Harry sonrió y tomo un puño del vello púbico de Bellatrix haciéndola gritar y chorrear. "Por supuesto, tía Bella", dijo Harry con voz ronca.

El joven Potter presiono besos en el cuello de su tía, lleno de cera seca de Bellatrix e hizo que la hermosa mujer gimiera y se retorciera, cuando el joven Potter se estaba a punto de lamer los dulces jugos de su tía, el sonido de aparición sonó en la habitación.

"¡Quien se atreve a interrumpir!", grito Bellatrix furiosa rompiendo sus ataduras.

"Ustedes dos pueden dejar de aparearse, parecen conejos", siseo Narcissa con las manos en su cadera. La hermosa mujer vestía con un vestido largo azul oscuro.

"¡Para que viniste, Narcissa!", gruño Bellatrix perdiendo toda la libido que tenía. La hermana mayor se puso su bata de seda color morado oscuro y Harry tan solo se colocó sus pants grises.

"Buenos noches, Cissa", saludo Harry besando suavemente su tía, la hermosa bruja de cabello negro y plateado respondió el beso.

Bellatrix habia modificado las salas de aparición de la casa Tonks, ahora Narcissa podía aparecerse en la habitación.

"Dime que valió la pena la interrupción que nos acabas de dar", gruño Bellatrix molesta bebiendo de su vino.

"Lo fue", aseguro Narcissa, viendo el cuerpo esculpido del joven mago.

"Concéntrate, Cissa", regaño Bellatrix chasqueándole los dedos a su hermana para que saliera de su estupor.

"Investigue sobre el tema de los Horrocruxes, efectivamente, el que destruyo nuestro Señor en su segundo año fue el que le fue entregado a Lucius hace años, en cuanto al guardapelo que se le fue entregado al primo Regulus no sé el paradero exacto, Regulus murió manera misteriosa y nadie sabe con exactitud dónde falleció, el cuerpo jamás fue encontrado", explico Narcissa y Harry maldijo en voz baja.

"Entonces no encontraste nada", escupió Bellatrix claramente molesta.

Narcissa tan solo rodo los ojos y la ignoro. "Mi investigación me llevo hasta Grimmauld Place. Por cierto, la tía Walburga envía saludos, Bella", dijo Narcissa y Bellatrix solo gruño.

"¿Grimmauld? ¿Qué no Walburga Black estaba muerta desde 85?", pregunto Harry sin entender nada.

"Grimmauld, mi Señor, es la casa ancestral de la casa Black, allí fue donde el primer Lord Black surgió, es un lugar secreto que está bajo el encantamiento Fidelius para la vista de cualquier muggle o mago, las salas, anti intrusos son casi tan poderosos como los de Hogwarts, yo incluso diría que más poderosos", explico Bellatrix. "Y la tía Walburga… yo no sabía que estaba muerta, intuyo que creo un retrato."

"En efecto, hable con ella y Walburga me confirmo que Regulus fue asesinado", confeso Narcissa y el silencio cayo en la habitación.

"Ese bastardo", gruño Bellatrix.

"¿Qué hay del guardapelo?", pregunto Harry.

Narcissa soltó un suspiro. "Es mejor que lo vean por usted mismo, mi Señor, me temo que el elfo domestico que sabe la verdad completa y esto podría servirle de utilidad", dijo Narcissa. "Además hay alguien más de importancia que deberías conocer."

Harry pensó por unos momentos. "Está bien, tan solo déjanos arreglarnos a Bellatrix y a mí, me temo que nos encontraste en un momento inoportuno", dijo Harry sonriendo burlonamente….

Al terminar, Harry vestía con unas túnicas gris oscuro y Bellatrix túnicas color morado. "Bien, estoy listo", dijo Harry tomando el brazo de Narcissa.

Los tres desaparecieron en un vórtice y reaparecieron del otro lado, cuando aparecieron en la casa oscura y llena de polvo, Harry se tambaleo un poco, el mareo de sentir que eres succionado y atravesabas un pequeño agujero aún era desagradable. "¿Estas bien, mi Señor?", pregunto Bellatrix preocupada.

Él tan solo respiro hondo. "Sí… tan solo aún no me acostumbro a aparecer repentinamente", dijo Harry tragando la bilis de su garganta.

"¡Narcissa! ¿Eres tú?", una voz chillona grito al final del pasillo.

"Sí, tía Walburga, he regresado y he traído a una persona que quiero presentarte", dijo Narcissa caminando hacia el pasillo de dónde provenía la voz de aquella extraña mujer.

"Mientras no sean esos asquerosos traidores de sangre o una sangre de barro a mi hogar como mi asqueroso hijo", gruño la mujer.

"No dejes que esa bruja se meta en tu piel, mi Señor", aconsejo Bellatrix detrás de él.

"¿Esa era Bellatrix?", pregunto Walburga.

"Hola de nuevo, tía Walburga", respondió Bellatrix con voz monótona.

"Oh mis adorables sobrinas, no has cambiado mucho, Bellatrix, al parecer tu tiempo en Azkaban no te afecto", señalo Walburga. "Te ven tan joven y hermosa como cuando saliste de Hogwarts.

"Hay alguien que queremos que veas, tía", comenzó Narcissa. "Te presentamos a tu sobrino y nuestro Señor, Harry Potter."

Harry adopto su postura de Señor y camino hacia el cuadro de la Walburga Black. "¡Por qué osan traer a un mestizo a mi hogar! ¡Despreciables traidoras de sangre!, han traicionado a nuestro Señor Voldemort y ahora están cuidando del bastardo que lo mato", grito el retrato de Walburga.

"¡Cuidado como te diriges a nuestro Señor!", gruño Bellatrix

"Así es como la casa Black trata sus invitados", gruño Harry ofendido.

"¡Qué vergüenza que no puedas respetar a alguien de una casa noble y Antigua!", silbo él en parsel, el rostro de Walburga Black palideció al escucharlo hablar el idioma de las serpientes.

"Soy heredero de Salazar Slytherin, tus antepasados estudiaron en la casa Slytherin en el pasado, soy un Black por parte de Dorea Black, soy nieto de Desmella Rosier y Morfin Gaunt, y así es como tú osas hablar ante mí. Me hablaras con el debido respeto, al igual que mis concubinas.", esbozo Harry, Narcissa y Bellatrix a lado de él.

El retrato de Walburga no podía salir de su asombro, Narcissa y Bellatrix sonreían ampliamente ante la muestra de poder de su Señor. Después de algunos momentos, el retrato de Walburga salió de su asombro.

"Lily Potter era una nacida de padres muggles", murmuro Walburga, al retrato de la antigua Lady Black le habia impresionado más el hecho de que su madre era una bruja sangre pura que, Harry estuviera fornicando con sus dos tías.

"No, Lilith Potter es hija natural de Edward Rosier y su prima quien dieron luz a Desmella Rosier, quien a su vez fue manipulada, por Morfin Gaunt y juntos tuvieron a mí madre, Lilith Gaunt", declaro Harry sin amor alguno hacia los Rosier o Gaunt.

"L-Lo siento, Heredero Slytherin", se disculpó Walburga haciendo una reverencia ante él. "No sabía que su Señora madre era descendiente de Lord Slytherin, de haberlo sabido no habría faltado el respeto, ¡Kreacher!"

"Sí, mi amada", dijo un elfo horrible sin prestarle atención a ellos, el elfo llamado Kreacher parecía tener muchos más años que Dobby, estaba demacrado y caminaba con una joroba y las orejas puntiagudas estaban caídas.

"¡Quiero que ordenes la casa a su antigua gloria! El heredero Slytherin y nieto de mi cuñada y prima Doreah Black estará quedándose aquí, limpia los pisos y déjalos relucientes, remueve el polvo de la basta biblioteca que tiene la casa Black para ofrecer y prepara la oficina y que la habitación principal este reacondicionada", ordeno Walburga llena de orgullo que en su hogar se estuviera hospedando el heredero de Salazar Slytherin.

Harry tan solo miro a la mujer hipócrita dar órdenes, tan solo basto la declaración que él era un sangre pura y heredero de Slytherin para cambiar la perspectiva de Walburga Black. El elfo domestico asintió y con un "pop" este desapareció y comenzó a limpiar la casa efusivamente por órdenes de su amada.

"Disculpe, mi Señor, ¿Dijiste que mis sobrinas son tus concubinas?", pregunto Walburga un poco sorprendida.

Harry asintió. "Libere a Bellatrix de sus ataduras que Voldemort tenía sobre ella y la reclame como mía, de igual manera con Narcissa, he de decir que me encuentro inconforme con la acción que hiciste al tomar la decisión de que tu familia casase a ellas dos con dos incompetentes", declaro Harry y Walburga tuvo la decencia de estar avergonzada.

"Mi Señor… Era lo que tenía que hacerse, las hijas de la casa Black tenían que seguir a Lord Vold…", Walburga no pudo terminar porque, Harry la interrumpió.

"Su nombre era Tom Ryddle, Señora Black", corrigió, Harry. "Y él no era ningún, sangre pura, Tom Ryddle era un mestizo con rencor hacia su padre, con delirios de grandeza y se hizo llamar así mismo Lord Voldemort."

"No es cierto… él es…"

"Primo de mi madre, él es hijo de Mereope Gaunt y un muggle llamado Tom Ryddle Sr.", explico Narcissa con tranquilidad.

"La familia Black lo apoyo, muchas familias sangre pura… murieron por él", murmuro Walburga en voz baja.

"Y la otra mitad de familias sangre pura se extinguieron gracias a Voldemort, él mando a asesinar a familias sangre pura tan solo porque no se unieron a su causa, ¡Tú hijo menor murió por culpa de Ryddle!", declaro Harry.

"Fuimos manipulados por él, Ryddle nos ordenó hacer cosas peligrosas y nosotros lo seguimos sin dudar. Cuando todo lo que ese mestizo quería era ser inmortal. El muy bastardo escalo gracias a nuestro oro, le dimos todo y ese sucio mestizo tuvo la osadía de creerse superior a nosotros personas sangre pura que somos superiores a él. ¡A mí, Bellatrix Black hija de Cygnus Black, una bruja sangre pura que está encima de un sucio e inmundo mago que tiene sangre de barro en sus venas y un jodido mestizo me utilizo!", grito Bellatrix en un arrebato de locura, los ojos de la mujer estaban en llamas, asqueada al pensar que fue sirvienta de Voldemort.

Narcissa abrazo a su hermana compartiendo su asco al saber que ambas mujeres creyentes de la sangre pura y pensando que eran superiores a cualquier hombre o mujer que tuviese sangre muggle en sus venas, habían seguido a Ryddle como una polilla que sigue a la luz ciegamente y sin dudar. "Como fue que termine con dos brujas tan creyentes en la pureza de sangre", pensó Harry viendo a ambas hermanas furiosas.

El retrato de Walburga Black parecía deshecho, la mujer no tenía palabras que decir. "Hay algo que necesitamos recuperar", dijo Harry sin sentir empatía por el retrato. "Ryddle le entrego un guardapelo a tú hijo antes de que este fuera asesinado, y el elfo de esta casa sabe la verdad."

"¡Kreacher!", llamo Walburga.

"¿Sí, mi amada?", pregunto el elfo.

"Cuéntale a nuestro invitado sobre la muerte de Regulus y entrégales el guardapelo", ordeno Walburga con pesar.

Cuando el retrato de Walburga dijo aquellas palabras, Kreacher camino de expresión, el dolor era evidente en el rostro del elfo y así, Kreacher prosiguió a narrar con lujo de detalle y lágrimas la muerte de Regulus Black.

"Luego el amo Regulus se bebió toda la poción... y Kreacher vio... co... como... el... el amo Regulus, era... arrastrado hasta el... el fondo del lago...", finalizo Kreacher sollozando de dolor.

"El joven am Regulus, le dijo a Kreacher que lo destruye, ¡lo intenté, pero no pude, Kreacher no pudo completar la tarea del amo Regulus!", sollozo Kreacher jalándose las orejas como Dobby, Harry sintió pena por el elfo.

Regulus supo la verdad sobre Voldemort, y este prefirió sacrificarte por el amor que este le tenía hacia su elfo", pensó Harry viendo como el elfo desaparecía y aparecía con un guardapelo entre sus manos.

Bellatrix, quien no sintió nada y tenía un rostro de aburrimiento se sorprendió al ver el guardapelo en las manos de Kreacher. Harry hizo una mueca de dolor cuando vio el guardapelo, susurros en parsel inundaron su mente por un instante y su cicatriz ardió.

El guardapelo lo llamaba. "¡No lo toques, mi Señor!", advirtió Bellatrix con el rostro de lleno de terror.

Harry sacudió la cabeza, confundido, su mano extendida y apunto de tocar el guardapelo que lo llamaba, cuando él recobro la compostura, alejo su mano viendo que estaba a pocos milímetros de tomar el guardapelo.

"¿Estas bien, Harry?", pregunto Narcissa preocupada, las delicadas manos de la mujer lo acariciaban con mucho amor.

"Sí, tan solo me maree un poco", mintió Harry tomando la mano de Narcissa y besándola. "¿Podemos destruir el guardapelo, Bella?"

Bellatrix quien estaba levitando el guardapelo con su varita analizaba el relicario. "Sí, inclusive podemos destruir el Horrocrux y salvar el guardapelo, después de todo este pertenece a tu familia, mi Señor", explico Bellatrix guardando el guardapelo en un bolso mágico. "Tan solo bastara un par de gotas de veneno de basilisco."

"Perfecto. Descuida Kreatcher, pronto la magia oscura dentro de ese guardapelo estará destruida", aseguro Harry.

"¿El joven amo, lograra lo que Kreacher no pudo?", pregunto Kreacher esperanzado.

"Aye, después de todo tengo a la mejor bruja en conocimiento de Artes Oscuras", declaro Harry lanzándole un guiño a Bellatrix quien se sonrojo.

"MI Señor, deberías ir hablar con tu tío abuelo, barón Arcturus Black", aconsejo Walburga, de pronto las dos hermanas quedaron calladas, Bellatrix parecía pálida, más de lo normal.

Harry tragó con fuerza ante eso, él habia escuchado de Narcissa y Bellatrix lo contundente que era Lord Arcturus Black, el hombre que era mejor amigo de su abuelo Charlus y con quien luchó contra Grindelwald, un hombre que se opuso contra Ryddle y lidero la casa Black, además de ser un político formidable que generaba respeto en el Wizengamot.

Harry y las hermanas Black caminaron por los pasillos de la casa, la magia se podía sentir por doquier, era espesa y oscura y costaba respirar, por las paredes colgaban cuadros de antiguos Señores Black y libros que seguramente contenían la peor magia conocida descansaban en los libreros.

Los tres caminaron por la enorme casa, por alguna extraña razón, Bellatrix parecía que estaba a punto de ser enviada a Azkaban, esta era la primera vez que Harry miraba a su tía tan temerosa. "¿Ocurre algo, Bella?", pregunto Harry confundido.

Pero quien respondió fue Narcissa en lugar de Bellatrix. "Bellatrix insulto a barón Black, mi Señor, mi tonta hermana creyó que Voldemort la protegería de barón Black y esta lo insulto cuando se marchó de casa con Rodolphus", explico Narcissa.

Al final llegaron a una puerta negra con una perilla dorada, Harry no sabía porque contenía la respiración, pronto Narcissa toco la puerta dos veces y una voz profunda resonó del otro lado. "¿Quién osa importunarme?", pregunto la voz profunda.

"Soy yo, tu sobrina Narcissa Malfoy de soltera Black, vengo aquí con Harry James Potter, nieto de tu hermana menor Doreah Potter de soltera Black y Lord Charlus Potter, además viene con nosotros mi hermana Bellatrix Lestrange de soltera Black", dijo Narcissa con un respeto que sorprendió a Harry.

La voz de la habitación no respondió por unos momentos. "Adelante", ordeno Arcturus Black.

"Dirígete a él con respeto, mi Señor", aconsejo Bellatrix seriamente. "Me temo que yo no puedo entrar, hasta que el barón lo ordene."

Harry quería reprochar, Bellatrix tenía todo el derecho de entrar junto con ellos, pero Narcissa le hizo un gesto que era mejor no hacer tal cosa.

"Todo estará bien", aseguro Harry apretando la mano de Bellatrix suavemente, Bellatrix quien tenía un rostro de miedo sonrió débilmente.

Harry abrió la puerta y le cedió el paso a Narcissa, cuando los dos entraron las velas de la habitación se encendieron. La oficina estaba impecable, no habia ni una pisca de polvo en ningún metro cuadrado de la habitación, enfrente de ellos se encontraba un enorme escritorio negro y detrás de este el retrato de barón Arcturus Black III.

El hombre en el retrato probablemente se encontraba en sus ochenta o más, el cabello del hombre era negro canoso a pesar de las arrugas en el rostro que detonaban que, hacia muchas excreciones de enojo, una barba negra con canas al igual que su cabello estaba cuidada en el rostro del hombre, Arcturus Black los miraba desde arriba con el entrecejo fruncido.

Era un retrato, pero, aun así, Harry se sentía pequeño al estar enfrente de él. "Después de años te atreves a mostrarte aquí nuevamente, Narcissa", gruño Arcturus ignorando a Harry.

"Lamento no haber venido antes, barón Black, pero mis asuntos como Lady Malfoy me mantuvieron ocupadas durante mucho tiempo", explico Narcissa quien tenía el rostro al frente y estaba perfectamente erguida.

"¡No quiero tú excusas, mocosa! ¿Crees que nací ayer?", declaro Arcturus y Narcissa se estremeció. "Aunque no dudo que sacaste a flote a esa casa, después de todo te casaste con inepto e incompetente, mi estúpido hijo hizo contratos tan abominables para mis nietas, pero eso no excusa tus actos hacia mí, ¡Quien crees que eres para venir como si nada ante mí!"

Harry quiso defenderla, pero no le salía la voz, este hombre era completamente diferente a Dumbledore. "Conque tu eres el nieto de mi hermana", murmuro Arcturus, analizando a Harry detalladamente.

"Sí, barón Black", respondió Harry con la voz más respetuosa posible.

"Mhhh, sí, lo puedo ver, tienes el rostro de los Potter, pero hay muchos rasgos Black en ti", señalo Arcturus acariciando su barba. "Pero esos ojos y pómulos no son Potter ni Black."

"Mi madre era hija de Desmella Rosier y Morfin Gaunt", señalo Harry.

"¿Crees que soy sordo, niño tonto? Escuche todo el alboroto que tenían allí abajo con mi escandalosa nuera", gruño Arcturus, de pronto el rostro del hombre se suavizo.

"Es un alivio que el nieto de mi dulce hermana este a salvo", dijo Arcturus con añoranza y rápidamente Arcturus comenzó a detonar contra la familia Black. "Mi estúpido nieto Sirius no pudo seguir una orden, el muy cobarde ni siquiera tuvo la intención de venir a verme cuando vino aquí hace meses, él tan solo lloraba en el suelo y se lamentaba por cosas del pasado. ¡Mi familia se ha vuelto reducida por una bandada de idiotas seguidores de un maldito Mago Oscuro y el otro seguidor de un anciano senil! ¡Yo me batí en un duelo contra Grindelwald junto a tu abuelo, muchacho, para que los magos y brujas pudieran vivir! Y mi estúpida familia se unió a un Señor Oscuro, escupiendo nuestro esfuerzo."

Harry se sorprendió por las palabras del hombre, Narcissa en todo momento mantuvo la vista el frente, ella estaba inmóvil y se podía notar que le afectaban las palabras que el barón Black estaba diciendo.

"Escuche toda la vergüenza que trajeron a la casa Black", gruño Arcturus refiriéndose a Narcissa y Bellatrix. "¡Tú y tu estúpida hermana matando a inocentes, torturando y desapareciendo a magos, brujas, muggles y todo eso en nombre de un imbécil! ¿Es esto lo que aprendieron aquí? ¿Es eso lo que yo les enseñe?"

Narcissa no respondió y tan solo siguió mirando al retrato, lagrimas comenzaban a formarse en los ojos negros de Narcissa, la hermosa mujer olisqueaba en silencio.

"¡Responde!", grito Arcturus furioso.

"No, abuel…"

"No soy tu abuelo, haz perdido el derecho de llamarme así cuando elegiste el mal camino, te dirigirás hacia a mí persona con respeto, mocosa", ordeno Arcturus.

"No, barón Black, eso no fue lo que nos enseñaste", respondió Narcissa.

"Y aun así fueron en contra de mis enseñanzas", dijo Arcturus decepcionado. "¡Bellatrix Black, entra aquí!"

Al instante una Bellatrix quien parecía una niña regañada entro a la habitación haciendo una reverencia profunda. "Barón Black…"

"No hables hasta que yo lo diga, ¡tú! de todas las personas no tienes el derecho de venir ante mi presencia. Me insultaste en mi propia casa y te largaste con ese imbécil de Rodolphus. ¡Te enseñe todo lo que sabes y lo utilizaste en todas las cosas equivocada! ¡Torturando a dos personas con la maldición Cruciatus hasta lo locura ¿Eres estúpida? ¿Qué carajos paso por tu estúpido cerebro para hacer tal cosa, Bellatrix Black?"

"Ninguno de ustedes no merece llevar el apellido Black, ni mi nieto cobarde que ahora posee el manto de Lord Black, un hombre inútil que no tiene criterio propio, dejándose llevar por las influencias de Dumbledore", declaro Arcturus y eso pareció dolerles más a las hermosas mujeres.

"¿Ustedes creen que fue divertido hacer las cosas que hicieron? Matar por diversión y torturar a personas inocentes, ¿Ustedes creen que son mejores que los demás? ¿Qué es un orgullo lo que hicieron, ¿eso les hizo un bien?", cuestiono Arcturus.

"No barón Black", dijeron las hermanas Black mansamente.

"Es suficientes, barón Black", gruño Harry con voz clara y concisa hablando por primera vez, una mirada de horror apareció en el rostro de Bellatrix y Narcissa y rápidamente el joven Potter se dio cuenta que cometió un error, pero no habia marcha atrás.

"¿Qué hiciste imbécil?", pensó Harry aterrado por dentro por la mirada asesina del retrato.

"Un mocoso como tú, cómo se atreve a dirigirte a mí tan irrespetuosamente", declaro Arcturus claramente molesto.

"Barón Black, él…", Bellatrix intento defenderlo, pero Arcturus Black la silencio.

"Un mocoso como tú no tiene idea lo que estas brujas han hecho, te orinarías en los pantalones saber lo que han hecho…"

"Lo he visto, barón Black, he visto lo que mis tías hicieron en nombre de Tom Ryddle", confeso Harry mirando a los ojos directamente al hombre. "He visto más de lo que un adolecente de trece años debería."

"Sí… lo puedo ver en tus ojos", murmuro Arcturus. "Pero eso no quita que eres un insolente, el hecho de que te estés acostando con estas mujeres que bien podrían ser tus madres no te da el derecho de interrumpirme, No eras ni siquiera un esperma en los testículos de tu padre, cuando yo manejaba este hogar y sobre todo no tienes el derecho de hablarme así, tú, mocoso debes respetarme y por tu bien deberías alejarte de ellas, las dos son Mortífagas, seguidoras de un imbécil."

Harry, Bellatrix y Narcissa se sonrojaron al escuchar la acusación de Arcturus. "Aunque bien los actos que Bellatrix y Narcissa cometieron en el pasado son inhumanos e injustificables, ellas me han estado ayudando desde hace tres meses, el conocimiento de Bellatrix ha sido de gran ayuda en mi desarrollo en Hogwarts y la sabiduría de Narcissa me ha ayudado en como desempeñarme como heredero de la casa Potter, Slytherin y sobre todo ellas me pertenecen porque he borrado su marca en sus brazos", declaro Harry. "Y sobre todo son las mujeres que en un futuro serán mis esposas y cargarán con mis hijos."

Ambas hermanas sintieron una ola de amor hacia el joven mago que estaba enfrente de ellas. "Eres tan insolente como tu abuelo", dijo Aructus negando con la cabeza. "¿Sabes lo que estás diciendo o solamente lo dices porque tus propias tías te han estado follando?

Harry no se avergonzó ni titubeo en su respuesta. "Claro que se lo que digo, barón Black. Yo Harry James Potter me casare con las hermanas Black y Nymphadora Tonks, no hay mujeres más dignas que lleven el nombre de mis casas", aseguro Harry.

El hombre en el retrato lo examino detalladamente… "Eres un mocoso ambicioso queriendo tener a mis tres nietas para ti y no solo eso a la hija de Andrómeda, eres demasiado Slytherin, aunque intuyo que estas en Gryffindor como tus padres y tu abuelo", señalo Arcturus.

"Sí, soy un Gryffindor, algunas veces más de lo que me gustaría, necesito su ayuda barón Black", pidió Harry tragándose su orgullo, este hombre seguramente tendría un consejo que darles.

"¿Por qué te daría mi ayuda mocoso?", cuestiono Arcturus.

La mente de Harry comenzó a trabajar e idear una excusa. "Porque soy tu familia, he escuchado de Narcissa y Bellatrix que usted y mi abuelo fueron grandes amigos, además que usted y mi abuela Doreah eran muy unidos, no haga esto por mí, hágalo por el bien de la casa Black… hágalo por Doreah", dijo Harry usando una fibra sensible del hombre.

"Eres un maldito como un Slytherin", gruño Arcturus. "Pero no te ayudare tan solo porque usaste lo que más me duele que es mi hermana, ¿Dime por qué debería darte mi ayuda ti un mocoso que apenas sabe limpiarse el excremento de sus nalgas? Eres heredero de un par de casas, muéstrame que eres un verdadero Señor no una oveja que presume sus títulos ante los demás".

Harry frunció el entrecejo. "No solo soy heredero de un par de casas como tú lo dices", comenzó Harry. "Soy heredero de Ignotus y Cadmus Peverell, mis antepasados gobernaban tierras y asesinaban en nombre de la muerte, mientras que la casa Black no eran más que campesinos con sueños de grandeza que pastoreaban ovejas y que por un atisbo de suerte lograron lo que un día fue. Hoy ese brillo que la casa Black poseía ha perdido su poder, mientras que la casa Peverell resurgirá y la casa Black perecerá para siempre… soy tu superior por la sangre que corre por mis venas, ni tus títulos ni logros alcanzan el renombre Peverell, he venido aquí a pedir tu consejo como tu igual, no como un hombre que viene desesperado a por una salvación…"

El silencio reino en la habitación por unos instantes hasta que el nombre en el retrato sonrió. "Eso era lo que quería escuchar, mocoso, eres un Señor y como tal debes dejar en claro tu posición y no rogar, ahora escúchenme…"