Philip se quedo parado asimilando lo que acababa de escuchar.
"Si no somos capaces de ganar voy a retirarme".
¿Desde cuando Tom tenía esa clase de pensamientos? En alguna que otra ocasión había puesto en duda su posición como capitán, pero nunca al extremo de abandonar.
La puerta se abrió interrumpiendo la tensa situación. Lenders se asomó.
-¿Y si arregláis vuestros problemitas amorosos después? ¡Tenemos un partido que ganar! -Philip salió casi disparado chocando con el hombro de Lenders que se había quedado enmedio -¡Eh!
Tom cogió aire y después de intercambiar miradas con Mark asintió con la cabeza para darle a entender que podía retirarse.
-Ahora iré.
La puerta volvió a cerrarse y Ton se quedo solo por varios minutos. Pensativo, intentando serenarse antes de poner un pie en el campo. No podía fallarles ahora. No ahora después de haber peleado tanto por su sueño, por llegar tan lejos.
La victoria no solo era algo que desease, la anhelaba y quería para su equipo, por el cual había luchado a muerte. Si al final no podía alcanzarla, no merecía ser el capitán de tan extraordinario equipo.
Cuando salió y entro al campo ya apenas quedaba un minuto para que empezase el partido.
-¡Tom! ¿Te va a dar tiempo de calentar? -cuestiono Julian acercándose hacía donde estaba.
-No será necesario.
-Te puedes lesionar si no estás caliente -dijo a sabiendas de que el otro ya lo sabía.
-No te preocupes Julian, iré con cuidado.
-Era de suponer, al fin y al cabo es una semi-final, pero no me esperaba tanto publico -hablo uno de los jugadores de la banca -¡Es increíble! ¡Hasta los del equipo Staky han venido a vernos jugar! -declaro consiguiendo que el cuerpo de Tom se tensase y de inmediato echase una ojeada a las gradas.
Después de varios segundos los divisó. El equipo de Oliver había tomado asiento en la tercera fila de la grada que tenían a su espalda. Enseguida aparto la vista y maldijo interiormente.
-¡Chicos! ¡Demostremosles de que estamos hechos! -alzo la voz Tom -¡Si hemos llegado hasta aquí no es para perder ahora!
Las palabras de Tom siempre hacían mella en los jugadores, consiguiendo reconfortarles y darles el impulso necesario.
Philip observo a Tom. Era por esa fuerza suya que había acabado enamorándose de él. Su siempre carácter afable y tranquilo a veces se apaciguaba por uno más duro y frío , pero eso era otra de las cosas que le gustaban de él.
No, no dejaría que las cosas se acabasen tan pronto. Haría lo que estuviese en sus manos para ganar, y si de eso dependía la decisión de Tom de seguir o no, aun si tuviesen que explotarle las piernas por el esfuerzo lo lograría.
El pitido sonó anunciando el comienzo del partido y ambos equipos empezaron a correr hacía el balón.
Instintivamente y la mayoría de veces sin querer los ojos de Philip se iban hacía la figura de Tom. Y un montón de pensamientos innecesarios empezaban a brotar haciéndole perder la concentración máxima.
¿Seguiría enamorado de Oliver? Después de tanto tiempo...y a pesar de tantos malos entendidos. No quería tener que lidiar con esa clase de remordimientos que no iban con él, pero en el fondo se auto castigaba con ello.
-¡Philip esa es tuya!
Lenders le dio un pase brillante que cogió con bastante facilidad. Corrió rápidamente hacia la porteria contraria consiguiendo el primer tanto para su equipo.
Todos fueron hacía él para celebrar el punto.
Tom acaricio su pelo y le dedico una sonrisa.
-¡Ha sido un gol estupendo Philip!
-¡Eh! A ver si les reventamos -gruño Julian señalando con el dedo al equipo contrario -A juzgar por sus caras parece que se han picado y van a ir en serio.
Sabían que si habían llegado a la semi-final era porque no eran un equipo cualquiera y por eso sería un partido duro.
Llevaban jugando más de media hora y ya todos tenían los cuerpos empapados en sudor.
Uno de los jugadores había hecho caer a Tom un par de veces a propósito, pero el arbitro no había pitado ninguna falta consiguiendo que el equipo de Tom echase chispas.
-¿Estás bien? Ese cabrón va a por ti. El hijo de puta sabe como hacer para despistar y que no se note su sucio juego. Vé con cuidado -hablo uno de los jugadores a Tom que estaba frotándose la pierna contra su mano.
-No va a pasar nada -Tom miro con rencor hacía el chico que le había hecho caer y apretó sus nudillos -No es el momento de quejarse. Nosotros seguiremos jugando como hasta ahora ¡¿Me oís?!
Todos asintieron y el partido siguió avanzando en una clara ventaja para el equipo contrario. Iban sumando tantos, y a pesar de que les iban dando pelea el equipo de Tom termino la primera mitad perdiendo por más de tres goles de diferencia.
-¡Mierda! No me puedo creer que no le hayan sacado ni una puta tarjeta. Como no le paremos los pies… -Lenders tiro al suelo la toalla que llevaba puesta por detrás de su cabeza -¡Qué rabia!
Ahora estaban en los vestuarios y todos tenían caras de estar abatidos y notablemente cansados.
Philip fue hacia las picas y se hecho agua fría en la cara para despejarse.
Lenders siguió refunfuñando logrando que Philip al final le contestase en un tono que alteró al de piel más morena.
-Deja de quejarte tío. Eso no ayuda una mierda.
-¿Qué dices? ¿Cómo te atreves? Te recuerdo que yo he sido el que te ha dado todos los pases. Si has hecho algún gol ha sido gracias a mi.
-¿Y qué quieres decir con eso? ¿Te tengo que dar las gracias o algo?
El ambiente se estaba poniendo tenso y Tom que se había quedado a un lado les llamó la atención gritando
-¡Callaos!
-Pff...Yo me largo fuera -dijo Lenders seguidamente para después salir dando un portazo.
-Parece que nuestro juego en equipo se esta desmoronando -Julian hablo logrando que todos se mirasen los unos a los otros -Será mejor que vaya a hablar con él.
Tom se sentó en uno de los bancos. Philip a unos metros le observo en silencio dándose cuenta de que estaba un tanto ido, mirando fijamente hacía el suelo.
¿Sería que estaba bien? ¿Le dolería la pierna? ¿Por qué no se lo preguntaba? Paso un par de minutos dándole vueltas hasta que se atrevió a hablar.
-Tom…
El aludido alzo la vista y se quedo mirando a Philip.
-¿Te duele?
-No.
La sequedad con que le contesto logro encogerle de cierto modo el estómago. Lo conocía lo suficiente para saber cando le mentía y cuando no. Cuando quería hacerse el fuerte y cuando le estaban evadiendo.
No sabía hasta que punto le había afectado pero sí sabía que aun y con esas su capitán no iba a dejar el juego y mucho menos mostrar una pizca de debilidad o dolor. De eso estaba seguro.
-No discutas con Lenders ¿quieres? Ya sabes como es y ahora mismo lo que menos necesita el equipo es que uno de nosotros vaya por su cuenta -explico directo.
-Ya lo sé -se echo a un lado un par de mechones de pelo -Y yo lo que menos necesito es ver como nuestro estúpido capitán se hace el duro, cuando en realidad le debe doler horrores esa pierna.
Tom le miro un tanto alucinado por lo que acababa de soltarle.
-Pero mirate ¿Te crees que no me dado cuenta? Los últimos minutos no has estado corriendo como acostumbras. Seguramente en una de las caídas te has dado un mal golpe -fue hacía Tom que seguía sentado y se agacho hasta quedar a su altura.
Ya todos los jugadores habían salido y ahora solo quedaban ellos dos solos.
El corazón de Tom empezó a bombear furioso cuando Philip sin pedirle permiso rozo su pierna y le dio un pequeño calambre seguido de un dolor bastante agudo.
-Ahg….-apretó sus dientes y apartó la mano de Philip.
-¿Y así pretendes jugar? ¡Todavía queda la segunda mitad! -trago saliva y por primera vez dejo sus rencores a un lado y volvió a mirar esa cara con la ternura que solía ofrecerle -No quiero que te pase nada..No...Sé que es muy importante para ti...Lo es para todos, pero ...si a costa de eso tienes que lesionarte ….De ninguna manera apruebo que eso pase.
-Philip…
-¡Pasame todos los balones a mí! -dijo decidido cogiendo de la nuca a Tom -¡Pasámelos y anotaré, cueste lo que cueste!
-No esperaría menos del mejor anotador..Toda mi confianza esta puesta en ti…
Philip lo atrajo aún más hacía si hasta hacer chocar sus frentes. Sus labios casi se rozaban y sus ojos se veían reflejados en la mirada del otro.
-Aún te quiero…. -murmuro en apenas un susurro. Su voz salió seca, le faltaba saliva -Te quiero y ni te imaginas las vueltas que has estado dando en mi cabeza desde que te vi besándote con Oliver. ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? ¡Maldita sea! Me frustro...Tengo miedo de perderte, tengo miedo de que…
-Shhh…. -Tom le dio un pequeño pico -No hables de eso…
Philip cerró los ojos y esta vez fue él quién impulsivo se acercó hasta la boca de su capitán y empezó a besarle con pasión, descargando todas sus emociones en ese beso.
Se conformaba si podía tenerle de esa forma de vez en cuando, incluso si no estaba seguro de lo que sentía Tom en realidad. Pero por mucho que lo ignorase había algo que le estaba carcomiendo por dentro.
Al separarse y cogiendo coraje se atrevió a formularle la pregunta.
-¿Sigues enamorado de Atom?
