Una mañana más iluminaba la la casa donde todos habían llegado en Pueblo Boceto. Yisugo se había levantado muy temprano, al igual que sus tres compañeros Pokemon (Pachirisu, Emolga y Sableye). Sin embargo, con su despertar, también notó que habían dos Pokemon más, resultando ser otro Emolga y Pachirisu, ambos en su versión Shiny. De pronto suena su comunicador. Al contestar, nota que es su Oyaji.

-"¿Qué pasó Oyaji?"-le pregunta Yisugo, como si estuviera molesto.

-"Pues resulta que tú Pachirisu y tú Emolga Shiny te extrañaban mucho y pues, debido a eso, no habían querido comer como es debido, así que decidí mandarlos contigo".

-"De acuerdo, ya noté eso, no te preocupes".

-"Bien, hasta luego chico". Colgó.

-"¿Quién era como para estarte llamando a estas horas?"-pregunta Ash, estando medio despierto mientras se frotaba un poco los ojos.

-"Tenemos otros dos acompañantes"-Le responde Yisugo, mostrando al Pachirisu y Emolga Shiny.

-"¿Y eso?"-Pregunta un Brock, también estando medio despierto.

-"Mi Oyaji me dijo que me extrañaban tanto y estaban muy tristes, y debido a eso no comían, así que se le ocurrió mandarlos conmigo"-Le explica Yisugo, levantándose de su cama y alistándose para recibir el día.

-"Oe, ¿Para dónde vas?"-Le pregunta Alan, recién despertándose.

-"A iniciar el día, tengo que levantar a las chicas que solicitaron mi ayuda para entrenar"-Le responde Yisugo-"Aunque también deberían levantarse ustedes para que entrenen".

Ash, Brock, Alan, incluso Clemont decidieron fingir demencia y seguir dormidos. Yisugo, esperando que así fuera, procedió a salir de la habitación. Al llegar a la entrada de la habitación de las chicas, acompañado de sus 5 pokemon, portando una especie de sombrerito que parecía de militar, como su entrenador, abrió violentamente la puerta, despertando a las chicas de un susto.

-"¡DESPIERTEN, FIRMES Y PRESENTES!"-Ordenó como una especie de comando militar.

Todas despertaron del susto y se pusieron como cadetes firmes y saludando, incluyendo a sus Pokemon-"¡Señor, sí, señor!"-Dicen las chicas.

-"Bien, alístense, pónganse ropa cómoda para el ejercicio"-Les ordena Yisugo, para después retirarse y proceder a crear un área adecuada para que las chicas que acababan de despertar pudieran recibir su entrenamiento efectivo.


Un poco más de mañana, en el campo que el entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado había creado, junto con sus pokemon y ayudado por sus amigos: Ash, Clemont, Brock, Alan, también con sus respectivos pokemon:

-"Entonces...¿Este es el campo en el que entrenarás a Serena, Mache-san, Elle-san?"-Le pregunta Ash-"Se ve algo...duro".

-"Bueno, cuando se entrena, tiene que doler, o no será efectivo"-Le explica Yisugo-"En fin, ¿Se unirán al entrenamiento?". En cuanto vio la cara inocente, lograron ver un aura que parecía asesina, lo cual les hizo derramar una gotota-"No, gracias, mejor no lo hacemos".

-"Está bien"-Prosigue Yisugo, con tal de seguir esperando a que las chicas llegaran para empezar con el entrenamiento.


Tras llegar las chicas, el entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado:

-"Bien, chicas"-Dice Yisugo, estando preparado para iniciar-"Primero empezaremos a calentar".

-"¿Eh?"-Le cuestionan las tres chicas.

Yisugo le mostró los movimientos que tenían que hacer, y les instruyó 50 repeticiones de cada una. A pesar de que las tres se quejaban del ejercicio, Yisugo se mantenía firme en el entrenamiento.

Así fue toda la mañana, con rigurosos ejercicios. Los Pokemon de las chicas se encontraban observándolas y animándolas a seguir con su fortalecimiento de cuerpo.

Cabe decir que Yisugo les hizo un desayuno antes de empezar con el ejercicio, y que durante el entrenamiento, eran observadas por los chicos


Al medio día, un poco después de el entrenamiento, las chicas llegaron a la sala y se tiraron en los sillones, todas adoloridas, acompañadas por sus respectivos Pokemon, quienes esperaban a que ellas estuvieran recuperadas totalmente.

-"Yisugo-san es... realmente intenso con sus entrenamientos"-Comenta Serena, con voz entrecortada, ya que estaba tratando de recuperar el aliento.

-"Creo que eso es parte de su ser"-comenta Mache-"Pero aunque se puso estricto con el entrenamiento, nos atendió muy bien y nos enseñó la manera correcta en cuando veía que nos equivocábamos en algo".

-"Es alguien devoto, espero poder hacerlo mi novio después de todo esto"-Dice Aria, provocando que Mache se molestara.

-"No lo será si me confieso de nuevo y obtengo su corazón"-Dice Mache, olvidando el dolor y haciendo una pose de determinación, la cual no duró mucho debido al dolor que sentía por el entrenamiento.

De pronto las tres voltean a la ventana y logran ver al entrenador moverse ágilmente en el suelo, como si estuviera entrenando combate.

-"¡¿No se ha cansado aún?"-Se pregunta Serena, toda sorprendida.

-"él es muy atlético, ¿Por qué crees que sigue haciéndolo?"-Infiere Mache.

-"Bueno, Creo que debí suponerlo"-Dice Serena.

Todas rieron, aunque también la risa les diera dolor.


Mientras tanto, con los chicos (Manon y Bonnie se encontraban con ellos), quienes seguían observando a Yisugo entrenar con sus Pokemon apoyándolo por su cuenta aún cuando ya había acabado la sesión con las chicas (Cabe decir que él también hizo los ejercicios junto a las chicas para subirles la moral y animarlas a seguir con el ejercicio sin importar el dolor que se creaba con tal de fortalecerse):

-"Ese Yisugo sí que sabe hacer un entrenamiento"-Elogia Alan.

-"Espero verlo pelear algún día"-Dice Ash, suspirando.

Los chicos notaron un cierto amargor en el suspiro del azabache.

-"¿Por qué lo dices de esa manera?"-Le pregunta Brock.

-"¿Ah? ¿Qué?"-Pregunta Ash, en un intento de fingir demencia y desviar el tema Al ver que la regó, pero sin ningún logro ni un lugar para escapar. Suspiró y los enfrentó:

-"Anoche hablamos con Yisugo, y nos dijo que, una vez que termine el TriPokalon, se regresará a su Región natal".

Todos gritaron-"¡¿Qué?!"-Al oír la triste noticia. Ese grito al unísono sorprendió y desconcentró al entrenador de cabello alborotado negro/Rojo/plateado, provocando su caída ya que estaba en una fase de entrenamiento de mente, al igual que sus Pokemon.

-"¿Qué pasó como para exclamar de esa manera?"-Pregunta Yisugo, un poco molesto.

-"No...no...no...no puede ser, explícanos Yisugo"-Dice Brock, queriendo evitar la realidad.

-"¿Qué cosa?"-Pregunta Yisugo, algo confundido por lo que dijo el moreno.

-"Sobre la idea de irte"-Le responde Alan esta vez-"¿Por qué lo decidiste así?".

-"Porque muchos competidores me esperan en la arena de batalla, quieren que pelee con ellos. Como campeón debo aceptarlos y enfrentarlos"-Le explica el entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado-"Debo poner a prueba mi esfuerzo y mi merecido nombre como campeón,además, eso me ayuda a medir los frutos que he obtenido a base de mis esfuerzos".

-"Lo que yo me pregunto también es ¿Qué pasará con Mache-san? ¿Y Elle-san?"-Agrega Brock-"Debes tomar una decisión y responder a sus sentimientos, ya sean negativos, o positivos".

Yisugo no respondió ante eso. Aún no Tenía respuesta de cómo solucionar su problema de amor.

-"No te preocupes tanto por eso, solo reflexiona un poco. Tarde o temprano, podrás hallar la respuesta"-Le anima Brock.

El entrenador decidió tomar el consejo del moreno y empezó a meditar, con tal de analizar de nuevo su situación amorosa.

Sus amigos decidieron dejarlo solo.

-"¿Creen que vaya a estar bien?"-Pregunta Manon.

-"Esperemos que sí"-Responde Brock.

Así, pasaron los días de entrenamiento.


Dos semanas después, el entrenamiento finalizó, dejando a las chicas fuertes y firmes, en especial a Serena y Aria, quienes estaban listas para el TriPokalon.

-Gracias, Yisugo-san, espero poder ganar con esto"-Dice Serena, agradecida de su entrenamiento.

El entrenador no dijo nada, solo asintió y volteó hacia las dos chicas que le habían confesado sus sentimientos, también asintió ante ellas y se retiró.

Mache quiso decirle algo, pero había sido demasiado tarde.

-"¿Piensas declararle tu amor una vez más?"-Le pregunta Serena a su amiga diseñadora.

-"Sí"-Le responde-"Quiero que mis sentimientos le alcancen".

-"Parece que yo seré la ganadora de su corazón"-Alardea Aria, queriendo provocar a su rival.

-"Si es así ¿Por qué no te has confesado aún?"-Le cuestiona Mache.

Esto último que dijo la diseñadora de atuendos pokemon, a la vez, la líder del gimnasio Hada, le pegó muy duro, ya que era una realidad de que aquella vez que se confesó a la par de Mache cuando Yisugo estaba inconsciente no contaba por lo mismo, así que solo desvió la vista, ignorando las palabras.

-"Pues...¡Me declararé ahora, y te demostraré que yo pude quedarme con él!"-Declara Aria, retirándose firme y determinada a buscarlo en el bosque para confersársele.

Luego de que ella se retirara, Ash llegó a abrazar a su novia pelimiel después.

-"Satoshi, amor"-Dice alegre Serena, para después darle un beso a su entrenador campeón favorito.

-"¿Qué va a hacer Elle-san?"-Le pregunta Ash a su novia, al ver a Aria salir de la casa hacia el bosque, junto con sus Pokemon.

-"Va a confesar sus sentimientos a Yisugo-san"-Responde la pelimiel.

-"¡¿Enserio va a hacerlo?!"-Exclama Ash, todo sorprendido.

Antes de que él pudiera decir algo más, los demás llegaron.

-"Chicos ¿Qué irá a hacer Elle-san?"-Es el primero en preguntar Brock.

-"¡Se confesará a Yisugo!"-Dice Ash, totalmente exaltado.

Todos se sorprendieron y voltearon a ver a Mache, quien tenía una gran cara de preocupación, pues su rival iba en busca del hombre que más le gusta en el Pokemundo para confesársele y si había posibilidad, que él aceptara. Sentía una gran impotencia e inseguridad. Empezaba a temblar de miedo de lo que podría pasar una vez hecha la confesión, en especial las probabilidades de que él aceptara los sentimientos de la Reina de Kalos.

-"Yo hablaré con Yisugo esta noche"-Le avisa Brock, llegando por detrás de Mache, sorprendiéndola-"Veré qué es lo que le atormenta en el amor".

-"Brock"-susurra Mache, admirando su determinación.

-"intenté hablar con él y averiguar sus razones. Lo que descubrí fue que él era muy popular entre las mujeres"-Explica el moreno-"pero, aún no logro descifrar la razón por la que intenta huir del amor".

-"No lo culpo por ser popular"-Susurra una vez más Mache para sí misma.


Un poco más tarde, en el bosque, Aria había encontrado a Yisugo, practicando sus artes marciales con una gran concentración.

-"Chicos, atáquenme con todos los movimientos a distancia que tengan (Excepto ustedes, que son de fuego y podrían incendiar el bosque)"-Dice Yisugo, parando por unos segundos, para luego empezar con sus evasiones de los ataques que le lanzaban sus Pokemon, aunque los mismos tenían la preocupación de que su entrenador fuera herido por sus ataques.

Tras un rato de que los Pokemon se cansaron por usar sus movimientos, Yisugo los detuvo, con tal de que descansaran.

En ese mismo momento, Aria se acercó un poco al entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado.

-"Yisugo-kun"-Le llama Aria.

-"Elle-san ¿Qué se le ofrece?"-Le responde Yisugo.

A pesar de que se veía determinada a confesársele, la inseguridad y los nervios la invadieron.

-"¡Vamos Elle! ¡Vamos Elle! ¡No nos dejemos derrotar por el miedo"-Se anima para sus adentros Aria, con tal de reunir valor.

-"Elle-san"-Le llama Yisugo, en un intento por atraer su atención-"¿Pasa algo?".

-"¡ME GUSTAS!"-Grita Aria, con la cara roja y un ceño fruncido, impactando a Yisugo y todos sus Pokemon.

El pobre entrenador, tras un momento de estar procesando lo que acababa de ocurrir en su mente, suspiró se calmó.

-"No estoy listo"-Responde Yisugo, con la cara ensombrecida y bajada.

-"¿Puedo saber por qué?"-Pregunta Aria, aún con el ceño fruncido y permaneciendo seria.

-"No, no es cosa tuya"-Responde Yisugo, fríamente-"Lo único que puedo decir es que no puedo aceptar tus sentimientos".

Ella suspiró y se marchó.


Entre tanto, los demás, quienes estaban disfrutando del fresco viento que pasaba por sus caras, pudieron oír los pasos de una Reina de Kalos enfadada.

-"¿Habrá pasado algo?"-Pregunta Ash, al verla pasando.

-"A juzgar por las pisadas, resultó un rechazo"-Responde Brock, analizando la actitud de la chica Reina de Kalos-"No cabe duda de que tendré que hablar con ese chico".

-"Brock ¿Tienes alguna idea de por qué lo hace?"-Le pregunta Alan.

-"Eso es lo que hablaré con él esta noche".

-"¿Por qué esta noche?"-Le pregunta esta vez Serena.

-"Porque él se siente más cómodo para hablar en esta parte del día"-Les explica Brock.

Ya que el moreno dejó en claro ese punto, nadie dijo nada y siguieron pasando el tiempo disfrutando el viento y haciendo lo que cada uno hacía en sus ratos libres.


Llegó la noche, y todos estaban dormidos, a excepción de Yisugo, quien se encontraba en el tejado de la casa de Serena, acostado y viendo hacia la luna llena acompañado por sus cinco Pokemon.

-"¡Hey Yisugo!".

El entrenador se sorprendió al oír a alguien llamándolo. Se levantó y volteó hacia abajo, logrando ver a Brock, acompañado por su Croagunk y su Vulpix.

-"Brock"-Dice Yisugo, indiferente.

-"Baja de ahí, quisiera hablar contigo".

-"¿Eh?


Una vez que bajó junto con sus Pokemon:

-"Supongo que entenderás por qué decidí hablar contigo ahora"-Le comenta el moreno.

-"Puedo deducir que es mi momento de estar reflexionando y que para que obtenga algo más de qué reflexionar, hables conmigo en este momento"-Le dice el entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado.

-"Vaya que eres perceptivo".

-"En fin ¿De qué quieres hablar?".

La sonrisa de Brock cambió a un semblante serio-"Ya deberías saberlo"-Le responde Brock-"La razón por la que rechazas a las chicas".

-"Ah, entiendo. Aún no lo he explicado todo".

-"Entonces... ¿Por qué?".

Yisugo suspiró y empezó a contar:

-"Antes de conocerlos a ustedes y de conocer a la mayoría de mis Pokemon, yo ayudaba a mis parientes que trabajaban en el ámbito del espectáculo y las artes, y al igual que ellos, yo también me volví famoso, pues muchas de las ayudas eran en exhibir sus obras, en especial de ropa, aunque fueran algo bochornosos y nada de acuerdo a mi estilo, tenía que hacerlo. Para evitar que mi reputación se enfocara en esos bochornos, decidí aprender artes marciales y participar en los grandes torneos, hasta convertirme en campeón. Poco después de serlo, empecé a entrenar a mis pokemon para que también fueran fuertes".

-"Creo que eso explicaría tu cara seria".

-"Sí". Ambos ríen. Yisugo continuó, volteando a ver hacia la luna-"Pero bueno, continuando...Tras volverme famoso, alguien quiso emparejarme con ella e incluso me enamoró. Sin embargo, tras salir varias veces con ella, la descubrí hablando con alguien más y mencionó lo que realmente quería de mí, que era su posición social. Al darme cuenta de eso, corté con ella definitivamente. Y así fue con la segunda y tercera. Tras tener a varias así, perdí la fe en la chica ideal y decidí salir de aventura, que es la que estoy viviendo hasta ahora, haciendo muchos amigos Pokemon y enfrentando a cazadores Pokemon. Al conocerlas y ver cómo convivían conmigo hasta el punto de enamorarse, yo también empecé a enamorarme, aunque me quise resistir para no volverme a sentir mal en caso de que ellas también fueran como las anteriores. Tras confesarse ante mí me llegaron los pensamientos negativos, con los cuales negué mis sentimientos. También pasó con una líder del gimnasio, el cual en aquel entonces tenía un Lurio. Su nombre es Korrina. También con otra líder llamada Viola. Ellas me mostraron sus sentimientos, pero al momento de confesarse esos recuerdos decepcionantes inundaron mi mente y con ellos las rechacé. He aquí, la razón".

El moreno se sorprendió de todo lo contado por su amigo de ojos rojos, pero para él, pudo comprender la razón de su ser.

-"Ahora entiendo"-Dice Brock-"Y me sorprende que tengas a tres líderes de gimnasio que te hayan confesado sus sentimientos".

-"Aunque, en las noches como esta me tortura la tristeza que provoqué en las chicas que rechacé, siento el dolor que sienten, porque también me gustaban".

-"Yisugo"-Le llama Brock, haciendo que él volteara y notara que él lo estuviera viendo directo a los ojos-"Entiendo que te hayan pasado varias decepciones románticas, pero no todas las chicas son así, considéralo".

-"Bueno, sí lo había considerado, y, aunque fingiera el despiste, las observaba el cómo me trataban y cómo convivían conmigo, pero al final...".

Brock se dio cuenta de que se estaba dañando a sí mismo.

-"Yisugo, no te preocupes, habrá un momento en el que podrás expresar tus sentimientos adecuadamente y podrás superar esos pensamientos".

Sin más qué decir, decidió irse a dormir. Por otro lado, Yisugo se volvió a subir al techo, junto con sus Pokemon y siguió observando la luna hasta quedarse dormido.

Así, el tiempo pasó con el entrenamiento y uno de nuestros queridos amigos logró sacarle la verdad al entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado.

¿Las chicas se rendirán?

¿Habrá una oportunidad para nuestro entrenador de cabello alborotado negro/rojo/plateado expresar sus sentimientos aquellas chicas?

Esta historia continuará.

Notas:

Lamento haber tardado, analizaba las palabras adecuadas para seguir escribiendo. No se preocupen, como escribí antes, tarde o temprano este Fic no se quedará sin un final.