Hola a todos, la respuesta que ha tenido esta historia me ha dejado gratamente sorprendida. No he podido actualizarla al ritmo que me gustaría porque la vida real se ha hecho más demandante en cuestión de meses, por no mencionar mi falta de computadora. Me veo obligada a transcribir la historia en el Word de mi Android, cosa que se hace molesta luego de un par de párrafos.
Tengo la historia planificada en mi libreta de control, así que pese a lo lento que puedan ir las subidas, serán constantes en la medida de mis posibilidades. Sumado a mi falta de computadora, también hay demasiados problemas personales. Pareciera que salgo de uno y entro en otro.
Cuestionarlo todo, solo lo hacía peor. O al menos eso era lo que pensaba el heredero Black puesto que nada de lo que enfrento antes pudo prepararlo para esta situación.
¿Cómo enfrentar el hecho de haber sido engañado desde los 11 años, sino es que antes?
Por suerte Regulus lo dejaba a solas para que pudiera procesar toda la información nueva y compararla con las mentiras. Todo empezaba y terminaba con Dumbledore…
¿Qué es lo que alguien como Dumbledore podía obtener de todo este enredo?
Y más importante
¿Dónde quedaba Voldemort?
Si James acusaba a Dumbledore de su muerte eso excusaba a Voldemort de haber cometido los asesinatos en Godric Hollow. Todo era muy confuso.
La situación lo estaba sacando de quicio. No tener certeza de nada. Solo por todo esto quería hacer pagar a Dumbledore con creces. A todo el asunto de Voldemort y Dumbledore se le sumaba su recién descubierta herencia mágica, una doble. De todas las cosas que le pasaron a lo largo de los años, nunca imagino ni en sus más locas especulaciones el no ser un humano. Su escaso conocimiento sobre las criaturas mágicas y sus costumbres le estaba jugando en contra. Tenía demasiado que aprender y poco tiempo para hacerlo.
En lo poco que Regulus pudo comentarle sobre su herencia, lo resaltante fue la orden tajante de mantenerla en secreto.
Bien, suficiente. Ya tendría tiempo de analizar los cursos de acción en otro momento que no fuese su cumpleaños, el primero que pasaría en compañía de su verdadera familia, Moony, Padfoot y Regulus. Ese era el mejor regalo de cumpleaños, la materialización de sus deseos en los primeros diez años de su vida, encerrado en esa oscura alacena.
Tener familia, alguien que lo salvase de los Dursley.
…
Esquivar el escrutinio frenético al que estaban sujetos fe todo un desafío que al final requirió de todo su ingenio de Merodeadores, Moony podía ser bastante despreciable cuando quería y desde la desaparición de Harry la vigilancia a Padfoot y Moony se había intensificado a niveles ridículos.
Dumbledore parecía haberse mudado a la casa, Molly Weasley con la excusa de "convertir la casa en un lugar habitable" campaba a sus anchas metiendo las narices en cada rincón posible… al punto en que Sirius se vio obligado a usar su poder de propietario prohibiendo la presencia de todos en el ala principal de la casa, amenazando con expulsar a la Orden de Grimmauld Place si será desobedecido.
El plan de escape requirió el apoyo de Fred y George Weasley… convencerlos fue relativamente fácil, aprovecharon la admiración que los pelirrojos sentían por el trabajo de los Merodeadores en su mejor época para solicitar su asistencia sin tener que revelar detalles innecesarios. Salir de la casa sin ser notados fue cosa sencilla cuando los gemelos Weasley convirtieron el primer piso del lugar en un pandemonio. Desde charcos que no tenían fondo, hasta fuegos artificiales que silbaban escribiendo groserías en el aire, y de paso se multiplicaban cada vez que alguien intentaba desvanecerlos. El retrato de Walburga Black estaba en pleno apogeo, chillando al tope de sus pulmones indignada por lo que habían hecho con su casa. Sobra decir que nadie se dio cuenta de la ausencia de Moony y Padfoot sino hasta muy tarde.
Y para ese entonces, los dos estaban en el barrio francés de Nueva Orleans.
Debían esperar a que un mensajero les hiciera entrega del traslador que los llevaría con Harry. De la nada, una chica que llevaba varios collares de cuentas alrededor del cuello se les acerco, pasándoles un collar grande de cuentas multicolores que al apenas ser tocado los desapareció de la calle…
_ Me alegra que pudieran acompañarnos, hay mucho que debemos planear- dijo Regulus desde su posición en una butaca cercana.
_ ¿Es así como saludas a tu hermano después de todo este tiempo?- repuso Sirius cruzado de brazos.
_ No finjas- dijo Regulus enmarcando una ceja- ese hipogrifo que saco tu trasero de Hogwarts era demasiado inteligente para ser una bestia común- lo último lo añadió con una sonrisa socarrona en dirección a su hermano mayor.
Sirius lo veía sin terminárselo de creer mientras que Remus se reía de todo el asunto. Esto le traía buenos recuerdos.
_ No pienso repetir nada de lo que me contaste- dijo Regulus seriamente, sin romper contacto visual con Sirius- Aunque voy a guardarme la potestad de decir esto: Disculpas aceptadas.
Antes de que Sirius pudiese decir algo fueron interrumpidos por otra persona entrando en la habitación, un chico con cabello largo hasta la cintura, liso y brillante, con los ojos más expresivos que Sirius hubiese visto. Una mezcla perfecta de Regulus y James, no pudo detallarlo mucho porque enseguida se lanzó a abrazarlos a él y a Remus, si para ese momento quedaban dudas con respecto a la identidad del recién llegado estas quedaron resueltas.
_ ¡Qué bueno que vinieran!- saludo Harry con entusiasmo.
_ ¡No me perdería tu cumpleaños por nada en este mundo Prongslet!- repuso Sirius- Y menos ahora.
_ Creo que deberíamos llevar esta discusión a otro lado, en especial porque si acabamos temprano podremos concentrarnos en lo que es verdaderamente importante- dijo Remus.
Siempre la mente practica-pensó Regulus con una media sonrisa, guiándolos al interior del apartamento en el que se quedarían, el cual estaba exquisitamente decorado al estilo francés clásico, con tres habitaciones y dos baños. Una sala de estar y una cocina bien equipada, pero el verdadero motivo para decidirse por ese lugar era la vista que tenia de la ciudad.
Un apartamento en medio del Nueva Orleans no mágico. Con vistas al barrio francés, era el último piso de una antigua mansión la cual fue remodelada para ser convertida en un complejo de apartamentos.
_ Y bien- como siempre, Sirius no tenía mucha paciencia- ¿Qué es tan importante que no puede esperar? ¡Es el cumpleaños de Prongslet!
Sin perder tiempo, Regulus les explico lo del paquete que recibieron y todo lo que esto implicaba.
La habitación pareció enfriarse con la furia que sentían los presentes ante este nuevo desarrollo.
_ El plan no tendrá muchos cambios, solo debemos hacer más investigación para no actuar a ciegas al momento de implementarlo- dijo Moony, una vez que pudo controlar a su lobo interno, el cual estaba sediento por la sangre de Albus Dumbledore.
_ Primero tenemos que saber qué demonios paso en Godric Hollow con James y Lily, ya sea Dumbledore o Voldemort tenemos que hacerles pagar- repuso Sirius.
_ Pero no puedes discutir el hecho en que debemos modificar el plan de ataque. Enfrentar a Voldemort no es lo mismo que enfrentar a Dumbledore, Voldemort es desalmado pero todo indica que es un desequilibrado mental, Dumbledore es alguien de mente fría y calculadora que ha demostrado a lo largo de los siglos que no le importa sacrificar lo que sea en pro de su "bien común", aunque no termina de definirlo o explicarlo para que otras personas puedan entenderlo.- dijo Regulus con gesto grave.
_ Concuerdo contigo, además parece que Dumbledore empieza a sospechar de mí. Esa no es una buena señal. Si yo estuviese en su lugar ahora estaría en mis prioridades, para nadie es un secreto que tiene una obsesión malsana con Harry, en este momento debe estar ideando como sacarnos del camino a mí y a Sirius. Somos lo único que se interpone en s camino, la meta de tener control absoluto en la vida de Harry sin que nadie le haga oposición.- dijo Remus.
_ Y quedarse con Grimmauld Place, además de las bóvedas de la familia Black debe ser un bono muy atractivo para su mente codiciosa- añadió Sirius.
_ Bien, debemos centrarnos en asegurar su posición, Remus, Sirius- finalizo Regulus- Y si llegase a ser necesario deben desaparecer.
_ Eso no será problema- dijo Sirius- Si tu pudiste hacerlo, yo también.
Remus suspiro, la rivalidad entre hermanos al parecer era una característica dominante en la genética de la familia Black.
Harry los veía al parecer dividido entre reírse o unirse a Remus en su exasperación.
Regulus y Sirius seguían discutiendo cuales eran las mejores formas de "desaparecer".
…
Desde su transformación, parecía que todo iba a regresar lentamente a la normalidad o al menos eso fue lo que Draco pensó, de forma ingenua, por un par de días.
Luego, pareció que todo se fue al demonio. Al principio fue por la repentina avalancha de correo que parecía invadir el despacho de su padre. Las muchas visitas e invitaciones al te que recibió su madre. En un principio esto no supuso un cambio adverso a la rutina del heredero Malfoy.
Draco estaba acostumbrado a entretenerse por su cuenta desde temprana edad, por ello no sospecho que algo estaba mal hasta el día en que Severus lo invito (más bien le ordeno) a pasar el resto de sus vacaciones en Hogwarts para avanzar con su maestría en Pociones.
Allí, en el oscuro laboratorio personal de Snape, Draco deseo por primera vez, ser cualquier otra persona, pero no un Malfoy.
Draco aferraba la taza de té, sorprendido de que su contenido aun siguiese en la porcelana y no derramado por todos lados. Todo en su interior era un torbellino.
_ ¿No hay forma de evitar todo esto?- inquirió, odiando el sonido de su voz, casi como la de un niño que se prepara a llorar por horas.
_ Si la hubiese, entre Lucius y yo la hubiésemos encontrado- dijo Severus- Por desgracia no estás en una posición en la que puedas rechazar a todos. Eventualmente tendrás que escoger o van a obligarte a hacerlo. Cuando Lucius tenía tu edad, las circunstancias eran distintas, Lord Voldemort estaba en pleno uso de sus facultades mentales. Y como un favor a tu abuelo Abraxas, se encargó de resolver la situación.
_ Básicamente, mi herencia mágica me convierte en poco más que una vulgar concubina, una muy cotizada. O un trofeo al que exhibir ante los amigos…
_ ¡Piensa Draco! Los Slytherin no debemos dejar que la situación nos supere- repuso Snape.
_ La única forma de salir de esto es conseguir un aliado, alguien tan fuerte que nadie cuestione mi elección. Y que las dos opciones sean Potter o Voldemort no mejora mis posibilidades. Voldemort está completamente loco y Potter me odia desde que entramos a Hogwarts.
_ De los dos, Potter es la mejor opción.- concluyo Snape, forzando cada palabra.
Por un momento pareció que Draco iba a gritarle, pero todo lo que abandono sus labios fue un suspiro.
_ Tienes razón, de los dos la opción lógica es Potter. Pero…
_ Aún tenemos tiempo para averiguar otras opciones, después de todo acabas de recibir tu herencia, ni siquiera sabemos que don mágico has desarrollado. Solo quiero que sepas todo antes de tomar una decisión, que tengas el tiempo suficiente y todas las opciones en la mesa.- dijo Severus.
Antes de que Draco respondiera, algo curioso paso. Primero el cuarto empezó a disiparse a su alrededor como si estuviese hecho de humo, de la oscuridad empezó a formarse un callejón oscuro que no se parecía en nada a algún lugar de Londres.
No tuvo mucho tiempo para preguntarse donde se encontraba, figuras oscuras estaban al fondo del callejón, borrosas.
Emitían una energía que le recordaba a Draco su tercer año en Hogwarts… ¿Dementores tal vez? Pero esa asunción no era del todo correcta, algo en su subconsciente se lo decía. A nivel instintivo quería salir huyendo en dirección contraria, aterrado de esas figuras sin saber siquiera lo que eran, la mente del rubio empezó a analizar la poca información de la que disponía.
El último lugar en el que estuvo fue Hogwarts, el castillo tenía las guardias más impresionantes e impenetrables de toda Gran Bretaña. Por ende, lo que sea que estaba pasando era a nivel espiritual o mental. Quizá era la tan esperada manifestación de su don.
Si ese era el caso, mejor aprendía a convivir con la amarga decepción. ¿Era mucho pedir tener un don con capacidad de ataque?
Muchas cosas pasaron a la vez, por la entrada del callejón, un grupo compuesto por cuatro hombres estaba pasando, de la oscuridad del callejón una onda magia potencialmente destructiva fue disparada al integrante más joven del grupo.
Draco pensó que el proyectil de energía lo golpearía y ese sería el fin.
Desde donde estaba no alcanzaba a distinguir sus facciones, solo su cabello de un peculiar negro azulado. Bien, lo cierto es que el misil de energía pareció detenerse por su cuenta antes de alcanzar su objetivo, de la nada, nubes de tormenta se formaron en el callejón, una neblina separaba al grupo del resto de la calle. Los cuatro hombres enfrentaban a las figuras oscuras, tres de ellos tenían varitas en las manos. Uno lanzo un patronus en dirección a las figuras, claramente confundiéndolas con Dementores.
El más joven avanzo un par de pasos separándose pese a las protestas de los otros tres. Y de las nubes sobre sus cabezas descendieron relámpagos en rápida sucesión. Rodeando al grupo de cuatro hombres, desviando las peculiares ondas de energía negativa que enviaban sus atacantes, el viento soplaba fuerte en el callejón, tanto que aullaba. Las gotas de lluvia caían con fuerza, casi como torpedos.
Y a Draco no le cabía la menor duda de quién era el causante de todo aquello.
Co… Draco…
La mirada del extraño se cruzó con la suya antes de sentirse atraído a lo que parecía ser un vórtice al fondo del callejón.
Draco despertó para encontrarse cara a cara con Severus y su padre… ¿En qué momento había llegado?
_ ¿Qué has visto?- inquirió Lucius.
Antes de poder responder, Draco se encontró con un vial en la mano. Una mirada a Severus revelo que el pelinegro no admitiría quejas, por lo que dreno el vial sin decir palabra. Años de lidiar con Severus le enseñaron a Draco a escoger con sabiduría sus batallas, y en la mayoría de los casos se sentía mejor después de haber bebido la poción.
Sin perder tiempo, describió la visión en detalle ante su atenta audiencia. Si es que eso era posible, Lucius palideció a la mención de las criaturas parecidas a los Dementores.
_ Al parecer eres un vidente, está por verse que tan potentes sean tus visiones y si estas incluyen acontecimientos del pasado- resumió Lucius- Por ahora debemos averiguar quién es el individuo de tu visión, podría ser la solución a nuestros problemas. Es alguien que tiene el poder de lidiar con los asesinos profesionales del reino de los Elfos. Que quieran deshacerse de él tan desesperadamente solo indica que es una persona influyente.
_ ¿Alguna idea sobre cómo podemos encontrarlo?- inquirió Severus.
_ De momento, Draco debes estar muy atento al contenido de tus visiones. Es muy probable que tengas otra visión en la que aparezca el mismo sujeto, por mi parte creo que investigare en el listado de familias antiguas. Si ese individuo es un mago o está emparentado con alguno… debe existir algún registro.
Ninguno quería avivar sus esperanzas antes de tener toda la información. Por lo que fue un consenso general no decirle nada a Narcisa de lo ocurrido.
…
Debió saber que su día perfecto iba a tener un final desagradable… ¿Cuándo fue de otra manera?
La paso en grande recorriendo Nueva Orleans con Sirius, Remus y Regulus. Los Merodeadores sabían pasarlo en grande, toda esa experiencia le permitió conocer un nuevo lado de Moony. Sirius estaba en su elemento, recorrieron todos los lugares interesantes de la parte muggle y mágica de la ciudad. Alternando entre ambos sin orden o concierto. En la parte mágica la decoración no era tan estrafalaria como en la parte muggle, iban camino a un club que les fue recomendado por unos turistas muggles que conocieron en el barrio francés cuando lo sintió… pasando junto a un callejón una conglomeración de energía que le recordaba a los Dementores. En medio de toda la oscuridad, una figura resaltaba como un faro en medio de la noche oscura. Era luminosa y poco definida, la atracción que sentía por esa figura fue lo que insto a Harry a entrar en el callejón pese a las órdenes de Regulus para escapar.
No sabía lo que pasaba, que lo impulsaba a hacer esto. A enfrentar a esos seres que nunca había visto antes pero que sin lugar a dudas emanaban oscuridad. Solo la visión de aquella figura luminosa en medio del callejón en penumbra lo instaba a desafiar a aquellos seres. Aquel encuentro no era casualidad, Harry estaba seguro de ello, después de todo nada en su vida fue cuidadosamente planeado hasta el momento en que Regulus apareció en Privet Drive.
_ ¡Ten cuidado! ¡Son asesinos profesionales! ¡No vas a poder hacerles nada con hechizos!- dijo Regulus.
Harry quiso pedir más detalles, pero antes de abrir la boca se encontró defendiéndose de los ataques. Eran concentraciones de energía negativa usadas como proyectiles.
Luchando por contener sus instintos descontrolados que le urgían a pelear y proteger esa misteriosa figura luminosa… Harry analizo la situación objetivamente. Si los hechizos que aprendió en Hogwarts no eran efectivos contra esas criaturas, sin duda alguna sus poderes como criatura mágica debían ser suficientes para defenderse.
Sin pensarlo dos veces, hizo la prueba con su magia elemental. El efecto fue instantáneo. Pese a que las figuras no emitían un sonido era obvio que algunos de ellos estaban retrocediendo, fue cuando una de las criaturas cambio su atención de Harry a sus tres acompañantes.
El pelinegro fue consumido por una furia homicida.
Mío
Esa sola palabra resonaba en su mente como un rugido y su magia pareció estallar fuera de su cuerpo, por ende su control sobre los elementos se hizo absoluto y en medio de ese espacio reducido se creó algo que semejaba tormenta.
Muchas cosas pasaron a la vez, la figura luminosa al fondo del callejón brillo como una estrella fugaz antes de desvanecerse sin dejar rastro, las criaturas oscuras se replegaron abandonando el lugar. Toda la fuerza abandono a Harry, el mundo se le hizo negro y podría jurar que a la distancia escucho un grito cargado de angustia.
…
Tengo más preparado para el siguiente capítulo, gracias a todos por sus comentarios, follows, favs, me sacan una sonrisa con cada notificación que llega a mi bandeja de entrada, es una distracción bienvenida en tiempos difíciles.
No prometo una actualización para lo que queda de este mes porque sería mentir. Apenas tenga el siguiente capítulo terminado y consiga acceso a internet, voy a actualizar.
Nos leemos pronto. Espero.
Gracias por leer.
