Sus ojos volvieron a mirarse y Philip no tuvo tiempo ni de pensar en las consecuencias. Varios del personal se dirigieron corriendo hacia ellos y ayudaron a Oliver mientras alejaban a Philip de él.

La situación fue desagradable y por supuesto Philip fue expulsado del lugar mientras Oliver fue llevado a una sala de curas.

En las afueras la noticia se expandió rápido.

-Lo sé, lo sé. No me des la brasa ¿vale? - comento enfurruñado un Philip decaído a Julian que le hacía compañía.

Se habían dirigido hacia un sitio alejado, solitario. Philip le había llamado poco después de incidente para poder desahogarse.

-Sé que lo sabes, pero creo que te hace falta que te lo repitan un par de veces. Nos estamos jugando un campeonato y tú te arriesgas a tirarlo todo por la borda porque no puede soportar que Oliver vea a Tom.

-¡Que no es eso! -terminó gritando sulfurado -¡Tom lo es todo para mi, lo significa todo!

-¿Por encima del fútbol? -se atrevió a preguntar Julian y la respuesta no tardó un segundo en aparecer.

-Por supuesto. Yo por Tom sería capaz de cualquier cosa. El fútbol ha sido todo lo que me ha acompañado desde que era un crío, pero Tom es otra historia. Le quiero ¿entiendes? Y no soporto la idea de que otro pueda ocupar mi lugar.

Julian afirmo con la cabeza y suspiro poco después.

-Lo mejor sería que hablases con Tom, ¿no crees? Intenta averiguar que siente de verdad, que se trae con Oliver. Pero no dejes que te metan en ese doble juego porque vas a salir perjudicado y lo sabes, en el fondo eres un tío sensible …. -se atrevió a mencionar porque de siempre había sido alguien a quien había observado y admirado.

-Julian eres un amigo increíble -dijo sinceramente sabiendo que así era y podía confiar en él para todo. Por eso cuando había necesitado de alguien en quien apoyarse, había acudido a él -Te lo agradezco.

Te entiendo más de lo que te crees -soltó en un tono más bajo para luego volver al habitual -Y estoy aquí para ti, para lo que sea. Cuenta conmigo.

· · ·

Tom ya había sido dado de alta y aunque le habían advertido que fuese con cuidado al caminar, él quiso ir a la suya, solo. Por eso había salido del recinto sin avisar a nadie directo hacía su casa. Por supuesto que se había enterado de la pelea y precisamente por ese motivo quiso tener su propio espacio, sin tener que rendirle cuentas a nadie, en ese preciso momento no se veía capaz.

El reproche no se hizo de esperar cuando por la noche una llamada de Philip se lo saco en cara.

-¿Por qué volviste solo? ¡Si me hubieses llamado iba a buscarte sin pensarlo! No es conveniente que vuelvas a forzar tu pierna, tiene que reposar -argumento exaltado.

-¿Y crees que hubiese sido buena idea que te vean por allí después de la que se armó? -cuestiono sin esperar ninguna respuesta, solo tratando de hacer ver que se había enterado.

-Suponía que lo sabrías… -dijo bajando el tono de voz - Me jode y mucho…. -prosiguió evidenciando su malestar – Lo que más ilusión me hacía era ir a verte después del partido y que te enterases por mi que habíamos ganado. Todo se complico y se me fue de las manos.

-Philip esto no puede seguir así.

Y aquella frase hizo que en milésimas de segundo todo el cuerpo de Philip se tensase al máximo. Que se pusiese en alerta y por primera vez tuviese miedo de lo que siguiente que fuese a decirle Tom.

-¿Qué quieres decir?

-Esto no es un patio de recreo. Está en juego demasiado.

-¡¿Te crees que no lo sé?! -le cortó de repente incapaz de aguantarse, recordando que Julian le había insistido en lo mismo -Está en juego tanto por lo que hemos luchado y entrenado todos estos años, con sudor, con esfuerzo, matándonos mañanas, tardes y noches. Yo estaba allí ¿O acaso se te olvida a ti? -no quiso atacarle pero sin pretenderlo se había formado una conversación acalorada.

-Le pegaste Philip… Pegaste a alguien de otro equipo. Depende de la gravedad y otras cosas pero eso va a ser una infracción grave, pueden sacarte un expediente. Seguramente lo estén estudiando y según lo crean conveniente te dejarían fuera del campeonato -comento intentando explicárselo y serenar el ambiente pero Philip no puso de su parte.

-¡Pues a la mierda! ¡A la mierda todo si me expulsan! ¡Me iría orgulloso si sé que te tengo a ti! ¿Sabes?…

La voz de Philip se quebró y no pudo seguir hablando. Tom por su parte dejo un par de segundos de pausa, para que pudiese reponerse, dejando que se crease un silencio en el que solo se escuchasen sus respiraciones. Después fue la voz de Tom la que volvió a escucharse.

-¿Te provocó? ¿Te dijo algo? ¿Qué fue lo que pasó? -quiso saber ciertamente a pesar de todo.

-Si te contesto a tus preguntas, quiero que tú contestes a las mias -añadió serio.

-De acuerdo.

-Me dijo que era un inseguro, que por eso no te gustaba….

-¡PHILIP! -dijo de inmediato tratando de llamar su atención -Quiso llevarte a su terreno, ni por un momento dejes que ni una de sus palabras te afecten, ¿me oyes?

-Claro, para ti es fácil decirlo. Me dio una rabia...me volví loco, hace que saque el animal que llevo dentro...¿Y sabes por qué? Porqué en el fondo tiene razón. ¡Contigo soy un maldito inseguro! No tengo esa sangre fría que tiene él para ir a su bola. Yo siempre pienso en ti, antes que en mi mismo, y esa siempre ha sido mi perdición.

-Precisamente porque él pensó más en él que en mi, es que todo termino de esta manera -remarcó.

-Vino a verte, ¿verdad? -preguntó entre ansioso por confirmar la respuesta y desesperado sin poder esperar más a preguntarselo -¿Os visteis? Quiero que seas completamente sincero y me cuentes que ocurrió -finalizó.

-Sí.

-¡Lo sabía! -se escucho al otro lado del teléfono como Philip maldijo a Oliver un par de veces antes de que Tom volviese a hablar.

-Los medicamentos que me estaban dando me provocaron mucho sueño y estaba medio dormido, ni siquiera me di cuenta cuando entro. Solo recuerdo que cuando abrí los ojos estaba allí, de pie al lado de mi cama, mirándome en silencio.

-Ese hijo de puta…

-En realidad apenas hablamos. Solamente le dije que a qué había venido, me contestó que quería verme, saber como estaba, le dije que bien, que si ya me había visto se fuese, pero…

-¿Pero qué? -inquirió Philip de mala gana, mosqueado y brusco por lo que le estaba contando Tom.

-Me dijo que le diese una última cita, solo una, y que si después de eso no quería volver a verle desaparecería después del campeonato. Que no volvería a meterse en mi vida, pero que necesitaba comprobar por su propia cuenta si todo había terminado.

-Pff En serio...esto es ridículo, es de risa -comento desganado un Philip al que le habían pasado muchísimas cosas por la cabeza, pero ninguna como esa -¿Qué le dijiste tú? Espero que como mínimo le mandases a la mierda, que es lo único que se merece.

-No le dije nada.

-¡¿Cómo que no le dijiste nada?! ¡¿Estás de broma?!

-¡No sé, me costó reaccionar. No supe que decir, y luego me dijo que no pasaba nada que no le diese una contestación enseguida y se fue.

-¡Lo que me faltaba! -añadió -No te comprendo Tom, en serio que no...Tú más que nadie lo despreciabas, he visto en tus ojos la rabia y el dolor del abandono. Sufriste mucho por su culpa…Lo sigues haciendo -añadió seguro de lo que decía.

-Es normal que estés mosqueado, yo también lo estoy conmigo mismo -afirmo suspirando poco después.

-¡Lo estoy! ¿Cómo no iba a estarlo? No tengo ni la más mínima idea de todo lo que viviste con Oliver y mira, pensándolo bien, por mi salud mental prefiero no saberlo...Pero lo que sí sé es que para bien o para mal sigue formando parte de tu vida y hasta que no te deshagas de su fantasma no vas a poder ser feliz.

Le costó llegar a esa conclusión pero rechazarlo y negarlo no iba a hacer que se sintiese mejor, por eso prefería soltar y decir las cosas claras.

-En tu mano está hacer lo que te parezca, aunque me duela… -volvió a hablar Philip sincerándose al máximo -Pero si decides darle esa cita a Atom, olvídate a mi ¿vale? No voy a estar allí como el juguetito de nadie, como segundo plato o para paño de lágrimas, ni siquiera para consolarte. Adiós.

Cortó la llamada bruscamente sin dejarle tiempo a que Tom pudiese volver a contestar. Después de aquello Tom intento volver a contactar con él, llamándole unas 5 veces en las que no obtuvo respuesta y dejándole un par de mensajes que tampoco le contestó. Finalmente y después de una larga hora un tanto desesperado Tom llamó a Julian.

-¡Tom! ¿Qué tal, cómo estás? ¡Que alegría escucharte! ¿Qué tal tu pierna? -Julian le contestó entusiasmado y sin sospechar el porqué de la llamada de Tom.

-Todo muy bien Julian, muchas gracias por preocuparte. Estoy mucho mejor y muchísimo más después de saber que ganasteis. Siento molestarte a estas horas pero verás...

-¿Ha pasado algo? -preguntó sin entender.

-No, no es nada grave. Solo que he tenido...digamos que Philip y yo hemos tenido una conversación un poco fuerte hace un rato. Me ha colgado y se me hace imposible volver a contactar con él. Si pudieses hacerme el favor de decirle de mi parte que lo siento...Que me llame o se pase por mi casa, seguramente me quede en casa todos estos días descansando, no quiero forzarme. Todavía no me han confirmado si podré jugar o no la final, dentro de unos días iré a hacerme un chequeo. Tengo esperanza en que todo salga bien.

-¡Así será capitán! ¡Te necesitamos en el equipo! -le contestó Julian dándole ánimos -Sobre lo de Philip prefiero no meterme -no quiso dar excesivas explicaciones y se mantuvo cauto.

-Tú y Philip sois grandes amigos y os lleváis muy bien por eso es a ti a quien le pido este favor. Sé que si se lo dices tú te escuchará, te aprecia mucho.

-Lo sé, pero…

-Haz lo que puedas. Y gracias.

Tom cortó la llamada. Se sentía agotado y no solo físicamente, también mentalmente después de tener tanto en la cabeza. Cuando descanso su cabeza en la almohada apenas pasaron unos minutos antes de quedarse dormido.

Julian se lo pensó un par de veces antes de llamar a Philip. Sabía que le cogería enseguida la llamada, que le hablaría como siempre, como un amigo, que le escucharía y precisamente todo aquello era lo que le traía de cabeza. A Philip le gustaba Tom y por eso nunca había querido meterse enmedio. Por encima de todo respetaba su amistad con Philip y quería verle contento. Pero por otra parte tanto reprimirse estaba empezando a afectarle. A él le gustaba Philip, de eso había podido darse cuenta a medida que todo avanzaba, a medida que los días pasaban y Philip estaba cada vez más flipado por Tom, él empezó a sentirse celoso de verdad. Y aunque supo esconderlo perfectamente a veces sentía que iba a explotar.

Cuando marcó la voz de Philip no tardó en escucharse al otro lado.

-¿Te he despertado? Es tarde ya… -comento Julian enseguida que Philip le contestó el teléfono.

-No, no podía dormir. No me has despertado.

-Oh vale -de repente se quedó en blanco y no supo que más decir.

-Pero es raro que me llames a estas horas ¿Hay alguna novedad? -inquirió.

En ese momento dudo de si decirle lo de Tom, pero prefirió ser honesto, como siempre había sido.

-Tom me ha llamado.

-Ah claro… -mustió comprendiendo el por qué de la llamada.

-¿No quieres hablar con él?

-No ahora Julian, si lo hiciese sé que acabaría por hablarle mal y es lo último que quiero. Ese maldito Atom…

-Vale, vale. No te alteres. Dice que lo siente y que le llames o pases por su casa.

-No lo haré -concluyó tajante -Quizás lo mejor sea que le olvide de una vez.

Y esa frase hizo que a Julian se le erizase la piel de repente. Desde hacía tiempo había escuchado y apoyado a Philip y no recordaba ninguna vez en la que le hubiese dicho con tanta fuerza y confianza algo parecido.

-¿Por qué así tan fríamente? Debe haber sido una gran discusión para que digas algo como eso… -hablo Julian queriendo comprender más del asunto.

-Estoy desilusionado, solo eso. Quizás y mañana se me pase o quizás no, no lo sé. Pero ahora mismo es lo que siento. Y sí, sé que lo mio siempre ha sido luchar por lo que quiero a muerte pero a veces no sé…

-¿Ha sido una mala idea mi consejo de qué hablases con Tom?

-En absoluto. Gracias.

-Buenas noches Philip.

Y apenas iba a colgar el aludido volvió a hablar sorprendiendo a Julian.

-¿Quedamos mañana para echar unos pases? Necesito despejarme y quedarme solo me hará pensar demasiado.

Una sonrisa se dibujo en la cara de Julian aunque Philip no pudo verla.

-Me encantaría. ¡Hasta mañana pues!

-Buenas noches.

· · ·

El día siguiente pasó tranquilo, Julian y Philip quedaron como habían acordado y Tom desistió en su intento de comunicarse con Philip cuando se hizo la 10 llamada que no le contestaba. Prefirió dejarle tiempo y no molestarle más. Oliver por su parte deambulaba con un papel en la mano, buscando una calle y un numero de casa en concreto y hasta que estuvo enfrente de la acertada no paró. Toco el timbre sin meditar y pronto alguien le abrió la puerta.

-¿Tú? -los ojos de Tom se abrieron de par en par al ver de quien se trataba.

-Eso parece.

-¿Cómo supiste dónde vivía?

-No te enfades con él, pero Lenders me la dio, un día cuando nos vimos. Yo personalmente se la pregunté.

-Ese bocazas…

-¿Tanto te desagrada verme? Solo quería comprobar que seguías bien. Como supongo que sabrás tu amiguito celoso me dio un buen golpe. Todavía tengo el labio y la mandíbula adolorida, pero sobreviviré.

-No se te ve mal.

-Viniendo de ti me lo tomaré como un cumplido -alegó sonriendo después -¿No vas a invitarme a pasar?

-No -contestó secamente.

-Bueno sé que te dije que no había prisa pero no he podido dejar de pensar en eso. ¿Podrás darme una contestación sobre la proposición que te hice?

-Pasa.

Oliver alucino por el cambio repentino de Tom, pero no dijo nada al respecto. Tom fue directo al grano cuando estuvieron en el recibidor y había ya cerrado la puerta.

-Sí, lo he estado pensando. Y quiero que a cambio de esa cita hagas algo por mí.

¿Un favor? Pensó Oliver extrañado.

-¿De qué se trata?

-Ve a hablar con los superiores y habla a favor de Philip. Inventate lo que sea. Sé que si intervienes siendo la victima eso hará que ellos lo vean de otra manera. Quizás y con suerte perdonan la gravedad del asunto.

-¿Lo haces por él, no es así? Quiero decir...no por el campeonato, no por la victoria, sino por él…

Ambos se miraron a los ojos fijamente.

-Quiero que pueda seguir jugando. Si yo no lo hago al final dará igual, pero él tiene que continuar. Es su pasión. No podría perdonarme que perdiese todo eso por una tontería, de la que yo soy el principal culpable.

-¿Tanto te importa?

-Sí, me importa.

-¿Más de lo que alguna vez te importe yo? -quiso saber y no dudo en preguntar tomando desprevenido al otro.

.

.

.