Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Tierra de sombras. Espero que les haya gustado el capítulo anterior y que se hayan quedado impactados con aquella sorpresa que di al final. En esta oportunidad abordaremos más sobre aquello y sobre aquel misterioso personaje que apareció con aquel grupo de lobos.
Sin más que decir. Comencemos con este capítulo
Tierra de sombras – Capítulo 7
Maleta de sueños
La palabra "tenso" se podía quedar corta si bien era la más adecuada para describir el ambiente que surgió tras aquella reunión entre Paz, Joselyn y los Loud. Ninguna de las dos partes sabía qué hacer en ese momento en el que Lori había salido corriendo. Por suerte la dueña de casa tomo la iniciativa y dio el primer paso.
- Oigan niños – dijo mirando a Edric y a Lily - ¿Qué te parece si llevas a tu habitación a tu nueva amiga y juegan a algo?
- ¿Qué fue lo que paso abuela? ¿Hice algo malo?
- Nada pequeño. Cosas que pasan cuando la gente se conoce. Así que se buen niño y vayan a jugar.
- Está bien. Vamos es por aquí. – dijo Edric saliendo con Lily.
Una vez ellos salieron le toco a Luna tomar las riendas de la situación.
- Luan, Lincoln. Por favor vayan a ver a Lori y cuiden de que nada le pase. Yo me quedare con Leni y Lynn a tratar sobre este asunto.
- ¿Qué hay de nosotras? – pregunto Lola.
- Ustedes irán con ellos y volverán a casa. Nosotras iremos después con Lily.
- ¿Debo ir con ellas? – pregunto Lucy.
- Es lo mejor. Mientras menos seamos, mejor trataremos este asunto.
- Estoy de acuerdo – dijo Lisa – Apropósito. No sé si recordaras quien soy, Paz. Pero soy una genio certificada en diversas ciencias, por lo que si gustas podría brindarle una excelente educación a tu hijo y de paso hacer que socialice con mi hermana menor a quien enseño.
- Lo tomare en cuenta – dijo Paz.
Tras despedirse rápidamente los siete salieron en busca de su hermana.
- Bien Paz… Sé que esto es parte de algo muy importante en tu vida. Pero si hay un momento para hablar es este – dijo Joselyn.
- Prometemos escuchar y no juzgarte en ningún momento – dijo Luna.
Paz respiro profundamente. Aquello era algo que llevaba guardado bastante tiempo y de lo que le costaba hablar. Pero no le quedaba de otra, debía de hacerlo para poner un punto final a ese momento de su vida.
- Muy bien. Bueno… Todo empezó hace cinco años. Mi familia y yo nos habíamos ido de Royal Woods para estar más seguros en Great Lake City. Ya que bueno, parecía más segura. Un día de casualidad me encontré con Bobby y él me ayudo con unas compras que estaba haciendo. Para mi verlo fue como un regalo del cielo. No conocía a nadie en esa ciudad pero él estaba ahí. Tenía que significar algo.
Miro a su madre y le conto lo que las Loud sabían pero ella ignoraba.
- Antes de que el mundo cambiara, conocí a Bobby en una pizzería. Él trabajaba ahí en diversos puesto y un día fue mi mesero y el de unas amigas. Ese día estábamos repasando un curso en el que tenía problemas y él se ofreció a ayudarme con ello. Al principio fue una especie de tutor, luego un amigo y poco a poco nos sentimos atraídos uno al otro.
- Pese a que este estaba con la joven Loud – dijo Joselyn.
- Y yo pese a saber aquello insistí en querer estar con él. Pero un día Lori se dio cuenta de lo que pasaba y ambas nos agarramos a golpes en la calle. Ninguna estaba dispuesta a renunciar a Bobby.
- Lo recuerdo. Las dos tuvimos que intervenir para evitar que se maten – dijo Luna.
- Cuando nos separaron apareció Bobby y dijo que si bien me tenía mucho cariño, amaba a Lori y que ambos ya tenían una gran historia juntos. Así que renuncie a él y me dispuse a olvidarlo. Pero verlo otra vez, tan lejos de Royal Woods debía de significar algo. Dios me estaba dando otra oportunidad y esta vez tenía el camino libre. Así que desde ese día empecé a tratar de reunirme con él. Iba seguido a la Bodega Casagrande con la intención de pasar un rato con Bobby. Pero la realidad me golpeo de nuevo. Bobby estaba más interesado en el bienestar de su familia, en trabajar en ese y su hermana menor me dejo bien en claro que seguía amando a Lori y que no intentara nada.
- Bueno. Eso suena a que no había ningún mensaje oculto. ¿Pero qué paso luego? – pregunto Lynn.
- Con el tiempo perdí el interés en él. Comprendí que las cosas nunca iban a darse entre nosotros y que lo mejor era pensar en lo que pasaba a nuestro alrededor. Pero al año siguiente las cosas fueron distintas.
- ¿En qué sentido? – pregunto Luna.
- Las cosas se volvieron más difíciles para todos. La ciudad sufría cada vez más revueltas y saqueos, y los dinosaurios entraban a la ciudad más seguido. Un día de casualidad vi a Bobby en la calle. Se lo veía muy distinto a como estaba al principio, triste y como si todo lo ocurrido lo estuviera golpeando con mucha más fuerza a él. Lo salude y lo invite a mi casa, ese día mis padres habían salido a hacer las compras de la semana y solo estaba yo ahí. La verdad es que nunca pensé en nada cuando lo invite, solo quería hablar con él un rato y escucharlo. Me conto sobre su familia, sobre como la estaban pasando y sobre como temía por ellos. Cuando le pregunte por Lori me dijo que no la había visto en mucho tiempo, que verla por una pantalla no era lo mismo y que deseaba estar con ella ya que pese a estar con su familia todo el tiempo se sentía solo. Lo abrace y le dije que no estaba solo que me tenía a mí y que podía contar conmigo. Pensé que eso sería todo, pero de pronto me beso y yo simplemente no pude hacer otra cosa que seguir besándolo. Al final paso lo que ya se imaginan. Después él me dijo que lo sentía y que todo había sido un error. Que no tenía idea de por qué había pasado aquello y que lo mejor sería hacer como que nada hubiera pasado. Al día siguiente se dio el pulso electromagnético en su ciudad. Y un mes después llegaron Los Guardianes junto con todos los refugiados que trajeron. Uno de ellos le dijo que ustedes estaban muertos ya que no habían llegado a la ciudad. Él pensó que Lori estaba muerta y que aquello fue un castigo por lo ocurrido. Poco después confirme que estaba esperando a Edric pero no me sentía capaz de decírselo a Bobby, después de todo él no me amaba realmente y un hijo no hubiera cambiado las cosas. Quizás ni siquiera le hubiera importado.
Tras oír aquello Joselyn intervino.
- Creo que su respuesta era más que obvia. Por más galante que los pinten, un hombre es un hombre y estos reaccionan igual cuando se los pone bajo ciertas condiciones.
- Me cuesta creer que sea el Bobby que conocimos – dijo Lynn.
- Creo que tú bien sabes cómo es aquello – respondió Luna - ¿De verdad nunca supiste quién era el padre de ese niño? – pregunto esta vez a Joselyn.
- Íbamos escapando de la ciudad cuando su embarazo se hizo notorio. No importaba para nada saber aquello. Y la verdad es que si bien por la foto que me mostro su hermana hay un gran parecido. Hay mucha gente que se parece y nunca pensé en una relación entre ambos.
Las dos Loud tomaron su té que ya a esas alturas estaba bastante frio. Únicamente lo hicieron para llevar mejor esa historia. Tras tomarse todo el contenido, Luna miro a Paz a los ojos y la tomo de la mano.
- No tienes nada que explicar Paz. Lo ocurrido fue parte de las circunstancias y bueno, estas últimas semanas me han mostrado lo que hacen en las personas. No me importa que ocurrió en el pasado entre tú y Lori. Lo importante es el ahora y con solo unos segundos he podido ver que eres una gran madre. Eso basta para mí.
- Yo… Opino lo mismo. La relación entre Bobby y Lori ya casi ni existía. Se basaba en promesas vacías y únicamente se veían por una pantalla. Así que, lo que paso esa vez, no tiene importancia para lo que paso hoy – dijo Lynn recordando a aquellos lobos.
Afuera. El resto de la familia seguía las huellas de Lori hasta que la encontraron sentada en un árbol mientras lloraba con los trozos de la foto de su antiguo amor en las manos. Lincoln se acercó con cuidado a su hermana mayor y la abrazo despacio. La mayor de los Loud correspondió a este y abrazo a su hermano con fuerza.
- ¿Por qué Lincoln? ¿Por qué?
Este solo se limitó a decir
- Vamos a casa.
La ayudo a levantarse y camino con ella abrazándola del hombro, cosa que también hizo Luan. Los tres se juntaron con las demás y emprendieron el camino a casa.
A la mañana siguiente las cosas volvieron más o menos a la normalidad. Pese a lo ocurrido el día anterior las cosas debían de seguir su curso en la casa Loud, pero dado que no habían tantas cosas que hacer como antes, hubo tiempo para que una pareja pudiera salir a pasar el día juntos.
- Entonces eso fue lo que paso entre Bobby y Paz – dijo Lincoln.
- Así es. Sé que sonara duro para Lori. Pero no puedo culparla – dijo Lynn – Su caso es idéntico al nuestro.
Lincoln y Lynn habían salido de su casa para despejar su mente tras lo ocurrido el día de ayer y para estar un rato juntos como pareja. No tenían un destino, solo querían estar uno al lado del otro.
- Es verdad. Es solo que Lori estuvo mucho tiempo apegada a la idea de que todo volverá a ser como antes. Diablos, ni siquiera yo pensé en que abriría los ojos con una cosa como esa.
- A veces al destino no le falta sentido del humor – dijo Lynn.
- Por cierto. ¿Cómo esta ella?
- Sigue en su cuarto. No creo que vaya a salir en todo el día y quizás tampoco mañana.
- Bueno. No podemos hacer mucho. Si mejora o no ya depende de su fuerza de voluntad. En fin. Por lo menos me alegro de saber que Bobby es padre. Bueno, de cierta forma.
- Igual. Es un niño muy lindo y amable. Ojala y cuando tengamos uno sea como él.
- Con las destrezas de su madre – dijo Lincoln.
- Y la habilidad de crear planes de su padre – dijo Lynn.
Lincoln la tomo de los hombros y la levanto en el aire pese a las protestas de Lynn que luego callo con un beso en los labios. Estuvieron besándose un rato hasta que Lynn escucho un ruido que cambio su atención.
- ¿Oíste eso?
- ¿Qué cosa?
- Escucha.
El sonido era uno que los dos conocían bien. Ya habían tratado con aquel animal antes, y aunque no tenían necesidad de cazarlo, si querían verlo una vez más. Despacio caminaron tratando de que la nieve oculte sus pasos y tras avanzar por una calle los dos se quedaron con la boca abierta.
Esperaban ver una manada de venados de cola blanca común y corriente. Pero lo que encontraron aparte de esta que era bastante numerosa fue una criatura de gran tamaño que los acompañaba a estos. Un venado de unos dos metros de altura, tres metros y medio de largo y unas astas enormes que tenían una distancia de tres metros y medio de punta a punta.
Aquel era un megaloceros. Un venado prehistórico que vivió en el pleistoceno y que nadie de su familia había visto antes.
- Es majestuoso – dijo Lynn.
- Completamente – reafirmo Lincoln.
- ¿Crees qué…?
- Mejor no – corto el peliblanco dando a entender que esta pretendía tocarlo – Los venados no son muy amantes del contacto humano, sobre todo cuando hemos cenado a varios.
Se quedaron viendo a aquella criatura hasta que otro ruido hizo que el ambiente se rompiera. La manada empezó a correr con aquel megaloceros al frente de la misma, lo que hizo que los dos se tuvieran que arrojar a un lado para evitar der aplastados. Pero lo que realmente les preocupo fue el sonido de disparos que hizo que estos corrieran más rápido.
- ¡Maldición, exploradores! – dijo Lynn cargando su ballesta.
- Mejor los páramos aquí antes de que lleguen a la casa – dijo Lincoln cargando el arco – Recuerda. No queremos matarlos. Solo ver sus intenciones.
- Eso ya lo veremos.
- ¡Quietos todos ustedes! – gritaron los dos saliendo con sus armas al tiempo que eran apuntados por las de tres personas.
- ¡Atrás, no queremos hacerles daño! – grito una voz masculina cuyo dueño los apuntaba con un rifle
- ¡No disparen! ¡Solo queremos comer algo eso es todo! – dijo una mujer joven.
Lincoln y Lynn se acercaron a estos con cuidado manteniendo el arco y la ballesta apuntándolos.
- Está bien. Bajen las armas y hablaremos como personas civilizadas – dijo Lincoln.
- De acuerdo. Quédense aquí. Yo iré a tratar con él.
Los tres bajaron sus armas y dejaron que su líder e acercara a hablar con Lincoln. El peliblanco se acercó a este y de pronto los dos empezaron a correr uno hacia el otro para abrazarse con fuerza.
- ¡Lincoln estas vivo!
- ¡Liam! ¡¿Dónde has estado todos estos años?!
Después de cuatro años, volvía a ver a su amigo. Este estaba mucho más grande y por lo que podía ver, este se encontraba en mejor condición física que él. Su cabello naranja pese a estar tapado por un gorro de invierno estaba más corto y llevaba una barba poco poblada. Ese cargaba con él un cuchillo Bowie y tenía un rifle como el de Joselyn.
- ¡Oigan vengan! ¡Es Lincoln!
Los otros dos fueron corriendo con ellos. Lincoln con lágrimas de alegría vio a uno de ellos y para él fue como si hubiera ocurrido un milagro en ese momento.
- No, no, no puede ser… ¡Zack estas vivo! – grito de alegría mientras corría para abrazar a su amigo y prácticamente sacarle todo el aire con ello.
- Lo estoy Lincoln. Lo estoy pero por favor déjame respirar.
- Grandísimo hijo de perra. ¡Pensé que estabas muerto! ¡Tu casa estaba totalmente cerrada cuando ocurrió el pulso!
- Sí. Lo recuerdo. Esa es una historia que no me agrada contar.
Zack si bien estaba más alto que la última vez, no era tan alto como Lincoln y Liam. Su cabello era el mismo y todavía usaba lentes, aunque podía notar que estos eran unos distintos a los de hacía cuatro año. Este llevaba con él una pistola y un hacha tomahawk de metal.
- ¿Pensabas que estaba muerto? ¡Nosotros creíamos que tú eras el muerto!
- Es cierto. ¿Dónde has estado? – pregunto Liam.
- Aquí. Siempre estuve aquí – dijo secándose las lágrimas - ¡Oye Lynn! ¡Mira quienes volvieron!
Lynn saludo a los dos con una sonrisa. Se alegraba de que al fin hubiera rostros familiares con ellos que no causaran problemas al verlos.
- ¿Acaso yo estoy pintada?
- Jordán. Me alegro de que estés bien – dijo Lincoln intentando arreglar el dejarla casi de lado.
- De igual manera Lincoln.
Su antigua compañera estaba mucho más alta que los tres hombres. Su largo cabello amarrado en una trenza ahora estaba amarrado como solían llevarlo Lynn y Luan. Por otra parte está también llevaba un cuchillo Bowie y una pistola.
- Me alegra de que estén juntos otra vez. ¿Pero que los trae por aquí? – pregunto Lynn.
- Bueno. No iba a venir sin el mejor lector de mapas – dijo Liam señalando a Zack – Ni sin mi querida esposa – dijo levantando la mano de Jordan que tenía un anillo en este.
- ¡Tu esposa! – dijeron la pareja de hermanos sin poderlo creer.
- Pues sí. Jordan y yo llevamos casi un año como marido y mujer.
- Debieron de ver la boda. Eso sí que fue una fiesta – dijo Zack.
- ¡Eso es imposible! – grito Lynn.
- Lo sé. Muchos en la escuela no se lo hubieran imaginado. Pero cuando te pones a construir junto con alguien todos los días y a la vez aprendes mucho de él. Tarde o temprano cambian las cosas.
- ¡No! Ósea, tienen la misma edad que yo – dijo Lincoln.
- Ah eso. Eso es un detalle en un mundo como este – dijo Liam – No somos la primera pareja que se casa a los dieciséis y tampoco la última. Y decían que por ser un granjero iba a terminar casándome con mi prima. Enserio. ¿Habiendo tantas buenas mujeres en la ciudad quién se metería con alguien de su familia? – dijo Liam con incredulidad.
Lincoln y Lynn se vieron con una risa nerviosa que borraron rápido para volver con sus amigos.
- Bueno ahora si enserio. ¿Qué los llevo a volver a Royal Woods? – pregunto Lincoln.
- Queremos empezar una nueva vida. El lugar en el que estamos resulta un poco incómodo para algunos y antes de que las cosas se pongan feas preferimos retirarnos. Y por ello queremos ver si es posible reconstruir la granja en la que viví. Ya sabes, empezar de nuevo en un lugar conocido.
- ¿En pleno invierno? – critico Lynn.
- Tenemos provisiones y sabemos cazar. Además no estamos solos. Dejamos nuestros caballos en mi antigua casa – dijo Jordan.
- Bueno. Ya que estamos juntos nuevamente, que tal si vienen a mi casa a celebrar que estamos juntos nuevamente.
- Eso suena bien – dijo Zack.
En la casa Loud. Lori se encontraba en su cuarto separando las cosas que tenía en su caja de recuerdos. En un lado ponía las cosas que estaban relacionadas a su familia y amigos, y en el otro los recuerdos que tenia de Bobby. Únicamente iban ahí los objetos como pulseras, brazaletes y uno que otro adorno de yeso. Las cartas y fotografías las rompía como si de un recibo pasado se tratara. Luego de terminar con aquello, junto el montón de papel roto y lo puso junto con las pulseras y brazaletes. Los adornitos por su parte los puso en su mesa con el fin de regalarlos a alguna de sus hermanas. Luego fue a su armario y busco la ropa la ropa que este le había regalado. Pero de esta solo quedaba un abrigo parchado pues el resto ya había sido regalado a sus hermanas a medida que crecían. Dado que aquello era lo único, lo tomo y cerró la puerta, poniendo aquella prenda junto a lo demás para abrir su cómoda y sacar de uno de los cajones un álbum de fotografías. Todo este era de los diferentes momentos de la rubia con su antiguo novio, por lo que este ya tenía un destino asegurado.
Tras terminar con aquella labor, salió de su cuarto con la intención de llevar todo a la chimenea. Pero cuando llego a la sala se encontró con Luna, Lisa y Lily quienes volvían a la casa.
- ¿A dónde fueron ustedes? – pregunto Lori.
- Al edificio de Joselyn. Lisa quería ir a hacerle una evaluación a Edric y de paso queríamos dejar que Lily jugara con alguien que tuviera más o menos su edad.
- Por suerte lo encontré a tiempo y todavía puedo hacer un gran trabajo desarrollando su mente.
- ¡¿Cómo pudieron hacer eso?! – grito Lori.
- ¿Disculpa? – dijo Luna.
- ¡¿Cómo se atrevieron a ir a verla?!
- Lisa, Lily. Por favor vayan arriba. Hay algunas cosas de las que tengo que hablar con Lori.
Las dos se fueron y dejaron solas a las dos.
- Lori. Entiendo que estés pasando por un momento difícil. Pero tienes que aceptar la realidad y entender que ese sueño de que Bobby volviera era solo eso. Un sueño.
- Hasta que Paz se encargó de romperlo metiéndose en la cama con Bobby para tener a ese bastardo.
- ¡No lo llames de esa forma! – Le grito Luna – Para tu información lo que paso entre ellos dos fue cosa de una sola vez y fue porque Bobby estaba en un momento en que se sentía solo. Cosa que hubiera pasado con cualquiera, daba igual si era Paz o no. Así que escúchame cerebro de patata. ¡Todos en esta casa hemos sufrido pérdidas, todos perdimos seres queridos y no voy a dejar que te pongas a llorar por un chico que te fue infiel cuando casi ni lloraste cuando la abuela murió! ¡No eres la primera a la que le rompen el corazón y quizás tampoco serás la última!
Lori se quedó muda sin saber que decir ante ello.
- Entiendo que no quieras ver a Paz. Bien, pero no vengas a arruinar la amistad que estamos formando con Joselyn, ni tampoco la oportunidad de Lily de poder crecer junto a Edric. Además, por si no lo recuerdas, allá afuera hay un loco que controla una manada de lobos y por lo tanto necesitamos a Paz y a Joselyn de nuestro lado.
- ¡Eso nunca! Agradezco su ayuda y las flechas que nos dio. Pero ya no necesitamos nada de ella. Matamos a buena parte de la manada de ese tipo, y por si no recuerdas bien, solo es un tipo con dos cuchillos. Podemos con él si intenta atacarnos.
- Eso es algo que no puedes saber. Tampoco puede saber si es el único que está con él. Así que por lo tanto mañana vamos a reunirnos para tratar el asunto.
- ¡¿Quién te crees que eres para pensar que puedes hacer eso?! ¡Yo soy la líder aquí!
- Por la forma en que te comportas prefiero no seguirte. ¡¿Y qué querías hacer con eso?! – dijo señalando el montón que Lori estaba cargando.
- Quemarlo en la chimenea.
- ¡¿Quemarlo?! – dijo Luna intentando mantener la paciencia – Ok, has lo que quieras. Pero eso solo me da más razones para demostrar que no estas acta para estar a cargo de nada.
- ¿Y qué vas a hacer? ¿Ponerte a cargo de todos?
- Sí. Hasta que demuestres lo contrario. Así que si quieres quemar cosas pues busca un lugar que no sea nuestra casa.
Una hora después llegaron Lincoln y Lynn, junto con Liam, Jordan y Zack a la casa Loud Estos tres iban montando en sus caballos y generaron una gran alegría en las hermanas en mayor o menor medida. Leni, Luna y Luan eran las más alegres pues los conocían bien y estaban contentas de ver rostros familiares nuevamente. Lucy, Lana, Lola y Lisa lo tomaron más como una sorpresa. Los conocían en mayor o menor medida pero no al punto de que supieran quienes eran exactamente. En realidad lo que les intereso más fueron los caballos que traían con ellos. Sobre todo a Lily quien veía un animal así por primera vez en su vida. La curiosidad de estas incluso fue pasada a Inci, el incisivosaurus de Lana que se puso a caminar al costado de estos.
- ¡Qué lindo! – exclamo Jordan quien se arrodillo para acariciarlo.
- Gracias. Se llama Inci ya que bueno es un incisivosaurus. Lo encontramos ayer y es la nueva mascota oficial de la casa.
- Me alegra que aquí también tengan dinosaurios como mascota. De dónde venimos algunos tienen velociraptores para eliminar a las ratas de los graneros.
- ¡¿De verdad tienen dinosaurios?! – pregunto Lisa sorprendida.
- Sí. Mientras más jóvenes en más fácil que aprendan a obedecerte. Tenemos una cantidad modesta todavía pero estoy segura de que aquí bien podríamos tener más.
En cuanto a Lori, esta estaba feliz de que su hermano se reencontrara con alguien de su pasado. Pero solo se limitó a saludarlos y decir que los vería para la cena.
- ¿Tú hermana está bien? – pregunto Zack.
- Más o menos. Ella paso un mal momento hace poco y todavía no lo supera – respondió Luna.
- Descuiden se recuperara. Solo necesita ayuda – dijo Lincoln.
- Me alegra de que todas estén bien. Hasta me sorprende ver a tu hermana Lucy de blanco – dijo Liam.
- Sí. La vida la ha cambiado. A todos en realidad.
- ¿Quién no lo hizo? – dijo Jordan.
- Por cierto Lincoln. Dado que Lori está pasando por todo esto yo estaré a cargo – dijo Luna – Y como primera acción he decidido que ustedes deben de quedarse en casa a cenar esta noche.
- ¿Qué dicen chicos? ¿Les gusta la idea? – les pregunto el peliblanco.
La respuesta fue afirmativa y Luna dio indicaciones a sus hermanas de que empezaran a trabajar en la cena para sus invitados. Lincoln fue el único en no ser incluido pues le encargaron estar junto a sus amigos hasta que esta estuviera lista. Mientras esperaban, Lincoln estuvo con ellos en la otra casa jugando a las cartas y bebiendo un wisky que Liam había traído con él. Pero más que jugar estos estaban recordando momentos del pasado y riéndose de las anécdotas de su corta vida escolar. Pero entre tantos recuerdos fue imposible no llegar a los días en que todo se empezó a derrumbar y de ahí a la batalla entre Los Guardianes y Ryker. El último día de ellos en Royal Woods. Momento que fue iniciado con aquel pulso electromagnético.
- Oye Zack. Hay algo que llevo preguntándome desde que nos vimos. ¿Cómo es que sobreviviste? – pregunto Lincoln – Es que tu casa se selló por completo.
- Bueno. Creo que eso debo de contártelo aunque sea difícil. Yo estaba en casa cuando el cielo se ilumino. No sé cómo es que las defensas que pusieron mis padres se activaron con ello, pero nos quedamos sin puertas y ventanas. No podíamos levantarlas y para empeorar las cosas tampoco teníamos luz.
- Pensé que tus padres pondrían paneles solares – dijo Liam.
- Lo iban a hacer. Pero eso se quedó en una planeación del presupuesto. Y la verdad no sé si un panel puede soportar un pulso. Claro que teníamos velas y comida, pero eso no basta cuando estas atrapado en lo que se supone que debe protegerte. Le pregunte a mis padres sobre lo que haríamos y estos solo dijeron que íbamos a aguantar en casa hasta que todo pasara. Que teníamos comida para dos años y que para ese entonces el nuevo orden mundial estaría derrotado por su propio peso. Les dije que quizá deberíamos buscar una forma de salir pero dijeron que eso era lo que "ellos" estaban esperando.
- ¿El nuevo orden mundial? – pregunto Lincoln - ¿Qué es eso?
- Así llamaban mis padres a la organización que según ellos fue la responsable de todo. La caída de la sociedad les hizo ver otra conspiraciones y a olvidarse de los extraterrestres. En fin. Esa noche me la pase pensando si estaban en lo correcto o no y cuando amaneció o eso pensé yo, decidí que debía de escapar, y por dos noches mientras mis padres dormían, empecé a abrir una apertura en la pared con una sierra, la cual estaba detrás de un sofá. La última noche tome mi ropa y cuantas provisiones pude y termine por abrirme camino a la libertad. Pase por un arbusto y cuando estuve de pie en mi patio vi un verdadero infierno. El cielo estaba rojo debido al fuego de casas en llamas, la gente luchaba y moría en las calles. Por todas partes se oían disparos y choques de armas de todo tipo. Corrí y corrí, hasta que finalmente llegue con un grupo de gente conocida. Cuando el sol salió partimos a Great Lake City.
- Pero… ¿Y tus padres?
- Ellos murieron en casa – dijo con pena- Al parecer les afecto mi escape y se suicidaron con algún tipo de pastilla. Los encontré cuando regrese hace dos días y los enterramos frente a mi casa. Lo hubiera hecho en mi jardín, pero veo que le dieron un uso.
- Zack si quieres…
- No Lincoln. Ese ya no era mi jardín, ni mi hogar. Además ya sabía que ellos habían muerto desde hace mucho. Mejor que siga siendo usado por ustedes.
Luego de eso los demás contaron sus historias. Liam había escapado de su granja antes de que la batalla iniciara y se había llevado con él a todos sus animales y demás provisiones. Sus padres se quedaron, pero escaparon a tiempo antes de que fueran derrotados por las hordas de Ryker. Jordan por su parte, escapo la misma noche que Zack ante la inminente caída de su hogar. Mientras huía uno de los seguidores de Ryker estuvo a punto de atraparla, pero una figura femenina con una cimitarra acabo con este. Luego del escape hablaron de la travesía hasta la otra ciudad. La cual pese a que fue larga, no tuvo problemas de algún tipo pues estaban bien protegidos. Lo único malo es que algunas personas se fueron yendo a otras ciudades en el proceso. Eso incluyo a Liam y su familia quienes se fueron en determinado momento. Al final un grupo un tanto reducido llego a Great Lakes City y fueron puestos en un campamento de refugiados.
- Por cierto chicos. ¿Por qué pensaron que yo era el muerto?
- Cuando nos agruparon, empezaron a preguntar por ustedes. Querían saber si tu abuelo estaba ahí junto a toda tu familia. Pero nadie sabía nada de ellos por lo que al ver que no estabas quizás las fuerzas de ese loco habían acabado con ustedes – dijo Zack.
- Otros pensaron que te habías ido antes a otro destino. Algunos lo hicieron mientras duraba la batalla, pero la opción pesimista gano por mucho – dijo Liam.
- No nos fuimos porque esperábamos a mi abuelo quien murió luchando. Y porque no queríamos arriesgarnos en el camino. Preferimos aguantar en casa escondidos de los rezagos de Ryker.
- Admiro su aguante – dijo Jordan – Les ha ido mejor de lo que hubiera pensado.
Mientras que Lincoln estaba junto a sus amigos y las hermanas Loud estaban preparando la cena, una de ellas estaba metida en otra cosa. Lori estaba en el patio trasero quemando las cosas de Bobby en una fogata. Ya había terminado con todo salvo con el álbum de fotografías. Tomo el álbum lista para arrojarlo a las llamas, pero antes de eso decidió abrirlo y verlo una última vez.
Aquel estaba lleno de fotos desde la primera a la última página. Cada salida juntos, cada evento que para ellos era importante estaba puesto en aquellas hojas. Lori recordó cada uno de esos momentos como si hubieran pasado hacia solo una semana. Ver esas imágenes le causaba una tormenta de emociones, en ella estaba el amor que sentía hacia él, pero también el dolor que le causaba el saber lo de Paz y su hijo.
Fue entonces que acepto una cosa. Ella podía estar molesta con Paz, podía odiar a Bobby. Pero esos momentos que tenía en sus manos eran suyos, y eran reales.
El Bobby de esas fotos era uno que hubiera dado todo por Lori y llegada a esa conclusión, apago el fuego y se llevó su álbum con ella de regreso. Al final cada una de ellas podía tener algo de él que sería para siempre.
Luego de unas horas llego el momento de la cena. Esta fueron costillares de cerdo con salsa y ensalada, un par de jarras con jugo de fruta y una botella de vino. Incluso en la cocina se estaba horneando un pie de manzana. Aquello no era un banquete real, pero tras muchos años de vida austera bien lo parecía. Durante la cena, los Loud contaron de lo que había sido la vida en Royal Woods tras el éxodo de casi toda la población. Los dinosaurios que habían encontrado, los cambios que tuvo gracias a la vegetación que crecía en las calles y los diversos incendios sufridos en verano.
Luego de ello, sus invitados contaron lo que fue su vida en Great Lakes City. Su vida en sí estuvo limitada a un campamento de refugiados en el que se dormía dentro de carpas. Algunos fueron enviados a trabajar en diversos puntos de la ciudad, siendo en su mayoría almacenes de distribución de víveres, los que sirvieron como voluntarios fueron puestos a patrullar las calles y los demás fueron puestos a trabajar como mano de obra en fábricas y en construcciones. Los afortunados eran los amigos y familiares de Los Guardianes, quienes estaban en los diversos hoteles que usaban como bases.
Los Guardianes. Eran un grupo que era una mezcla de grupo empresarial, filantrópico y milicia privada que estaban en todo el mundo. Poseían tropas en varios países así como negocios de diverso tipo. En sí, eran diecinueve líderes pero juntos amasaban una gran fortuna y una gran fuerza. Eran de diversos países del mundo pero todos vivían en Royal Woods, siendo su torre su sede principal. Estos no pertenecían a ningún gobierno y tampoco estaban unidos al ejército, puesto que cada uno tenía el suyo. Cuando el mundo empezó a venirse abajo, intentaron frenar la caída, pero solo le dieron unos meses de más. Trataron de proteger las ciudades más importantes, pero solo sirvió para extender tanto sus fuerzas que al final ya no protegían nada.
- ¿Saben? Tenemos una amiga que conocimos ayer. Se llama Joselyn Mallister y era de Great Lake City. Ella, nos contó que ocurrió algo con esa ciudad – dijo Leni.
- Sí. Un día o mejor dicho una noche, tanto Los Guardianes como La Orden Blanca se fueron. Simplemente sus soldados, sus familias y ellos desaparecieron alejándose de la ciudad y dejándonos abandonados – dijo Zack.
La Orden Blanca era un grupo de carácter bancario, tenían miles de inversiones en todo el mundo, además de contar con un ejército propio. Estos al igual que Los Guardianes se dedicaban a actividades tanto humanitarias como militares. Su base de operaciones era una mansión en aquella ciudad y a diferencia de sus homólogos estos nunca se fueron a otros frentes durante el gran caos, siendo sus defensores. Pero eso no evito que las cosas fueran peores en Great Lakes City. Ahí la mitad de la población estaba en contra de la otra mitad y todos los días debían de luchar contra algún grupo de pandilleros o de amotinados que se negaban a seguir el orden. Cuando lograban liberar una calle de estos otra era tomada. Si derrotaban a un grupo, aparecían otros dos.
Al final cuando ambos grupos vieron que incluso juntos no podrían mantener aquella ciudad, escaparon a diferentes lugares al amparo de la noche. Los Guardianes se fueron a la isla de Malta y La Orden Blanca a la isla de Santorini. Lugares que dado su carácter geográfico se mantuvieron a salvo de aquellos desastres.
- ¿Qué paso en ese momento? – pregunto Lincoln.
- La verdad es que al inicio fue una calma tensa. Todavía estaban la guardia nacional y el ejército. Pero todos sabíamos que no iban a lograr nada. La gente del campamento al saber que pronto estallaría todo nos preparamos con lo poco que nos quedaba y escapamos en cuanto las pandillas y demás monstruos salieron a tomar lo que quedaba de esa ciudad – dijo Jordan.
- Por suerte estaban más interesados en saquear los lugares donde se distribuía la comida y en vengarse de sus rivales – dijo Zack.
- ¿Tenían alguna idea de a dónde ir? – pregunto Lola.
- Sí. Tomamos el camino de ida en sentido inverso para llegar hasta donde estaba un pequeño pueblo. El cual era donde estaba Liam – respondió Jordan.
- Ese si fue más desafortunado. Perdimos a muchos en los ataques tanto de dinosaurios como de otras emboscadas – dijo Zack.
- Así perdimos a la maestra Johnson. La atacaron una manada de Aratasaurus – dijo Jordan.
- Por Dios. ¡¿Pero por qué no la ayudaron?! – exigió saber Lynn.
- Lo hicimos. Pero ellos fueron más rápidos. Ya estaba muerta para cuando los espantamos.
- Al final y después de tantas penurias llegamos al pueblo donde estaba Liam y empezamos a vivir ahí – dijo Zack.
Tras escuchar aquello, todos se dedicaron a comer hasta que llegado el momento del postre pasaron a hablar del asentamiento.
- Se llama Santa Lucia – dijo Liam – Antes era pequeño, pero con la llegada de más gente se volvió una asentamiento bastante grande. Tenemos amplio terreno cultivable, bastantes animales y estamos mucho mejor protegidos.
- ¿Entonces por qué literalmente vinieron aquí? – pregunto Lori.
- Por cuestiones de gobierno que no nos gustan a todos. Nuestro nuevo alcalde es buena gente y todo pero sus planes nos van a llevar al desastre – dijo Jordan.
- Se le dio por crear gremios de producción cuando todos somos independientes desde el principio.
- Sin mencionar que se le dio por controlar lo que es el cultivo cuando no tiene idea de sembrar un campo. El tipo ha sido un herrero toda su vida. Pero como piensa que debemos tener mucha comida para negociar a futuro con otros asentamientos pues se le ocurrió hacer eso - dijo Zack.
- Vaya. Eso suena a que las cosas no van bien – dijo Luan.
- Y por eso decidimos algunos que había que irse. Era mejor a un conflicto entre nosotros – dijo Liam.
- Pues fue una buena decisión – dijo Luna.
- Sí. Ahora juntos podemos empezar a reconstruir la ciudad – dijo Lori.
- De hecho… - dijo Zack.
- No vamos a reconstruir la ciudad. Queremos construir nuestro propio asentamiento en donde – dijo Jordan.
- ¿Entonces no van a dejar la ciudad como antes? – pregunto Lily.
- No. Pero haremos algo mejor. Vamos a empezar algo que esté libre de todo lo malo que tenía el mundo anterior. Uno en que de verdad podamos estar libres de cadenas – dijo Liam.
- Uno donde el crecer dependa únicamente del propio esfuerzo de uno. Uno en que los valores realmente tengan significado y no se vean ensuciados por cosas como el dinero o la envidia – dijo Zack.
- Me gustaría ver eso – dijo Lola.
- A mi igual – dijo Lucy.
- Yo podría ayudarles a construir la infraestructura necesaria – dijo Lisa.
- Y podemos decirle a Joselyn que nos ayude a pescar y a alimentar a todos – dijo Leni.
Todos se emocionaron y empezaron a lanzar variedad de ideas. Al escuchar eso Lori se acordó de aquel sueño que tenía de volver a ver a Bobby y que juntos reconstruirían la ciudad. Pero ahora se preguntaba qué pasaría si aquel regresaba. Intentaría volver con ella o por el contrario preferiría empezar una vida nueva junto a su hijo, amara o no a Paz. Pero ese no era el momento de pensar en ello, ya no podía mirar más al pasado imaginando una fantasía para el futuro. Ese sueño se había ido y la vida le estaba dando el regalo de empezar uno nuevo.
- Bien amigos y familia aquí presente – dijo poniéndose de pie - Quiero que literalmente hagamos un brindis por un nuevo comienzo.
- ¡Por un nuevo comienzo! – dijeron todos levantando sus vasos y copas.
El lugar estaba lleno de sueños y esperanzas. Todos se imaginaban lo que aquel asentamiento podría traerles. Pero mientras aquello, ninguno sospechaba que desde el segundo piso de la casa de enfrente una figura encapuchada rodeada por dos lobos los observaba. Y empezaba a afilar los cuchillos.
Y así queridos lectores termina otro capítulo. Sé que si bien no tuvo mucha acción, si tuvo bastante drama. A los Loud se les han unido tres nuevos amigos del pasado junto a quienes ahora tienes en mente construir algo grande. Lo malo es que hay alguien que parece que ve aquello como una amenaza. Sobre este ser misterioso que es dueño de una manada de lobos les doy una pista. Es un personaje de la serie.
Por otro lado, espero que no piensen que tengo algo en contra de Lori. Simplemente es que ella tenía que descubrir que sus sueños de volver al pasado no tenían lugar en aquel mundo. Pero ya se verá compensada.
En fin, Espero les haya gustado este capítulo y espero verlos en el siguiente. Ahora pasemos a los saludos.
RCurrent: Muchas gracias por estar en otro capítulo. Espero te haya gustado este.
Montana Hatzune: Me alegra que la aparición de Paz y de su hijo que haya generado tamaña sorpresa. Fue justo lo que quería que pasara cuando se me ocurrió el incluirlos en la historia. Por otro lado, lo de Lori es verdad, tiene que dejar de vivir en el pasado, por suerte no destruyo todos los recuerdos de Bobby y en cierta medida logro salir de aquello que le evitaba avanzar.
Sobre Joselyn y este señor de los lobos, tenemos dos puntos de vista en lo que puede ser alguien que a pasado por ese tipo de desastre. O bien intenta salir adelante y ayudar a otros o bien se convierte en un mal que solo ve el beneficio propio.
Espero te haya gustado este capítulo y espero te guste el siguiente.
Jonas Nagera: Me alegra que te gustara la aparición de Joselyn. Quería poner gente nueva desde un principio y de cierta forma refrescar la historia y poner más situaciones. Sobre lo de Paz y Edric, pues ya vimos que Bobby si es el padre de este, aunque nunca lo conoció. Lamento si esperabas otra cosa, pero a veces esto es así. Al menos pudimos descubrir que este pese a esa tarde con Paz siempre amo a Lori.
Sobre este personaje encapuchado veremos más cosas más adelante, por lo que espero que su arco te guste bastante.
En fin. Llegados a este punto les agradezco su compañía en otro capítulo y espero que puedan estar en el siguiente.
Nos vemos.
