Lo sé, son capítulos cortos, pero sólo los del inicio. Espero conforme lleguemos al meollo del asunto esto pueda aumentar de tamaño o.O ok suena extraño, pero sé que me entienden xD
DISCLAIMER: ASOIAF pertenece a George R. R. Martin, sólo la historia es mía (en su mayoría).
"Faded."
BRAN
Incluso si nadie se lo hubiese dicho, Bran había sabido de inmediato que la guerra había arribado al norte. A pesar de sus tiernos siete años, El niño era demasiado despierto, además de intuitivo.
Bran había sabido detectar el cambio en el ambiente cuando la primera amenaza se presentó en el norte.
-Padre, ¿Winterfell irá a la guerra?
Eddard lo miró descolocado.
-¡Bran! ¿Qué haces aquí? Deberías estar en la escuela.
-Escuché que había noticias del sur y no pude con la curiosidad.
Ned suspiró. Parecía que cada uno de sus hijos tenía un modo propio de sacarle canas verdes.
-No son temas para un chico de tu edad Bran -le reprimió -será mejor que regreses a la escuela.
-Es muy tarde y para eso -refutó con las mejillas infladas -y si no me lo dices, igual lo descubriré después.
El hombre se detuvo un instante, su hijo lo desafiaba con la mirada. Y quizá si fuera Arya o Robb no le resultaría tan difícil soltar la lengua. Pero se trataba de Bran y el niño tenía más méritos con su madre. Sin embargo, dados los tiempos que atravesaban, sabía que no podía seguir protegiendo a su familia de la realidad del mundo por mucho más tiempo.
Así que al final, terminó cediendo.
-No Bran, no iremos a la guerra. No todavía al menos.
El chico le miró confuso. Y Nedd deseó no haber dicho nada en un principio, pero ya era tarde para echarse atrás.
-Raegar ha conseguido controlar la situación en Valirya, el rey Aeris ha muerto; pero el país está en una situación precaria y mucho me temo que las guerrillas civiles en el resto de sus territorios pronto acabaran por estallar en otra Gran Guerra.
Por un instante la mirada del hombre se perdió, sopesando todo de lo que se había enterado esa mañana. Era oficial, Westeros ya estaba involucrado en el conflicto. Las alianzas se habían formado y pronto, muy pronto la situación terminaría por alcanzar a las naciones declaradas neutrales, entre ellas Winterfell.
-Eso significa que-
-Suficiente Bran -le calló su padre con tono severo y el niño no pudo más que obedecer -accedí a decirte la verdad pero no a discutir las situaciones políticas del reino. Eres un niño todavía. Regresa a la escuela, le diré a Walder que te acompañe en el trayecto.
Bran suprimió un gruñido, no podía hacer enojar aún más a su padre o estaría en serios aprietos. Ni siquiera Robb tenía permitido faltar a la escuela por mucho que tuviera que aprender como heredero de su padre. Su tío Brandon era el rey del Norte y no había tomado esposa ni tenía hijos, si él fallecía, su padre Eddard sería el siguiente en la línea; y sin embargo, todos sabían que el hombre planeaba rechazar el puesto para dejárselo a su primogénito. Alegando que el norte necesitaba un rey joven, en especial en estos tiempos de guerra.
-Está bien -asintió al fin resignado, y su padre consiguió suavizar el gesto. -volveré a la escuela.
Bran se despidió de su padre y bajó las escaleras hacia el gran salón. No pasó mucho antes de que Walder llegara al recinto y salieran juntos de la casa en su camino a la escuela. No era mucha la distancia, pero estaba fuera del castillo y él era prácticamente realeza. Sin embargo, se había perdido las primeras horas de clase y cuando entró al instituto faltaban minutos para el almuerzo.
Tras dejar su morral en el salón, salió al patio rumbo a su lugar de siempre, Meera ya lo esperaba. Le dedicó una sonrisa que enseñaba sus dientes, se notaba que le divertía verlo allí, con ese semblante tan derrotado.
-Déjame adivinar, tu padre decidió mandarte de regreso a la escuela.
Bran rodó los ojos.
-Cuando menos conseguí que me dijera si iríamos a la guerra o no. -Refutó para sorpresa de la chica -No iremos por cierto, no todavía al menos.
Se dejó caer a un lado de ella, debajo del árbol corazón y sacó su almuerzo empezando a comer sin más. Meera hizo lo mismo, pero su mirada se perdió en las otras figuras que corrían en el patio.
-¿Lo saben tus hermanos?
Bran miró en la dirección que Meera le indicaba. Robb estaba con Theon a metros de distancia jugando con otros chicos a patear un balón. A pesar de las risas de ambos y la despreocupación que les caracterizaba, Bran sabía que tanto uno como el otro pasaban sendas horas por la tarde instruyéndose con su padre en temas de la guerra; lo cual hasta cierto punto era de esperarse dada su posición. Pero el niño estaba consciente de la premura con la que los habían estado instruyendo.
-Creo que lo han sabido todo el tiempo -respondió al fin -principalmente Greyjoy.
Meera asintió. Bran era más joven que ella, pero había sido el mejor amigo de su hermano y cuando éste falleció, parecía natural que ella se quedara con Bran en lugar de él. Durante el tiempo que llevaban juntos, Bran sabía que Meera no lo miraba como un niño más joven, sino incluso como uno más grande que ella, por muy ridículo que sonara. Salvo ciertos temas, él era mucho más inmaduro que el mismo Rickon, pero eso no tenía porqué saberlo ella, se dijo.
-¡Bran!
Los dos niños giraron la vista a tiempo, para ver a Arya correr hacia ellos; Sansa iba persiguiéndola junto con Jeyne. La morena llegó hasta su hermano y al notar a Meera con él, decidió esconderse detrás de ésta.
-¡Meera protégeme! -pidió.
-¿Qué hiciste ahora Arya? -cuestionó la de rizos con una media sonrisa.
Sansa contestó por ella una vez los hubo alcanzado, en su vestido se alcanzaba a ver la mancha de lodo que sin duda había sido obra de la niña.
-¡Arruinó mi vestido!
-¡Y el mío! -apoyó Jeyne, luciendo igual de molesta que su mejor amiga.
-Es sólo tela y te lo tienes bien merecido -respondió Arya por encima de la cabeza de Meera.
Bran puso los ojos en blanco y miró a Sansa a los ojos.
-Sansa, ¿volviste a insultarla?
-¡Lo hizo!
-¡Cállate Arya no sabes cómo fueron las cosas! Si madre se enterara...
-¿Qué es lo que pasa ahora?
La conversación se cortó cuando Robb se había hecho presente, Theon a su lado.
De repente, ya nadie parecía querer hablar. Meera se excusó entonces deseosa de no ser partícipe de la clásica reprimienda por parte del mayor de los Stark a sus dos hermanas. Bran hubiese querido irse con ella, pero el ver a Theon tan cercano a Robb lo obligaba a quedarse. No era que le molestara el muchacho, eran prácticamente familia tras vivir tantos años juntos; pero por alguna razón que no lograba ubicar le molestaba que el rubio se inmiscuyera en asuntos que eran meramente familiares.
-¿Y bien? -volvió a insistir Rob.
Sansa pareció pensárselo mejor.
-Fue un tonto accidente -respondió apretando los dientes, todo el tiempo mirando directamente a Arya.
La más pequeña le devolvió la mirada igual de retadora.
-¿Arya?
-Fallé mi puntería es todo -se excusó sonriendo, pero la sonrisa era más de molestia que de cordialidad.
El mayor de los Stark suspiró.
-Que sea la última vez que-
-¡Aah!
Pero sus palabras se perdieron bajo el sonido estridente de dos avionetas que sobrevolaron en ese momento, demasiado bajo; la dirección que tomaron era hacia el castillo. Por segundos los chicos en el patio tuvieron que cubrirse el rostro, ante los remolinos que se levantaron por esos instantes. Cuando la calma retornó y Bran levantó la vista, notó la mirada que compartieron Rob y Theon, como si supieran el significado oculto tras aquello.
-¿Eran avionetas de guerra?
Pero había sido Arya al parecer, la más observadora.
-¡Arya! -Le reprimió Sansa, tomándola del brazo -será mejor que volvamos a los salones.
Rob asintió.
-Todos debemos volver.
Los maestros comenzaron a llamar de vuelta a los alumnos. Bran miró una última vez el cielo, antes de hacer como le decían.
...
Apenas una hora después Bran y sus hermanos fueron excusados de sus deberes en la escuela; incluso Theon partió con ellos. El niño percibía el aroma a mala suerte en el aire, sin duda un presagio de malas noticias y no pudo sacudirse aquél pensamiento ni siquiera al llegar al castillo, y ver a sus padres sin ningún percance. Su hermano Rickon estaba sentado en el suelo a los pies de su madre.
El rostro tanto de Ned como de Catelyn estaban sumidos en un cuadro de emociones poderosas y confusas, pero la agonía era clara.
-¿Madre? -Sansa se acercó a ella tan pronto llegaron al estudio de su padre.
Catelyn Stark estaba llorando. Se abrazó a su hija en cuánto ésta le alcanzó. Rob se dirigió a Ned.
-¿Padre?
Ned Stark inspiró con fuerza, cuando habló su voz estaba cargada de un profundo dolor.
-Su tío Brandon ha muerto. La guerra ha alcanzado el Norte.
Sansa dejó salir un sollozo, Theon apretó el gesto, Rob abrió los ojos perplejo y Arya y Bran se quedaron quietos, todos mirando a su padre.
-Mi lord, ahora usted es el rey del Norte -Theon habló de pronto y Bran supo que el chico había estado esperando ése momento, incluso si no podía probarlo, sabía que era así. -¿Qué es lo que hará Winterfell ahora?
¿Qué es lo que haría, de hecho?
Ned y Catelyn compartieron una mirada antes de responder ante la espera del resto. Cat apretó con fuerza la mano de su esposo, en una muestra de apoyo.
-Por seguridad debemos enviarlos al Muro.
La angustia de Sansa fue evidente.
-¿Al muro? -Se quejó con voz incrédula.
E incluso los demás estaban perplejos ante la noticia.
-Sólo ahí estarán a salvo, en caso de que lo peor suceda. -Contestó Catelyn, con aprehensión en su voz.
-Pero es lúgubre y todo el tiempo hace frío.
Arya puso los ojos en blanco.
-Es una fortaleza Sansa, no un castillo, ¿qué esperabas?
La pelirroja iba a refutar, pero su madre habló antes de que su hija tuviera oportunidad de abrir la boca siquiera.
-Arya tiene razón
-¡Madre!
-La tiene. -Aseguró, dedicándole una mirada a Sansa que la instó a mantenerse callada. -Necesitan un lugar seguro, ahora que todos ustedes son oficialmente herederos en línea.
Las palabras hicieron mella en cada uno de los chicos, incluido Theon, pues si Asha fallecía él sería el siguiente en la línea; incluso si en su caso no era una Corona lo que heredaba, si era un país entero.
-Incluso Rob tiene que ir con ustedes.
El aludido se airó al instante.
-Pero padre, nos hemos estado preparando para esto. No puedo irme ahora.
Ned negó con la cabeza, Bran se dio cuenta de la angustia que estaba sintiendo su padre.
-Entiendo lo que sientes pero la situación ha cambiado. Debo tomar el lugar de tu tío Brandon y no tendré tiempo de enseñarte nada.
-Puedo observar por mi cuenta. -Replicó.
-No es seguro.
Rob iba a decir algo más, pero Theon lo silenció al apoyar una de sus manos en el hombro de su amigo. Bran vio el intercambio de palabras que ambos tuvieron, hasta que finalmente Rob cedió.
Su padre soltó el aire que había estado conteniendo, sintiéndose claramente agradecido. Fue ese gesto lo que hizo que Bran descubriera lo que su padre había querido mantener oculto.
-¿El tío Brandon fue traicionado?
-¡Bran! -Le reprendió su madre.
Pero el chico no despego la vista de su padre.
-¿Lo fue?
Se hizo el silencio entonces. Si alguno de los chicos antes habría crecido eso absurdo, ahora lo dudaban sin duda. Toda la atención estaba puesta en Ned. Tras un instante más de aquel pesado silencio el hombre finalmente habló.
-No lo sabemos con certeza. -Les dijo. Y lo precario del asunto les golpeó a todos como una bofetada. -Y es por eso que deben buscar refugio en el Muro. El castillo de Winterfell será para dar abrigo a la gente del Norte. Debemos estar preparados si la guerra decidiera llegar hasta nuestras tierras.
Aquella declaración evitó el que cualquiera de los chicos dijera nada al respecto.
Bran siempre había deseado ser un gran guerrero y vivir batallas como las que la virja nana les relataba todas las noches. Soñaba con ser un héroe de su nación. Y sin embargo, ahora que estaban en medio de una guerra, nada de esto le resultaba fascinante.
...
-Está mintiendo.
Tras decidir e informarse del plan de acción, los chicos se dirigieron a una de las torres del castillo. Dado que ahora era necesario hacer más espacio para la gente del reino del Norte, los jóvenes Stark se vieron forzados a compartir alcoba. Además de que en menos de una semana partirían rumbo a la fortaleza del Castllo Negro. Habían estado cada uno haciendo lo suyo para hacer más cómodo aquel recinto, cuando de pronto Arya había roto el silencio.
Sansa fue la primera en reprochar.
-¿Cómo lo sabes? Eres apenas una niña y no entiendes nada de éstas cosas
Arya le dedicó una mirada de burla.
-Eso será más cierto para tí que para mí. -Contestó. Bran no pudo estar más de acuerdo con ella.
Rob intervino antes de que la mayor se lanzará a una riña más con Arya.
-No te molestes Sansa, Arya tiene razón al decir que padre miente.
La pelirroja le miró boquiabierta y con una expresión de incredulidad.
-¿Tú también Rob?
El castaño sólo atinó a levantar los hombros y a hacer una mueca con los labios. A veces le exasperaba tener que explicarle todo a Sansa.
Theon inspiró y expiró con fuerza. Sacudiendo la cabeza ante la reacción de su amigo. Rob se le hacía demasiado ingenuo. El rubio se giró a Sansa.
-Vuestro padre hace un gesto cuando tiene que ocultar algo de gran importancia. -Le dijo, señalando sus propias cejas, intentando adoptar el semblante del recién coronado rey.
Bran se molestó casi al instante, le irritaba que fuese Theon quien interpretará los gestos de su padre.
-Y sabes eso porque...?
Rob le reprimió con la mirada y Bran supo de inmediato que no debió haber preguntado. El rostro de Theon se ensombreció, su mirada era distante.
-Fue igual cuando supo de las muertes de mis hermanos. -Le dijo.
Se hizo el silencio entonces. Por segundos todos dejaron de hacer lo que hacían, conscientes del dolor de Theon.
Bran se mordió la lengua y por primera vez se dio cuenta, de que su molestia hacia Theon era en realidad celos disfrazados; envidiaba la amistad que el rubio tenía con su hermano.
-No tiene caso preocuparnos si no podemos hacer nada para ayudar -Dijo Arya de pronto, que había terminado ya de acomodar su ropa, -disfrutemos mejor de nuestra última pijamada en Winterfell.
Sansa rodó los ojos, pero las comisuras de sus labios estaban levantadas en una disimulada sonrisa.
-Sólo a ti se te ocurren estas cosas.
Bran sintió el impulso de apoyar a su hermana a romper aquel aire sombrío
-Yo no le veo nada de malo.
Aquello funcionó. Theon se levantó de la silla con aire renovado.
-En especial con lo que está por venir, deberían de aprovechar cada momento que puedan tener juntos. Puede ser el último.
Rob asintió. Por fin su cama estaba lista.
-Vamos todos, hay que cenar antes de dormir. -Les dijo.
Hubieron terminado o no, todos siguieron la indicación de Ron, en especial Bran.
...
Los días transcurrieron con prisa y pronto la última noche que pasarían en Winterfell llegó casi a su final.
Bran se había quedado dormido tan pronto cerró los ojos. La oscuridad lo reclamó hasta sumirlo en un vivo sueño. Un sueño de guerra, se da cuenta.
Winterfell estaba en ruinas. Las casas de los lores ardían en llamas. Aviones de guerra surcaban los cielos entre humo negro. Se escuchaban gritos y llantos de hombres y mujeres por igual, sin importar las edades. Y él camino en medio de aquel escenario, hasta que esté cambió.
Montones de niños corrían dentro y fuera de un castillo, desplegándose a través de Campos cubiertos de nieve. Bran escuchaba las voces de cada uno de ellos. Y entonces un nombre reberveró por encima del resto.
¡Arya!
Bran no conocía esa voz, que llamaba tan desesperadamente a su hermana. Tan sólo pudo distinguir que era la voz de un muchacho. Caminando entre el caos, Bran pudo ver la silueta del mismo, mas no su rostro.
¡Arya!
Y entonces comenzaron las explosiones, cada vez más cerca de donde él estaba. Bran quiso advertirle, pero cuando la última lo golpeó, la oscuridad volvió a reclamarlo.
¡Ah!
...
Y Bran se despertó con un sobresalto.
-Duérmete ya Bran -murmuró Arya con la voz fastidiada.
Bran giró a su izquierda, en donde la cama que compartían sus hermanas se encontraba. Arya tenía los ojos cerrados y la expresión relajada.
-Estaba dormido -refutó él frunciendo el gesto incluso si su hermana no podía verlo. La niña bufó divertida.
-Vuelvete a dormir Bran -le dijo.
Bran se irritó aún más.
-Tuve un mal sueño -confesó, levantando un poco la voz.
Arya sonrió, sus ojos seguían cerrados.
-Lo superarás.
Bran se irguió al instante.
-¿No estás preocupada en lo más mínimo? -Le reclamó.
Arya inspiró con fuerza y Bran deseo no haber tenido ese arrebato. Cuando su hermana abrió los ojos y clavó su mirada en la de él, El niño fue capaz de ver el brillo en la tormenta que eran los ojos grises de su hermana.
-Estoy aterrada -Confesó al fin ella, pero con la expresión relajada y Bran supo que no mentía. -Pero eso no ayudará a papá, ni tampoco a mí... o a ti. -Le sonrió, volviendo a cerrar los ojos después. Su hermano se avergonzó aún más. -Duérmete ya Bran -Le ordenó.
El aludido se obligó a hacer lo que su hermana le decía. De cualquier forma, no recordaba qué había estado soñando.
...
Cuando el sol despertó el reino, los jóvenes Stark subieron al coche que los llevaría al muro. Su tío Benjen iba al frente con Theon. El resto de los coches llevaban las pertenencias y lo necesario para el viaje, con sus respectivas escoltas. Viajaban en caravana.
Estaban a escasos kilómetros de distancia cuando fue posible ver el muro y el castillo a la distancia. El paisaje había dejado atrás el verde y el blanco de la nieve lo reemplazó.
-¡Es enorme! -Exclamó Arya emocionada mirando la fortaleza.
-ES hermoso -dijo Sansa, admirando por su parte el paisaje.
Bran, al igual que Arya miró a detalle la estructura de hielo.
-Nada podría atravesarlo.
-A menos que atacaran por el cielo. -Dijo Theon, sacándolo de sus pensamientos.
Benjen negó con la cabeza.
-Las condiciones del lugar impiden el vuelo de las avionetas, especialmente en invierno.
Aquello sirvió para que todos volvieran la atención al muro.
-Es el lugar más seguro en Winterfell en caso de un ataque o invasión. -Completó.
Nadie dijo nada por un instante, pero Bran sabía que todos compartían la misma preocupación. Todos pensando en sus padres.
El sol brilló en el muro entonces, llamando la atención de Bran.
-¿Qué hay del otro lado?
-Las colonias de los pueblos libres.
Sansa salto en su asiento.
-¿No nos atacarán?
Arya rodó los ojos.
-No seas boba, han jurado lealtad al Norte.
Benjen dejó salir una sonora carcajada.
-No es tan sencillo como lo pintas Arya, pero sí, de momento si el Norte fuese atacado, pelearían de lado nuestro, eso seguro.
Sansa suspiró aliviada. Arya rió por lo bajo. Rob les llamó la atención con una sola mirada, Theon rodó los ojos divertido, y Bran sonrió por lo bajo.
Benjen les hablo de nuevo,
-Nos queda una hora de camino. Deberían de aprovechar y tratar de tomar una siesta.
Los chicos asintieron, acomodándose en la concurrida cabina. Arya tomó la mano de Bran en la suya.
-¿Bran, estás bien?
El muchacho asintió.
-Eso creo. -Dijo, a pesar del malestar que sentía.
Arya le apretó la mano.
-Tranquilo, padre estará a salvo. -Le aseguró con una sonrisa.
Bran desvió la mirada hacia el muro.
-Espero que no te equivoques.
A/N: En los inicios de la Segunda Guerra Mundial, Rusia originalmente recibía hijos de refugiados de los países en medio de guerras civiles. Se les conocía como los hijos de Rusia. En Inglaterra, cuando comenzaron a atacar sus principales ciudades, los ingleses mandaron a sus hijos a los campos junto con sus mujeres para mantenerlos a salvo. Básicamente ésta es la idea en la que me basé para escribir esta historia y se podría decir que el Muro en este caso es una fortaleza que se usa como refugio para los hijos de la nobleza.
