Philip echo a correr y Tom enseguida fue tras él. Cuando logró alcanzarlo ya estaban fuera del recinto.
-¡PHILIP! -chillo Tom cogiéndole del brazo y obligándole a parar -¡Philip, escúchame! No malinterpretes lo que has visto.
-Sé perfectamente lo que he visto Tom -sentenció serio -Puedo ser un ingenuo pero no un idiota.
-Si lo has visto, habrás visto también que no he sido yo quién le ha besado.
Philip apretaba sus puños y sus dientes tratando de calmar toda la tensión que tenía retenida en el cuerpo. Sin duda ver a esos dos besándose le había afectado muchísimo más de lo que jamás hubiese podido imaginarse.
De repente todo se había tambaleado y ahora lo que parecía ser sólido y duradero, se había quebrado en un abrir y cerrar de ojos.
-No es eso lo que más me preocupa. ¿Sabes qué? Nunca me lo hubiese esperado de ti Tom. De cualquier otro sí, pero de ti… -Tom le soltó y dejo que el chico que tenía delante siguiese hablando -Es que...joder ¿Por qué no me lo dijiste? ¿Así que se trataba de Oliver? ¿Era Oliver del que hablaban cuando dijeron que habías estado colgado de otro?
-¡Porque no era necesario! Oliver es el pasado. ¡No quiero vivir en el pasado toda mi vida!
-¡TODAVÍA LO HACES! -acabo chillando también -¡Por eso te cabreabas cuando salía el tema de Staky, te alterabas cuando alguien mencionaba a Oliver! ¿No te das cuenta? ¡Es patético!
-Philip por una vez en mucho tiempo tú lograse que dejase de pensar en él -le cogió de la camiseta y la estrecho con una de sus manos -Me siento bien cuando estoy contigo.
-Deja de mentirte a ti mismo Tom -dijo Philip esta vez convirtiendo su cara alterada en una más afectada y entristecida -Necesito estar solo -declaro soltándose del aguare y empezando a caminar.
Tom se quedo mirando como se alejaba. Sabía que no era el momento. Sabía que estaba mal, y por una parte le dolía y por otra… Ese beso…
Se encamino rápidamente hacía su casa,corriendo como si quisiese escapar de algo. En su interior maldijo a Olver. Parecía un castigo divino que una vez más pretendía ponerle a prueba.
Tanto tiempo había pasado pensando en Oliver, echándole de menos, imaginándose si estaría bien, que estaría haciendo y si en algún momento, aunque fuese por casualidad él también hacía lo mismo.
···
En otra parte de la ciudad, Lenders estaba dando patadas a un balón en un terreno a las afueras,. Su móvil vibró y lo cogió de inmediato.
-¿Si?
-Soy Oliver.
-¿Oliver? -quedo sorprendido y no era para menos. Lo cierto era que desde que Oliver había dejado la cuidad y estaba en otro equipo, lo dejo todo atrás, incluso sus compañeros y antiguos amigos de juego -Que raro que me llames.
-Ha pasado mucho tiempo.
-Y tanto… ¿Ocurre algo? -intuyo, ya que sabía que Oliver no le llamaría si no fuese para algo importante.
-Así es. ¿Philip está con Tom? -pregunto directo.
-Ni siquiera yo lo sabía -dio una pequeña carcajada al recordarlo -¿Te has enterado tú también?
-No me hace tanta gracia como a ti, pero sí. Necesito que quedemos. Quiero que hablemos de Tom.
-Pero tío, eso ya es agua pasada ¿No crees que ya le hiciste sufrir lo suyo? Tom lo ha pasado muy mal. Déjale que haga su vida.
-¡Es que no puedo! -le corto de repente -¡Me sigue gustando! -suspiro seguidamente y volvió a su tono habitual -A pesar de todo eres un gran amigo para mi. Solo puedo confiar en ti.
-Dime la hora y el lugar.
Oliver y él habían sido rivales, pero también inseparables de algún modo. Y si Oliver encestaba de su apoyo, él no iba a negárselo.
···
Desde que Philip había llegado a su casa, se había encerrado en su habitación, echado en la cama. Aturdido, enfadado, triste. Pensando en una y mil cosas. Sintiéndose engañado pero empezando a entender el por qué de cada cosa.
Abrió su móvil comprobando que tenía mensajes nuevos.
"Me disculparé una y mil veces si hace falta"
"Llámame cuando puedas".
Todos eran mensajes de Tom. Cerró el móvil y lo dejo a un lado. Mañana volvían a tener partido y necesitaba descansar.
···
-Hey -saludo el chico de tez más pálida al ver al otro llegar.
-¿Cómo va? -Lenders tomó lugar al lado de Oliver en uno de los bancos del parque en donde habían quedado -Como en los viejos tiempo.
-Eso parece. ¿Cómo esta Benji? Oí que tuvo una lesión y vi que no ha estado jugando en los partidos que habéis tenido. Tenía ganas de llamarle pero, si se esta recuperando no quiero meterle más presión.
-Está bien. Quizás esté perfecto para cuando juguemos contra vosotros -argumento con una sonrisa.
-Lo dices muy seguro de ti mismo. Todavía os queda un partido que ganar.
-No necesito estar seguro. Vamos a ganar el próximo y te derrotaré Oliver Aton.
-Eso habrá que verlo -ambos compartieron miradas cómplices -Sobre lo de Tom…-no estaba seguro de como entrar en el tema.
-¿Qué pretendes? Mira a mi me da igual con quién esté Tom. Si ahora quiere estar con Callahan es asunto suyo. Si de verdad quieres recuperarle vas a tener que darlo todo. Lo tienes chungo -concluyo sabiendo que así era -Desde que te fuiste Tom te cogió mucha rabia.
-Si ya lo sé...Y no me quejo. Me lo tengo merecido. No esperaba que me recibiese con los brazos abiertos. Pero lo de Philip me ha pillado por sorpresa , eso es todo… -bajo su mirada y Lenders apoyo una de sus manos en su espalda.
-¡Tampoco esta todo perdido! ¡Si te sigue gustando, pelea por él! Ese eres tú, un luchador.
-Mark… -levanto su cabeza y volvió a mirar al que tenía al lado -No se hasta que punto Tom me odie…
-Demuéstrale lo que sientes. Es la única manera que tienes. Eso o perderle para siempre -se levanto y miro desde arriba a Oliver -Siento no ser de gran ayuda. Es todo lo que puedo decirte.
-Quizás sí que puedas ayudarme un poco más -Lenders me miro sin entender -¿Podrías darme la nueva dirección de Tom?
···
La mañana se alzó espléndida. Muy soleada y perfecta para disputar los próximos enfrentamientos que darían lugar al partido definitivo. Solo podían quedar dos equipos. Dos clasificados, del que solo saldría un ganador.
En la sala de reuniones todos ya estaban preparados, vestidos, esperando a su capitán.
-Parece que se le han pegado las sabanas -hablo Lenders desde una esquina.
Philip se había quedado un poco alejado del grupo. Sumido en sus pensamientos y algo preocupado al darse cuenta que quisiera o no, tendría que volver a mirar a los ojos a Tom. Y no estaba muy seguro de como iba a ponerse.
-Si viene cabreado… -Julian no pudo terminar la frase.
La puerta se abrió dando paso al chico de sus comentarios.
-Siento el retraso -soltó enseguida al entrar -Solo quedan 10 minutos, así que podemos salir hacía el campo y vamos a calentar.
-¿No tienes nada que decirnos? -pregunto Ed, el portero que sustituía a Benji.
-Sí, que ganéis -
-¡Eso está claro!
Los chicos empezaron a salir, Philip evitó mirar a Tom y emprendió la marcha. Antes de que hubiese dado un paso fuera de la sala, Tom le hablo haciendo que parase.
-Philip, puedes quedarte un minuto.
-Ya es casi la hora y necesito calentar -alegó dándole la espalda.
-Por favor.
Philip apretó sus puños y cerró sus ojos.
-Quizás cuando terminemos.
-¡Te estoy hablando como capitán, no como compañero! -dijo esta vez alzando la voz consiguiendo que el cuerpo de Callahan se tensase -Cierra la puerta.
Philip la cerró y cuando se giro, se enfrento con los ojos de su capitán que le miraban fijamente.
-Tú dirás.
-Eres uno de los pilares del equipo. Ni siquiera hace falta que te lo recuerde. No te distraigas.
-¿Debería? -pregunto de repente sintiéndose ofendido por el comentario -¿Acaso alguna vez lo he hecho? Soy un profesional. ¡No vengo aquí a jugar, vengo a ganar! -contesto tajante.
-Esas ojeras que tienes no son precisamente de haber dormido toda la noche -Tom hizo un intento de acercarse al chico que tenía enfrente pero este dio un paso atrás.
-Estoy perfectamente. Gracias por preocuparte -respondió irónico.
Y no es que quisiese ser desagradable, pero la situación era tan reciente aun, que no podía evitarlo. Cada vez que mirada a Tom, veía a Oliver, a Oliver besándole. Y eso le hacía bullir la sangre.
-Lo siento Philip -bajo su tono de voz a uno suave y calmado. El que solía usar cuando estaba con él -Hacerte sufrir era lo último que quería…
-¡Ya te dicho que estoy bien! Y ahora si no tienes nada más que decirme, me marcho.
No, no lo estaba. Pero no iba a servir de nada lamentarse, flaquear o llorar. Eso ya lo había echo durante la noche. Para así al día siguiente poder seguir firme y darlo todo.
-Doy pena como capitán -Philip observo como bajaba su cabeza -Si no somos capaces de ganar, voy a retirarme…
-¡¿Qué dices?! -sus miradas volvieron a encontrarse. La de Philip mostraba sospesa.
-Merecéis alguien mejor que yo. Si ganamos hoy, jugaremos contra Staky. Y si perdemos ese partido será el último que juegue.
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