Los personajes de CCS pertenecen a CLAMP, pero los otros personajillos que aparecen son creados por mí al igual que la historia.

Summary: Jamás de los jamases pensó que por escribir una simple columna le traería un problema con nombre y apellido: Shaoran Li. Sinceramente nunca lo dimensionó: ¿Enamorada de un rockstar o "novia" casi por presión? He ahí el dilema.


No tan usual


Capítulo 5

En Tomoeda: Parte II

—¡No lo puedo creer! —exclamó Tomoyo llamando la atención de la gente.

—Es la pura y santa verdad —observó el escenario que se hallaba a unos metros de distancia, pudo notar que varias personas estaban en el, sacando cosas y otros llevando una batería—. Están acá… parece que es como un acto sorpresa. El bus está bien escondido.

—Con razón el animador ha dicho que se viene algo que sorprenderá a todos.

—En fin, mejor no sigamos hablando del tema, te ayudaré a sacar fotografías.

—Como tú digas… aunque tengo una última pregunta —ese tono era sospechoso y por lo mismo sintió una especie de escalofrío.

Se aclaró la voz.

—Tú dirás —titubeó.

—¿Ahora me vas a negar que ese hombre está para comérselo? —¿por qué siempre que su amiga le hacía este tipo de preguntas el mundo parecía quedarse en silencio?

"Trágame tierra"

—¡Tomoyo! ¡Basta! —exclamó Sakura bastante abochornada, quien prefirió alejarse de su amiga para no seguir pasando más vergüenzas.

—¿Le viste sus abdominales de acero? —siguió preguntando cuando pudo darle alcance a la veloz de su amiga— Porque sí que tiene buen estado físico…

—Tomoyo, era solo una última pregunta —miró hacía el escenario, no quería admitirle nada a su amiga.

—Pero la señorita no me ha respondido —insistió Tomoyo.

Se volteó y miró a su amiga la cual tenía una expresión de diversión en su rostro.

¡Cómo le gustaba molestarla! Al igual que Naoko.

Pero, ¿qué le iba a hacer? Si no respondía, Tomoyo seguiría con la ronda de preguntas incómodas y su rostro iría mutando en todas las variedades de rojo existentes. Finalmente soltó un suspiro de rendición.

—Okey, okey, si quieres tanto saberlo —nuevamente se estaba sonrojando—. Sí.

—¿Sí, qué? —solo quería que lo reconociera, e insistiría hasta que Sakura lo dijera.

—Bueno… Ay, las cosas que me haces decir. Él es muy guapo y tiene un físico que cualquier hombre envidiaría tener, en resumidas cuentas, sí está para comérselo. Ya lo dije.

—¿Quién está para comérselo? —preguntó una voz masculina excesivamente familiar para ambas jóvenes.

Se voltearon al mismo tiempo y vieron a Touya con su ceño muy fruncido, y con una vena muy marcada en su frente: eso no era bueno.

—¡Touya! Tanto tiempo, ¿cómo te ha ido en la vida? —preguntó una tranquila Tomoyo en comparación con Sakura que aún seguía con sus mejillas rojas y nerviosa.

—Tomoyo, no desvíes el tema —dijo Touya lanzándole una mirada de fastidio a la chica.

—Ay, ya, Sakura estaba hablando del chico que me gusta —la castaña abrió sus grandes ojos esmeraldas como dos platos.

—¿Tienes novio? —preguntó el moreno un poco sorprendido.

—No, pero quizás en un tiempo más haya algo, ¿quién sabe? —se encogió de hombros y siguió sonriente.

Sakura miraba a su amiga, ¿cómo podía mentir tan bien? Ojalá pudiera crear alguna mentirilla frente a su hermano. Aunque recordando bien ella sí podía mentir, le mentía a un chico de cabellos chocolates y ojos ámbar, que tenía un cuerpo delicioso y un, un, bueno su parte trasera estaba bien. Nuevamente se sonrojó y negó con su cabeza.

"¿Por qué estoy pensando en eso?"

—¡Sakura! ¿No piensas venir?

Vio a su amiga y a su hermano quienes se habían alejado y que le hacían señas para que fuera con ellos, en realidad era Tomoyo la que movía los brazos ya que Touya miraba a otro lado.

—¡Voy!

Se reunieron y se acercaron al escenario para poder sacar mejores fotografías. Tomoyo le pasó otra cámara a Sakura ya que la que había llevado la castaña no era tan profesional como la que ella tenía.

—Me iré a juntar con Yukito y Yue —informó Touya.

—¿Yukito y Yue? —le preguntó a su hermano.

—Sí, lo que oíste, monstruo. Mañana irán al almuerzo y los podrás ver —dijo Touya.

—Hace mucho que no los veo, diles que si no van mañana yo misma los iré a buscar.

—Está bien, tengan cuidado con esas cámaras, son un poco llamativas —frente a sus ojos estaban su hermana y su prima en cierto grado, ¿cuál de las dos más menuda y enclenque?

—No te preocupes sabemos defendernos —afirmó Tomoyo—. Recuerdo muy bien cuando tres adolescentes nos enseñaban defensa personal.

Touya sonrió al recordarlo y se alejó de las chicas.

—Touya sonriendo, no es muy común en él —comentó la menor de los Kinomoto.

—No lo creo, pero definitivamente debería hacerlo más seguido —dijo Tomoyo mirando como el hermano de su amiga desaparecía entre la gente.

—Es lindo sonreír —habló Sakura mientras sacaba un par de fotos al escenario.

—Claro que lo es.

Tomoyo tomó una de sus cámaras y decidió sacar fotografías a la gente ya que su amiga por una extraña razón parecía estar encantada con el escenario.

Sonrió.

Al rato de sacar fotos a la multitud una persona llamó su atención, específicamente una chica que le recordaba a una antigua amiga de la escuela.

—Sakura, ¿ella no es Sasaki? —preguntó mientras hacía un zoom con la cámara.

—¿Quién? —cuestionó moviendo su cabeza de un lado a otro.

—Allá —indicó—. Usa la cámara.

Sakura hizo lo ordenado por su amiga y se encontró con la imagen de una joven de cabellera oscura y ondulada, y pese a que hacían ya bastantes años que no la veía se acordaba de ella.

—¡Es Rika! Vamos a saludarla.

Tomó a Tomoyo del brazo y se metieron entre toda la multitud. Luego de unos minutos llegaron junto a la chica quien las miró con cierto asombro, pero su rostro cambió a la alegría casi de inmediato.

—¡Tomoyo, Sakura! No puedo creer que sean ustedes, no las veo desde… desde que salimos del instituto.

—Sí, nos fuimos a estudiar a Tokio y pocas veces venimos para acá —informó su amiga.

—Muy mal está eso, siempre cuando veo a la señora Kinomoto le pregunto por ustedes.

—Rika, perdónanos, no es por ingratas, es solo que somos un poco trabajólicas, y por ese motivo pocas veces venimos para acá.

—Descuiden, ¿qué les parece si vamos a algún lado en la noche? Podemos ir al pub Cronos en el cual trabajo como camarera, hoy estoy libre, y es un lugar bien bonito y tocan muy buena música.

—Me parece... ¡estupendo! —exclamó Tomoyo.

—Sí, así nos ponemos al día, hay mucho de qué hablar —comentó la castaña.

La amena conversación fue interrumpida por la voz del animador:

—Demos un fuerte aplauso para recibir a la banda más famosa de Japón… sí, son ellos... ¡The Wolfs!

El público presente gritaba y saltaba, las mujeres se agolparon en las rejas tratando de estar lo más cerca posible del quinteto masculino que había empezado a tocar.

—De verdad son ellos —habló Rika quién no despegaba los ojos de la banda.

—Sí, vinieron para ayudar a recaudar fondos para el hogar de niños —agregó la castaña.

Rika se volteó.

—¿Cómo sabes eso?

"Mierda"

—Sakura tiene una fuente cercana, ni te imaginas quién.

—Tomoyo —dijo entredientes. Rika comenzó a reír al ver a Sakura un tanto abochornada.

—Sí, definitivamente hay que hablar, espero que en la noche me cuentes quién es la fuente.

Asintió no con mucha seguridad.

—Sakura, te dejo a cargo de las últimas fotos, sé que estarás feliz sacando fotografías al escenario, es bastante llamativo, ¿no? —Sakura le dio una mirada de si-sigues-burlándote-no-te-hablo-más, cosa que ni inmutó a Tomoyo—. Iré al hotel a cambiarme, y de ahí me voy al pub.

—Si quieres te acompaño —dijo Rika.

—Sí, ven, tengo un vestido que te quedará divino.

Sakura puso los ojos en blanco y Rika soltó una risa nerviosa, sí, Tomoyo no iba a cambiar nunca, siempre le gustaba armar outfits para sus amigas, en especial para Sakura.

Cuando las vio alejarse se acordó de lo que su madre le había pedido.

—¡Tomoyo, espera! —corrió hasta llegar a donde se encontraban—. Lo había olvidado, mañana vas a almorzar a nuestra casa —informó.

—¿Algún motivo en especial? —Sakura rió nerviosa.

—Órdenes de Nadeshiko, ya sabes como es mi mamá —y sí, ni ella se lo había creído.


Cinco atractivos hombres y de aspecto rudo se estaban alistando para salir al escenario. Se encontraban platicando de variados temas mientras un niño de cabellos negros y ojos rubíes trataba de sacar una de las guitarras que tenía uno de ellos.

—Liang, cálmate —ordenó Lobo a su sobrino.

—Yo quiero tocar la guitarra como ustedes, quiero ser un Guullf —deseó el pequeño haciendo un puchero.

—Bueno, pero ya eres un Wolf, y de seguro serías mejor en la batería —comentó Takashi.

—¿La batería? Oh, pero es muy grande —inquirió el pequeño mirando el instrumento que estaba siendo llevado al escenario.

—Sí, pero hay unas más pequeñas —comentó Eriol llamando de inmediato la atención del pequeño quién se acercó casi a la velocidad de la luz a su lado y lo miró haciendo una imitación perfecta del gato con botas.

—¿Tío Eriol… me regalarías una?

—Está bien, te regalaré una. Cuando volvamos a Tokio iremos a comprarla.

—¡Eres el mejor! —exclamó abrazándolo con mucha efusividad.

—Eriol, lo consientes mucho —le reprendió el castaño.

—Que eres aburrido, Shaoran. Es solo un niño y se merece tenerlo todo.

—He visto como mis hermanas han consentido a mis sobrinos, y créeme después se vuelven incontrolables —sí, de solo recordar cómo le dejaron su departamento cuando vinieron la navidad pasada le daba una gran imagen del torbellino de sobrinos que tenía, eran mil veces peor que el demonio de Tasmania.

—Lo sé, también he visto a esos diablillos en acción, pero Liang no es así, y no le compraré todo lo que siempre pida.

—Quizás tú no, pero los demás sí.

Shaoran vio cómo su amigo Lain le traía al pequeño un helado y una pelota. Eriol también lo vio y comenzó a reírse.

—Es un chico muy afortunado —continuó Eriol, Shaoran solo negaba con la cabeza.

—Muy afortunado, ¿sabían que antiguamente los niños tenían muchos padres? En las antiguas tribus amazónicas las mujeres se iban de viaje una vez al año y dejaban a sus hijos a cargo de los hombres —informó Takashi a sus amigos.

—Creo haber leído algo de eso —comentó Eriol siguiéndole el juego a Yamazaki.

Shaoran los miró con el ceño fruncido.

"¿Será una broma?"

—Paren de joder a Shaoran, es hora de salir —dijo Kyle entre risas.

—¡Kyle! Ya había caído —exclamó Takashi haciendo un puchero.

Shaoran les dio una mirada que de inmediato detuvo las risas de sus amigos. Tomó con una de sus manos su guitarra acústica y con la otra la mano de su sobrino, quien a duras penas sostenía la pelota de futbol y el helado que le había llevado el baterista de The Wolfs.

—Liang, te quedarás con Ty mientras tocamos, no te vayas a alejar.

—Bueno, tío, ¿vendrá mamá? —le preguntó abriendo de par en par sus ojos.

—No, pero llegará mañana junto a tu padre —eso era lo que su prima Meiling le había informado hacía un par de días, el pequeño llevaba más de una semana viviendo con él puesto que sus padres habían decidido tener una séptima luna de miel, ideas de su prima, quién cada año renovaba votos con el padre de Liang.

—Que bien, ya los extraño —le sonrió al pequeño y le revolvió el cabello.

—Ty, te quedas a cargo —dijo Shaoran a un joven de su misma edad que llevaba una camiseta del grupo.

—Vamos, Liang, tengo reservado el mejor lugar para ver a tus tíos.

Y dicho eso el pequeño se fue y Shaoran emprendió rumbo al escenario en donde lo esperaban sus amigos.


Se alejó de la multitud que la empujaba de un lado a otro, estaba un poco cansada, pero tenía más que claro que debía ir a ese pub. Tomoyo le había mandado un mensaje diciéndole que a las diez y media iban a llegar ellas al lugar. Aún faltaba una hora.

Decidió que lo mejor era irse, la banda seguía tocando dada la insistencia del público. Caminó en dirección a unos arbustos y árboles que no dejaban ver nada que hubiera detrás de ellos, pero ella sabía qué había, de pequeña solía ir a esa laguna junto a Nadeshiko. Con un poco de dificultad logró pasar y a sus ojos llegó la imagen de un pequeño puente y de la apacible agua.

Se escuchaba la música en todo el templo, pero a pesar que no le gustaba mucho el estilo de esa banda no podía negar que la balada suave y con solo la voz de Lobo era muy relajante.

Caminó por la orilla con sumo cuidado y sacó un par de fotografías a la laguna en la que se reflejaba el claro de la luna. Una brisa cálida comenzó a mover las hojas de los árboles, se detuvo y miró el agua.

—No debe estar muy fría.

Con bastante rapidez se sacó los zapatos soltando un gran suspiro de alivio, definitivamente los tacos no eran sus mejores amigos.

Se fue adentrando en la laguna, como llevaba un vestido no le preocupó que el agua le llegara a las rodillas, se sentía tranquila y en paz, y como estaba tan relajada perdió la noción del tiempo y no se percató que hacía 10 minutos el festival había acabado y que ella aún permanecía en medio del agua.

A ratos miraba a la orilla para asegurarse que su bolso y la cámara siguieran ahí, sabía que era difícil que apareciera alguien ya que del lado en el que estaba solo se podía llegar por el pequeño camino que solo ella y su familia conocían, o eso creía.


"Voy a dar una vuelta y vuelvo"

Eso les había dicho a sus amigos. No pensó que se podía perder en ese templo y eso que Shaoran Li tenía un buen sentido de la orientación.

Se metió por un camino un poco estrecho y lleno de árboles y arbustos, por un minuto pensó que el camino no tendría fin hasta que sus ojos se encontraron con una gran laguna iluminada solo por el claro de la luna. Una hermosa vista inundó sus sentidos, divisó un puente, una tranquila laguna y luego una silueta blanca que se movía en el agua.

Parpadeó, ¿qué era eso?

"¿Será un fantasma?"

Caminó lentamente, no tenía miedo, pero le daba demasiada curiosidad esa silueta blanca que a medida que se iba acercando iba tomando una forma más definida, una forma femenina y que se encontraba de perfil. Podía ver claramente la curva de los pechos de la silueta y cómo el vestido blanco se ajustaba a una delicada cintura. Bajó su mirada encontrándose con unas doradas piernas ya que la chica se había amarrado el vestido tapándose lo justo y necesario.

Tragó pesado, la chica era bella y el reflejo de la luna le daba cierto resplandor, como la chica estaba de perfil no podía ver con mayor detalle sus rasgos, sin embargo, el claro de la luna mostraba un perfil de facciones delicadas: nariz respingada, labios sonrientes y unas largas pestañas.


Decidió que era hora de salir. Se tuvo que aguantar las ganas de sacarse el vestido y darse un buen chapuzón ya que el agua tenía la temperatura perfecta para un buen baño bajo la luna.

Comenzó a dirigirse a la orilla con sumo cuidado ya que en el fondo había algunas piedras de gran tamaño que casi la habían hecho caer completamente al agua.

"Sakura"

A Shaoran se le paró la respiración al reconocer a la chica: era la periodista que hacía solo un par de horas había visto nuevamente.

Se alejó no queriendo que ella notara su presencia, pero como iba retrocediendo de espaldas no vio una gran piedra que le provocó que tropezara y cayera, acto que no fue para nada silencioso porque la chica de ojos esmeraldas saltó del susto y para peor perdió el equilibrio y se fue de espaldas directo al agua.

—¡Mierda!

Shaoran se paró de inmediato del suelo y se acercó a la orilla para ayudar a la joven que estaba en la mitad de la laguna.

—¡Maldición! —exclamó la castaña quien le daba golpes al agua.

—Lo siento, yo…

Entrecerró sus ojos y miró al cantante con bastante rabia.

—¿Me estás acechando? —preguntó caminando en dirección a Shaoran.

—No.

—Te apareces hasta en la sopa, primero ayer, luego hoy en la tarde y ahora esto.

estabas en mi bus —le espetó con cierto humor.

—Sí, pero no sabía que era tu bus, y nunca se me pasó por la cabeza que fueras tío de Liang.

Salió de la laguna y comenzó a apretujar su vestido tratando de que escurriera el máximo de agua.

Notó que el joven la miraba demasiado y era claro el por qué, su vestido era casi blanco y ahora lo tenía pegado a su cuerpo y se veía claramente su ropa interior. Puso sus brazos en su pecho tapándolo de la vista del joven.

Éste al percatarse de lo que estaba mirando se volteó, intentando disimular aunque claramente fue sorprendido en el acto.

—Yo…

—No diga nada.

—¿Por qué ahora me vuelves a tratar tan formalmente?

—No sé, y no me interesa explicárselo.

Desenredó el nudo que le había hecho a la falda del vestido lo que tapó un poco sus piernas, tomó su bolso y los zapatos con una mano y con la otra agarró la correa de la cámara, y empezó a caminar pausadamente ya que iba sin zapatos y se le estaban empezando a enterrar pequeñas piedrecitas.

Soltó un gruñido, ahora tendría que ir a su casa y cambiarse, y correr para poder llegar a tiempo al pub.

"¡Maldito seas Lobo!"

—Te harás daño…

—Lo sé, pero no será nada grave —dio un saltito bastante divertido para esquivar unas piedras.

—¿Sabes? Eres muy obstinada, Sakura Kinomoto. Déjame, te ayudaré, no puedes ir por las calles así toda empapada y sin zapatos.

Iba a protestar, pero no pudo ya que Shaoran la había tomado rápidamente en brazos como si no pesara nada.

—¡Bájame! ¿Quién te crees para tomarme de esta manera?

—Soy Shaoran Li y con eso basta.

Rodó los ojos.

—¿Broma?

—No, ante todo soy un caballero… y deja de protestar, te estoy prestando ayuda.

Sakura lo miró enfadada, Shaoran iba viendo hacia al frente, pero pudo ver de reojo que la castaña lo iba mirando.

—No me gusta que me observen tanto —dijo rompiendo el silencio.

—Bueno, discúlpame, deberías estar acostumbrado, eres un cantante y tienes siempre la atención y la mirada sobre tu persona.

—Lo sé, pero no me gusta.

—¿Quién los entiende? —como no vio respuesta en él, cambió el tema—. ¿Dónde me lleva el caballero?

—Al bus.

—¡Estás loco! De seguro ahora debe estar lleno de paparazzi, y van a sacarnos fotos, no quiero que me asocien contigo ni menos que piensen que soy una fanática.

—¡Qué cruel eres, Flor de Cerezo! Pero soy un chico fuerte y haré como si no hubiese escuchado nada.

—No te hagas el gracioso conmigo, sabes que es verdad. ¿Olvidas que soy periodista?

—Lo sé, pero entre nosotros no ha pasado nada así que lo que puedan decir no tendrá nada de verdad… por el momento.

La castaña se sonrojó al escuchar lo último.

—¿Qué estás insinuando?

—No sé, tú debes tener mayor suspicacia que yo.

—No empieces con tus jueguitos baratos de rockstar. Primero, no soy tu fan, y segundo, ni en sueños tendría algo contigo.

A pesar de que solo estaba tomándole el pelo a la chica, no le agradó mucho que ella fuera tan intransigente con él.

—Tú te lo pierdes.

—¡Ja! Nene, hay muchos otros peces en mar y de mejor calidad.

—¿Y eso estabas buscando en la laguna? Bueno, te informo que la laguna no es el mar, pero quizás estés un poco desesperada y…

—Bájame de una buena vez —se removió, pero el chico no tenía ninguna intención de soltarla—. No seguiré soportando tus bromas e ironías.

—Oh, lo siento, pero ya te dije, te ayudaré, y vamos, solo estoy bromeando, no te lo tomes a mal. Ayer habíamos quedado en buenos términos, ¿no?

Prefirió no decir nada más, aunque ver la sonrisa del chico hacía aumentar más su fastidio.

Es lindo sonreír…

"Sí, claro"

Tú misma lo dijiste.

"Sí, lo dije, pero esto es distinto, ¿qué estoy haciendo? Ay, esto no está bien, ahora discuto con mi conciencia…"

—Hemos llegado —la voz grave de Lobo la sacó de la discusión con su conciencia—. Creo que es difícil que un fotógrafo o un periodista nos encuentre, aunque tú lo hiciste.

Volvió a tocar el suelo, se bajó un poco su empapado vestido y vio que Shaoran sacaba unas llaves para luego levantar una especie de tapa que había en la puerta del bus. Observó como escribía un par de dígitos y tras ello la puerta comenzó a abrirse lentamente.

—Bienvenida a mi pseudo-hogar, aunque ya lo conoces un poco.

La castaña ingresó con cierta timidez encontrándose nuevamente con el lujo y la enormidad del bus que había visto hacía un par de horas.

—Sígueme.

Al escuchar la orden de Shaoran salió de sus pensamientos e hizo lo que él le había dicho.

—Este es mi cuarto.

Sakura frunció su ceño.

—Dijiste que me ibas a prestar ayuda, no me sirve tu cama.

—Pero podría servir para otras cosas —bromeó el chico dándole una mirada sugerente a la castaña quién de inmediato se sonrojó—. Claro, verdad que no soy de muy buena calidad para ti, en fin, iré a buscar una toalla y ropa.

Rodó los ojos: arrogante, sarcástico, pero sexy. Negó con la cabeza, realmente no sabía qué le sucedía, ella no era así, vamos, era un simple hombre, pero que la llevaba al enojo extremo, y también al nerviosismo que le hacía comportarse como una adolescente.

Suspiró.

En menos de un minuto ya estaba de vuelta su "pesadilla" con lo que le había dicho.

—Este es el baño, hay de todo, no tengo ropa femenina así que te quedará un poco larga y suelta.

Sakura tomó la camiseta de la banda que Shaoran le ofrecía, le quedaría como un vestido ya que era sumamente grande.

—Lo sé, es gigante, es la talla más grande que existe, pero te tapara.

—Gracias.

Shaoran vio a la chica encerrarse en el baño y como no tenía nada más interesante que hacer se tiró en su cama a esperarla, se cambió rápidamente de ropa ya que la suya estaba toda húmeda por haber llevado a la chica en brazos.

Sus amigos habían ido a un bar o a un pub, pero él prefirió no ir ya que sabía que llegarían en la madrugada y estaba bastante cansado.

De la nada se acordó de Liang, ¿lo habrían llevado? Sacó su celular y comenzó a llamar a Eriol.

—Hola, Lobo.

—Eriol, ¿dónde está Liang?

—Aquí, no te preocupes, en una hora más estará de regreso, Takashi vuelve con él.

—Bueno, me había preocupado.

—Sabíamos que ibas a llamar, en fin, tienes una hora para divertirte… —Shaoran rodó los ojos e instantáneamente miró hacía al baño, sí claro, esa chica era una odiosa, parecía ser que todo le molestaba.

—Aunque podrías reconsiderar venir para acá, acaban de llegar dos lindas chicas.

—Paso por esta vez, pero apresúrate, de seguro ya entraron al radar de Kyle —bromeó provocando la risa en su amigo—. Te dejo, adiós.

Volvió a mirar la puerta del baño y ésta se abrió mostrando a una sonrojada Sakura con el pelo húmedo y desordenado. La camiseta le llegaba un poco más arriba de las rodillas y se había puesto sus zapatos de tacón.

Shaoran quedó sin respiración, la primera vez que la vio no se percató que la chica era tan hermosa, y ahora que la veía así y con una camiseta en la que él salía debía reconocer que ganas no le faltaban para intentar algo con ella, pero ya estaba resignado que no le caía muy bien que digamos, pero la haría cambiar de parecer, algún día ella tendría que reconocer que todo lo que dijo de su persona era una mentira y que solo fueron prejuicios.

—Te queda bien.

—Gracias —dijo la chica tímidamente.

¿Qué había pasado con la periodista intrépida y de carácter fuerte?

El sonido de su celular interrumpió el silencio que había entre ellos, era un mensaje de su amiga:

Tomoyo: ¡¿Dónde diablos estás metida? Lo sé, siempre llegas tarde, pero ya son las 23:15.

—Debo irme ahora mismo, me están esperando.

Tendría que ir a su casa, cambiarse con suma rapidez y salir en dirección al pub. Si todo eso lo hacía casi corriendo a las 12 estaría en el lugar, sí, no tenía otra opción.

—Te iré a dejar.

—¿Estás loco? Digamos que este bus no pasa desapercibido.

—No dije que te iría a dejar en este bus.

—Ya veo, ¿en tu… Busa? —preguntó con cierto temor.

—Claro que sí, no me perdonaría dejarla sola.

Sakura rió con cierto nerviosismo.

—Debo informarte que agradezco la caballerosidad, pero no puedo. No ando vestida para subirme en una moto —okey, sabía que estaba atrasada, si se fuera en esa moto obviamente se ahorraría tener que correr con tacos, y llegaría antes de las doce, pero era la moto el problema, no eran de su gusto, no, le asustaba tanta velocidad, y con lo que había tenido ayer como experiencia bastaba, y sobraba.

Shaoran la observó por unos segundos hasta que detuvo su mirada en las piernas de la chica.

—Puede ser, aunque a mí no me molestaría que te subieras así, pero antes que te enfades, ahora que recuerdo tengo unos pantalones que podrían servir.

Suspiró resignada, tendría que volver a subirse en la moto. Shaoran le acercó unos jeans bien gastados pero que de seguro le quedarían bastante bien.

—Son de mujer, ¿se le quedó a alguna fan?

—Se podría decir que sí. Son de mi prima, la mamá de Liang.

—Súper —ingresó nuevamente al baño, se puso los jeans y anudó la camiseta a la altura de sus caderas. Tomó su vestido todo mojado, y salió con él del baño—. Pareciera que me estoy aprovechando de tu buena voluntad o caballerosidad, pero… ¿Tienes alguna bolsa para guardar mi estropeado vestido?

—Por supuesto que sí.

Nuevamente se quedó sola en la pequeña habitación y como no tenía nada más interesante que hacer se acercó a las fotografías que estaban pegadas en las paredes. Había muchas de la banda y otras en las que salían 5 mujeres que se parecían mucho y desde luego había ciertos rasgos que el cantante compartía con ellas.

—Mi madre y mis hermanas.

Se volteó.

—Se parecen bastante, ¿cuatro? Debe ser entretenido, yo tengo solo uno y es un pesado.

Shaoran rio.

—Créeme, no es nada entretenido ser el menor.

—No sé por qué, pero te creo —de solo recordar todas las veces en que Touya la sacaba de sus casillas bastaba para que la imagen de ser la hermana menor fuera para nada entretenida.

Se acercó a Shaoran y tomó la bolsa que éste le había traído, echó su vestido y tomó su bolso junto con la cámara.

El silencio era bastante incómodo por lo que comenzó a caminar hacia la puerta del bus.

—Debo irme ahora —informó la castaña.

—Lo había olvidado, bueno vamos, la llave está siempre conmigo —se llevó una mano a su cuello, el cual tenía un collar muy sencillo y que en el centro tenía adosado un broche que se enganchaba a la llave de la moto.

—No esperaba menos, si amas tanto a tu Busa, ¿y dónde está guardada?

—En la parte trasera de este gigante bus. Vamos.

Salieron del bus y Shaoran volvió a repetir el mismo procedimiento que hizo cuando abrió la puerta, sin embargo, ahora la estaba cerrando y bloqueándola con alguna clave.

Caminaron hacia la parte trasera y el castaño apretó un botón e ingresó nuevamente unos dígitos, de inmediato se abrió una gran compuerta y Sakura divisó la moto.

Se acercó a su Hayabusa, se subió en ella y la encendió para bajarla del bus. Una vez que estuvo abajo sacó la misma chaqueta que Sakura se había puesto la noche anterior y le entregó el mismo casco.

Cerró la compuerta y le puso seguro. Sakura se encontraba al lado de la moto esperándolo. Con un andar muy seguro Shaoran se acercó a ella… demasiado provocando que sus piernas temblaran como la gelatina.

—No la cerraste —le informó mientras subía el cierre de su chaqueta que en esos momentos tenía puesta Sakura, se fijó en las cosas que tenía la castaña en sus manos por lo que sin pedir permiso se las quitó—. Las guardaré.

Sakura vio como levantaba el asiento de la moto y dejaba con sumo cuidado sus pertenencias, una vez que hizo eso se subió a la moto y le hizo una seña para que ella hiciera lo mismo.

Shaoran se puso su casco el cual tenía un diseño de un lobo aullando hacia la luna, lo que causo gracia en Sakura, ese día no se había fijado en esos detalles, y la chaqueta de cuero que ella tenía puesta también tenía el mismo diseño.

—Interesante diseño y muy bien hecho —comentó.

—Gracias, no lo hice yo, pero di las ideas. La chaqueta la mandé a hacer, es otro de mis tesoros.

—Bueno, entonces me siento afortunada en llevar algo de tanto valor —bromeó.

—Sí, eres muy afortunada.

Ambos sonrieron.

—Agárrate fuerte porque ya sabes cómo es mi Busa —de inmediato sintió los brazos de la chica envolverlo y ese nerviosismo que sintió el día de ayer se manifestó nuevamente.

—Lo sé, bastante rápida, pero debo indicarte dónde vivo —dudó un momento, podría ir directamente al pub, pero descartó por completo la idea, si sus amigas la vieran con esa apariencia la llenarían de preguntas, preguntas que no tenía ánimo alguno en responder.

—Había olvidado preguntarte eso.

—Es cerca, solo a unos 15 minutos caminando…—Shaoran alzó una ceja—. Así que si comparo con lo de ayer, deberíamos estar en unos 5 minutos allá.

—Sí, debería ser así, pero no lo será…

—¿Cómo? —preguntó Sakura con su ceño fruncido.

—No te imagines cosas, no te raptaré, solo que me desviaré a comprar algo y luego te iré a dejar.

—¿No lo puedes hacer después de ir a dejarme? —sugirió, definitivamente no llegaría a las doce.

—Definitivamente…no —y no podía ya que si la dejaba no podría llevar a cabo la idea que se le había ocurrido hacía apenas unos segundos atrás.

—Bueno haz lo que quieras, estoy a su merced, señor —frunció sus labios y apoyó su cabeza en la espalda del joven.

—Debo reconocer que me gusta tener cierto poder en usted, Flor de Cerezo —Sakura se sonrojó levemente.

—¿Nos quedaremos toda la noche aquí? —preguntó tratando de cambiar el tema.

—Claro que no —Shaoran puso la llave y encendió la moto—: ¡Al infinito y más allá!

Por más que quiso Sakura no pudo reprimir su risa y Shaoran comenzó a reírse con ella. Aceleró y rápidamente llegaron a una pequeña tienda que pese a la hora continuaba abierta. Shaoran bajó de su moto dejando a Sakura al cuidado de ella. En menos de 7 minutos ya volvía a subirse a su Busa.

—¿Qué compraste? Si es que se puede saber —se dedicó a observar con detenimiento la bolsa que el chico había enganchado a uno de los espejos de la moto, seguramente era alguna prenda de vestir.

—Algo que ya descubrirás —se puso el casco y sin tener que ordenárselo Sakura se aferró a él.

Antes de partir la castaña le indicó dónde vivía y tras ello la moto partió a gran velocidad pasando avenidas y calles con una excesiva rapidez lo que la tenía con los nervios de punta.

Se detuvo frente a una casa amarilla y con aspecto muy hogareño. Le habría dedicado más tiempo de observación, pero el ver cómo la chica se bajaba con demasiada rapidez y luego se sacaba la chaqueta y el casco como si le provocara alergia, lo dejó confuso.

"Por fin en casa"

Soltó un largo suspiro y sintió que le regresaba el alma al cuerpo, definitivamente las motos no eran su medio de transporte favorito.

—Ten —le pasó las cosas a su dueño—. Gracias por todo, nos vemos por ahí —le brindó una tímida sonrisa al cantante, en realidad era un intento de sonrisa.

Shaoran frunció su ceño al ver como la chica abría la reja de su casa e ingresaba como si hubiera visto un fantasma.

"¿Y ahora que le hice?"

—¿Y te vas así? —preguntó molesto bajándose de su Busa—. Gracias por todo —imitó el tono de la chica.

Sakura se devolvió encontrándose con los ojos ámbar del castaño. Reconocía que su comportamiento estaba siendo un poco extraño, pero sus nervios recién estaban volviendo a la tranquilidad.

—Lo siento, la velocidad me deja algo asustada.

—Es solo cosa de costumbre —dijo sonriente siguiéndole el juego a la castaña.

—Supongo… gracias por molestarte en ayudarme y en traerme a casa.

—No es ninguna molestia, pero me debes algo.

—¿Cómo?

—Te llevas una camiseta y unos jeans.

—Verdad… te los devuelvo de inmediato —vio como Shaoran alzaba una ceja—. Ni lo sueñes, me cambio adentro y vuelvo con tu ropa.

—No te preocupes, me las devuelves otro día —el cantante abrió el pequeño maletero y Sakura se acordó que allí dentro estaban sus cosas. Se acercó lentamente a la reja para abrirla y salir a buscar sus pertenencias.

Su acción se vio interrumpida cuando vio que Lobo le estaba pasando también lo que había comprado en la tienda.

—¿Por qué?

—No sé —levantó los hombros—. Después me dices qué opinas, esperaré a que te aparezcas devolviéndome la ropa.

—Está bien, que llegue bien.

—¿Llegue? ¿Otra vez con formalidades?

—Me refería a Busa.

—A veces eres graciosa, Flor de Cerezo. Nos vemos por ahí.

No pudo evitar sonreírle, se despidió moviendo su mano y cerró la reja. Vaya que había sido una noche movida y aún seguía, Tomoyo y Rika la matarían por su gran retraso.

Observó la bolsa y su curiosidad le ganó: era una camiseta pequeña de la banda y de su talla. Al estirarla cayó un papel. Se agachó para recogerlo y al darlo vuelta vio que tenía algo escrito:

Esta te quedará perfecta: es un regalo, por si no ha quedado claro. Nos vemos por ahí, y quiero mis otras cosas de vuelta.

Lobo.

Pd: No puedo negar que la camiseta que tienes puesta te queda de las mil maravillas y te hace ver sumamente SEXY.

Sakura sonrió y sus mejillas se tornaron carmesí, luego negó con su cabeza.

"Es solo un rockstar que de seguro hace lo mismo con todas"

El sonido de su celular la sacó de sus pensamientos. Contestó con cierto miedo.

—¿Dónde estás?

—En menos de quince minutos estoy allá —lo mejor era cortar y así lo hizo.

Entró corriendo a su casa.

—¿Y ahora qué le pasó al monstruo? —preguntó Touya al ver pasar con rapidez a su hermana.


—No sé si estar enojada o preocupada. Me cortó y ahora me suena el buzón de voz.

—Si dijo que llegaría en un rato más así lo hará. Sakura siempre tuvo un grave problema con la puntualidad, y parece que eso no ha cambiado en nada.

—No tiene remedio.

Un mesero, amigo de Rika, se acercó a la mesa que estaban ocupando las dos jóvenes.

—Para ustedes —les dijo mientras dejaba dos vasos de alguna bebida frente a cada una.

Ambas miraron incrédulas al chico.

—¿Para nosotras? ¿Y se puede saber quién envía esto? —preguntó la morena.

—Nosotros.

Rika miró a los dos chicos con bastante asombro, Tomoyo se volteó para ver quiénes eran.

Pocas veces lograba sorprenderse, pero nunca se le pasó por la cabeza que dos integrantes de una de las bandas más populares del mundo estuvieran ahí, junto a ellas y que además les compraran alguna de las bebidas que ofrecía el lugar.

—Si nos les molesta… ¿podemos sentarnos junto a ustedes? —preguntó el joven de mirada azulada. Tomoyo sabía perfectamente quien era: Eriol Hiragizawa, bajista de The Wolfs.

Como no vio negativa en ninguna de las dos chicas tomó una de las sillas y se sentó al lado de Tomoyo, mientras el otro integrante de la banda, Kyle Magnus, se sentó junto a Rika, quien seguía con cara de asombro.

—Preferí optar por pedirles algo sin alcohol, porque no sé si beben —habló Eriol.

—Supongo que gracias —dijo Tomoyo.

—Si les molesta nuestra presencia podemos marcharnos, nuestros amigos están cerca —comentó Kyle sonriente.

—No, o sea, es que estamos sorprendidas —Tomoyo asintió a las palabras dichas por su amiga.

—Claro, no todos los días aparecen dos roqueros famosos y te compran alguna bebida.

—Sí, puede ser que tengas toda la razón…

—Tomoyo Daidouji.

—… Tomoyo. Ahora que te veo de más cerca creo que tu cara me es un tanto familiar… sí, creo que de alguna parte nos conocemos.

—Podrías ser más original con tus frases, esa es muy repetida —indicó Tomoyo con bastante humor, ambos chicos rieron.

—Pero lo digo en serio.

—Realmente tienes muy buena memoria —tomó un sorbo de la bebida dulce que le habían comprado—: Soy periodista, y he ido varias veces a hacerles alguna que otra pregunta cuando dan conferencia de prensa.

—¿No ves? Te recuerdo, de la revista Like.

—Sigo aún más sorprendida.

—Leo con bastante frecuencia esa revista, y he leído muchos reportajes que has escrito. Créeme que ahora yo soy el sorprendido aquí, es todo un honor conocerte.

Sonrió, sí ese hombre era simpático, no lo podía negar.

—¿Y cuál es tu nombre? —le preguntó el chico de ojos celestes y cabellera clara a Rika, quien se sonrojó un poco.

—Rika Sasaki.

—Bello nombre, ¿y a qué te dedicas, Rika?


Bajó del taxi y comenzó a dar grandes zancadas hacía el pub Cronos.

—¡Señorita, no me ha pagado!

"Mierda"

—Tome, lo siento, no es que no quisiera pagarle, es solo que estoy atrasadísima y lo olvidé, perdone —se excusó, el conductor asintió no muy convencido a las palabras de la chica—. ¡Gracias!

Entró y observó a su alrededor con el objetivo de encontrar a sus amigas. Miró la pantalla de su celular, faltaba media hora para la una de la mañana. Se mordió su labio inferior, si ese tal Lobo no hubiera aparecido hubiese llegado puntual, honestamente estaba comenzando a preocuparse de que por alguna extraña razón el cantante siempre apareciera en su camino.

¡Eso era raro!

Se acercó al bar y optó por llamar a Tomoyo, cuando escuchaba el tu-tu las vio, y si pensó que ya se había llevado una de las más grandes sorpresas al encontrarse al cantante en ese bus, la de ahora era igual o incluso mayor.

¿Qué diablos hacían ellas con ellos?

Definitivamente esa banda no le iba poder gustar jamás en su vida.

Tomoyo tendría que darle muchas explicaciones.

—¡Por fin llegaste, Sakura! —exclamó su amiga con mucha emoción.

Hizo una mueca de sonrisa y tomó asiento al lado de uno de los chicos de la banda, de inmediato se percató que solo faltaban dos: uno de los guitarristas que se caracterizaba por siempre salir sonriente en cada foto, y el "innombrable".

—Así que tú eres Sakura Kinomoto, Lobo nos ha hablado mucho de ti —comentó el bajista de la banda con cierto humor.

Solo atinó a "sonreír" y a tomar uno de los vasos que había en la mesa, se bebió el vaso de cerveza como si hubiese sido agua.

"Dios, dame paciencia"


Notas de Caris:

Me siento mal por no haber actualizado tan seguido, he demorado un poco, pero tengo una excusa: la falta de tiempo. Ya entré a otro año de u, y además estoy viviendo temporalmente con mi tía y mi abuelita puesto que están haciendo un segundo piso en mi casa, y mi tía trabaja cuidando a varios pequeños con cara de ángel jajaja y le ayudo, en resumidas cuentas la casa es todo un caos con esos peques a los cuales adoro, pero que no me dejan hacer mucho, así que no he podido tener el tiempo para escribir, lamentablemente.

En fin, este capítulo es más extenso que el otro, y le agregué una que otra escena más.

Gracias por sus lindos RR, también gracias por las alertas, los favoritos, resumiendo, gracias por leer.

No adelantaré ninguna escena del próximo cap, pero si les diré que lo que viene es importante, y les ayudará a comprender por qué en el summary dice: "¿Enamorada de un rockstar o "novia" casi por presión? He ahí el dilema" xD

Así que espero leer sus comentarios, críticas e ideas. Y debo agradecer lo último, una de las escenas la escribí porque una de ustedes me sugirió una escena así y me gustó mucho la idea, por lo que espero GhostGirl1498 que haya sido de tu agrado :)

Me despido, no puedo asegurarles que actualizaré muy seguido, pero descuiden No tan usual tiene para rato, y obviamente le daré fin a este fic, al igual que a 21 días (para quienes leen esta historia está en proceso el Día 5)

Muchos saludines, y nos leemos.

Se me olvidaba, en unas horas más responderé los RR del cap 4: muero de sueño.

Caris Bleu.-