Capítulo 2
Hermione suspiro entre cansada y fastidiada mientras miraba con aburrimiento la discusión entre los dioses, al principio solo había sido Atenea y Ares pero luego se sumó Artemisa y Apolo, por lo que los demás no tardaron en meterse, llevaban días así, este sería ya el séptimo día de la asamblea del olimpo para tratar de llegar a un acuerdo y poner fin a la guerra entre los humanos. Si fuera por ella lo hubiera detenido desde hace tiempo, pero como es algo que mayormente le concernía a Atenea y Ares no tenía mucho que decir en el asunto, siempre y cuando no pasara a mayores.
En estos momentos como envidiaba a su padre Hades de no tener que asistir a estas reuniones que solo servían para dar dolores de cabeza.
-esto es tan aburrido, ¿se cansaran alguna vez de discutir tanto?.-se quejó Dionisio.
-al parecer no, ya llevan así siete días. Tengo cosas más importantes que hacer que estar oyendo esto.- dijo Hefestos también fastidiado. En lo personal prefería estar encerrado en su taller construyendo e inventando nuevas cosas que seguir escuchando a su familia discutir por tonterías.
-no eres el único, pero por desgracia no podemos irnos hasta que no se llegue a un acuerdo.-dijo Hermione cansada.
-pues con cómo va esto, no se llegara a uno en corto plazo.-dijo Hefestos.
-¿Qué les parece si después de salir de esta tortura vamos a tomar unos tragos? Yo invito.-propuso Dionisio.
-no me vendría mal unos tragos.-dijo Hefestos.
-claro, porque no. Siempre y cuando no surja algo importante que requiera mi parecencia.-dijo Hermione encogiéndose de hombros. Normalmente se negaría a algo así ya que no le gustaba estar en fiestas o tabernas, pero como Hefestos y Dionisio eran sus hermanos favoritos aceptaría ir con ellos.
Aunque nunca imagino que esa salida cambiaria mucho las cosas.
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Hera, Zeus, Poseidón y Hades habían estado desesperados su hija que había sido maldecida para renacer como mortal en forma aleatoria había muerto nuevamente, pero como seguía siendo una diosa a pesar de su maldición, su alma nunca llegaría al inframundo, pero en lugar de volver a ser nuevamente una diosa completa, volvió a renacer de nuevo como humana o bueno como mortal ya que de humana no tendría nada.
Habían tardado varias semanas en dar con ella, la razón por la que no le habían encontrado de inmediato era porque de nuevo volvió a nacer bruja, y esta vez su hija tendría que ir al campamento cuando tuviera la edad suficiente para ir ya que las Moiras les advirtieron que era su destino ir ahí mientras fuera mortal y que tal vez esta sería la última vez que renacerá como mortal si las cosas salieran como tenían que salir, pero que al llegar al campamento solo Hera podría reclamarla ya que así estaba previsto, para gran molestia de Zeus, Poseidón y Hades quienes querían ser alguno de ellos de reclamarla.
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3 años antes
Severus maldijo por décima vez a la vieja cabra, sino fuera por él hubiera tenido a su sobrino con el desde hace 3 años, pero debido a que había metido sus patas en esto, no había podido dar con su sobrino hasta ahora que se enteró de que Harry había ido secretamente con Petunia Dursley la hermana mayor de Lily Lupin antes Evans, lo cual era algo inaudito y sumamente ilegal siendo que Harry no tiene ninguna relación consanguínea con Lily y mucho menos con Petunia Dursley la horrible hermana mayor de Lily a quien tuvo el disgusto de conocer. Su sobrino había tenido que ir a su cuidado siendo que él es su tío o en su defecto con el pulgoso de Black pero debido a que este se encontraba en Azkaban, entonces la tutela tendría que haber ido con él.
Pero no la cabra de Albus Dumbledore de algún modo hizo pasar de contrabando a Harry a Petunia con la frágil escusa que debido a la protección de sangre de su madrina Lily Evans estaría más seguro con la hermana de Lily que con él. Pero Severus sabía mejor que nadie, lo odiosa que es Petunia sobre todo con cualquiera cosa que no sea "normal" para ella y la morsa de su esposo.
Había logrado dar con la casa de los Dursley, al principio solo había planeado solo ir por su sobrino y alejarse lo más lejos posible de ellos pero eso cambio cuando vio como lo habían tenido viviendo y sobre todo el maltrato que había sufrido de ellos, por lo que no dudo en destruirlos.
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3 años después
Harry nunca había entendido porque era tan diferente, cuando vivía con la hermana de su madrina Lily siempre se sintió un fenómeno ya que le sucedida cosas extrañas, cuando apareció su tío Severus y le explico que era un mago creyó que por fin podría encargar y que sería algo normal aun a pesar de ser conocido como el niño-que-vivió, pero todas sus esperanzas se esfumaron ya que el hacía cosas más extrañas inclusive para los estándares del mundo mágico. Ya que su magia era más poderosa pero sobre todo podía dominar los cuatro elementos, entre otras cosas que un mago o bruja no podía hacer.
No fue hasta que su tío Severus le explico que su madre a pesar de haber nacido como una bruja mortal aunque temporal en realidad era una diosa, y que debido a que sus poderes habían despertado tendría que comenzar asistir al menos durante los veranos al llamado campamento mestizo ubicado en américa, ya que sería muy peligroso que se quedaría con el debido a los monstruos que iban tras los semidioses.
Por lo que aquí se encontraba en estos momentos.
Había conocido a Quirón, y el llamado Sr. D quien no lo había dejado de mirar hasta que salió de rango de visión cuando lo llevaron a la cabaña de Hermes donde se quedaría hasta que su madre lo reclamara. Luego de conocer a sus compañeros de habitación, salió de la cabaña para dar una vuelta por el lugar y conocerlo mejor. En su recorrido se encontró con dos chicos con los cuales se llevó bien siendo; Deán Thomas un hijo de Apolo y Seamos Finnegan un hijo de Hefestos, quienes lo acompañaron en su recorrido y le mostraron mejor el campamento.
-y por ultimo este es el campo de tiro, donde obviamente puedes practicar con el arco si quieres. Normalmente todos aprendemos a usarlo, pero algunos son mejores que otros.-dijo Seamos.
-y algunos les gusta más que otros, tanto así que prefieren especializarse mayormente en ese estilo de pelea.-dijo Deán.-lo mismo pasa con el manejo de la espada, yo en lo personal prefiero el arco, mientras que Seamos prefiere la espada.-
-y los explosivos.-dijo Seamos con una gran sonrisa.
-si y los explosivos.-dijo Deán rodando los ojos.-¿te gustaría intentar con el arco o prefieres comenzar con la espada?.-
-y-yo….creo que me gustaría intentarlo primero.-dijo Harry algo tímido.
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Había pasado cuatro semanas desde que llego al campamento mestizo, su madre aun no lo había reclamado pero había una cabaña que siempre le llamaba la atención la cabaña 21, era la única aparte de obviamente de la cabaña 3 que se encontraba cercas del agua, y a pesar de no estar alineada con las demás cabañas en sí, parecía que pertenecía junto al agua en lugar de lejos de ella. Deán le había dicho que esa cabaña pertenecía a Hermione Diosa de la Tierra y conocida como uno de los cuatro grandes, y que mayormente se encontraba sola ya que rara vez la Diosa tenía hijos con mortales, ya que ni siquiera ha tenido hijo con cualquier otra deidad.
Pero parecía que eso había cambiado ya que su madre por fin lo había reclamo durante su primer juego de captura la bandera, y para sorpresa e incredulidad de todos, su madre resulto ser nada menos que la misma Diosa Hermione. Cuando su madre lo había reclamo había apareció un árbol en su cabeza o mejor dicho el árbol mejor el muy conocido árbol de la vida. Y Harry se había sentido extremadamente incomodo cuando todos se arrodillaron ante el cuándo fue reclamado, bueno el único que no lo hizo fue el Señor D quien solo lo miro fijamente con una expresión que Harry no pudo entender, pero por muy loco que le hubiera parecido hasta creyó haber visto una pequeña sonrisa sincera en su boca, pero fue tan rápido que pensó que lo había imaginado.
Y desde ese día había estado viviendo en la cabaña 21.
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…continuara…
