En el bosque Allearth, se encontraba Yisugo, quien, por un pedido de los Carbink, decidió capturar a dos Yveltal que atacaban al mismo bosque. No obstante, dejó a medias una cita (Sin saber que era una cita) con la diseñadora y líder de gimnasio hada, también por un pedido de ella, además de que no dejó que ella se le confesara a tiempo, ya que los Carbink aparecieron justo cuando iba a confesársele.
-"¡Gardevoir, Hiperrayo!"-le ordena Yisugo a su Pokemon Psíquico, ya que veía que uno de los Yveltal iba a atacar con su Ala Mortífera.
La Pokemon lanzó su potente movimiento con el fin de evitar que hirieran a su entrenador.
De pronto, el otro Yveltal (Normal) lanzó su ataque, también Ala mortífera.
-"¡Lucario, Hiperrayo!"-le sigue Yisugo.
Ambos ataques chocaron e impactaron en el aire.
El siguiente ataque lo realizó el Shiny, con una Bola Sombra.
-"¡Greninja, Hidropulso!"-le ordena Yisugo a su Greninja.
-¡Kouga!"-exclama el Pokemon, realizando su movimiento.
Ambos ataques chocaron una vez más.
-"¡Lucario, Esfera aural!"-le ordena Yisugo.
El Pokemon gruñe y realiza el movimiento que le ordenó hacia el Yveltal Shiny, el cual logró esquivar a una gran velocidad.
Yisugo empezaba a frustrarse.
-"¡Gallade, tajo umbrío"-le ordena una vez más el entrenador de cabello alborotado de colores negro, rojo y plateado.
-"¡Gallade!"-exclama el pokemon, haciendo su movimiento hacia el Yveltal de colores normal. No obstante, el otro Yveltal sorprendió con Ala Mortífera, debilitándolo a gran escala.
-"Gallade ¿Estás bien amigo?"-le pregunta su entrenador. Él asiente con la cabeza.
Para la sorpresa de Gallade y su entrenador, uno de los Yveltal (Shiny), preparó su Ala mortífera para lanzárselo a ambos. En cuanto él dispara y casi llega a ellos, Gardevoir se puso frente a ellos y utilizó Protección, absorbiendo el gran ataque. Aunque logró repelerlo, se debilitó mucho.
-"¿Debería utilizar la Gardevoarita y la Galladita con ellos?"-empezaba a preguntarse-"No, utilizaré mi fenómeno lazo y la Lucarionita para enfrentarlos"-piensa para sí mismo, decidido.
Ahí, activa la Lucarionita, convirtiendo a su Lucario en Mega-Lucario. Una vez hecha la transformación:
-"¿Estás listo Greninja?"-le pregunta Yisugo. Greninja asiente con la cabeza. "¡Juntos seamos más fuertes!"-dice Yisugo, como frase para sincronizar sus fuerzas y activar el fenómeno Lazo.
-"Bien, ¡Greninja, Shuriken de agua!"-le ordena a todo pulmón Yisugo, con todo su espíritu-"¡Lucario, Esfera Aural!".
Ambos Pokemon lanzaron sus ataques, al igual que los Yveltal lanzaron sus fuertes Alas Mortíferas, logrando destruir los ataques de ambos Pokemon, pero no solo eso, sino que esos ataques lograron llegar a los mismos Pokemon, y como la característica principal del Fenómeno lazo, el hecho de que las heridas que sufría Greninja también las sentía Yisugo, sintió un fuerte dolor en todo el cuerpo, un dolor que no había sentido en mucho tiempo. Casi pierde el conocimiento por el dolor concentrado que recibió.
Los cuatro Pokemon voltearon a ver a su entrenador para asegurarse de que él estuviera bien.
-"Estoy bien chicos, no se preocupen"-les dice para tranquilizarlos.
De repente los Pokemon del entrenador del cabello alborotado de color negro/rojo/plateado voltean a ver a los Yveltal y se dan cuenta de que están apuntando su siguiente movimiento el cual sabían cual era (Ala Mortífera). Todos ellos se asustaron, a excepción de Yisugo, quien se levantó a pesar del dolor y sacó su bo retráctil, lo desplegó y se alistó para empezarlo a girar con gran velocidad. Ambos Pokemon Voladores y siniestros lanzaron su Ala Mortífera hacia él, mientras que el mismo lo enfrenta con su bo, aún girándolo para que actuara como escudo y repeliera el ataque.
Para su sorpresa, varios reporteros y noticieros llegaron, por helicóptero a la escena de batalla Pokemon que se estaba librando. Todos ellos se asombran al verlo. Poco después llegan Mache y los demás (a excepción de Ash, Serena, Alan y Manon).
-"¡Jigu-han!"-Dice Mache, preocupada de verlo tratando de repeler los ataques de los Yveltal.
Los demás quedaron igual de asombrados que los noticieros al verlo luchar arduamente...Bueno, tratando de proteger a sus Pokemon heridos.
Entretanto, en la cafetería, donde Ash y Serena se encontraban, Ash seguía en shock al oír la confesión de la pelimiel, al igual que Pikachu, a la vez que Serena estaba algo nerviosa y con la cara toda ruborizada. Al pasar unos minutos:
-"Serena, te preguntaré solo una vez"-Rectifica Ash-"¿Desde cuándo has sentido eso?".
-"Etto...Etto"-Balbuceaba Serena mientras que el azabache la observaba directa a sus ojos, siempre do apoyado por Pikachu, aunque él no le importaba mucho así que solo la observó, siendo apoyado por Pikachu, aunque él no le importaba mucho estos temas-"Desde la primera vez que te conocí"-dice con todo el valor que pudo recolectar.
Ash solo suspiró y le sonrió-"Talvez yo sea muy despistado para notar el amor que me tienes, pero una vez que me has dicho esto, aceptaré tus sentimientos".
-"¿Eso quiere decir...?"-Pregunta para estar segura. Él asintió y omitió el resto de la pregunta, lanzándose a él a abrazarlo llena de felicidad.
Una vez que se separaron, voltearon a ver el televisor, dándose cuenta de la noticia de última hora, en vivo, que mostraban a su amigo, el entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado, bloqueando los ataques de los Yveltal.
-"¡¿Ese es...?!"-Se preguntaba Ash, tratando de identificarlo.
-"¡Es Jigu-san!"-Exclama Serena, al lograr distinguirlo.
-"¡Vamos!"-dice serio Ash, agarrando la mano de su...Novia y empezando a correr.
La siguiente pareja fueron Alan y Manon, quienes seguían en su cita, pero lo único que estaban haciendo es...Nada. Solo estaban sentados, en otra cafetería, con Alan mirando hacia otro lado, mientras que Manon solo lo miraba y desviaba la mirada, toda nerviosa, sin ningún avance.
De pronto voltean a ver un televisor que transmitía la noticia de último momento la ardúa batalla de su amigo entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado.
-"¿Ese no es...Jigu-san?"-pregunta Manon, sin poder identificarlo.
-"¡Es él!"-exclama Alan-"Tenemos que ayudarlo".
Manon asintió y ambos empezaron a correr hacia donde se encontraba Yisugo.
En Ciudad Coumarine, una Reina de Kalos con el color de cabello rojo, al igual que sus ojos de nombre Aria (Elle en Japonés), se alistaba para salir de paseo, mientras veía Pokevisión. De repente nota que la transmisión es interrumpida por los noticieros que cubrían la noticia de su amado Yisugo. En cuanto mencionan las características que lo identificaban y ella las oye, se aterra, pues cabía la posibilidad de que no lo pudiera volver a ver vivo de nuevo y lo trataría de conquistar, y no soportaba esa idea, por lo que les pidió a sus compañeros para que la llevaran lo más rápido posible con él.
Ellos aceptaron y rápidamente se pusieron a trabajar.
Regresando al bosque Allearth, los Yveltal dejaron de lanzar su ataque, al mismo tiempo que Yisugo dejó de girar su bo (bastón de artista marcial), quien lucía algo cansado por aguantar tanto tiempo tratando de evitar que el ataque de los dos Pokemon conocidos también como las crisálidas de la destrucción. Como estaba muy cansado, cayó de rodillas al suelo, intentando recuperar el aire. Al recuperar su aire, una imagen le llegó a su mente con respecto a los ojos de ambos Yveltal, notó cierto color morado en ellos, lo cual no deberían estar así.
-"¡Jigu-han/san/Jigu!"-Gritan todos a lo lejos, y antes de que pudieran decir algo más, ambos Yveltal lanzaron su Ala Mortífera una vez más hacia el entrenador que los enfrentó. Al pegar ambos ataques al área del suelo en donde estaba Yisugo, da una fuerte explosión, mandándolo a volar por los aires hasta impactar fuertemente con un árbol, donde perdió toda su fuerza vital, hasta dejarlo sin vida. Todos quedaron impacta dos ante tal hecho. -"¡Jigu-Han!"-grita llena de dolor Mache, sintiendo cómo una parte de su corazón se quebraba a pedazos.
De pronto un helicóptero llega y de él baja la Reina de Kalos, también impactada al ver a su hombre sin vida. Ambas corren hacia él con lágrimas en los ojos llenas de dolor por perder a alguien muy preciado para ellas. Todos sus amigos lo rodearon, con tristeza. Las chicas abrazan a sus chicos más cercanos en busca de hombros por los cuales llorar la pérdida de una amistad que estaban presenciando, mientras que ellos sentían una fuerte frustración e impotencia al verlo.
Para la sorpresa de ambos Yveltal, sus trances fueron removidos y se fijaron en lo que habían hecho, llenos de arrepentimiento, bajaron y rodearon al chico que dejaron sin vida cuando tenía mucho por delante.
Todos los televidentes también les llegó el sentimiento de amarga tristeza que simplemente no podían remover. Los pokemon no fueron la excepción, en especial los que pertenecían al mismo entrenador.
-"Por favor vuelve"-sollozaba Mache, al igual que Aria, suplicando a Arceus para que le devolviera la vida a su chico-"Me gustas mucho, no quiero perderte".
Pachirisu y Emolga bajan de los hombros de Brock y corre hacia su entrenador, subiéndose a él y empezando a moverlo para que, según ellos, despertara, tratando de evitar la realidad de la situación.
De pronto y sin agua va, todos sienten un Aura de hada que provenía de muy cerca. Voltean a ver dónde se encontraba el origen de esa aura, resultando ser Xerneas, tratando de devolverle la vida a Yisugo.
-"Es un chico divino, encantador y sobre todo devoto"-dice el pokemon legendario tipo hada por vía telepática-"Merece seguir con su vida".
De pronto, el chico empieza a recuperar su fuerza vital. A cabo de unos minutos, él empieza a abrir los ojos. Todos sonríen llenos de alegría al verlo despertar.
-"¡Jigu-han/san!"-exclaman ambas chicas (Mache y Aria) abrazándolo.
-"¿Are? ¿Chicas?"-se pregunta Yisugo, todo confundido.
Ambas levantaron su cabeza y lo miraron con una sonrisa muy coqueta-"¡Daisuki!"-dicen ambas.
Tras un rato después de abrazarlo, ambas se separan de él para que se pudiera levantar y ya que se levanta, Xerneas camina hacia él.
-"Hola muchacho"-le dice Xerneas telepáticamente-"Estos dos Pokemon (Refiriéndose a los dos Yveltal) legendarios, muy arrepentidos de sus acciones tras estar en una especie de trance, y por el daño que te hicieron hasta llegar a la muerte, me informaron que decidieron ofrecerse acompañarte a lo largo de tu vida y protegerte a lado de tus demás Pokemon. Creen en que, si están bajo tu cuidado, ellos estarán seguros, así que ¿Los acepta?".
-"Los acepto"-dice determinado el entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado. De pronto llegan un par de Talonflame y dejan caer unas especies de Superballs. Posteriormente llega un tercero dejando caer una nota encima de él, que provenía de su región natal: La Región Mex, y quien la había mandado fue su propio padre.
-"Ten estas dos Súperballs, para tus dos legendarios"-Dice la carta.
-"¿Cómo fue que lo supo?"-se pregunta Yisugo, sin tener idea. Para su sorpresa, se acuerda de los noticieros que estaban transmitiendo todo-"Ah, ya entendí"-se dice para sí mismo.
-"Bien"-prosigue Yisugo, metiendo a sus dos nuevos amigos Pokemon Legendarios Yveltal a sus Súperballs.
Una vez que entraron en sus Pokebolas y son capturados, Xerneas se retira.
-"Bien, salgan"-dice Yisugo, sacando a sus dos legendarios Yveltal y enseguida, sus Pokemon restantes, de los cuales tres (Pachirisu, Emolga y Sableye) se subieron a sus hombros. "Bien amigos, estos dos son sus nuevos compañeros, llévense bien".
Los demás sacaron sus Pokemon y los presentaron a sus nuevos acompañantes
Tras un rato después todos vuelven a sus respectivas Pokebolas/lugares y regresan al gimnasio hada de Mache para terminar su día y así, comenzar otro llenos de energía.
Así, nuestros amigos terminan una aventura más, con más aventuras por venir.
Esta historia continuará.
