Holaaaaa cómo están. Sí, después de mil años por fin traje otro capítulo de esta historia no tengo justificación la verdad así que mejor no pierdo el tiempo dando excusas solo que lo siento por tardar y casi sacar un capítulo x año. Haré lo que más pueda para ir actualizando con mayor regularidad. Creanme lo que más quiero es poder darle un fin a mi visión de esta bella historia. Sin más que decir aquí el capitulo.

LOS PERSONAJES DE NARUTO NO ME PERTENECEN SON PROPIEDAD DEL GRAN MASASHI KISHIMOTO. HISTORIA INSPIRADA EN LA OBRA DE KARYNITA

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Chapter:40 " Reuniones Predestinadas"

Sakura aún seguía contrariada por las palabras de TenTen pero más que por eso, fue la mirada de tristeza que reflejaban sus ojos lo que le produjo un pequeño estrujó en el corazón, ya que de cierta forma ella misma se había visto con esa mirada antes.

Realmente ¿ El señor Neji sentía alga más allá de amistad por ella? No comprendía cómo eso podía ser posible. Después se todo ella nunca lo había visto más que como una persona muy amable con la que tubo la fortuna de entablar una buena relación amistosa, como con el joven Naruto y Hinata.

La pelirrosa siguió divagando en sus pensamientos por unos minutos más hasta que recordó que el joven Sasuke se había marchado muy molesto por la presencia del castaño, por lo que sin perder más tiempo se encaminó hasta el despacho del oji-negro. Al llegar, tocó la puerta un tanto dudosa por como la recibiría, si aún estaba enojado y quizá no quisiera verla en ese momento. Luego de no recibir respuesta por unos segundos por fin lo escucho decir – Pasa!-

Con cautela se asomo por la puerta y lo vio sentado frente a su escritorio, al parecer revisaba algunos documentos que tenía apilados en la mesa.

–Así que ya terminaste de hablar con tu querido amigo- comenzó despectivo el Uchiha sin levantar la vista de lo que hacía.

– Ahhh…- la pelirrosa no supo que contestar, era claro que aún estaba enojado aunque seguía sin entender muy bien ¿Por que?- Ann el… el señor Neji …se marchó ya – contesto dudosa de si eso aligeraría el pesado ambiente que los rodeaba.

– Debes sentirte muy decepcionada, no es así? – le dijo con ironía- No se quedó lo suficiente en tu compañía – sus palabras sonaban tan frías y llenas de sarcasmo que Sakura casi podía sentir como las escupía de su boca con mucha dificulta.

–El señor Neji solo quería saber como estaba- susurro como buscando una justificación para la presencia del oji-blanco, aunque no tendría realmente porque justificarlo; es decir, se suponía que él era el amigo del joven Sasuke ¿¡No!?

–Claro, él siempre se preocupa por ti ¿Verdad?- murmuró recordando lo que Neji le había dicho del altercado de la chica e Ino. No pudo evitar tensarse al pensar lo que Sakura debió pasar en un momento como ese y el como él la termino de tratar ese mismo día. Realmente ahora no le extrañaba que después de todo ese cúmulo de emociones, era normal que ella no lo aguantara por mucho tiempo, por lo que terminó colapsando en sus brazos en aquel momento.

–Joven Sasuke- llamo la suave y delicada voz de la oji-verde.

Cuando el azabache la contempló, vio que se había acercado más a él y lo miraba con los ojos brillantes, un poco humedecidos. Además podía notar la preocupación en su mirada por lo que no pudo evitar desviar la vista y reprimir la culpa que se instalo en su pecho al ver lo que su actitud estaba provocando en la joven.

–Mejor vete por ahora, Sakura si necesito algo luego… - no pudo terminar la frase ya que sintió como tomaba su mano; con la que solo estaba rayando, sin razón el papel que hasta hace poco estaba leyendo y colocando apuntes.

–Por favor, no quiero…- lo miraba suplicante mientras con ambas manos suyas, sostenía la del moreno la cual ya tenía los nudillos blancos de lo apretado que sostenía el lápiz con el que escribía anteriormente- No quiero que esté molesto conmigo. Si hice algo malo, por favor perdóneme pero ya no siga enojado. No… no me gusta que esté enojado- termino susurrando suplicante, agachando la vista sin soltarlo en ningún momento.

Ella realmente no quería que las cosas volvieran a ser como antes, no quería que él estuviera molesto y la apartará. Después de lo que había compartido con él, no soportaría que estuvieran distanciados, sería demasiado para ella.

Sasuke la vio por unos segundos hasta que ya no pudo soportarlo más. Ella no tenía la culpa de su estúpido arranque de celos, porque sí, estaba celoso.

Era humillante admitir algo así pero era algo que podía evitar con ella, sobre todo porque conocía los sentimientos del Hyuga hacia la chica.

Con delicadeza, sado su mano del agarre que está ejercía sobre él y la tomo de la barbilla para que lo mirara.

–No estoy enojado contigo- le susurro ya sin ningún rastro de molestia en su voz- solo … digamos que Neji y yo no tenemos una buena relación ahora y… Es complicado.

–Lo siento, usted y el señor Neji eran muy amigos . Por qué… por qué están distanciados entre ustedes?- le pregunto más relajada al comprobar que le enojó había desaparecido de sus bellos orbes negros.

–No tiene importancia. Solo discúlpame por haberte hecho sentir que estaba molesto contigo- como le costaba disculparse, pero se lo debía.

–Mn Mn-negó suavemente- No tengo nada que disculpar.

El pelinegro se acercó lentamente al rostro de la joven y sin ningún preámbulo tomo delicadamente sus labios con los propios, uniéndolos en un beso suave y dulce.

Nunca se cansaría de saborear los dulces labios se la oji-jade, su sabor era exquisito. Y aunque le encantaría tener más de ese momento con ella, lo cierto era que tenía algo de trabajo atrasado del que debía ocuparse por lo que tenía que parar antes de que su autocontrol se fuera al demonio.

–Quizás deberíamos ponernos a trabajar- suspiro, separándose dificultosamente se ella- Y luego continuamos con esto- comento pícaro con su característica sonrisa arrogante plasmada en la cara.

–Ah… ah…- la pelirrosa estaba tan aturdida que apenas pudo entender lo que el joven le decía, pero si sentía como toda su cara ardía de la vergüenza provocada por la reciente acción del muchacho, además de su suspicaz comentario.

A Sasuke ciertamente le parecía linda; más de lo habitual, cuando conseguía ponerla nerviosa y avergonzarla, cualquiera esperaría que después de todo lo que han pasado ya no existiera la pena o timidez en ella pero con Sakura nada era como normalmente sería y eso era algo que le encantaba.

–Bueno comencemos…

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Fugaku Uchiha se encontraba en su despacho, revisando algunos papeles importantes. No hacía mucho se había despertado y tenía pendientes por resolver, por suerte su viaje había Sido muy provechoso pudiendo solucionar varios problemas que lo tenían un tanto contrariado, pero ya los tenía casi resueltos, por lo menos esos ya que sin duda su mayor problema que lo aquejaba estaba allí mismo, en su propia casa y con su hijo.

En ese momento tocaron a la puerta y seguidamente entro TenTen con su infaltable taza de café. La castaña la dejo acomodada en su mesa, se disponía a retirarse pero la dura voz de su patrón la detuvo.

– ¿Dónde está Kasa?- pregunto sin siquiera levantar la vista.

–Dijo que no se sentía bien, pero ya nos ordenó que debíamos ocuparnos de todos los quehaceres, no se preocupe señor- señaló lo más respetuosa posible; ciertamente odiaba tener que atender a ese hombre, no podía evitar el terror que le provocaba, aunque nunca le allá hecho nada pero aún así ese hombre con la sola presencia provocaba pavor.

–Bien. Sasuke está en su oficina?- cuestionó mientras tomaba una de sus carpetas y se levantaba para dirigirse dónde su hijo.

–Mmm s.. sí- comenzó algo intimidada y dubitativa sobre decirle lo demás pero al ver como la miraba de reojo con el ceño fruncido, quizá por su balbuceo, mejor se dispuso a contestarle con propiedad- A estado la mayor parte del día con…Sakura.

Al oír ese nombre el Semblante del Uchiha se distorsiono totalmente.

Nuevamente esa escuincla estaba sobre su hijo. Tal parecía que las advertencias no hacían mella en esa mocosa, pues bien tendría que pensar en algo más drástico pronto.

–Dile a Kasa que quiero hablar con ella en cuanto termine mis asuntos con Sasuke, entendido!- gruño con evidente molestia.

–Pero ella…- fue interrumpida por el grito del hombre.

– ¡ Me importa un carajo si se está muriendo! – furioso- Dile que lo ordene ¡¿ Está claro?!

–S.ssSí, sí señor disculpe- tartamudeo temerosa por su imprudencia.

El oji-negro se dirigió al despacho de su hijo. Entro sin molestarse en tocar, después de todo era su hijo. Al entrar lo vio sentado tras su escritorio y al instante detallo que aquella mujercita estaba sentada a su lado, con algunos papeles en sus manos, ver esa escena solo provoco que su ceño se frunciera aún más.

–Sasuke!- llamo con la Voz ronca presa del enojo que le causaba la sola presencia de la pelirrosa.

–Padre- respondió el moreno igual de serio e inexpresivo que de costumbre.

Sakura por su lado no pudo evitar tensarse y bajar la mirada. No toleraba ver a ese hombre, no después de todo lo que ha hecho.

–Necesito hablar contigo de asuntos importantes. A solas!- menciono mirando despectivo a la joven, lo cual el pelinegro no paso por alto provocando que su ceño se frunciera disgustado por las palabras de su padre.

–Hmn- murmuró- Sakura descansaremos por ahora. Puedes ir a ver a mi madre.

Fugaku se vio muy sorprendido al escuchar a su hijo menor hacer mención de su progenitora, además de tensarse, al pensar que su hijo estuviera despertando nuevamente esos sentimientos por su madre , sentimientos que él mismo se había encargado de matar años atrás.

Pero como era posible eso? Cómo es que él había pasado de no soportar ni siquiera que la mujer fuera nombrada a mencionarla con tanta normalidad!? No cabía duda que todo era por esa mocosa, ella era la culpable de que su tonto hijo estuviera cayendo nuevamente en esas estupideces de la sensibilidad y los sentimientos. Definitivamente tenía que buscar la manera de deshacerse de ella y más pronto de lo pensaba.

– S-sí joven . Con permiso señor- con una atolondrada reverencia se marchó de la habitación dejando a ambos hombre tanto padre como hijo en un silencio un tanto pesado.

El Uchiha mayor tomo asiento en uno de los sofás de la oficina, mirando con demasiado escrutinio al joven azabache que le devolvía la mirada con la misma intensidad que la suya.

–A caso sucede algo padre- cuestionó arto de la penetrante mirada de su progenitor.

–Solo trato de recordar desde cuándo sientes interés por Mikoto, ya que hasta donde recordaba detestabas siquiera que te la nombrará o hiciera alusión al hecho que fuera tu madre- comenzó con mucha dificulta de tan solo pensar que sus sospechas sean ciertas y su hijo nuevamente este teniendo sentimientos hacia esa mujer que fue la culpable de todas sus desgracias de juventud.

Sasuke frunció el ceño nuevamente al escuchar el reclamo de su padre, porque pudo notar el tono de reproche en su voz.

Ciertamente el también estaba sorprendido por el hecho de haber pensado en la morena Uchiha y recordar que ella era su madre. Hacía tanto tiempo que había querido borrar a esa mujer de su cabeza pero la verdad era que últimamente pensaba mucho en ella, desde que la viera aquel día, aunque hubiera Sido por unos pocos segundos, la imagen de esa mujer que vivía allí mismo bajo su mismo techo, no se borraba de su mente.

En los 8 años desde la última vez que la vio, en aquel espantoso día que prefería no recordar; se propuso no volver a pensar en ella. Sin embargo las veces que lo hacía, lo hacía con odio y rencor hacia Ella pero al pensarla en esos momentos de irá y repulsión, en su cabeza estaba la imagen de una persona arrogante, fría, que siempre lo rechazaba y apartaba de su lado a menos no estuvieran posando para una las ridículas fotos familiares. Una mujer que a pesar de ser sin duda muy hermosa eran tan fría como un témpano de hielo.

La Mikoto que vio ese día, en esa habitación lúgubre y sofocante no era para nada en absoluto parecida a lo que había en sus recuerdos. Lo que vio fue a una pobre mujer débil, demacrada y postrada en una cama que además tenía los ojos más triste y vacíos que allá visto nunca.

Cuando de niño veía a su mamá ella de cierta forma le inspiraba miedo pero ahora lo que sentía era lastima y remordimiento. Remordimiento por todos los años que prefirió olvidar su existencia.

Sabía perfectamente que el que ahora pensara tanto en ella se debía más que todo a la pelirrosa, no podía negar que la insistencia de la chica para que viera a la pelinegra tenía mucho que ver pero desde ese día que la vio no había vuelto a subir a aquel cuarto, más bien ahora no se sentía preparado para algo así. Sin embargo su mente era un lío lleno de pensamientos respecto a esa mujer que además de ser responsable de haberle dado la vida también fue la culpable de quitársela a su hermano.

–Es que acaso ya olvidaste lo que tu madre nos hizo. ¡Lo que le hizo a tu hermano! – gruño el pelinegro

–Yo no he olvidado nada pero aunque que nos guste o no, sigue siendo mi madre – murmuró entre dientes el azabache mirando con recelo por la actitud que presentaba su padre.

–Cómo puedes…

–Porque mejor no me dices que es lo que querías hablar conmigo – lo de interrumpe viendo que terminaría en una discusión sino lo paraba.

–Hmm bien. Necesito que te reúnas con los hermanos Hozuki, acabo de terminar un negocio con ellos pero yo no podré ir a la reunión así vas a tener que ir tu y terminar de cerrar el trato.

–De acuerdo- suspiro sin más remedio – Cuando será la reunión- pregunto con interés.

–Está tarde. Es la fiesta por el compromiso del hermano mayor, también nos invitaron a la fiesta así que además irás en representación de nuestra familia y te ocupas de que firmen los acuerdos del negocio.

–Tks, pues que remedio- mascullo con fastidio realmente no era muy dado a las fiestas y mucho menos tenía algún trato cordial con los Hozuki pero los negocios son negocios.

–No olvides que nuestros negocios son muy importantes Sasuke y que los Uchihas debemos darle prestigio a nuestro nombre – comenta como una sutil advertencia que el moreno capto muy claramente.

–No tienes que decirme lo que ya se papá. No soy ningún mocoso que no sabe hacer su trabajo. – realmente le irrita que su padre trate de controlarlo todo el tiempo.

–Solo te recuerdo que desde que perdimos la sociedad con Yamanaka necesitamos de hacernos de más socios para agradar los ingresos. No podemos permitirnos más pérdidas, ¡¿ Entiendes ¡? – le dice con reproche por su ruptura con la rubia hija de Inoichi.

–Lo tengo muy claro. Yo también perdí mucho debido a eso- contesta con hostilidad. Definitivamente su padre le estaba recordando que por su culpa habían perdido mucho pero ya no tenía caso lamentarse por ello y tampoco se arrepentiría de haber roto su compromiso con Ino.- De echo también he estado haciendo algunos movimientos. Estoy seguro que podré hacer un trato con la familia Sabaku, después de todo son muy reconocidos en el pueblo de Suna.

–Oh! eso sería muy beneficioso, nos sería de mucha ayuda tener una sociedad sólida con ellos- expresa complacido con las labores de su hijo- Me enorgullece saber que no olvidas cuáles deben ser tus prioridades Sasuke.

–Hmn- murmura con desinterés.

–Bueno ahora debo irme tengo asuntos pendientes que tratar. Voy a salir a otra reunión, regresare mañana. Ocúpate del asunto con Hozuki- se levanta marchando hasta la salida pero antes de salir mira por encima del hombro al oji-negro y le dice:

–Sasuke, no olvides que la única persona en la realmente puedes confiar es en ti y no debes mostrarle debilidad a nadie porque entonces te destruirán, recuérdalo- finaliza saliendo de la habitación dejando al joven moreno con una amarga sanción en el pecho.

Su padre si que sabía como tocar la fibra mas sensible de su ser; su más grande miedo siempre sería ser débil y mostrarse vulnerable ante otros, y terminar siendo traicionado.

Sabía que todo ese discurso era por la oji-verde que estaba a unos cuantos metros de el, muy seguramente en el cuarto de cierta pelinegra, ya que como él le había dicho habría subido a verla. Todo era por ella y ella era también su más grande temor pero al mismo tiempo era su aliciente más deseado.

Ha esta altura no quería pensar mucho en todo lo que implicaban sus sentimientos por la jovencita, alegre e impertinente que lo volvía loco, por ahora mejor se concentraba en gozar de su compañía y ya vería que hacer según lo que pasará, solo esperaba que con el tiempo las dudas que albergaba su mente se fueran despejando y dejará de sentir que en cualquier momento algo destruiría su relación con ella mostrandole que se había equivocado… Igual que su padre.

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Sakura estaba en la habitación de la sra Mikoto, esta estaba despierta mientras la pelirosa le cepillaba el cabello y a su vez le contaba lo que había aprendido en ese día gracias al joven Sasuke.

La pelinegra disfrutaba mucho los momentos en los que tenía lapsus de lucidez pues podía disfrutar más plena las conversaciones con Sakura sobre su hijo, la mayoría eran sobre su hijo ya que la oji-verde siempre le hablaba de él.

–Has aprendido mucho sakura- le dice al terminar de escucharla- Me… alegra que Sasuke… te siga enseñando – le regala una pequeña sonrisa.

–A mi también me hace muy feliz estar aprendiendo – contesta devolviéndole la sonrisa a la pelinegra – Aunque a veces me cuesta aprender algo, el joven Sasuke es muy paciente y me ayuda a entender mejor las cosas. – no puede evitar tener una gran sonrisa en el rostro, realmente aprender del joven Sasuke la llena de felicidad.- Aunque quisiera poder serle de más ayuda en su trabajo pero….

La pelirrosa se vio un tanto desanimada al pensar que no le ayuda lo suficientemente a su patrón.

–Estoy segura que… para él lo que haces es de mucha ayuda… ya… ya verás que … con el tiempo … aprenderás mucho más.- comenta dándole ánimos a la joven

Sakura se vio agradecida por las palabras de la sra Mikoto y eso la hizo olvidar su negatividad.

Una vez termino de cepillar su cabello dejo a la morena para que pudiera descansar después de darle su medicina, le tocaba la que era más fuerte por lo que seguramente dormiría hasta el próximo día. Ya dejándola acomodada para que nada irrumpiera su sueño, salió de la habitación no sin antes dejarla con llave, aunque el sr Fugaku no estaba prefería prevenir por cualquier cosa.

Al bajar ve al joven Sasuke en la sala preparándose una copa de vino, este al ver le indica que se acerque aunque solo se la queda mirando uno segundos que la cohíben un poco, no logra acostumbrarse a esa mirada tan penetrante así que mejor trata de romper el incómodo silencio.

La sra Mikoto ya está descansando, seguramente dormirá hasta mañana, la medicina suele cansarla mucho y… ah – cortó su parloteo nervioso al ver como el rostro del oji-negro se tensaba y tenía una expresión contrariada . – Lo siento…mmm

–Descuida – contesto, la verdad no podía enojarse con ella porque le hablara del estado de su madre, después de todo eso era parte de sus labores, aunque no podía evitar incomodarse pero ahora no quería comentar una discusión.– Tengo algo para ti.

Le dice mejor cambiando de tema y toma de la mesita un paquete para luego dárselo a la oji-verde quien se muestra sorprendida por el detalle.

–Para mi – pregunto muy sorprendida.

La pelirrosa tomo el paquete que el joven le entregaba muy apenada pues no podía acostumbrarse a que tuviera esos detalles para con ella, era algo que le provocaba mucha vergüenza.

–Estoy seguro que te quedará perfecto. Quiero que me acompañes a una reunión esta noche y puedes usar ese vestido – comento cálidamente mientras se acercaba a ella y la tomaba del mentón para luego muy lentamente unir sus labios con los suyos en un tierno y dulce beso que tomo a Sakura por sorpresa pero con gusto supo responderlo.

–U..una … una reunión – pregunto medio aturdida por lo del beso – pero yo nunca … - Sasuke sello sus labios con uno de sus dedos, no dejándola continuar.

–No te preocupes es una fiesta de compromiso de uno de los socios de mi padre. Solo debo ir ahí para que firmen unos papeles, luego tú y yo iremos a otro lugar mucho mejor – le platico sin soltar aún el sonrojado rostro de la joven que solo sabía mirarlo cautivada por sus cándidas palabras- Recuerda que aún me debes una salida, solos tu y yo – sonrió arrogante.

–Joven Sasuke…

–Quiero que esta noche – comenzó acercando sus labios al costado de la cabeza de Sakura, susurrando en sus oídos – te quedes a dormir conmigo, Sakura .

Con esas palabras dichas por el azabache, esté se aparto viendo como la cara de la ojijade parecía una tetera hirviendo, la pobre estaba tan sonrojada que pareciera se fuera a desmayar.

–¡ JOVEN SASUKE! – exclamó avergonzada, por su parte el pelinegro solo se rio entre dientes por la cara tan cómica que tenía Sakura en ese momento.

Sakura iba a discutir le por burlarse de ella pero fueron interrumpidos por el sonido de la puerta al ser tocada. No fue necesario preguntarse quien sería pues desde el otro lado se escuchaban los gritos escandalosos de su amigo pelirubio a la par que se oía la tímida voz de la joven novia de este tratando de controlarlo para que no hiciera tanto escándalo. Así que sin más suspirando cansadamente Sasuke mejor fue a abrirle a ese dobe molestoso que se cargaba por mejor amigo.

Naruto quería invitarlos a salir esa noche para que se divirtieran tanto como la vez pasada pero como el pelinegro sabía que el rubio no aceptaría una negativa así porque si no le quedó más remedio que comentarle que esa noche iban a asistir a una reunión con los Hozuki en su casa por lo de su fiesta de compromiso.

Aunque lo que más sorprendió al Usumaki fue saber que el moreno iba a llevar a Sakura como compañera, por lo que no pudo evitar preguntar:

–Ya me vas a decir que pasa entre Sakura y tú, teme – con sospecha.

–No sé de qué hablas – contesto indiferente.

–Vamos, no te hagas Sasuke – reclama irritado el rubio – se que algo paso entre ustedes porque ahora eres de lo más atento con ella y además la vas a llevar contigo a una reunión de negocios Sasuke!

–Sakura trabaja para mí, Naruto, parte de su trabajo es acompañarme por si talvez la necesito – Le dijo con molestia por su fastidiosa curiosidad.

–Si claro! – respondió sarcástico – Sabes soy no soy tan tonto como parezco, Sasuke.

–Vaya, me alegro que tú mismo aceptas lo idiota que se ve tu cara – murmura jocoso el moreno.

–¡ Oye! No dije idiota, dije tonto – reclamo – Además Hinata también ha notado a Sakura que parece más contenta ahora y le ha dicho que tú le estás enseñando muchas cosas – mascullo en tono insinuante, con doble sentido.

–Hmn, no eres más que un chismoso pervertido, Naruto – dijo con el ceño fruncido por las insinuaciones de su amigo.

–Jajaja! Me refiero a que le estás enseñando a leer y esa clase de cosas – se burla con humor el chico – Tu eres el pervertido, teme, por pensar lo que no es jajajaja!!!

–Eres insoportable – comento irritado – Que no tienes nada mejor que hacer. Ya sabes que debo irme pronto porque no mejor te largas.

–Jajajaja!! Si, si ya nos vamos – comento mientras asentía con la cabeza – cuando Hinata allá acabado de ayudar a Sakura nos iremos.

El azabache suspira con pesadez al ver que no tiene de otra que seguir escuchando los disparates del oji-azul, pero bueno eso se saca por tener amigos descerebrados como Naruto.

–Oye Sasuke – lo llama con seriedad, nada usual de su persona.

–Que quieres ahora – contesta con fastidio.

–De verdad espero que esto no se trate de otro de tus pasatiempos – comenzó con mucha seriedad, mostrando lo importante de este tema para él.

–Hmn – es lo único que dice el Uchiha cruzando sus brazos y frunciendo la mirada.

–En serio Sasuke. Sakura es una chica maravillosa y no se merece que jueguen con ella, solo para conseguir… lo que siempre sueles buscar en todas las mujeres.

El joven Uchiha no dice nada por un momento, se mantiene serio y concentrado, totalmente inexpresivo. El Usumaki solo lo ve detalladamente, determinando si quizá cruzo más de la línea permitida y aquí será cuando el moreno arremeta contra el por meterse en sus asuntos; pero no fue lo paso

–Sakura no es como las demás – le dijo – Ella es muy diferente. Y no es ningún pasatiempo – termina diciendo para luego dar la vuelta y salir del salón para esperar a la pelirosa mientras bebe una copa.

Naruto se ve sorprendido ya que es la primera vez que en los ojos de su amigo ve esa mirada. Una mirada llena de determinación y anhelo. Allí pudo darse cuenta que Sasuke realmente siente algo muy profundo y verdadero Por la oji-jade… Eso lo hace feliz. Feliz por ambos, ahora se siente mucho más tranquilo, solo espera y desea que no surja nada que pueda opacar aquella luz que por primera vez ve en la vida de su mejor amigo.

Aunque… lamentablemente, dónde hay luz, las sombras siempre tratarán de invadir la y la luz de nuestro joven Uchiha se ve adecuada por muchas sombras peligrosas.

CONTINUARA ……..

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Bueno bueno aquí otro capítulo más de mi versión de esta magnífica historia solo espero poder terminarla pronto pero gracias por los que están siguiendo este fic y quiénes me dejan sus comentarios haré lo posible por continuar lo más pronto posible

Saludos a todos y todas