Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD.


- High School DxD –

[True Draconic X Deus]


-Nuevo Milenio-


-Un año más tarde-

-2000-


PIIII PIIII PIIII

Un diabólico despertador empezó a sonar, molesto, en la tranquila habitación teñida de rojo. Fuertemente decorada con tonalidades carmesíes, una mano surgió de entre las múltiples capas de mantas rojizas, tanteando la cabecera de la cama, finalmente encontrando el aparato, silenciándolo antes de volver a su posición original.

A los pocos segundos las mantas se apartaron, lo justo para dejar asomar la cabeza de uno de los dos somnolientos demonios. Parpadeando, bostezando con fuerza, Issei miró el reloj en su muñeca.

-Maldita sea…- gruñó el castaño pasándose la mano por la cara, volviendo a bostezar.

Una mano, grácil y esbelta, tomó las sabanas, volviendo a cubrirlos, despertando una risa en el chico que volvió a retirar las sabanas, bajándolas más. Ladeando su cuerpo apoyó su cabeza en una mano, mirando a la persona que dormía a su lado. Una chica apenas mayor que él, una salvaje mata de cabello rojo decorando un hermoso y somnoliento rostro femenino.

-Mi preciosa hermanita… Hora de levantarse-

Abriendo los ojos, dos perlas azules lo miraron fijamente, inflándose sus mofletes, la pelirroja negó suavemente antes de acurrucarse contra su pecho, entrelazando sus piernas a las suyas.

-Aún es pronto… Quiero dormir más…-

-Petición denegada…- tomando a la pelirroja entre sus brazos –O te levantas en paz y tranquilidad o te enfrentarás a Grayfia-okami en un rato…-

-Mmm…-

-Padre dijo que ibas a quedarte con Sona después de clases…-

-Tenemos un trabajo conjunto…-

-¿Sobre qué?-

-Consecuencias morales, si las hay, de la rebelión de Lucifer…-

-¿Qué has dicho?-

-Es muy aburrido Iseeee…-

-Ciertamente… Me están entrando ganas de secuestrarte! Llevarte bien lejos! Lejos de todo ese aburrimiento!-

-Si! Eso estaría muy bien! Sabes que Grayfia nos daría caza…-

-Como animales, si…-

Mirándose a los ojos, la pareja rio divertida.

Apartando las sabanas de golpe, Issei bajó de la cama, caminando hasta el armario. Eligiendo la ropa de la princesa, se volvió para tomarla en brazos. Rias sonrió contenta al sentirse alzada por su hermano pequeño, llevándola hasta el baño, sumergiéndose en el agua caliente de la bañera personal para los hermanos…

-¿Leíste los documentos que te mandé?-

-Para nada, eran largos y aburridos- respondió el castaño recogiendo el largo cabello de la pelirroja, envolviéndolo con una toalla blanca.

-Si quieres una mascota, al menos asegúrate de…-

-Kuro es una buena chica-

-Es una nekomata, un monstruo… El informe, hermanito, era lo que puedes esperar y lo que no, de ella-

-Aneue…-

-Primero tienes que saber si es una nekomata normal o no una variante especial…-

-Mmm…-

-Las nekomata son una especie en extinción y son muy curiosos! ¿Sabes que solo hay hembras?-

-¿Cómo?-

-Solo nacen hembras! Y estas heredan todas las peculiaridades genéticas del padre, dando paso a una miembro de la especie reforzada… ¿No te parece sorprendente? Eso sí es evolución natural…-

-Pues si…-

-Las nekomata son sensibles a la energía, pueden aprender artes propias y artes naturales…-

-Kuro es una vaga de campeonato…-

La pelirroja se la quedó mirando fijamente.

-Por eso mismo os lleváis bien…-

-¿Qué significa eso?- exclamó Issei acariciando su costado.

-¡Tienes que ponerte firme! Exigente!-

-Vale, vale…-

-Tengo preparado el contrato que me pediste…-

-Ah, el de Lavi… No sé cómo se lo voy a dar-

-¿Realmente quieres firmar un contrato con ella? Tengo el de la Pieza listo también-

-¿Has preparado un contrato de términos para la Pieza Demoniaca?-

-Por supuesto! Tengo un contrato de Alfil con los términos de la familia… Solo hace falta que escribas los suyos…-

El castaño alzó una ceja, curioso.

-Tengo un contrato de Alfil para Lavinia Reni… Y otro para Torre para esa gata…-

-¿En serio?-

-Muy en serio… Y estoy estudiando a la candidata que tiene papa entre manos-

Issei gruñó dormido.

-No hay que pararse aquí… La gata está bien, pero tienes que hacerte con una sirvienta-

-Tengo sirvientas…-

-Una personal, exclusiva!-

-Aneue, relájate…-

-Y más importante… Tengo el de la Reina-

-Ah no, no voy a darle la Pieza de Reina a Akeno…-

-No pensaba en esa niña…- girándose.

-¿Entonces en quién piensas?-

-En la otra Himejima-

Issei tosió nerviosamente.

-¿No pretenderás decirme que no lo habías pensado?- preguntó Rias mirándolo fijamente, con los ojos bien abiertos, a rebosar de curiosidad.

-Mi hermanita tiene más cojones que yo…-

-¿Te preocupan los Himejima?-

Issei se rascó la frente preocupado.

-Tú convéncela, la traemos al Inframundo, nos esperamos unas décadas y ya está… Se les pasará…-

El dragón rio divertido, tomando a la pelirroja entre sus manos.

-El domingo tienes que venir…-

-¿Qué pasa el domingo?-

-Milicas volverá del internado unos días… Quiero darle una sorpresa-

-¿Una fiesta?-

-Es una sorpresa, no le digas nada- colocándose contra su pecho, envolviendo su cuerpo con sus brazos.

-Dime… Latia-hime ha preguntado por mí?-

Rias le tiró agua a la cara.

-Amado mío… Tienes que tener mucho cuidado…- murmuró Rias seria, girándose, mirándolo fijamente, acariciando su rostro.

-No tienes que preocuparte por…-

-No te pienses que padre y madre se toman tu estancia en el mundo humano a la ligera-

-¡!-

-Si cometes un error severo, imprudente te prohibirán volver al mundo humano en MUCHO tiempo-

-¡!-

-Un paso en falso, un descuido y no volverás a ver a esa chica, Akeno, por ejemplo… En MUCHO tiempo-

-…-

-Tienes que ser muy cuidadoso…-

-DxD-

-Insisto en que no tienes que preocuparte- dijo Issei colocándole sus braguitas. Girándola para verla mejor.

La prenda alzaba y modelaba su trasero.

-Nada mal…- palmeando sus glúteos.

-¿Me quedan bien?-

Inclinándose para besar una de las nalgas, restregando sus mejillas con ellas.

-Perfectas…-

-Issei!- rió la joven, divertida, girándose, viendo como el chico empezaba a masajear sus muslos, besándolos lentamente.

Subiendo por su vientre, por sus pechos hasta llegar a sus labios, recorriéndolo todo a besos.

-Si es tan perfecto porque mi hermanito está en el mundo superior todos los días en lugar de adorarme y consentirme como debiera…- mirando como acababa de vestirla, colocándole su uniforme escolar –Vas a elegir el Gobierno de Asuntos Exteriores, verdad?-

-Porque lo dices- dijo Issei peinando el largo cabello de la demonio, con cuidado.

-Prefieres viajar a estarte en un edificio… Además, nunca te ha gustado codearte con la alta sociedad… ¿Te gusta mi cabello?-

-Es precioso hasta decir basta-

-¿Y así está bien?-

-El cabello largo siempre me ha parecido femenino…- besándolo –Ya estas lista-

-Entonces me lo dejaré más largo!- levantándose de un salto, envolviendo un brazo del chico con los suyos.

-Todo lo largo que te parezca, pero que te siga siendo cómodo…-

-No hay problema… Pero los informes de Onii-sama…-

-¿Ya ha vuelto a husmear en los archivos de Sir-tan?-

-¿Qué pasa?- inflando los mofletes.

-Son documentos secretos, aneue-

-Si están sobre su mesa no, que los guarde!-

-Eso no está bien…-

-Tienes que andarte con cuidado! Los Nebiros están operando en el mundo humano!-

La pareja alcanzó el salón principal, con una mesa preparada para dos.

-¿Y padre y madre?- preguntó Issei.

-En el extranjero, están en Rumania, negociando por tu prometida- respondió Rias acercando más su silla a la de su hermano.

-Aun me cuesta creérmelo… ¿Qué es esto, novia por correspondencia? ¿Se compran por mensajería?- tomando el desayuno de la niña, troceándolo y llevándoselo a los labios.

-Olvídate de ella… Escúchame-

-Sí, los Nebiros… Mastica, come más despacio… Una de las casas subordinadas de Lucifer…-

-Así es. A onii-sama todo lo relacionado con ellos le interesa…-

-¿Crees que el hijo de Lucifer está en el mundo humano?-

-Eso no les hace menos peligrosos…-

-Estaré bien-

-Estarás mejor- dejando un dossier junto a su desayuno.

Issei la miró con escepticismo.

-Nada de papeles en la mesa-

-No los leas si no quieres, solo visita esta dirección cuando tengas tiempo!-

-¿Hay chicas guapas?- dándole otra cucharada.

-Nop! Solo hay una chica, y no es guapa, el resto son tiarrones-

-¿Cuántos tiarrones?-

-Casi doscientos-

-¿Por qué iba yo a ir a un sitio donde solo hay una mujer, no es guapa, y hay doscientos tíos?-

-Los sirvientes que se te han unido no son solo de servicio doméstico, hermanito-

-¿Cómo qué no?-

-Mama se lo tenía guardado, pero mira lo que encontré…- abriendo el dossier.

-¿La Guarida del Dragón?-

Rias sonreía de oreja a oreja, radiante.

-Muy bien, muy bien… Iré- mirando su reloj –Hora de marcharse, llegarás tarde a clase- levantándose, tomando su mochila.

Rias se pegó a él, abrazándolo con fuerza.

-Ise… Te quiero mucho, mucho, mucho-

-No más que yo, aneue-

Rias sonrió feliz.


-Residencia Gremory – Fukuoka-

Blandiendo su espada, caminando de lado, el filo apuntando a su enemigo. Sus ojos rojos fijos en la figura azulada y brillante de Okita. Dando un paso al frente, lanzó una estocada de frente. Okita ladeó el cuerpo, blandiendo su espada. Issei recogió a Yamato, bloqueando el golpe, girando sobre sí mismo lanzó una estocada lateral. Okita se había agachado, hundiendo su espada en su rodilla.

Ahogando un chillido, Issei hincó la rodilla. Okita retiró la espada, cortando ascendentemente. La cabeza del dragón rodó por el suelo… Chasqueando la lengua, Issei se levantó molesto, viendo como el holograma desaparecía. Había vuelto a perder, espectacularmente rápido.

-Nyahahahaha-

El joven demonio esgrimió una mueca, caminando hacia la mesa, tomando su botella de agua. Ignorando a la atractiva youkai sentada sobre ella. Una joven de largo cabello negro, vestida con un camisón de tirantes demasiado pequeño y sus braguitas a juego. Nada más, nada menos. La ropa que él le había dicho que se debía poner para caminar por casa… Y si no estaba dispuesta a ponerse la ropa que él quería… a la calle.

No se había opuesto mucho a la idea…

-¿Cuántas horas llevas ya, chiquitín?-

Issei miró la pantalla que controlaba el programa de entrenamiento, Tempo, 198,20 horas…

Tempo, el programa de entrenamiento de los Gremory, un secreto de estado pese a que se sospechaba que cada familia tenía el suyo. El programa se alimentaba de las grabaciones de los eventos públicos como los Rating Game. Duelos que se usaban para preparar duelos y entrenador a los herederos. Cada familia, además, aportaba sus propios registros. Si bien los Gremory no tenían registros muy antiguos, si se habían aportado tres en concreto para su uso personal.

Souji Okita. Beowulf. Surtr Second.

Los golpes dolían, pero podía interactuar con los hologramas sin miedo a morir o sufrir heridas severas…

-Esos ojitos tuyos no sirven de nada aquí, nya… Van tres mil veces que mueres ya… ¿O eran cuatro mil? Nyahahahaha-

Kuroka tenía razón. Issei no podía ver el registro mágico del holograma porque no desprendía ninguno. Pero la cabeza hueca de la youkai no entendía que ese era precisamente el propósito. Enfrentarse a muerte con rivales miles de veces más fuerte que el mismo sin apenas penalizaciones.

Sosteniendo su espada envainada cambio el programa… Mirando a la irrespetuosa youkai con media sonrisa.

-Nyahahaha… ¿Nya?- exclamó la morena deteniendo su risa para mirar a la sombra que la cubría.

Un hombre musculado de tres metros de alto… Que descendió su puño, atravesando la madera, el suelo. Kuroka lo había esquivado de un salto, desplazándose hacia el otro extremo del salón.

-¡Yo no voy a… Nya!-

Surtr empezó a perseguirla, lentamente pero sin descanso.

-¡¿P-pero que haces, nya?!-

-Venga bocazas! Demuestra que sabes hacer!-

-El que recibe las ostias eres tú! No yo! Nya!-

-Tienes la boca más grande que una entrada del metro!-

-¿Me estas llamando bocazas?- chilló la morena.

Ya se lo había dicho.

-Uuuuuuhhhhh! ¿Dónde está la youkai supercapaz y superpoderosa? ¿Alguien la ve?- preguntó Issei colocando su mano cobre sus ojos a modo de visera, mirando alrededor del salón.

-¡Estás jugando con fuego, nya!-

-Llevas años presumiendo de poder, de entrenamiento, de talento… Estoooooy tan cansado de escuchar el mismo mantra… Que si eres buena, que si eres brillante, que si eres la mejor… Vamos listilla! Te toca el grandullón!-

-Soy todo eso, nya!-

-Entonces demuéstralo!-

-¿C-contra… eso?- mirando al inmóvil gigante de fuego. Era el doble de grande que ella, como mínimo, tanto por ancho como por alto.

-¿No te atreves con él?- preguntó Issei acercándose a la morena.

-Yo no he venido a entrenar!-

-Te me estas poniendo fofa, perezosa…-

-¿Me estas llamando gorda? Nya!-

-Ya nos conocemos cariño- susurró Issei colocando su mano en su mejilla, acariciando el rostro de la nekomata con suavidad –Que empiecen las apuestas-

Kuroka sonrió pícaramente.

-¡Quiero tu tarjeta de débito! Un día entero!-

-Que materialista… ¿Es eso todo lo que quieres de mí?-

-Y si pierdo…- ronroneó la morena bajando su escote con el dedo, mostrando algo de escote –Te pagaré con esto-

-Entonces… Si ganas podrás gastarte lo que quieras en lo que quieras durante un día entero… Y si pierdes podré usar tu cuerpo a mi disfrute?-

-¿T-te atreves?-

-Por favor…- apartándose con los brazos extendidos –Puedes empezar cuando quieras-

-¿N-no tendrás problemas con tu madre cuando me funda todo tu dinero?-

-Asumiré gustoso las consecuencias!-

El chico iba en serio. No farol no estaba funcionando.

-Soy Kuroka! Nya! Una respetada youkai con muuuuuucho entrenamiento y una lista interminable de dotes y talentos que… que…-

El sol se oscureció, una sombra se cernió sobre ella… O más bien un muro de doscientos kilos de musculo tapó el foco del techo sobre ella.

-NYAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-

Con media sonrisa vio a la nekomata rodando, acabando desplomada en el suelo, desmayada. Negando con la cabeza retiró el programa de entrenamiento.

La perezosa nekomata seguía siendo una inconsistente combatiente que recurría a técnicas rastreras e ilusiones baratas que cualquiera con algo de experiencia podía superar. Aun con el paso de los años y de la obvia confianza que se tenían seguía sin lograr hacer que se pusiese a trabajar de verdad.

Tomando a la youkai en brazos, el dragón se retiró. Llevándose a la morena con él.

A los pocos segundos tras su marcha, dos círculos mágicos, con su sello personal se convocaron en el suelo del campo de entrenamiento, dando paso a dos demonios menudas. Ambas con el largo cabello recogido en coletas laterales, camisas ajustadas, faldas cortas y medias altas.

Chocando las manos miraron a su alrededor divertidas.

-Infiltración efectuada con éxito!-

-Ya te dije que no habría problemas… La barrera que hay solo bloquea la presencia de miembros que no sean Gremory…- dijo la morena divertida –Cosa que somos a pleeeeeeno derecho!-

Su compañera miró a lado y lado, curiosa.

-¿Entonces vive aquí?-

-Esto es el salón de entrenamiento…- corriendo hasta la consola, revisando los datos, las sesiones -¿Lo ves? Ha mejorado mucho…-

-Ya pero… ¿Hologramas? ¿No ha tenido encuentros reales?-

-Ha matado a sacerdotes shinto…-

-¿Y lloró?-

-¿Por qué preguntas eso?-

-Daño emocional! Daño emocional! Es un niño!-

La morena negó con la cabeza.

-Estuvo unos días de bajón, pero fue más por perder a Iri-chan que por la muerte de esos don nadie…-

Su compañera se cruzó de brazos.

-Esta cosa dice que los conocimientos los tiene… Pero eso a mí no me importa. Gabi dice que está preparado. Que ya es un dragón maduro… ¿Eso es cierto?-

-Puesssssss…-

-Gabi se ha retirado, sabes que no puede volver, se ha precipitado? Siempre ha sido muy optimista… Si no está preparado no puedo empezar mi parte, Sera-tan!-

Serafall se llevó un índice al mentón, pensativa.

-¿Quieres que lo ponga a prueba?-

Su compañera asintió con fuerza.

-Si nuestro marido no está preparado mi participación no le hará ningún bien… Antes de empezar tienes que estar segura de que está preparado para mí, Sera-tan!-

-Entonces le hará pasar una prueba muy… dulce- ronroneó Serafall lamiendo su dedo índice.

Su compañera, pelirroja, sonrió perversamente.

-DxD-

Casi doscientas horas… De pie, bajo el chorro de agua caliente de las duchas de la planta inferior, el castaño meditaba en silencio. Doscientas horas de sueño privadas para acelerar su desempeño en el campo de combate. Un duro trabajo que esperaba que acabase dando sus frutos.

Aprovechaba las noches para o charlar con Ddraig o entrenar, optando por lo último las noches en las que su hermana no se escapaba a verle… Pero se preguntaba a menudo si era suficiente…

El agua de la bañera se movió. Divertido se giró lentamente, su compañera de baño se había despertado… Estirándose, sin importarle lo más mínimo su desnudez, ronroneando como la gata que era… antes de mirarlo con dureza.

El castaño la ignoró, volviendo a colocarse contra la pared, disfrutando del agua. Sonriendo como se detenía la corriente de agua. A Kuroka no le gustaba que la ignorase. ¿Gata callejera? Ja ja ja.

-Al menos me habrás lavado a conciencia, nya…- murmuró la youkai tras él, colocando sus pechos contra su espalda.

Siempre jugando con él… ¿Cuándo había dejado la bañera?

-Todo lo más concienzudo que puedo ser. No he dejado rincón sin acariciar, lavar con suavidad, y aclarar…-

-¿Todo?-

-Todo. Loción incluida-

-Nyaaaaa…- se colocó entre el niño y la pared, mirándolo con desaprobación, indicando con la mano, gesticulando que quería más, más alto…

Divertido activó su hechizo, colocándolo por encima de la joven en altura.

-Mucho mejor… Nya…-

La cola de la youkai se movía sinuosa tras ella, sus ojos, dorados, lo devoraban sin sutileza alguna.

-¿Y te lo has pasado bien?-

-¿Bien? ¿Cómo? ¿Cuándo?- volviendo a dejar fluir el agua, apoyándose en la pared, encerrando a la youkai.

-Lavando mi escultural cuerpo, nya… Pervertido…-

-Relájate… Solo he lavado a conciencia a mi dulce gatita… ¿Por qué me tendría que emocionar por eso?-

-No soy tu dulce gatita, nya!-

-Tampoco tienes un cuerpo escultural… Aun tienes que crecer… ¿No?-

Kuroka frunció el cejo. Molesta.

-No seré alta, nya, pero tengo otro atributos…-

El dragón bajó la mirada, la morena había colocado un brazo bajo sus pechos.

-Tienes toda la razón… Me disculpo por ello…-

-Haces bien, nya…-

-¿Y tú no rectificas?-

-¿Qué tengo que rectificar?- pasando sus manos al pecho del demonio, acariciándolo lentamente.

-Cierta gatita tiene que admitir que no es muy callejera que digamos…-

-¿Qué? ¡Nunca! Nya!-

-Tengo un collar, precio, de cuero rojo… Y mi sello en él…-

Kuroka la miró sorprendida, emocionada y asustada.

-Pero mi dulce gatita se lo tiene que poner ella solita…-

-Yo no voy a ponerme nada…-

-Oh… He escuchado antes eso de yo no…-

-Dime en que, nya!-

-Mirar las puedes mirar, pero no te dejaré tocarlas…- susurró el demonio tomando uno de sus pechos entre sus dedos, tomándolo con su mano, le ocupaba más de lo que su mano podía tomar.

Sorprendida, sonrojada, la nekomata no se negó al contacto. Mirándolo a los ojos, divertida.

-Algo está tocando mi vientre… Nya…-

-No sé de qué me hablas…-

-De esto… Duro… y grande…- ronroneó la nekomata desplazando sus manos de su pecho a su miembro, empezando a acariciarlo.

-Mmm… Vale, culpable… Recuerdo otro yo no…-

-¿Cuál, nya?-

-Yo no voy a dejar que me beses, nya!- la imitó el castaño agudizando su voz.

Ruborizándose, lo miró fijamente, bajando la mirada, sus manos masturbándolo con rapidez. Los dedos del dragón jugando con sus pechos. Volviendo a mirarlo… cerró sus ojos, separó sus labios y extendió su lengua, tímidamente.

Issei sonrió internamente, juntando su lengua con la de la nekomata, empezando a jugar lentamente con ella, masajeándola.

A los pocos segundos la tomó de la nuca, forzando su rostro contra el suyo, empezando a devorar sus labios, besándola con fuerza, ímpetu.

Kuroka se derritió ahí mismo, dejándole al dragón hacer lo que quisiese con ella.

Voraz, abandonó sus pechos para tomar una de las piernas de la nekomata, apoyándola en el posamanos que había pedido instalar en las duchas…

Kuroka ahogó un gemido al sentir los dedos del dragón empezar a jugar con su sexo.

Jadeante se separó, gimiendo con fuerza, mirándolo a los ojos, sin dejar de masturbarlo.

-¿Eres o no eres mi gatita?-

-Nyaaa…- lamiendo su cuello –La quiero dentro…-

-Solo mi gatita tiene leche, Kuro…-

-No seré uno de tus trofeos… No seré de nadie… Nya-

-YA eres mía…- mordiendo su labio inferior, tomándola en brazos, pasando sus piernas por sus antebrazos, tomándola de los glúteos.

Kuroka abrió los ojos sorprendida, estaba en manos del dragón, en sus brazos y completamente expuesta, con su polla acariciando su trasero.

Con solo un simple movimiento y podría empalarla…

-Vamos… Vamos… Sabes que quieres follarme, nya…- ronroneó Kuroka lamiendo su oído, abrazándolo del cuello –Tendremos muchos gatitos…-

-No serás mi trofeo, con ese collar tendrás mi pieza, se mi Torre, Kuroka…-

-¡!-

La morena la miró incrédula.

-¿Lo dices en serio, nya?-

-¿Cuándo he bromeado?-

Sonriendo hermosamente, se acercó al rostro del castaño.

-Seré tu mujer, nya…-

-¿Mujer?-

-Podrás disfrutar de mi cuando quieras… Como quieras…- lamiendo su oreja.

-Entiendo que sin collar ni pieza…-

-Eso que importa… Nya…-

El dragón se separó lentamente, mirándola a los ojos.

-Joder… Que bajón…-

Cerrando el grifo, empezó a alejarse de las duchas, cargando con la nekomata, se metió en la bañera, dejando a la belleza con delicadeza en el agua.

-¿Qué haces, nya?-

-Es muy simple…- separándose de la chica –No me interesa una relación así-

-¿Si no tengo ese maldito collar no te intereso? Nya!-

El dragón se colocó contra la pared de la bañera, mirándola con una sonrisa.

-Intento creo algo serio, complejo… Una especie de organismo vivo…-

-¿Gatitos?- ladeando la cabeza.

-No, no… Pero algo así… Quiero formar una familia, Kuro… Y voy a usar las Piezas Demoniacas-

-No lo entiendo…-

-Formar un círculo con vínculos fuertes, naturales y sobrenaturales… Confianza y devoción… Que no solo me quieras a mí, que también lo hagas con las demás amantes… No puedes ir por libre, Kuroka. No puedo aceptar eso. Aunque tampoco pasa nada… Sin ese collar seguirá siendo lo mismo entre nosotros…- extendiendo su mano.

Kuroka desvió la mirada, rechazada, dolida.

-No tienes que estar triste por eso… No te he rechazado, es solo que no hemos logrado ponernos de acuerdo… No te estoy forzando a tomar una decisión, solo pido tiempo para verlo con perspectiva… Puede que incluso cambie de opinión…-

-Nya…-

-Por cierto…- relajándose en el agua -¿Me quieres explicar porque teniendo las habilidades de tu raza no los usas?-

-¿Para que quieras que aprenda a usarlo? ¿Para ser tu torre, nya?-

-Eres una nekomata, sois conocidas por vuestras artes… ¿Yo… Yo…-

-Youjutsu y Senjutsu, si-

-Eso, eso… ¿Qué son?-

-El nombre… Los youkai son llamados así por la capacidad de… alguien no fue muy original- gruñó la morena volviéndose hacia el castaño –Los youkai podemos usar youki, es nuestra fuente de poder y es solo utilizable por nosotros… Como toda energía hemos aprendido a usarla de muchas maneras con el paso de los siglos… Barreras, nieblas venenosas… Nya…-

-Oh… Interesante, y cómo funciona?-

-Es complicado… Reunimos poder, imaginamos la técnica y las marcamos usando formas con los dedos…-

-¿Cómo las runas?-

-No sé cómo son esas runas…-

-¿Y el senjutsu?-

-Las nekomata no podemos usar senjutsu, nya-

Kuroka había desviado la mirada.

-¿Por qué no?-

-Son… habilidades de alto nivel… Solo ciertas nekomata y los youkai de alto nivel pueden usarlas…-

El dragón la miró con curiosidad.

-Además, son peligrosas…-

-¿Por qué?-

-Nya… El senjutsu es… Es usar el poder de la energía vital de uno…-

-¿Puedes quitarle la vida a otro?-

-No, nya… Puedes usar la tuya como arma… No es tan poderosa como cualquier arte mágica, pero puede ser letal bien usada… O usarse como sanación-

-Mmm… ¿Pero si te quedas sin energía propia… Mueres?-

-Ha pasado antes… Los grandes youkai viven en puntos de alta energía natural para alimentar esas artes…-

-Las líneas Ley- siseó Issei.

-Exacto, nya…-

-Entonces si pudieses usar ese arte y viviésemos, por ejemplo, en el templo Himejima…-

-¡!-

-Nada, nada, cosas mías… ¿Y qué clases de nekomata pueden?-

Kuroka la miró molesta.

-¿Me quieres cambiar?- gruñó enfadada.

-No digas tonterías, eres mi gata, no quiero otra. Solo pregunto por curiosidad-

Mirando a lado y lado, sonrojada, respondió a regañadientes.

-Hay una sub especie… Las nekoshou… Ellas pueden usar el senjutsu…-

-Vaaaaaya… Si las nekomata están en riesgo de extinción entonces esas nekoshou… ¿Aún quedan?-

-S-sí, sí, nya…-

-No voy a deciros como gestionar vuestro pueblo pero…- dijo Issei rascándose la nuca –Si necesitáis, no sé, medios o terrenos… Los terrenos de mi familia son inmensos…-

-Lo que necesitamos son gatitos…-

-En eso no te puedo ayudar… De momento- respondió el dragón bostezando con fuerza, relajándose en la bañera… Cayendo en un sueño ligero…

Kuroka se movió hasta él, abrazándolo contra su pecho, empezando a darle ki… Retirando su cansancio, rejuveneciendo su cuerpo, como cada día que se privaba de dormir.

-Por cierto, no me he olvidado de nuestro trato… Prepara ese culito porque mañana lo haré mío!- dijo Issei acariciando el trasero de la joven.

-¡El trato no vale!-

-¿Cómo que no vale?-

-Porque no vale!-

-¿Dónde está tu palabra?-

-¡Ah! Haberlo escrito, idiota! Nya!-

-Bueno… No importa, si no es mañana será pasado…-

-Pasado tampoco, nya!-

-O el otro… Más pronto que tarde te pondrás ese collar y entonces te lo romperé con saña…-

-Eso ha sonado muy romántico, nya…- colocándose contra su pecho.

Mordiéndose el labio inferior, sonrojada.

-DxD-

Kuroka dormía en su cama, completamente estirada, sin mostrar la mínima señal de preocupación. Cerrando la puerta de su dormitorio, Issei sonrió malévolamente. Tenía una misión que cumplir, un encargo de su madre y a las madres hay que respetarlas y hacerles caso…

Activando su magia "prohibida" se observó en el espejo. Traje y gafas de sol. Estaba espectacular. Lanzándose un beso a su mismo en el espejo, se puso su chaqueta del traje y abandonó la casa. Caminando con ritmo, contento, podía sentir hasta la música sonar a su alrededor.

I am sexy and I know it

Alcanzando el centro de la ciudad, el joven demonio empezó a analizar todo el ganado. Emocionado, mirando sin pudor alguno sus posibles presas. Toda chica joven y guapa era una candidata. Cada chica que se giraba para mirarlo aumentaba su euforia. Deteniéndose en seco, se fijó en un local de restauración. Un local nuevo, una cadena o franquicia por el nombre llamativo que usaban. Las camareras vestían ropas atrevidas, tops y faldas ajustadas. Una técnica lamentable pero efectiva de captar clientes temporales.

No tenía mucho tiempo y eso, le servía.

Sentándose en una de las sillas en el interior del local se cruzó de brazos, inspeccionando detenidamente a una de las dependientas, morena, delgada, quizás demasiado puesto que apenas tenía curvas. Pero su sangre hervía y pedía carne. Un sacrificio. Kuroka lo habia calentado y se sentia travieso.

¿Por qué no hacer algunas travesuras?

Dominar, someter… Quería hacerla suya… Y se sabía imparable, irresistible. Quizás las palabras de su madre hubieses despertado un sentimiento… No. Eso era algo que tenía dentro. Lo más probable que su madre lo hubiese visto y bajo esa orden solo hubiese un muy necesitado empujón.

La joven no le había quitado ojo de encima desde que había entrado en el local. ¿Esa su aura de demonio? ¿La sangre de dragón? No lo sabía… Pero podía comprobar a ciencia cierta porque los herederos subían al mundo humano a jugar. Las mujeres humanas se veían atraídas como una polilla a la luz de una lámpara… Sin muchas palabras o trucos especiales, podía decir que tenía una camarera personal. De pie, a su lado, sostenía la bandeja de aluminio contra su pecho, ocultando parcialmente su sonrisa. Sus piernas, cruzadas, ofrecían una buena vista de sus piernas. Se le estaba ofreciendo… Podía hacer como le había dejado caer su padre. Hacer uso de su rango, de su posición social, de su especie superior. Tomar a esta pobre humana en un cuarto privado y…

Iba a ser que no… Esa chica no despertaba lo mismo que Kuroka, o Gabriel o…

Issei desvió la mirada, absolutamente aburrido, desganado. Esa chica no suponía absolutamente nada para él… Y entendió que pretendía su madre. Todo era una prueba. Sabía que subiría al mundo humano, que lo probaría… Y que fracasaría.

Siempre, siempre había sentido que su hambre por el género femenino no se saciaría a la ligera, pensaba que era una cuestión de madurez, algo fisiológico. Este pequeño experimento lo confirmaba. El cuerpo adulto atraía a las mujeres, eso era nuevo. Pero su falta de apetito era insufrible. Tan absorto estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta de sus alrededores.

La empleada se apartó nerviosa, incluso asustada.

-¿Qué hace un asqueroso demonio como tu aquí?-

-¿Mmm?- echando su cabeza hacia atrás, sonrió enormemente al ver a una de las mujeres más hermosas que había visto nunca. Aunque sabía perfectamente que su opinión estaba MUY condicionada. Una joven morena, vestida de azul marino, un uniforme escolar. Su conjunto que dejaba el ombligo al aire y mostraba sus piernas cubiertas con medias.

Le encantaba.

-¿Otro asqueroso demonio en búsqueda de ganado? Eso no ocurrirá en los terrenos controlados por la familia Himejima!- exclamó la morena, enfadada –Pensaba que a estas alturas ya lo sabríais… ¿Estás buscando pelea?-

-Solo quería… un café. ¿Quieres un café?-

PAM

Golpeando la mesa con la palma de la mano, la joven se inclinó, mirándolo con dureza.

Su pecho de movió deliciosamente, su cabello pasó a caer a un lado, su flequillo ocultando parcialmente sus hermosos ojos rojos. ¿En serio quería ofrecer una imagen dura? Por qué estaba siendo sexy hasta decir basta…

-Vuelve a aparecer por aquí y yo misma te exorcisaré!- sentenció molesta. Apartándose, alejándose unos pasos.

-Morena!-

Levantando una ceja, irritada, se giró. No sabía ni porque reaccionaba a su insultante llamada.

-Que no me entere yo que ese culito pasa hambre!- exclamó el demonio alzando su taza de café.

Agarrando con fuerza su mochila, se mordió el labio inferior. Meditando seriamente estampar su pesada mochila en la cara de ese anormal. Optando por pensar y dedicar su tiempo en cosas mejores dejó el establecimiento. Al pisar la calle volvió a concentrarse… Había sentido su exquisita presencia. Sabía que ese niño estaba cerca… Y menos mal, lo necesitaba. Necesitaba verlo para olvidar las palabras de ese energúmeno… Palabras obscenas como nunca nadie le había… Y como coqueteaba con esa zorra, esa stripper que tanto servía cafés como se dejaba penetrar en el cuarto de escobas… Nadie excepto…

Parpadeando… Sintió su presencia en el interior, tras ella, en el mismo local que acababa de dejar. Apretando los puños, se ruborizó y enfadó al mismo tiempo. Se sentía emocionada, ofendida y excitada, molesta y extasiada.

Regresando, colocándose junto al joven, tomándolo de las mejillas, pinzándolas, forzando a mover su cabeza hacia atrás.

-¿Ge hages?-

Sentía el latir de su corazón bombear sangre a todo su cuerpo, como su temperatura corporal ascendía hasta acalorarla y el hormigueo de sus dedos al acariciar su piel… Molesta tomó sus gafas de sol revelando el rostro del joven y su estúpida sonrisa, mordiendo su labio inferior con fuerza para evitar que su sonrisa se asomase por su rostro.

-Tu…- soltando sus mejillas, pasando a acariciar su cuello inconscientemente.

-No te puedes llegar a imaginar lo feliz que me acabas de hacer… Tener la oportunidad de volver a la ver a la mujer que me quita el sueño…- tomando su mano, besando sus dedos.

Completamente ruborizada, la morena no se movió un ápice. Acercándose más a él si cabe. Sonriendo al sentir como el chico rodeaba sus piernas con un brazo, pegándola a su cuerpo.

Ella no dijo nada al atrevido movimiento.

-¿Qué es esto?- preguntó Suzaku acariciando su rostro, apartando algunos mechones de su frente. Pasando por su nariz y pasar el dedo corazón por sus labios -¿Una nueva trampa?-

-Te juro que no es una travesura mía…-

-Por supuesto. Tus padres te han pedido que finjas tu edad y persigas camareras…-

-Caaaaaaasiiiii pero no! La premisa es fingir mi edad y perseguir jovencitas… Como esa monada que me estaba atendiendo-

-¿Y eso porque?-

-Digamos que a pesar de ser un niño… Mi infancia no será muy larga… ¿Me has asustado tu a mi presa?-

Irritada, Suzaku apartó de mala manera la mano de sus piernas, sentándose frente al castaño, cruzándose de brazos, colocando sus brazos bajo su pecho, alzándolo inconscientemente.

Estaba molesta. Irritada. Celosa.

-¿Qué haces?- preguntó Issei –Estabas muy bien dónde estabas, mejorable, pero muy bien-

-No. Estaba muy mal! Ahora estoy divinamente cómoda-

-No me lo parece-

-¿Qué no te lo parece? Qué vas a saber tú!-

-Oye, no te enfades conmigo…-

-No estoy enfadada. Adelante, persigue jovencitas!-

-¿Contigo aquí?-

-¿Qué te lo impide?-

-Una mujer con un carácter difícil… Algo irritada-

-¿Eso lo dices por mí?- siseó la morena molesta –Adelante, persigue a esas sinvergüenzas, no te cortes!- desviando la mirada, frunciendo el cejo. El joven se levantó y se alejó.

Dolida, abandonada y rechazada, unas lágrimas se amontonaron en sus parpados.

RASSSSSSSS

Sin mucha modestia, Issei arrastró su silla hasta colocarla junto a la morena. Sentándose directamente a su lado.

-No me has entendido… Digo que no será muy fácil perseguir jovencitas si mi único interés esta malhumorada y muy gruñona-

Los ojos rojos de la morena se posaron sobre los suyos.

-¿Soy la única?-

-He venido a verte, dime, que te parece?- separando sus brazos.

Suzaku se volvió a sonrojar, incapaz de mirarlo.

-He logrado arrancarle a madre su secreto para permanecer joven tras miles de años en este mundo…- señalando su pulsera –¿Te interesa?-

-¿Perdona?- Suzaku poco menos que chilló ofendida, arrancando una risa en el demonio.

-Era broma… Es bastante útil. Aunque yo lo hago hacia adelante… Así seré en unos años… ¿Te convence?-

La Himejima solo se relamió los labios.

-Padre y madre quieren que actúe como un noble… Persiguiendo faldas y actuando de manera despreocupada, quizás les preocupa que como aristócrata, no dé la talla… Pero que le voy a hacer, parece que solo tengo ojos y palabras para unas pocas y concretas chicas…- tomando su mano.

Suzaku lo miró fijamente. No mentía.

-¿Y la ramera?- señalando con la cabeza.

-Un experimento fallido, o un éxito según se mire…- girándose al sentir a la camarera venir con su bandeja repleta de tazas y platos.

Suzaku la miró celosa.

-Muchas gracias, encanto!- exclamó Issei guiñándole un ojo.

Divertida, la joven anotó algo en una tarjeta, dejándola en el bolsillo de la chaqueta.

Suzaku abrió los ojos incrédula. ¿Estaba siendo coqueta frente a ella? ¿Cómo se atrevía? Parece que no había entendido el mensaje… Tendría que recordárselo…

-No seas mala… Aunque he de reconocer que es la primera vez que me pasa esto- Issei impidió que la morena se levantase, obligándola a quedarse en su asiento. Tomando la tarjeta, dejándola bajo uno de los platos –Capuchino… Y diversos trozos de tarta, no sabía por dónde van tus gustos… Así que he pedido un poco de todo…-

-No me distraerás con pasteles…-

-Como parece que te interesa tanto esta tarjeta… Hagamos un cambio- tomando la tarjeta entre sus dedos, haciendo malabares con ella.

-¿Cambio? ¿Qué cambio?-

-Esta tarjeta tiene… Anda. Una dirección y un teléfono… La madre que la trajo…- volviéndose levemente –Te la cambio por una tarjeta tuya de igual valor-

-¿Una mía?-

-Una cita… Un lugar y un teléfono… ¿Qué me dices?- dejando la tarjeta entre sus labios.

Suzaku, sonrojada, la sostuvo unos segundos, sonriente.

-DxD-

-¿Qué hiciste que?- exclamó Suzaku incrédula, sus labios manchados de chocolate y azúcar.

-Me dijo se llamaba Baraqiel… Me sorprendió mucho. Baraqiel es el ángel de la risa! Del humor! Y él es tan serio… Con esa barbaaaaaa- frunciendo el cejo, haciendo un puchero y entrecerrando los ojos.

Suzaku estalló en risas.

-Noooooooooo! Ese es Barachiel!-

-Yo que sabía!-

-¿Y no dijo nada?-

-Nada, nada. Se quedó con su cara de lechuga pasada… Te juro que pensaba que me había llegado el momento de irme al otro barrio…-

La joven reía con fuerza. Contagiado por su risa, tomó su café con una sonrisa en sus labios.

-Tú te ríes pero yo iba cagado…-

-Issei… Pero que cosas dices…-

-Lo dices como si lo hiciese a propósito o algo…- dejando que la chica se calmase –También se sorprendió de ver que mantenías tu excelente relación con Akeno-

-¡!-

-Puso mala cara al saber que andabas cerca…- mirando como sus ojos se llenaban de dudas, de miedo –No tienes que preocuparte, no voy a empezar a acosarte con preguntas incomodas, tienes tus secretos y los respeto… Yo estoy a favor de que la visites-

-¡!-

La morena revisó su taza con curiosidad, antes de mirar al demonio con timidez.

-¿Y tus secretos?-

-Los canto todos a cualquier bellezon! A más guapa menor mi capacidad para retenerlos!-

-Muy bien… ¿Por qué dices que tu juventud será corta?-

Serio, el joven se reclinó hacia adelante, pese a estar prácticamente pegado a la morena la inspeccionó detenidamente.

Alzando el dedo índice… Lo bajó hasta sus muslos, recorriendo las medias, amenazando con levantar su falda pasó a su cintura, subiendo por su pecho, presionando intencionadamente hasta alcanzar sus labios.

-Máxima puntuación. Máxima transparencia- anunció el castaño antes de alejarse lo justo –Soy un demonio de alta cuna, aunque sea adoptado tengo deberes que cumplir. Y quiera, me guste o no, mi vida pronto dejará de ser mía para atender a deberes superiores…Por ejemplo, mis relaciones serán una herramienta más para el beneficio de mi familia, así que me han dejado entrever que he de disfrutar la vida… Lo máximo que pueda lo poco que me queda- dijo Issei tragándose un enorme trozo de pastel de chocolate –Por eso estoy haciendo el gamberro aquí-

-¿Qué significa eso?-

-No tiene importancia…-

-Insisto-

Colocando su codo en la mesa, apoyando su mentón en su mano.

-Te ahorraré la teoría aburrida… En tres años podría sentarme aquí… Esa chica podría venir a ofrecerme las tarjetas que quisiera que no me interesaría lo más mínimo… En teoría menos aun de lo que ya me importa ahora… En cambiooooo… Continuaría extraordinariamente interesado en la preciosidad frente a mí. ¿Sirve como explicación?-

-¿Y a la inversa?- desviando la mirada, tapando su sonrojo con su taza.

-Los vínculos que se hayan formado, permanecen. Tanto positivos como negativos. ¿Es un consuelo satisfactorio?-

-Quizás-

-Aunque…- murmuró Issei volviendo a su taza.

Estaba el asunto del otro… Ese bastardo.

-Issei, respecto a…- empezó Suzaku leyendo claramente sus pensamientos.

-No, no… No quiero saberlo. Estamos teniendo una agradable conversación y quiero que siga así…- negando con la mano –En su lugar… ¿Sabes?… Aunque nadie de esta sala, de esta cafetería lo sepa… O incluso nadie de esta ciudad o país lo sepa, hace unas semanas hubo un buen tinglado en la Iglesia local…-

-¡!-

-Mis padres adoptivos… Bueno, y mi amiga de la infancia… Se han ido…-

-Me alegra saber… Que están bien-

-Y algo más, ha habido bajas…-

Suzaku dudaba, estaba confundida, dolida. Issei no quiso indagar más en sus pensamientos…

-Respecto a los Himejima… Ha habido… ¿Has tenido alguna…-

-¿Alguna baja en mi círculo cercano?- adivinó la morena.

-Si… Procuré no hacer…-

-No herir a mis familiares… Muchas gracias… Pero desde pequeños nos educan… Nos preparan para esto- volviendo su vista al frente.

-No he hablado con el ángel de la risa de ti, quiero saber de ti por ti misma, eres un miembro de la familia… ¿Eres de alto rango?- jugando con la cuchara de su café -¿Te mandan a luchar?-

-… Que pasa. ¿Te preocupas por mí?-

-Es obvio que si- respondió sin dudar.

La chica desvió la mirada, levantándose, marchándose a paso rápido. Dejando un billete en la mesa, tomó la chaqueta de la Himejima y la siguió, calle abajo, hasta alcanzarla.

Se había detenido en medio de la calle. Había anochecido y apenas había gente…

-Bajaste al mundo demoniaco… ¿Por qué has vuelto?-

La joven no se había girado. Mantenía su mirada en la nada.

-Podría decirte que le tengo aprecio a este mundo… O algún chiste malo… Pero en su lugar mantendré mi ley de transparencia y diré que tengo asuntos pendientes-

-Akeno… y yo-

-Egocéntrica-

-¿Me harías tu esclava? ¿Es eso lo que deseas? Seguro que lo estas planeando…-

-Es la última opción… Un mal menor por un bien absoluto-

-Explícate-

-El mal menor es que seas una esclava, el bien absoluto es poder lograr que tengas mi longevidad…-

-Una vida juntos-

-Ahhhhh! Yo no he dicho eso…- colocándose a su lado, mirando el cielo estrellado -¿Soy el único que piensa que hay… algo especial?-

-¿Hablas de extraños sueños y de una molesta conexión mental?- preguntó Suzaku pasando a mirarlo, acercando su mano a la de él.

-¿Has obviado a propósito la tensión sexual?-

-Yo de eso no tengo-

Issei se tocó la sien con el índice.

-Maravillosa conexión… Se lo que piensas, lo que sientes…-

-Eso quieres pensar…- sonriendo al sentir como el demonio entrelazaba los dedos con los suyos.

-Hagamos una cosa…-

-Sorpréndeme-

-Me gustan las cosas tranquilas, no me gustan los problemas ni los conflictos…-

-Tienes poca ambición…-

-Esta apariencia me ha dado una idea…-

-¿A quién quieres mentir?-

-A todo el mundo-

-Vale, me has sorprendido. Felicidades-

-Pues no has escuchado la mejor parte…-

-Los Himejima, los Gremory. Vamos a engañarlos a todos-

-¿Con que propósito?-

-Ellos no importan. Nadie importa-

Suzaku abrió los ojos sorprendida.

-Quieres vivir una mentira-

-Nuestra verdad será su mentira- acercándose a ella, acariciando su mejilla -¿Te interesa?-

-Aceptaría ser…-

-Ah, ah, ah! Respuesta incorrecta. Intenta de nuevo!-

Suzaku se separó, divertida.

-Que demonio más malo!-

-No soy tan malvado… ¿Lo soy?-

-No he dicho malvado, he dicho malo, de patético!-

-Ooooooye! Sin faltar!-

La chica se alejó unos pasos, mirando al cielo.

-No puedo irme siempre que quiera… La familia me controla…-

-Lo entiendo…- acercándose a ella, abrazándola por la espalda, pegándola a ella –No sé qué significa o comparta que seas la Tsuguko, sé que Suou Himejima es un hombre peligroso… Eres miembro de una reputada familia de exorcistas y yo un príncipe demonio de marca blanca… Soy un niño, eres mayor que yo… Sé que hay muchos inconvenientes entre nosotros pero también tengo algo muy claro…-

Suzaku ladeó su rostro, mirándolo fijamente.

-Quiero pasar mi vida contigo…- susurró la morena, apenas un sonido.

-Que…-

-Lo veo… Estas preparándote… Estas dispuesto a declararle la guerra a mi familia por mi…-

-¡!-

-Pero no es necesario… ¿Confías en mí?-

-Por supuesto… Pero no puedo evitar preocuparme… Suzu… Te quiero, Suzu…-

La Himejima sonrió cálidamente.

-Nunca he querido que fueses mi esclava, solo quiero que tengas mi inmortalidad, no soportaría tener que dejarte atrás…-

-Lo se… amor mío-

-¡!-

-Confía en mí… Solo necesito tiempo…- acariciando su rostro –Emplea tus energías en proteger a Akeno…-

-¿Akeno?-

-Yo puedo valerme, ella no. Protégela…- metiendo su mano en el bolso, sacando su propia tarjeta –Mi teléfono… Llámame cuando quieras-

El joven tomó la tarjeta suavemente, un trozo de papel sumamente valioso.

-Tienes que convencer a Baraqiel de poner una barrera en la montaña, solo así podrás proteger el templo-

-Una barrera, dalo por hecho… ¿A cambio de qué?-

-¿Tengo que darte algo a cambio?- susurró la morena divertida.

-Se mi novia-

-¡!-

Suzaku la miró fijamente.

-¿Lo dices en serio?-

-Quiero que Suzaku Himejima sea la novia de Issei Gremory. ¿No queda suficientemente claro?-

Los ojos rojos de Suzaku inspeccionaron los del demonio.

Cerrando los ojos, ladeando su rostro, Suzaku besó al demonio, pasando sus manos por su nuca, separando sus labios.

Gimiendo en la boca del demonio, dejó que el Gremory recorriese su boca a placer.

Acariciando su cabello, ronroneando al sentir su lengua contra la suya, masajearla cada mes con más autoridad.

Arqueando su espalda, sintiendo al chico contra su trasero, ahogando un chillido al sentir las manos del castaño tomar sus grandes pechos.

-Oh, Issei…- susurró la belleza al sentir al chico besar su oído –Protege a Akeno… Si lo haces… Te daré un premio muy dulce…- separándose, alejándose unos pasos.

-Dulce…-

-El más dulce de todos… Amor mío- lanzándole un beso con los dedos, la morena se alejó a paso lento. Contorneando sus caderas.

-Barrera. Isla. Ya- gruñó Issei pasándose una mano por el pelo.

¿Pero cómo colocar una barrera? ¿Qué barrera? De eso no entendía…


-Lilith – Inframundo-

Issei tragó saliva. Aflojándose el cuello de la camisa alzó la mirada. Un colosal edificio blanco como el alabastro se alzaba imponente frente a él. Cientos de demonios entraban y salían, hablando entre ellos, sin mirarlos los unos a los otros. Ese era obviamente, uno de los lugares más concurridos del nuevo mundo demoniaco.

La sede del gobierno Dai-Maou.

Chocando sus manos contra sus mejillas, el niño se armó de valor y empezó a caminar, entrando en el mismo, observando maravillado el inmenso recibidor. Ya no sabía que hacer… ¿A dónde debía ir? ¿Con quién tenía que hablar?

-¿Te has perdido, pequeño?- preguntó una mujer caminando hacia él.

Joven, como todos los demonios, de piel oscura, cabello blanco y dos cuernos saliendo de su sien. Vestida con un traje negro, sosteniendo una carpeta contra su pecho, mirándolo con una cordial sonrisa.

-Yo…-

La demonio parpadeó repetidas veces.

-¿Eres Issei Gremory? ¿El hermano menor de…- mirándolo detenidamente –Te he visto en las noticias…-

-Soy el mismo, si… Había venido por…-

-¿Vienes a ver a tu hermano? Ven, te llevaré hasta él!-

-¿Qué? No, no…-

-Lady Rias nunca viene a verlo… Se alegrará mucho de ver a su hermanito verlo trabajar!- tomándolo de la mano.

-No, espera! Espera!-

-Estarás orgulloso de tu hermano! Es un gran hombre… Y un excelente demonio! Todos le debemos tanto… Y lo apreciamos! Mucho! Es tan alto y guapo… Pero no te confundas! Solo lo respeto y… y… Es muy profesional, nunca se fijaría en…-

-Vengo a ver a…-

-Adelante, lo encontrarás dentro… Y ven cuando quieras!- exclamó la demonio alejándose a paso rápido.

Kuro gruñó molesta desde su bolsa, al ver como dejaba al chico en paz. ¿Cómo se atrevía a tocarlo con tanta familiaridad?

-Que no vengo a verlo a él… Joder- gruñó Issei dándose la vuelta, entrando en la estancia… Un despacho enorme con múltiples mesas formando un círculo, otro escritorio al final, frente a una ventana.

Había papeles, montañas de papeles por todos los rincones del despacho.

Caminando con cuidado, Issei se dirigió a la mesa principal, sin curiosear demasiado… Suspirando al ver a una figura enterrada en un mar de folios.

Apartando algunos papeles empezó a ver una cabellera roja… Apartándolos sin cuidado desenterró a Sirzechs, que permanecía inconsciente, quizás debido al cansancio.

-¿Kuro?-

La gata negó con la cabeza. No pensaba hacer nada por él.

-Lo mejor sería dejarlo descansar…- girándose, dejando el despacho…

-¿Issei?- preguntó una voz femenina con un evidente tono de sorpresa.

Grayfia estaba caminando hacia él, hacia el despacho.

-Grayfia-okami! Que alegría verte!- exclamo Issei abrazando a la albina.

-¿Qué haces aquí?- acariciando el cabello del niño con afecto.

-Es una larga historia… Tengo un problema con una barrera, bueno, necesito de una barrera, y he visto que hay registros civiles en el archivo a disposición de…-

-El proceso del que hablas es largo y tedioso… Es mejor que le preguntes a Fabium-

-¿Fabium? ¿El Maou calvo?-

PAM

Grayfia le dio un leve collejón en la cabeza.

-Es una eminencia en barreras, nadie sabe más que él-

-Pero será un hombre ocupado… Es como Sir-tan, esta k.o. de tanto trabajar-

-¿Sirzechs está durmiendo?-

-Lo he encontrado enterrado en un mar de papeles, le he dejado durmiendo-

-Otra vez… Lo dejaremos descansar hasta que empiece la reunión… Ven conmigo- ofreciéndole un brazo.

-Contigo a donde quieras!- aceptando el ofrecimiento.

-Ya que estamos aquí… ¿Has pensado a quien servirás?-

-¿Servir?-

-¿Los señores no te lo han dicho?- pregunto Grayfia confundida –Entonces…-

-¿Qué pasa?-

-Por informarte no pasará nada… Cuando los nobles alcanzan la mayoría o reciben sus piezas, son enviados a trabajar en los distintos departamentos del gobierno, piensa en algo así como prácticas de empresa, o de estudios…-

-Primera noticia… ¿Por qué?-

-Lo ideó Ajuka-dono hace siglos para fomentar la implicación de los nuevos demonios con el gobierno…-

-¿Entonces tengo que colaborar con alguno de los Maou?-

-Los nobles que no estén llamado a heredar el trono si, y en tu caso…-

-Ria-tan será la heredera, es mejor así… ¿Entonces… Tecnología, Asuntos Nacionales, Internacionales y…-

-Militares. Sirzechs se encarga de todo lo político en territorio nacional, Ajuka-dono del apartado tecnológico y Fabium-dono de tareas de defensa y militares-

-¿Y Sera?-

-¿Sera?-

-Serafall-

-Serafall-dono… Su equipo gestiona los asuntos de políticas exteriores, relaciones diplomáticas internacionales, una cartera bastante dejada por… bueno…-

-Entonces tendré que colaborar con alguno de ellos… ¿Sería muy descarado ayudar a Sirzechs? Lo veo muy atrapado…-

-No estaría especialmente mal visto… Pero quizás encuentres más interesante ayudar a Ajuka… O en el departamento de Fabium encuentres algo útil… Es un insuperable estratega militar…-

-Bueno, ya lo pensaré…-

Ya lo tenía decidido, como no.

Abriendo otra puerta, Issei se vio en una estancia completamente diferente, una mesa circular envolviendo una gran esfera holográfica.

La sala de reuniones.

Un hombre de cabello verdoso estaba sentado en su asiento, hablando con alguien en un pequeño holograma… Al verlos aparecer cesó la comunicación con una disculpa sentida, mirándolos con curiosidad.

-Grayfia, aún es pronto… Cuanto tiempo sin verte, joven Issei… ¿Visitando a tu hermano?-

-No exactamente, quería visitar el registro…-

-Espera aquí, te traeré un té- dijo Grayfia –Coméntale tus dudas-

-¿A él?-

Ajuka se separó de la mesa, sonriente.

-¿Puedo ayudarte en algo?-

Issei se rascó la nuca.

-Verás… Tengo un pequeño problema y necesito de algo…- suspirando pesadamente –Tengo una conocida que me importa. Vive al sur del país, en territorio controlado por una familia importante de sacerdotes que la desterraron por ser hija de un ángel caído y una de sus miembros… Me preocupa su seguridad y quiero una barrera que la proteja de inesperadas eventualidades-

-¿Quieres proteger una casa?-

-Una montaña-

-Eso necesitaría enormes cantidades de poder, pero si la activamos de forma…-

-La quiero permanente-

El hombre negó con la cabeza.

-Espera, espera- dijo el niño –El templo se levanta sobre una fuente de Línea Ley, pensaba alimentarla con ella-

El rostro del hombre cambió por completo.

Grayfia apareció con un par de tazas, mirando a la pareja aparentemente divertida.

Ajuka aceptó la taza, agradeciéndole antes de sentarse.

-¿Entonces quieres levantar una barrera que envuelva un templo shinto que esta erigido sobre una Línea Ley para defender a la hija de un ángel caído y una descendiente de la casa Himejima?-

-¿Los conoces?-

-De nombre. He leído de ellos, nada más- removiendo su taza –Habría que preguntarle a Serafall por esa interferencia…-

-Ah… ¿No puedo hacerlo?-

-Teniendo a un miembro de Grigory mezclado… ¿Por qué pertenece a Grigory, verdad?-

-Baraqiel-

-El ángel del relámpago… No es un hombre conocido por sus dotes intelectuales, de poder haber levantado algo lo habría hecho…- mirando al chico fijamente –Pero hay alternativas, digamos que hay conjuros y artefactos que se pueden comprar en cualquier mercado y no serían fáciles de rastrear. Cualquiera podría haberlos comprado y preparado, incluso Baraqiel… Eso te eximiría a ti y a tu casa y de paso podrías ayudar a esa joven-

-¿Es posible?-

-Claro. Dame unos días y lo tendré listo-

-¿En serio?-

-Claro. Me servirá de distracción-

-¡Muchas gracias!-

-Se lo daré a Latia, en unos días podrás llevártelo después de pasar la tarde con ella-

-¿Q-que?-

-Que te lo podrás llevar después de pasar una tarde con Latia- respondió el hombre con una enorme sonrisa.

Que cabron.


-Serafall Memorial – Inframundo-

Adoraba esa forma. El poder caminar y moverse sin ser un niño… Se le antojaba mucho más natural. Por no hablar de sus ventajas sociales, era muy fácil que alguien se alarmase por ver a un niño caminar solo por los pasillos de cualquier sitio, en su lugar, nadie prestaba atención a un joven… Y ahí estaba, plantado en la recepción del hospital con las manos en los bolsillos de su traje.

Su identificación le había permitido cruzar las puertas, una simple excusa le había bastado para que las enfermeras lo dejasen solo por ahora pero eso no solucionaba su principal inquietud.

No tenía ni puta idea de lo que estaba buscando.

Gabriel, con sus últimas palabras, le había pedido que viniese. Si ella lo había dicho, si era su último mensaje es que algo de importancia se escondía en el hospital. Y empezaba a saber que era. Desde un principio había algo que le había llamado la atención.

El nombre del hospital.

Sus ojos rojos se desplazaron por el techo hasta quedarse fijos en un punto. A cientos de metros, con una pronunciada elevación, había algo.

Su cuerpo adulto parecía poder incrementar sus aptitudes. Pensaba que simplemente se trataba de una ilusión que afectaba a los receptores, pero cuanto más usaba esta magia más claro tenía que este invento de los demonios no era pura apariencia. Los demonios se mantenían no solo hermosos, encallados en su momento de mayor plenitud de belleza, también física… La experiencia de la vejez y la plenitud de la juventud. Un terrorífico invento.

No era la presencia de Suzaku o Akeno… Pero era como con Irina, sabía dónde estaban, o como con Kuroka… No las podía identificar, la sensación era la misma para todas, pero había algo que tenía claro. En este hospital había una de sus chicas.

Sin pista alguna con la que acceder a la base de datos o preguntar en recepción, el joven se aventuró a lo desconocido. Sin detenerse, sin correr ni mirar a nadie, Issei tomó uno de los ascensores. Tras repetidos intentos se plantó en el piso adecuado, caminando con ritmo hasta dar con una puerta blanca, de madera y pomos dorados.

La presencia estaba detrás.

Cerrada, la puerta no se abría. Pero no había guardias, solo una especie de pantalla táctil a un lado. Convocando su blasón familiar en su mano la pasó por encima.

CLIC

Sonriendo agradecido, Issei abrió las puertas, cerrando a su paso.

La estancia, enorme, más se asemejaba a una habitación de un hotel que a un hospital. Estaba en absoluto silencio a excepción de un leve pitido, constante pero intermitente. En un rincón, unas cortinas blancas rompían toda la harmonía del ambiente.

Apartando las cortinas… Issei frunció el cejo.

Una cama ocupaba gran parte de la sala, una cama rodeada de maquinaria aparentemente médica. Una figura dormía plácidamente tapada con sabanas hasta el pecho.

Un manto negro de cabello cubría la almohada y las sabanas. Un rostro pálido, labios rojos… Y unos intensos ojos azules ocultos tras sus parpados. Porque sabía perfectamente de qué color eran.

-Serafall…-

Derrotado, tomó una de las sillas, desplazándola hasta la cama, tomando una de sus manos, acariciándola lentamente.

Desde que se conocían siempre le había intrigado… No se había dejado ver por nadie. Todos se extrañaban cuando hablaba de ella… Gabriel tenía un motivo, pero y Sera?

Sera posiblemente nunca se había movido de aquí, quizás solo era algún truco… Y Gabriel le había pedido que viniese a por ella. Si le había dicho que viniese es porque sabía de su condición. Y más que eso, que había algo que podía hacer. Pero ahora se había ido y estaba tieso de información.

CLIC CLANC

-¡!-

Sorprendido, el joven se giró hacia la puerta. Un hombre, vestido de blanco, había entrado. De cabello canoso y gruesas gafas, se dirigió directo hacia él, con las manos en los bolsillos de su bata lo miró con cierta diversión.

-Has llegado antes de lo pensado…-

-Perdone la intrusión, yo…-

-No es ninguna intrusión. ¿No te ha dejado pasar la puerta con tu identificación?-

-¿?-

-Has legado muchos años antes de lo que pensaba…- recolocándose las gafas, caminando hacia una de las maquinarias, asintiendo positivamente -¿Cuánto tiempo llevas aquí?-

-No he tocado nada… ¿He hecho algo malo?-

El doctor rió levemente, divirtiéndose a costa de su nerviosismo.

-Solo responde a la pregunta joven-

-He llegado hace apenas unos minutos…-

-¿Y cuánto hace que estas junto a la señora?-

-He ido casi directo…-

-Interesante…- murmuró el hombre para sí mismo, mirando los monitores de los aparatos.

-Doctor… Sera… La Maou Leviatán… ¿Es grave?-

El hombre se alejó de la cama. Suspirando pesadamente.

-Tengo órdenes directas de no decirte nada… Pero vistos estos resultados…- volviéndose al niño –La señora Serafall posee unos poderes demoniacos inusualmente altos. Intensos y poderosos. Su rango como Maou no puede ser puesto en duda. Excede en potencia, a los de la misma Lady Leviatán Original…-

-No lo entiendo… ¿Entonces porque está aquí?-

-Por desgracia sus reservas mágicas no lo son-

-¡!-

-Cada vez que la Maou Leviatán hace uso de su poder, queda sumida en un profundo estado de somnolencia que puede llegar a durar décadas. Un defecto de nacimiento. Una anomalía genética, quizás la desviación que hace que sea tan poderosa haya provocado una descompensación en su organismo-

-¿Tiene una cura?-

-Sí, pero no es algo que se pueda llevar a cabo por medios convencionales-

-¿Qué necesita?-

-Un circuito mágico capaz de alimentar esa necesidad de energía… Un circuito mágico a la altura de los Maou actuales. ¿Quién estaría dispuesto a dárselo a ella? O por defecto una fuente de energía compatible que su cuerpo pueda asimilar… Como… Mmm… Interesante… Entonces era cierto…-

Volviéndose a la morena, Issei la miró con tristeza.

-¿Cuánto tiempo lleva durmiendo?-

-Cientos de años… Desde la revolución de los Antiguos Herederos… Se esforzó demasiado…-

Issei lo miró incrédulo. Eso era imposible. Apenas hacia unos días que… Llevaba viéndola de forma regular desde hacía años!

-¿Puedo hacer algo por ella?-

-En condiciones normales te diría que no, que nadie puede. De nada sirven transferencias de poder demoniaco… Pero si me dices que llevas unos minutos aquí…- mirándolo fijamente –Puede que no me recuerdes, pero yo sí. Te recuerdo de cuando llegaste hace unos años, fui yo quien te atendió cuando te trajeron los Gremory… Recuerdo tu condición de dragón…- acariciándose la barbilla –Parece que ella absorbe tu radiación. Eso la hace mejorar… ¿Podrías visitarla de forma regular? Quizás con algunos años pueda despertar…-

Issei respondió asintiendo con la cabeza repetidas veces.

-Lo que haga falta-

El doctor sonrió quedamente antes de marcharse. Dejando a la pareja a solas.

-Bueno… No sé si puedes escucharme… Si solo me lo hubieses dicho antes… Aunque francamente… No tengo ni idea de que está pasando aquí…-

Mirándola con afecto.

-Entre tú y yo… Gabriel y tú sois mis primeros flechazos… No era difícil, sois dos de las mujeres más hermosas que he visto nunca… Yo un niño influenciable… Era algo inevitable supongo-

Obviamente la mujer no respondió.

-Gabriel no está… Se ha ido. Esta es tu oportunidad dorada…- riendo levemente –No quiero que vuelvas a aparecer. Quiero que descanses y absorbas todo el poder necesario para que podamos hablar de verdad. Conocernos de verdad. Porque quiero conocerte de verdad- alzando la mirada, observando el techo –He conocido a tu hermana… No es tan magnifica como dices… Eres una siscon de manual, lo sabias?-

Sin respuesta.

-Mi madre y la tuya parecen ser amigas… Inclusive pelearon entre ellas por conseguir a mi padre… Madre me ha dejado caer que quiere que nuestras casas se unan… No has de ser muy inteligente como para saber que estamos hablando de un enlace entre tu sobrevalorada hermana y yo…-

El joven pasó a mirarla fijamente.

-Le he dicho que no. Entiendo que los matrimonios entre casa demoniacas son importantes pero hay un problema… Yo no quiero a Sona Sitri… Quiero a Serafall Sitri- pasando a mirarla fijamente –No me importaría esperar a que encuentres un sucesor como Maou, retomes tu apellido y aceptes unir nuestras casas… Si quieres claro, tanto la unión como renunciar a ser Maou… Eso es algo egoísta por mi parte pero si eres Maou no cuenta esa unión y… Bueno, habría que ver si quieres a un niño… Porque tú tienes medio milenio de edad… Que los llevas muy bien! Estas preciosa y pareces una jovencita... Estoy hablando de más… Te quiero Serafall. Y como heredero te quiero como esposa, tampoco te emociones demasiado. Quiero usar mi posición como noble para unir el Cielo con el Infierno, me las arreglaré para desposar a Gabriel… Todo esto es un secreto… No se lo digas a nadie, por favor-

Ya lo había dicho. Se había quitado un peso de encima. Satisfecho, besó la mano de la demonio antes de levantarse.

-Vendré cada día, estés despierta o no, te lo prometo-

Observándola una última vez, cerró las cortinas y se marchó. Serafall continuó durmiendo… con unas lágrimas abandonando sus ojos.

El niño se preguntaba porque Gabriel no se lo había dicho antes… ¿Y cómo podía estar ahí durmiendo cuando…?-

-Que dulce… Quiero que sepas que yo también te quiero, mucho, mucho, mucho, I-kun!-

Alarmado, el niño se giró sorprendido.

Serafall Leviatan estaba junto a él. Vestida como Mahou Shoujo, sonrojada y sonriente.

-¿S-sera?- mirándola a ella, luego pasando a mirar las cortinas -¿C-como puede ser…?-

-Te ha escuchado… Y espero que estés ahí para ella cuando despierte… Dentro de…- contando con sus dedos –Unos 410 días, arriba abajo…-

-¿?-

-Porque te va a necesitar, siempre se ha sentido tan sola…-

-¿No eres tú?-

-Sí y no-

-Esa no es una explicación convincente, Sera… ¿Qué está pasando?-

-No estoy aquí para darte explicaciones, estoy aquí para asegurarme de que eres lo que tienes que ser- señalándolo con su dedo, sonriente.

-Una profesora enigmática, eh?-

-Respetas mis secretos, mi intimidad… A mí- susurró la demonio –Puede más tu respeto por mí que tus ansias de curiosidad…-

-Confío en ti, si no quieres decirme nada no es que lo entienda pero…-

Serafall lo tomó del cuello de la camisa, lanzándolo contra uno de los sofás. Milagrosamente no lo derribó, solo lo arrastró con un chirrido unos metros hasta tocar la pared.

-¡¿Sera?!-

-Te amo, I-kun! Y no sabes cuánto he esperado por este momento…- susurró la morena relamiéndose los labios, mirándolo como un pedazo de carne.

-S-Sera… Tú eres una joven inocente… Que valoras…-

Issei abrió los ojos viendo como la Maou retiraba su chaquetilla, quitándose la camisa blanca de tirantes, revelando sus pechos.

-Gabriel tenía que capturar tu inocencia… Llevársela con ella… Pero se acabó… Es mi turno… Mi paciencia no da para más-

-¿Q-que te ha pasado?-

-No me pasa absolutamente nada, I-kun…- caminando hacia él, mirándolo de arriba abajo.

Negando con la cabeza alzó una mano, creando un círculo mágico, activándolo sobre el chico.

De un destello de luz, Issei se quedó desnudo en el sofá.

-¡¿S-serafall?!-

-Mucho mejor…- ronroneó la Maou mirando el miembro del dragón –La Fruta ha hecho excelentes trabajos…-

-Sera, deberíamos calmarnos un poco… Te veo muy…-

Retirando sus bragas, Serafall hizo una pelota con ellas, metiéndolas en la boca del niño.

-I-kun. Habla menos. Follame más-

-¡!-

-El angelucho tenía por misión quitarte la pureza, evitar que tuvieses miedo del contacto físico, carnal… El sendero de la inocencia o algo así… Ahora me toca enseñarte el camino del demonio, el desenfreno, el vicio…-

-Mmmm!-

-Es sumamente irritante que pienses que tu esencia es un residuo nocivo que necesita de medicina…- ronroneó la demonio sentándose sobre él, tomando sus manos, colocándolas a los extremos, acomodándose sobre él.

Apartando las manos, Issei se vió incapaz de moverse. Estaban envueltas en pequeños círculos. Inmovilizado, atado al aire…

-Mmm! MmMM!-

-Mi amado Issei… Tan pequeñito… Tan adorable… No tienes músculos pero tiene su encanto… A su manera…- rodando su cintura sobre el niño –Aunque esto está tan duro como siempre…-

Apuntándolo con sus manos, Serafall se metió el miembro de un movimiento, gimiendo con fuerza, arqueando su espalda.

-Como lo necesitabaaaaaaahhhhhh!-ronroneó la Maou acariciando el pecho del niño, contenta.

El niño se quedó congelado, ojos cerrados, cabeza echada hacia atrás.

-Dime I-kun… ¿Te gustan?- preguntó Serafall tomando sus pechos con sus manos –No son tan grandes como parecen… Pero para mí estatura… ¿I-kun?-

-Mmmm…-

-¿Me escu…chas!- levantándose, volviéndose a sentar como la polla de Issei con fuerza.

-¡Mmm!-

-Te pertenecen… Son tuyas… Puedes jugar con ellas cuando quieras… Deja de masturbarte pensando en ellas! Llámame y las haré botar mientras me metes tu polla hasta las pelotas!- chilló la morena colocando sus manos en sus hombros, asegurando su posición, empezó a cabalgar al niño con todas sus fuerzas.

Desesperada, deseosa de placer, Serafall montó y montó al joven Gremory.

Issei incapaz de hacer nada, miraba con los ojos entrecerrados como la morena gemía con fuerza sobre él. Sus ojos cerrados, su piel sonrojada llena de perlas de sudor. Sus grandes pechos rebotando arrítmicamente frente a él.

-¡Mmmm! Mmmm!-

Chillando con fuerza, Serafall abrazó al niño contra su pecho, arqueándose…

Relajándose sobre él, Serafall empezó a recuperar el aliento.

-Lo noto… Dentro… Como tiene que ser…- susurró Serafall en su oído.

Bajándose del chico, mirándolo fijamente.

-Guantes, medias… falda cortita… Como a ti te gusta… Llevaría lo que me pidieses… Es más, llevaré de hoy en adelante solo lo que me digas…- alzando su falda, mostrando su sexo hinchado, como un hilo blanco caía al suelo.

Tomándolo con su dedo índice, se lo llevó a la boca.

-¡Mmm!-

-Y deberías de hacer lo mismo con las demás…- chasqueando los dedos, liberando al niño de sus ataduras.

Issei se quitó las bragas de la boca, mirando como la morena le daba la espalda, alejándose unos pasos… Sintiendo su sangre hervir, el dragón se llevó la mano a la pulsera, activando el hechizo. Levantándose, como un animal, se acercó a la morena, tomándola por la cintura, arrastrándola hasta la mesa.

Serafall soltó un chillido de sorpresa, viendo como el dragón, más alto que ella, colocaba una de sus piernas en la mesa. Relamiéndose, se preparó, mirando como el castaño apartaba su falda, colocándose tras ella…

-I-KUNNNNNNNN!- chilló Serafall sintiéndolo de nuevo dentro de ella.

Más fuerte, más alto, Issei sujetó a Serafall de la cintura, empezando a bombear con fuerza dentro de ella. Sin poder tocar el suelo, Serafall se sujetó a la mesa, incapaz de poder pronunciar palabra alguna, de formular cualquier pensamiento.

Issei se separó de la mesa, dejando a la chica suspendida en el aire, colgada sobre su polla, sujetada por sus manos.

Manteniéndola por su pequeña cintura, Issei se desfogó, dejando salir todo lo que tenía dentro, usando a la Maou como un juguete. Serafall disfrutó como una loca cada segundo.

-Objetivo cumplido-


-Continuará en el próximo capítulo-

-Solsticio de Invierno-


Reviews

Empiezo respondiendo los reviews de las historias cortas…

HaremFan26 por la historia de adoración

Correcto. Este era uno de los ases en la manga que tenía para la historia. Me explico. No quería que todo fuese de color de rosa, que hubiese un harén predeterminado, preparado y servido sin nada que desarrollar. La perspectiva de que haya pros y contras era necesaria. De hecho quería dar especial énfasis en que no es Issei quien tiene un harén sino justo lo contrario. Lo controlan a él, y a medio camino de obtener ese control a las esposas les has surgido un contrincante inesperado; Ophis.

Para mi es vital, como trasfondo para la diosa dragona, que su objetivo sea su "hermano" y que este esté intentando ser controlado por agentes externos, una eventualidad que no se esperaba y que Issei eligió, por lo que ella no puede enfrentarlas directamente. Mi idea es la de desarrollar una especie de guerra fría entre la diosa dragona y las esposas… Sin que el dragón en cuestión sepa absolutamente nada.

El sacrificio es la máxima muestra de afecto. Una muestra de amor absoluto que sumó una maldición al derramar y consumir sangre divina, un efecto secundario inesperado, un daño colateral que Heylel no esperaba y que ha tomado vida propia en forma de obsesión y posesividad en las esposas.

El objetivo de todo junto es darle un toque más oscuro a la relación de Issei y las chicas.

Al personaje le falta un toque final antes de poder decir que ya puede tener una personalidad formada, el ultimo empujón para librarlo de sus temores, que no hacerlo perfecto. Pero aun no es quien debería de ser. Ha de perderle el miedo a la intimidad. Pero sea como sea me alegra que se aprecie una mejora.

Alguna que otra vez lo he mencionado, hay muchas chicas y no todas van a estar presentes en todo momento, pero eso es parte de la riqueza de la historia. Tantas personas permiten múltiples circunstancias y terrenos diferentes. Suzaku representa el mundo místico de Japón, Valerie acerca la trama al conflicto del este de Europa, Lavinia abre las fronteras al mundo mágico… Con todo poco a poco uniéndose en un solo evento.

Akeno lamentablemente no tendrá su rol predominante hasta la entrada en la Academia, justo cuando salga Suzaku, no las veremos juntas en mucho tiempo.

Suzaku, a priori, representa la imagen que una mujer de su categoría tiene que tener, dos caras de una misma moneda. Por un lado la versión estricta, dura y firme que su familia y contexto espera de ella, pero en el fondo es una mujer increíblemente dulce y amable. De momento estamos viendo a la onee-sama, la imagen estricta. Su momento llegará con su liberación, cuando pueda ser ella misma sin tener que responder ante nadie más que ella misma.

Esto sería avanzar en la trama puestos que de momento, en la historia, ni siquiera contempla recibir ninguna pieza, siendo apenas un simple pensamiento en la cabeza de Issei. Dicho esto, el orden jerárquico es complejo. Por un lado tenemos el contexto familiar, el servicial y el contractual. Rias es la esposa oficial, pero Akeno y Suzaku son sus sacerdotisas siendo esta última, además, la Reina. A falta de añadir una sorpresa más por parte de Akeno, quien está por encima de quien es discutible, muy discutible.

Una cosa es cierta, de alguna manera u otra las Himejima son las que más sufren en la historia. Son las que tienen los sentimientos más intensos y precisamente, las que más tienen a perder, haciendo que su día a día, sus vidas cuotidianas estén repletas de decisiones que les provocan dolor. Quiero pensar que al menos hasta que encuentren su lugar. Una vez establecida su posición, lo tendrán todo mucho más a favor o como mínimo, no tendrán que soportarlo solas.

Abordando el tema de la convivencia, es uno de los puntos por los que he tomado la decisión de darle esa especie de "omnipresencia" que lejos de ser un deseo de Issei es un capricho colectivo de las esposas. Si bien hay un original, todas las chicas pueden convocar a "su" Issei, permitiendo tener la vida en pareja que desean todas. No es una habilidad de combate, el auténtico es el único que puede pelear, pero si están unidos todos por un único pensamiento, todos son él. Aunque es algo que trataré más adelante, el objetivo final es una convivencia sana y afectuosa que esconde un oscuro secreto. Las chicas entienden sus posiciones, su rol en la familia y lo aceptan con tal de mantener esa paz y harmonía sabiendo que sus deseos se cumplirán respetando los de las demás y los suyos propios.

A partir de ahí entramos en cómo se alcanza esa harmonía y los roces constantes que se van a dar, que son a fin de cuentas, la gracia a corto y medio plazo.

Akeno pronto sabrá que Issei la quiere como Reina, entendiendo lo que eso significa, pero no sabe que le depara el futuro, igualmente la orgullosa Valerie también desea esa pieza, quiere y debe verse por encima de las demás amantes… Rias no quiere ceder los derechos que tiene, derechos que sabe que se pondrán en juego quiera o no el chico…

Aquí hay mucho que ver…

Reviews de Abducción Ero!

HaremFan26

Ciertamente en esta historia hemos visto que es Valerie, aunque pueda parecer chocante respecto a cómo será presentada en la historia principal, esta es mi Valerie. De paso aprovecho para decir que cuando hablaba de que sería dura y violenta con sus hermanas me refería a esto. No será pura dulzura como Lavinia, pero nunca las abandonará a su suerte.

Xionsd

Muchas gracias por tu comentario! Me alegra que te haya gustado.

Reviews de esta historia… ¿Qué cuernos he de responder? ¿Todo? He visto que he borrado todos las respuestas… Joder, ni me acuerdo…

EtheriasD

No te compliques mucho, suelo dejar entrever mucho para acabar mostrándolo mucho más adelante.

Correcto, las parejas están establecidas, si te has leído la historia corta Adoración te harás una idea de quienes son, la encontraras en mi muro.

HaremFan26

Estoy de acuerdo contigo y repito lo dicho anteriormente, Lavinia, Suzaku y Valerie son piezas indispensables que no sabía que necesitaba.

Suzaku es la Reina absoluta para Issei, por formación, experiencia, capacidades, afinidad, físico, familia… No hay nadie mejor que ella. Ha sido educada al más alto nivel, formada para gobernar una gran familia, familiar de Akeno, con el físico de Akeno, dulce, amable y atenta, poderosa, capaz y con una intensa afinidad al fuego. ¿Qué más se puede pedir? Que sea algo mayor que Issei, lo ideal para seguir creciendo a su lado pero con la madurez para poder cuidar de él. PER-FEC-TA.

Lavinia, la Bruja de Invierno… No hay subestimarla, aunque su presencia no sea tan notoria como Suzaku o mejor, Valerie, es fundamental para la familia, para la unidad familiar. La hermana mayor por excelencia, su bondad y amor protegen a todas las chicas que están por debajo, especialmente Le Fay y Xenovia. Se necesita y la necesito.

Valerie… Es Valerie. Marcada por las circunstancias de su entorno natal quiero que aporte la garra y la intensidad al equipo de Issei. Es la chispa y la agresividad de Issei. Su sangre de alto octanaje. Si Lavinia, Le Fay o Rias son más de via diplomática, Valerie es la voz que insta a Issei a recurrir a la fuerza bruta.

A ver, a ver que te parecen estos capítulos…

November-5hit

No hay nada por lo que disculparse, si no es de tu agrado ya está, eres libre de leer, dejar de leer o ignorar si te viene en gana. Faltaría más.

Aunque aquí hay material para debatir. Estoy de acuerdo contigo, el típico recursos del "elegido" es un tanto aburrido, poco interesante, pero sabes que se me antoja aun peor? El que un don nadie, recién llegado, ascienda en menos de un año a la cima del poder absoluto. Que un adolescente en apenas doce meses se mida cara a cara con dioses todopoderosos, y como el tiempo es algo que no tenemos por delante, lo he añadido por detrás.

Y de tener que contextualizar diría que más que ser un elegido… Esta historia es un capítulo más en una guerra que se lleva dando desde hace mucho tiempo. De hecho y precisamente lo que me gusta son todos los frentes abiertos que se han ido acumulando con el paso de los siglos y que están por converger. No me interesan lo que dos pseudo héroes puedan querer, me interesan más las tensiones entre los youkai y los exorcistas Shinto. Las promesas de guerra y tensión bélica de Indra. Las investigaciones Nebiros. La desaparición de Dios. Las guerras entre vampiros. La extinción de los Ángeles Caídos y desmantelamiento de Grigory o un hipotético conflicto entre el mundo real y el sobrenatural… Todos procesos del pasado, que se han ido cocinando a fuego lento por los siglos de los siglos… Obviamente mucho quedará sin cerrarse, este no es más que un capítulo más en la historia. Pero así es más rica.

Sin el pasado no hay futuro y no pienso estarme trescientos capítulos creando un universo nuevo que empiece de cero que tener que desarrollar por completo.

Pero esto va a gustos, no compartes mi visión? Solo puedo esperar que encuentres lo que buscas y agradecerte la atención recibida.

El resto quedan pendientes por el momento…


Espero que os guste. Nos leemos en el próximo capítulo.