Los personajes de CCS pertenecen a CLAMP, pero los otros personajillos que aparecen son creados por mí al igual que la historia.
Summary: Jamás de los jamases pensó que por escribir una simple columna le traería un problema con nombre y apellido: Shaoran Li. Sinceramente nunca lo dimensionó: ¿Enamorada de un rockstar o "novia" casi por presión? He ahí el dilema.
No tan usual
Capítulo 7
¿Novios?
Día lunes, inicio de la semana, los estudiantes iban a la escuela, los pequeños al jardín infantil y la gente que trabajaba partía su día laboral después de un fin de semana que duraba menos de lo que canta un gallo.
Apretó el botón de la fotocopiadora para volver a sacar una copia de un reportaje que después de 3 semanas al fin había logrado acabar. Tenía que llevárselo a Naoko para que su revisión final. Tomó las 4 hojas y salió de la sala de fotocopias.
Saludó a dos colegas de la revista quienes le sonrieron a modo de respuesta.
Subió al ascensor y apretó el botón 5, piso en el que trabajaba hacía más de 3 años. Las puertas se abrieron y el ruido al que ya estaba acostumbrada llegó a sus oídos. El piso 5 siempre era un completo desastre, todos hablando, tazas de café en cada mesa y que quedaban al olvido de sus dueños; era en sí el piso de la edición de la revista y en el cual trabajaban la mayoría de los periodistas que tenían un rol muy activo en la revista Like.
Llamó a la puerta de Naoko.
—Adelante —entró y vio a Tomoyo sentada en el sofá de color borgoña que tenía la oficina—. Te estábamos esperando.
Y por una extraña razón esa última frase no sonó muy bien que digamos, podía oír claramente a su conciencia gritarle ¡Corre!
Negó con su cabeza y cerró la puerta.
—Te traje el dichoso reportaje.
—¡Oh, verdad! Después lo reviso —Naoko se acomodó las gafas y sonrió— ¿Qué haces ahí parada? Siéntate, mujer.
Se sentó junto a Tomoyo y ambas chicas comenzaron a mirarla con la misma expresión en el rostro.
Se movió un poco nerviosa en su lugar.
—Puedes irte —anunció Naoko poniéndose de pie.
—¿Qué?
—Eso, Tomoyo me acaba de informar que tienes… ¡Una cita! —sabía que su amiga no se quedaría callada con el tema.
—Yo…
—¡Qué emoción! Ya tengo todo preparado, le conté a Naoko todos los detalles y también sobre lo otro —la amatista subía y bajaba sus cejas.
Sakura ladeó su cabeza y comenzó a analizar qué era lo "otro" a lo que se refería su amiga.
—Estoy muy enfadada contigo, ¿cómo no contarme que el Lobo te quiere comer?
—¡Naoko! —sus mejillas estaban más que rojas—. ¿Qué cosas dices?
—Solo es un decir. Estoy muy sorprendida con todo, al paso que van las cosas la otra semana ya serán novios. Ya veo los titulares, por supuesto que debes darnos la primicia…
Se llevó ambas manos a su cabeza y soltó un suspiro, un dolor comenzó a expandirse desde el interior de su cerebro hasta la periferia de su cabeza. Definitivamente esas dos estaban locas, no, se equivocaba, hiper-mega-ultra locas.
—Claro que la dará, aunque lo veo difícil, nuestra Sakura parece tener un odio demasiado arraigado contra el simpático de Lobo.
—¡Bah! Del odio al amor solo hay un minúsculo paso, y bueno si no resulta con Lobo puede resultar con la famosa cita, ¿no? —Naoko le giñó un ojo a Tomoyo, acto que pasó desapercibido por la castaña quién seguía en un estado de ensimismamiento.
—Claro que sí —tras dicho eso la amatista soltó una carcajada lo que logró llamar la atención de Sakura.
—Necesito salir de aquí, son unas malvadas, ni siquiera pidan detalles sobre la "súper cita" que tendré…
Con solo volver a recordar lo ocurrido en la mañana el dolor de cabeza volvía a hacer aparición, salió como alma que se la lleva el diablo de la oficina de Naoko, pero a los segundos y casi por arte de magia Tomoyo había llegado a su lado para informarle los pormenores del "gran evento" que se daría hoy. Tomoyo le informó que su cita la pasaría a buscar a las 2 de la tarde para ir a almorzar a un parque y luego la llevaría a algún otro lugar, desde luego todo estaba auspiciado por su amiga quien con demasiada rapidez ya tenía todo coordinado.
Soltó un gruñido porque no podía subir el cierre del vestido que su amiga le había entregado a primera hora en la mañana. Finalmente logró cerrarlo, estiró los pliegues de la falda y observó su reflejo en el espejo de cuerpo que tenía en su cuarto. No se veía mal aunque preferiría mil veces ponerse unos jeans y una blusa que ese vestido en tonos verdes y los zapatos de tacón que ya le estaban empezando a molestar. Se quedó pegada mirando el espejo hasta que el ladrido de su perro provocó que saliera del trance.
—¡Ay! ¡Kero! ¡Definitivamente te gusta asustarme! —el cachorro ladeó su cabeza—. No creo que esto sea una buena idea, pero quién me manda a no pensar antes de hablar…
Negó con la cabeza y se fue al living a hacer tiempo. Kero venía detrás de ella y se acomodó en su cama que consistía en un pequeño colchón con una frazada amarilla y de tamaño mediano.
Tomó el mando de la radio para encenderla y finalmente se tiró en el sofá de color beige teniendo cuidado de no arrugar el vestido que con tanto cuidado había comprado su amiga para la cita.
Su celular comenzó a vibrar y se enderezó para ver dónde estaba, solo tuvo que estirar un poco su brazo izquierdo para darle alcance ya que se encontraba sobre la mesita que estaba casi al lado del sofá en el que se hallaba.
Naoko: Éxito en tu cita, si no pasa nada con el chico, no te preocupes, recuerda que tienes a un Lobo asechándote.
Rodó los ojos, Naoko y su humor.
—Cuando se juntan esas dos siempre salgo perdiendo —comentó y Kero soltó un gemido— Lo sé, no eres el único que les teme un poco, pero pese a todo, las adoro.
En la radio comenzó a sonar una canción, no se dio cuenta cuando comenzó a tararearla y cuando iba en el coro soltó un gruñido, la canción era de The Wolfs,
y podía reconocer la voz de Lobo.
—¡Dios! ¿Qué acaso no puedo estar tranquila?
La apagó, pero apenas lo hizo sonó el timbre cosa que extrañó a la joven, miró el reloj que estaba en la mesita: su cita supuestamente iba a llegar a las dos no a las 13:20.
Parpadeó confusa cuando comenzaron a golpear la puerta con insistencia cosa que la preocupó un poco, y a Kero también ya que soltó un gemido.
Otra vez sonó el timbre.
—Kero, tranquilo —vio al perro dirigirse raudamente a su habitación—. Realmente eres un cobarde —otra vez comenzaron a golpear la puerta con bastante fuerza— ¡Voy!
Dio unas largas zancadas hasta llegar a su puerta abriéndola de un golpe: sus ojos verdes se encontraron con unos ambarinos para su pesar muy familiares.
¿Qué diablos hacía él en la puerta de su apartamento?
—¿Es una broma? ¿Dónde están las cámaras? —ironizó.
—Tenemos que hablar —pidió el castaño, bueno más bien ordenó.
Sakura alzó una ceja.
Un nerviosismo comenzó a apoderarse de su persona, no había sido muy buena idea llegar sin avisar, pero tenía que hablar con la chica lo antes posible. Decidió que lo mejor era disculparse por su forma de llamar a su puerta y desde luego pedirle de otra manera mucho más amistosa hablar, pero en el momento en que se preparaba para pedir la disculpa la chica se movió y le hizo una seña para que entrara.
—Gracias.
No podía ser tan mala y no dejarlo pasar cuando el nerviosismo y la preocupación se podían ver claramente en el rostro del chico. Podía sentir una especie de odio por él dadas las circunstancias que parecían ponerlo ya por cuarta vez en su camino, pero sentía que había hecho bien, quizás le había pasado algo grave, o quizás solo venía a complicarle nuevamente la existencia.
Eso lo sabría en un rato. Cerró la puerta y se acercó al cantante quien permanecía de pie en el centro de la sala de estar.
—Toma asiento ¿Quieres algo de beber o una galleta? Bueno puede ser otra cosa, no sé por qué dije galleta. También tengo… creo que nada más, pero puedo preparar algo rápido, me dio algo de hambre… ¡Oh!, pero…
Esbozó una pequeña sonrisa, daba bastante risa ver a la periodista un tanto nerviosa, en realidad le recordó a Liang porque hablaba y hablaba sin parar.
—Descuida comí algo antes de salir.
—Muy bien, creo que preparar algo no hubiese sido muy buena idea, digamos que la cocina no es lo mío.
Vio en Lobo una sonrisa que le dio cierta tranquilidad.
—Kinomoto, yo vine porque…
Tienes una cita, ¿lo recuerdas?
"¡Verdad!"
—Li, no quiero sonar pesada —habló interrumpiendo a Shaoran—, pero voy a salir en un rato más así que me gustaría que fueras directo al grano, en realidad no sé de qué quieres hablar.
—Yo…
—¡La ropa! —volvió a interrumpir. No encontraba otro motivo para que Lobo apareciera frente a su puerta aunque no comprendía por qué se veía tan angustiado, era solo ropa que ni siquiera él ocupaba—. Lo siento, no pensé que la necesitabas tan rápido, te la iba a ir a dejar mañana, bueno miento, la iban a ir a dejar mañana, no puedo ir ya que tengo bastante trabajo.
—No vine por la ropa, eso da lo mismo, fue solo un pretexto.
—¿Eh? —ladeó su cabeza.
—Nada, olvídalo —dijo el castaño rodando sus ojos, realmente la chica no captaba señales.
Sakura notó al joven excesivamente nervioso, se pasaba cada un segundo su mano por sus cabellos castaños y movía su pie siguiendo su propio ritmo.
"¿Qué está pasando?"
—Kinomoto, debo pedirte algo… algo realmente grande, lo más probable es que me mandes a la mierda, pero no pierdo nada con pedírtelo. Pese a lo poco que nos conocemos veo que eres una buena chica —alzó su vista encontrándose con los verdes ojos de la castaña.
Se sonrojó un poco y desvió la mirada del joven, ahora ella también estaba nerviosa, ¿o ya lo estaba desde que vio al chico en su puerta?
—Yo, bueno, es un poco largo de explicar, pero trataré de ir al grano como me pediste.
Cuando al fin se había decidió a hablar su celular comenzó a sonar.
—Lo siento, debo atender —observó la pantalla de su celular.
"Feimei…"
—Okey, atiende.
Se puso de pie y se alejó un poco de la chica.
—¿Qué pasa? —preguntó Lobo a su hermana.
—Nuestros queridos padres van a visitar a tu novia.
—¿Qué? ¡Mierda! —maldijo, no pensó que serían tan rápidos en averiguar sobre su supuesta novia.
Sakura saltó del susto dado el gritó que había dado Shaoran.
—Li ¿Estás bien? —preguntó acercándose al joven que tenía el rostro un poco pálido.
"Quizás le dieron malas noticias" pensó Sakura y claramente no estaba en un error.
Shaoran miró a la castaña y asintió con la cabeza. Su peor pesadilla se hacía realidad, pero quien lo mandaba a armar toda esa mentira e incluir en ella a la bella chica que tenía a su lado y que lo miraba preocupada.
—¿Creíste que se creerían todo? Hermano, estamos hablando de Ieran Li, a nuestra madre no se le escapa nada, y no sé cómo pero menos mal que se me ocurrió preguntar para dónde iban.
—Gracias.
—Tendrás que actuar rápido o tu plan se irá por la borda.
—Lo sé, te dejo, luego hablamos.
—Suerte, hermanito.
Cortó la llamada y miró a Sakura, ¿cómo le iba explicar que sus padres venían en camino específicamente al departamento de ella con el fin de averiguar si era su novia y más que eso su futura esposa?
Tragó pesado, que Shaoran la mirara tanto le ponía los nervios de punta, aún no entendía qué estaba haciendo él en su departamento, ¿de qué quería hablar? Vio que el joven salía al balcón y miraba hacia abajo.
—Li, ¿qué sucede? —solo por curiosidad dirigió su mirada hacia donde observaba el chico, no veía nada más que autos y personas cruzando la calle.
—Sakura —se volteó al chico—: mil disculpas, pero hice algo que no debía.
—No comprendo —soltó una risa nerviosa. No le había pasado desapercibido que el chico la había llamado por su nombre.
—Te involucré en algo sin pedir tu autorización y… —divisó el auto de sus padres que se acercaba al edificio en donde se encontraban.
"Mierda"
—Li, Li… ¡Shaoran! ¿Podrías hablar más claro?
¿En qué diablos la había involucrado? Estaba un poco molesta para peor el chico no decía nada solo caminaba de un lado a otro.
Maldijo por lo bajo. Entró al departamento y dirigió su paso hasta quedar frente al chico quién al tenerla casi encima detuvo todo movimiento.
—¿Qué pasa? Exijo que me expliques de una buena vez que está sucediendo. Llegas así como si nada golpeando mi puerta exageradamente, me dices que tenemos que hablar no como una petición sino como imperativo, luego gritas y para más remate me dices que me metiste en algo.
—Mis padres están en estos precisos momentos llegando a tu departamento con la intención de conocer a mi novia —ya, finalmente lo dijo, pero tan rápido que la pobre de Sakura apenas logró entenderlo.
—¿Novia? ¿Qué novia? ¡Aquí no vive tu novia! —chilló la castaña frunciendo su ceño.
Shaoran rodó los ojos, realmente la chica no captaba rápidamente, ahora le quedaba más que claro. Se acercó a Sakura y se tomó la licencia de apoyar sus manos sobre sus hombros para intentar calmarla.
—Claro que vive acá y en estos momentos la tengo frente a mí —afirmó.
—¿Ah? —la castaña frunció el ceño y luego abrió los ojos a más no poder—. ¿Qué? Estás loco, no, no, no me gusta que me tomen el pelo de esta manera, Li, ¡no me gusta!
"Dios, ten piedad de mí y dame una ayuda"
Sonó el timbre y Shaoran miró hacía el techo del apartamento: "Creo que no vas a ayudarme".
Sakura se alejó de Li, pero el sonido nuevamente del timbre sacó a Shaoran de sus pensamientos, y tomó una de las manos de Sakura, lo que puso más nerviosa a la castaña.
¿Qué acaso no la había escuchado? Ella no sería ni menos fingiría ser la novia de él.
—Juro que si me haces este favor te daré todo lo que quieras, todo lo que pidas —pidió el castaño con ojos suplicantes.
—¿Qué? —preguntó abochornada.
—Solo finge ser mi novia, luego te explicaré bien todo.
Comenzó a ser guiada hacia su puerta, su cabeza era un millar de enredos y no lograba encajar ninguna pieza, ¿su novia? No, no podía ser cierto, negó con la cabeza.
"¿Por qué me pasan estas cosas a mí?"
Se soltó del agarre.
—Li…
—Shaoran, dime Shaoran —otra vez el timbre sonó—. Sakura, te lo pido si quieres de rodillas, pero por favor hazme este favor, te explicaré todo a su debido tiempo, solo sígueme la corriente, en serio que te lo pagaré.
Dirigió su observación a la puerta ya que comenzaron a dar suaves golpes. Tragó pesado y soltó un suspiro, para su pesar la acción que hizo a continuación sería el principio de algo que no tenía ni la menor idea de cómo iba a terminar.
—¡Ya voy! —miró al chico y este articuló un gracias y le brindó una sonrisa que le provocó un escalofrió en su espalda—. ¿Cómo se llaman?
—¿Eh? ¿Quiénes?
Sakura puso sus ojos en blanco.
—El vecino… ¡Tus padres! ¿Quién más?
Realmente a veces era un poco lento.
—Ieran y Hien Li —respondió atropelladamente pero al parecer la chica le había entendido.
Asintió lentamente y se acercó a la puerta.
—Okey… Hien y Ieran… —susurró.
"Creo que he cometido el mayor error de mi vida"
Se acercó a la puerta, pero se detuvo para voltearse: recordó un pequeño detalle o mejor dicho un gran detalle, pese a que se habían visto bastante seguido los últimos días no sabía mucho del chico y él menos de ella.
—Solo para que lo recuerdes, periodista, 26 años, tengo un odioso hermano, mis padres viven en Tomoeda, y me gusta comer dulces. No sé por qué dije lo último.
Shaoran se rio y rápidamente habló.
—27 años, cuatro hermanas mayores, tres de ellas casadas y con hijos, mi hobby es tocar la guitarra y me gusta el chocolate.
Ambos rieron de la forma en que se describieron, quizás podría servir si los padres de Shaoran hacían una que otra pregunta para saber si realmente el noviazgo era verdadero o no, aunque lo que acaban de decirse era meramente información superficial.
Ya finalmente decidida giró el pomo de la puerta, y con bastante lentitud abrió la puerta encontrándose con un hombre casi igual a Shaoran, obviamente más mayor y sin el aire roquero y rebelde que el chico tenía. A su lado estaba una bella y elegante mujer.
Les sonrió amablemente y se dirigió a ellos:
—Es un gusto conocer a los padres de mi novio. Pasen.
El matrimonio la observó un poco anonadado, pero de inmediato le sonrieron y entraron.
—Shaoran llegó casi recién, habíamos quedado de almorzar juntos y vaya sorpresa que me dio al decirme que conocería al fin a sus padres —comentó con mucha naturalidad.
Shaoran le sonrió.
—Tomen asiento, están en su casa, ¿Quieren algo de beber? ¿Agua, jugo, café?
—Un café por mi parte —dijo el padre de Shaoran. Sakura le sonrió y miró a la madre de su "novio".
—Un vaso de agua estaría bien —pidió Ieran Li quien mantenía su rictus serio y observaba cada movimiento de la chica.
—Entonces vuelvo enseguida, con su permiso —habló atropelladamente.
Los tres observaron a la joven dirigirse a una habitación del apartamento a paso raudo.
—Muy bella, hijo, se ve que es una joven muy respetuosa —comentó Hien Li a su hijo quien se encontraba sorprendido por la actuación que estaba haciendo la chica de ojos verdes.
—Gracias, padre, Sakura es espectacular —dijo mientras sus mejillas se ponían un poco carmesí.
Le temblaban las manos, ¿en qué se había metido? Puso a calentar la cafetera y miró a su alrededor, se quedó pegada viendo el reloj, eran casi las dos, las dos ¡Las dos! Con todo lo acontecido había olvidado que tenía una cita.
Tenía que hablar con Tomoyo.
—¿Diga?
—Tomoyo, llama a mi cita y dile que todo se suspende, hazlo ahora ya —ordenó mientras tamborileaba los dedos de su mano izquierda sobre la pequeña mesa que tenía en su cocina.
—Pero…
—Solo hazlo, inventa cualquier cosa luego te cuento todo, lo juro —pidió casi con desesperación.
—Está bien, pero son casi las dos de seguro ya está allá.
Gimió cuando oyó el timbre.
"Ese sonido me traerá pesadillas"
—Olvídalo, ya está aquí… te dejo —soltó un largo suspiro y colgó la llamada dejando a una Tomoyo muy preocupada y con bastante curiosidad.
Se volteó y vio a Shaoran quién se encontraba en el marco de la puerta de la cocina.
—Están llamando —informó pese a que el timbre se escuchó en toda la casa.
—Lo sé perfectamente —tomó un vaso que se encontraba en la mesa.
—¿Esperabas a alguien?
—Sí, a mi cita —respondió mientras vaciaba jugo de naranja en el vaso.
—¿Cita?
—Lo que oíste, ten —le pasó el vaso a Shaoran—, llévale el agua a tu madre, iré a ver cómo soluciono todo.
Frunció su ceño ¿Cómo que una cita? Su pseudo-novia teniendo una cita ¡Eso era inaudito! Tenía que ser una broma, pero al ver a la chica salir rápidamente de la cocina le dio a entender que no bromeaba.
—Disculpen, señora Li, Shaoran le trae su agua. Vuelvo enseguida.
Tratando de mantener la calma abrió la puerta y se encontró con los ojos de su cita, unos ojos demasiado familiares.
"¿Es una broma?"
Tomoyo se las iba a pagar: ¿Cómo le hacía eso?
Nada más estupendo que uno de los mejores amigos de tu hermano y de quién estuviste enamorada toda tu adolescencia fuera tu cita y para peor recordó que a los 10 años también le gustó otro amigo de Touya, y quién resulta ser el hermano menor de su cita, qué vergüenza.
—Hola —dijo el chico con su rostro serio.
Suspiró, él no se merecía eso, quizás qué le dijo Tomoyo para convencerlo de aceptar semejante locura.
—Hola, Yue… discúlpame, pero no podré salir contigo —comentó bastante avergonzada.
El joven la miró un poco confuso ya que la chica se veía lista para salir a algún lado.
—¿Algún problema muy grave? —preguntó luego de un par de segundos de silencio.
—Algo así, pero no te preocupes, saldremos otro día… si es que quieres, lógico.
Yue sonrió lo que realmente sorprendió a la castaña: Yue casi nunca sonreía, siempre andaba serio por la vida y realmente era un chico misterioso, pero pese a ello se enamoró como una loca obsesionada de él. De solo recordar ese pasado se avergonzaba de los pies a la cabeza.
—Por supuesto que sí, espero que lo que haya surgido no sea tan grave y lo logres solucionar.
—No sabes cómo también deseo eso —y no era mentira.
Se quedaron mirando por unos segundos en un silencio demasiado incómodo para la castaña hasta que una voz masculina proveniente del apartamento de la chica interrumpió el momento:
—Amor…
Sakura se puso roja y comenzó a reír nerviosamente, juntó la puerta para que Yue no viera quién la llamaba "Amor".
"Lo voy a matar"
Yue parpadeó confuso.
—¿Estás con alguien? —se atrevió a preguntar el chico.
—Sí, del trabajo, es mi mejor amiga, o mejor dicho mi mejor amigo es que es como si fuera casi una hermana.
"¿Qué diablos estoy diciendo?"
—Entiendo —inquirió Yue con cierta duda.
Sakura solo atinó a hacer un intento de sonrisa.
—Bueno, te dejo… nos vemos, Sakura.
—Claro que sí y discúlpame, realmente quería salir —si hubiese sido otra habría tomado a Yue del brazo y se hubiera ido con él arrancando de todo el problema en el cual ella misma se había metido, pero eso iba en contra de sus principios.
—Descuida, otro día lo salimos, que te vaya bien.
Asintió con la cabeza y dirigió una última sonrisa al chico de cabellos plateados quien subió al ascensor, suspiró cuando las puertas se cerraron.
"Maldito Lobo"
Tomó el pomo de la puerta, pero esta se abrió casi por arte de magia. Casi, ya que frente a ella se encontraba el causante de sus problemas.
—"¿Amiga?" —preguntó Shaoran casi en un susurro para que sus padres no escucharan.
—Sí, no le iba a decir que era el vocalista de una banda y que me obligó a ser su "novia" —dijo Sakura.
—Yo no te he obligado.
—¡Por dios, me rogaste casi de rodillas! —susurró.
No esperó que Shaoran siguiera hablando y se fue donde sus "suegros" quienes se encontraban platicando. Al ver a Sakura el padre de Shaoran le sonrió.
—Le traigo de inmediato su café, disculpe la tardanza, cosas del edificio —se excusó.
—No se preocupe.
Se fue a la cocina y se alegró de que Shaoran no la siguiera.
"¿Quién se cree? La que necesita una buena explicación soy yo, no él"
Puso en una bandeja dos tazas para café: necesitaba cafeína aunque hubiese sido mucho mejor un vaso con algo de alcohol, a los segundos desechó la idea, no quería hacer el ridículo y el alcohol le hacía para su pesar efectos casi al instante de haber ingresado a su cuerpo. Siguió su tarea de poner las cosas necesarias en la bandeja que su madre le había regalado. Tomó la cafetera y la acomodó al lado de las tazas. Miró si faltaba algo.
—El frasquito de la azúcar —se acercó a la despensa y comenzó a buscar—, ¿Dónde estás? —removió un par de frascos con especias y finalmente lo encontró, se dio cuenta que también le faltaban las cucharas por lo que sacó dos del mueble de las vajillas.
Cuando tenía todo listo se acordó de unas galletitas que había en la despensa por lo que las sacó y las puso en un platito que dejó en la bandeja. Sonrió al ver que no faltaba nada. Se fue al living con mucha calma y cuidado para evitar que se le cayera todo, no tenía buenos recuerdos con las bandejas, siempre se les caían.
"Vamos, queda poco"
—Se ve que es una buena chica —escuchó al padre de Li.
—Sí, me queda más que claro, lo has dicho varias veces —comentó la señora Li.
Sakura frunció su ceño, parecía que estuviera un poco molesta.
—Dijiste Kinomoto, ¿verdad?
—Sí, padre, Kinomoto —afirmó Lobo.
—Cuando estudié aquí tuve un gran amigo con apellido Kinomoto, Fujitaka. Era un buen hombre, y conocí a su esposa, una chica muy joven y Sakura se parece mucho a ella —comentó Hien Li esperando que su hijo digiera algo al respecto.
"Qué pequeño es el mundo" pensó Sakura quién se había quedado quieta escuchando la conversación pero al no escuchar la respuesta de Shaoran apuró el paso.
—Señor Li, alcancé a escuchar que hablaba de mi padre.
—¿Su padre es Fujitaka Kinomoto? —preguntó un asombrado Hien Li.
—Claro, ese es su nombre aunque puede ser que hable de otro Fujitaka.
—Lo conocí en la universidad de Tokio, estudiaba arqueología.
—Entonces es mi padre —dijo Sakura quién había podido llegar con la bandeja sana y salva. La dejó con mucho cuidado en la mesita de la sala y comenzó a preparar el café del señor Li.
—Qué pequeño es el mundo, nunca imaginé que mi hijo se fuera a casar con la hija de uno de mis mejores amigos de la universidad.
Sakura seguía preparando el café como si nada. Shaoran soltó un suspiro de alivio al ver que Sakura no se exaltaba ni nada al escuchar lo que su padre acababa de decir.
—Sí, que peque…
"Casar… Nunca imaginé que mi hijo se fuera a casar... ¿Ah?"
No supo cómo,pero la bandeja terminó volando por los aires y ella de seguro con una taquicardia.
—¿Se dan cuenta? Es un estúpido, arrogante… ¡Arg! Y parece que sus padres juran que nos vamos a casar, no, es que no ¡Por su culpa ahora tengo roto el portarretratos de mi abuela! ¿Y ahora qué hago? Nada, ¡Nada! Yo fui la boba que se metió en esto, pero supuse que era algo simple, fingir ser su novia, pero de ahí a ser su prometida, nunca, eso sí que no…
—Ya… ¿Terminaste? —preguntó Tomoyo con cierto miedo al ver la mirada de odio que tenía su amiga.
—¡No! ¡No he terminado! —gruñó Sakura y siguió desahogando su furia—. Hay una gran diferencia entre ser la novia y la prometida…
Sakura se movía de un lado a otro mientras lanzaba maldiciones hacia el cielo. Frente a ella estaban sus amigas, Tomoyo y Naoko, quienes llevaban más de media hora escuchando el enfado de su amiga.
De la cocina apareció un cachorro de raza Beagle que comenzó a ladrar.
—… Sus padres salieron casi arrancando porque el señor Li se dio cuenta que había metido la pata, claro ellos juraban que yo ya sabía… ¡Kero! ¡Estoy hablando! —chilló la castaña, pero el perro hizo caso omiso a su ama y se acercó más a ella ladrando más fuerte —¡Kero! ¡No ladres! Los vecinos vendrán a reclamar.
Naoko soltó un largo bufido y se fue a la cocina, a los segundos volvió con un paquete de galletas para perros.
—Sakura, debe tener hambre el pobre —Sakura miró por unos segundos a Kero que se había calmado un poco al ver que Naoko movía el paquete de comida—. Ven, pequeñín, tía Naoko te dará comida ya que tu adorada madre tiene una crisis de enojo, y vieras que es grave esta vez, lleva así casi una hora y ni siquiera nos ha dejado hablar.
—No hables como si yo no estuviera —comentó Sakura mientras se tiraba a un sofá.
—Hay que agradecer a Kero, si no hubiese hecho aparición aún seguirías lanzándoles maldiciones al pobre de Li —dijo Tomoyo poniéndose de pie y acercándose a su amiga.
—¿Pobre? Se las merece porque…
—¡Ya sabemos todos los porqué, Sakura! —exclamó Naoko desde el balcón del apartamento mientras le llenaba de galletas el pocillo de Kero.
—Supuestamente son mis amigas, y su deber es escuchar mis desahogos —hizo un puchero—. Además estoy enfadada con ustedes, en especial contigo Tomoyo, ¿cómo escoges a Yue como mi cita? Ni se imaginan la vergüenza que sentí.
—Lo siento, pero lo hice porque sabía que había cero probabilidades de que algo pasara, y solo dijiste ayer que querías una cita para que dejara de molestarte con Lobo —okey, su amiga estaba en lo cierto por lo que prefirió no insistir con ese tema ya que había otro mucho más relevante—. Volviendo a lo importante, llevamos casi una hora y ya nos quedó más que clara tu furia contra Li —Tomoyo vio que su amiga iba a replicar algo y levantó su mano derecha en señal de que se callara —, ahora nos escucharás a nosotras y a nuestros consejos.
—Tomoyo, tienes toda la razón —afirmó Naoko quien volvió a aparecer— Kerito está feliz comiendo galletas, así que no interrumpirá con sus ladridos, Sakura debes ser una mejor ama, pero volviendo al tema, le cedo el turno a mi gran amiga Tomoyo, tú sí que sabes dar consejos.
Tomoyo sonrió y se aclaró la voz para hablar.
—Bueno ya estás en esto, aceptaste ser la novia de Li, pero como él no tuvo tiempo de explicar por qué te metió en este embrollo ya que sus padres hicieron aparición tampoco estabas informada sobre qué implicaba ser su "novia", ahora ya lo sabes, y estoy casi segura que sus padres creen que se van a casar y bueno, tendrán que seguir fingiendo.
—Sí, quizás pueda fingir ser su novia pero casarme no, eso no, estamos hablando de palabras mayores y por más que me paguen millones de dólares no lo haré, no le mentiré a mi familia con algo así —afirmó Sakura y sus amigas asintieron.
—Bueno, supongo que al final Li explicó el por qué te metió en esto —comentó Naoko con bastante convicción pero al no ver respuesta en su amiga comenzó a dudar —¿Aún no sabes?
Sakura se puso un poco roja y negó con la cabeza.
—¿Cómo que no lo sabes? —volvió a preguntar Naoko.
—No lo sé, es que me dio tanta rabia la situación…
Las dos chicas alzaron una ceja.
—Lo eché del departamento, sus padres se habían ido al momento en que se dieron cuenta que "habían metido la pata", ellos creían que Li ya me había propuesto matrimonio o que ya habíamos hablado el tema así que se fueron pidiendo disculpas. Apenas se largaron salió mi furia.
Tanto Naoko como Tomoyo pusieron cara de dolor, pobre de Li.
—Y sí, comencé a gritarle, lo maldije y terminé echándolo casi a patadas de mi hogar —dijo la castaña frunciendo su ceño.
—Eso explica por qué mencionabas el portarretratos de tu abuela… Ahora entiendo por qué el conserje dijo que hubo una especie de tercera guerra mundial aquí —comentó Naoko.
—Lo merecía, no me gusta que jueguen conmigo, no señor.
—Pero bueno volviendo a mis consejos, deben hablar, pero como gente civilizada, necesitas saber por qué Li necesita una novia.
—Tomoyo, lo sé perfectamente, pero le dije que no se apareciera por aquí a menos que las vacas comenzaran a volar —informó Sakura.
Naoko negó con su cabeza, "tan infantil que es a veces", pensó.
—Amiga, tienes que escucharlo, deja a un lado tu tozudez, por favor —pidió Tomoyo.
Sakura siempre ha sido una chica demasiado testaruda, pese a haber descargado todo su enojo no estaba preparada para escuchar explicaciones, se sentía casi como un juguete y más encima el culpable era Lobo, el rockstar que podría perfectamente haberle pagado a una fan para que le hiciera el favor, e incluso ni siquiera le hubieran pedido dinero, esas chicas babeaban por él. No entendía por qué ella, apenas se conocían aunque dada las circunstancias de la vida se habían visto casi todos los días, pero solo sabía lo básico de él y no le interesaba saber más.
Fastidiado era poco, estaba furioso, nunca nadie lo había tratado como aquella mujer de mirada inocente, ja, por favor, era un demonio vestido de ángel. Había ya pasado un día y su enojo no había disminuido en nada, es más había aumentado.
Si no era para tanto, ¿no?
Pero la chica parecía un demonio y sus ojos tiraban fuego, pero como caballero que es se aguantó todos los gritos. Lo que más le enfadaba era que no lo dejó explicar todo, abría la boca para decir algo y ella le gritaba ¡No quiero escucharte!
Sentía lástima de los novios que ella hubiese tenido, lo más irónico es que él era su "novio".
Se llevó una bolsa de hielo a su frente donde gracias a un portarretratos tenía un chichón del porte de una pelota de pin-pon, pero que iba evolucionando a una de tenis.
Alcanzó su iphone para ver su agenda, no tenía ánimos de nada. Se alegró de no ver eventos, la gira de su último álbum había terminado hace unas dos semanas así que tenía varios meses de descanso entre comillas ya que debían empezar a componer nuevas canciones e ir a ciertas invitaciones a programas.
Se quedó pegado mirando el techo de su habitación, no tenía nada interesante era de un blanco invierno y tenía una ampolleta. Volvió a mirar su celular: 18:15 horas.
Soltó un suspiro, pese a que estaba enojado con ella debía arreglar el problema cuanto antes, sus padres parecieron creer la mentira por lo que no podía salir con otra novia falsa, el tema era el casamiento, ellos habían pensado que se iban a casar, o eso quisieron creer, aunque pensándolo bien quizás fue un forma de sus padres para descubrir si decía la verdad o no.
Bueno, él había comenzado con el show y había incluido en él a la periodista quien había aceptado pese a no saber bien las circunstancias. No quedaba más opción que seguir con la actuación y debía hallar la forma de hacerla entender y que dejara a un lado la furia contra su persona. De solo imaginársela nuevamente vuelta un demonio le venían escalofríos y la piel se le ponía de gallina.
Suspiró.
No teniendo nada más interesante que hacer y seguir dándole vueltas al tema le estaba generando jaqueca.
Tomó dirección hacia el living, pero cuando ya estaba llegando a la habitación el timbre sonó por lo que tuvo que cambiar la dirección hacia la puerta. Ni siquiera miró quién era solo giró con bastante pesadumbre el pomo de la puerta.
—¿Qué mierda te hicieron? —exclamaron al unísono sus 4 amigos pertenecientes a la banda.
Shaoran se hizo a un lado y les hizo una señal para que pasaran, cada uno lo miraba con cierta preocupación, sinceramente no se había mirado al espejo para no ver quizás la misma expresión de dolor que le brindaban sus amigos.
—Te dieron duro, hermano —comentó Kyle, quien ya había sacado unas cervezas del refrigerador de Shaoran y le estaba ofreciendo una —. Póntela ahí.
Shaoran la tomó e hizo lo que su amigo le dijo, siseó por el dolor y miró a sus amigos que también habían siseado.
Rodó sus ojos ámbar.
—¿Tan mal se ve? He recibido golpes peores —bromeó tratando de no darle importancia al asunto.
Eriol miraba a su amigo preocupado, Shaoran no era de los chicos que buscaran pleitos y menos siendo un famoso al cual todos los paparazzi seguían.
—¿Quiénes fueron? —preguntó Takashi.
—Sí, dinos para ir a pegarles también, nadie se mete con un Wolf —afirmó Lain casi con un brillo en los ojos: adoraba las peleas.
Shaoran se aclaró la garganta y soltó un suspiro de resignación.
—Nadie, o sea, mi torpeza y una chi…—dijo.
Los 4 chicos alzaron una ceja.
—¿Y una qué? —preguntó Eriol.
—Y una chica, la periodista —dijo desviando la mirada de sus amigos.
Un silencio se formó en el departamento, los 4 chicos que escuchaban atentos a Shaoran se hicieron una imagen mental de su amigo siendo "golpeado" por una chica.
Luego de varios segundos, lo que extrañó demasiado al castaño, las risas explotaron.
—¡Wow!, te dio bastante duro, ¿también es boxeadora? —preguntó con humor Lain.
—Tú no sabes tratar a las damiselas, mírame a mí —dijo Kyle sacando pecho—, si quieres te doy unos consejos.
—A ver, Lobo, ¿qué está pasando? —preguntó Eriol tratando de poner seriedad a la situación.
—Nada grave, o sea, es un poco largo de explicar.
—Tenemos todo el tiempo del mundo, amigo, así que suéltalo de una buena vez —replicó.
El castaño asintió con la cabeza y comenzó a contarles a sus amigos todo lo acontecido: la discusión con sus padres y su "magnífica idea".
—Así que se te ocurrió decirles su nombre, pero ¿por qué ella? —comentó Eriol adivinando hacía donde iba la solución que se le había ocurrido a Shaoran.
—No lo sé, pero no podía decir el nombre de Chiharu ni menos el de Nakuru, por lo que la única mujer que se me vino a la cabeza fue ella.
—Le podrías haber pedido a alguna fan.
—Lo sé, pero pedían su nombre, no tengo la menor idea de cómo se llaman las fans —dijo el castaño encogiendo sus hombros.
—Ya, ¿y por eso te "pegó"? —preguntó Takashi con curiosidad, estaba deseoso de saber cómo su amigo pudo terminar tan magullado.
—Aclaremos que no me pegó, solo… lo que pasa es que mis padres fueron a su apartamento y yo había llegado minutos antes, se enfadó cuando le dije que mis padres creían que era mi novia, pero la guinda de la torta fue el comentario sobre el casamiento.
—¿Casamiento? —preguntó Kyle casi tiritando. El chico le tenía pavor al compromiso.
—Sí, bueno ellos interpretaron mal mis palabras, yo les dije que planeaba casarme con ella, pero aún no le había dicho nada a mi "novia", en fin, Sakura se alteró bastante, pasó a botar una bandeja que había puesto en la mesa y mis padres salieron literalmente arrancando y yo me quedé junto a ella… más su furia.
Todos tragaron pesado, incluso Shaoran.
—Se complicó la cosa, ahora ¿cómo llegaste a quedar así? —preguntó Takashi mientras apuntaba su chichón.
—Bueno ella…
—¿Casarnos? ¡Estás loco! —la castaña tomó varios cojines que habían en los sofás y se los tiró a Shaoran.
—¡Hey! Cuidado… no pensé que ellos vendrían para acá…
—Es que no entiendes, ser tu "novia" es muy diferente a fingir casarnos —replicó la castaña.
—Déjame explicarte todo… —rogó el chico.
—Tú, ¡calla!, no quiero escucharte, pídele a una fan ayuda, pues yo no haré nada.
—Pero déjame…
—¡Que te calles!
En su intento de tratar de controlar a la castaña y tomar uno de sus brazos, no se percató que su mascota se encontraba plácidamente durmiendo en el piso.
Y bueno, al menos había sido una caída casi encima de un mueble y no había aplastado al cachorro.
—¡Li! ¿Estás bien?
—…Y eso, después me puse de pie no aceptando su ayuda y me fui, si seguía allí de la única forma que hubiera salido sería en un ataúd.
—¡Diablos! Qué carácter, bueno aún estás con nosotros, bien magullado, pero estás —bromeó Takashi, pero de inmediato se arrepintió al ver la mirada que le lanzaba su amigo—. Era solo una bromita.
—¿Y qué harás con la fierecilla? —preguntó Eriol.
—Debo lograr convencerla, no permitiré que mis padres se salgan con la suya —afirmó, él no iba a permitir que obligaran a su hermana a casarse con alguien a quién no amara, y de él dependía eso.
—El clan Li y sus reglas… es demasiado arcaico —comentó Kyle—, menos mal que no somos hermanos, ¿imagínate? ¿Yo con la soga al cuello? No aguanto estar con la misma mujer más de dos días.
—Lo sabemos, Kyle —dijeron todos al unísono.
Al mismo tiempo los 5 chicos llevaron las cervezas a sus bocas y bebieron unos buenos sorbos.
—Habla con ella, pídele disculpas, y llévale algo, no sé una flor o lo que sea pero debes ablandarle ese corazón, luego le explicas todo, entenderá —aconsejó Lain.
—¿Quién hubiera imaginado que esto te pasaría? Apenas se conocen, pero sé que lograrás domar a la fierecilla, tenlo por seguro —aseguró con mucha convicción Eriol.
Estuvieron hasta casi la media noche haciéndole compañía, como nunca agradecía el que estuvieran ahí y así por ratos olvidar la mirada verde y furiosa de su "novia".
Necesitaba pensar bien las cosas y nada mejor que su guitarra para ayudarle. Comenzó a tocar acordes al azar hasta que estos fueron tomando forma y Hello Goodbye se empezó a escuchar en el departamento del castaño.
Se estaba entregando sin protestas a los brazos de Morfeo cuando una musiquita que le resultaba demasiado familiar sonó en su cuarto.
Se sentó en su cama botando un largo bostezo y se puso de pie en búsqueda de su celular. Con bastante torpeza lo encontró luego de unos 5 minutos de búsqueda, volvió a la cama y tocó la pantalla la cual le informaba que tenía un mensaje de un número que no le era para nada conocido:
Tenemos que hablar, y lo sabes muy bien, es lo mínimo que me debes después de haber salido de tu hogar con un chichón del porte de una pelota de futbol. Viernes, a las 19:00 en la plaza frente al edificio de la revista.
Lobo.
Soltó un gruñido y luego fue presa de la culpabilidad.
"Ouch, le debe de doler mucho"
Notas de Caris:
¡Hola, Hola!
He vuelto prontamente, sí, realmente es extraño jajaja pero era ahora o en unas semanas más.
Respecto al capítulo, en realidad son dos capítulos, pero como ambos quedaron breves decidí que lo mejor era unirlos, pensaba dejarlo justo en la parte en la que Saku tira la bandeja y quiere matar a nuestro lindo Shao, pero después lo analicé y me dije "a la que querrán matar es a mí por dejar el cap en esa parte" xD
En fin, espero que les haya gustado, y les adelanto que el próximo capítulo se titula "Conociéndote" y quizás demore en actualizar, es lo más probable, pero tengan un poquitín de paciencia.
Me despido dando mil gracias por sus comentarios, me hacen sumamente feliz *-*
¡Muchos saludines, y nos estamos leyendo!
