Los personajes de CCS pertenecen a CLAMP, pero los otros personajillos que aparecen son creados por mí al igual que la historia.
Summary: Jamás de los jamases pensó que por escribir una simple columna le traería un problema con nombre y apellido: Shaoran Li. Sinceramente nunca lo dimensionó: ¿Enamorada de un rockstar o "novia" casi por presión? He ahí el dilema.
No tan usual
Nota: He reeditado casi todos los capítulos, previos a este, si eres algún lector que leía esta loca historia hace unos 10 años atrás te aconsejo re-leerla ya que tuve que hacer ciertos cambios en la trama, no muy grandes, pero cambios al fin y al cabo. Si eres un nuevo lector, ¡bienvenido!
Como siempre al final nos volvemos a leer.
Capítulo 13
Impulsividad
—Throwing out your frown and just smiling at the sound…
Su máscara de pestañas era su micrófono, mientras movía su cuerpo al ritmo de la alegre canción que resonaba en su departamento. Como casi nunca ocurría, despertó sin necesitar la ayuda de sus 5 alarmas, y agreguémosle a eso, 2 despertadores de esos antiguos que dan ganas de lanzarlos por la ventana.
— Thursday doesn't even start…It's Friday, I'm in love…
Peinó con delicadeza su largo pelo recién lavado, como estaba tan bien en el tiempo de seguro lograría secarlo a la perfección.
Y así fue.
Salió del baño con su pelo increíblemente peinado y un maquillaje simple que destacaban sus largas pestañas y ojos verdes.
Su baile fue interrumpido por el sonido de su celular anunciando un mensaje.
Miró algo absorta la pantalla de su celular.
"Shaoran"
Desde su conversación del miércoles no habían vuelto a hablar y esperaba que el "error" no fuera más tema de conversación entre ellos.
Shaoran: Suerte con lo de Misa, ¿era hoy?
Una pequeña sonrisa se asomó en su rostro.
Shaoran siendo amable, le agradaba eso.
Sakura: Muchas gracias, y sí, es hoy.
A los segundos su celular volvió a sonar.
Shaoran: Flor de Cerezo deslumbrará hoy, de eso estoy seguro.
Un leve calor trepó por sus mejillas.
Sakura: Claro, eso es un hecho.
Shaoran: No me esperaba menos.
Tomó un último sorbo de su americano y se preparó para salir, como siempre, dejó los pocillos de Kero con alimento y agua suficiente.
Anotó en su pizarra de recordatorios la "cita" de hoy con Thomas, esperaba desocuparse a eso de las 7 para no andar corriendo. Hacía mucho que no tenía alguna salida así y por más que fuesen solo amigos tenía ganas de darse el tiempo para arreglarse y usar quizás algún vestido de esos que se ponía una vez a las mil.
Tecleó rápidamente su celular antes de subirse a Suki.
Sonrió.
Su viernes estaba comenzando bastante bien.
—Tío, ¿me darías más leche con chocolate?
Levantó la vista de su móvil y vio a su sobrino que se había devorado su desayuno mientras él con suerte llevaba dos sorbos de su café.
Asintió.
El día inició temprano, Liang parecía tener un despertador biológico bastante preciso y a eso de las 7am fue a despertarlo pidiendo algo para comer.
No supo que lo llevó a escribirle a la castaña tan temprano cuando se había prometido mantener distancia para hacerle un favor a su lado poco racional, pero ahí estaba enviándole un whatsapp apenas abrió los ojos.
Vamos, tenía en su mente la alegría con la ella le había contado lo de la pintora extravagante y desearle suerte no era nada malo.
¿Verdad?
Sakura: ¿Todo bien con lo de hoy? Siendo cupidos parte 2: SOS gatito abandonado.
Una sonrisa apareció en su rostro.
Hoy haría lo posible para que el plan si resultara, de seguro así sería y en la noche podría beber cerveza con la tranquilidad de que las cosas estaban avanzando.
Shaoran: Obvio, aunque uno de los cupidos aún no envía lo que había prometido (algo aparte, me gusta el nombre de la misión)
Sakura: ¡Mierda! Lo había olvidado, veterinaria "Patitas", si googleas te saldrá la dirección exacta, casualmente es cerca de donde vives (mi mente olvidadiza pide disculpas).
Shaoran: Perfecto (dile a tu mente olvidadiza que está perdonada).
—Tío, sigo esperando.
Levantó nuevamente su vista y el ceño fruncido de su sobrino le dieron a entender que al parecer ya llevaba esperando bastante por algo que él no lograba recordar.
—¿Qué cosa, Liang?
Lo vio negar con su cabeza.
—Mi leche con chocolate, tío, hoy andas en la luna.
En una luna llamada Sakura.
Odió a su mente por jugarle malas pasadas.
Se levantó de la silla y fue en búsqueda de lo que su sobrino le pedía tan insistentemente. Cuando se sentó nuevamente para al fin beberse su café este ya estaba frío.
Gruñó, eso le pasaba por ponerse a divagar con una periodista que constantemente se metía en sus pensamientos.
Porque parecía ser que su impulsividad se vio más alentada al recibir como respuesta la indiferencia de la chica.
"Sí que soy masoquista"
El maullido de Spinel lo trajo de vuelta a la realidad, tenía que hablar con Feimei y convencerla que necesitaba su ayuda.
De seguro eso sería pan comido.
Lo que no sabía si sería pan comido era el dichoso almuerzo al que estaban invitados y del que Sakura aún no tenía idea.
Era cerca del mediodía y la entrevista con Misa era a las 3. Ella y su equipo ya se encontraban en un salón del hotel en donde harían la entrevista y la sesión de fotos. El hotel se llamaba "Ecoart" y su nombre le hacía justicia, las paredes parecían sacadas de cuadros modernos, con colores vibrantes y decoraciones entre rusticas y con algo de exageración, emulando al movimiento rococó.
Perfecto para Misa y su arte.
—Comenzaremos con la sesión de fotos y luego con la entrevista. Como ya tenemos todo organizado, nada debería salir mal.
Vio a todo su equipo asentir.
Era un momento de un respiro después de una mañana agitada, pero muy provechosa.
—Hoy sí que estás brillando, Sakura.
Sonrió al escuchar el comentario de su amiga.
—Estoy más que positiva con lo de hoy, sabes que hace mucho que quería tener a Misa en Like y lo logramos.
—Lo lograste.
—Trabajo en equipo, Tomoyo, yo solo fui persistente, no sé cómo su agente no me bloqueó después de haber mandado por meses correos pidiendo una entrevista. Creo que lo que ayudó fue esto, el describir lo que queríamos y cómo lo íbamos a hacer.
—Misa estará encantada con todo.
—Esperemos —agregó cruzando sus dedos.
El sonido de su celular pausó la conversación con Tomoyo.
"Thomas"
—Hola… todo más que bien y ¿tú?... Por supuesto que lo recuerdo, dejé hasta un recordatorio… ¿no me crees? Sí, a las 9, creo que la salida me vendrá más que bien, necesitaré un break hoy… Sí, perfecto, nos vemos.
Tomoyo la observa detenidamente, de seguro estaba analizando lo que le iba a comentar.
—Hasta que Thomas lo consiguió, admiro su perseverancia.
—No podía seguir extendiendo el tema, además, ya sabes lo bueno que es siempre conmigo.
—Por supuesto, eres su cliente frecuente, ¿no has pensando en que quizás él quiera algo más? No sé, ¿una segunda cita?
Frunció su ceño, ¿Thomas Barker interesado en ella?
Eso no podía ser posible.
Tomoyo no pudo reprimir una sonrisa al ver la confusión en el rostro de su amiga, como siempre Sakura era la transparencia en persona.
—Hey, es solo una pregunta, no tomes en cuenta mis comentarios.
Asintió.
La idea de que le gustara a Thomas sonaba descabellada, demasiado, aunque no podía negar que él siempre había sido muy amable y simpático, y la verdad, hace tanto que estaba sola que no veía tan mala la opción de conocerlo más.
Fijó su vista en la pantalla de su celular y como si no fuera suficiente, la vida le recordaba que había otro chico por ahí dando vueltas, sí, ese mismo, su "novio".
Shaoran: No quiero preocuparte, pero Feimei anda desaparecida, no contesta mis llamadas ni los mensajes.
Sakura: ¿La fuiste a ver a su casa?
Shaoran: Llamé, solo me comentaron que salió hace un rato, de seguro anda en la biblioteca, ama estar ahí, es su segundo hogar.
Sakura: Entonces, no tenemos de qué preocuparnos, de seguro más tarde te responde.
Shaoran: ¿Sabes? A veces envidio ese positivismo que tienes, anda, compárteme un poco.
Soltó una risa que llamó la atención de su amiga, negó con la cabeza y tecleó rápidamente, tenía que volver al presente.
Sakura: Mira, para que no sientas que soy egoísta, te envío un poco a la distancia.
Shaoran: ¿Tan poco? Vamos, necesito un poco más.
Le envió un sticker de un perrito parecido a Kero enviando unos corazones, por unos segundos se arrepintió de haber escogido esa imagen, pero si hubiese querido borrarlo ya era muy tarde, Shaoran estaba en línea y ver "escribiendo" la estaba poniendo nerviosa.
Una foto como respuesta junto a un "Gracias".
Con cierto nerviosismo apretó descargar y en menos de 2 segundos el rostro del cantante estaba en su pantalla, estaba muy sonriente junto al gatito negro que había conocido el otro día.
"Mierda ¿por qué tiene que ser tan fotogénico?"
Llevó una de sus manos a su frente, esto de hablar con él como si nada hubiese pasado le estaba generando cierta inquietud.
Okey, son dos adultos, ella había dejado en claro todo y al parecer Shaoran estaba de acuerdo. Evocando a sus mismas palabras había sido un error y ahora simplemente intentaban llevarse bien para lograr su cometido y terminar de buena forma con un "compromiso" que ella misma había aceptado y del que era imposible echar pie atrás.
Y si había que hacer grato lo que durase el plan, entendía que debía estar menos a la defensiva y mantener, lo mejor posible, la relación con Lobo.
Sacó rápidamente la foto al ver percatarse que Tomoyo se acercaba.
—¿Li?
¿Tan obvia era?
Asintió.
—Estamos coordinando lo de hoy.
—Claro.
—¿A qué hora llega Misa? —preguntó intentando cambiar el tema, y sí, ella sabía perfectamente la respuesta, pero la mirada juiciosa de Tomoyo ya la tenía algo nerviosa y fue lo primero que se le ocurrió decir.
—Dos cuarenta y cinco.
—Por supuesto.
Apenas vio a su amiga alegarse tomó una foto a una de las coloridas paredes del lugar y se la envió a Shaoran, unos minutos demoró en recibir respuesta.
Shaoran: Ecoart, lo conozco. La barra que tienen es muy buena, te aconsejo probar algún trago de autor.
Sakura: Siendo ya las 2 me vendría bien uno, pero lo dejaré para más tarde.
Shaoran: ¿Acaso hay horarios establecidos para beber?
Sakura: Claro, si tienes un trabajo que requiere tener todos los sentidos conectados, por supuesto que sí.
Shaoran: Soltarse un poco, no viene nada de mal.
Sakura: Sí, pero más tarde, confiaré en tu recomendación.
Dejó su teléfono a un lado y fue en búsqueda de algo para comer, necesitaba alimentarse ya que la tarde sería larga. Y además, Shaoran estaba distrayéndola bastante, lo que no le molestaba, para nada, pero debía estar al 100% para lo de Misa.
Al cabo de media hora, Tomoyo le avisó que Misa estaba estacionando, venía en compañía de su mascota, un adorable perrito de color negro que tenía una mirada peculiar, un ojo azul y otro café. En su cuello tenía puesta bandana con los colores del arcoíris.
Vio a Misa sacarse sus gafas oscuras y acomodarlas en su pelo ondulado y de un intenso morado.
—¿Sakura?
—Sí, la misma. Misa, estamos muy encantados de tenerte acá, en Like.
—El gusto es mío, debo felicitar tu insistencia en esto. Quedé encantada con la descripción que hizo mi agente de lo que querían hacer, así que aquí estoy, soy material dispuesta para ustedes.
Qué alivio escuchar las palabras de Misa.
Definitivamente todo había valido la pena.
A eso de las una salió rumbo a su tan querida biblioteca, y aunque intentara engañarse, sabía que no necesitaba ningún libro, simplemente quería ver si se encontraba con un chico llamado "Mr. Darcy" y que rápidamente estaba tomando protagonismo es su vida.
Hace dos días que no se veían y sí, aún no sabía su nombre real y tampoco tenía su número.
¿Y cómo es posible que en estos tiempos de tanta modernidad aún no hubieran intercambiado números?
No tenía respuesta para eso, pareciese ser que toda la nube de misterio y coqueteo que los rodeaba le había hecho olvidar tan importante detalle.
Entró directamente al pasillo de la literatura romántica de época.
Si había un lugar en dónde él podría estar sería ese, su segundo encuentro fue ahí.
Y no estaba para nada equivocada, no pasaron más de 10 minutos cuando escuchó unos pasos tras suyo y luego una voz que ya se estaba volviendo bastante familiar para ella.
—Miss Elizabeth, que gusto verla por acá.
Y por más que quiso mantener cierta seriedad, una sonrisa adornó sus facciones.
Dio media vuelta y ahí estaba él junto a su mirada avellana abrasándola. Se encontraba apoyado en uno de los libreros y sostenía en sus manos un ejemplar de Persuasión.
Un punto para él y su buena memoria, adoraba ese libro.
Tragó pesado cuando lo vio acercarse peligrosamente, solo unos centímetros los separaban.
—Supuse que te encontraría acá —le comentó casi en un susurro.
—Creo que ambos pensamos lo mismo.
—¿Me creerías que estuve toda la tarde de ayer esperando verte entrar?
—Definitivamente nos faltó coordinar mejor, vine, pero en la mañana.
Su risa masculina resonó en el pasillo.
—Lo supuse, gran error mío haberme quedado dormido, ¿te parece si enmiendo mi error invitándote a un café?
—Suena tentador.
—¿Eso es un sí?
Asintió.
Mr. Darcy tenía su auto estacionado a unas cuadras de la biblioteca, caminaron a paso lento disfrutando la fría brisa que avisaba que el invierno estaba cada vez más cerca.
Un suave roce la sacó de sus pensamientos, el chico sin previo aviso apresó una de sus manos, y la metió a uno de los bolsillos de su largo abrigo negro.
Suspiró.
En su mente un millar de dudas la asediaban, aún no sabía su nombre, llevaban conociéndose hace un poco más de una semana y extrañamente nada de esto le era incómodo.
Mr. Darcy y sus encantos.
Por supuesto.
—¿A veces no te dan ganas de escuchar los pensamientos de los otros? —le escuchó preguntar—. Me encantaría ayudarte a despejar lo que pueda estar pasando ahí.
Su índice izquierdo tocó suavemente su cien.
—Creo que puedo arreglármelas, además, ser un libro abierto para los demás me parece algo peligroso.
—Desde luego, entiendo tu punto, demasiada exposición, aunque mi curiosidad es difícil de saciar, ni te imaginas las ganas que tengo de saber qué te cuestionas y el por qué frunces tus labios cada ciertos momentos.
Rio.
—No puedo evitar cuestionarme el hecho de sentirme tan cómoda contigo…
—Me imagino que lo piensas porque nos conocemos hace poco, también me lo he preguntado, pero ¿sabes? Prefiero dejar fluir todo, al ritmo que tenga que ser, ya tuve suficiente con estar varios años haciendo lo que "debería" ser correcto para todos.
Asintió.
Tenía razón, quizás ella misma debería hacer lo mismo. Todo el tema del contrato, el plan de Shaoran para ayudarla.
¿No debería ella poner stop a todo y no depender de su querido hermano menor?
Enfrentar a su familia y mandar todo a la mierda.
—Ahí otra vez.
Mr. Darcy detuvo su andar y como su mano estaba apresada en la suya, tuvo que detener la marcha también. Él la observa con detenimiento, le vio desviar su vista como si algún atisbo de dudas se cerniera en sus ojos avellanas. Sin embargo, esto dura solo un par de segundos ya que rápidamente él la atrae a su pecho y desde luego ella no opuso resistencia.
No habían estado tan cerca desde ese día en la playa, estaba segura que si no hubiese sido por la llamada que interrumpió el momento lo que estaba por ocurrir ahora ese día se hubiese dado.
Y sí, estaba pasando.
Cerró sus ojos al sentir el suave roce de sus labios posándose sobre los suyos. Con lentitud subió una de sus manos y apresó su nuca disminuyendo la poca distancia que quedaba entre ellos.
Y dejó que todo fluyera, el deseo de querer sentirlo, su lengua apremiante, esos suspiros e inspiraciones para retomar nuevamente ese beso que ya llevaba anhelando desde que comenzaron a conocerse más.
"Mr. Darcy" era tan opuesto a ella y sentirse invadida por él de alguna manera le daba cierta esperanza de poder atreverse a soltar un poco, tal cual cómo él venía haciéndolo en su vida.
—Si continuamos así tendremos que ir a otro lugar y no me refiero a la cafetería —le susurró casi con enojo.
Negó con la cabeza y luego rio.
—Entonces me detendré, tengo antojo de algo dulce.
—¿Acaso no te basta con mis besos?
Reprimió una sonrisa, hazaña nada fácil si tenemos al frente a un chico con una sonrisa galante y que pareciese que quería devorarla.
—Mr. Darcy usted es todo un caso, debo reconocer que me gusta este lado más atrevido, quizás él estar en este siglo le ha venido bien.
Sus labios nuevamente la apresaron en un beso breve pero no falto de intensidad.
—Y sí, definitivamente le ha venido bien.
—Si sigues mirándome así no responderé de mis acciones, así que para evitar toda situación no apta para menores, nos vamos a la cafetería que está a una cuadra.
Rio fuerte al ver cómo el chico comenzó a jalar de ella para apurar el paso, y sí, coincidía totalmente con él, ya que ella tampoco podría responder por sus acciones.
Por alguna extraña razón Feimei aún no le contestaba y de ello dependía el dichoso plan, ¿cómo lo había llamado Sakura?
SOS salvando a gatito o algo parecido.
Spinel dormía plácidamente en su pecho, a ratos parecía hacer un maullido casi inaudible como si fuera un suspiro, y luego, movía sus patitas hasta volver a entrar en ese trance de sueño profundo.
El gatito era tan tierno que era inevitable no encariñarse con él y si no fuera por el plan quizás, solo quizás, podría existir la posibilidad de que pudiese adoptarlo.
Miró la pantalla de su celular: insistió nuevamente al número de Feimei.
Ya había perdido la cuenta de las veces que llevaba intentando comunicarse con ella.
Frunció su ceño como era tan habitual en él.
Sí, definitivamente era muy raro que su hermana no contestara sus llamadas.
"¿En qué andas Feimei?"
Desordenó sus cabellos.
Si la montaña no iba a Mahoma, Mahoma iría, ¿no?
—Liang, prepárate, iremos a visitar a Feimei —comentó aumentando el volumen de su voz para asegurarse que su sobrino le hubiese escuchado.
Un ruido de cosas cayendo despertaron a Spinel y él solo negó con su cabeza, quizás qué estaba haciendo Liang en su cuarto, por el momento no le interesaba averiguarlo. A los segundos lo vio aparecer muy sonriente.
—¿Vamos al fin por el plan? —le preguntó con entusiasmo.
—Algo así.
—¡Qué emoción! ¿Llevaremos a Spinel?
Siendo las 5 de la tarde no le quedaba más opción que correr la misión para otro día, de seguro Sakura lo entendería.
Ahora importaba dar con Feimei, estaba casi seguro que su hermana en algo andaba, primero, siempre le contestaba y segundo, le preocupaba el hecho de no tener noticias de ella.
¿Es que acaso en su casa a nadie le era extraño no ver a Feimei?
Dejaron a Spinel durmiendo sobre una manta que Liang había acomodado en la alfombra. Como estaba frío Shaoran optó por dejar la calefacción encendida y los pocillos de agua y comida, repletos, por si demoraban.
Recordó la salida con los chicos al bar de Tanaka, Liang tendría que quedarse con alguna de sus tías, si daba con Feimei, lo dejaría con ella, de seguro aceptaría.
—Liang, guarda tu pijama y cepillo de dientes en tu mochila, hoy no dormirás acá.
—¿Por qué? No quiero.
Suspiró y miró hacia el techo de su apartamento pidiendo algo de paciencia.
—Liang, con la banda tenemos una reunión y no puedes quedarte solo. Necesito que guardes tus cosas y veremos si te quedas con Feimei, o con mis padres, hay varias opciones a decir verdad, pero solo no estarás.
—Está bien —le escuchó decir casi en un murmullo.
Acercó su mano a la cabeza de su sobrino y le desordenó su pelo oscuro.
—Hey, mañana te iré a buscar, aún nos queda otro día más, tus padres deberían llegar el domingo, ¿te parece si vemos mañana alguna película? Puedo pedir pizzas o hacer palomitas.
La sonrisa de Liang le dio a entender que el enojo ya había pasado y que la idea le había más que gustado.
—¿Puedo escoger la película?
—Por supuesto, eso sí, una película acorde a tu edad, nada de películas de miedo.
Los ojos en blanco de Liang le causaron gracia, pero mantuvo su rictus serio.
—Qué aburrido, tío.
—Nada de aburrido, vamos, es hora de irnos, tienes bastante tiempo para decidir qué película veremos, ya sabes que de Shrek no me aburro jamás.
—Sí, lo sé, la dos es tu favorita, ¿verdad?
—¿Es que acaso no es la mejor?
Liang rio y siguió a su tío rumbo al ascensor.
Subieron al auto y rápidamente salieron rumbo al departamento de su tía Feimei.
—¿Por qué la exposición no parece tener un nombre claro?
Misa le sonrió.
—La galería fue montada siguiendo un único camino, apenas ingresas la puesta en escena tiene un objetivo, llevar al espectador a crear una historia con mis cuadros, es por eso que al final hay un pizarrón negro y tiza para que quien quiera asigne un título a toda la obra, según lo que fue sintiendo. Así que en resumidas cuentas, es por este motivo que mi nueva exposición no tiene un nombre preciso, ustedes lo escogerán.
—Qué fascinante, ya quiero ir.
—Obviamente están cordialmente invitados, sé que para la inauguración de la próxima semana estarán por el tema de la revista, pero quiero también que un día asistan olvidando el trabajo, las preocupaciones, todo. Puedes llevar a algún invitado si lo deseas, Sakura.
—Muchas gracias, Misa. Y esa fue la última pregunta, estamos listos por hoy, de verdad, mil gracias por aceptar esta idea. Si gustas puedes pasar al restaurant o al bar, todo corre por la revista.
Misa asintió y comenzó a despedirse amablemente de todo el equipo. Uno de los chicos la guió hacia el bar mientras los demás comenzaban a desmontar los equipos usados para las fotografías.
—Qué tarde, increíblemente se nos pasaron volando 3 horas.
—Yo muero por un baño con sales, y por lanzarme a mi cama y ver alguna serie.
—Pero no podrás, tienes la salida con Thomas.
—Sí, sí, lo sé, de todas formas creo que alcanzaré a darme el baño con sales, algo es algo.
—Si gustas, puedes irte, yo me encargo del resto, así te vas con tiempo de sobra para arreglarte y quedar divina, más de lo que ya eres.
Rodó sus ojos, Tomoyo y sus comentarios.
—No sé si ir con jeans o con un vestido —comentó buscando la opinión de su amiga, si había algo en lo que Tomoyo destacaba era su buen sentido de la moda.
—Vestido, obviamente, y algo de brillo, quizás ese collar que una vez te regalé, y un vestido con escote en V para que se luzca, tenías uno negro que te quedaba súper.
—Sí, aunque es tan ajustado, no estoy tan acostumbrada a andar vestida así.
—Vamos, ese está preciso para hoy. Tu pelo suelto, labial rojo intenso, delineado cat eye, te verás bellísima. Creo que Thomas quedará boquiabierto cuando te vea.
Bufó.
—No exageres.
—No exagero, ahora, vete, que no puedes atrasarte, cosa que es muy probable que ocurra o sino no te llamarías Sakura Kinomoto.
Iba a protestar, pero Tomoyo comenzó a empujarla hacia la entrada, le entregó su abrigo y su bolso, y le dio un abrazo de despedida.
Llegó bastante rápido a su hogar, para su suerte el tráfico no estaba tan terrible como otras veces.
Llenó de besos a Kero y como siempre, le dio una porción de comida, ya que su platillo estaba vacío.
Su baño de tina con música de fondo duró media hora y fue lo que necesitaba para motivarse, las sales con aromas frutales dejaron el baño con un suave aroma.
Estuvo varios minutos en la encrucijada de ir con el vestido o no, encontraba que era mucho vestido para un bar.
Después de probar diferentes poses y ángulos, decidió hacerle caso a su amiga.
El vestido le asentaba bastante bien y bueno, no estaba mal verse y sentirse sexy.
Labios rojos y ojos con un delineado sutil, complementaban todo. Y ya siendo las 20.30, solo quedaba esperar a Thomas.
Revisó su celular y no pudo evitar sentir cierta preocupación, abrió el chat de Shaoran, no le había escrito nada desde hacía horas. Casi en modo automático subió en la conversación y abrió nuevamente la foto que él le había enviado.
Maldito Shaoran Li y maldita su sonrisa.
¿Ya había dicho que era fotogénico, muy fotogénico?
Mordió su labio inferior mientras tecleaba rápidamente.
Al cabo de unos minutos su celular vibró notificándole que cierto cantante le había respondido.
Shaoran: El plan quedará para otro día, Feimei aún no aparece, y ya me estoy preocupando.
Frunció sus labios, ¿le habrá pasado algo?
Negó, vamos, no era momento de ponerse negativa.
Sakura: De seguro debe habérsele descargado el celular, no te preocupes, ya te responderá.
Pasaron cerca de 10 minutos hasta que vio "escribiendo" en el chat.
Sí, señores, mantenía el chat abierto atenta a la respuesta del cantante, estaba algo preocupada por Lobo y que su hermana estuviera "desaparecida".
Shaoran: Llegó y al parecer algo molesta, ni idea que le habrá pasado pero definitivamente hoy no le preguntaré. Su cara de pocos amigos ya me alertó que no sería buena idea.
Sakura: Definitivamente ese carácter debe ser de familia.
Shaoran: Ajá.
Sonrió, ya visualizaba el ceño fruncido de Shaoran mientras escribía.
Sakura: Hey, es solo una bromita.
El mensaje de Thomas apareció en su pantalla, volviéndola a la Tierra, la estaba esperando frente al edificio.
Rogando a todos los dioses que pudiesen existir y en especial a alguno de la moda, se encomendó para lograr pasar un par de horas digna sobre los bellos zapatos con algo de tacón que decidió usar para acompañar todo el outfit.
Guardó su celular en un bolsito pequeño y se puso su largo abrigo de color beige.
Salió a paso lento del edificio, con cuidado tocó la ventana del copiloto, vio a Thomas rápidamente moverse y salir de su auto.
—No era necesario…
—Sí que lo era, me gusta intentar ser un caballero.
Vaya, se sorprendió al ver a Thomas sin el overol de mecánico, vestía unos jeans oscuros, una chaqueta de cuero y una camiseta en tonos grises. Su pelo rubio estaba prolijamente peinado.
Intentó mantener su boca cerrada, esperaba haberlo logrado.
—Estás hermosa, Sakura.
Un leve calor se posó en sus mejillas.
—Gracias, tú igual, es decir, te ves bien —intentó aclarar atropelladamente.
Ambos rieron. Dios, que alguien le ayudara a no decir lo primero que pasaba por su cabeza.
—¿Vamos?
Asintió.
Se acomodó en el asiento del copiloto y se tomó la licencia de subirle a la radio, mientras Thomas comenzaba a salir del estacionamiento.
Oh sí, qué mejor forma de terminar un viernes muy movido y alegre.
Su respiración luchaba por tranquilizarse mientras miraba con atención la colección de botellas que tenía el chico que hacía un momento se había parado en dirección la cocina a buscar otra botella de vino.
Ella, Feimei Li acaba de acostarse con un chico a quien apenas conocía y del cual aún no sabía su nombre.
"Mierda"
Sabía perfectamente que aceptar nuevamente su invitación a su refugio de escritor sería su perdición. Entre ellos había demasiada química y era tan lógico que las cosas terminarían así.
Y pareciera ser que los dos estaban en la disyuntiva de no querer decir sus nombres, para ella tenía sentido, ese miedo de que él la reconociera pero ¿por qué Mr. Darcy no quería volver a retomar esa pregunta?
"¿Será que sabe quién soy?"
El tener la imagen de él regresando en compañía de la botella ya descorchada y una tabla de quesos, disipó sus pensamientos.
Dios, era justo lo que necesitaba.
Apenas tuvo la tabla al frente, sacó un trozo de queso y se lo llevó a la boca con apremio.
—Esto está muy bueno.
Disfrutó el verla devorar varios trozos de queso y luego dar un largo sorbo a su copa de vino.
Miss Elizabeth estaba hambrienta y no era para menos después de lo que había ocurrido en la alfombra de su hogar.
Sonrió.
Ni él supo cómo logró aguantar un par de días las ganas de besarla y tenerla así, desnuda frente a él, era algo que quería hacer desde que cruzó su mirada con la de ella, ese día en la biblioteca.
Su lema de vida, fluir, vivir el presente, le hacía gozar al máximo estos momentos, con ella como gran compañía.
Bebió un sorbo de su copa antes de verbalizar sus pensamientos.
—¿Sabes? Esto era algo que deseaba desde que te vi ese día, tú con esa mirada furiosa cuando interrumpí tu lectura.
—Es que cometiste una gran falta, lo mínimo que podía hacer era lanzarte odio.
—Tengo más que claro que jamás de los jamases debo interrumpir tu lectura, sobre todo cuando estés por terminar un libro.
—Ajá, grábatelo con fuego.
Se acercó y la besó nuevamente, había perdido la cuenta de todos los besos que llevaban, su aliento a vino avivó más el deseo de seguir besándola y recorrer con sus manos su suave piel.
—Lamento detener este momento, pero necesito ir al…
—Ve, te esperaré pacientemente.
Una sonrisa fue su respuesta.
Hubiese preferido que permaneciera desnuda recorriendo cada rincón de su hogar, pero ver cómo le quedaba su camiseta que había tomado prestada tampoco era una mala imagen, de hecho, hasta le excitaba.
Pasaron varios minutos y no había señales de Miss Elizabeth, cuando se deparaba a ver si estaba bien la vio regresar.
Sin embargo, su mirada estaba diferente, ¿qué diablos había pasado?
La vio negar con la cabeza y luego morderse su labio inferior, y ahí, esa mirada de rabia pareció atravesarle y partirlo en dos.
¿Había hecho algo malo?
—Ahora entiendo todo, tus juegos, tu galantería, dios, no puedo creer que haya caído…
—¿De qué hablas?
Totalmente perdido, lo único que quería era acercarse, tomar sus manos inquietas, pero extrañamente una barrera invisible se había generado entre ellos.
—No te hagas el desentendido —bramó, mientras reunía toda su ropa que estaba dispersa en el living de su hogar.
—De verdad, no entiendo qué diablos está pasando.
No se había percatado en el marco de fotos que ella tenía en una de sus manos hasta que ella prácticamente se lo restregó en su cara.
—¿Caleb Tsung, no?
—¿Cómo…?
—Oh, vamos, si te parece gracioso seguir con este jueguito date por enterado que yo ya estoy fuera.
En menos de 5 minutos la chica ya estaba lista para irse y él seguía sin entender nada.
—No sé de qué juego hablas, sí, soy Caleb Tsung, no entiendo a qué viene todo este enojo.
Una risa amarga resonó en su hogar.
—Y sí, aunque de seguro lo tienes más que claro, soy Feimei Li.
Y por unos segundos sintió que su respiración se detenía.
¿Miss Elizabeth era Feimei Li? ¿De la familia Li? ¿Su casi prometida?
Tragó pesado.
—Joder…
—¡Sí, joder! Ni idea qué negocios quiere hacer mi familia con la tuya, pero qué manera más grotesca de llevarlos a cabo.
—Feimei te juro que yo no…
Mierda, mierda, mierda.
¿Acaso esto era una coincidencia?
Una pésima coincidencia, y ver el odio y decepción con que ella lo miraba le hacía sentirse culpable, pero no había engaño alguno.
"Joder"
¿Cómo hacerla entender que todo fue simplemente una de esas vueltas que da la vida y que extrañamente los llevó conocerse?
—No quiero escucharte, nada de lo que digas servirá.
Corrió hasta hacerle alcancé.
Vaya que era rápida.
—Elizabeth… perdón, Feimei, por favor, escúchame, esto no es nada de lo que crees que parece.
—Recuerdo muy bien a tu hermana, Maisie, apenas vi esa foto todo calzó, así que no intentes negarlo.
—Sí, Maisie es mi hermana, pero yo de verdad no sabía que tú eras Feimei.
—No sabes lo mucho que me cuesta creerlo.
Vio un auto aparcar frente a su casa.
—Me marcho, por favor, no insistas.
Llevó sus manos a su cabeza y miró detenidamente a Feimei quién parecía tirar fuego por sus ojos.
Y sí, hasta con esa mirada, seguía viéndose hermosa.
"¡Enfócate, Caleb!"
—Feimei, esto es solo un mal entendido, de verdad.
La vio negar con su cabeza.
—Me largo de acá.
Tomó una de sus manos, porque vamos, ella no podía irse sin aclarar las cosas.
—Feimei, por favor, solo dame unos minutos, no puedes marcharte así y no dejar dar mi versión de los hechos.
—No hay nada que decir, Caleb, y por favor, suéltame.
Suspiró y la dejó ir, no sin antes intentar dejarle clara las cosas.
—Feimei, me da lo mismo que seas una Li, de verdad, no tenía idea de esto, es una mera coincidencia, sí, porque al parecer existen, y solo quiero que sepas que seré el tipo más insistente que jamás hayas conocido en tu vida porque me tienes como un loco queriendo conocerte más y te demostraré que no hay engaño alguno.
La vio quedarse ahí, paralizada, como si estuviera analizando cada palabra que le había dicho.
Estuvo a punto de volver a alcanzarla, pero el verla subirse al auto le indicó que ya era muy tarde.
El auto se perdió por la avenida y él solo quería maldecir a los 4 vientos lo que acababa de suceder.
Gracias a la idea de cantar un par de canciones Tanaka habría aceptado tenerlos nuevamente en su bar, aunque a regañadientes, la última vez habían hecho algunos destrozos que por supuesto corrieron por cuenta de la banda.
Se prometió que esta vez él mismo detendría cualquier situación que pudiese terminar como aquella vez.
Bebió un sorbo de su cerveza.
Habían llegado hacia unos 15 minutos y Kyle ya estaba pidiendo la segunda ronda gratis de cerveza.
Tanaka le guiñó el ojo haciéndole saber que debía cumplir el acuerdo.
Asintió y le hizo la señal con sus manos que a las 10 cantaría algo.
—¿Alguno tiene hambre? —cuestionó al ver que nadie se había acordado que era hora de cenar, él al menos sí tenía bastante hambre y la cerveza no le ayudaba mucho.
—Vale, pidamos algo para compartir —apoyó Eriol.
A los minutos una pizza y una porción extra grande de papas fritas con queso cheddar llegaron a la mesa.
Sin esperar a nadie cogió un trozo que comenzó a devorar, estaba deliciosa.
—¿Qué tal el plan? —le pregunto Eriol.
—Ahí, hoy íbamos a avanzar en ello, pero Feimei andaba en otra dimensión y me costó dar con ella, tanto así que tuve que ir a su casa.
—¿Y dónde andaba?
Encogió sus hombros como respuesta. Tras beber otro sorbo, respondió.
—Ni idea, solo sé que algo le pasó, llegó bastante molesta y con cara de matar a cualquiera que se le atravesase en el camino.
—Eso es raro.
—Lo es, pero en fin, aceptó cuidar de Liang, otro día tocaré el tema.
Terminó de beber su primera cerveza y Lain le acercó de inmediato otra.
Su hermana no era de tener esos arrebatos, ni menos de desaparecer todo un día y no ser capaz de responderle.
Sabía que debía hablar con ella, pero le daría su tiempo para decantar las cosas, ¿qué cosas?
Solo ella lo sabía.
En el preciso momento en el que comenzaban a sonar los primeros acordes de "You know I'm no good" su corazón pareció detenerse por unos momentos.
Divisó una cabellera larga y castaña que ya le era bastante familiar: su flequillo largo acomodado a un costado, sus ojos verdes enmarcados en un sutil negro y unos labios rojos que se había atrevido a probar casi sin previa autorización hace unos días.
Tragó pesado.
Ni en un sus divagaciones hubiese pensando en que ese día la vería ahí, en el bar.
La vio sacarse su abrigo largo y la imagen que tuvo lo dejó más sin aire si es que eso era posible.
Usaba un vestido negro, que le llegaba un poco más arriba de sus rodillas, este se ceñía en su cuerpo casi como un guante.
Bebió un sorbo.
"Jodidamente sexy"
Por supuesto que agregaría esta visión a su ya bien guardada imagen de ella usando la camiseta de la banda.
"¿Quién es ese?"
Frunció su ceño al ver que había un hombre acomodando la silla en la que ella se sentaría.
Rubio, ojos azules, por supuesto, era el famoso estadounidense del que le había hablado el otro día.
¿Desde cuándo pasó de ser su mecánico a ser una cita?
Su quijada estaba apretada.
¿Celos?
Sentía ganas de acercarse y traerla a su mesa, ¿acaso ella no veía que el tipo tenía intenciones claras de querer intentar algo con ella?
—¿Esa es la periodista? —cuestionó Eriol.
—¿Tu novia? —preguntó Kyle con cierto asombro.
—Novia ficticia, pero sí —aclaró casi en un susurro—. No miren tanto o se dará cuenta que estoy acá.
—¿Sabías de eso? —preguntó Eriol indicándole al chico de cabellera rubia.
Negó.
—Supuestamente es su mecánico.
Vio a sus amigos asentir lentamente.
—Bueno, al fin y al cabo, ella dejó claro que entre ustedes jamás habría algo así que si sale con otro tipo…
Su mirada bastó para callar a Takashi.
Tomó rápidamente su segunda cerveza y le hizo un gesto a Tanaka para que se acercara.
—Nos traes una tercera ronda, esta vez corre por mí.
—De inmediato, Lobo. El micrófono espera por ti.
—Sí, sí, terminando la tercera ronda.
Por más que intentaba seguir el hilo de lo que conversaban sus amigos, su vista se desviaba a ratos hacia la castaña que aún parecía no haber descubierto su presencia. De eso ya no faltaba mucho, ya que le quedaba a lo sumo un par de sorbos de su cerveza y sabía que debía cumplir su palabra.
Desordenó sus cabellos, ese gesto tan automático que tenía, sobre todo cuando estaba nervioso.
Se puso de pie, y con lentitud se acercó al escenario, el bar ya estaba lleno, parecía ser que el rumor que ellos estaban ahí se había esparcido rápido, mesas con harto público, rondas de cervezas yendo y viniendo lo confirmaba.
Decidió cantar una canción de The Beatles, porque sí, recordaba muy bien el llavero que tenía cierta periodista.
Los acordes de "Come Together" empezaron a sonar y las miradas de todos en el bar se centraron en él, salvo la de una periodista que aún le daba la espalda, expectante esperaba hacer cruce con su mirada, fueron solo segundos, pero que para él parecieron eternos.
Asombro fue lo que pudo ver en su mirada verde.
Sonrió.
Oh, sí, definitivamente sería una gran noche.
Notas de Caris:
¡Hola!
¿Habrá alguien por ahí que recuerde esta historia?
Qué difícil es volver por estos lados, a 10 años desde que inicié esta loca historia, me volvieron las ganas de continuarla.
Una locura o quizás un impulso (relacionando esto con el título de este capítulo).
No se me ha sido fácil volver a escribir porque estoy mega-ultra oxidada.
Este año he vuelto a encantarme con un hobbie que tenía en el olvido, la lectura, y desde luego, era inminente que las ganas de volver a escribir, aparecieran de la mano.
Así que aquí estoy, intentando rearmar esta historia que inicié cuando tenía 10 años menos que ahora, por lo mismo he tenido que reorganizar la trama porque la verdad no logré recordar bien hacia dónde estaba llevando todo. Además, di por perdidos aquellos documentos que tenía en alguna carpeta de un computador viejo, computador que debe estar en algún lugar de la casa de mis padres y que de seguro ya no prende.
Es por esto que puse al inicio que recomendaba releer la historia completa (vuelvo después de años y además exigiendo, perdón). Tuve que hacer algunas modificaciones, y además, subí la categoría, le estoy agregando algo de perversión a la historia jijiji
Se preguntan si la continuaré, por supuesto, quiero finalizarla y aunque quizás no me crean, lo primero que hice apenas empecé a reeditar fue el epílogo, que ya está listo, esperando salir a la luz.
Así que bueno, espero que este capítulo anunciando el regreso de esta loca historia les guste, por fiss, téngame algo de piedad porque volver a escribir no es fácil.
Por fiis, déjenme saber sus impresiones en algún comentario/RR, quiero saber si aún hay alguien interesad en saber cómo irá a terminar todo esto, y también por supuesto, ver si les gustó cómo se fueron dando las situaciones en el cap, los acercamientos entre SxS y todo lo de Feimei con Mr Darcy :O
Saludines a por mil!
PD 1: No me odien tanto por dejar el cap. justo ahí.
PD 2: Responderé sus RR anónimos en mi perfil, hay unos que son de hace varios años, pero nunca es tarde, ¿verdad?
PD 3: "Uno más uno" seguirá congelada, quiero lograr finalizar una historia adecuadamente para luego embarcarme con otra.
